Aelita's Nature

Capítulo 28

Pasaron unos pocos días y llegó la víspera del 14 de Febrero de 2006, y por tanto era la noche de tránsito del Lunes 13 al Martes… A Aelita le llamaba la atención que se pensara que era un día de mala suerte cuando se trataba de una jornada totalmente normal, ordinaria como cualquier otra y sin nada que pudiera ser diferente. Eso la llevó a estudiar sobre las diferentes creencias, y se encontró con más de un pensamiento – acientífico, pero muy interesante a la vez – relacionado con eso y otras muchas cosas, por ejemplo con gatos negros, cruzar debajo de una escalera, o incluso con la pronunciación de ciertas palabras que se parecían a otras más oscuras o peligrosas: un ejemplo que le dio Yuumi era el número cuatro y muerte, que en su lengua – el japonés – se pronunciaban muy parecido.

Estaba bastante interesada en esos mitos y leyendas, tanto que se tiró buena parte de la tarde en la biblioteca con algunos libros, leyendo sobre los dioses y héroes en los que antiguamente creían. ¿Existía algo así de verdad, o no eran más que ideas de las gentes de antaño? Puede que nunca se supiera… sin embargo un suave calor recorría su pecho al pensar en esa posibilidad, y muchas ideas se agolpaban en su cabeza con esa posibilidad. Estaba emocionada por muchas cosas y esa era sólo una más, pero igualmente se había tirado un buen rato allí metida leyendo y releyendo la información como siempre sucedía cuando algo le llamaba la atención… en un momento dado bostezó suavemente y se levantó de la silla de la biblioteca de Kadic, dejó el libro en su sitio después de marcarse en un papel por dónde lo había dejado y se despidió del resto de estudiantes con un alegre gesto de manos antes de salir por la puerta.

No tardó demasiado en ir hasta la cafetería para cenar un poco, allí se encontró con Sissi a la espera de coger una bandeja y elegir entre unos filetes de pollo, ensalada con lechuga, tomate y queso fresco, y hamburguesas. A la chica le rugió un poco el estómago y su amiga se rio por lo bajo, incluso la abrazó por detrás con confianza y la miró con diversión.

-¿Mucha hambre, Lita?

-Pues sí… -reconoció, sonriendo- Se me fue la hora en la biblioteca.

-Podemos cenar juntas… si quieres.

A Aelita le brillaron los ojos y asintió con energía, enterneciendo a la otra. Siempre fue alguien popular y rodeada de personas… aunque se sentía sola. Sí, estaban Herb y Naomi, pero… le sabía a poco, ella ansiaba un grupo grande como el que podía tener Jeremy y demás. Y si la chica le podía abrir las puertas y, de paso, también a Ulrich pues mejor. Se engañaba a sí misma con esos pensamientos, pero los desechó rápido con la agradable conversación con la otra, que resultaba alguien realmente encantadora. Habladora como la que más, era amigable y risueña, extremadamente inteligente… pero también ingenua. A Sissi le parecía alguien que carecía de maldad, y en algún momento podrían hacerle daño si no tenía cuidado o se confiaba demasiado. Esperaba que no, no le quería mal alguno, pero por experiencia personal las personas podían ser muy mala y tóxicas.

Sin embargo dudaba en cómo decirlo o siquiera hacerlo. Se sentaron una frente a la otra, también era relevante que a Aelita le daba igual lo que dijeran o pensaran de ella los demás, en ese sentido podía decir que la admiraba… ella se pasaba el día preguntándose si los demás la verían de una manera u otra, de si tenía que cambiar de alguna manera o no… se comía mucho la cabeza pero se sentía tan bien cuando notaba que encajaba tan bien entre los demás que era simplemente adictivo. Sissi suspiró un poco, y la otra la miró con interés, se había dedicado a darle vueltas a la ensalada, y eso que había mirado con ojos de cocodrilo a las hamburguesas.

-¿Te pasa algo?

-No realmente… sólo estaba pensando.

-Ah… ¿quieres un poco?

-Pues…

Aelita sonrió un poco y le dejó la mitad del trozo que aún quedaba por comer, estaba aún con una mitad y la otra ni la había tocado; Sissi la recibió con una suave sonrisa y le dejó algunos trozos de la ensalada a cambio.

-Gracias -suspiró un poco-. La verdad… ¿dónde metes toda esa comida?

-¿A qué te refieres?

-Que no engordas y comes muchísimo… se nota que eres prima de Odd, él es igual.

La otra se rio un poco, si supiera… sin embargo se encogió de hombros y masticó lo que tenía en la boca antes de tragar y responder.

-Pues no sé si engordo o no… tampoco me importa, mientras esté bien y tal.

-Ojalá… -Aelita la miró con interés entonces- Yo es que… no sé, me gusta estar delgada pero también me encanta comer.

-Pues come -le respondió, sonriendo-. ¿No crees? Yumi también hace como tú, deja de comer aunque tiene hambre… no os entiendo.

Sí, sin duda era demasiado inocente, o era más simple que ese pensamiento… o le daba igual todo, en cualquier caso a Sissi le encantaría ser tan despreocupada, no lo pasaría tan mal. Probó entonces de la hamburguesa y le supo a gloria, sonrió un poco por el agradable gusto en su paladar y su amiga se rio algo, fue entonces que cada una se centró en su alimento y no volvieron a la charla hasta terminar de comer. Cuando se levantaron, minutos más tarde, se dirigieron a una carretilla blanca con ruedas en la que se guardaban las que los demás alumnos habían usado; justo a su vera tenían unas papeleras para poder tirar la basura que pudieran haber producido.

