NO ES LO MISMO…

Todo a su alrededor parecía haberse detenido con ese contacto pequeño, pero lo suficientemente intenso para que todo su mundo se sacudiera y sus púas se erizaran.

Aún no caía en la cuenta de que Amy realmente lo estaba besando con pasión. Sus labios eran suaves como un par de pétalos, pero la eriza movía sus labios como toda una experta, asemejándose a la rudeza de las espinas de una rosa y se negaba a soltar su rostro, como si no aceptara dejarlo ir hasta que ella se sintiera satisfecha... y claramente veía imposible alejarse en ese momento.

Pero antes de que pudiera considerar siquiera corresponderle a la joven rosada, esta misma se separó rápidamente aún sujetando las mejillas del erizo cobalto. Creyó que sus esmeraldas y los jades de ellas conectarían en cuanto se separaran, pero lo que encontró, fue que la mirada de Amy dirigida a otro lado.

Luego de un par de segundo, ella suspiró con alivio y soltó el rostro de Sonic

— Todo está bien — sonrió y puso un dedo en la oreja que tenía su comunicador — ¿Rouge, todo está bien? ¿Dijeron algo importante?... ¿Qué por qué no estaba escuchando?... Es que... nosotros... falló nuestra transmisión un momento y nos perdimos. Gracias.

Amy volvió a conectar su mirada en la mesa con los objetivos y fue cuando Sonic había despertado de su trance.

¿Qué demonios...? Se preguntó con molestia pero en realidad estaba más confundido.

Amy...

Ella pareció finalmente notar que su presencia seguía ahí.

¿Qué...?

¿En serio me estás preguntando "qué"? — frunció el ceño — ¡¿Qué fue eso?!

Shhh. Baja la voz por favor. Recuerda que estamos aún en medio de una misión donde debemos estar encubiertos.

El ceño de Sonic no parecía relajarse, por lo que Amy suspiró derrotada. Sabía que se merecía una explicación por lo que había hecho y no podía fingir que no había pasado.

Lo sé... lamento haberte besado sin advertírtelo su mirada mostraba arrepentimiento sincero.

No es eso lo que me molesta — Amy lo miró confundida — ¿Por qué me besaste como si nada y luego ni siquiera pareces afectada en eso?

Amy volvió a suspirar — La mesa con nuestros objetivos nos estaba volteando a ver por el escándalo que estábamos haciendo. No deben ver nuestras caras y mucho menos sospechar de nosotros, así que te besé por eso, para que no nos vieran y nos tomaran como una pareja más del club — dijo como si nada aquella explicación y su mirada mostraba serenidad, pareciendo que eso era normal para ella.

Pero no lo era para Sonic...

¡¿En serio me besaste por eso?!

¡Shhhh! Hablo en serio, nos van a descubrir — Amy lo miró molesta.

¿Y qué? ¿Te verás obligada besarme de nuevo por eso? — se cruzó de brazos.

Por favor Sonic, no fue la gran cosa eso — su tono sonó seco.

No supo por qué, pero esas palabras lo hicieron sentir un nudo en la garganta y como si le hubieran dado una cachetada.

¿Acaso no sentiste algo con ese beso...? — la miró desafiante, pero de cierta forma esperaba su respuesta con una extraña ansiedad.

Amy pareció alterarse un momento, pero recuperó la compostura — Sonic... no es algo nuevo para mí recurrir a esa técnica, la he hecho con otros en misiones e incluso con Shadow.

Lo dijo sin intenciones hostiles, creyó que si le explicaba eso a Sonic lo entendería y dejaría de estar tan molesto... pero no supo que escuchar aquellas palabras especialmente cuando mencionó al último... lo hicieron sentir... verdaderamente como una mierda.

¿Eso es lo que soy para ti ahora...? Uno más de los "otros" — su voz se oía quebrada.

¿Qué...? — no estaba prestando del todo atención, aún parecía centrada en la mesa con sus objetivos.

La misión es más importante... debo irme o si no lo arruinaré... — se levantó de su asiento.

¿Qué? ¡Espera Sonic! — Amy trató de detenerlo, pero este ya había abandonado el club.

No sabía por qué, pero ahora sentía un profundo arrepentimiento y culpa por haberle hablado así.

Y algo más que no sabía... es que a la distancia... sus dos objetivos platicaban con una sonrisa maliciosa.

El empresario parecía anotar algo en una servilleta para pasárselo a su... aliado...

"Tenía razón cuando me advirtió que Sonic el Erizo iría detrás de Amy Rose. Me alegro haber confiado en usted, Doctor."

Y siguieron discutiendo sus supuestos asuntos de negocios para que no escucharan su verdadero plan por los micrófonos que sabían que habían colocado sus objetivos a eliminar...

La noche era tranquila, justo como le gustaba, especialmente por la vista que se veía desde donde estaba; las luces de esa ciudad realmente eran hermosas e hipnóticas, podía comprender un poco por qué Amy no quería dejar esa ciudad.

Sin duda era una vista espectacular...

Y ese hecho sólo le causaba más terror, porque tenía más razones Amy para quedarse.

No podía sacarse aquel beso que se habían dado hace apróximadamente media hora... o más bien que ella le dio. Seguramente el equipo seguía en el club, lo mejor era no volver porque sabía que si lo hacía, podría estropear todo con su poca paciencia, especialmente cuando involucraba a la eriza.

Ella lo confundía tanto; un día era alguien coqueta y atrevida, y al otro se parecía a la vieja Amy; dulce, intrépida y decisiva. No sabía cuando era honesta con él... si se alegraba de verlo, si le desesperaba su presencia o sí... o sí había significado algo ese beso para ella...

¿Será así como Amy se sentía cuando se acercaba a mí en el pasado? Se preguntó a sí mismo con culpa.

Lo peor de todo es que él sentía que el beso había significado algo para él... y eso lo alteraba y aterraba, como cuando eran niños y Amy lo perseguía y le invadía el miedo de lo que hubiera pasado si se hubiera detenido aunque sea una vez y le hubiera permitido alcanzarlo.

Aquel pensamiento le taladraba la cabeza y le daban ganas de darle dos vueltas al mundo para así sacar toda su frustración... y a pesar de que fuera capaz de hacer eso... no creía que eso lo lograría tranquilizar.

Supuse que estarías en el techo del hotel... soy demasiado perspicaz... — escuchó una familiar voz femenina detrás de él — Pero si que eres rápido, me tomó media hora llegar hasta acá.

No se dignó a contestar ni a voltear a verla, pero sabía que eso no iba a detenerla para colocarse justo a su lado para admirar la vista.

Cuando habían pasado cinco minutos de su llegada sin que ella pronunciara palabra alguna, se desesperó del silencio y decidió hablar.

— ¿No deberías estar en la misión? — preguntó como si no le importara.

Ella rió levemente y finalmente lo volteó a ver — Knuckles me está cubriendo.

— Por supuesto que sí... — contestó con sequedad — ¿Peroqué haces aquí, Rouge?

— ¿No es obvio? Viene a ver cómo está mi erizo azul favorito — le guiñó el ojo — ¿Tan raro te parece eso? ¿Qué no los amigos hacen eso?

— ¿Cuántos erizos azules conoces? — Sonic suspiró — Lo que me parece raro es que de todos mis amigos seas tú quien viene a verme. Usualmente sólo apareces cuando tienes algún interés de por medio.

Fingió una expresión dolida mientras colocaba el reverso de su mano sobre su frente de manera dramática — Oh Sonic el Erizo... sí que sabes lastimar el corazón de una bella dama como yo.

Sonic rodó los ojos, pero al menos eso le sacó una sonrisa.

La mujer murciélago sonrió — Ahí está esa sonris usual.

El erizo volvió a reír un momento, pero recordó lo que había pasado esa noche y su expresión volvió a ser seria.

Rouge notó eso y sonrió — De hecho... si vine a verte por un interés de por medio.

Soltó un bufido irónico — No... no tengo ninguna Esmeralda del Caos conmigo.

— Hablo de Amy... — mantuvo su sonrisa tranquila sobre sus labios.

Y como lo predijo, dio justo en la espina del erizo, porque notó cómo todo el cuerpo del joven se erizaba y sus mejillas tomaban una tonalidad rojiza.

— Sí que soy perspicaz — colocó sus manos detrás de la espalda mientras observaba las hermosas luces.

Sonic optó por no responder a ese comentario, todo lo que dijera podría usarlo en su contra.

— Aunque no digas nada, yo sé muy bien que es ella quién ocupa tus pensamientos en este preciso momento — Sonic volvió a alterarse — Pero no vengo a incomodarte con cómo te sientes, más bien quiero hablarte de otra cosa.

Sonic la miró finalmente. No sabía si Amy le había contado del beso... prefería no averíguales y esperaba que Rouge no hablara de ese tema en específico.

— ¿Sabes por qué sugerí que ustedes vinieran también a la misión?

— Porque querías ver a Knuckles — sonrió con burla.

— No lo negaré — rió coquetamente — pero si esa fuera mi única razón tú no estarías aquí.

El erizo permaneció callado,

— Pedí que vinieras también por Amy... ella necesitaba verte.

