El ruido repetitivo despertó a Nick con fastidio. Tras la caótica montaña rusa emocional que experimentó ayer, solo quería quedarse en la cama todo el día.
No, eso es malo. Tengo que buscar al estúpido conejo.
La última palabra de ese pensamiento lo despertó. Desde que acostó a la pequeña zanahoria en su cama y recogiera todo en la cocina, no había pensado más allá de la noche anterior. Ahora el desayuno se presentaba como un nuevo reto.
Tengo que ir a la tienda ¿Cuánto comen los conejitos? ¿Aún tendrá hambre de ayer?
El timbre de su teléfono volvió a sonar, reclamando su atención desde la mesita del salón. Con pereza Nick intentó levantarse del lío de mantas, un tropiezo en falso lo envió directo al suelo.
"¿Está bien señor Zorro?"
Claro, conejitos madrugadores.
"Seguro, solo tengo que… "distraído, alzó la nariz para captar mejor el olor de la cocina. Era demasiado familiar, mantequilla, pan y eso era… ¿Arándanos? Su cuerpo se movió por su cuenta, siguiendo el olor hasta la cocina.
"Menudo festín zanahorias" en la mesa estaban desperdigados todos los alimentos que ayer había notado en su armario. Los arándanos parecían remojados, unas pocas tostadas se servían en un plato, con un paquete abierto de mantequilla al lado.
"¡He hecho el desayuno!" dijo orgullosa mientras trepaba por la silla.
"Se ve delicioso, eres una gran chef pelusa" ante el primer bocado Nick intentó mantener su rostro en blanco, la mantequilla tenía un sabor rancio que no mejoraba con la tostada seca "Saben... muy bien" alzó el pulgar mientras cubría el rostro con su brazo.
"Puedes comer todo lo que quieras" exclamó contenta mientras picoteaba los pocos arándanos.
"Maravilloso"
El teléfono volvió a sonar, esta vez, Nick se lanzó a través de todo el lugar para contestar.
"Aquí Wilde"
"¿Dónde demonios has estado? ¡Te he llamado 20 veces!" Finnick lucía más alterado de lo normal "¡¿Sabes la mierda en la que estás ahora?! ¡Pon el canal 3!" la llamada se terminó abruptamente.
Las noticias mañaneras sonaban mientras buscaba un vaso de agua para retirar el extraño sabor de su boca.
…el cuerpo se encontró esta madrugada en la zona sur de Tundratown. Los detectives declaran tener pistas suficientes para seguir una línea de investigación…
El cuerpo de Nick se congeló al ver un retrato del fallecido. El viejo conejo estaba muerto al fondo de un lago. Su única salida acababa de hundirse bajo un montón de agua helada.
"¡Señor Zorro! ¡El señor McJumper está en la televisión!"
¿McJumper?
...
"Entonces ¿No sabes nada?" Finnick lanzó una mirada amenazante a un alce que pasaba por su mesa de la cafetería antes de responder.
"Sr. Big está furioso, sus osos buscan información de cualquier tipo a cualquier costo. Se ha corrido la voz de que estuviste con el tipo anoche"
"¡Tú también estabas allí! ¡Sabes lo que pasó!" intentó bajar la voz, la conejita a su derecha seguía comiendo sus tortitas con hambre voraz, no parecía estar interesada en su conversación.
"Nos ha mandado una invitación" Finnick dejó escapar un suspiro "Tú, yo, Sam y la niña. Todos hemos sido convocados"
"¿La niña?"
Nick abrió los ojos ante sus palabras, sin saber qué decir. Se imaginó a Kevin y Kozlov, acercándose con muecas serias a la pequeña conejita. Sr. Big querría respuestas, era normal que buscara al culpable de la atención no deseada en su territorio.
Aunque eso signifique aterrorizar a una pequeña niña.
"No te muerdas la cola Wilde. Entraremos allí a contestar un par de preguntas, eso es todo" Nick entendía las palabras no dichas por el Zorro.
Era posible que al Sr. Big no le gusten sus respuestas.
"¿No va a comerse sus tortitas señor Zorro? "intervino zanahorias entre ellos, rompiendo la tensión sin saberlo.