Sissi contempló la delicadeza con la que ella hacía las cosas, tenía mucho cuidado con no tirar nada inapropiado al suelo, era como una princesa de cuento en esas cosas… delicada y delgada, apostaría con que no haría pellas en su vida, no copiaría nunca ni ocultaría cosas… Ella en cambio era bruta, algo torpe y le costaba tener disciplina, se ponía mucha presión a sí misma para ser la mejor pero solía fallar estrepitosamente y eso sólo hacía que se flagelara más aún con esos temas. Y así la rueda interna giraba y giraba, se solía perder en sus pensamientos y no salía de ahí hasta que algún estímulo externo saltaba a su rostro y la obligaba a salir de ahí.

-Te has quedado en Babia, tía -le dijo, sonriendo-. ¿Has escuchado mi pregunta?

-N-no, lo siento…

-Es sólo que si también fumas, para el estrés -comentó, eso sorprendió a Sissi-. Yumi lo hace, a mi me huele fatal y no sé si debería probarlo… podríamos hacerlo juntas, si quieres.

Eso sorprendió a la otra, que asintió un poco. Nunca lo había pensado, pero puede que fuera algo bueno para lidiar con sus emociones… sin embargo, ¿para qué iba a necesitarlo la otra? No lo entendía, tampoco la veía haciendo algo así.

-Bueno, pero no sé… -murmuró- Lo pensaré y te diré, ¿vale?

Aelita sonrió ilusionada y la abrazó con ganas antes de disponerse a subir las escaleras y acceder a la planta de las chicas para dormir y descansar para el día siguiente. Y mientras ellas estaban con aquello, Xana había preparado un nuevo ataque que pondría patas arriba al grupo. En su base frente a la fábrica se había dedicado a crear muchos de aquellos colgantes ahora que había comprobado su utilidad; en no demasiado esperaba tener los suficientes para poder empezar a controlar a cantidades suficientes de seres humanos para comenzar con sus actividades, pero por ahora tenía que encargarse de aquellos niñatos… por supuesto tenía también varios modelos de colgantes para no ser pillada, también tenía anillos, pendientes y hasta piercings o aretes, todos en diferentes tamaños y materiales que haría prácticamente imposible poder localizarlos y destruir todos y cada uno de los modelos que pudiera haber.

Ahora mismo contaba con una treintena de personas a lo largo de París y alrededores, con eso tenía un buen comienzo y tenía asignadas diferentes personas en puestos de responsabilidad en los que sería capaz de sacar mucha información muy interesante y in llamar la atención de absolutamente nadie. De hecho un par de esas personas controladas solían siempre permanece cerca del lugar, haciendo toda suerte de actividades para no llamar la atención e intercambiándose con otras personas mayores con los días. Sumadas a las cámaras de seguridad que había aquí y allá tenía toda la zona bien monitorizada en todo momento… en un momento dado ya no lo usaría más, pero por ahora lo veía algo necesaria también vigilancia en físico.

En cualquier caso la fábrica había generado un último y bonito colgante en forma de círculo color rosa con una cuerda negruzca y una A impresa en una bonita letra mayúscula. Un chico rubio, también controlado por la IA a través de un anillo de matrimonio, lo acarició suavemente con los dedos y lo colocó en una caja de cartón hecha adrede para el regalo: luego usaron una segunda pieza de color rosa para que quedara más bonita y se la guardó entre las prendas, la misión era sencilla y la llevaría a término esa misma noche… si el plan de Xana salía bien pondría a todo el grupo en contra de ellos mismos, sería un golpe maestro y le haría ganar tiempo.

Tras guardarse el objeto en su abrigo decidió que se acercaría hasta Kadic y allí esperaría a que fuera más tarde para dejar su regalo envenenado. Sólo quedaba un detalle, que era dejar una nota con un solo nombre… después de eso sólo quedaba esperar que cayera en el anzuelo, era algo seguro pero la ligera incertidumbre quemaba suavemente en la IA. E detuvo en una de las esquinas aledañas de la academia y se limitó a esperar en un bar cercano, actuando con la normalidad propia de un transeúnte típico que se había detenido un rato a tomar un refresco o una cerveza… los poderes de Xana no la hacían inmune a tener que pagar, su lado humano – que seguía presente, los colgantes no lo anulaban aún permitiendo el control por el programa – era consciente de ello y se detuvo a abonar el dinero correspondiente ante de salir del sitio cuando llegó la hora adecuada.

Ahora venía la parte complicada, y era entrar a Kadic… al menos así sería para una persona normal. Sabía cual era el mapa del lugar y por dónde sería más sencillo entrar, que era por la bonita zona arbolada que rodeaba los edificios principales. Después de recorrer los metros necesarios para alcanzar el punto óptimo comprobó los alrededores y dio un gran salto para salvar la valla, cayendo como un gato al otro lado; desde allí anduvo con sigilo por el área de árboles y llegó a las cercanías de un camino empedrado que discurría hasta la zona de habitaciones, pero necesitando pasar antes por el de administración y la cafetería… por allí vio a Jim Morales charlando con Yolanda, la enfermera. Sonrió suavemente, él se estaba rascando un poco en el brazo justo en el sitio donde ella le puso una inyección recientemente y le entregaba un par de caja de medicación.

