Autor Original: BooksAreLikeChocolateButBetter

ID: 5636229

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Capitulo 5: Bailecito, botas de goma y pantalones de fiesta

Alfred miró el reloj en la pared y suspiró. Había pasado media hora desde que su gemelo había aceptado venir; una jodida media hora. ¿Por qué les estaba llevando tanto tiempo? Solo vivían a unos diez minutos. Alfred se estaba aburriendo mucho; estaba tirado en el sofá, con los pies colgando en el aire. Un libro estaba sostenido perezosamente en sus bronceadas manos. Impulsado por la desesperación en su puro aburrimiento, había comenzado a hojear uno de los clásicos de Arthur para mantenerse ocupado. Orgullo y prejuicio, uno de los favoritos de Artie, aunque en opinión de Alfred, apestaba. Realmente no podía importarle menos el señor Darcy o cualquier otro personaje digno de mención.

¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!

Alfred dejó caer el libro que estaba leyendo con ligero pánico. Después de todo, podría haber sido un fantasma o un ladrón. Sin embargo, la razón le dijo que era su gemelo.

"¡Ya voy!"

Salió corriendo desde el sofá, y abrió la puerta del apartamento para revelar a su gemelo Matthew y su novio Gilbert. Pequeños destellos de recuerdos vinieron a él cuando vio a Gilbert. Sí, reconocía al albino que era ruidoso y desagradable (como él) y al cual le gustaba beber cerveza (como él) y que tenía un hermano que siempre estaba intentando mantenerle a raya (también como él). Alfred recordaba que tenían mucho en común y seguramente se llevaban muy bien.

"Así que…" Gilbert miró por el pasillo, arrastrando los pies torpemente "¿Nos vas a dejar entrar o qué?" preguntó Gilbert, colocando la pesada caja de cerveza en el suelo.

Alfred se echó a reír, intentando ocultar la sensación de incomodidad cuando se dio cuenta de que se interponía en el camino "¡Sí, chicos, pasad!"

Gilbert entró con Matthew siguiéndole de cerca. El alemán se dirigió directamente a la cocina, una señal clara de que había estado en el apartamento de Arthur – no, de Arthur y de Alfred. Empezó a vaciar la caja de cerveza en la nevera. Alfred se sentó en el sofá e hizo un gesto a Mattie para que se sentase; una vez más, se sentía extremadamente mal vestido. Ambos llevaban bonitas camisas de vestir, una verde claro Mattie y una blanca Gilbert, y estaba personalizados con lo que parecían ser vaqueros de diseñador. Alfred bajó la mirada a su ropa y se sintió como un pordiosero; abrazó su chaqueta en busca de confort y tranquilidad.

"Entonces, Alfred, ¿cómo estás?" Alfred alzó la vista, sobresaltado de que su silencioso hermano fuese el primero en hablar. Alfred debía de haberse perdido en sus propios pensamientos.

Le sonrió a su gemelo, ilustrando lo feliz que era "Estoy bien, Mattie. En realidad, ¡estoy genial!" alzó el pulgar.

Matthew asintió antes de preguntar "¿Cómo va todo con Arthur? ¿Cómo vas con tu memoria?"

Alfred lo pensó un momento, algo que era inusual ya que le llevó un tiempo. ¿Cómo iba todo con Arthur? No estaba seguro. Sabía que había desarrollado sentimientos por el británico y sabía que Arthur correspondía esos sentimientos, pero Alfred no sabía cómo abordarlo. Sería incómodo, demasiado incómodo. La noche anterior, mientras estaba tumbado junto al dormido británico, había visto cómo el pecho de Arthur subía y bajaba; su rostro estaba completamente relajado mientras soñaba, sus mejillas tenían un adorable tono rosado y Alfred había querido más. De repente, no solo quería dormir al lado del británico, quería dormir con él y ese sentimiento solo logró excitarlo y avergonzarlo al mismo tiempo.

"Uh, sí, ¡todo va bien!" la mirada de Matthew era escéptica y a Alfred le recordaron que estaba hablando con su gemelo, Mattie, con quien compartía todo.

Se abrió un poco más "No sé qué hacer, Matt" dijo bruscamente "Creo que me gusta este chico, quiero decir, realmente me gusta – quiero decir, estamos comprometidos, ¡y ni siquiera puedo recordarlo! Es un asco y Mattie–" susurró la siguiente parte, con incredulidad y vergüenza "Creo que quiero dormir con él"

Una risa fuerte interrumpió la seria conversación "Alfred, ¡eso es adorable! Solo ve a por ello, quiero decir, has dormido con él antes" Gilbert se dejó caer en el sofá junto a Matthew.

