Capítulo XL: 25 de Abril, 2004 [Parte II]

La ducha estaba a toda potencia, inundando el baño de vapor y ahogando los gemidos de Justin y Frankie, quienes se besaban apasionadamente mientras sus lenguas se enredaban y sus manos exploraban el cuerpo del otro. Después de que Frankie prometiera como Malcolm besar el trasero de Justin en aquel escenario, su novio se aseguró de cumplir su palabra. En su apuro, Frankie sacó a Justin de la ducha acabando desnudos en el suelo del baño, Justin se puso encima de Frankie, bajó la cabeza y comenzó a recorrer con su lengua el agua que caía de los pezones de Frankie, sus dientes rozaron su cuello, Frankie gimió y se retorció, su respiración se volvió entrecortada mientras Justin bajaba su cabeza por todo su cuerpo hasta llegar a su trasero y comenzó a juguetear con su lengua en su entrada. Frankie no pudo evitar soltar un aullido de placer mientras tomaba su propio pene y comenzaba a masturbarse, luego de unos minutos dejó de sentir la lengua de su novio dentro de él y pudo ver como se acomodaba por encima de sus piernas, posicionando su erección entre sus nalgas, moviéndose hacia adelante y hacia atrás. Luego Justin se levantó sobre sus rodillas, metiendo su mano por debajo para masturbarse.

-¿Esto está bien para ti?-le preguntó a su novio sin detenerse, Frankie no pudo emitir otra respuesta más que asentir con la cabeza. Tras recibir esa afirmación, la punta del pene de Justin se deslizó por el borde de la entrada de su novio, ambos jadearon ruidosamente sumidos en su propio placer. Los ojos de Justin se abrieron de par en par y cubrió la boca de Frankie con su mano-lo siento ¿te lastimé?-

Frankie negó con la cabeza, dolía pero no quería que se detuviera porque sabía lo bien que se sentía una vez que el dolor desaparecía. Movió ligeramente sus caderas, Justin gruñó y comenzó a moverse dentro y fuera del mayor a un ritmo lento, sacó su mano de su boca y sujetó su trasero con ambas para elevar sus caderas y darle impulso. Frankie rodeó las caderas de Justin con sus piernas y envolvió sus hombros con sus brazos.

Algunas horas atrás...

El próximo fin de semana, Lois llevó a Hal y a los chicos a la convención de baseball, la sala donde se desarrollaba el evento estaba repleta de cientos de stands que vendían o exponían tarjetas intercambiables y coleccionables de diferentes jugadores de baseball, y cada uno de los stands y la propia sala estaban decoradas con telas azules, rojas y blancas.

-Pete Bucowski nunca se desanimó, ni siquiera cuando lo enviaron a las ligas menores por quinta vez-les dijo Lois a sus hijos mientras paseaban.

-Vamos allá-le dijo Dewey a Malcolm mientras miraba a su alrededor.

-Él sólo se encogió de hombros y sonrió con esa sonrisa suya y dijo "Hey, ¿qué más da?" era como su lema-Lois continuó hablando con una sonrisa nerviosa en la cara-miren, se me puso la piel de gallina-añadió mientras elevaba su brazo.

-Genial, mamá-comentó Dewey sin mirarla.

-Vamos a buscar a Reggie Jackson-le dijo Malcolm a su madre mientras él, Reese y Dewey se alejaban de sus padres.

-Está bien, pero no se pierdan a Pete Bucowski-les recordó Lois mientras se alejaban corriendo-¡sólo aparece a las 11:30, 12:15, 13:00, 14:30, 15:15, 16:30 y 18:00!-

-Muchas gracias por invitarme. De verdad necesitaba algo para distraerme de mi vida amorosa-les dijo Polly a Lois y Hal mientras sostenía el cochecito de Jamie.

-Bueno, para eso Dios inventó el baseball... y la guerra-dijo Hal.

-Mira, Pete vendrá a tu fiesta de cumpleaños-jadeó Lois sin dejar de ver el folleto de la convención.