Abrió enormemente los ojos y sintió su corazón acelerar. A pesar de que sintiera todo eso, prefirió mantenerse sereno.

— ¿Ella te dijo eso?

— Nah.

— Entonces imaginas cosas — desvió su mirada al suelo — Ella está mucho mejor sin mí.

— En eso tienes razón — Sonic frunció el ceño ofendido — Pero no quiere decir que no te necesite.

— Ella tampoco me necesita... todos estos años me lo ha demostrado desde que...

Rouge arqueó la ceja — ¿Desde que...?

Dudó si expresarle todos sus pensamientos con la aficionada de las joyas, no sabía que tanto era ella de fiar... pero lo volvió a considerar cuando recordó que Rouge había sido el inicio del nuevo cambio de Amy hacía algunos años cuando decidió "dejarlo libre". Sin mencionar que era la que más pasaba tiempo con la eriza.

Si alguien conocía a detalle la evolución de Amy... era Rouge...

— Hace años... un día Amy decidió dejar de perseguirme y prometió que dejaría... de amarme — Rouge lo miró atentamente — Yo creí que esa promesa no duraría mucho y Amy volvería a correr detrás de mí como siempre... pero eso nunca pasó...

Recordó el panorama como si fuera ayer. Cuando Amy le había hecho aquella promesa, con lágrimas retenidas en sus preciosos ojos color jade.

— Con el pasar de los años todo lo demás cambió... o más bien... Amy cambió.

— ¿Qué quieres decir? Amy sigue siendo la misma.

— Por favor Rouge... ¡Es muy diferente! — sacudió los brazos para dejar en claro su afirmación — Amy era inocente, dulce, intensa y terca... ahora es... es...

Amy Rose...

— ¿Qué...?

Rouge suspiro — Sonic... acabas de describir cómo es Amy.

Giró los ojos — No es verdad... al menos no es así conmigo.

— ¿Entonces se trata de eso? — rió con ganas, pero Sonic pareció más molesto por eso.

— ¿De casualidad me perdí del chiste? — frunció el ceño.

— Si sigues frunciendo el ceño así, te terminarás pareciendo a Shadow... — Sonic gruñó por ese comentario — Especialmente si haces gruñidos también.

El erizo bufó y no se dignó a responderle, lo cual sólo hizo que ella riera aún más fuerte.

Pero una vez que se calmó, volvió a tomar un semblante tranquilo

— Es verdad que Amy antes era más cursi y actuaba como una niña... pero todo en esta vida cambia y ella solamente maduró conforme pasaron los años... claro que tiene unas mejoras en su actitud gracias a mí — agregó orgullosa, pero continuó — Sin embargo, sigue siendo aquella dulce eriza rosada... ¿Tan difícil te cuesta admitir eso en vez de afirmar que Amy cambió drásticamente.

Sonic la miró nuevamente. Su expresión se tornó algo... triste — Todos me dicen eso... pero sé muy bien que en el fondo ella cambió conmigo...

— Yo creo que te equivocas Sonic.

— No me equivoco — afirmó firmemente — Yo creo que me tiene resentimiento por todos los años en que la ignoré. Hace mucho que no hablamos a solas porque estoy seguro que ella evita ese escenario a toda costa; hoy en el club fue la primera vez que mantuvimos una conversación sin nadie más en ella... la cual arruiné por cierto. Y siento que... siempre que me habla, parece querer decirme algo o hacer algo y siempre se siente tenso el ambiente, por lo que Amy decide romper el momento y se va diciendo que está ocupada... por eso creo que me odia... ni siquiera me ha invitado a salir de nuevo... sale con todos menos conmigo... tiene tiempo para todos excepto yo. Y por eso... estoy tan confundido... cuando se trata de Amy no sé qué pensar.

Rouge lo escuchó atentamente y en silencio. Está vez no se rió, incluso su actitud se volvió seria.

Luego de tan exagerada pausa, decidió hablar.

— Dices que Amy nunca te invitó a salir.

— Así es...

— ¿Y alguna vez consideraste invitarla a salir? — arqueó una ceja — Eso también es válido.

Sonic dejó de respirar al escuchar aquellas palabras.

— Acerté — suspiró frustrada — Tú sí que eres el que no cambia... necesitas más ayuda de lo que pensé.

Frunció el ceño sin comprender — ¡También era válido que ella me invitara! — trató de defenderse.

Rouge rodó los ojos — Vamos Sonic... tienes cerebro... ¡Úsalo!

— ¡¿Pero de qué estás hablando?! — preguntó ya sintiéndose molesto.

Se dio un golpe en la cara. No podía creer que fuera tan tonto.

— Durante mucho tiempo estuviste rechazando todas las invitaciones y salidas que ella te hizo... es normal que Amy tuviera la idea de que si te invitaba alguna vez la rechazarías... como una especie de trauma. Aparte, ella tiene la suficiente dignidad y amor propio como para caer nuevamente en lo mismo. Es mucho más lista que eso — se cruzó de brazos mientras su mirada se veía acusadora.

El corazón de Sonic pareció detenerse un segundo. Sentía como si alguien lo hubiera aventado a mar abierto donde obviamente se ahogaría por su miedo al agua y al final sintió que caía de cara contra el suelo.

— ¿Sonic...?

Parpadeó un par de veces para finalmente reaccionar. Desvío su mirada al suelo apenado, como si fuera un niño recién atrapado con las manos en la masa para hacer una travesura.

— ¿Amy te ha dicho todo eso?

— No, pero es obvio — arqueó los hombros — Además de que la conozco bien... pero aún siendo el gran idiota que eres... así ella te quiere y te extraña...

Aquellas palabras lo hicieron levantar la mirada.

— Suspira constantemente, a veces la encuentro llorando y estoy segura que murmuró un par de veces tu nombre cuando se emborrachó las primeras veces.

— ¿Ella se emborrachó...?

— No nos quedemos en los detalles... — tosió incómoda.

Sonic gruñó, pero regresó al tema principal — ¿Ella aún me...?

Suspiró — Eso no lo sé Sonic... y aunque lo supiera no creo que me corresponda decírtelo. Pero sí sé que te extraña y te necesita... como tú la necesitas.

Sonic se sonrojó.

— Y también sé que tus sentimientos van más allá de eso... — sonrió.

— Yo no... yo... — tragó.

Rouge rió — Tranquilo, no te presiones en decirlo, después de todo yo no sé al cien por ciento que es lo que los dos quieren... pero ambos necesitan aclarar las cosas... porque sí que son tercos los dos... sobre todo tú.

Sonic por milésima vez de la noche, bufó. Cuando Rouge creyó que le haría algún otro reclamo nuevamente, se sorprendió cuando este le mostró una sonrisa genuina.

— Gracias Rouge...

Procesó el agradecimiento; definitivamente no estaba acostumbrada a que la gente le agradeciera. Disimuló su sorpresa y sonrió con picardía.

— No me agradezcas — colocó ambas manos en sus caderas — Pero me debes algún tesoro.

Sonic rodó los ojos sin borrar su sonrisa.

— Y también... arregla las cosas con Amy...

Esta vez fue él quien se sorprendió. Antes de que pudiera contestar, escucharon una voz proveniente del comunicador de Rouge.

¡Rouge! ¡¿Estás ahí?! — era la voz de Kncukles.

Rouge tomó su comunicador — ¿Qué pasó, muñeco? ¿Tanto me extrañas?

¡No es momento de bromas! — su voz se oía preocupada, haciendo cambiar el semblante de los dos — ¡Ese empresario nos descubrió!

Rouge como Sonic se alteraron.

— ¿Qué? ¿Qué pasó?

Esos malditos... todo fue demasiado rápido... Amy...

Al escuchar ese nombre, el corazón de Sonic dio un vuelco.

— ¡¿Qué sucedió con Amy?! — no se molestó en no gritar, rompiendo casi el oído de Rouge.

¿Te fuist del club para ir tras Sonic? — preguntó molesto.

Rouge rodó los ojos — No es momento de explicaciones. ¿Qué pasó con Amy?

Claro... — reaccionó — Amy salió un momento del club... creo que buscaba algo. Pero por su aspecto, parecía consternada y triste.

Sonic agachó la mirada con esas palabras.

Pero cuando se fue, el empresario y su acompañante se fueron también. Me paré para ir detrás de ellos, pero apenas salí del club, me encontré a... Metal Sonic sujetando del cuello a Amy.

Sonic empalideció y se alteró aún más, pero prefirió dejar terminar a Knuckles.

Apenas vi eso, traté de destruir el robot, pero me sorprendieron con otro robot que me lanzó lejos... y se mostraron el empresario y su acompañante — su voz se oía molesta, seguramente tenía coraje y frustración por lo que pasó — Apenas me recupere del golpe, el robot que tenía a Amy se fue volando a gran velocidad. Y ante mí... aparecieron aquel empresario y su acompañante.

— ¿Y qué pasó? — Rouge preguntó igual de preocupada

Me dijeron que nos esperaban en su fábrica... especialmente a ti Sonic...

— Entonces me imagino que...