-¿Te encuentras mejor, entonces?

-Sí, fue sólo un… pequeño golpe de ansiedad, nada grave.

-Qué putada -murmuró ella-. Bueno, si te pasa de nuevo no…

Pero la IA pasó de esa conversación y siguió adelante hasta llegar al lugar donde los internos dormían… eran pasadas las once y muchos estaban ya metido en la cama leyendo algún cómic o con el ordenador viendo alguna serie, preparando la mochila para el día siguiente, colocando su ropa o simplemente cambiándose ya al pijama. Aelita no era menos, encontraba dejándose dormir entre las sábanas mientras se acariciaba el cuerpo suavemente a sí misma… le gustaba acariciar sus pechos por debajo de la ropa sin usar ropa interior y le encantaba notar un agradable calor húmedo que ascendía desde su entrepierna hacia precisamente su pecho, ahogaba algún que otro gemidito de placer por aquella sensación tan agradable y que alargaba varios minutos antes de detenerse y dormirse plenamente, notando como esa humedad permanecía un buen rato pero, lejos de ser desagradable, era algo que le encantaba.

Xana entró por el oscuro pasillo mientras ella estaba a esas actividades. En ese momento estaba totalmente a su merced, podría matarla ahí mismo pero eso llevaría a problemas en cuanto a ser conocida por el público… y si apagaban el súper ordenador podría no volver a ser encendido nunca, o peor aún, desmantelado. Cuando fue consciente de ese detalle a la IA le entró lo que un humano llamaría ansiedad pero que para ella se materializó en un temor cierto a ser apagada… aunque era potencialmente inmortal también le temía a su posible muerte, y es que podía perfectamente suceder. Trabajaba día a día para que eso no sucediera nunca y asegurar su existencia, pero tenía que reconocer que era algo que no podía obviar. Por eso tomó la decisión de, por ahora al menos, no matar a los chavales en condiciones así.

Otra cosa era durante los ataques, en los mismos tenía la capacidad de defenderse y si salía mal con la vuelta al pasado lograban devolver las cosas a su cauce y que todos se olvidaran a la vez de su existencia… eran sólo ganancias. Y comenzaba a pensar que con las mismas algo sucedía y lograba obtener más potencia cada vez, eso era algo que tenía que investigar. En cualquier caso dejó la caja en frente de la puerta de la chica, no se escuchaba nada desde la misma pero Aelita estaba disfrutando de aquel proceso que le gustaba tanto… si con sus propias manos lograba eso, cuando la tocara Jeremy sería maravilloso sin duda, sonrió mientras se daba la vuelta entre las sábanas y se recostó de lateral mientras se imaginaba con el otro antes de detenerse y proceder a dormir una larga y refrescante noche más allí en la Tierra, con sus amigos. Xana se limitó entonces a volver por el oscuro pasillo, sólo iluminado por las líneas de luz que salían de los cuartos; en un momento descendió por las escaleras procurando no ser escuchado ni visto por nadie, y sin embargo escuchó los decididos pasos del profesor de gimnasia aproximarse al sitio.

Se vio obligado entonces a colarse en un pasillo cercano a las escaleras, allí se daban algunas clases a los alumnos mayores y no iba a entrar allí porque no había necesidad de ningún tipo ni razón de ello… o eso esperaba desde luego. Se quedó detrás de la puerta de madera a la espera de que saliera de allí y subiera las escaleras, en cuanto sintió que ya no estaba allí y que no iba a volver a bajar procedió a abrir una ventana cuando escuchó que había cerrado con llave todo; después de saltar por ese hueco aterrizó de nuevo en césped y corrió nuevamente hasta la salida para volver a casa, el orondo profesor vio una sombra desplazarse pero cuando se fijó algo más pensó que era un gato o algo porque no llegó a ver nada fuera de lugar… de hecho se encontró con un animalito deambulando por allí que le miró con interés unos segundos antes de olisquear el aire y seguir adelante con lo que estuviera haciendo en esos instantes.

Sin embargo el hombre suspiró un poco y fue hacia su cuarto para dormir también y bostezó un poco mientras se cambiaba antes de meterse en la cama. Se preguntaba si así estarían también los chavales, tenía claro que les vigilaría pero desde lejos de alguna manera en la que podría tenerles controlados. Era necesario, no podría dormir por las noches de otra manera y no estaba dispuesto a dejarles a su suerte ni mucho menos dejarles sin protección de ningún tipo. Y esa labor la tendría que llevar a más en cualquier caso, eso Jim lo sabía perfectamente pero tampoco podía actuar por su cuenta con según qué cosas, no sin contar con el director Delmas. ¿Qué explicación podía dar a la necesidad de poner cámaras? Nunca pasaba nada ni había altercados más allá de las naturales discrepancias entre adolescentes hormonados que se paraban en seco por el docente más cercano… pensaba en ello mientras se dormía poco a poco y la sosegada noche e imponía a lo largo de los minutos.