Los chicos se acercaron a un escenario donde se realizaba un sorteo de caridad y se exhibía un guante dorado que sostenía una pelota de baseball autografiada, la gente se acercaba a entregar sus boletos para el sorteo a una chica joven que se encontraba en el escenario.

-Asegúrense de entregar los talonarios de sus boletos para tener la oportunidad de ganar la pelota de home-run número 450 de Reggie Jackson-anunció un hombre a través de un micrófono con el famoso jugador de baseball de pie a su lado.

-Pensar que habían dicho que estaría en la cuerda floja-le dijo Reggie al presentador en voz baja mientras saludaba al público y los flashes de unas cámaras iluminaban el escenario.

Dewey fue el siguiente en entregar su boleto, una vez que lo hizo, se dirigió a sus hermanos mayores.

-No te dejaré tocar la pelota, pero sí te dejaré tocar mi mano después de que mi mano toque la pelota-le dijo Dewey a Malcolm.

-Cállate, Dewey. ¿Sabes una cosa? si ganas, besaré el trasero de Reese en ese escenario-le apostó Malcolm.

-Trato hecho. Apretón de manos. No se aceptan devoluciones-dijo Dewey mientras tomaba el boleto de Malcolm.

-Bien-Malcolm accedió mientras su hermano menor bajaba de un salto de la plataforma frente al escenario.

-¿Hay algún ritual antes de un gran partido?-le preguntó Hal a la mascota del equipo, quien le hizo un gesto-vamos, puedes hablar conmigo. estamos en un ambiente de confianza-la mascota vuelve a hacer un gesto-¿qué? ¿acaso viola tu preciado código de gallina?-

-Hal, vamos-dijo Lois mientras tomaba a su esposo del brazo y se alejaba con él.

-¡Ese tipo se cree demasiado importante para hablar con los fans que lo crearon!-exclamó Hal enfadado.

-Hal, Lois-dijo alguien acercándose a ellos, la cámara se movió hacia la persona revelando que era Craig sosteniendo un gran refresco Slurpee. Dirigió su mirada a Polly que estaba atendiendo a Jamie en ese momento-Polly. Qué increíble coincidencia-

-Hola, Craig-saludó Polly al robusto hombre con una gran sonrisa en la cara.

-Oye, Polly, nos llevaremos a Jamie un rato-le dijo Lois, luego volvió a mirar a Craig-por si quieren pasar tiempo juntos-

-Hicimos un acuerdo ¿cómo te atreves, Lois?-murmuró Hal a su esposa. En eso, Abe llega a la escena junto con Stevie quien llevaba una gorra de béisbol amarilla.

-Polly, que increíble sorpresa-dijo Abe mirando a la mujer. Lois los observaba con la boca entreabierta.

-Piensa en lo humillado que se va a sentir Abe quien casualmente acaba de llegar-le dijo Hal a Lois haciéndola volver su mirada hacia él.

-Hola, Abe-Polly también lo saludó sonriendo.

-Hola.

-Vaya, vaya, vaya-comentó Craig observando lo que pasaba.

-Polly, ¿te acuerdas de mi hijo lisiado Stevie quien perdió a su madre?-le preguntó Abe presentándole a Stevie quien tenía una sonrisa en su rostro.

-Estoy... necesitado-dijo Stevie sin borrar su sonrisa.

-Hola Abe, Stevie-los saludo Craig a ambos mientras se acercaba.

-Craig, me alegro de verte-dijo Abe.

-Dios mío, ¿no es esto desgarrador?-comentó Polly de repente.

-Polly, ¿estás bien?-preguntó Lois preocupada.

-Bien. Sólo parece que estoy teniendo una experiencia extracorpórea de la que mi chamán estaría muy orgulloso, pero creo que ahora me voy a desmayar-contestó mientras sentía como su cuerpo se convertía en gelatina y estaba a punto de caerse desmayada al suelo pero Abe y Craig la sostuvieron a tiempo.

