Algo cambió…
Todos sabemos quién es Amy Rose...
Ella es una eriza rosada con una actitud alegre, entusiasta y enérgica, siempre portando una visión optimista de las situaciones. Amy también es leal con sus amigos y no dudará en hacer lo correcto. Ayudará a quién sea que lo necesite y haría lo que sea por sus seres queridos, siempre mostrando una enorme sonrisa a quién sea. Pero como podía ser dulce y carismática, podía ser toda una chica ruda y capaz de martillar a quién se lo merezca con su Piko Piko Hammer, fuerte y segura de sí misma
Todos sabían cómo era Amy Rose... al menos así es cómo todos la veían...
Y por supuesto sabemos a quién le pertenece su corazón... que precisamente en estos momentos estaba latiendo por su amado... aunque el panorama no era el mejor.
— ¿Por qué no...? — la eriza de trece años insistía con sus manos hechas puño.
— Ya te lo dije Amy... estoy ocupado — el erizo frente a ella contestaba sin mucho interés, estirando sus piernas, preparándose para correr, como usualmente lo hacía, recalcando por qué se le consideraba el ser vivo más rápido del universo.
— ¡Haces eso todos los días! ¿Acaso no te aburres? — preguntó fastidiada y cruzándose de brazos.
— Es como si me preguntaras si me aburro de respirar... es parte de mí y no puedo dejar de hacerlo — sonrió con encanto.
— Yo no digo que lo dejes de hacer... — miró sus manos nerviosa — sólo digo que podrías hacer nuevas cosas o... o permitir que alguien te acompañe... eso de correr ha de ser algo solitario...
Sabía a lo que quería llegar la eriza con aquellas palabras, siempre se lo decía. Suspiró cansado, pero sonrió con compresión.
Colocó una de sus manos sobre el hombro de Amy y le dedicó una sonrisa sincera, provocando que las mejillas de la eriza se ruborizaran.
— Amy... eres una de mis mejores amigas y no hay nada en este mundo que no haría para que estés bien, creo que lo he demostrado con varias de nuestras aventuras ¿no? — alardeó mientras le guiñaba un ojo, provocando que le recorriera un escalofrío por la espalda a la chica — pero... sabes mejor que nadie que no estoy dispuesto a sacrificar mi libertad por nadie... simplemente no me imagino esa vida para mí... yo soy...
— Libre como el viento... — completó la frase que tantas veces había escuchado. Era la forma en que Sonic el Erizo siempre terminaba rechazandola. Pero por más que estuviera acostumbrada, no significaba que doliera menos.
— Así es... — la miró con pena. Aunque deseaba su libertad más que nada en ese mundo, jamás era placentero dañar a Amy... ella significaba mucho para él, pero no podía esperanzarla sin lastimarla al final, porque eso es lo que siempre terminaba haciendo.
Y usualmente cuando sucedía eso; Amy terminaba llorando, gritando o pidiéndole una oportunidad. La eriza para él era alguien insistente, terca y gruñona cuando no lograba su objetivo de ganar su corazón. Así era siempre y era algo con lo que le cansaba lidiar.
Pero lo siguiente que pasó fue inesperado para él...
Amy sonrió de manera sincera... claro que con un aire de tristeza, pero no quitaba que su sonrisa fuera angelical.
Esa sonrisa siempre le había gustado y sólo la mostraba ante él, eso la hacía aún más especial todavía. Era una de sus cosas favoritas en el mundo. Ese pensamiento lo hizo alterarse, perdiendo la compostura por un momento.
— Lo entiendo Sonic... — habló finalmente, pero no borró su hermosa sonrisa — lo último que quiero es que pierdas esa esencia que hizo que me enamorara de ti...
— ¿Amy...? — no comprendía ese cambio de actitud fuera de la rutina que ella siempre hacía después de ser rechazada.
— Tú ganas...
— ¿Gané...?
— Ganas tu libertad — Sonic no comprendió — A partir de hoy... Amy Rose dejará de estar enamorada de Sonic el Erizo — esta vez las lágrimas fueron inevitables, pero aún así seguía intentado sonreír por el momento.
— ¿En serio...? — no sabía qué sentir... más bien no se la creía — ¿Así de fácil vas a dejarme de querer?
— Yo siempre te querré Sonic... pero algún día dejaré de amarte como lo hago... sólo te querré como amigo...
— No puedo creerlo...
— Pues créelo — trataba de parar inútilmente sus lágrimas — Sonic el Erizo es totalmente libre ahora... claro que en lo que Eggman ejecuta uno de sus tantos planes, creo que estarás ocupado en ese entonces.
Ese comentario provocó una pequeña risa en Sonic — Querrás decir que estaremos ocupados.
— Es verdad... — sonrió de nuevo.
— Pero Amy... esto es...
— Es real... pero mientras recuerdes esto Sonic...
El erizo la miró atentamente. Amy borró su sonrisa, tomando un aire mucho más serio.
— Algún día Sonic... te darás cuenta que tu perspectiva de "libertad" no es lo que crees.
Sonic escuchó y sonrió. Sabía que aquello que le dijo sobre dejar de amarlo no podía ser posible y con aquel comentario lo confirmó. No era la primera vez que lo trataba de sermonear con eso, y siempre terminaba refiriéndose a sí misma.
— Oh Amy... no creo que eso llegue a pasar alguna vez...
Y ante esa declaración, el erizo se despidió con la mano junto con un guiño, y corrió tan rápido como el sonido.
Una vez sola, Amy se echó de rodillas al suelo y se permitió llorar y gritar tanto como había querido ante la declaración que ella hizo; le había costado demasiado trabajo mantener la compostura todo ese rato.
Por otro lado, Sonic corría y pensaba si era verdad todo eso que le había dicho Amy... pero luego recordaba que no era la primera vez que ella lo amenazaba con dejar de quererlo. Usualmente cuando eso pasaba, duraba uno o dos días, máximo, una semana, y siempre terminaba llendo con él y disculpándose como si hubiera cometido un enorme pecado.
Estaba seguro que esta ocasión no sería la excepción.
Después de todos... Amy Rose no existía sin Sonic el Erizo...
— Hola chicos — saludó con su sonrisa usual.
— ¡Hola Amy! — expresó el zorro de dos colas con entusiasmo.
Amy sonrió y miró a los otros dos jóvenes al lado de Tails. El equidna de tez roja sólo levantó una de sus manos enormes sin decir nada, devolviéndole el saludo, provocando una pequeña risa en la eriza. Y por último, miró al erizo azulado y este solo sonrió, sin saber muy bien cómo devolverle el saludo que usualmente ella les daba todos los días.
— ¿Qué hacen? — miró curiosa como varios artefactos estaban esparcidos en el suelo.
— Estamos probando uno de mis inventos — Tails señaló lo que llevaba construido con la llave inglesa que tenía en su mano izquierda.
— Necesita de nuestra increíble fuerza para probarlo — se golpeó lo nudillos el equidna rojo, expresando con orgullo y entusiasmo la idea de golpear algo.
— Suena interesante.
— ¿Quieres ayudarnos? — preguntó el zorrito — Eres una de los miembros más fuertes del equipo, no por nada cargas ese martillo como si fuera una pluma.