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A la mañana siguiente, 14 de febrero, Aelita se despertó de las primeras y se estiró en la cama como si fuera un gato. Con un gemidito de placer se desperezó después de incorporarse y bostezó suavemente antes de coger sus cosas para ir a la ducha: una toalla limpia, la ropa del día y un cepillo de dientes para lavarse la boca como le habían indicado. Cuando se disponía a ir hasta las duchas se encontró con el paquetito y sonrió un poco con cierta emoción, cuando se agachó se volvió a meter al cuarto para ver qué era y al abrirlo se encontró con el hermoso colgante y sonrió. Lo tomó entre sus manos y lo dejó caer mientras lo sostenía con cuidado y lo miró con mucho interés, revisándolo desde varios lados antes de emocionarse un poco, seguro que era de Jeremy…

-Qué bonito… ¡me encanta, es precioso! -murmuró- ¿A ver…?

Se quitó la camisa del pijama y se lo colocó en torno al cuello, se contempló desnuda y sonrió suavemente, observándose un poco. Cuando se colocó de nuevo la ropa se dirigió a la ducha con una sonrisa de satisfacción sin darse cuenta que la influencia de Xana había comenzado y ahora estaba en ella, controlándola… Se dirigió hacia los baños y después de desnudarse por completo, colgante incluido – y que guardó entre la ropa limpia –, se metió bajo el agua y comenzó a bañarse mientras tatareaba con alegría y se enjabonaba. Se limpió por todas partes antes de arreglarse el pelo con cuidado, tras salir se enroscó en la toalla y después de secarse y acicalarse procedió a peinarse y revisó su cuerpo para ver que estaba todo bien; lo primero que se puso fue la ropa interior y se colocó el colgante después de ponerse bien el pelo y empezó a secarlo antes de vestirse nuevamente.

Una vez que terminó se dirigió de vuelta a su cuarto para recoger las cosas y bajar a desayunar con una sonrisa en la boca, Xana también estaba alegre y estaba dispuesta a cumplir con el objetivo que tenía para ese ataque. Cuando se disponía a salir se encontró con Sissi, que también venía de la ducha; junto a ella llegaba Aria de cháchara, al verla con aquello la miraron con sorpresa, especialmente por parte de la escocesa, que no recordaba haberle visto aquello el día anterior. Después de abrazarse con cada una Sissi tomó el colgante entre sus manos con interés, Aria también lo tocó con algunas dudas mientras la otra hacía la pregunta del millón.

-Uy, qué lindo… ¿Es de Jeremy?

-Supongo… me ha encantado, la verdad.

-Qué detallista, darte algo en San Valentín -comentó Sissi, sonriendo algo-. ¿O se lo pediste tú?

-No, no le pedí nada… -luego miró a la otra- No recordaba que hoy fuera San Valentín.

-Pues lo es, ¿le habrás comprado tú algo, no?

Y mientras ellas hablaban, Aria se avergonzó un poco de sí misma, pues ella sí que le había preparado algo a Jeremy… por otro lado ella no recordaba que el otro comentara nada al respecto, y sin embargo parecía que ahí estaba. Los celos golpearon su corazón en ese momento y apretó algo los puños, así que se limitó a despedirse con un gesto y salió de allí a buen ritmo para dirigirse ella misma a desayunar. Recogió su mochila de mala gana y salió dando un ligero portazo por las molestias que estaba viviendo, y precisamente en las escaleras se encontró con Jeremy.

Este iba a saludarla con dos besos pero ella suspiró un poco y se limitó a abrazarle con ganas antes de mirarle a los ojos y suspirar un poco; apoyó la frente en la de él y decidió salir un poco ensimismada en sus cosas, para sorpresa del otro. Cuando bajó Aelita, apenas un minuto después y estando él pensativo en medio de las escaleras; ella procedió a darle un buen abrazo y le plantó un beso en los labios que casi le hace trastabillar, después de separarse ella se encaramó a su brazo mientras Sissi veía sus interacciones con interés, se preguntó si Odd se habría acordado de aquello… sin darse cuenta con esas acciones la chica hacia pasar el "mal" del colgante a los que tocaba, lo cual facilitaba las cosas a la IA para sembrar el caos en el grupo.

Después de llegar al patio se encontraron con los demás, allí Aria apretó las manos nuevamente por verles tan juntitos, así que era así… se sintió fatal por notar los celos, pero simplemente no podía evitarlo, eran las emociones que tenía en el cuerpo en esos instantes. Sin embargo, en un arrebato se acercó hasta Jeremy y le plantó también ella un beso en los labios después de agarrarle de la cabeza, impidiendo que pudiera echarse atrás. Eso sorprendió a todos los presentes, que no entendían qué pasaba en aquellos instantes: Aria simplemente se marchó y Aelita bajó el rostro sin comprender qué pasaba ni por qué, pero también se formó un nudo en su estómago, así que procedió a separarse del otro y también se fue. Jeremy gruñó un poco y fue tras una aunque luego quiso echarse atrás e ir después de la otra.

-¿Qué puñetas acaba de pasar?

-Ni idea tío… -comentó Odd- ¡Vamos a desayunar!

Xana estaba encantada, sin duda aquello iba a servir bastante… mientras iban hacia allí se encontraron con otra escena: Aria, delante de Jeremy, también besó a William con ganas, mientras él hacia lo mismo pero con Naomi. Eso sí que era raro, ¿desde cuándo esos dos eran así? No comprendían nada, pero estaba claro que algo tenía que estar pasando… o ellos eran tan celosos como podían ser ellos.