-Oh, te tengo, bebé/ papi está aquí, mi Ángel-le dijeron Craig y Abe al mismo tiempo, luego se miraron fijamente-tú-

-Chicos, por favor, por favor-dijo Polly tratando de tranquilizarlos-ahora, cada conflicto invoca a un ángel oscuro y un ángel de luz. Así que, invoquemos a un ángel de luz-

Craig rápidamente le dio su refresco para que se lo sujetara mientras una música de suspenso salía de la nada, tras darle un último sorbo a su refresco, Abe se subió las mangas de su camisa mientras Craig hacía lo mismo.

-He esperado este momento.

-No tanto como yo.

-¿Cómo sabes cuánto tengo?

-Abe, vamos-dijo Hal tratando de calmarlo pero no pareció funcionar.

-No, Hal ¡me ha ridiculizado por última vez!-exclamó Abe mientras se quitaba las gafas y Craig no tardó en hacer lo mismo.

-Craig, no hagas esto-le dijo Lois a su compañero de trabajo en un intento de detenerlo.

-No me quedaré quieto y dejar que me ponga los cuernos, Lois-le dijo el hombre robusto a su amiga. Ambos hombres gritaron y empezaron a pelear abofeteándose como si fueran niños.

-Dios mío. Se están matando-exclamó Polly con las manos temblorosas. Hal rodó los ojos incapaz de dar crédito a la patética pelea que estaba presenciando, mientras esto ocurría, un hombre que arrastraba un carrito lleno de sillas plegables pasó mirando la pelea y empujó accidentalmente el cochecito de Jamie, llevándoselo con él, un carrito de golf con temática de béisbol apareció y sujetó el cochecito, arrastrándolo más lejos.

El cochecito acabó en la esquina de un stand, Jamie empezó a gatear pasando por delante de un stand de bates de baseball, empujó la repisa donde estaban expuestos algunos bates haciéndolos caer mientras gateaba.

De vuelta en el sorteo de caridad, la mujer giraba la jaula donde se colocaron los talonarios de boletos, Reggie ahora estaba de pie junto a ella sosteniendo un bolígrafo y un marcador en su mano derecha, esperando a que se anunciara el número ganador, cuando, en eso, un hombre vistiendo un uniforme de baseball se acercó al escenario.

-Hola, Reg, Pete Bucowski, el bateador polaco-se presentó el hombre. Reggie lo miró sin tener ni idea de quién era-oh, Dios, odio estas cosas. Todos los fans quieren un trozo de ti, siempre te están acosando-

-Sí, sí. ¿Qué quieres que firme?-preguntó Reggie interrumpiendo el monólogo del jugador.

-Sólo esta pelota-contestó Pete dándole una pelota de béisbol-y también las doce camisetas que hay en esta caja ¿quieres que te firme algo?-

Reggie observó a Pete en silencio mientras sostenía la pelota de baseball.

-Bien, la pelota de home-run de Reggie Jackson será sorteada en un minuto-dijo el presentador a través del micrófono.

-Creo que la pondré en la chimenea-dijo Dewey dirigiendo su mirada a Malcolm.

-Justo después de que Malcolm me bese el trasero-le dijo Reese a su hermanito desafiante.

-Es una apuesta estúpida-dijo Malcolm comenzando a arrepentirse.

-Sí, pero si gana, lo vas a hacer-le recordó Reese.

-¿Tu hermano apostó que ganaría la pelota?-preguntó Reggie quien casualmente escuchó la conversación de los hermanos.

-Cree que tiene una camiseta de la suerte-le dijo Malcolm al jugador de béisbol.

-¿Camiseta de la suerte? Cuando estaba en las ligas menores, tenía un par de viejos y malolientes calcetines de la suerte que usé todo el verano. Una tontería, ¿eh?-dijo Reggie.

-Sí-coincidió Malcolm.

-Llegué a 475 con cincuenta home-runs esa temporada-afirmó Reggie, luego miró a Reese-no dejes que se salga con la suya, niño-

-No lo haré, Reggie-le aseguró Reese, volvió la mirada hacia Malcolm-cuando Dewey gane, fruncirás los labios y yo también lo haré-

Malcolm no respondió pero puso su mejor mueca de asco, ahora estaba más que convencido de que iba a perder esa apuesta.

Mientras tanto, en el lugar de la pelea, Abe y Craig siguen dándose manotazos bajo las miradas poco contentas de Hal y Lois.