Las mejillas de Alfred se tiñeron de un ligero tono rosa y se retorció en su sitio "Si, pero no puedo recordarlo y –"

"Era virgen antes de Arthur" respondió Matthew por Alfred, mirando a Gilbert mientras el alemán intentaba – y fallaba – al esconder su diversión.

"Gee, gracias Mattie" espetó Alfred, sin gustarle le vergonzoso giro de la conversación.

Matthew alzó las manos en señal de rendición cuando Gilbert se levantó del sofá, caminó hacia el frigorífico, sacó tres botellas de cerveza y regresó a la sala en donde los gemelos reanudaron su conversación. Gilbert, sin preocuparse por interrumpir, se sentó de nuevo en el sofá al lado de Matthew y les dio a los gemelos una cerveza, quedándose una él.

Gilbert se giró hacia Alfred y, bromeando, se acarició la barbilla mientras pensaba "¿Sabes, Alfred? Sé lo que necesitas–"

Matthew gruñó "No te atrevas a decirlo" amenazó.

"Necesitas coraje Irlandés" Matthew emitió otro fuerte gemido "Necesitas emborracharte. Quiero decir, no te lo tomes a mal, Matthew – pero Alfred, estás bastante bueno–"

"Gracias" dijo el americano, sonrojándose.

"De nada y Arthur – bueno, intenta esconderlo pero está bastante cachondo la mayor parte del tiempo. Puedo decirte ese tipo de cosas. Así que, si te emborrachas, serás valiente y tendrás confianza y cuando Arthur pase por esa puerta podrás acorralarlo y entonces a la cama" Gilbert se reclinó en el sofá, luciendo complacido consigo mismo y dio un buen trago a la cerveza.

Matthew miró a Gilbert, con una mezcla de disgusto e incredulidad en su rostro "No puedes pensar seriamente que funcionará"

Gilbert se encogió de hombros "Funcionó contigo, ¿verdad?"

Matthew rodó los ojos "Desearía que no lo hubiese hecho…" murmuró en tono de burla.

"¡Mientes, Matthew!" gritó Gilbert antes de agarrar a su novio canadiense y darle un beso en los labios, provocando que el rostro de Matthew se tornase rojo.

"¡Gil, no enfrente de Alfred!" eso fue seguido por el sonido de la risa ruidosa y desagradable de Gilbert que parecía rebotar en las paredes.

Alfred, que había estado observando su pequeña escena con gran diversión (tenía que admitir que hacían una linda pareja) decidió que seguiría el consejo de Gilbert. Si se avergonzaba, entonces podía usar el alcohol como una excusa, era el plan perfecto. Tragó su botella entera de cerveza y la dejó ya vacía sobre la mesa de café.

"¡De acuerdo, chicos! ¡Vamos a hacer que empieza esta fiesta!" gritó Alfred, antes de apresurarse hacia la nevera y coger tres cervezas. Su anuncio fue recibido con gritos de apreciación y gemidos ligeramente audibles.

Dios, Mattie realmente es un gruñón hoy, oh bueno; ¡tendremos que cambiar eso! Alfred colocó las cervezas en la mesa de café con un gesto elefante y comenzó a desplazarse por su colección de música; ¡Si iba a hacer el ridículo esta noche, podía divertirse primero!

Tres horas después, su pequeña 'fiesta' estaba en pleno apogeo; Gilbert y Alfred estaban tremendamente borrachos y Matthew, el cual estaba intentando ser el más sensible, tampoco estaba muy lejos de ello.

"Pajarito, ¿cómo se llama esa canción?" Gilbert pasó un brazo alrededor de Matthew, todavía estaban en el apartamento y estaban tirados por la sala de estar. La televisión de Arthur estaba con música a todo volumen. En el momento en que sonó una canción de Katy Perry, a juzgar por el ridículo baile, Alfred estaba bastante feliz con ello.

"¿A qué canción te refieres, Gil?" Matthew estaba mirando a su hermano con ligera fascinación. ¿Cómo podía bailar alguien tan mal?

"¿Sabes? La que bailaron el gafitas y Luddy aquella vez" Gilbert se puso en pie para intentar imitar su baile, lo que lo llevaba a tropezar con la mesa de café.

"¡NOOOOO!"

Alfred dejó de bailar y corrió hacia la mesa de café, en donde una botella de cerveza se había derramado sobre su cómic de Spiderman "¡No había leído ese todavía! ¡Lo siento mucho, Spidey!" Alfred lloró, acunando la revista como si fuese un bebé recién nacido; miró a Gilbert con enfado, alzándose lentamente pero con seguridad con la ayuda de Matthew.

