Queda 1 día para la reunión de Mr. Big
El conejito observó el material que había podido reunir bajo el escrutinio del Sr. Nick. Desde sus últimos intentos, los dos zorros no habían abandonado su costado mucho tiempo, pero aun así, pudo conseguir algo de comida, a escondidas, para su escape. La ventana que había usado la vez anterior había sido asegurada, y la puerta estaba cerrada bajo llave todos los días antes de dormir, tendría que pensar una nueva ruta de escape.
Ansiosa, golpeo el suelo repetidamente mientras su nariz se movía al son de sus pensamientos. Ella creía que había pasado suficiente tiempo para intentarlo otra vez, había tomado nota del lugar donde la Sr. Vivian dejaba las llaves, y el Sr. Nick no era nada silencioso en su forma de dormir. El plan se formó en su mente, en medio de la habitación que tan amablemente le habían dado, todos los pasos le iban quedando claro.
Observó su pequeña mochila recién adquirida con todas las provisiones con las que tendrá que sobrevivir. La imagen de tan pequeña cantidad resultó una aguda punzada en sus entrañas.
La vacilación dominó al pequeño conejito, creando una ligera sensación de temor en su estómago ¿Sería esto lo correcto? ¿Estaría equivocándose con el Sr. Nick? Había planeado dejar el pañuelo rojo sobre el escritorio antes de irse, pero sus últimas palabras resonaron con fuerza dentro suyo.
Era verdad que hasta ahora el zorro había cumplido su promesa de cuidarla, enviar más de lo que ella pudiera haber pedido. De todas las pertenencias que había empacado, la mitad habían sido un regalo del Sr. Nick, sin ningún tipo de condición o trabajo a cambio. Ya era más consideración de la que había recibido de sus otros padres de acogida.
Con el ceño fruncido, repasó la figura de acción de Superbunny en su mochila. No había pensado ponerla en la cesta de la compra cuando estaban por el centro anteriormente, pero al desempacar las bolsas lo había encontrado entre las camisetas y sudaderas nuevas.
La punzada en el estomago se volvió mas fuerte.
…
Nick se preparó silenciosamente. El salón era un espacio que se podía observar desde las escaleras que daban a las habitaciones, pero no había notado ningún signo de que su madre ni Lily estuvieran despiertas. Antes de marcharse dejó una nota rápida con su nuevo número telefónico apuntado al final, esperaba volver pronto si todo iba según lo planeado, pero había aprendido a ser precavido con los años.
Cerró la puerta silenciosamente, esperando que unas grandes orejas de conejo no oyeran el leve chirrido que se formaba al marcharse.
Una limusina elegante ya lo estaba esperando en la entrada. Nick decidió aprovechar el trayecto para poner orden en sus pensamientos. En unos minutos tendría que enfrentarse con un posible asesino entrenado de los Burrows, todo ello acompañado de un conejito no confiable que ya lo había traicionado una vez. Era claro que tenía que concentrarse.
"Wilde" anunció el conductor "Ya estamos aquí"
La zona en construcción no le era familiar a Nick. No había estado mucho por esta parte de la ciudad, pero asumía que Jack había escogido un lugar estratégico para la emboscada que iban a realizar.
Entre montañas de arena, localizó a Finnick. A su costado Jack parecía estar dando instrucciones a un pequeño equipo táctico que probablemente fuera el ZBI. Los animales llevaban todo el rostro tapado siéndole imposible a Nick distinguir su especie, excepto por su tamaño.
Los osos de Big parecían acordonar la zona, viendo algunos cuantos por los laterales.
Todo parecía listo para funcionar.
"Espero acabar pronto con todo este lío" Finnick tiró la colilla de su cigarro, arrastrando a Nick hasta una esquina indicándole que lo siguiera
"¿Qué sucede Finn?" el zorro notó la mirada del conejo en ellos.
"No me gusta, dependemos totalmente del idiota de Savage para salir ilesos de un asesino entrenado"
"Tenemos bastantes músculos como respaldo. Estaremos bien"
La despreocupación de Nick ante el tema dejo perplejo al Fennec. Estaba acostumbrado a los planes alternativos de Nick para cualquier imprevisto, su capacidad de pensar rápido los había salvado más de una vez, no entendía como ante una situación así el zorro se mostraba tan confiado.
"¿Qué es lo que tienes en mente Wilde?"
"¿Yo? Nada tan elaborado como lo que estás pensando, solo siento que hoy tengo algo de suerte" La sonrisa presumida del zorro irritó al fennec.