-Vamos... papá-dijo Stevie animando a su padre-abofetea... a ese... idiota-

-¿Has tenido suficiente, Feldspar?-preguntó Abe a Craig sin dejar de dar manotazos.

-No he tenido suficiente-dijo Craig pero enseguida se detuvo para tomar aire-suficiente. Tiempo fuera-

Ambos hombres dejaron de golpearse y tomaron un descanso para recuperar el aliento y las energías. Tanto Hal como Lois los miraron esperando que la pelea continuara.

-Se acabó el descanso-dijo Abe y rápidamente retomaron su pelea.

El sorteo comenzó y mientras esto ocurría, Jamie gateó por encima de una de las paredes del escenario hasta que el trayecto terminó, cayendo sobre una caja llena de dedos de espuma y fue arrastrada por uno de los empleados de la convención hasta el ascensor.

Craig y Abe continuaron con su infantil pelea pero ahora jalándose de las orejas, Polly decidió que ya había tenido suficiente de verlos a ambos peleando así que fue al bar de bocadillos, tomó un recipiente lleno de agua con hielo y lo arrojó sobre ellos.

-¡Basta ya!-exclamó Polly mientras sostenía el recipiente vacío, Hal y Lois miraban la escena en silencio mientras consumían algunos bocadillos previamente adquiridos.

-Entonces tendrás que elegir-le dijo Craig aun chorreando agua.

-Si. Elige-dijo Abe dándole la razón al robusto gerente de Lucky Aide.

-¿Abe o yo? ¿El perdedor regordete o el que te ama? Cabe aclarar que yo soy el que te ama.

-No caigas en sus suaves palabras. Yo te amo más-le dijo Abe a Polly.

-Está bien, está bien, está bien. Elijo...-Polly dijo mientras Craig cruzaba los dedos esperando ser el elegido pero para su consternación y la de Abe, ella dijo el nombre que menos esperaban-elijo a Jamie-ambos la miraron estupefactos-lo lamento, pero por ahora quiero concentrarme en mi carrera. Ustedes han sido una fantástica distracción, un maravilloso deleite carnal pero al fin y al cabo distracción. Cuidar niños es lo único en lo que soy realmente buena-miró hacia los lados notando que Jamie no estaba por ningún lado-uh, ¿dónde está el bebé?-

-Oh Dios mío-dijo Lois tras comprobar que Jamie había desaparecido-¡Jamie!-

El elevador llego al tercer piso donde un hombre estaba trabajando en el mantenimiento del sistema de ventilación, pudo oír ruidos extraños provenientes de las aberturas pero los ignoro y continuó con su trabajo. Dentro del sistema de ventilación, Jamie gateaba por las polvorientas tuberías hacia uno de los ventiladores que había en su interior, cuando estaba a punto de alcanzarlo, uno de los tubos metálicos comenzó a moverse hacia abajo y lentamente cayó de su lugar Jamie dentro de él.

Por otro lado, en el sorteo, la mujer siguió haciendo girar la jaula con los talonarios de los boletos mientras Reese, Malcolm y Dewey la observaban, los tres tenían expresiones diferentes, Reese se veía impaciente, Malcolm preocupado mientras que Dewey tenía una enorme sonrisa en la cara. La jaula continuaba girando, y los tres hermanos estaban impacientes por escuchar quién había ganado la pelota de baseball.

-Y el ganador es...-anunció Reggie. Malcolm miró preocupado al escenario y luego dirigió su mirada a Dewey.

-¡Dame eso!-dijo Malcolm quitándole la camiseta roja a Dewey. El niño se dio cuenta e intentó arrebatársela.

-¡No te librarás de besarme el trasero!-gruño Reese al tiempo que también tomaba la camiseta roja.

-¡Devuélveme mi camiseta de la suerte!-exclamó Dewey tratando de quitarles la camiseta a sus dos hermanos mayores.