-Pero…

Naomi se había acercado hasta Odd y se enganchó a su cuello con una suave sonrisa seductora antes de también juntar sus labios; Yumi vio aquello con los ojos bien abiertos y para su sorpresa Sissi hizo lo mismo con Ulrich, así que ella frunció mucho el ceño y quiso irse hacia su clase sin siquiera pasar por la cafetería. ¡¿En qué estaban pensando?! Ese San Valentín las hormonas estaban demasiado revolucionadas, se dijo… no sabía de esas relaciones, ellos tampoco pues se pusieron a discutir entre ellos antes de separarse e ir cada uno por su lado.

-Estos tíos… sólo pensando con el rabo… -murmuró, cabreada- ¿Will?

Este se le acercó algo nervioso en ese momento, entre sus manos tenía un papel notó ella. Con las cosas como estaban no sabía si fiarse, pero él se limitó a entregarle un poema escrito a mano algo sonrojado.

-Lo siento, yo… -murmuró- Sólo quería hacerte u regalo de San Valentín, pero con Aria yo no quiero… en fin, toma.

Ella sonrió un poco y recibió aquello mientras se encaminaban hacia la nueva clase que pudieran tener. William por su parte… sentía cierta atracción por Yumi, eso era verdad, había que ser ciego para no ver lo guapa que era. Y sin embargo Aria le besó demasiado bien, y ya notaba ciertas cosas por la otra, ahora comenzaba a dudar un poco… Por eso decidió cumplir con lo que tenía planeado, ya tendría tiempo de decidirse de alguna manera, total, había tiempo….

Xana estaba contenta con lo que veía, pero podía llegar más lejos… sonrió un poco por la nueva idea, los celos corrían a sus anchas y eran ampliados por la influencia de la IA en sus mentes. Especialmente en Aelita, que se sentía algo molesta pero no tanto con Jeremy, sino con Aria… ¿por qué le besaba así? No lo comprendía, como tampoco lo hacía respecto de las emociones que en esos momentos la inundaban. Cuando llegó a clase se sentó en su silla y, cuando Jeremy llegó poco después ella le retiró la vista ciertamente indignada con toda la situación… sin embargo algo en ella le exigía volver a comportarse de forma normal con él, así que se tragó el orgullo – aunque le costó – y le sonrió suavemente antes de tomar su mano. La acarició con cariño con el meñique mientras se pensaba qué decir, en realidad no había demasiado pues sus emociones – al menos en un punto – estaban relativamente claras cuando él estaba cerca.

-Oye… muchas gracias por tu regalo -le dijo, feliz-. El colgante… es precioso.

Él la miró y nuevamente la besó, Aria les vio y apretó algo los puños nuevamente, claro… se sintió extremadamente infantil en esos instantes, como si fuera una especie de niña pequeña. Claro, cómo no iban esos dos a estar juntos… y sin embargo recordó las noches entre ellos dos haciendo muchas cosas, así que se limitó a ir hasta su sitio. Iba a pelear por su relación con el otro como que se llamaba Aria Glenn. Se fijó en que Ulrich y Odd se habían ido cada uno a un lado de la sala por el rebote que tenían con el otro. Ver a Sissi darle tremendo morreo a su mejor amigo era demasiado, y cuando se lo echó en cara el otro simplemente estaba demasiado enfadado ya con el asunto de Yumi como para atender a razones de cualquier tipo.

Las clases, dentro de lo malo, transcurrieron con relativa normalidad. Las horas sirvieron para aplacar algo los ánimos dentro de los adolescentes, y sin embargo seguían muy cabreados entre sí por los sucesos de la mañana. Yumi fue la primera en salir, precisamente salía del brazo de William y riéndose un poco por alguna chaza de él. Ulrich apretó mucho los puños, a su lado Emily le miró con sorpresa, sin embargo le tomó la mano de forma cariñosa y le besó en la mejilla con cariño.

-¿Estás bien?

-Sí, sí… -él la miró y sonrió un poco- Perdona.

-Qué guapo eres… -ella le besó de nuevo- Oye, ¿querrás luego que…?

Y mientras estaban con esa charla Odd suspiró un poco, preguntándose aún por qué se molestó tanto con Ulrich, y en especial con Sissi, por aquel beso. Quería hablarlo con ella, eso desde luego, pro no sabía exactamente qué decir o hacer… nunca se había encontrado en esa tesitura.

-Bueno, ahora tenemos que ir a educación física y allí…

Pero cuando se dirigían, William de pronto pasó de Yumi y se dirigió hacia ella como un resorte y de nuevo la besó con pasión, haciendo que ella trastabillara en el sitio. También Odd se movió y en su caso se plantó ante Aelita y también la besó con ganas delante del mismo Jeremy, que no daba crédito de lo que veía.

-¡¿Pero qué haces?!

Y le apartó de un fuerte empujón, haciendo que la otra resbalara un poco. Comprobó que los otros dos empezaban a pelear entre ellos y salió corriendo como pudo entre lágrimas, asustada y confusa por lo que había pasado ante sus ojos. Cuando se dieron cuenta de lo que había pasado ambos pararon de golpe pero Jim ya había llegado con la intención de separarle y llevarles a ver al Director Delmas con cara de pocos amigos. Aria tampoco comprendía qué había pasado y Sissi había querido ir tras Aelita con cierta molestia también, pero Yumi había sido más rápida y fue detrás de su amiga. Se la encontró sentada en la parte inferior de un gran árbol del bosque, llorando nerviosa y con mala cara; tenía la cabeza apoyada en los brazos y temblaba suavemente, y de nuevo el colgante se puso en funcionamiento y salió disparada por el camino de tierra.