"Era de alemanes bailando. Vamos, pajarito, tienes que saberla" gimió Gilbert.

Matthew suspiró. Sinceramente no tenía ni idea de lo que estaba diciendo su novio "No, Gilbert. No tengo ni idea de la canción que dices"

Gilbert se desplomó en el sofá, abatido. Entonces, como si se encendiese una luz, soltó de nuevo "¡Sparkle party! Si, esa es - ¡Sparkle party en alemán! Dios, es realmente increíble. ¡Vamos!"

"Nunca he escuchado esa canción, Gilbert" dijo Matthew, dándole un sorbo a una de las muchas botellas de cerveza que había sobre la mesa, sin importarle a quien pertenecía.

"Alfred, ¿tienes una Smart TV?" preguntó Gilbert, jugando con el mando.

"Sí, ¿por qué?"

"¡Vamos a tener una fiesta brillante!" los gemelos intercambiaron miradas desconcertadas mientras Gilbert cargaba Youtube. Necesitó varios intentos para encontrar la canción que quería y luego finalmente le dio al play.

"¿Esto es una fiesta~?" preguntó una voz alemana. Matthew gruñó, recordando esta canción ahora; era horrible.

"¡SI, ME GUSTA BAILAR!" respondió Gilbert, bailando por la habitación, obviamente sin importarle el hecho de que parecía un idiota.

Para disgusto de Matthew, la canción estaba por dos. Alfred descubrió que quería bailar con él ahora que había escuchado la canción.

"¡SI, LLEVO MIS BOTAS DE GOMA!" respondieron Gilbert y Matthew a la canción mientras Matthew miraba, realmente deseando que estar en otro sitio.

"¡Vamos Mattie, no seas un aguafiestas!" bromeó Alfred y antes de que Matthew tuviese la oportunidad de discutir, Gilbert le cogió y comenzó a dar vueltas con él por la habitación. Matthew se dejó llevar; era algo divertido.

La canción sonó por tercera vez y última y, cuando el trío borracho llegó a su parte favorita "Baila, botas de goma y pantalones de fiesta" la puerta del apartamento se abrió de golpe y un británico muy enfadado estaba parado en el umbral.

"¿Qué, en el jodido nombre de la reina, David Cameron y Benedict Cumberbatch, está pasando aquí?"

La expresión facial de Gilbert lo decía todo; reventado.

Alfred corrió hacia el británico y lo envolvió con sus brazos, de un modo similar a como lo haría un niño "¡Artie! Estás en casa; he estado tan aburrido sin ti–"

"¡Hey! ¿A quién estas llamando aburrido?"

Alfred se rio "De acuerdo, quizás no aburrido, pero ahora que estás aquí, ¡podemos divertirnos más!"

Arthur estrechó los ojos; no había esperado esto. Había planeado llegar a casa, hacer la cena que Alfred seguramente no comería, pedir algo de comer a casa y ver una película. No esperaba llegar a casa para encontrar su apartamento patas arriba y a un Alfred borracho y pegajoso.

"No, no podemos porque esos dos" apuntó a al sonriente alemán y al arrepentido canadiense "se van a ir a casa ahora"

Arthur podía ver que Alfred estaba a punto de quejarse y estaba preparando internamente algo para la discusión pero entonces, algo cambió de repente. El rostro de Alfred se iluminó y cogió la mano de su hermano, quien cogió la de Gilbert.

"Lo siento chicos, pero Artie está de mal humor. Tienes que irte, aunque fue súper divertido. ¿A la misma hora la próxima semana?" siguió caminando mientras los sacaba del apartamento "¡Adiós!" gritó, cerrando la puerta en sus caras antes de que pudiesen protestar.

"¡Uf! Gracias a dios se han ido" Alfred caminó hacia el sofá, aparentemente sin darse cuenta de la expresión de desconcierto de Arthur mientras miraba a su prometido "¿Quieres cerveza, Artie?" preguntó Alfred, haciendo un gesto hacia las botellas sin abrir que yacían sobre la mesa de café.

"No, gracias" Arthur se unió a Alfred cuando el estadounidense hizo un gesto de 'sírvete' y abrió otra cerveza. Arthur estaba ligeramente preocupado, esto era muy diferente de lo típico de Arthur "¿Estás bien, Alfred?"

"¡Magnifico!" alzó los pulgares para probarlo "¿Cómo estás, Artie?" preguntó, acercándose al británico.

"Mmm, estoy bien, Alfred" Arthur notó que el rostro del estadounidense estaba enrojecido por el alcohol. Lo hacía parecer adorable "¿Por qué estás bebiendo, Alfred? Normalmente no bebes"

"¿No?" Alfred se movió a lo largo del sofá otro centímetro.

