Quedan 3 días para la reunión con Sr. Big
El Sr. Big observó a los dos mamíferos delante suyo. El conejo rayado parecía un personaje totalmente descuidado, su traje rasgado además de las manchas de sudor y mugre en la camisa no concordaban con el escrupuloso Jack Savage que las calles conocían.
Pocas veces había observado al conejo de cerca, algunas reuniones comerciales habían llevado a Savage como una garantía de seguridad. Ningún mamífero en su sano juicio se enfrentaría voluntariamente al conejo, y este, no daba señales de que fuera blando con cualquiera que osara plantarle cara ya sea en serio o no.
La musaraña procesó su sorpresa por dentro, sin dar señal alguna a los dos invitados que seguían en frente suyo.
"¿A que se debe esta visita?" la musaraña se recostó en su asiento con una apariencia desinteresada.
"Las cosas se han complicado" comenzó Finn "El lobo tiene una conexión con la mafia de los Burrows" Los osos se tensaron al escuchar los últimos implicados.
El Sr. Big se quedó callado, sus cejas apenas mostraron emoción cuando el zorro acusó a uno de sus pocos aliados de invadir su territorio.
"Al hielo"
Los osos se movieron a su comando, arremetiendo contra el zorro más pequeño cuando una bola gris saltó sobre ellos, noqueando a dos de los suyos con un efecto rebote que provocó una visión borrosa del conejo.
"Va a querer escucharnos Sr. Big, hay una gran posibilidad de que el cabeza de familia sufra una guerra interna muy pronto, y el involucrado no parece querer detenerse en Meadowlands"
Los tres osos aún en pie esperaron una señal de su líder.
La musaraña tamborileó los dedos en su silla "Continua"
…
"Singcor debe estar muy cerca del lugar, un fanático como él no querrá estar lejos de su objetivo"
"Los chicos de Savage están buscando en los moteles más cercanos"
"No le des mucho la espalda a ese conejo"
"Hablando de conejos ¿Cómo te va con el tuyo? ¿Ya tienes algún lugar donde dejarlo?"
Nick suspiró "Savage ha prometido buscarle una familia adecuada, tendré que aferrarme a la creencia de que, tal vez, cumpla su palabra"
"Ahora que el Sr. Big va tras un pez más gordo no habría problema en dejarlo en un orfanato"
Nick se quedó callado "No será necesario. Avísame cuando tengamos todo en su sitio para el espectáculo" sin esperar, cortó la llamada.
El zorro se quedó clavado en su sitio. Estaba sentado junto al teléfono fijo, en el viejo sofá de su madre, sin moverse. El pequeño truco de Lily en la mañana le había quitado años de vida al viejo zorro. La había encontrado a punto de saltar por la ventana del salón, con una gran mochila en su espalda llena de comida.
Lily no respondía a sus palabras, a pesar de usar un tono de reprimenda, ella no mostró ninguna mueca de nerviosismo. Le había dejado hablar hasta el cansancio solo para irse a su habitación cuando él le dio la espalda.
Su madre le había confesado haber echado llave antes de irse a dormir, por lo que tendría sentido que Lily eligiera una ventana como medio de huida. Pero seguía sin entender por que el conejito tenía esta insistencia en escaparse cuando hasta ahora había estado perfectamente con este zorro.
Su madre le había dado una mirada preocupada antes de irse a comprar. Lily llevaba encerrada en la habitación desde el incidente de la mañana, ningún ruido se escuchaba a través de las paredes y eso le preocupaba.
El conejito había cambiado tanto de la noche a la mañana que Nick ya no sabía como tratarla.
Un ruido contra la ventana rompió el silencio impuesto en el salón. El sonido venia de la cocina, pero por el lugar no habían ramas que provocarán tan escándalo en el exterior.
Irritado ante el constante repiqueteo contra el vidrio, Nick se levantó para abrir la ventana.
"¡LILY!"
El conejito bajo la cabeza, mientras se sujetaba a las sabanas atadas como una cuerda, para ver al zorro boquiabierto que acababa de gritar. Ella suspiró.
…
Jack observó los papeles esparcidos en la mesita de café. El Sr. Big le había invitado amablemente a estar unos días en su mansión mientras todo el asunto se resolvía. La amenaza velada que había dejado entrever en sus palabras hicieron que Jack tomará una decisión rápida sobre la situación.
Esta era una oportunidad perfecta para el ZBI que no tenía intención de desaprovechar. Aún no había podido establecer contacto con su equipo, pero un mensaje había sido enviado a través de una llamada segura a un aparente local de comida. A estas horas, los hoteles cercanos a la construcción deberían estar siendo comprobados.
Todo va bien.
Lo que solo dejaba un problema en sus manos.
"¿Qué voy a hacer contigo?" susurró al aire mientras contemplaba la documentación del pequeño conejito llamado Lily.
Un conejo que aparentemente no encajaba en ninguna parte, era una idea tan familiar que los recuerdos le atosigaban, aunque intentara desterrarlos al vacío donde estaban antes. Jack levantó una mueca al ver su foto, la heterocromía no era bien vista por los conejos, seguramente la razón por la que ni su familia ni nadie de la comunidad haya querido hacerse cargo.