Así es. Es acompañante de aquel empresario era Eggman...

— Debimos imaginarlo... él desapareció sin dejar rastro... — apretó los puños y su rostro mostraba furia.

— ¿Cuál es el estado actual? — Rouge trató de mantener la cabeza fría.

Estoy con Tails en el tornado yendo hacia su fábrica. OMEGA regresó al hotel para tratar de contactar a G.U. N. ya que estos desgraciados hicieron algo para bloquear la señal, y Shadow... bueno... apenas se enteró que se llevaron a Amy, fue corriendo sin pedir más detalles.

— De acuerdo. Sonic y yo vamos para allá, no permitiremos que se salgan con la suya y lastimen a Amy.

Los vemos allá — cortaron la comunicación.

— Bien... sabemos dónde está la fábrica, así que debemos... — pero sin dejarla terminar, Sonic arrancó con su usual velocidad sónica, dejando solamente una ráfga de viento detrás de él y despeinando a Rouge.

Frunció el ceño ante eso — Claro... puedo ir sola, no es como que no pueda seguir tu paso — ante ese comentario sarcástico; extendió sus alas y alzó vuelo lo más rápido que pudo.

Knuckles y Tails habían llegado a la entrada de la fábrica, con la dirección que había conseguido el equipo Dark y Amy en su estadía en esa ciudad.

Se pararon en la entrada y analizaron la estructura... viéndola más de cerca parecía más una fortaleza fortificada que fábrica... sin duda tenía un parecido a las fortalezas de Eggman; las cuales nunca duraban gracias a ellos.

— Las puertas están hechas de acero fortificado — Tails le dio unos cuantos golpes a la entrada metálica provocando que estas produjeran una especie de eco metálico — Es casi imposible derribarlas.

Knuckles sonrió, mientras golpeaba sus nudillos entre ellos — Suena como un trabajo que yo solamente puedo reali...

Pero antes de poder continuar, vieron una ráfaga de color azul pasar velozmente a su lado. Y aquel destello azul fue directamente contra las puertas de acero. El sonido del golpe se tardó en llegar, pero el impacto fue tan duro que tanto Tails como Knuckles fueron empujado en contra de su voluntad sólo unos metros por el viento que provocó el golpe. Cerraron sus ojos para cubrirse de los escombros diminutos que cayeron sobre ellos, y una vez que pasó, visualizaron al erizo cobalto dándoles la espalda y con los puños cerrados.

¿Sonic? — preguntaron al unisón.

De un segundo para otro, sin que el nombrado contestara; las puertas gigantes de acero comenzaron a hacer vibrar la tierra en el momento en que cayeron en el suelo, dando vía libre para entrar a la fortaleza.

Tanto Tails como Knuckles quedaron boquiabiertos ante la escena.

— La... la... — el pequeño zorro tragó aún si creérsela — ¡La derribaste!

— De un solo golpe — Knuckles sacudió su cabeza para salir del trance — ¡Oye, esa tarea era mía!

Sonic reaccionó ante ese comentario y miró al equidna con el ceño fruncido, lo cual sorprendió a sus dos amigos.

— No es tiempo para alguna competencia — Apretó los puños — Amy está en peligro. No perdamos más tiempo.

Su voz fue tan dura y fría. Realmente estaba molesto, pero tenía razón, por lo que los dos presentes asintieron.

— Tails, rastrea y desconecta la fuente central de la fortaleza, seguramente los robots se descargarán. Knuckles, acompáñalo, puede que haya sistemas de seguridad y Tails necesite protección en lo que entra al sistema.

— Pero esta fortaleza es enorme, no podemos saber con exactitud dónde se encuentra la consola de control y...

En eso puedo ayudar yo... — detrás de ellos, se escuchó una voz profunda y femenina.

Rouge... — dijeron los tres al verla descender del cielo.

— Gracias por abandonarme — miró recelosa a Sonic, el cual rió con notable nerviosismo ante esa acusación — pero supongo que cuando se trata de tu dama, lo puedo dejar pasar.

Sonic se sonrojó pero prefirió ignorar aquel comentario.

— ¿Cómo puedes ayudarnos?

— Duh. No por nada pasé casi dos años en esta ciudad investigando este edificio y lo que contenía adentro... pero no me imaginaba que tendría alguna asociación con Eggman.

— ¿Entonces puedes guiarnos a la sala de control? — preguntó Tails.

Asintió — Por supuesto, pero les cobraré... la Esmeralda Maestra podría ser una muy buena recompensa — miró con picardía a Knuckles, haciendo que este gruñera.

— Rouge... — Sonic no creía que fuera el momento para hacer bromas.

— ¿Qué? Negocios son negocios — se arqueó en su hombros — Pero no perdamos tiempo... Pinky necesita nuestra ayuda. Tú búscala Sonic, y dale una lección a Eggman y a ese bobo empresario.

Sonrió decidido — Que no te quepa duda de que lo haré.

Y así, Rouge guió a Knuckles y Tails mientras que Sonic tomaba la dirección opuesto para tratar de encontrar a Amy.

Por Chaos... por favor que esté bien...

Escuchó un zumbido agobiante y sentía una gran punzada de dolor en todo su cuerpo. Levantó la mirada y vio una silueta azul brillante pegada a su lado.

— ¿Sonic...? — fue lo primero que pensó en lo que su visión se iba aclarando y recuperaba la conciencia.

Pero apenas se recuperó y su vista fue clara; se topó con un rostro frío, metálico y sin emociones. Esos ojos rojos la hicieron temblar y ponerse a la defensiva.

— Metal Sonic... — comenzó a patear para que la soltara. La estaba rodeando con sus brazos con garras y su agarre era fuerte, impidiéndole el escape a la eriza. Este mismo estaba conectado a unos cables en el techo, por lo que ambos estaban suspendidos en el aire — ¡Suéltame!

Vaya, vaya... — escuchó una voz proveniente de las sombras —Tan impulsiva y guerrillera como siempre... nunca cambias Amy Rose.

Esa voz... era tan familiar...

— ¡Muéstrate cobarde! — habló con firmeza mientras aún se trata de liberar de las garras de Metal Sonic — ¡Libérame y enfrentemos esto cara a cara!

¿Que nos enfrentemos...? Oh querida... pero no estamos aquí para pelear contigo... eres nuestra huésped y no debemos tratar mal a nuestros huéspedes... a menos que sea necesario — otra voz hizo aparición.

— Cobardes...

Si insistes — las dos voces dijeron al unisón mientras salían de la oscuridad.

Frunció el ceño — Mr. Bill... — dijo con desprecio cuando visualizó al que había sido su objetivo durante casi dos años.

Este hizo una reverencia dramática — El placer es todo tuyo.

Amy rodó los ojos, los cuales se posaron en la otra figura al lado del empresario y cuando lo reconoció no pareció sorprendida — Eggman...

— Es Dr. Eggman para ti — sonrió y su característico bigote inevitablemente se movía a la par que sus labios — Hace mucho que no te veía... te extrañaba, pero aquí estamos de vuelta... tú y tu tonto equipo espiando mi conversación con este amable caballero... pero deben pagar por eso.

Suspiró con aburrimiento — ¿Y si dejas de lado ese monólogo usual que siempre haces y vas directo al grano? Ya pasó de moda lo de la damisela en peligro.

Eggman gruñó fastidiado. Si odiaba algo, era que no lo dejaran monologar, pero su sonrisa volvió.

— Si hablas así, me recuerdas a ese roedor. Además, la damisela en peligro jamás pasa de moda si sabes a quién amenazar con quien...

Sonrió, ignorando su último comentario — Es para que no lo olvides. Yo creo que lo extrañas... después de todo te desapareciste desde hace meses de Green Hill y esperaste aparecer hasta que él vino a esta ciudad.

Al escucharla, sonrió, lo cual preocupó a Amy ligeramente.

— Oh querida Amy... no tienes que preocuparte en imitarlo por mí... muy pronto se reunirá con nosotros — la eriza abrió enormemente los ojos — Y le tenemos preparada una grata sorpresa.

— Si te atreves a ponerle una dedo en una sola de sus espinas te juro que...

— Veo que te sigue importando... después de todos estos años que te has estado reprimiendo tantas cosas. Y eso me servirá más que nada.

— ¿Qué...?

— Hablando del rey de Roma... — Eggman miró uno de los monitores — Y su entrada triunfal vendrá en tres... dos... uno...

Y en ese momento, una de las paredes se rompió, y ante ellos hizo aparición el erizo cobalto.

— ¡Sonic! — se alegraba de verlo.

— ¡Amy! — Sonrió. Sintió alivio al verla sana y salva.

— ¡Roedor, sabía que vendrías! — Eggman sonrió — Pero hay una puerta ahí mismo, podrías haberla usado. Por respeto al trabajo que me costó crear esta fortaleza con mi nuevo socio.

— Tú y ese empresario de cuarta no merecen ningún tipo de respeto — se colocó en posición de pelea — Mucho menos cuando secuestran a mi chica.

— ¡¿Empresario de cuarta?! — Mr. Bill gritó ofendido.