Amy se conmovió ante los halagos, pero su expresión se volvió culpable — Me encantaría Tails... pero iré con las chicas a comer... y luego Rouge y yo veremos a los chicos...
— Lo entiendo — el zorrito bajó las orejas decepcionado. Últimamente Amy ya no tenía tiempo para ayudarlo en sus proyectos, y él realmente disfrutaba la compañía de la eriza, después de todo, era como una hermana mayor.
— Pero puedo ayudarte mañana — la mirada de Tails se levantó nuevamente — Hoy haz la prueba con Knuckles y Sonic, y yo haré la prueba mañana.
— ¿De verdad?
— Claro, para esos son los inventos, para probarlos más de una vez, ¿no? — le guiñó un ojo, regresandole la sonrisa a Tails.
A pesar de que Amy estuviera más ocupada de lo normal, siempre buscaba una forma para ayudar a sus amigos, ya fuera en el momento o después, cuando estuviera libre. Pero siempre terminaba cumpliendo.
— Me tengo que ir. Fue bueno verlos — declaró mientras retomaba su camino para reunirse con sus amigas — ¡Nos vemos!
— ¡Adiós Amy! — se despidieron Knuckles y Tails.
— Tengo que admitir que extraño su presencia en varias de nuestras aventuras — Tails colocó sus manos en su cadera.
— Pero si sí nos acompaña — Knuckles lo miró extrañado.
— Pero no como antes... ella siempre venía con nosotros tres, incluso insistía para que la dejáramos venir; pero ahora han sido contadas las veces este año que nos ha acompañado o usualmente viene cuando se unen más a las misiones...
— Quizá tengas razón... — el equidna coincidió con el pequeño zorro.
Ambos se dieron cuenta que el erizo azulado no había dicho palabra alguna desde que hizo presencia Amy.
— ¿Sonic? — este no contestó — ¡Sonic!
— ¿Qué...? ¿Qué? — pareció reaccionar.
— Tienes la mente en las nubes.
— ¿Estás bien? Cuando Amy aparece te quedas usualmente callado o apenas le diriges la palabra.
Sonic pensó en las palabras de sus amigos un segundo — No es nada...
— Desde hace un año que ella ya no te busca personalmente a ti para algún tema romántico, pero siempre pareces distraído cuando ella te habla o saluda.
El erizo gruñó; no le gustaba cuando lo enfrentaban con ese tema.
— Ella apenas y me habla, solo habla con ustedes, ahora mismo fue un ejemplo — se cruzó de brazos y comentó con sequedad, recordando todo lo que había pasado todo este año.
Todo había cambiado desde que Amy le había "brindado" su libertad al decirle que dejaría de amarlo, lo cual él consideró imposible...
Amy Rose siempre perseguiría a Sonic hasta el final del mundo...
Al meno eso es lo que siempre había pensado desde niño: que Amy jamás se rendiría hasta que él la aceptara y se casaran.
Pensó que esa promesa sólo duraría un par de días... pero cuando había pasado un mes se dio cuenta que algo cambió...
Apenas veía a Amy... o al menos así lo sentía él. Siempre que se la topaba, él la saludaba y ella le regresaba el gesto, pero siempre parecía tener prisa y se despedía de inmediato, dejándolo solo. Ya jamás lo invitaba a tener una cita con ella o le insistía en acompañarlo a correr.
Pero en cambio ella...
Amy nunca estaba sola, casi siempre se le veía acompañada de alguien, y a lo largo de esos años, la había visto por lo menos una vez con cada integrante del equipo... ¡Incluso con Shadow!
Y eso también era lo extraño...
En el pasado, casi siempre estaba con ellos tres, como había mencionado Knuckles... pero después de la promesa que le hizo a Sonic, ella ahora pasaba más tiempo con ciertas otras personas en específico...
Al principio pasaba casi todo el día con Cream y Vanilla, eso había durado casi cuatro meses, pero cuando Amy decidió que quería volverse más fuerte para apoyar en las misiones, Cream no fue capaz de seguirle el ritmo.
Por lo que la eriza ahora se la pasaba más tiempo con Rouge. Ella era más que capaz de sostener una batalla cuerpo a cuerpo y se había ofrecido a acompañarla en su entrenamiento.
Eso hizo que las dos se volvieran más cercanas y pasaran más tiempo juntas, incluso salían fuera del horario de entrenamiento.
Y con el pasar del tiempo... ahora Amy no sólo convivía con Rouge, sino que también con Shadow y OMEGA.
Esa era una combinación que nadie se esperaba... mucho menos él...
Ante ese comentario, Knuckle y Tails lo miraron confundidos.
— Si el que no le habló hace rato fuiste tú.
— Eso fue porque estaba más centrada en hablarle a ustedes — desvió la mirada ya fastidiado.
— Ella se dirigía a los tres — Tails arqueó la ceja — ¿Cuál es tu problema?
Sonic se hartó — ¿Cuál es mi problema? ¿Es que no se han dado cuenta?
— ¿De qué hablas?
— Que algo... algo... algo cambió... — eso lo dijo en un susurro casi inaudible.
— ¿Algo qué...? — obviamente no escucharon.
Se dio cuenta de que sus amigo podrían o no entenderlo o malinterpretar sus palabras.
— Nada...
— Eres muy raro — Kncukles se burló.
Tenían una fiesta en casa de Tails, ya que era la más grande todos.
Amy y Cream se habían encargado de organizar todo y sobraba decir que todo era perfecto y divertido. Todos habían ido; el equipo Chaotix, Big y Froggy, Blaze había viajado desde su dimensión, Silver dejó su tiempo para ir, algunos de la Restauración vinieron también, como Tangle, Bell, Whisper, Lanolin y Jewel.
Y claro... Amy había convencido al Equipo Dark de asistir también.
Como había sido una de las principales organizadoras, ella se estaba encargado de verificar que todos los invitados estuvieran bien y que se divirtieran.
Amy se acercaba a todos y mantenía una conversación viva y divertida. Deslumbraba en la habitación... y eso lo notaba todo el mundo, incluso cierto erizo que la observaba
¿Desde cuándo Amy destacaba así?
Pensaba constantemente a lo largo de la noche. La Amy que él conocía sí era alegre y simpática, pero casi siempre se distraía para estar a su lado... claro que eso había dejado de ser desde hace dos años ya, cuando ella le había prometido dejarlo de amar...
¿Acaso esa popularidad de Amy había surgido desde que lo había dejado de perseguirlo...? ¿Sacó del cascarón un nuevo lado ella? ¿Más encantador y llamativo?
Pero no podía evitar pensar que ella no exponía ese lado con él... todos recibían aquella luz menos él...
— ¿En qué tanto piensas Sonic? — preguntó Tails.
— Has estado observando a Amy por un buen rato — Knuckles le pegó en la espalda, provocando que el erizo tirara su chillidog.
— No es nada... — Sonic miró con fastidio al equidna por la tragedia de su alimento.
— Siempre dices eso cuando se trata de Amy...
— Ya hasta cansa oír eso.
Rodó los ojos... pero quizá era hora de expresar su opinión sobre esa situación que lo incomodaba.
— ¿No creen a veces... que Amy cambió por completo de personalidad?
Sus dos amigos arquearon la ceja — ¿De qué hablas?