-¡Espera, Lita!

-¡DEJADME EN PAZ!

-¡Nunca!

En unas pocas zancadas la enganchó; sin embargo Xana no quiso permitir aquello, y lanzó desde las manos de Aelita una poderosa descarga de electricidad estática que la lanzó contra un árbol cercano. Le daba igual a esas alturas que ella supiera de su truco, ya la tenía presa también de su voluntad y sin embargo la mayor gruñó un poco mientras se iba levantando poco a poco… miró a su amiga a los ojo y durante unos segundos vio su símbolo en las pupilas de la chica.

-Xana… ¿Cómo la estará controlando…?

Sin embargo no tuvo respuesta pues Aelita se llevó las manos a la cabeza y dio un chillido antes de llevarse las manos al cuello e intentar arrancar el colgante. Sin embargo recibió un chispazo que la obligó a retirarla antes de volver a correr. Yumi frunció el ceño y la vio correr en una concreta dirección mientras se llevaba las manos a los bolsillos en busca de su móvil para avisar a Ulrich. Si había un ataque, que esperaba que no, no tenían opción de detenerlo sin su amiga… y en cualquier caso tenían que liberarla del influjo de Xana, puede que todos estuvieran en esa situación.

La IA tenía otros planes en esos momentos. Aunque pudiera controlar perfectamente al que llevaba el colgante sólo podía tener una muy reducida influencia en los demás y se reducía mucho con el pasar de los minutos, suficiente para obligar a los besos y sembrar el caos a su paso, pero no para poder tener un poder verdadero sobre sus voluntades; en cuanto se hubo recuperado Yumi siguió de cerca a la otra, ahora sí plenamente controlada por Xana, que la conducía a saber dónde…

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En Kadic, Ulrich esperaba junto a Emily en el pasillo de fuera del despacho del Sr. Delmas a la espera de que acabara la bronca que les estaba echando… en realidad era más una llamada de atención que otra cosa, pues si de Odd se lo pudieran esperar no del ejemplar Jeremy, que estaba con la cabeza gacha y aguantando las lágrimas porque se sabía en un lío antológico. Estaba temblando un poco mientras el mayor les explicaba el castigo que se les iba a imponer, era mucho más en la cabeza del chico que verdadera molestia del mayor, que comprendía por lo que le contó Morales.

-Estaréis las tardes completas de ésta y de la próxima semana de castigo en la biblioteca -Delmas estaba escribiendo en el ordenador de sobremesa que tenía-. Y tendréis que trabajar en equipo para limpiar los patios de la escuela en los próximos días, Jim os cuidará.

-Sí, señor…

-Chicos, ¿qué os pasó? ¿Odd? -él estaba cruzado de brazos y con la mirada perdida en un mueble bajo- No eres alguien conflictivo, bromista sí, pero no agresivo… ¿Me explicaréis ahora qué os pasó por la cabeza?

Los veía con algún que otro moretón, arañazos en la cara y compungidos. En palabras de Jim se habían dado un par de puñetazos y enganchado de mala manera, ahora que la cosa se había relajado podía verse mejor los resultados de la pelea. Apenas duró un minuto pero fue suficiente para que las cosa se descontrolaran, después del profesor de gimnasia llevárselos Suzanne puso orden entre los alumnos y les mandó a sus clases; después de dar el reporte, Jim tuvo que volver a sus clases y dejarles a solas con el director.

-Bueno… si mi mejor amigo no me hubiera empujado…

-Y si mi mejor amigo no hubiera besado a la chica que me gusta…

-Pues bien que te besas con Aria, coleguita.

-¡Suficiente! -dio un poderoso golpe en la mesa con la mano abierta, más por hacer ruido que otra cosa- Chicos… por consejo personal… no perdáis una amistad por una pareja -Delmas suspiró pesadamente-. Perdí a un muy buen amigo por una mujer… Y luego también a ella la perdí, así que me quedé sin ninguno… ¿Vale?

-Sí, señor.

-Podéis iros.

Ellos asintieron nuevamente y se levantaron. Las palabras de Delmas entraron por un oído y salieron por el otro, y sin embargo la semilla de la duda había llegado a ellos de forma tal que dudaban que saliera de ellos en una buena temporada. Cuando pasaron al pasillo Ulrich les enganchó de los brazos y tiró de ellos hasta el patio, donde les miró a los ojos con el ceño marcadamente fruncido… pero lo relajó en un momento dado segundos después.

-Me ha llamado Yumi… Xana está detrás de todo esto.

-¿Cómo?

-Ha dicho algo de un colgante… no sabe cómo, pero es así -miró a Jeremy-. ¿No se lo habías dado tú?

-Eh…

-Da igual -intervino Odd-. Si todo esto es cosa de Xana habrá que ir a Lyoko a detener el ataque.