— ¿Mi chica...? — Amy susurró más para sí misma, pero no quitaba el hecho de que su corazón brincara ante eso.

— ¿Tu chica...? — Eggman arqueó una ceja — ¡Ja! Vaya título que le acabas de poner dado el hecho de cómo la tratabas en el pasado.

Sonic se alteró ante ese comentario y procesó lo que había dicho cuando se refirió a Amy... no había pensado muy bien sus palabras... sólo... salieron y ya...

Ignoró sus pensamientos y lo miró amenazadoramente — Libérala.

— Alto ahí campeón, ni siquiera me has dejado decir mi monólogo malvado.

— Hoy no me interesa oírlo — comenzó a cargar su spin-dash, apuntando directamente a Eggman.

— Yo que tu lo pensaría dos veces — presionó un botón en su muñeca y lo siguiente que sucedió fue que los ojos de Metal Sonic brillaron.

Sonic creyó que lo atacaría, pero no fue así. Estaba por preguntar que planeaba cuando escuchó los quejidos de dolor de parte de Amy. Notó que Metal Sonic estaba apretando su cuerpo entre sus brazos de metal

— ¡Nhhhh! — apretaba los dientes la eriza, negándose a gritar de dolor, no quería darles ese placer a los dos hombres, lo cual era complicado, dado que Metal Sonic se negaba a parar.

— ¡Amy! — Sonic miró a Eggman — ¡Basta! No te atacaré...

Eggman se hizo el que lo pensó unos segundos, sintiendo cierto placer el lapso de tiempo en lo que se oía el sufrimiento de Amy y la mirada desesperada de Sonic por no ser capaz de detener la agonía que estaba sucediendo frente a él.

Al final, asintió y volvió a presionar el botón en su muñeca; seguido por Metal Sonic que había dejado de apretar el cuerpo de Amy, eso sin dejar de sujetarla con la fuerza necesaria para que no tratara de escapar.

— Bien hecho... — Mr. Bill sonrió.

Gruñó — ¿Ahora qué es lo que quieres?

— ¿Qué te hace pensar que quiero algo? — Eggman sonrió de manera hipócrita

¿En serio...? — tanto Sonic como Amy dijeron al unisón mientras lo miraban con fastidio.

Ante esas miradas acusadoras, Eggman rió con ganas — Sí que me conocen bien... hasta me siento halagado.

— ¿No puedes ir directo al punto jamás, verdad? — Amy suspiró.

— ¡A eso voy! — rodó los ojos — Pero antes... necesito que nuestro héroe favorito entre a ese círculo.

Sonic y Amy miraron hacia la dirección a dónde apuntó con su dedo y notaron un círculo formado por las luces en el techo.

— ¿En serio piensas que voy a colocarme ahí porque tú me lo pides? Tú nunca planeas nada bueno.

— Y es verdad, no te espera nada bueno — Sonrió sin vergüenza alguna — Pero... es eso o...

Volvió a presionar el botó en su muñeca, provocando que Metal Sonic volviera a activarse. Está vez Amy sí gritó; podía casi sentir como sus huesos estaban tronando y en cualquier momento estos podrían explotar.

— ¡No! ¡Amy! — el horror volvió a los ojos esmeralda de Sonic, apretando tanto las manos como los dientes por la furia que sentía en ese momento.

— Oh...cómo me causa nostalgia esta escena — se limpió una lágrima — Tú... Amy... Metal Sonic... yo... en una situación parecida. En ese entonces tuvieron suerte... pero quizá esta noche no tengan tanta, especialmente nuestra querida Amy Rose...

Sonic no podía dudar, pero no sabía lo que pasaría si entraba en aquel círculo, quizá las cosas podrían ser peor para la eriza que gritaba del dolor

— No... lo... ha-gas... Sonic... — Amy lo miró con dolor — N-no... no caigas... en su juego... vete...

— Amy... — le destrozaba verla así y que dijera esas palabras.

— Claro... hazle caso — bostezó de aburrimiento por aquel acto de valentía de parte de la eriza — No es como que la necesites Sonic. Si no la hubieras salvado de mí aquel día, las cosas serían iguales, incluso mejores para ti.

El nombrado lo miró asustado y sin comprender.

— Después de todo... — sonrió con malicia — Sin Sonic el Erizo... no existe Amy Rose...

Aquellas palabras hicieron que sintiera como si algo dentro de él se quebrara...

Recordó ese día... en que tenía la seguridad que Amy no cumpliría con su promesa de dejarlo de amar... esas mismas palabras habían sido las que se repitió durante los días que creyó que Amy volvería a él... con aquella persistencia que siempre lo hacía correr... pero en realidad... se divertía cuando pasaba eso...

Amy siempre le había preguntado si no se sentía solo cuando corría y él siempre le daba la misma respuesta: que no. Pero ahora que lo pensaba y juntaba los hechos... el cómo Amy había dejado de perseguirlo y su pasión por correr habían desaparecido casi al mismo tiempo... ahora lo comprendía...

A pesar de haberlo descubierto, tenía que hallar una forma de salir de ahí y salvar a Amy, pero lo más factible en ese momento era seguir las órdenes de Eggman. Tenía que hacerlo, para poder aclarar sus palabras con ella.

— Si entro ahí... ¿Prometes liberarla y no hacerle nada a Amy?

— Sonic... no... — apenas y podía respirar la joven.

Eggman sonrió — tendrás que confiar en mí. Yo no le haré nada... y tampoco mi socio.

Se cruzó de brazos amenazadoramente.

— Y tampoco ninguna de mis creaciones. Confía en mí.

Sonic definitivamente no confiaba en él, pero era la única opción para salvar a Amy y ganar tiempo en lo que Tails, Knuckles y Rouge desactivaban la energía de la fortaleza.

— Está bien...

Eggman sonrió y Sonic, con resignación, se dirigió rápidamente al círculo en el que le habían dicho que se colocara, especialmente para acallar los gritos ensordecedores que venían de Amy.

Ya en el centro de este, esta vez, Mr. Bill fue el que presionó un botón en su muñeca, así como Eggman lo había hecho para activar a Metal. Apenas lo presionó, una caja de vidrio cayó sobre él, dejándolo por completo encerrado. Aquella caja estaba conectada a un tubo en el techo... eso no se veía muy bien.

— Excelente. Y como lo había prometido... — nuevamente, pulsó el botón de su muñeca, haciendo que Metal Sonic dejará de presionar a Amy y esta finalmente dejó de gritar de dolor, haciendo que el erizo de ojos esmeralda suspirara de alivio.

— ¿Ahora qué es lo que sigue Eggman? — preguntó, esperando que los chicos lograran desactivar la energía de la base pronto.

— Ahora sí... — miró receloso a Amy, que aún se encontraba suspendida en el aire entre los brazos de Metal Sonic — Iré al punto.

Ella rodó los ojos, pero en el fondo, estaba asustada por lo que le podría pasar a Sonic.

— Como sabrán... todos estos años he querido esclavizar a todo ser vivo para construir mi gran imperio... pero ustedes de alguna manera logran detenerme porque se sacan cada nuevo aliado de quién sabe dónde... y los ciudadanos no están muy de acuerdo en ser mis esclavos eternos.

— ¿En serio? Eso es muy raro — Sonic dijo con sarcasmo.

— ¿Verdad? La diversión sería eterna si tan solo cedieran — se hizo el sufrido, ganándose un suspiro de parte de ambos erizos — Y no es sólo eso... también pensé que me limitaba a las zonas donde tú o tus otros amiguitos rondaban y les era fácil encontrarme para detenerme. Así que decidí que era hora de un cambio.

— Y ahí es cuando entro yo — Mr. Bill dio un paso para adelante, con un porte elegante y una sonrisa ladina — Como bien sabrán, especialmente la señorita Rose, soy un empresario exitoso y tengo un gran mercado, que se expande cada día gracias a mis socios alrededor del mundo.

— ¿Por eso lo necesitas? ¿Para que te ayude a expandirte por el mundo? Que patético — Sonic rodó los ojos.

— Pero si Mr. Bill te ayuda, ¿en que lo beneficia a él? — Amy preguntó — No creo que lo haga sólo por un acto de bondad.

— Se le llama intercambio equitativo, mocosa — Mr. Bill parecía ofendido.

Sonic y Amy los miraron con aburrimiento. Era lo típico.

— Vende tantas cosas, y mientras más vende, más control tiene sobre sus compradores. Por eso tiene tantos socios y benefactores.

— Sí... pero no es suficiente. Decidí pasar al siguiente nivel.

Los dos erizos sabían que esas palabras no significaban nada bueno.

— Verán... por más contactos que tenga, no tengo un científico con tal inteligencia para que me de lo que quiero...

— Y ahí es cuando entro yo... — Eggman hizo el mismo alarde que Mr. Bill.

— Él me dio... el control...

— Y lo probaremos en ti... — señalaron al mismo tiempo a Sonic.

Este se puso a la defensiva, quizá no serviría de nada dado el hecho de que estaba encerrado entre los cristales, pero esperaba poder al menos defenderse. Aunque al parecer eso no requeriría fuerza bruta, ya que, viniendo del tubo sobre aquella caja de cristal, comenzó a emanar un gas que no tardó en rodear el área del erizo, y tanto como entró en pánico, comenzó a toser y cayó en el suelo sobre sus rodillas.