— Ella antes no era así...
— ¿Así cómo...?
— Tan... resplandeciente con todos...
Eso provocó que lo miraran con extrañez, como si estuviera loco.
— Amy siempre ha sido así — Knuckles sonrió.
— No es verdad — insistió.
— Claro que sí, siempre nos ha tratado así a todos — Tails sonrió.
— Pues a mí no... además de que siento que ella no me trata con el mismo "encanto" que todos ustedes — soltó con resentimiento.
— Pues ha dejado de perseguirte — Tails le dio justo en esa espina — pero no significa que no te trate como a nosotros.
— Les digo que no es...
— Hola chicos — sin que lo notaran, Amy había hecho aparición frente a ellos — ¿Cómo se la están pasando?
— ¡Amy! — los tres se sorprendieron.
— ¿Todo bien?
— Sí, sí — sonrió con nerviosismo Sonic.
— Vine aquí específicamente por ti, Sonic — le sonrió como usualmente lo hacía con todos.
No mostraba su sonrisa exclusiva para él desde hace mucho tiempo ya...
— ¿A mí? ¿De verdad? — tampoco escuchaba eso hace un largo tiempo, incluso le causó cierta nostalgia
— Sí — bajó la voz y Sonic se imaginó miles de cosas.
— ¿Para qué? — no sabía si era sólo él o su tono de voz sonaba con cierta esperanza guardada.
— Es que... — se acercó.
— ¿Sí...? — se acercó por igual.
— Vi que Knuckles tiró tu chilidog — su mirada acusadora se clavó en el mencionado, que solamente rió sin remordimientos.
— ¿Q-qué...? — sintió que regresó a la realidad con un golpe.
— Así que te traje una bandeja entera de chilidogs — se la ofreció sin quitar su sonrisa.
— Oh... gracias — tomó la bandeja decepcionado... lo cual era extraño, jamás creyó que podría decepcionarse alguna vez de los chilidogs.
— Bueno... tengo que ir a revisar a los demás invitados. Disfruten la fiesta chicos — Y así como llegó, se fue de repente.
El zorro y el equidna miraron con cierta gracia a Sonic, que seguía sin decir nada ni tocar su comida favorita, sólo miraba a la dirección a la que se había ido la eriza.
— ¿Ves...? Ella te sigue tratando igual... — Tails le tocó el hombro.
— No es verdad...
— ¿Ah?
Pero Sonic ya no contestó, se llevó uno de los chilidogs a su boca finalmente.
Todos estaban reunidos afuera del taller de Tails. El aire era triste y nostálgico.
Cream lloraba y Blaze la consolaba; había venido desde su dimensión acompañada de Silver para poder despedirse con propiedad.
Todos estaban ahí, incluso el equipo Chaotix había dejado sus asuntos de detectives para poder asistir.
Amy recibía los regalos que algunos le habían traído y se limpiaba las lágrimas. El Equipo Dark miraba desde la distancia algo reservados por tanto amor que estaba recibiendo la eriza de parte de todos, pero respetaron eso y le dieron su momento de despedida a la joven rosada.
Una vez que se despidió de todos, Tails fue el último en acercarse para entregarle algo; era un comunicador.
— Sé que no vas a poder comunicarte con nosotros porque dijeron que era podrían rastrear tus llamada, así que hice este comunicador indectetable. Si nos necesitas, solo llama y todos iremos a ayudarte inmediatamente — el zorrito la miró con tristeza.
Amy se limpió nuevamente las lágrimas — Gracias Tails... pero estaré bien, tengo a esos tres de mi lado — señaló al Equipo Dark detrás de ella — Y sé cuidarme.
— Lo sabemos... pero...
— Lo sé — Amy le tocó el hombro, sonriéndole con tristeza y aquel gesto pudo más con Tails.
El pequeño zorro se lanzó a los brazos de la eriza y ella lo recibió gustosa. Nadie más lo pudo evitar y todos se le aventaron encima, casi derribándola contr el suelo y asfixiándola... claro que todo menos uno, que al igual del equipo Dark, prefirió tomar distancia.
No se sintió al cien como para unírseles y preferió estar algo alejado para lidiar con sus propios pensamientos en ese momento... que por cierto... era todo un caos su mente por toda esa situación.
Decidieron apiadarse de Amy y la soltaron finalmente... aunque Cream se negaba a dejarla ir una vez que todos se alejaron
— Cream... — le acarició la cabeza con ternura.
— No quiero que te vayas...
— Yo tampoco quiero dejarte... pero...
— Lo sé... — se limpió las lágrimas — Es algo que decidiste tú...
— Esos dos años se pasarán rápido... lo prometo — terminó de secarle las lágrimas.
Sonic miraba la escena y recordaba lo que había pasado ese año...
La eriza al parecer no sólo evolucionó su amistad con Rouge... sino que también con Shadow...
A veces cuando iba a correr, se los topaba a la distancia en la ciudad, ambos conviviendo e incluso comiendo en alguna cafetería; lo cual era completamente fuera de lo común por la actitud de erizo negro, e incluso verlos parecía un chiste y no coincidía la imagen. Amy comía el pastel de fresas más colorido del lugar mientras que Shadow... él comía granos de café con esa cara de amargado que tenía. Ella se le veía hablar todo el tiempo y él se limitaba a asentir o negar... incluso pudo jurar que alguna vez vio una pequeña sonrisa en el rostro de ese amargado... ¡Era imposible!
Claro que no era como que él espiara a Amy... tenía mejores cosas que hacer...
De lo que se enteraba después era por boca de Rouge, que siempre que tenía oportunidad, le "brindaba" información gratis... al menos así lo llamaba ella. Pero él nunca se la pedía, era la mujer murciélago la que insistía y no entendía por qué. Incluso una vez le mencionó que la eriza había dejado de entrenar con ella y subió el nivel con Shadow, que sorprendentemente ella era la única del equipo que podía seguirle el ritmo a la forma de vida perfecta.
Eso le provocaba extrañamente más fastidio hacia el erizo negro.
Pero lo que nunca supo, fue en qué momento Amy comenzó a hacer tratos con G.U.N., incluso prestaba sus servicios de vez en cuando. Eso no era sorpresa para nadie al parecer, pues parecía que todos menos él sabían que Amy estaba brindándoles su tiempo valioso a misiones especiales de G.U.N.
Y por lo que sé enteró después, estuvo por un año y medio prestándoles su servicio.
Quizá era obvio por el lazo que había formado con el Equipo Dark... pero igual hubiera sido considerado de parte de Amy habérselo comentado en algún momento, pero siempre estaba ocupada con otros asuntos "más importantes" y con otras personas mas importantes... raramente estaban solos o hacían algo los dos.
Estaba convencido que ella le guardaba resentimiento, por eso apenas y se acercaban...
Pero ese día tenía que hacer una excepción y dejar de lado todos sus pensamientos o preocupaciones...
Amy se iba a ir con el Team Dark por dos años lejos de Green Hill. Por órdenes de G.U.N.
La eriza rosada había sido nombrada oficialmente como una agente de G.U.N. y ella no podía estar más que feliz; a pesar de que a él se le hiciera algo completamente fuera de lo común.