Ellos asintieron, pero claro, sin Aelita para poder desactivar la torre… poco podrían detener en ese caso. De hecho la chica, guiada por Xana, había salido de las instalaciones de Kadic y había pasado por un estanco, pero no para comprar tabaco; en su lugar adquirió unos mecheros y volvió a encaminarse calle abajo, Yumi no comprendía las actitudes de la IA pero sentía genuino interés en lo que estaba haciendo y cuales eran sus intereses… sabiéndose pillada, y recordando las largas conversaciones con Walo antes de su separación por la falta de miras de su creador – al que aún respetaba, pero al que debía destruir para su gran pena –, se dio cuenta del importante detalle sobre la antigua vivienda que compartía en su día con su hija… y que estaba a pocos kilómetros de Kadic. En realidad pasando unas pocas avenidas, a diez minutos en coche, se alzaba la antigua vivienda que, si aún seguía allí tendría que destruir… ellos no sabían de ella pero tampoco tendrían demasiada oportunidad de salvar nada si la incendiaba, cual era su propósito.

¿Podría esperar a otra oportunidad en la que no ser pillada? Sí, también mandar a otro de sus vasallos a la casa para acabar con ella, que seguro había alguno más cerca… pero no podía mandar a uno a lograr aquello. En ese instante se detuvo en el acto, ahora que se ponía a pensar… tampoco sabía del todo bien dónde era. Sabía que era en un bosquecillo cercano, en un parque de la época de los setenta con muchas villas de una antigua promoción de viviendas que Waldo aprovechó para adquirir una buena casa en un lugar alejado y tranquilo. Eran viviendas de lujo pero la dirección tal cual no la sabía, ese perro viejo no se la llegó a dar nunca… tendría que mirar en los recuerdos de la muchacha. Yumi vio con cierto agobio cómo Aelita se derrumbaba de pronto y se llevaba las manos a la cabeza mientras cientos de recuerdos se agolpaban en su cabeza de golpe, con imágenes de lobos, un enorme y oscuro bosque, un elfo corriendo y escondiéndose en un árbol, una enorme vivienda en medio de la nada…

-¡Lita, Lita! -Yumi corrió hasta ella y se agachó a su lado- Puta mierda…

Agarró el colgante y dio un potente tirón para quitárselo, cuando lo lanzó contra el suelo le pegó varios pisotones con rabia para volver a atender a su amiga, a la que abrazó con ganas mientras la acariciaba en la espalda con mimo.

-Y-Yumi…

-Tranquila… estoy contigo mi niña… -se aguantó las lágrimas como pudo- Estarás bien…

-Hay lobos, Yumi… muchos lobos…

Notó que tenía los ojos cerrados y temblaba un poco, así permanecieron hasta irse calmando poco a poco cada una, la más joven se había pegado como una lapa a su amiga y tembló unos minutos hasta calmarse… suerte que aún seguían en el bosque, porque de haber estado en la calle igual les llamaban la atención o a emergencias o algo. Así podía lidiar con lo que quiera que estaba pasando con su amiga, así que poco a poco la levantó y animó con un cariñoso gesto.

-¿Estás mejor?

-Creo… que sí -tenía los ojos enrojecidos-. Lo he pasado fatal, Yumi…

-Tranquila… volvamos a Kadic a tener una charla de chicas las tres.

-Sí…

Sentía vergüenza de lo que había pasado, de sus celos, de lo que sintió al verles besarse, al hacerlo ella… y no le gustaba, se odiaba a sí misma por todo aquello. Yumi era consciente de todo aquello, por eso propuso ir a hablar también con Aria… se encaminaron de nuevo a Kadic de la mano, tenían la ropa algo manchada de tierra pero les daba igual, si les preguntaban dónde se habían metido dirían que fue una cuestión de un ataque de ansiedad de la otra, lo cual no sería mentira ni mucho menos. Yumi se fijo entonces en que la joya de Aelita se había partido y tenía un microchip dentro, así que con cuidado lo sacó de su interior y guardó las piezas con cuidado, la más joven la miró y sus ojos acuosos bajaron un poco de tristeza.

-Ese colgante… creo que no era un regalo de Jeremy.

-Más bien de Xana, sí -le respondió-. Pero ya terminó todo.

-Entonces… ¿por qué me mintió? -Aelita no lo entendía demasiado- ¿Por qué no decirme la verdad? Jeremy… igual me odia, o algo, no sé…

-Ya hablaré con él luego -atajó la otra, seria-. No te agobies con el tema, ¿vale?

-Bueno…

Aún así la chica estaba nerviosa con el asunto, su amiga era consciente de ello y procedió entonces a hablar de otras cosas según volvían a Kadic. Y precisamente allí estaban ya los muchachos del grupo preguntándose si tendrían que dar una vuelta al pasado para resolver aquella situación, no parecía haber ninguna razón más allá de ese problema para darla pero… Jeremy dudaba sobre aquello, se habían metido en tremendo problema pero tampoco sabían hasta dónde se haría el retroceso temporal, y esa no era su única preocupación. ¿Xana ahora podía atacar sin necesidad de una torre activada? Aquello podía ser el inicio del fin de sus enfrentamientos, la sola idea le daban arcadas y nauseas… ¿Y si iban a Lyoko a comprobarlo? Tampoco podían hacer demasiado sin Aelita, lo cual le hacía pensar en llamar a Yumi para preguntar dónde y cómo estaban ellas. Aria también se había marchado a saber dónde, asumía que a clase, donde ellos tendrían que estar de no haber sido castigados recientemente.