-¡No es una camiseta de la suerte!-insistió Malcolm, mientras los tres peleaban, Jamie cayó del sistema de ventilación sobre la camiseta roja, al ver esto la multitud comienza a murmurar, Dewey observó a Malcolm mientras sonreía dándose cuenta de que tuvo la razón todo el tiempo-cállate, Dewey-

Pete Bucowski se acercó pasando entre la gente, tomó a Jamie levantándolo de la camiseta roja y lo cargó en brazos justo para cuando Lois y Hal llegaron al escenario donde se estaba realizando el sorteo.

-¡Dios mío! ¡Pete Bucowski salvó a mi bebé!-exclamó Lois con asombro mientras volvía a tomar a Jamie en brazos.

-Me alegro de haber podido ayudar, señora-dijo Pete-ahora ¿quiere comprar una camiseta autografiada por Reggie Jackson?-

-Bueno, supongo que es un empate ¿no lo crees?-le preguntó Frankie a Justin esperando que le diera la razón; sin embargo, ese no fue el caso.

-Por supuesto que no. Puede que te hayas librado de besarme el trasero aquí pero no vas a escapar una vez que volvamos a la casa-le dijo Justin a su novio.

-Ough, por favor, ¿quieres superarlo de una vez? es un empate y punto, no tengo por qué cumplir con lo que dije-le dijo Frankie intentando zafarse de aquella vergonzosa apuesta.

-No, lo siento pero tendrás que cumplir tu palabra.

Frankie no pudo evitar soltar un quejido y puso mueca de disgusto, aunque sabía que tarde o temprano terminaría disfrutando lo que estaba a punto de hacer.


En la escena final, Abe y Craig estaban otra vez en la casa Wilkerson preparándose para otra noche de cita, pero no con Polly debido a que ella había elegido su trabajo de niñera por encima de ellos.

-No es la chaqueta lo que apesta. Había un pie de manzana frito en los bolsillos-le dijo Lois a Craig mientras le entregaba la chaqueta.

-Oh, gracias, Lois-le agradeció a Lois y luego procedió a ponérsela.

-¿Cuál es el destino de los jugadores para esta noche?-le preguntó Hal a ambos hombres.

-"El Desagüe Oxidado"-respondió Abe, luego recordó algo-Craig, es mejor que nos apresuremos un poco. El Happy Hour comienza en veinte minutos y las damas no pueden esperar-

-Te esperarán con esos pantalones nuevos-comentó Craig.

-No tendré ninguna oportunidad contigo en tu chaqueta de cuero-dijo Abe juguetonamente.

-No si se enteran de tu...-Craig dijo pero se auto-interrumpió debido a sus propios sollozos.

-Ah, ah, ah. Vamos. ¿Cómo vas a salir a escena?-preguntó Abe dándole ánimos.

-Como una máquina sexual-contestó Craig. Ambos hombres sonrieron ahora con sus esperanzas renovadas y salieron de la casa bajo las miradas alegres de Hal y Lois.

-Muy bien. Eso estuvo... interesante pero debo volver a casa-le dijo Bryan a Jane cuando terminaron de grabar la última escena.

-Sí, lo mismo digo-dijo Jane mientras ella y Bryan salían de la cocina hacia la puerta principal para poder ir a sus camerinos a tomar sus cosas-aunque, no sé por qué, pero siento que falta algo, o mejor dicho, alguien-

-Yo también puedo sentirlo...-murmuró Bryan pensativo, entonces algo hizo un click en su mente dándose cuenta de quienes faltaban en ese momento-Erik ya se fue hace un par de horas por lo que… ¡Frankie y Justin! No los he visto desde que regresamos aquí, desaparecieron ¿dónde crees que pueden haber ido?-