Amy observaba la escena consternada — ¡Sonic!

Tanto Eggman como Mr. Bill reían malvadamente mientras veían como el héroe azulado hacía un enorme esfuerzo por mantenerse en pie, lo cual parecía ahora imposible para él.

— ¡Basta, por favor! — suplicaba inútilmente mientras veía como su héroe caía lentamente al suelo.

— Lo lamento pequeña — Mr. Bill la observó con aire superior — No hay nada que puedas ha... ¿Oh?

Interrumpió su burla cuando vio que la energía eléctrica de la habitación había muerto, todo quedó a oscuras, siendo iluminado solamente por las luces rojas de emergencia.

Amy procesó la situación y comprendió que seguramente sus amigos habían logrado de alguna forma sabotear el generador principal de la fortaleza. Notó que el agarre de Metal Sonic era flojo, seguramente como estaba conectado en aquellos cables en el techo, toda su energía se había descargado junto con ellos, por lo que sonrió ante eso.

Empujó todo su cuerpo hacia adelante para liberarse de los brazos de Metal Sonic. Dio una pirueta en el aire para sacar su martillo y dar un gran golpe contra el suelo, haciendo que este se sacudiera e hiciera que perdieran el equilibrio Eggman y Mr. Bill para después caer.

Quizá se hubiera concentrado en inmovilizarlos para que no se escaparan, pero su prioridad era Sonic que aún se encontraba encerrado en aquella caja de cristal y ese gas seguía rodeándolo, impidiéndole aparecer en la vista de Amy.

— ¡Sonic! — puso ambas manos en una de las paredes de cristal, tratando de encontrarlo, con la esperanza de que siguiera vivo — Resiste, te sacaré.

Retrocedió en lo que sacaba nuevamente su Piko Piko Hammer. Lo agarró con fuerza para proceder a darle con todo su ser al cristal, rompiéndolo de un sólo golpe.

Miles de fragmentos cayeron esparcidos en el suelo y aquel gas se dispersó en el ambiente, permitiendo que Amy finalmente visualizara la figura del erizo cobalto, que yacía en el suelo inconsciente. Sin importarle la posibilidad de cortarse con algún vidrio, se arrodilló al lado de Sonic para estar a su altura.

— Sonic... — lo sostuvo entre sus brazos, colocando delicadamente su cabeza sobre sus piernas. Tocó delicadamente su rostro, admirando sus facetas que aún le parecían atractivas — Tranquilo... te sacaré de aquí; Tails te revisará y podremos...

Pero sus palabras fueron interrumpidas cuando algo la golpeó, alejándola varios metros de él.

Le tomó algunos segundos recuperarse de aquel golpe que vino inesperadamente, pero sintió un gran dolor en su pierna... al parecer se la había dislocado con el impacto contra el suelo.

— ¿Pero qué...? — procesó la situación y no supo si vio bien... pero no había sido algo lo que la había golpeado... sino alguien...

Y no cualquier alguien...

Levantó la mirada, encontrándose con Sonic ya levantado y al parecer sin herida alguna, aunque mantenía los ojos cerrados. Tenía las manos en forma de puños y se iba acercando poco a poco hacia donde ella se encontraba, y no parecía tener buenas intenciones.

— ¿Sonic...? — preguntó temerosa, aún sin pararse del lugar donde la había aventado.

Este pareció reaccionar a su nombre; paró en seco y abrió los ojos finalmente... pero en vez de encontrarse con aquella mirada verde cual esmeralda... encontró un par de iris del color de la sangre.

Amy sintió un escalofrió cuando sus ojos conectaron con los suyos... parecían transmitir un aire asesino y frío. Y él cada vez se acercaba más a ella.

— Sonic... para... me estás asustando — retrocedía aún no sintiéndose capaz de pararse de su lugar, no quería creer que la podría atacar.

— Jojojo, ese ya no es Sonic pequeña — Eggman sonrió, disfrutando el espectáculo.

— Ahora es nuestra marioneta... — Mr. Bill se unió a la burla.

La eriza jadeó con terror. Entonces eso era aquel gas...

Un controlador de mente...

— Le prometí al roedor que no te haría daño yo o alguna de mis creaciones... y no pienso faltar a mi promesa... — sonrió con falsa dignidad.

— Bastardo... — Amy apretó los puños — Pagarán por lo que le hicieron a Sonic y...

— Sí, sí... es una lástima que no seguiremos oyendo tus amenazas... — Mr. Bill sonrió — Sonic... elimínala.

Este no contestó, sin embargo, cargó un spin-dash dirigido a Amy. Ella podría contraatacar, pero su martillo había caído lejos de ella con aquel golpe, y no podía moverse por su pierna lastimada.

Una vez cargado el spin-dash, este salió disparado contra ella, por lo que cerró los ojos con fuerza esperando el impacto.

¡Chaos Control! — escuchó una voz conocida, seguida de una explosión.

Abrió los ojos y como lo esperó, vio a su salvador.

— ¡Shadow! — sonrió y casi lloró de la felicidad — No sabes cuánto me alegra verte.

El erizo negro sacó volando a Sonic a una esquina de la habitación, y también aprovechó para lanzarle unos rayos a los dos hombres a la distancia que observaban el espectáculo.

— Lamento la demora, pero debía encontrar esto — le enseñó la esmeralda verde del caos que se encontraba en su mano — ¿Estás bien?

Amy sonrió adolorida — Todo bien... sólo tengo una pierna dislocada y no me puedo levantar... pero después de todo eso, me siento excelente...

Shadow vio su pierna lastimada. Se arrodilló para estar a su altura.

— Lamento el dolor — colocó ambas manos en la zona lastimada y en un rápido movimiento se la acomodó, pero de esta acción surgió el sonido de huesos acomodándose acompañado del quejido de dolor de parte de Amy.

— Descuida... ni me dolió — rió con dolor y algunas lágrimas diminutas se escaparon de sus ojos. Shadow le ofreció la mano para levantarse y esta la aceptó. Una vez parada y aguantándose el dolor acomodo de los huesos de su pierna, recogió su martillo que aún yacía en el suelo y se posicionó en guardia al lado de su compañero.

— Sonic está bajo un control mental al que lo indujeron Eggman y Dr. Bill mediante un gas. Al parecer eso es en lo que tanto han estado trabajando durante todo este tiempo.

— Control mental... que originales... — dijo con sarcasmo.

— Y no sólo eso, al parecer tienen aliados alrededor del mundo y... — pero fue interrumpida cuando vio una ráfaga azul acercarse a ellos a una velocidad inimaginable — Mejor luego te doy los detalles.

Amy fue quién se encargó ahora de evadir el ataque con su enorme mazo. No lo atacó como lo había hecho Shadow, sólo había usado su Piko Piko como escudo para que Sonic chocara con este.

— Hay que aprovechar que dejaste inconsciente a esos dos — juntó su espalda con la de Shadow, para que ambos no tuvieran puntos ciegos y que el erizo azul no se aprovechara de esto para atacar a traición — ¿Alguna sugerencia para traer a Sonic de vuelta?

Sonic salió disparado hacia Shadow, pero lo bloqueó juntando ambos brazos, formando una x; como una especie de escudo.

— Tengo una idea...

— ¡Genial!

— Pero le causará mucho dolor al idiota...

— ¿Por qué siento que tú ves eso más como un premio...?

No respondió, pero Amy notó que mostró una pequeña sonrisa — Puedo usar la Esmeralda de Caos; sólo debo tocarlo y usar su poder para canalizar la mente de Sonic, borrar cualquier rastro de ese gas en su sistema y que este vuelva en sí. Pero terminará recibiendo una gran descarga, tanto de mi parte como de la esmeralda, ya que el impacto debe de ser grande.

No le gustaba esa idea; no le quería hacer daño a Sonic... pero si esa era la única manera...

— De acuerdo...

— Deberás entretenerlo tú.

— ¿Yo...?

Shadow rodó los ojos — Necesito tiempo para cargar suficiente mi poder y el de la esmeralda. Sólo debes pelear con él.

— No quiero lastimas a Sonic...

— Eso sería lo mejor.

Amy lo miró acusadoramente y este nuevamente rodó los ojos.

— Bien... pues entretenlo con palabras. Toca su alma, dale en su punto débil... no puedo creer que algo tan ridículo como eso saliera de mi boca — Dijo eso último con asco.

— ¿Esperas que lo distraiga hablando...? ¿Quién hace eso? — se cruzó de brazos.

Shadow arqueó una ceja y la miró con ironía — Creo que te ha afectado tanto estar con nosotros que te has olvidado de varias cosas...

— ¿Ah...?

Al parecer no es consciente de lo que hizo en el pasado Pensó con gracias Shadow.

— Sólo improvisa — levantó con su mano la esmeralda verde sobre él — ¡Chaos Control! —y en un parpadeó, este desapareció.

Amy bufó.

