Disculpen el retraso, las clases me tenían horriblemente ocupada, de broma respiraba y cuando por fin llegaron las vacaciones no lograba escribirlo correctamente, escribía borraba, pero bueno no hablo más.
ONE PIECE NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, PERO LA HISTORIA SI
Sin más que decir ¡A leer!
THE REALLY IMPORTANT
CAP 3
"CONTIENDA BENEFICIOSA"
Nami llevaba mucho rato hablando por teléfono y no volvía ¿Qué estaría hablando? ¡Qué importaba! Sólo quería que volviera a la mesa y que estuviera con el grupo, ella definitivamente tenía que estar, algo en mí decía que era increíble persona y sería divertido, ella se estaba divirtiendo y todos también. Esperé, esperé, incluso dejé de prestarle atención a las impresionantes Historias de Ussop, después le pediría que me las repitiera, todas sus historias eran increíbles shishishi. Ace solía decir que no tenía paciencia, pero ¿Cómo tenerla? Tardaba demasiado.
-Luffy esa bruja nos mintió y se fue-dijo Zoro como si fuera obvio
-Claro que no, yo la vi hablando por teléfono-refuté
-¿Por qué insistes tanto en tenerla aquí?-preguntó mirándome como si estuviera loco, quizás a veces me portara un poquito diferente pero ¡no estaba loco!
-Nami es divertida y es una buena persona-respondí
Zoro me miró con esa cara de limón agrio que siempre pone cuando según digo algo "extraño" Odiaba esa cara
-Ash está bien, está bien. Nami también golpea muy fuerte, pero sigue siendo buena persona-admití, pero Zoro tenía la misma cara fea
-Escúchame Luffy, no la conoces, no puedes saber si es buena o no, solo porque, porque...-Zoro se quedó en silencio, a lo mejor se le había olvidado la palabra
Por alguna razón me pareció gracioso, después decía que yo era el idiota. No pude evitar soltar una carcajada
-Shishishi, no sabes ni siquiera que vas a decir
-¡Esto es serio pedazo de idiota!-gritó golpeando la mesa
Todos empezaron a vernos. Ya no estaba siendo gracioso
-Ni siquiera sé por qué coño piensas que es buena ¡No ha hecho ni una maldita cosa por ti! ¡Apenas la conoces!
-¿Por qué insistes en qué es mala?-pregunté con seriedad, había dejado de ser divertido por completo.
No me gustaba que juzgaran a las personas. Nami no había hecho nada malo, Nami sólo se había divertido con todos. ¡Se estaba divirtiendo y los demás también con ella! No podía ser mala. Quizás ella no me lo hubiera dicho, pero era obvio que estaba feliz y se veía sincera, era imposible que fuera mala, solo lo sentía, capaz Zoro tenía razón y si estaba loco pero en serio lo sentía así, como si la conociera desde hace mucho tiempo...
-Luffy, se escuchan muchas cosas de ella. Dicen que es...
-¡No me importa!
Me levanté y empecé a caminar a la salida de la cafetería, escuché las voces de Chopper y Ussop llamándome. Me sentía muy enojado, no podía creer que Zoro la juzgara solo por lo que decían de ella. Todos se la pasaban hablando sobre mí, sobre qué era el preferido del director, que nunca podría ejercer la empresa, que era un idiota. Odiaba esos comentarios más que a nada, pero Ace me dijo que no le hiciera caso y aprendí a ignorarlos. Otras veces terminaba golpeándolos... Mi abuelo siempre me reprendía por ello.
Me di cuenta que había estado caminando en círculos por los pasillos y no había nadie ¡Nadie! Eso sólo podía significar que había finalizado la hora del almuerzo... Todo el enojo que había sentido antes desapareció. Tragué duro y un escalofrío recorrió mi espina dorsal solo al recordar lo que me hizo mi abuelo la primera vez que falté a una clase y la última...
