Autor Original: ninjastasia
ID: 3997049
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Frau estaba aterrorizado cuando se lanzó directamente hacia él suelo tras Teito, su mente viajando por el deseo de salvar al chico.
Teito había cerro sus ojos antes de caer así que no podía ver a Frau en caída libre tras él, decidido a detener su intento de encontrarse con la muerte.
Frau determinó muy rápidamente que no sería capaz físicamente de alcanzar a Teito antes de que ambos llegasen al suelo, así que Frau convocó con rapidez su Zaiphon y lo envió tras Teito, para que esa banda le rodease. El propósito era ralentizarlo para que el impacto con el suelo no matara al chico. El Zaiphon ralentizó exponencialmente la caída de Teito, lo que provocó que este abriera los ojos en estado de sorpresa y confusión. En esos ojos, Frau, el cual había invocado el Zaiphon para ralentizarse a sí mismo, vio solamente una cosa, miedo. Miedo por algo que Frau no tuvo tiempo de descubrir. Cuando Teito golpeó el sueño, se golpeó con fuerza y rodó unos pocos metros y entonces se quedó inmóvil de costado.
Frau golpeó el suelo en cuatro patas y entonces rápidamente saltó y se apresuró junto a Teito, asustado. Frau puso su mano suavemente sobre el hombro del chico y le hizo rodar hasta quedar de espaldas y rápidamente suspiró de alivio. Teito todavía estaba respirando y, del vistazo rápido que le echó, parecía que no había huesos rotos. Sin embargo, la respiración era superficial y parecía que Teito se había golpeado la cabeza bastante fuerte porque tenía un mal corte en su sien, soltando más sangre de lo que debería.
Así que Frau, todavía sin aliento por su caída y la adrenalina que corría por su sistema, cogió cuidadosamente a Teito y lo llevó en sus brazos a las puertas de la iglesia para llevarlo al hospital lo antes posible.
Castor y Labrador se apresuraron al ala del hospital para encontrarse con Frau, ambos estaban concentrados en el suceso que acababan de presenciar. Habían estado cerca tras Frau cuando estaban intentando detener a Teito así que ambos habían sido testigos del salto de Frau. Ambos obispos corrieron hacia la pared, a tiempo de ver el Zaiphon envolver a Teito y entonces Frau lanzar uno sobre sí mismo en el último momento. También habían contenido al respiración mientras Frau se apresuraba a comprobar a Teito, rezando a dos que estuviese todavía vivo.
Cuando vieron a Frau recoger al chico y correr hacia las puertas de la iglesia, supieron que todavía debía estar vivo.
En el hospital, Frau dejó a Teito en una cama con la mayor delicadeza posible y entonces miró a Labrador, expectante, con el miedo claramente visible en sus ojos.
"Por favor, no dejes que este chico muera" fue todo lo que pudo decir antes de apretar la mandíbula.
"No le dejaré, lo prometo" dijo Labrador "Castor, ayúdame, por favor"
Así es cómo Frau vio a Labrador examinar a Teito y con algo de ayuda de Castor, limpió y cosió el corte en su cabeza.
Al final, Labrador suspiró y miró a Frau, diciendo entonces.
"El corte en la cabeza es malo así que quizás esté inconsciente un tiempo, es difícil decir si tiene una conmoción cerebral o no en este punto, también se las arregló para romperse un par de costillas, pero vivirá"
Con esa afirmación, Labrador y Castor sonrieron un poco.
Frau suspiró y finalmente se sentó cerca de la cama de Teito. Había estado paseando todo el tiempo que los otros dos obispos habían estado trabajando, prefiriendo estar agitado que estar quieto.
"Gracias" dio el obispo rubio "Pensé que había fallado en salvarle"
"Lo hiciste bien, Frau" declaró Castor mientras colocaba una mano en el hombro de Frau "No muchos hubiesen saltado tras él"
Ante es, Frau se permitió una pequeña sonrisa "No había manera de que pudiese dejar que ese estúpido chico muriese si podía pararle"
Labrado volvió a mirar a Teito, la tristeza llenó sus ojos "En este punto, todo lo que podemos hacer es esperar a que recupere la consciencia, sin embargo, alguien necesita estar aquí cuando despierte. La impresión de que todavía esté aquí podría ser abrumadora, no hace falta decir lo que hará cuando despierte"
Frau asintió, de acuerdo "Me quedaré aquí, vosotros id a dormir un poco, el sol volverá a alzarse en unas pocas horas"
"De acuerdo, volveremos a revisarle más tarde" dijo Castor mientras él y Labrador salían de la habitación.
Después de que las puertas se cerraron, Frau se dio cuenta de que en un bolsillo de su túnica, se movió un poco asustado, sacando a la pequeña criatura rosada de ahí.
"Lo siento, enano" dijo "Olvidé que estabas aquí. Puedes ayudarme a vigilar al chico"
Entonces puso al pequeño dragón en la cama con Teito, el cual se acurrucó hecho una bola junto a la cabeza de Teito y se quedó dormido.
Frau miró a Teito completamente agotado.
"Chico, hazme el favor y permanece dormido durante unas pocas horas, por favor"
Entonces colocó su mano en la cama para que cualquier movimiento de Teito le hiciese despertarse y entonces cerró los ojos y cayó en un sueño inquieto.