¿Y si el recién creado escáner que detectaba las torres activadas no era tan efectivo? Puede que Xana hubiera encontrado la manera de saltárselo de alguna forma… de ser así habían perdido la ventaja que habían adquirido hacía tan poco, pero lo dudaba. Odd permanecía a su lado en silencio, rumiando qué decir, pero observando a su amigo no parecía estar pensando sobre aquello por alguna razón… Se recolocó en el sitio, llevaban ya un rato en la biblioteca y le daba palo decir nada, se aburría muchísimo y no tenía nada que hacer más que contemplar los libros de la biblioteca en la que se encontraban.

-Odd…

-¿Hmm?

Jeremy giró la pantalla del portátil y apareció la imagen de un ataque… Xana ahora sí había procedido a lanzar un ataque contra el mundo, si no lo había hecho antes desconocían cómo lo había hecho pero no era algo de lo que debieran preocuparse en esos instantes. Cuando quisieron fijarse se encontraron con que Jim había salido de la sala, así que se miraron y decidieron provechar la oportunidad para salir corriendo hacia la fábrica.

-Llama a Ulrich, yo avisaré a Yumi -dijo Odd-. A mí no creo que me responda…

-Ella tiene que estar muy cabreada con nosotros -afirmó-. Espero que no me mande a la mierda según responda…

Por su parte, Aria se había quedado en clase de gimnasia y después ya sólo tenía la tarde libre hasta la jornada siguiente… en ese rato quiso ir a la biblioteca pero se encontró antes de llegar con William, que la saludó afablemente. Él… no tenía claras sus intenciones, pero era majo con ella y bastante guapo… también tenía claro que al chico le gustaba Yumi de alguna manera, normal por otro lado…

-¿Qué tal?

-Bien, bien… iba a ver a mis amigos.

-Te puedo acompañar, si quieres…

Ella sonrió y asintió un poco, precisamente mientras se dirigían hacia allí les vio encaminarse hacia – entendía ella – la fábrica abandonada. Se pensó alguna manera de irse de allí pero desconocía el cómo, ya había dado su palabra al respecto… Su móvil comenzó a sonar entonces, se detuvo con un gesto y se lo llevó a la oreja mientras el otro se quedaba parado y a la espera.

-Ah… ¿la abuela? Vaya… ¿pero ella está bien? -se llevó la mano a la boca, hablaba en francés para sorpresa de William- Vale… pues iré ahora mismo -colgó entonces y miró compungida al otro, que la miró.

-Tengo… que ir al médico, ¿me perdonas? -le dio un beso en la mejilla antes de salir corriendo- ¡Adiós Will!

-Pero… ¿ella no era escocesa?

Sin embargo Aria no llegó a escuchar sus palabras, pues ya salió corriendo hacia la fábrica para encontrarse con los demás. William se encogió de hombros y decidió dejarla hacer, sus razones tendrían para eso… Sin embargo al verla por el bosque mientras él estaba en la biblioteca le fue tan raro que decidió ir tras ella, aquello sí que era raro y nadie se reía de él en su cara de esa forma.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

Las cosas estaban tensas entre los chicos del grupo, aunque según llegaron todos a la fábrica la profesionalidad se tuvo que imponer a todo lo demás y se introdujeron en los escáneres para ir al mundo virtual. Jeremy a los mandos estaba nervioso y observaba la pantalla en silencio mientras tecleaba los diferentes programas… al menos ahora sí tendrían una razón de ser para hacer la vuelta al pasado, pero sus diferencias allí seguirían y eventualmente tendrían que hablar sobre el tema, quisieran o no. Se recostó en el respaldo cuando llegaron sus compañeros al sector del bosque, al lado de la torre esperaban un par de tarántulas y tres cangrejos… la pregunta era en qué consistiría el ataque que estaba perpetrando, ¿y si era todo un truco? Demasiadas preguntas y demasiados agobios, él no era lo bastante bueno para poder pillar a su enemigo.

Necesitaba más, necesitaba ser mejor, ser invencible… ser tan o más inteligente que Xana, que con sólo un pequeño colgante lo había desestabilizado todo. Con un solo movimiento casi les rompe, y sumado a esa estúpida mentira era probable que se había ganado la desconfianza de la mujer que amaba…. Puede que se lo hubiera ganado, pensó él. En ese momento se le ocurrió una idea que podría poner en práctica en no demasiado tiempo, pero decidió concentrarse en lo que pasaba ante él, por eso materializó también los vehículos y se limitó a revisar las noticias por si había algo interesante que pudiera haber que señalara el ataque que pudiera estar desencadenando la IA…

-Guau… cuantas cosas…

Jeremy dio un respingo en el sitio al escuchar esas palabras, se giró y se encontró con William, que acababa de salir del ascensor, justo se cerraba en esos instantes. Estaban tan ensimismado en sus pensamientos que ni se había enterado.

-¿Qué haces aquí?

-¿Jeremy? Eso mismo te podría preguntar yo -exclamó-. Venía detrás de Aria… se supone que iba hacia el hospital, pero fue raro todo.

Ahora que el otro estaba allí con más motivo de lanzar una vuelta al pasado…

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(1)

Espero que os haya gustado leerlo tanto como a mí escribirlo. Este fanfic está conectado con Nueva Generación: Proyecto Cartago, y que se encuentra más adelante en la línea temporal de este. Habrá referencias en ambos de eventos del otro.