— De acuerdo... tu puedes... — buscó con la mirada a Sonic, que llevaba un buen rato sin aparecer — ¿Sonic... estás ahí...?

Al parecer reaccionó a su nombre, porque inmediatamente se posicionó frente a Amy. Aún tenía aquellos ojos rojizos y aún sus manos estaban hechas puños.

— Sonic... sé que estás ahí — sonrió lo mejor que pudo, pero no reaccionó. Tomó aire y decidió acercarse lentamente hacia él — Hay que tomarlo con calma... sólo deseo ayudarte... eres mí amigo...

A pesar de sus palabras, este seguía sin hablar o siquiera inmutarse. Amy decidió tomar eso como una buena señal, al menos no estaba preparado para atacarla, por lo que siguió avanzando y acercándose cada vez más.

— Todo estará bien, te lo prometo — una vez frente a él, sintió que realmente la estaba escuchando, por lo que se atrevió a tomarlo de la mano...

Lo cual fue un grave error...

Cuando pensó que correspondería la acción, este respondió de otra manera; la tomó del cuello, la levantó sólo unos segundos para luego estrellarla contra el suelo. Todo había sucedido demasiado rápido, ahora Sonic se encontraba sobre ella, usando el peso de su cuerpo para inmovilizarla y no había soltado su cuello. Amy sintió un gran dolor en la espalda y notó que el impacto había sido así de fuerte que provocó que el suelo se agrietara sólo un poco.

— So... ni...c — no podía respirar. Era irónico; hace unos momentos estaba entre las garras de Metal Sonic y este tampoco le estaba permitiendo respirar, como en ese mismo instante — Por favor...

Él aún parecía no reaccionar, sus ojos aún mostraban tal frialdad e indiferencia ante sus suplicas. Y si Shadow aún no tomaba acción, seguramente aún necesitaba tiempo para terminar de cargar su ataque para poder traer de vuelta en sí a Sonic. Si así era, significaba que aún debía mantenerse en pie... debía hacerlo por ella y por Sonic.

— Sonic... — le costaría todo su aliento — Estás ahí... yo... yo lo sé...

Como imaginó, este no respondió de nuevo.

— Debes recordar quién eres... — se esforzó en sonreír y cuando lo hizo, el erizo sobre ella abrió un poco más los ojos. Al parecer la acción de su sonrisa captaron su atención — Eres el ser vivo más veloz del universo... siempre salvas el día...

No supo si fue ella y su falta de oxígeno o Sonic tembló solamente un momento.

— Tu mejor amigo es un pequeño zorro llamado Tails... es tu compañero y hermano... Knuckles es tanto tu rival como amigo y sabes que puedes contar con él siempre... tienes muchos enemigos... pero has logrado derrotarlos a cada uno de ellos... y siempre — Jadeó por la falta de oxígeno — siempre te levantas aunque te tiren...

Sintió el agarre de su cuello más flojo, permitiéndole el acceso. Quizá estaba funcionando su plan después de todo.

— Siempre pones a los demás antes que a ti... siempre te mantienes positivo ante la situación... amas tu libertad más que nada en el mundo...

No estaba segura de lo que había sido... pero al parecer esas últimas palabras provocaron algo en él que hicieron que su agarre volviera a ser fuerte y ella casi se desmayara. A pesar de su acción, pudo ver sus ojos y estos parecían... tristes...

No podía parar ahora, debía mantenerse despierta para que Shadow pudiera ejecutar el plan.

— Eso es algo... — tomó todo el aire que le quedaba en sus pulmones — algo que amo de ti... —

Sonic jadeó y volvió aflojar el agarre de su cuello, por lo que Amy aprovechó para tocar su rostro delicadamente con ambas manos.

— Amo que seas libre... porque vives cada día siendo tú mismo sin que nadie... nadie te detenga... y por eso amo eso de ti... nadie puede opacar la luz que desprendes cuando eres libre... esa es tu propia manera de vivir...

Los ojos de Sonic temblaban y ella sentía que vio mal... pero sus ojos rojizos parecían tornarse de un color más amarillo.

— Amo todo tu ser... amo que seas tú... — Volvió a sonreír. Sentía que no sonreía así desde hace mucho tiempo, lo cual no era del todo mentira... no sonreía así desde que le había hecho aquella promesa a Sonic desde hacía años.

Lo que no sabía, era el gran impacto que había causado en Sonic al verla así.

Amy vio que los ojos del chico comenzaban a cristalizarse. Ella jamás lo había visto llorar, por lo que ella realmente lo sintió y comenzó a llorar, pero sin quitar su sonrisa.

Aún sujetando su rostro, lo atrajo hacia ella, juntó sus frentes y cerró los ojos — Siempre serás el héroe de mi destino...

Amy... — cuando levantó la vista, vio que sus ojos habían vuelto a su usual color esmeralda y eso hizo que llorara aún más.

— Sonic... — sollozó su nombre.

¡Chaos Control!

— ¡Jajajajajajaja! No lo puedo creer... — Tanto Rouge como Knuckles se estaban riendo cuando terminaron de escuchar a Amy y a Shadow.

— ¿De verdad lo electrocutaste a pesar de que ya había vuelto en sí? — Tails preguntó temeroso.

— Para empezar, yo no sabía que había vuelto en sí... y aunque lo supiera, considero que fue lo mejor — Shadow se cruzó de brazos fastidiado.

— ¡Shadow! — Amy lo regañó.

— En caso de que hubiera secuelas — se justificó y en su rostro no tenía ni un deje de arrepentimiento.

Vaya amenazas de muerte se había ganado Shadow de parte de Amy cuando electrocutó a Sonic y este se había desmayado. Claro que la forma de vida perfecta había hecho caso omiso a sus regaños y hasta parecía tener un placer oculto el haber rostizado al héroe azulado.

Por suerte habían llegado Rouge, Knuckles y Tails; y este último se había encargado de tratar sus heridas y quemaduras. Una vez estable, el zorro comentó que no era nada de que preocuparse, sólo debía descansar unos días para recuperarse por completo.

— Esto sí que hizo mi noche... uf... — dijo Rouge en lo que se limpiaba un par de lágrimas risueñas — Aún no pierdes tu toque Pinky.

— ¿Mi toque...? — Amy se sonrojó cuando se dirigió a ella — ¿A qué se refieren?

Así como Shadow, los presentes la miraron con ironía.

— En serio no eres consciente de lo que irradias — Tails sonrió.

— ¿Eh?

Knuckles le tocó suavemente la cabeza — Si que te ha hecho daño juntarte con estos...

— Más respeto rojito... nosotros la mejoramos — Rouge lo miró de forma coqueta pero su mirada era severa.

— ¿A quién llamas rojito, ladrona de...?

Agentes... — Shadow, Rouge y Amy dirigieron su atención hacia donde provenía la voz conocida. Se trataba nada más y nada menos del mismísimo directo de G.U.N.

Los tres se pararon firmes, mostrando respeto hacia su superior.

— OMEGA nos llamó y por eso vinimos con refuerzos, pero apenas llegamos descubrimos que ya se habían hecho cargo de la situación — al parecer mostró una sonrisa apenas notable — Bien hecho.

Asintieron ante el halago.

— Al fin hemos capturado a Mr. Bill; nuestro objetivo en los últimos cinco años... lamentablemente no logramos encontrar al Dr. Eggman.

Una vez que lograron regresar a Sonic a sí mismo, los agentes de G.U.N. habían arrestado al empresario, pero no habían encontrado rastro de Eggman. Al parecer había despertado del trance antes que su "socio" y lo había dejado a su suerte.

— Vaya socio que resultó ser Eggman — Rouge rió al imaginar al gordinflón huyendo en algún invento que tenía guardado para hacer un escape de emergencia.

— Si hay algo que debamos saber, espero un reporte de parte de ustedes agentes. Quiero todos los detalles posibles — dijo regresando a su voz estricta usual — Con permiso.

¡Sí señor! — dijeron al unisón los tres.

Tanto Knuckles como Tails quedaron impresionados por la actitud seria de ellos, sobre toda la de Amy... sí que había cambiado en algunos aspectos... pero seguía siendo su dulce y querida amiga.

— ¿Ahora qué...? — el equidna preguntó cruzándose de brazos.

Amy lo observó y sonrió — A casa... siento nostalgia de mi hogar...

Había pasado una semana desde los sucesos con Mr. Bill, Eggman y aquel controlador de mentes que habían diseñado.

El equipo Dark estaba descansando de aquella misión que había durado tanto tiempo y se sentía bien alejarse de la ciudad tan grande en dónde habían tenido su estadía y así disfrutar de los hermosos campos verdes que les ofrecía Green Hill... aunque Rouge tuvo sus quejas de dejar tantos lujos atrás, no iba a mentir que también se sentía bien al volver... especialmente por cierto equidna que se había dedicado a molestar desde su regreso.

Amy se encontraba tomando el camino de regreso a su casa después de haber comprado algunas cosas que necesitaba. Cream había mantenido en perfectas condiciones su hogar, eso hizo que sintiera que no se había ido tanto tiempo, también le había servido que sus amigos se habían alegrado de verla de vuelta y habían expresado lo mucho que la habían extrañado.

