Autor Original: ninjastasia
ID: 3997049
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Cuando Teito recuperó la consciencia por primera vez, su mente estaba muy confusa y no estaba seguro de dónde estaba ni porqué estaba allí. También su cuerpo se sentía como plomó y asimiló el hecho de que todo le dolía sin siquiera intentar mover un músculo.
Entonces se dio cuenta de que no debería dolor pues debería estar muerto. Había caído de la pared externa de la iglesia, desde una altura desde la que nadie podría haber sobrevivido. Intentó concentrarse y descubrir porqué todavía estaba vivo, no quería estarlo, este pensamiento trajo todos los sentimientos y emociones que lo habían estado consumiendo desde la muerte de Mikage llenaron su corazón y mente una vez más. Después de unos momentos, Teito recordó el ver a Frau caer tras él, también recordaba la mirada en los ojos azules de Frau, una mirada de miedo y determinación.
En este tren de pensamientos, Teito finalmente fue capaz de abrir los ojos y echar un vistazo a su alrededor. El sol estaba brillando a través de la ventana. Parecían ser alrededor de las once de la mañana, estaba en una esquina de lo que reconoció como el ala del hospital de la iglesia. Entonces se dio cuenta de Frau dormido en una silla al lado de su cama, su mano ligeramente posada sobre la pierna de Teito. Este asumió que era para que Frau se despertase una vez que se moviese. Su mirada se quedó fija en Frau, el cual parecía estar durmiendo con bastante inquietud. ¿Por qué me salvaste, Frau? ¿Por qué no me dejas ir? No quiero seguir viviendo, duele mucho y no quiero que nadie más salga herido por mí. Mientras estas preguntas y pensamientos recorrían la mente de Teito, las lágrimas empezaron a caer de sus ojos, llenos de tanto dolor y pérdida.
Teito apartó la mirada de Frau y la mando a un lado de su cama, entre la cama y la pared había una mesa que tenía una bandeja médica encima, y en esta había un pequeño bisturí. Si puedo cogerlo, puedo acabar con esto antes de que Frau pueda pararme de nuevo. Teito se movió tan rápido como pudo para salir de la cama y coger el bisturí.
Frau despertó con un sobresalto y saltó de su silla, había sentido a Teito salir de la cama, cuando sus ojos aterrizaron en Teito y, por segunda vez en menos de dos días, su corazón casi se detuvo.
Teito estaba de pie al otro lado de la cama con un bisturí en su mano derecha y su izquierda agarrando su costado donde tenía las costillas rotas. Estaba llevando su mano derecha hacia arriba rápidamente, hacia su garganta, una mirada de dolorosa determinación en sus ojos.
Frau saltó sobre la cama hacia él justo cuando el bisturí llegaba a la garganta de Teito, y agarró su mano derecha, justo después de que el bisturí hubiese rajado la piel e hizo una pequeña incisión, y golpeó con esta la pared por encima de la cabeza de Teito con la suficiente fuerza como para hacer que el chico soltase el bisturí. Golpeó el suelo con un ruido fuerte. La ira se encendió en Teito e intentó golpear a Frau con su mano izquierda pero Frau también agarró esa y la clavó por encima de la cabeza de Teito, sin aparte los ojos de los verdes de Teito. Frau sujetó ambos brazos contra la pared con su mano izquierda y puso su derecha alrededor de la garganta de Teito.
Y diciendo cada palabra lentamente, Frau siseó "¿Qué crees que estás haciendo?"
Frau estaba más que cabreado, no podía creer que el chico intentase matarse, ¡DE NUEVO!
Teito se estremeció visiblemente ante la pregunta e intentó desviar su mirada enojada.
"Mírame, Teito" el enfado en su voz se desprendía en cada palabra.
Teito volvió su mirada al rostro de Frau "Te hice una pregunta, ¿qué crees que estás haciendo?"