La ducha estaba a toda potencia, inundando el baño de vapor y ahogando los gemidos de Justin y Frankie, quienes se besaban apasionadamente mientras sus lenguas se enredaban y sus manos exploraban el cuerpo del otro. Después de que Frankie prometiera como Malcolm besar el trasero de Justin en aquel escenario, su novio se aseguró de cumplir su palabra. En su apuro, Frankie sacó a Justin de la ducha acabando desnudos en el suelo del baño, Justin se puso encima de Frankie, bajó la cabeza y comenzó a recorrer con su lengua el agua que caía de los pezones de Frankie, sus dientes rozaron su cuello, Frankie gimió y se retorció, su respiración se volvió entrecortada mientras Justin bajaba su cabeza por todo su cuerpo hasta llegar a su trasero y comenzó a juguetear con su lengua en su entrada. Frankie no pudo evitar soltar un aullido de placer mientras tomaba su propio pene y comenzaba a masturbarse, luego de unos minutos dejó de sentir la lengua de su novio dentro de él y pudo ver como se acomodaba por encima de sus piernas, posicionando su erección entre sus nalgas, moviéndose hacia adelante y hacia atrás. Luego Justin se levantó sobre sus rodillas, metiendo su mano por debajo para masturbarse.

-¿Esto está bien para ti?-le preguntó a su novio sin detenerse, Frankie no pudo emitir otra respuesta más que asentir con la cabeza. Tras recibir esa afirmación, la punta del pene de Justin se deslizó por el borde de la entrada de su novio, ambos jadearon ruidosamente sumidos en su propio placer. Los ojos de Justin se abrieron de par en par y tapó la boca de Frankie con su mano-lo siento ¿te lastimé?-

Frankie negó con la cabeza, dolía pero no quería que se detuviera porque sabía lo bien que se sentía una vez que el dolor desaparecía. Movió ligeramente sus caderas, Justin gruñó y comenzó a moverse dentro y fuera del mayor en un ritmo lento, sacó su mano de su boca y sujetó su trasero con ambas para elevar sus caderas y darle impulso. Frankie rodeó las caderas de Justin con sus piernas y envolvió sus hombros con sus brazos, contuvo un gemido clavando los dientes en el hombro de Justin mientras éste logró inclinar sus caderas hasta alcanzar su punto "P", Justin sonrió y embistió con más fuerza en ese punto haciendo que Frankie casi se desmayara del placer y estrechara sus brazos y piernas alrededor de él.

Las embestidas de Justin provocaban que su propio pene se frotara contra su abdomen y la fricción hacía que el mayor alcanzara pronto su orgasmo.

-Justin... Justin, por favor... no te detengas... ¡por favor!-gritó Frankie mientras movía sus manos bajo los brazos de su novio y alrededor de su cintura. Con cada embestida, Justin movía sus caderas hacia delante provocando que Frankie se frotara aún más en su resbaladizo y húmedo abdomen, el chico de ojos verdes gimió ante la sensación y aceleró las embestidas.

El de ojos azul plateado gimió y mordió su labio inferior con tanta fuerza que lo hizo sangrar, su cabeza se echó hacia atrás y golpeó la alfombra de la ducha con un ruido sordo mientras sus paredes internas se tensaban con dureza alrededor de la erección de Justin, provocando que una oleada de caliente fluido brotara en la boca de su estómago. Justin hundió los dedos en la piel de la espalda de Frankie con la suficiente fuerza como para dejar algunas marcas de sus uñas, ambos temblaron mientras descargaba su semen en el interior de su novio.

Las rodillas de Justin cedieron al cabo de un par de embestidas y se desplomó en el suelo del baño con Frankie aún debajo de él, abrazándolo como si su vida dependiera de ello. Se abrazaron mientras esperaban a que los espasmos post-orgásmicos abandonaran sus cuerpos y su respiración se normalizara. Frankie apoyó la frente en el hombro de Justin y presionó sus labios contra su pectoral derecho, luego se inclinó y continuó sus caricias con la lengua.

Se sentía tan bien... y más cuando Frankie lamía suavemente uno de sus pezones.

-Dios, Frankie ¿por qué estás haciendo esto?-preguntó Justin sin entender hasta donde quería llegar su novio.

-Porque quiero-respondió Frankie en un susurro, sonriendo levemente y besando los otros músculos de su torso mientras tomaba su pene y el de Justin en una mano y comenzaba a frotarlos, creando una masturbación conjunta. El menor cerró los ojos disfrutando de las talentosas caricias del mayor-¿se siente bien?-

-Si...-pronunció Justin cerrando los ojos y sonriendo tontamente.