"Suerte mi cola"
"Vamos Finn, creo que esa mirada mortal de conejo significa que se ha acabado el recreo" Ambos zorros se separaron al notar el entrecejo fruncido de Savage en ellos, no era el único mamífero que los veían con hostilidad, por lo que Nick decidió sonreírles con gracia en su dirección.
No dejes ver que te afecta
Nick lanzó un saludo de pistolas con las manos al conejo antes de acercarse.
…
Vivian se levantó con una mueca como cada mañana. El dolor de espalda ya era algo habitual en sus sesiones matutinas. Con un movimiento experimentado, enrosco rápidamente su espalda antes de retirarse de la cama.
Normalmente se levantaría alrededor del mediodía al ser un mamífero más nocturno. Pero la llegada de Lily había hecho que volviera a su antiguo horario diurno laboral. Según la cultura general, los conejos eran conocidos como animales energéticos desde bien entrada la mañana, Lily no era la excepción, ya ella no le importaba despertarse algo más temprano si podía disfrutar más tiempo de su conejito predilecto.
Con un bostezo, busco a tientas su bata. Sus orejas se movieron al notar un ruido sordo como de un tambor, una risita se escapó al imaginar a un conejito retumbando tan temprano en la mañana.
"¡A desayunar Lily!" gritó mientras iba en dirección a la cocina.
El salón se veía vacío. Las mantas del sofá estaban dobladas en el respaldo y Nick no se vio por ninguna parte.
"¿Mella?"
Una nota en la mesa de la cocina llamó su atención. Al parecer su hijo había hecho unos recados durante la mañana, eso solo dejaba a Lily y ella para el desayuno. El otro día había obtenido algunos cereales conocidos entre los mamíferos presa, esperaba que a Lily le gustara.
…
"¿Otra vez CD´s? Alguien debería comentar al Sr. Big que actualice su catálogo" Nick cerró la guantera con desdén.
"Por centésima vez, ¡Cállate, Wilde!"
"Vamos Finn, le estoy poniendo algo de ritmo a esta vigilancia" Gruñó Finn.
Llevaban esperando media hora a que Singcor apareciera. Hasta ahora no habíamos visto rastro del lobo ni de la pandilla de Outback Island. Se suponía que los zorros eran los primeros en dar el aviso al estar mirando a la zona central, pero Nick había perdido la paciencia en los primeros minutos por desgracia para Finnick.
" Atención, tres mamíferos pequeños, posiblemente el objetivo entre ellos"
Las orejas de ambos se alzaron ante el aviso. Con la vista atenta, esperaron a los tres mamíferos avistados por el otro equipo, no tardaron mucho en distinguir a lo lejos al grupo que esperaban. Seguía sin haber rastro del lobo fugitivo, por lo que Finnick aguantó la señal hasta conseguir al menos un atisbo de la cola que buscaban.
A unos metros del coche donde los zorros se encontraron, Jack intentó por si mismo concentrarse en la misión que tenían entre manos. La limusina era un vehículo lo suficientemente llamativo para hacer pasar desapercibido al furgón del callejón donde se encontraban.
El conejo esperaba que todo se desarrollara según lo previsto, Singcord había ocupado el papel de cebo inconscientemente de la forma que esperaban, había ubicado a los zorros en una posición llamativa para camuflarse en caso de que su mamífero estuviera buscando posibles enemigos en el lugar.
Como si de un guion se tratara, una sombra se deslizo a través del tejado de los edificios. La nariz del lobo le había alertado sobre la presencia de intrusos en su zona de ataque. Entre los posibles sospechosos, el lobo creía saber quién había intentado tenderle una emboscada, pero no podía arriesgarse a que la información que Singcord sabía quedaría en manos del ZBI. Era una maniobra arriesgada, pero tendría que seguir el juego de estos mamíferos, todo sea por la protección de su salvador.
Con esos últimos pensamientos, el lobo se escurrió a través de los últimos edificios, insertándose antes una capsula entre los colmillos.
…
"¿No crees que está siendo demasiado descuidado?" Comentó Nick mientras veía como Singcord posicionaba el C4 en medio de la construcción, sin ningún tipo de resguardo excepto por sus acompañantes.
"No puedo entrar en la mente de un suicida" Finnick encendió su segundo cigarrillo en medio de su respuesta, notó con alivio como la calada ya empezaba a hacer efecto. Ignorando a Wilde, vio de reojo una mancha por el retrovisor. No habría llamado su atención si no fuera por que la mancha borrosa se movía constantemente "Creo que he localizado a nuestro mamífero" Sin dudarlo, apretó el gatillo de la radio en su mano.