En ese momento, todo enfado se desvaneció del rostro de Teito, dejando nada más que una mirada llena de tristeza "No quiero hacer esto más, Frau" susurró, las lágrimas saliendo de sus ojos de nuevo para seguir su curso por su rostro.
"¿Hacer qué?"
"Vivir" dejó escapar un suspiro tembloroso "No quiero vivir más, ni merezco vivir"
Susurró la última parte más para sí mismo que para Frau.
Frau suspiró y soltó su ira, solo su preocupación por el niño permaneció en su rostro.
Entonces se dio cuenta de que Teito estaba empezando a temblar por su débil estado y si no fuese por el hecho de que tenía a Teito sujeto contra la pared, el chico habría caído al suelo.
"Oh, Teito" dijo, soltando sus brazos y rápidamente cogiéndole en brazos, al estilo nupcial "Por supuesto que mereces vivir, todos tienen derecho a vivir"
"Pero, Mikage" intentó replicar Teito, alzando la mirada hacia Frau pero este le cortó.
"Mikage murió protegiéndote porque te amaba y quería que fueses capaz de seguir viviendo"
Puso énfasis en la última palabra "No para que puedas ser consumido por la culpa y te quites la vida"
Frau hizo una pausa durante un momento para dejar que Teito tomase conciencia de ello, el chico pareció calmarse un poco y fue capaz de detener sus lágrimas.
"¿Entiendes ahora que tienes que seguir viviendo?"
Teito asintió.
"Bien" Frau le dio a Teito un abraza algo fuerte y besó a Teito en la frente "Si te meto en la cama, ¿vas a quedarte ahí y no hacer nada estúpido? Necesito arreglar este corte en tu garganta antes de que pierdas más sangre"
Teito asintió de nuevo.
Frau colocó a Teito en la cama, agarró las vendas, entonces se sentó a su lado y procedió a curar el corte, el cual no era tan malo como Frau había pensado que sería de primeras, cuando había agarrado al chico de la garganta para detener el sangrado.
Cuando Teito pudo hablar finalmente de nuevo, preguntó "¿Por qué me salvaste? Quiero decir, ¿quién salta de una pared para salvar a otra persona?"
Frau se detuvo con lo que estaba haciendo y miró a Teito "Porque tenía que hacerlo"
"¿Por qué?"
"Porque me preocupo por ti, niño, mucho, y porque gasté mucho tiempo y esfuerzo buscando algo para ti y no quiero que todo se desperdicie" la sonrisa traviesa apareció en el rostro de Frau.
En ese preciso momento, el pequeño dragón rosado saltó a la cama, al lado de Teito, provocando que este saltase por la sorpresa.
"Ahh, justo a tiempo. Teito, esta pequeña criatura es Mikage"
"¿Qué dijiste?" dijo Teito, viéndose muy confundido, cogiendo a la pequeña criatura en sus brazos.
"Bueno, para ser más precisos, es la reencarnación de Mikage. Parece que tenía que volver para asegurarse de que estuvieses bien"
Teito parecía sorprendido y feliz, como un niño pequeño con un juguete nuevo "¿De verdad? ¿Estás seguro?"
"Si, Teito, estoy seguro. Ahora es el momento de que vuelvas a dormir, antes de que pierdas más color en tu cara"
Teito estaba a punto de protestar pero Frau puso su mano en la frente de Teito y dijo "Duerme" Teito no podía rechazar la orden del otro y estaba dormido casi instantáneamente con Mikage en sus brazos.
"Gracias por renacer, Mikage" susurró Frau, sentándose en la silla y quedándose dormido.
Más tarde ese día, cuando Castor y Labrador fueron a ver a Teito, Frau les dijo que el chico no haría otro intento de acabar con su propia vida y que no tendrían que preocuparse más.
"¿Cómo lo sabes?" preguntó Castor.
Frau bajó la mirada al dormido Teito y sonrió "Porque ahora tiene una razón para vivir"