"No, normalmente soy yo el que se emborracha" se echó a reír, recordando las noches en las que Alfred tenía que llevarlo a casa al estilo nupcial desde el bar.

"¿En serio? Mmm… Me pregunto cómo es un Artie borracho" Alfred cruzó las piernas y tenía un codo apoyado en sus rodillas mientras miraba a Arthur, estaban tan cerca ahora que sus rodillas se tocaban.

"Artie borracho es un idiota" respondió Arthur en tono de broma. Se encontró mirando a los hermosos ojos azules de Alfred y luego a sus labios de aspecto lujurioso. Intentó mirar a otro lado pero se sentía atraído por ellos. Simplemente no podía creer lo hermoso que era Alfred, era tan afortunado.

"¿Mmm…? Oh, realmente lo dudo" Alfred avanzó un poco más y se giró para que sus frentes se tocasen, alzó una mano y acarició el cabello de Arthur "Nunca podrías ser un idiota" se inclinó y sus labios rozaron ligeramente los de Arthur, un movimiento rápido y coqueto, pero lo suficiente como para enrojecer el rostro de Arthur. Alfred se rio y se movió de nuevo, impulsado por el alcohol. Esta vez el beso fue menos ligero, menos vacilante cuando Alfred empujó sus labios contra los del británico. Tocó los suaves labios del británico con su insistente lengua, queriendo llevar su beso al siguiente nivel.

El deseo de Alfred fue concedido cuando Arthur separó sus labios y dejó que el estadounidense entrase. La lengua de Alfred exploró con avidez la boca del británico, reclamando cada área como suya. Mientras Alfred estaba ocupado explorando la boca de Arthur, el británico estaba ocupado explorando el cuerpo del estadounidense. Sus manos recorrieron la parte superior del torso de Alfred cuando comenzó a deslizar su mano por la camisa de Alfred. Este gimió y Arthur recuperó sus sentidos, retiró su mano y se apartó.

"Aww, ¿por qué hiciste eso?" preguntó Alfred, haciendo pucheros y respirando pesadamente.

"Estás borracho, y esta es tu primera vez" Arthur luchó por tener en cuenta que Alfred Pre-Arthur era virgen.

"No técnicamente y solo estoy un poco borracho" se quejó Alfred, aunque Arthur sabía que no era cierto. Estaba muy borracho.

Por mucho que Arthur no quisiera, se encontró negando con la cabeza. Se sentía raro al decirle que no a Alfred. Nunca había hecho eso antes "No, Alfred, esta noche no. No seré acusado de aprovecharme de ti"

Alfred se cruzó de brazos "Pero no es justo. Quiero que te aproveches de mi"

Arthur se rio y puso los ojos en blanco "Apuesto a que sí, pequeño ligón" notó que los ojos de Alfred habían empezado a cerrarse "Creo que necesitas irte a la cama y dormir la borrachera. Mañana no tengo trabajo, así que podemos ir a algún lado. ¿Qué tal suena ir al cine?"

"Cualquiera lugar suena bien contigo, Artie"

Arthur se rio "Si, puedes dejar de intentarlo, Alfred. Mi ropa interior no va a bajarse esta noche"

"Pero, ARTIE~" se quejó el americano, luego miró alrededor con confusión porque Arthur había levantado al americano y lo estaba llevando a su cama.

"Oh, wow, Arthur, ¡eres tan heróico!" Alfred se ruborizó mientras lo llevaba a la habitación.

Arthur se encontró rodando los ojos de nuevo "Sip, es una maldición. De acuerdo, buenas noches Alfred. Necesitas dormir un poco" suavemente colocó al americano en la cama.

Al ver claramente otra oportunidad de ponerse en contacto con el británico, Alfred se incorporó e intentó usar sus brillantes ojos azules para atraer a Arthur. Este pensó en al tentación "Arthur, ¿te tumbas conmigo?" preguntó, intentando sonar inocente.

"¡Buenas noches, Alfred!" Arthur se giró y cerró la puerta, con una pequeña sonrisa en sus labios.

"Malo~" se quejó Alfred cuando Arthur se fue.

Alfred se cubrió con las mantas mientras intentaba dormir. Si vivir con Arthur siempre era así, sería feliz, muy feliz.

"¡TE AMO, ARTIE!" gritó Alfred.

Un suspiro, entonces "Yo también te amo, Alfred"

Alfred suspiró satisfecho y se fue a dormir, seguro en la seguridad de que despertaría por la mañana al lado del hombre del que se había enamorado.