" Aquí Delta"
" Lo tenemos, detrás de nosotros a 500 metros"
" Recibido, aléjense de la zona. Procedemos con el plan"
Jack escuchó las indicaciones del equipo. Tal como esperaba, el lobo había decidido hacer un barrido antes de abalanzarse contra Singcord. Wilde debería poder conducirlo directamente a la trampa que tenía el equipo preparado para ello. Pero todos los pensamientos escaparon cuando un fuerte grito resonó por el lugar.
"¡SAVAGE! ¡Sé que estas ahí!" Singcord empezó a agitar el detonador en su mano, mirando a todos lados mientras hablaba "¡¿Crees que todo se acabará aquí?! ¡He llenado todo el maldito lugar de explosivos! ¡Incluso si te escondes en el rincón más oscuro del lugar! ¡Me asegurare de que estés muerto conejo!"
Nick lanzó una mirada preocupada a su compañero, su cola se encrespó al oír la amenaza del ornitorrinco. Finnick se lanzó a la radio, despotricando por lo bajo sobre como sabía que toda la situación olía a desastre desde el principio.
"¡Oye! Que alguien dispare a esa idiota antes de que nos haga volar a todos en pedazos"
" Negativo, necesitamos confirmación de Alpha"
" ¡No hay tiempo! ¡Maldita sea!" La radio rebotó en el asiento trasero. Finnick masculló entre dientes, apretando el acelerador. El lobo a sus espaldas ya no pareció seguirlos más, así que aprovechó su buena suerte para alejarse lo más posible.
Mientras los zorros intentaban escapar, Jack se encontró en una posición…difícil. Si así se le podía llamar a ser levantado por el cuello mientras las zarpas del depredador se clavaban en su garganta.
El lobo olfateó exageradamente "Sabía que ese olor me era familiar…"
Los colmillos del mamífero se mostraron en una sonrisa presumida. Con tan solo el peso de su cuerpo como impulso, el conejo no encontró una buena manera de devolver el golpe. El lobo no se veía ansioso ni alterado, a pesar de que su objetivo se había jactado hacía poco de colocar bombas por todo el lugar. El callejón era cerrado, sin contacto visual con nadie de su equipo que pudiera salvarlo, y, cuando su agarre empezó a apretarse lentamente supo que no quería matarlo, solo noquearlo.
Un hecho que le impulso a retorcerse con más fuerza.
Antes de que la bruma de sus ojos se volviera más grande, un inesperado empujón lo hizo volar por todo el callejón. Su atacante no había tenido mejor suerte, lanzando un gruñido molesto cuando comenzó a recobrarse de la pila de basura por donde había caído.
El nuevo integrante no dejó parpadear a ninguno de los dos. Antes de que el lobo pudiera atacar tres dardos se clavaron en su cuello.
Toda la situación habría alertado a Jack hasta el límite. Pero con una amenaza aun pendiendo sobre todos intentó arrastrarse, jadeando, hasta su radio. Su cuerpo se sintió inestable y sus pocos intentos de formar palabras le dejaron sin aliento.
El nuevo mamífero no parecía tener algo contra él. Al ver su tambaleante lucha, le acerco el dispositivo caído hasta sus patas.
"¡Aquí Salvaje! ¡Francotiradores, neutralizad a Singcor! ¡Que no presione ese detonador!"
"Recibido Alfa"
Su misterioso salvador apenas se movió cuando su pistola le apuntó directamente a la cabeza, a pesar de estar sumergido en la oscuridad del callejón, Savage pudo escuchar ligeras pisadas que le dieron una idea de su posición. Jack sabía que el movimiento fue un acto en sí, sus patas inestables no aseguraron un buen tiro, pero al menos tenía que aparentar ser suficiente. Su visión, algo borrosa, pudo llegar a distinguir al mamífero algo más grande que él, acercándose.
"Baje el arma Savage" El haz de luz que los separaba empezaba a dar una imagen completa del desconocido. Empezando por sus patas hasta llegar al torso, todo de un pelaje negro, no fue hasta que llegó a su rostro que demostró la placa identificativa que el animal le mostró "Winter, ZIA. A partir de ahora estamos al mando"
La imagen se completó. Como una maldición Karmica, un zorro de ojos azules lo miraba con desdén mientras balanceaba una pesadilla burocrática delante suyo.
…
"¿Lily?" Vivian abrió lentamente la puerta. Algo ansiosa por no saber nada del conejito desde que la había llamado. Lily no solía ignorar sus llamadas "He hecho una gran pila de tortitas que creo… ¡Oh Dios Mio!"
En medio del suelo Lily estaba encogida en una bola. Con una mueca de dolor mientras sus pequeñas patas presionaban su costado, sus ojos lagrimosos se abrieron un segundo para reconocer su presencia.