Estaba feliz... pero sentía que le faltaba algo... algo por aclarar. Desde hacía días tenía esa sensación; no podía dormir bien tan sólo de pensar en eso y por más que tratara de ignorar el sentimiento, este no desaparecía...

Quizá sólo se trataba de los cabos sueltos que habían quedado en la misión, es por eso que el Equipo Dark debería pronto...

Paró su andar cuando vio una silueta conocida recargada en el buzón de su casa. Por lo que veía, la estaba esperando.

— Sonic... — dijo su nombre en un susurro pero no imposible de escuchar.

El nombrado volteó a su dirección. Amy lo observó y notó que esté aún tenía algunos vendajes alrededor de sus brazos y rodillas. Lo había ido a visitar un par de veces a su casa dónde estaba reposando, aunque siempre que iba se encontraba dormido o hablando con alguno de sus amigos. Realmente no habían hablado más allá de un simple "hola" o el cómo se disculpó con ella cuando la atactó mientras estaba bajo el control mental. Básicamente la última vez que hablaron fue aquella vez en la que tuvieron su pequeña discusión en el club... así que el ambiente se sentía de cierta forma... pesado...

Pero a pesar de cómo se sentía en esos momentos, no quitaba el hecho de que sintiera preocupación por él y su estado actual.

— ¿No deberías estar en tu casa descansando? Aún no estás del todo bien.

Creyó que remataría con algún comentario tan único y característico de él acompañado de su usual sonrisa carismática y contagiosa.

"No puedo estar quieto tanto tiempo" o "Odio estar tanto tiempo encerrado. ¡Necesito correr!"

Cualquiera de esas opciones pensó, sin embargo ninguna llegó. En cambio, su expresión era serio. No era la primera vez que lo veía así, de hecho, en el club se había mostrado lo más serio que lo había visto jamás.

Cuando pensó que no diría nada ante su comentario, quiso volver a hablar, pero pareció saber sus intenciones y se alejó del buzón.

— Escuché de parte de los demás que se iría de nuevo el Equipo Dark.

A Amy le sorprendió que trajera ese tema, pero ella asintió — Así es...

Sonic pareció pensar muy delicadamente su siguiente respuesta, pero se limitó a decir — Eso significa que te irás también.

No respondió inmediatamente, pero volvió a asentir

— Tú y yo escuchamos claramente a Mr. Bill. Tiene varios socios alrededor del mundo... puede que esto del control mental no haya terminado.

Pareció escuchar sus palabras con suma atención, cerciorándose de estar comprendiendo lo que estaba diciendo.

— Pero acabas de volver a Green Hill...

Ella lo miró con pena, pero prefirió no guiarse por sus sentimientos en ese momento — Debemos de detener sus planes a cualquier costo... no podemos descansar hasta estar seguros que todo esto ha terminado, incluso Eggman volvió a desaparecer del mapa, podría aparecer en cualquier momento y atacar.

— Es tu hogar... — siguió insistiendo.

Realmente le costaba no caer ante esos comentarios — Confiaré en que ustedes lo cuidarán. Si me permites debo de guardar estas cosas en mi casa — señaló las bolsas de compras que llevaba en sus manos.

Se dirigió hasta su hogar, esperando que Sonic comprendiera sus últimas palabras...

— De nuevo no podemos volver a hablar con naturalidad... — Sonic habló antes de que pudiera entrar a su casa.

Lo miró y trató de hacerse la tonta — ¿De qué hablas?

— ¿Ya se te olvidó todo lo que dije en el club antes de que me besaras? — se cruzó de brazos.

Amy se sonrojó con la mención del tema. Realmente esperaba que ese tema no fuera mencionado de nuevo o que al erizo se le hubiera olvidado después de todo lo que le había pasado con el control mental. Cuando había sucedido el beso ella tomó una postura más seria e indiferente, pero eso fue solamente porque estaban en una misión importante y su mente estaba enfocada en eso, pero ahora caía en la cuenta de los vergonzoso que había sido.

— Creí que eso ya lo habíamos aclarado...

— Sí lo hiciste, pero yo no.

Trató de reír al olvidar ese detalles, pero el nerviosismo no se lo permitió.

Sonic notó que estaba alterada y avergonzada, por lo que decidió terminar con su tortura.

— Aunque gracias a eso comprendí varias cosas — era hora de aclarar las cosas... decirle lo que había descubierto cuando estaba cautiva entre las garras de Metal Sonic.

Y cómo espero, Amy lo observó sorprendida — ¿En serio?

— Ese sólo fue el detonante... pero Rouge y de cierta manera Eggman me ayudaron — se rascó la nuca con evidente nerviosismo — Mira... no soy bueno con las palabras... así que si digo alguna tontería, por favor discúlpame... pero debo hablar ahora o jamás lo haré de nuevo.

Amy no sabía si lo que estaba sucediendo era real, por lo que decidió no hablar sino solamente asentir, porque sentía que si hablaba en ese momento, despertaría de alguna especie de sueño.

Sonic suspiró — Bien... aquí va...

Pareció repasar un guion mental, lo cual no estaba tan alejado de la realidad, ya que la última semana se había repetido miles de veces las palabras exactas que le diría a Amy en ese preciso momento... pero lamentablemente ahora que había llegado... todo se había esfumado por arte de magia de su mente. Así que entró en pánico.

Amy notó su rostro consternado. Se atrevió a tomarle por un segundo la mano y sonreírle con compasión — Tranquilo... sólo di lo que tengas que decir, incluso si no es con gran detalle.

Sonic vio su hermosa sonrisa y de cierta forma, eso lo tranquilizó. Tenía razón... no debía guiarse por lo que había pensado tanto, sino decirlo desde su alma.

— Debo confesar que todo este tiempo creía... creía que habías cambiado... porque ya no me perseguías o me invitabas a salir contigo. Me daba coraje ver que salías con todos... incluso te habías vuelto más cercana con Shadow...

Amy arqueó la ceja con eso último. Quería decir algo al respecto, pero prefirió no interrumpirlo.

— Pero sólo me estaba mintiendo a mí mismo... y aunque suene egoísta y narcisista de mi parte... en realidad mi coraje era porque yo ya no... — tomó una gran bocada de aire para decirle finalmente lo que ni él mismo se había atrevido a decir en voz alta — que yo ya no era tu prioridad.

Ella abrió enormemente los ojos y Sonic se puso más nervioso al verla.

— En el club no supe expresarme bien y lo terminé arruinando... pero creo que en resumen me refería a eso — su rostro se ruborizó —En el fondo, siempre creí que no terminarías cumpliendo tu promesa y volverías a mí de nuevo... pero nunca lo hiciste... y cuando pasó eso yo... yo no supe como reaccionar. Que estuvieras detrás de mí se había convertido en una rutina y ya estaba acostumbrado a eso, pero cuando ya no lo hiciste sentí que una parte de mí había desaparecido y no me sentía completo sin ella...

Ya ni estaba viendo el rostro de Amy, porque sentía que si lo hacía, podría terminar llorando como un niño pequeño.

— Comprendí todo cuando estabas entre las garras de Metal Sonic, cuando Eggman te estaba amenazando y con las palabras que me dijiste para despertar del trance.

— Entonces lo recuerdas...

— Cada detalle... después de todo con eso me trajiste de vuelta...

El silencio volvió por un momento, siendo el sonido del viento lo único que gobernaba el ambiente.

Sonic estaba sudando, tenía calor y su corazón estaba acelerado; parecía como si hubiera corrido como usualmente lo hacía... y en esos momentos deseaba irse y no seguir hablando... pero se prometió terminar con eso ahora... Amy se lo merecía después de tantos años.

Basta de huir...

Al fin volvió a verla y siguió hablando — Siempre me preguntabas si no me sentía solo con mi libertad y me advertiste que algún día me daría cuenta sobre mi perspectiva de la libertad que yo quería...

— Lo recuerdo... — contestó con un hilo de voz. Sus ojos eran cristalinos y Sonic trató de no fijarse en la belleza que estos emanaban.

— Y como te decía... nunca me sentía solo... porque era verdad.

Amy bajó la cabeza. Ya se esperaba esa respuesta y no supo porque creyó sería distinta esta vez.

— Porque tú estabas ahí...

Volvió a levantar la mirada y sintió que su corazón daba un brinco involuntario.

— Siempre estuviste tú ahí detrás de mí, sin importar qué. En el fondo... siempre supe no estaba solo porque cuando parara... tú llegarías a mí — sus ojos temblaron con temor — Pero todo cambió cuando dejaste de hacerlo... mi libertad ahora era solitaria sin ti... por lo que correr ya no es lo mismo... porque todo se reducía a ti y la necesidad de que estuvieras ahí.

Ahora fue inevitable... una pequeña lágrima se escapó de su ojos y se la limpió lo más rápido que pudo, pero era imposible que Amy no la hubiera visto.