Con cierta diversión notó las rayas negras en sus orejas, no muy comunes en los conejos. Aunque en su familia unos cuantos miembros tuvieran aquel rasgo tan raro, nadie mostraba ninguno de tal tamaño.
No, eso no es correcto…. ¿Ella no tenía…?
Intentó imaginarse al conejito de la foto en una pose familiar, mientras saltaba enérgicamente hacia él.
"¡Estás arrestado!"
Un bufido escapó de sus labios, el brote de risa apenas pudo ser contenido mientras la imagen se volvía más clara en su cabeza.
Si, son de un tamaño parecidos.
…
"¡¿Una cuerda de sabanas?! Le doy a tu pobre intento de escape un tres de diez, plagiar a las películas no es inteligente mini zanahorias"
Lily se mantuvo callada. Después de confiscar las sabanas, y cualquier tipo de tela, en su habitación, Nick la llevó al salón. No tenía sentido reprenderla cuando sabía que no le iba a escuchar, pero entonces ¿Qué se hacía en estos casos? Prefería no castigarla en la habitación donde acababa de escapar.
"¿Otra vez el juego del silencio? No creas que eso me va a detener, pelusa" Se cruzó de brazos, dejándose caer en el sillón sin dejar de mirarla "No nos vamos a mover de aquí hasta que me expliques por que quieres escaparte"
Lily esquivó su mirada con un bufido.
"Tengo todo el tiempo del mundo mini zanahorias"
Las agujas del reloj fueron pasando, la mirada intensa de Nick fue dando paso a la hosca tenacidad. No sabía que estaba haciendo, pero sentía que irse ahora sería un terrible error. Pronto, la rigidez de sus extremidades le obligaron a acomodarse mejor en el sillón, ninguna postura lograba contentar la incomodidad en su espalda. Removiéndose como un niño inquieto, llamó la atención de Lily.
"¿Por qué no me deja marchar?" preguntó por fin, cansada también de la situación.
"Soy un adulto pelusa, no puedo dejarte ir hasta que tus padres vengan a recogerte" Nick no vio el ceño fruncido de Lily, su atención estaba en ablandar lo suficiente el respaldo para no sentir la punzada al recostarse.
"Sé que no es verdad" Aquello hizo que Nick volteará la mirada.
"Claro que es verdad, pelusa, ayer mismo hable con tus padres"
"¡Deje de mentirme!" De un salto, el conejito intentó escapar por el costado del zorro. Antes de que fuera tarde, Nick estiró el brazo, sujetándola en el último minuto.
La apretó contra su pecho, recibiendo suaves golpes mientras Lily se retorcía buscando una salida.
"¡Vete! ¡Déjame sola! ¡¿Por qué no te vas?!" Nick la sujetó más fuerte "¡Vete!"
El grito traicionaba las palabras del pequeño conejito, la quebrada de su voz atormentó a Nick. Su cuerpo dejó de patalear, flácido en su agarre, Lily empezó a llorar como si su última pared se hubiera roto.
"¡¿Por qué no te vas como todos?!"
…
Vivian calculo a ojo el tamaño de la chaqueta. El invierno sería pronto y quería regalarle algo a Lily para subirle el ánimo.
Había dejado a Nicky en su pelea de miradas con Lily en casa, sentía que era algo privado, aunque no entendiera el contexto detrás de ello. Era bastante cómico como la irritación de Nick rebotaba en Lily como un adolescente en sus primeros años.
Tenía la esperanza de que al volver las cosas se hubieran arreglado. Nick había encontrado un verdadero desafío en aquel pequeño conejito.
…
Lily se negó a quitarse la capucha del rostro. La vergüenza la estaba carcomiendo ahora que se había podido calmar ¡Había llorado como una niña pequeña!
El Sr. Nick aún seguía dando pequeñas palmadas en su espalda mientras se mecía ligeramente en el sillón. La sensación era reconfortante, aunque humillante de todas formas.
"Esta bien Lily" comenzó a decir el Sr. Nick por encima de ella "Es bueno dejarlo salir de vez en cuando"
El sonrojo furioso de Lily le hizo parecer un tomate.
"Ten, puedes usarlo" el pañuelo rojo que le ofreció se veía grande, dobló sus costados mientras empezaba a limpiar lo peor de su rostro.
Algo mejor, intentó devolverlo solo para ser rechazada.
"Quédatelo. Es algo muy importante que quiero que guardes por mi"
Lily vio desconcertada el pañuelo recién usado ¿Esto era importante?
"Pelusa" el tono grave de Nick llamó su atención "No me voy a ir sin ti, nunca, eres mi conejito de la suerte ¿No te lo he dicho? Eres un conejo mejorado, y yo, un zorro mejorado, tenemos que ser mejores juntos" Lily levantó el rostro, sorprendida por una lagrima cayendo en su brazo.
El Sr. Nick tenía un lagrima cayendo, con los ojos enrojecidos mientras seguía hablando.
"No me voy a ir, a menos que tú me lo digas"