"¡Lily!" La cadera crujió levemente cuando, sin pensar, la levanto con angustia mientras hacía una carrera hasta la puerta "¡Oh Dios! ¡Las llaves! ¡¿Dónde están las llaves?!" El conejito se apretaba en su pecho, agarrando sin querer mechones de pelaje a medida que el dolor iba creciendo levemente "Tranquila, cariño" la desesperación en su voz fue notable hasta para ella misma.
El viaje al hospital fue un borrón en su mente. Lo único que llegaba a recordar con claridad es entrar y abordar directamente al primer mamífero uniformado con Lily en brazos. La espera la estaba matando.
"¿Sra. ¿Wilde? Un capibara se acercó a ella mientras leía algunos papeles en sus manos "Todo parece estar bien, parece un caso de apendicitis. Hay que hacer un par de pruebas más, pero todo parece indicarlo" El doctor realizó algunas anotaciones al formulario antes de continuar "Solo necesitamos la firma de los padres para proceder"
Vivian se quedó aturdida con toda la información antes de procesar las palabras del doctor "N-No se encuentran aquí en este momento"
Ay Nick
…
"¡Gira! ¡Gira! ¡Gira!" el coche se sacudió ligeramente, enviando al zorro rojo hacia delante "Olvídalo"
"¡Cállate!" Finn frenó de golpe e intentó escuchar más atentamente. Captó el sonido de un disparo, pero no podía saber si había acertado o no. Asumió que, si no se oían más, era probable que hubieran obtenido su objetivo "Creo que es hora de buscar a nuestro mamífero, los idiotas parecen haberse ocupado de Singcord"
"Al menos sabemos dónde se fue ese lobo" comentó Nick mientras acomodaba su ropa tras el pequeño viaje bajo el asiento.
"¿Lo sabemos?" Antes de que el idiota hablara Finn sabía que iba a morderle la cara por la sonrisa que empezaba a formarse en la cara del zorro rojo.
Antes que Nick pudiera responder la puerta trasera se abrió de golpe, dejando paso a un conejo sucio que se dejó caer por todo el asiento trasero. El vehículo se quedó en un silencio tenso ante el intruso.
"Te has equivocado de taxi rayas"
"Solo conduce Wilde"
"Estamos en medio de algo importante por aquí, tendrás que buscarte otro transporte"
Finn lanzó una mirada molesta a Nick, antes de señalar al conejo por el retrovisor.
"¿Dónde está nuestro lobo?"
El conejo se sentó con la cabeza entre las patas "Lo he perdido"
"¡¿Qué has que?!"
"La ZIA ha estado aquí. Tienen una gran reputación por aparecer cuando menos lo queremos"
"¡Esto no era lo acordado! ¡Los osos del Sr. Big nos esperan! ¡No voy a entrar allí y decir: Lo perdí! ¡No sin ti al lado para matarte antes que ellos!
Los ojos de Jack se abrieron notando la intención del zorro. Su cuerpo no pudo más que recibir el impacto de la bola peluda cuando este procedió a taclearlo mientras intentaba conectar algunos golpes. Nick se quedó callado, pensando en algunas excusas factibles que podrían librarlo a él y a Finn del hielo. El ruido a su costado le hizo querer gritar mientras el estrés se ponía al día con los eventos. Girando hacia el asiento trasero, listo para unirse a Finnick en su pelea, la imagen de un pequeño Finn tirando de las orejas de su mayor dolor de cabeza le hizo querer inmortalizar el momento, aunque sea probable que no viviera mucho para disfrutarlo.
"Sonríe Rayas" indicó antes de tomar varias instantáneas con su teléfono.
"¡Tú eres el siguiente Wilde!" gritó Finnick
Las palabras de Finn no llegaron a sus oídos. Estaba demasiado ocupado viendo las 20 llamadas perdidas que notificaba su teléfono. Nervioso por lo que podía encontrar intentar devolver la llamada, pero el buzón saltó al segundo. Antes de volver a intentarlo vio un par de mensajes entre todas las llamadas.
Las palabras eran demasiado irreales para él.
Jack fue volteado completamente de cabeza, aunque esta vez no fuera por el diminuto zorro.
"¡Agárrate, Finn!"
El coche rugió por el arranque repentino. A pesar de su incomodidad al manejar, Nick no se fijó en ello. Sin pensar mucho en sus alrededores, se deslizó por las calles vacías hasta encontrar la salida más próxima al hospital.
"¡Wilde, nos vas a matar a todos!"
Antes de salir de la zona pudieran notar un par de osos por el retrovisor. Totalmente ignorados.
"Ahora si estamos muertos"