Frankie se deslizó un poco más abajo, acariciando la piel de los costados con las yemas de los dedos hacia el abdomen; besó cada centímetro de piel con cuidado y lamió el ombligo, ganándose un gemido de placer. Los gemidos de Justin se hicieron más fuertes aún, las caricias eran demasiado estimulantes y su pene pedía desesperadamente otro tipo de atención, Frankie se deslizó un poco más hasta quedar a la altura del miembro de su novio, lo tomó con ambas manos y comenzó a lamerlo lentamente sintiendo como Justin se excitaba con sólo verlo, éste tomó la cabeza del mayor y enredó sus dedos en su cabello marrón claro, disfrutando del sexo oral. Gimió al sentir como su erección se movía dentro y fuera de la boca del mayor, se inclinó un poco sobre el mayor y con sus caderas comenzó un sensual movimiento de vaivén, pero cuando sintió que estaba muy cerca de correrse, Frankie retiró su boca del pene de su novio para acercarse a él y besarlo suavemente. Luego bajó de nuevo hacia su pecho estimulando un punto específico cerca de su hombro; si Justin ya lo había marcado como suyo en las ocasiones anteriores que hicieron el amor, llenando su cuerpo de mordidas, chupones y arañazos ¿por qué él no podía hacer algo similar? Así que tomó la piel del menor entre sus dientes y la mordió, logrando que apareciera una marca en su pecho.

Justin no le dio importancia y tomó el rostro de su novio, obligándolo a mirarlo fijamente a los ojos mientras volvía a introducir su miembro en su interior.

-¡Ah! ¡Justin! ¡sí! maldita sea-Frankie se aferró contra el cuerpo del más joven y empezó a auto-penetrarse a sí mismo.

-Frankie...-el menor correspondió al abrazo de su novio y acercó su boca a su cuello, lamiéndolo sensualmente.

-Ahh... ahhh... más... más... ¡más!

-¡Ahh... ahhh...! sí ¡oh, sí!

-¡Sí, sí! ah... ¡Justin! ¡me voy a correr!-advirtió Frankie sin dejar de gemir-ah ¡ah~!-

-Yo... también... hagámoslo juntos... sí, ¡mierda!

El chico de ojos azul plateado se inclinó hacia delante, acercando su rostro al del menor. Ambos incrementaron la velocidad de sus movimientos, sintiendo el temblor del otro, gimiendo de placer hasta que finalmente llegaron al mejor orgasmo que hubieran tenido juntos.

Justin sonrió y comenzó a liberar las extremidades de Frankie de alrededor de su cuerpo, removió su ahora flácido pene y con cuidado puso a su novio de pie, ambos se metieron de nuevo en la ducha y cerró la cortina detrás de Frankie, que estaba de espaldas al agua y suspiró al tiempo que el calor impregnaba sus músculos. Echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos dejando que el agua le corriera por la cara y bajara por su pecho.

Tras tomar el shampoo, Justin enjabonó la cabeza del mayor y vio cómo el jabón corría por su cuerpo mientras le enjuagaba el cabello, se estaba excitando de nuevo y Frankie pudo notarlo luego de quitarse el agua y el jabón de los ojos. Sus orbes azules se ensancharon ligeramente y miró hacia el rostro de Justin.

-¿En serio? ¿otra vez?-preguntó Frankie arqueando una ceja.

Justin sacudió la cabeza y sonrió nerviosamente.

-Ya te dije que me es difícil contenerme cuando estoy cerca de ti-respondió el menor-además creo que me desmayaré aquí mismo si lo hacemos otra vez-tomó una esponja de baño, la mojó, la enjabonó con jabón líquido y comenzó a lavarse. Frankie le quitó la esponja y sonrió mientras la pasaba por la áspera piel de su novio, Justin suspiró suavemente y deslizó sus dedos por los brazos del mayor-puedo hacerlo yo solo, no tienes que hacer esto, bebé-

"Lo sé, pero quiero hacerlo-respondió Frankie sonriendo y se dejó caer de rodillas. Frotó su mejilla contra los muslos de Justin y usó la esponja para lavarle las piernas.