Ante ese nombramiento, todos felicitaron a Amy, incluso él, claro que con algo de reserva debido a que apenas sabía bien los detalles de su repentina alianza con la agencia, pero eso no impidió que la eriza rosada le dedicara su sonrisa angelical usual... y eso... le había provocado una chispa en el interior. Hacía bastante tiempo que ella no le dedicaba una sonrisa así y no iba a negar que no la extrañaba. Por un momento se acercó a la sonrisa que exclusivamente mostraba con él... pero no fue así.
A pocos meses de todo eso, G.U.N. les había indicado al Equipo Dark y a Amy que debían viajar a otra zona algo alejada para cumplir una misión de encubierto; al parecer un poderoso empresario estaba entrando en algo turbio e ilegal, por lo que ellos tendrían que investigar, reunir toda la información necesaria para poder confirmar sus sospechas y detenerlo.
Eso les tomaría máximo dos año enteros... dos años teniendo a Amy lejos de ellos... de él...
Eso era algo que no debía preocuparle la verdad... Amy sabía cuidarse sola...
Lo que le preocupaba eran otras cosas...
De vuelta a la realidad, la conejita la soltó finalmente pero sin que sus lágrimas cesaran.
— Gracias chicos — sorbió con dificultad — si los necesito, me comunicaré — Enseñó el comunicador que le acababa de dar Tails.
— Mucha suerte, Amy — Knuckles tocó su hombro — Si necesitas algo, sólo llama y dime qué o a quién debo romper.
Amy rió ante ese comentario, pero antes de que pudiera contestar, Rouge se colocó a su lado y reposó uno de sus brazos sobre su hombro.
— No te preocupes rojito... yo la cuidaré por ti — le guiñó un ojo y profundizó su voz, provocando que el equidna se alterara y sus mejillas acompañaran el color de su mismo cuerpo.
Gruñó — Ella no necesita que la protejas... créeme... yo le enseñé todo lo que sabe.
Rouge rió — Querrás decir que fui yo la que le enseñó todo lo que sabe... y no sólo en combate... — sonrió y provocó que Amy se sonrojara.
— ¿De qué hablas?
— Oh nada... sólo digamos que una parte de lo que le enseñé nos ayudará bastante en esta misión y...
— Mejor... ¿Por qué no regresas con Shadow y Omega? — la miró amenazadoramente pero seguía sonriendo falsamente — Ya voy en un momento.
— Como quieras Pinky — dijo restándole importancia a su mirada amenazante y miró al equidna nuevamente — No me extrañes demasiado, guapo — le lanzó un beso antes de regresar con sus compañeros volando.
Eso provocó que Knuckles se sonrojara y frunciera el ceño aún más — ¡¿Quién podría extrañarte?! ¡Es un alivio más bien porque ya no tendré que vigilarte de robar la Esmeralda Maestra!
Rouge sólo reía mientras se colocaba al lado de Shadow, que solamente rodó los ojos ante la actitud de su compañera.
Amy miró una última vez a todos sus amigos y compañeros. Decidió que ya era hora, tomó su equipaje y trató de no volver a llorar.
— Los extrañaré a todos — los presentes asintieron y la eriza estaba por irse...
Pero se detuvo en seco, como si hubiera recordado algo. Su mirada jade se clavó en la del erizo que estaba algo alejado de los demás. Esa acción le tomó un par de segundos a Sonic comprender que lo estaba mirando directamente a él, y al darse cuenta, dio un pequeño brinco de sorpresa y sintió como todas sus púas se erizaban.
Amy se acercó y él sintió que todo iba en cámara lenta a su alrededor; aunque claro que eso no sería algo raro para él, pero ella parecía ser lo único que no se alentaba en su realidad.
Una vez se detuvo frente a él a medio metro, lo observó un par de segundos, que para él fueron muy largos. Luego de lo que Sonic consideró una eternidad, Amy finalmente habló.
— Nos vemos Sonic... — dijo con suavidad y sonrió, pero nuevamente no mostró esa sonrisa exclusiva para él.
Pero a pesar de eso, no quitó el hecho de que Sonic sintiera un poco de alivio que Amy se acercó para despedirse de él en específico.
— Mucha suerte, Amy — le dedicó una sonrisa algo triste por su partida — Te extra...
Amy lo miró atentamente, esperando sus siguientes palabras y por un segundo, pudo ver una chispa de esperanza en sus hermosos jade.
Al procesar lo que iba a decir, tosió y continuó — te extrañaremos... — rió con nerviosismo.
La eriza no pareció decepcionada ante los ojos de Sonic, sin embargo, este mismo no notó como agarraba con fuerza su equipaje la joven de dieciséis años ahora.
— Gracias por venir, Sonic — su mirada se clavó en el suelo con cierta tristeza.
Sonic la observaba y sabía que si aún no se había ido era porque esperaba que él hiciera algo. A pesar de que el tiempo los había distanciado, aún había cosas que él conocía mejor que nadie de la eriza frente a él.
Suspiró con bochorno pero luego sonrió para acariciarle la cabeza a la chica, la cual levantó inmediatamente la mirada nuevamente.
— Enséñale al mundo quién es Amy Rose — le guiñó el ojo, provocando un pequeño sonrojo en la eriza rosada.
Ella sonrió con lágrimas en sus ojos... y fue ahí cuando pudo ver por un milésimo segundo su sonrisa favorita.
— Eso haré — S
Sonrió con orgullo — Tengo al equipo Dark, y Shadow me ayudará a darle una lección a todos...
Dijo esas palabras con inocencia, pero no supo que eso provocó que Sonic sintiera un golpe en el hígado. Inmediatamente apartó su mano y se puso recto.
La eriza notó que el ambiente se había perdido y la tristeza volvió.
— Adiós Sonic — tomó nuevamente su equipaje.
— Adiós Amy...
Amy lo miró y parecía sujetar aún con más fuerza su equipaje. Parecía que se estaba reprimiendo de decir algo o hacer algo...
Pero al final sólo retrocedió y se colocó al lado del Equipo Dark, en específico, de Shadow, por obvias razones.
Levantó una última vez su mano para despedirse de sus amigos y procedió a sujetarle el brazo a Shadow, provocando que Sonic frunciera el ceño desde la distancia por aquella acción, a pesar de que Rouge le tomará el otro brazo restante y OMEGA colocara una de sus manos metálicas sobre el hombro del erizo negro.
Shadow levantó uno de sus brazos, sujetando la Esmeralda del Caos verde y pronunció — Chaos Control — y la lo siguiente que pasó fue que todo el Equipo Dark, incluyendo a Amy, desapareciera por medio de la teletransportación.
Serían dos largos años sin Amy Rose...
Estaba recostado sobre la rama de un árbol mientras veía como el sol se ocultaba. Esa rutina se había vuelto diaria ya desde hacía tiempo.
Es decir, usualmente a Sonic le gustaba relajarse en esa misma posición, eso no era raro. Lo extraño fue que se quedaba a ahí casi todos los días sin moverse, había incluso veces en las que amanecía ahí o Tails tenía que irlo a buscar personalmente para asegurarse de que siguiera vivo. Ya no corría tan seguido y eso que era su pasión desde niño, pero ese hábito se había yendo apagando desde algunos años.
Eso se había vuelto algo soli...