"Todo tuyo pelusa" Nick era incapaz de comer al escuchar las noticias de su compañero. Una ligera sorpresa lo invadió al verla devorar con el mismo entusiasmo de antes. Había ofrecido sus gafas de sol como alternativa a la sofocante capucha, ella aún se sentía incomoda mostrando sus ojos en público, pero la comida parecía hacerle olvidar sus problemas.
Suspiró mientras la miraba de reojo. La pequeña criatura estaba trastocando fuertemente su vida, en el tiempo que llevaba cuidando de ella se había mezclado con un enfadado, una situación de asesinato, una posible conexión con los detectives si no se deshacía del coche prestado. Todo era un desastre. Y ella no se veía afectada, a pesar de ser el centro de sus problemas.
Ahora las mejillas de la conejita se llenaron de comida sin masticar, era una imagen adorable.
¡Céntrate, Wilde!
"¡Que estás mirando idiota! "Saltó Finn contra un ciervo especista a un par de mesas "¡Si quieres decir algo será mejor que lo escupas en mi cara!"
Hora de marcharse
"Adoro nuestras reuniones Finn" siseó Nick por lo bajo, mientras dejaba suficiente dinero en la mesa para marcharse.
"¡He llamado a la policía, Zorro! ¡Libera a ese pobre conejito ahora mismo! "
¡Mierda! ¿Por qué no pueden darme un descanso?
Sin esperar, levantó al conejito sobre sus hombros, corriendo sin mirar atrás. Finnick lo seguía de cerca, murmurando maldiciones hasta que pudieron detenerse en la esquina de la siguiente calle.
"Entonces... ¿A que hora nos quiere Big allí?" Nick bajó a la niña confundida, su nariz empezó a revolotear mientras recorría a los dos zorros con la mirada.
"Creo que ahora mismo" una limusina se detuvo ante ellos con la puerta abierta.
...
"Nicholas Wilde" comenzó a decir la musaraña "Mis mayores disgustos siempre tienen que ver contigo"
Nick no respondió. Después de recitar su historia tres veces, al igual que Finnick y Sam, esperaba marcharse pronto. El silencio que había invadido a la musaraña tras escucharlos puso su pelaje de punta. El tono que usaba ahora no parecía presagiar nada bueno. Estaba agradecido de que la pequeña zanahoria estuviera en otra habitación con FruFru.
"Me he tomado la libertad de hacer un pequeño registro en tu lugar" un oso se acercó a Big para dejar algo en su escritorio "Aquí Kevin entiende algo de leyes, y me confirma que estos son papeles de adopción. Sin embargo, hay un gran agujero en blanco sobre los adoptantes. Cada casilla está completa excepto por este dato ¿Tienes alguna idea?"
Sin saber que responder, decidió permanecer en silencio.
"Un funcionario de servicios sociales muerto con un corte limpio en la garganta, papeles de adopción mal registrados por el mismo funcionario, además de un montón de detectives husmeando muy cerca de mi casa" Big dio una gran calada a su cigarro, provocando ansiedad en Sam al verlo "Y ninguno de ustedes puede decirme nada útil. Creo que hemos terminado"
Los osos se acercaron a ellos con una intención clara.
"¡No hemos hecho nada!" Las garras de Nick se clavaron en la madera del escritorio "¡Tuvo que ser el lobo! ¡Él es quien te ha traído los policías "
Finnick logró morder al oso antes de ser apretado dolorosamente en su mano. La mente de Nick trabajaba en cualquier posible salida hasta que sintió ser elevado en el aire.
"¡Esto es un error Sr. Big!"
La alfombra y el suelo fueron apartados, el agua helada dejó pasar una brisa fría que fue reemplazada por gotas dispersas al caer Sam el primero.
"¡Puedo encontrar al mamífero! ¡Lo juro! ¡Sé donde buscarlo!"
Big levantó la mano al escucharlo. La cebra surgió del agua castañeando los dientes.
"¿Me has ocultado algo Wilde?"
"Tengo una idea de quien podría ser, dame una semana, en una semana puedo traerte al chico que estas buscando"
Big asintió, liberando a Finnick y Sam a su lado.
"La familia te lo agradece Nicky. Nos vemos dentro de una semana"