Corrí lo más rápido que pude y Akainu estaba a punto de cerrar la puerta. Entré por los pelos, casi me agarra un dedo pero logré entrar; me miró feo, como si quisiera matarme, no le presté atención y me fui silbando a mi puesto. Por alguna razón sentía la misma sensación que cuando mi abuelo empezaba a molestarse, preferí seguir silbando e ignorarla. ¿Akainu no me mataría o sí? Nah solo era un amargado que sabía de numeritos shishishi, Nami podría también saber de numeritos y ayudarme a pasar, era un fastidio esa materia y si raspaba otra vez macroeconomía IV... no no si iba a pasar, todo era cuestión de esforzarse mucho y comer bien.
Al lado estaba una chica de cabello naranja, muy bonito por cierto, me recordaba a las mandarinas, estaba concentrada leyendo un libro. Un momento ¿Cabello Naranja?
-¡Nami! ¿Dónde...
-¡MONKEY D. LUFFY HAGA SILENCIO!- gritó Akainu arruinando mi encuentro con Nami, que amargado stk
-Pero
-LEVANTATE Y CARGA ESAS ENCICLOPEDIAS, UNA PALABRA MÁS Y CARGARÁS EL ESCRITORIO
Agarré los libros de mala gana, estaban muy pesados, y me puse en una esquina del salón. Le eché una mirada a Nami y seguía concentrada en su libro. Stk amargado Akainu, con razón Ace decía que era un vejete con malos humos. Cuando terminó la clase y solté ese montón de libros, mis brazos pudieron descansar, hacer tanto esfuerzo me dio hambre, pero tenía que alcanzar a Nami, así comeríamos juntos y la convencería de estar con nosotros, la idea me sacó una sonrisa ¡Era una idea increíble! Volteé a ver y Nami no estaba ¿Acaso tendría súper velocidad como Flash?
Cuando por fin logré salir del salón Chopper, Sanji y Ussop se ofrecieron a ayudarme con mi búsqueda, me sentía como el detective ese que salía en las películas ¿Cómo es que se llamaba? ¡Ah sí! Sherlock Holmes shishishi. Zoro ni siquiera se acercó y tampoco quería que se acercara, aunque podría perdonarlo, estaba enojado, aún así dijera lo que dijera no pensaba dejar de buscar a Nami, ya había dicho que quería que fuera mi nakama y lo sería. Esa frase por alguna razón retumbó en mi mente varias veces, pero no le presté atención, tenía que buscar a Nami.
Por más que buscamos, no la encontramos. Las clases terminaron y no pude volver a hablar con ella. Era como si hubiera desaparecido; de pronto la vi caminando por el sendero de la entrada principal. Iba a alcanzarla pero se montó en su auto y no me dio tiempo siquiera de llamarla, me monté en mi moto y decidí seguirla. Quería que como diera llegar se uniera a mi grupo. No importaba si todo el mundo la juzgaba yo no lo haría.
La seguí como por quince minutos, la brisa fresca me pegaba en la cara, no tenía ni idea de a dónde iba, pero era divertido, me llenaba de curiosidad, era como una especie de aventura. Después de recorrer unos cuantos kilómetros más se estacionó en una zona bastante fea la verdad, pero se sentía emocionante, nunca había estado en un sitio así. Una sensación que siempre venía a mi cuando conocía sitios nuevos me invadió, Ace me dijo que eso se llamaba Adenacida no no era, Edonicina, o Acoticina algo así…
Cuando volteé ya no estaba, definitivamente Nami era una especie de Flash o quizás podría ser como Speedy o ¡Como Sonic! Me bajé de la moto y empecé a buscarla, tenía que unirse a mi grupo sí o sí. Las personas me veían extrañadas, caminé por un rato, incluso le pregunté a medio mundo y nadie la había visto. De pronto escuché un gritó en un callejón, corrí hasta allí y vi que un hombre estaba agarrando a Nami del tobillo y otro estaba a punto de darle una patada en la cara. Una sensación inexplicable me invadió era como si me quemaran por dentro y ardiera ¡Cómo se atrevían a hacerle eso a Nami! Mi cuerpo se movió solo, no pensé en nada más que en ayudarla, no permitiría que la lastimaran.