— Todo este tiempo creí que siempre sería "sin Sonic el Erizo no existe Amy Rose" , pero la verdad era que "sin Amy Rose no existe... no existe Sonic el Erizo..." — suspiró con fuerza — Era todo lo que necesitaba decirte... no puedo corregir lo que hice y ahora eres libre sin mí... sólo espero que seas feliz — tragó con esfuerzo, no quería que notara su voz quebradiza — Suerte en la misión...

Se dio la vuelta, decidido a correr lejos de ahí, con la esperanza de poder dejar de sentir el gran nudo que tenía en la garganta y como su corazón le exigía quedarse ahí.

Pero una vez que trató de irse, algo sujetó su brazo, evitando su retirada. Volteó y vio a Amy... estaba llorando y estaba temblando, podía sentirlo con su agarre.

— ¿Por qué me haces esto de nuevo...? — dijo con una voz temblorosa y quebradiza.

— ¿Q-qué?

— Lo estaba intentando... estaba intentando ser feliz... lejos de aquí con el Equipo Dark...

— ¿De qué hablas...? — Sonic no entendía, estaba hablando demasiado rápido y sus sollozos no la ayudaban a entenderse mejor.

— Creí que ya lo tenía, sobre todo por irme lejos de Green Hill por un largo tiempo... y creía que cuando tú, Tails y Knuckles vinieran estaría bien y que finalmente cumpliría mi promesa... pero pasó el beso, mi secuestro y lo que te dije para que volvieras a ser tú...

— ¿La promesa?

— Tampoco he sido sincera conmigo misma... y jamás pude cumplir mi promesa...

— ¿De verdad...? — tembló también al oír sus palabras.

— Nunca he podido sacarte del todo mi corazón. Siempre intenté tratarte como a todos los demás... pero la verdad es que siempre quería abrazarte o expresarte lo mucho que te sigo queriendo... pero sabía que eso iba a molestarte y preferí enfocarme en otras cosas, pero todo en mi vida cotidiana llevaba a ti de alguna manera, era como si mi existencia dependiera de ti; nuestros amigos, nuestros enemigos e incluso nuestros lugares frecuentes... por eso me junté más con el Equipo Dark... ellos estaban más lejos de tus actividades cotidianas. Me recibieron y por primera vez en mi vida me sentí yo misma... sentía que era libre por primera vez en mi vida y que no dependía mi respiración de ti... pero pasó todo lo que dijiste hace un momento... y me dices esto y me haces darme cuenta de lo mucho que necesitaba oír esas palabras para admitir que te extraño...

Sonic... por primera vez en la vida... sintió que su corazón era el mismo como cuando tenía quince años. Esta vez se permitió llorar, pero mostró una sonrisa genuina, hace años que no enseñaba una así y se sentía bien al hacerlo de nuevo.

Quería decirle tantas cosas a Amy, pero lo único que pudo decir fue:

— ¿Lo siento...?

Amy lo miró y rió con ganas, mostrando esa sonrisa que tanto amaba Sonic y sin pensarlo mucho, se atrevió a decir sin borrar su sonrisa — Te amo Amy Rose...

Inmediatamente se tapó la boca y su rostro incluyendo sus orejas se tornaron rojas, especialmente cuando vio como los ojos de Amy brillaron como diamantes.

— Quiero decir... es decir... yo... yo no... es que nunca en mi vida te lo había dicho... no soy bueno con las palabras, por lo que yo... — trató de explicar torpemente y podía sentir como todo el sudor invadía su cuerpo.

Pero ya no pudo continuar cuando Amy se le abalazó , rodeó su cuello y lo besó profundamente. Sonic se sorprendió, pero está vez no se quedaría paralizado como en el club.

Se permitió cerrar los ojos y rodear su cintura, provocando que Amy temblara ante el contacto. Probablemente le causó una descarga eléctrica... como ella lo hacía con él.

Luego de lo que sintieron ellos como eternidad gloriosa, se separaron y juntaron sus frentes sin abrir los ojos, pero ambos sonreían y se sentían en paz... por fin.

— También te amo Sonic el Erizo... — Amy susurró y ambos sintieron como si en el mundo sólo estuvieran ellos dos.

Sonic rió a los bajo — Creo que te voy a secuestrar... no te quiero lejos de mí... por más egoísta y posesivo que se oiga.

Amy rió con ganas y lo miró coqueta — Entonces tendré el síndrome de Estocolmo.

Él mostró una sonrisa boba.

— Pero no será necesario... a la mitad de tu apasionada declaración, ya había decidido tomarme un tiempo del Equipo Dark.

— Amy... no tienes que hacerlo... — la miró con culpa.

— Pero quiero hacerlo — estaba decidida — No hay forma de que cambie de parecer.

— Es tu equipo...

— Porque es mi equipo lo comprenderán. Será por un período corto, llámalo "Vacaciones de trabajo" — le guiñó un ojo.

Sonic volvió a reír al escuchar sus propias palabras proviniendo de Amy.

— Tramposa...

— Es una pequeña recompensa después de todos estos años de estar lejos de ti... — lo abrazó — Creo que volveré a perseguirte.

— Corrección — la acercó más a él — Ahora seré yo quién te persiga...

Amy no pudo evitar mover su colita y está vez Sonic fue quién la besó.

— ¿Quieres salir conmigo en una cita Amy Rose? — susurró entre besos.

Volvió a sonreír como boba — Me encantaría Sonic el Erizo...

— Entonces no perdamos tiempo — sonrió, la cargó entre sus brazos y salió disparado.

Por primera vez en mucho tiempo volvió sentir libertad al correr.

— ¡Sonic! ¡Mis compras!

— ¡No te oigo por el viento en mi oídos!

Ella volteó los ojos divertida — Bobo...

Sonic sonrió y le dio un pequeño beso en la nariz, y aumentó la velocidad, haciendo que su preciosa carga lo abrazara más fuerte.

Ambos se necesitaban mutuamente para coexistir... y siempre sería así... sólo necesitaban un período apartados para darse cuenta por si solos...

Fin...

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DIOS!
ES EL CAPÍTULO DE UN FIC MÁS LARGO QUE JAMÁS HE HECHO!
NO ERA ORIGINALMENTE ASÍ DE LARGO! ERA CORTO, SÓLO IBA A SER UN ONE-SHOTE... PERO CADA QUE AVANZABA MÁS Y MÁS VENÍA LA INSPIRACIÓN Y ME EXTENDÍA!
EN MI IDEA ORIGINAL NI SIQUIERA IBA A HABER ALGÚN ENCUENTRO CON ALGÚN ENEMIGO O CON EGGMAN, ASÍ QUE SI VIERON CORTA LA IDEA DE LA "BATALLA" FUE POR ESO. TAMPOCO IBA A TENER BESO O DECLARACIÓN, LO IBA DEJAR EN DUDA DE HECHO.

ACLARANDO UNAS COSAS DE LA HISTORIA:
- EGGMAN SABÍA QUE SONIC ESTABA DEPRIMIDO POR AMY (SE ENTERÓ DE LA PROMESA QUE ELLA LE HABÍA HECHO QUIÉN SABE CÓMO) POR ESO APROVECHÓ PARA ALIARSE CON MR. BILL PARA ATRAERLO A SU TRAMPA POR AMY.
-MR. BILL NO EXISTE EN LA FRANQUICIA DE SONIC POR SI ALGUIEN NUEVO NO LO SABE, ME LO INVENTÉ YO.
-AMY JAMÁS OLVIDÓ A SONIC, TRATÓ DE SALIR CON OTROS CHICOS DURANTE SU ESTADÍA EN LA CIUDAD PERO NUNCA SE LO SACABA DE LA CABEZA. POR ESO AGARRÓ UN LADO MÁS COQUETO Y SEGURO, TODO GRACIAS A ROUGE.
- AMY Y SHADOW JAMÁS TUVIERON NADA. LO ACLARO PORQUE VARIOS ME PIDIERON QUE CONCLUYERA CON UN FINAL SHADAMY, PERO SIEMPRE TUVE CLARO QUE ESTO SERÍA SÓLO SONAMY (AUNQUE FUERA JUSTIFICABLE EL SHADAMY JAJAJA) Y LO QUE QUERÍA RETRATAR MÁS ERA UNA RELACIÓN DE COMPAÑERISMO Y HERMANDAD. DE HECHO Y COMO DIJE EN EL CAP ANTERIOR, ORIGINALMENTE EL BESO DE DISTRACCIÓN IBA A SER ENTRE SHADOW Y AMY, TODO FRENTE A SONIC PARA HACERLO MÁS DRAMÁTICO, PERO IBA A TENER EL MISMO PROPÓSITO DE DISTRACCIÓN. DECIDÍ CAMBIARLO PARA CONFUNDIR A SONIC, PERO COMO LE DIJO AMY A SONIC, EFECTIVAMENTE YA SE HAN BESADO SHADOW Y AMY USANDO LA MISMA TÉCNICA EN OTRAS MISIONES, SÓLO QUE NO QUISE PROFUNDIZAR ESO.
- ROUGE SÍ VIO EL BESO, POR ESO FUE DETRÁS DE SONIC.

AHÍ MIS ACLARACIONES NO PEDIDAS XD.

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO. VOTEN Y COMENTEN.

ROXY 51 FUERA!