"Frankie... ¿q-qué... qué estás haciendo?-Frankie no respondió, lo miró, sonrió por última vez y abrió su boca. Su lengua salió y lamió la punta de la palpitante erección de Justin, el más joven gimió suavemente y llevó su mano a la cabeza de Frankie una vez más, aferrando sus dedos en sus cabellos, se volteó y apoyó su espalda en la pared de azulejos para tener más apoyo y que Frankie pudiera estar más cómodo, apenas el chico de ojos azul plateado abrió su boca y envolvió sus labios alrededor de su pene, gimió con fuerza y llevó el costado de su mano libre a su boca para evitar gemir ruidosamente. Frankie introdujo en su boca todo lo que pudo del erecto pene de Justin sin atragantarse ni sentir náuseas, los ojos de Justin rodaron al sentir aquel húmedo calor a su alrededor, la boca de su novio era tan suave como el resto de su cuerpo, su lengua ejercía una dura presión contra la piel de su pene mientras se hundía en él. Casi se derrumbó cuando Frankie movió una de sus manos y acarició suavemente sus testículos, lentamente abrió sus ojos verdes y los bajó sólo para encontrarse con Frankie observándolo con una mirada interrogadora en sus orbes azul plateado-s-sigue...-

El mayor obedeció y continuó con su trabajo, no pasó mucho tiempo antes de que Justin aplicara un firme agarre en el cabello marrón claro de Frankie para mantenerlo en su lugar mientras penetraba su garganta, con cuidado de no ir demasiado lejos o hacer que su novio tuviera arcadas. Justin se mordió el labio inferior y gimió contra sus labios apretados mientras movía las caderas una última vez y expulsaba su semen en la boca de Frankie.

Los orbes azul plateado del actor se ensancharon ligeramente y tuvo una leve arcada al sentir cómo Justin se introducía profundamente en su boca, percibiendo cómo el espeso líquido llenaba su garganta. Tragó convulsivamente y tosió mientras Justin removía su, una vez más, flácido pene de su boca y dejó que sus rodillas flaquearan de nuevo.

Atrajo a Frankie hacia sus brazos y besó su cabeza mojada, sintiendo los residuos de jabón y agua fría.

-Lo siento-se disculpó Frankie echándose hacia atrás para verlo-no lo volveré a hacer-

-No, no pasa nada. Es que... me tomó por sorpresa-dijo Justin llevando una mano al cabello de su novio y lo acarició con los dedos-pero creo que deberíamos hacer esto en otro lugar, como en la cama por ejemplo-Frankie sonrió y lo besó una última vez-aunque ahora estoy cansado-añadió mientras soltaba un bostezo.

Frankie asintió y estiró la mano hacia atrás para cerrar el grifo del agua, se quedaron allí un rato hasta que sus cuerpos se enfriaron lo suficiente y por fin recuperaron las fuerzas para salir de la ducha. Se vistieron en silencio, luego Frankie tomó la mano de Justin y lo llevó de vuelta a su camerino, ambos estaban agotados y no tenían energías para conducir de vuelta a casa por lo que iban a pasar la noche ahí.

Frankie abrió la puerta de su camerino con su novio detrás y entró en él. Ambos se dirigieron a la pequeña habitación donde a veces descansaba cuando el rodaje se demoraba o tras un largo día promocionando la serie, sin fuerzas para quitarse la ropa, los dos jóvenes se dirigieron a la cama donde se recostaron encima de las sábanas y se durmieron abrazados.


Este capítulo de dos partes terminó siendo más corto de lo que pensaba originalmente.

Y sí, sé que en estos últimos capítulos les he estado dando más contenido hardcore que trama pero, PERO, les prometo que el próximo capítulo será el último que lean de contenido hardcore y después de eso no volverán a leer nada más hasta que publique la siguiente parte de "Si tan solo lo supieras...". Espero no demorarme como pasó con los últimos capítulos de esta primera parte.

Ojalá les haya gustado, me disculpo por el escaso texto pero no tenía mucho más para ahondar en el episodio u_u trataré de extenderme un poco más en el siguiente y último capítulo con escenas hardcore pero no les prometo nada.

N3k00-Ch4N.