¡No! Prefería no decir esa palabra porque sólo significaría darle la razón a ciertas palabras que había escuchado de la boca de cierta persona desde hacía mucho tiempo.
Hablando de eso... desde hacía un año que no sabían nada de ella.
O le estaba yendo muy bien... o estaba en peligro... esperaba que fuera la primera, porque si era la segunda... pobre del responsable.
Finalmente habían sido contactados por Amy después de un año y medio de su partida.
Les comunicó que necesitaban ayuda de Tails y que se dirigiera de inmediato a las coordenadas que le había enviado a él. A pesar de que requería solamente el apoyo del pequeño zorro, Rouge sugirió que lo acompañaran Sonic y Knuckles.
Al principio no entendieron porque la insistencia de Rouge, pero el equidna aceptó justificando que necesitaba golpear algo porque ya había pasado tiempo desde la última batalla que tuvo. Pero casi todos sabían que una de sus principales razones era porque quería ver cómo estaba Amy... y también por cierta ladrona de joyas...
Aunque claramente no admitiría la primera y mucho menos la segunda razón.
Sonic también aceptó ir, aunque él no dio muchas razones, sólo dijo que hace mucho no participaba en una pelea como Knuckles, lo cual era cierto, al parecer el Dr. Eggman se había tomado unas vacaciones porque no sabían nada de él desde algunos meses, pero la mayoría se quedaría en Green Hill para vigilar la zona por si este se aprovechaba de la ausencia del erizo.
Cream quiso ir, pero al ser aún muy joven Vanilla no le permitió irse. La conejita estaba decepcionada pero quería demasiado a su mamá como para desobedecerla. Pero se animó cuando Sonic le prometió que saludaría a Amy de su parte.
Cuando le dijeron a Amy que también irían Sonic y Knuckles, ella no estaba del todo convencida de eso, podría ser arriesgado, pero luego de un día de pensarlo aceptó que vinieran, por si las cosas se complicaban y requerían de velocidad y fuerza.
Ahora mismo se encontraban volando sobre el océano en el Tornado de Tails. Sonic se encontraba en el ala derecha del avión mientras que Knuckles estaba colocado en el de la izquierda de este.
En unas horas verían a Amy... vería a Amy después de todo un año y medio... y eso le causaba emoción, no lo iba a negar, después de todo era su mejor amiga y a pesar de la distancia que habían tenido a lo largo de los años no quería decir que la quisiera menos... como amiga claro...
Apenas vieron tierra firme, sabían que habían llegado y que Amy los recibiría, al menos ella les había dicho que sería así. Tails aterrizó en el punto de encuentro y los tres se bajaron para pisar finalmente tierra después de varias horas, y claro que el más aliviado era Sonic, odiaba siempre que volaban sobre el mar, especialmente si era por varias horas.
Miraron alrededor y notaron que había una persona ahí, pero no veían señales de Amy.
— ¿Seguro que es el lugar correcto? — preguntó Sonic.
— Fueron las coordenadas exactas que me dio Amy — revisó su pantalla para volver a confirmar el mapa.
— ¿Pero dónde está ella?
— No lo sé... dijo que vendría ella y...
— ¿Chicos...? — escucharon aquella voz familiar y dirigieron su atención a la dirección de donde provenía.
Y lo que vieron los dejó boquiabiertos a los tres.
Al parecer la persona que habían visto a la distancia era la mismísima...
— ¡¿Amy?! — preguntaron al unisón sin poder creérsela.
— ¿Sí...? — no entendía por qué la veían tan raramente.
Y esa razón era por el aspecto que tenía... no se veía como su amiga... no se veía como la Amy que conocían...
Su corto cabello había desaparecido, ahora sus púas llegaban hasta la cintura, aunque aún usaba su característica diadema, su vestido rojo corto se había convertido en uno color vino pegado y que llegaba por encima de las rodillas, tenía guantes largos de color negro y ahora usaba maquillaje; tenía una sombra de color dorada suave y sus labios eran de color cereza brillante.
Era irreconocible.
Amy vió el rostro de sus amigos y sonrió con diversión — ¿Qué acaso no van a darme un abrazo? Me he ido por un año y medio y realmente necesito eso.
Ante esas palabras, los chicos parecieron reaccionar y sonrieron. Quizá había cambiado su aspecto, pero seguía siendo la misma y simpática Amy Rose... al menos para Knuckles y Tails era así... más sin embargo, cierto erizo seguía sin poder creerse ese aspecto.
Tails y Knuckles no lo dudaron ni un segundo más y la abrazaron. Para el pequeño zorro era normal darle abrazos, pero para el equidna era algo muy raro, sólo lo hacía si de verdad quería, y que Amy se hubiera ido por un año y medio no ayudaba.
La eriza los recibió gustosamente pero notó que Sonic no se había inmutado. Su expresión pareció mostrar ligera decepción, pero igual sonrió y se acercó a él.
— Cuánto tiempo, Sonic — se paró a un metro de él.
Sonic la observó aún impresionado por el cambio de Amy. Ella siempre había sido hermosa, pero con el pasar de los años se notaba que la rosa cada vez florecía más y ahora sabía cómo exponer sus encantos al mundo... y ese último pensamiento extrañamente le fastidió.
— Sí... ammm... — se rascó detrás de la nuca. Nunca había sido bueno con las palabras, especialmente cuando tenía que ver Amy en el tema — yo...
— ¿Sí? — lo miraba expectante.
— Yo... ammm... te... te... — suspiró derrotado — te extrañé... — dijo finalmente con vergüenza y ambas mejillas ruborizadas.
Amy sonrió enormemente y lo miró con ternura. Sonic creyó que lo abrazaría, pero nuevamente se quedó quieta y notó que tenía ambas manos al frente y se las estaba sujetado con fuerza, no comprendió esa acción, pero sabía que no era la primera vez que la veía hacer eso cuando estaba frente a él.
Asintió y levantó el puño aún sonriendo — También te extrañé.
Sonic miró con cierta decepción aquel gesto pero igual chocó los puños con ella.
— De acuerdo, debo explicarles la situación — Amy cambió su semblante y se puso seria.
Los tres asintieron.
Amy los había guiado hasta la ciudad en donde se estaban quedando con el Equipo Dark. Entraron a un hotel lujoso y refinado. No podían creer que se estaban hospedado ahí, aunque Amy aclaró que Shadow, OMEGA y ella habrían preferido pasar desapercibidos en un hotel que no destacara tanto como ese... pero... Rouge pasó, y no pudieron alegar nada.
Los llevó a la Suite del hotel... otra vez intervenció de la mujer murciélago. Entraron a la habitación y se encontraron después de un año y medio al mismo Equipo Dark; Shadow estaba recostado en el sillón viendo televisión, Rouge se estaba arreglando y OMEGA preparaba la cena.
Apenas entraron y cerraron la puerta, los tres notaron la presencia de los recién llegados. Rouge dejó todo lo que estaba haciendo a un lado, sus preciosos ojos aqua brillaron como nunca y se lanzó a los brazos de su querido equidna.
— ¡Cariño! Te eché mucho de menos — lo abrazó con fuerza — ¿Tú me extrañaste también? — Sonrió coqueta.
Ante esa acción; el rostro del equidna adoptó el mismo tono que toda su piel y su ceño se frunció con vergüenza y quizá algo de enojo, aunque era más por confusión.
— ¡Suéltame! ¡Ni quién te extrañara ladrona! — la empujaba, pero Rouge se negaba a dejarlo ir — ¡Incluso he tenido más paz desde que te fuiste y no quieres robarme a cada rato!
Tails y Sonic observaron aquella escena a un lado y se rieron silenciosamente. Sabían que Knuckles mentía. Era verdad que ya no le robaban seguido la enorme esmeralda, pero sabían que extrañaba a Rouge. Cuando se habían ido, Knuckles estaba más malhumorado de lo normal y negaba la situación siempre que le preguntaban qué pasaba. Y, usualmente cuando lo encontraban dormido sobre la esmeralda, murmuraba con una pequeña sonrisa el nombre de la ladrona de joyas.
El guerrero equidna no podía ocultar aquello de ellos por más que quisiera.
Sonic observaba cómo Rouge aún abrazaba a Knuckles y este decía que lo dejara en paz. Esa imagen se le hizo bastante familiar y nostálgica. Suspiró al respecto.
¿Así es como se habían visto él y Amy hacía ya años?
Pasó por su mente y sintió cierta tristeza.
— Dejense de boberias — Shadow apagó la televisión y se acercó a ellos — No podemos perder el tiempo.
— Gusto en verte también, Shadow — Sonic saludó con su característica sonrisa burlona.
Shadow gruñó y lo miró con fastidio, pero cuando Sonic creyó que argumentaría contra él de forma violenta, su mirada se dirigió a Amy.
— ¿Estás bien? — sus facciones se suavizaron y colocó una mano sobre la eriza rosada — ¿No te siguieron?
— Estoy bien — colocó su mano sobre la de Shadow — Sé cómo defenderme. Recuerda que tuve un gran maestro.
Le mostró una sonrisa... inusual... por un momento recordó cómo le sonreía a él en el pasado cuando lo invitaba a citas... pero también se parecían a esas que le brindaba Rouge a Knuckles...
¿Eso era una sonrisa sensual y coqueta? Pensó con horror y preocupación por una razón.
Lo peor era que Shadow le devolvió la sonrisa, quizá era apenas notoria, pero igual estaba ahí.
No sabía cómo sentirse al respecto con eso.
— ¿Les hablaste del plan? — OMEGA intervino sin ningún interés en en la situación que estaba pasando en el grupo de los seres orgánicos frente a él, aunque quisiera no podría sentir alguna emoción al respecto.
— Así es — Amy miró al grupo frente a ella — Tails está informado.
— Sí — Tails sacó su equipo — y puedo decirles que mis micrófonos son imposibles de detectar y son diminutos, por lo cual es mas sencillos ocultarlos.
— Aparte necesitamos el transmisor tan potente que permita llegar la conversación hasta la base submarina de G.U.N. — Shadow aclaró — Amy confía en que eres el único capaz de crear un dispositivo así.
¿Ahora la llama por su nombre? Seguía sorprendiéndole todos esos cambios al erizo cobalto.
— Puedes estar seguro de eso. Claro que tengo que seguir trabajando en el dispositivo — Tails indicó — pero quedará en la mañana.
— Eso espero, porque nuestro objetivo llega mañana al club nocturno del que les hablé y no podemos tener ninguna falla en el plan — Amy comentó.
— Lo prometo. Yo estaré ahí volando sobre el techo con mi equipo para monitorear todo.
La eriza asintió.
Amy les había comentado que después de años, habían confirmado sus sospechas en cuanto al empresario que estaban investigando y vigilando muy de cerca. Al parecer tenía una base secreta en donde construían cosas ilegales. Claramente eso eran sospechas casi cien por ciento confirmadas, pero necesitaban alguna prueba o que el mismísimo empresario admitiera lo que estaba haciendo. Se habían enterado que mañana se reuniría con un cliente importante para discutir cierta mercancía. Era su oportunidad para grabarlo y desenmascararlo, y ese mensaje debía ser transmitido en vivo en la base G.U.N.
Alguien debía vigilar todo por fuera, para asegurarse que no fuera una emboscada: ese sería Shadow junto con OMEGA. Pero alguien debía vigilar dentro del club y hacerse pasar por un civil.
— Knuckles y Sonic vendrán con nosotras — Rouge afirmó.
— ¿De verdad? — preguntaron al unisón, al parecer ellos no estaban enterado de eso.
— Ya que los dos no eran parte del plan original, decidimos que debían estar dentro del club por si hay algún problema y es necesario entrar en acción — Amy mostró su clásico martillo. Al parecer, eso era lo único que no había cambiado de ella. Al menos así lo veía Sonic.
— Claro que... no pueden vernos juntos a los cuatro, eso levantaría demasiadas sospechas — Rouge dijo con una sonrisa maliciosa — Así que yo iré con Knuckles — Agarró fuertemente el brazo del equidna.
— ¡¿Y yo por qué?! — preguntó nuevamente fastidiado y avergonzado.
— Porque así lo decidí — sonrió aún más — Por lo que Amy y Sonic estarán juntos... solos...
No sabía si había sido solamente él, pero sintió que aquellas palabras sonaban aún más profundas y con un doble significado... y eso lo puso nervioso.
Volteó a ver a Amy para averiguar si ella había reaccionado igual que él; pero ella en cambio parecía tranquila y serena con ese plan.
— Está bien — sonrió a la dirección de Sonic — Como en los viejos tiempos, ¿no?
Sonic la contempló y asintió lentamente, aún sin creerse la tranquilidad con la que Amy se estaba tomando las cosas. Pero no iba a negar que le emocionaba la idea de poder estar con ella aunque fuera para una misión, hacía tiempo que no hablaban a solas... la última vez había sido cuando ella le había hecho aquella promesa de dejarlo de amar.
— Estaremos a una distancia considerable, ya que el club es bastante grande y habrá mucha gente bailando, pero debemos estar cerca de nuestro objetivo — Amy volvió su atención al plan — A lo largo de la noche tendremos que colocar micrófonos debajo de todas las mesas, después de todo no sabemos en cuál se sentará exactamente el empresario con su cliente.
— ¿Todos entendieron? — preguntó OMEGA.
— Sí — dijeron al unisón y se separaron.
OMEGA regresó a la cocina y les comentó que les avisaría cuando la cena estuviera lista. Rouge propuso que fueran por una bebida al bar del hotel; Amy y Sonic aceptaron, aunque este último se sorprendió que la eriza quisiera beber. Knuckles y Shadow aceptaron de mala gana, pues ellos querían dormir. Todos se fueron mientras que Tails... Tails se quedó en la habitación solo con OMEGA; primero porque tenía que trabajar en su dispositivo y lo otro era porque aún era menor de edad y no podría acompañarlos aunque quisiera... pero también se quedó procesando la tensión había pasado entre todos...
— ¿Qué acaba pasar...? — se dijo así mismo confundido.
Todo iba como el plan: apenas habían llegado al club, Sonic y Amy se habían alejado de Knuckles y Rouge para tomar sus posiciones a una distancia considerable y comenzar a colocar los micrófonos.
Sonic y Amy se sentaron en una mesa y ella le sonrió con picardía — ¿Harías los honores? — le extendió la caja que contenía los micrófonos creados por Tails, que se encontraba volando arriba del establecimiento.
El erizo de ojos esmeralda sonrió cómplice mientras sonreía y sujetaba la caja que le ofrecía Amy— Será un placer — Y en un parpadeo; colocó en cada una de las mesas sin que nadie lo viera, sólo sintieron una brisa muy rápida pasar a su lado.
— ¡Todo listo! — Sonic se sentó frente a Amy, la cual rió por la situación.
— Sin importar cuántos años pasen, siguen siendo impresionante — dijo con su dulce sonrisa usual.
Sonic sonrió ante ese halago, pero al verla como usualmente es lo hizo confundirse, especialmente por cómo la había visto actuar el día anterior:
Creyó que ella no tendría mucha experiencia al beber, porque si mal no recordaba, acababa de cumplir los dieciocho y apenas comenzaba a beber... pero cuán errado estaba...
Bebía el alcohol como si nada. Parecía experta porque ni siquiera le había caído pesado.
Al menos con eso no había sido el único sorprendido; Knuckles también había quedado impactado y se atrevieron a preguntarle al respecto, a lo cual ella explicó que usualmente tenían que ir a clubes para investigar a informantes, al parecer esos eran sus lugares favoritos de encuentros.
Knuckles a diferencia de Sonic, se lo tomó con calma, aunque su lado protector con ella le indicó que tuviera cuidado con esas bebidas, a lo cual Amy asintió. Pero Sonic seguía viendo eso extraño. Y no sólo había sido eso... a lo largo de la noche, algunos huéspedes se les acercaron para involucrarse en la plática, al parecer eran conocidos de Rouge y Amy, y se habían vuelto cercanos a lo largo de la estadía de ellos en ese hotel. Shadow no parecía muy interesado, prefería beber en silencio mientras que las chicas se ponían al día con sus... amigos...
Y con ese encuentro, Sonic vio otro cambio extraordinario en Amy...
Ella estaba coqueteando...
Suponía que la amistad cercana que había mantenido con Rouge la habían hecho más directa, segura y coqueta, pero sin exagerar como Rouge, incluso tenía cierto encanto que fuera así. Pero lo que le molestó de todo eso era que exponía esa actitud con cualquiera.
Luego de tres copas más, Sonic decidió irse y al parecer nadie y mucho menos Amy notaron que se iba, pues estaba tan centrada en sus... queridos amigos...
Después de eso, llegó a su cuarto con un gran dolor de cabeza y durmió hasta el medio día del día siguiente, aún sintiendo molestias pero no por la cabeza.
Pero ahora se encontraba frente a la misma eriza de anoche y se veía... espectacular. Traía un vestido color rojo brillante apretado, pero no tenía escote como el de Rouge, de hecho le tapaba el frente porque la tela llegaba hasta su cuello, lo que destacaba del vestido era la parte de atrás de este, que exponía la espalda de Amy, la cual lo destacaba más al haberse levantado su largo cabello en un moño con algunos rizos caídos al los lados de su rostro. De cierta manera, ese vestido le recordaba al que usaba hacía ya varios años. Sus guantes seguía siendo largo y negros, y su maquillaje no era tan exagerado pero destacaba los mejores rasgos de su rostro.
Nunca había visto algo tan hermoso en su vida... y aquel pensamiento le aterraba... pero de cierta forma... también le gustaba...
— En lo que esperamos que llegue nuestro objetivo... — le hizo una señal a uno de los tantos camareros para que trajera un par de bebidas, las cuales no tardaron en llegar. Sí que tenían un gran servicio al cliente — hay que disfrutar.
Sonic sonrió y sintió una comodidad que hace años no sentía.
— ¿Qué tal las cosas en Green Hill? — Preguntó mientras le daba un sorbo a su bebida.
— Han sido... extrañamente tranquilas... Eggman estuvo dándonos problemas al principio, pero hace unos cuantos meses desapareció.
— ¿Y eso?
— No estamos seguros. Suponemos que se fue de vacaciones, pero gracias a eso nos hemos podido relajar más de lo usual — Sonic dijo sin preocupación alguna.
— Si tu lo dices... — dijo sin estar muy convencida de aquella situación.
— ¿Cómo ha sido este año? — se atrevió a preguntar Sonic.
Amy sonrió — ¡No tienes idea! — sus ojos se iluminaron — Mi mundo se reducía a Green Hill... pero he visitado muchos lugares, he aprendido nuevas cosas y he conocido mucha gente. No puedo creer todo lo que me estaba perdiendo fuera.
La eriza decía esperanzadoramente e ilusionada con tan sólo recordar todas las experiencias que había tenido todo ese tiempo lejos de su hogar, aunque Sonic la miró algo dolido.
— ¿No extrañas Green Hill?
Amy lo miró con ironía — ¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Obviamente extraño mi hogar! — sonrió — Especialmente a mis amigos.
— Pero dijiste todo eso como si... si te hubiera estorbado tu hogar.
Amy no comprendió a dónde se dirigía Sonic con esas insinuaciones, pero prefirió ignorar eso.
— No es eso... pero he vivido toda mi vida ahí, creía que siempre iba a ser así, y no me quejo, todos los días añoro mi hogar junto con todos ustedes... pero esta experiencia ha sido... trascendental... me siento tan...
— ¿Tan qué...?
— Libre... — mostró una sonrisa satisfactoria al decir eso.
— ¿Libertad? ¿Consideras libertad que G.U.N. te mandara a una misión posiblemente peligrosa donde debes arriesgarte casi todos los días para que no te descubran en una ciudad desconocida?
Amy arqueó la ceja — Pero estoy bien, tengo a el Equipo Dark a mi lado y siempre estoy llena de aventuras.
— Pero eso no es libertad — prunció ligeramente el ceño.
La eriza entrecerró los ojos — Por favor Sonic, no porque mi perspectiva de libertad sea distinta a la tuya no quiere decir que no lo sea.
Aquellas palabras hicieron eco en los oídos de Sonic. Hace años... cuando Amy decidió cambiar su vida, esas habían sido justamente las palabras que le dijo que recordara cuando lo dejara de querer. Incluso estaba seguro que las había dicho con cierto resentimiento en su voz.
Y de cierta forma lo hizo sentir molesto.
— ¿A qué te refieres con eso...? — su tono de voz endureció ante esa interrogante.
Amy estaba por hablar, pero se detuvo un momento, procesando algo. Sonic la miró extrañado hasta que la eriza se tocó el oído donde tenía su comunicador.
— Entendido — dijo al aire y su mirada se dirigió a Sonic — Shadow dice que ya están aquí.
Sonic miró la entrada del club y distinguió un par de siluetas vestidas de negro. Por las fotos que le habían enseñado para la misión, pudo reconocer la figura del empresario, pero no tenían idea de quién podría ser el cliente, su ropa era mucho más oscura que la del empresario y su rostro casi por completo oculto por su saco largo y un sombrero de copa que llevaba.
Ambos hombres se sentaron a tres mesas de Sonic y Amy para su suerte.
— Perfecto. Tails, activa los micrófonos en la mesa 6 y transmite el mensaje en vivo para la base de G.U.N. — Amy indicó por medio de su comunicador, a lo cual supuso Sonic que Tails acató la orden — Knuckles, Rouge, dejen de coquetear y pongan atención a la conversación.
Después de esa orden, Amy cerró los ojos y su expresión mostraba cierta agonía. Sonic imaginó que Kncukles le gritó por medio del comunicador por aquel comentario. Era un alivio para él que aún no hubiera encendido su comunicador porque quizá hubiera quedado sordo ante el reclamo del equidna, pero decidió que era hora de unirse a la conversación y finalmente encendió el suyo.
Pasaron como quince minutos desde que los dos habían guardado silencio para prestar atenció a la conversación de los dos hombres y hasta ahora no había algo trascendental en sus palabras, pero debían ser pacientes.
Aunque esa palabra era un fastidio para el ser vivo más rápido del universo. Especialmente por todo lo que estaba ocurriendo en su cabeza.
"Por favor Sonic, no porque mi perspectiva de libertad sea distinta a la tuya no quiere decir que no lo sea."
Esas palabras taladraba su mente y oídos, masacrando cualquier otro pensamiento que tuviera. Necesitaba saber a lo que se refería la eriza y por qué lo trajo al tema con aquel resentimiento en su voz usualmente dulce.
Era una estupidez lo que pensaba hacer... estaban en medio de una misión en donde requerían total atención y silencio sin llamar mucho la atención... pero también tenían a los demás que estaban escuchando la conversación de esos sujetos y aparte estaba siendo transmitido en vivo en G.U.N.
Además... cualquier cosa que quisiera decir no la escucharía nadie porque todos tenían sus micrófonos apagados... así que...
Amy se veía demasiado concentrada en los objetivos; después de todo, ella estaba sentada en una posición donde podía ver directamente la mesa mientras que él le daba la espalda a ellos, por lo que no tenía que preocuparse de voltear, ella estaría alerta.
Era ahora o nunca... sólo esperaba no arrepentirse.
— Amy... — habló en voz baja pero lo suficientemente alto para que ella lo pudiera escuchar sin la molestia de la música del club.
Amy se sobresaltó, no se esperaba que le hablara — ¿Qué? — frunció ligeramente el ceño.
— Necesitamos hablar — la miró decidido.
— ¿Sobre qué? Estamos en medio de algo importante — su ceño no se aligeró.
— Esto también es importante.
— ¿Qué cosa?
— ¿A qué te referías con lo de mi perspectiva de libertad? — Ahora él frunció el ceño también.
Amy lo miró recelosa y empequeñeció los ojos — ¿Estás bromeando?
— ¿Te parece que estoy bromeando?
— No lo sé... tú nunca quieres hablar de esas cosas — soltó Amy y Sonic sintió un golpe en los intestinos — Además... no sé si sepas que ahora estamos en medio de una misión, que por cierto... no me estás dejando escuchar... — trató de tapar su oído libre para poder escuchar mejor la conversación a través del comunicador y centró nuevamente su mirada en la mesa con los objetivos.
— Necesito saberlo...
— Mejor lo hablamos después — ni siquiera se dignó a volverlo a ver.
— ¿Cuándo es después? — Sonic la miró fastidiado — Nunca hay después contigo cuando se trata de mí.
Ese comentario sí llamó la atención de la eriza. Lo miró confundida.
— ¿De qué estás hablando? — arqueó la ceja.
— Lo sabes muy bien — se cruzó de brazos — Tienes tiempos para todos menos para mí. Esta es la primera vez que estamos solamente tú y yo sin tener a algún amigo cerca... y eso es decir mucho porque la mitad de nuestros amigos cercanos están en este mismo club.
Amy lo miró ya sintiéndose molesta y confundida — ¿Qué no es eso lo que querías? Tu eres libre como el viento sin que nadie te acompañe, especialmente yo. Tú siempre decías eso.
— Hace años que ya no siento la misma libertad...
— ¿Ah?
— ¡Algo cambió! — gritó. No tan alto pero sí lo suficiente para que las personas cerca de ellos lo escucharan.
Amy le hizo una señal de que guardara silencio — ¿Qué estás loco? Nos van a descubrir.
— Me callaré cuando me expliques qué es lo que sucede.
— No sucede nada. Si algo cambió con tu libertad, es problema tuyo — bajó un poco su cuerpo y mirada, tratando inútilmente que los dejaran de ver.
— Lo que pasa es que tú cambiaste — la miró dolido.
— Obviamente cambié Sonic — lo miró enojada — Nadie puede ser igual conforme pasen los años, ni siquiera físicamente — dijo con burla pero notablemente enojo también.
Y esa burla lo molestó más — ¡Hablo de que cambiaste conmigo!
Volvió a hacerle una seña para que se callara — No sé de qué estás hablando — volteó a ver a los objetivos nerviosa por cómo se estaba tornando la situación — ¿Además yo qué tengo que ver con cómo te sientas con respecto a tu libertad? Es tu vida, no la mía.
— ¡Precisamente por eso estoy confundido! ¡No lo sé! — Amy lo miró sin comprender — De cierta forma que tú seas libre como dices me hace sentir... menos libre a mí y eso... eso me confunde...
Amy lo miró un segundo y Sonic no supo si lo que expresaba era fastidio, enojo, confusión o pena... quizá era de todo. Pero su mirada por un momento se perdió en la nada, su rostro se volvió pálido y pudo jurar que su piel se había erizado.
— ¿Amy...?
La eriza miró nuevamente al erizo — Lo siento...
— ¿Qué...? — pero en un parpadeo, Amy colocó sus manos en sus mejillas y lo siguiente que pasó fue que sintió una suave presión en sus labios.
Después de un par de segundos, procesó lo que estaba pasando...
¡Amy Rose lo estaba besando!
Continuará...
•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•-•
QUÉ TAAAAAAL?!
HE AQUÍ UN NUEVO FANFIC DE SONIC, DEDICADA A MI OTP DE LA FRANQUICIA... EL SONADOW! AH NO ESPERA, ESA NO... EL SONAMY! XD
ES EL SEGUNDO FIC QUE HAGO CENTRADO EN ESTE SHIP (TENGO COMO MIL IDEAS Y SÓLO NO DOY UNA Y NO LAS ESCRIBO NUNCA!) Y DE TODAS ESAS IDEAS... EN CADA UNA SIEMPRE HAGO SUFRIR A SONIC... COMO QUE LA TENGO CONTRA ESE ERIZO AZUL :v (LO QUIERO PERO LO ODIO TAMBIÉN XD)
ORIGINALMENTE ESTO IBA A SER UN ONE-SHOTE, PERO ME EXTENDÍ MUCHO PORQUE FUI AGREGANDO IDEAS COMO QUE AMY SE UNÍA A G.U.N. LA SIGUIENTE PARTE ES LA ÚLTIMA (A MENOS QUE ME EXTIENDA MÁS :v)
TAMBIÉN TENÍA PLANEADO QUE AL FINAL DE ESTE CAP FUERA UN BESO SHADAMY EN VEZ DE SONAMY (TAMBIÉN VENGO A DEMOSTRAR MI AMOR POR EL SHADAMY Y EL TRIÁNGULO AMOROSO)
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO. VOTEN Y COMENTEN.
ROXY 51 FUERA!