-¡No se te ocurra tocarla maldito!-grité mientras enterraba mi puño en su cara
Mi contrincante se tambaleó hacia atrás y aproveché de darle otro puñetazo en la cara que hizo que cayera al suelo noqueado. Sentía como la furia me invadía, otro de esos hombres intentó atacar, pero mi entrenamiento con Zoro, mi abuelo y Ace hizo que mi cuerpo reaccionara de forma automática, lo esquivé con facilidad, era extremadamente lento, este se volteó e intentó atacarme por la espalda, pero intuí fácilmente que iría a golpear mi cabeza, era muy predecible, me volteé de inmediato para bloquear su puño y le saqué el aire de su estómago con un rodillazo, para así golpearlo de lleno en la cara, pagarían muy caro haberle hecho eso a Nami
-¡Luffy!-me llamó Nami con una voz que hizo que me doliera el pecho, porque era ronca, sin fuerzas.
Corrí hacia ella, escuché como soltó un grito de dolor cuando un hombre la estaba arrastrando por el suelo sujetando su tobillo, el que estaba lastimado... No perdí tiempo y me abalancé sobre él, hice que perdiera su equilibrio barriendo sus pies con una patada logrando que soltara a Nami, quedé encima de él y empecé a repartirle un golpe tras otro, incluso me dolían los nudillos pero no me importaba, ya estaba inconsciente, me dispuse a levantarme y en cuestión de un segundo un dolor fuerte me recorrió la frente, haciéndome ver todo negro, perdí un poco el sentido y cuando logré abrir los ojos, recibí otro puñetazo en la mejilla que me hizo caer hacia atrás, luego otro me metió una patada en las costillas, le atiné a duras pena un golpe nuevamente al que tenía en frente noqueándolo y recibí otra patada por la misma zona que me sacó el aire. Me había descuidado, mi abuelo me estaría gritando por ello.
-¡Luffy!-escuché el gritó de Nami ¿Todavía no se había ido?
Me volteé y Esquivé un puñetazo para devolvérselo, sin embargo otro me golpeó por detrás, tirándome al suelo ¿Cuántos había? ¿Sería alguno de los que había noqueado antes? Sentía un dolor agudo en la espalda, pero no podía rendirme. No lo haría
-¡Vete de una buena vez!- le grité
La sangre que salía de mi frente me nublaba un poco la visión, también la que caía de mi nariz llegaba hasta mi boca y sentía el sabor metálico, sentía mucho dolor en tantas partes a la vez que ya no estaba seguro donde me golpeaban. Seguían uno tras otro, tenía que levantarme, tenía que vencerlos, solo necesitaba una oportunidad y lo lograría
Escuché a Nami llorar ¿Por qué no se iba?
Intenté pensar ignorando el dolor, era difícil, sentía como si mi mente se fuera apagando, pero no podía, intenté que mis músculos se movieran, agarré impulso con todas mis fuerzas y tomé el pie antes de que llegara a mi cara y me apoyé de él para levantarme a pesar de que se movía demasiado para que lo soltara, pero el otro siguió golpeándome en el costado y la pierna libre del otro estaba a punto de golpearme para que lo soltara. Estaba perdiendo fuerza y empezando a soltar el pie. Gritó y la sangre empezó a mancharle la camisa, aprovechando que el otro se distrajo presioné a mi cuerpo a moverse, como fuera, tenía que terminar con eso.
No sé cómo pude ponerme de pie, solo arremetí contra ese hombre con todas mis fuerzas, di un puñetazo contundente que impactó de lleno contra su nariz, se escuchó como una rama al romperse y a partir de ese momento, todo se empezó a volver borroso, la voz de Nami se sentía lejana, creo que estaba llamándome, esperaba que se encontrara bien...
POV NAMI
Pasé minutos llamando a Luffy como una loca, zarandeándolo un poco para que despertara, le di palmaditas en el rostro, solo quería que despertara, no tenía idea de qué hacer en situaciones así, nadie en años se había involucrado de esa forma en mis problemas y menos un extraño. Varias lagrimas salieron de mis mejillas al verlo todo lleno de sangre y malherido, pero inmediatamente las retiré con mi brazo, tenía que ser racional y proteger a Luffy como él lo había hecho conmigo.
Tomé su brazo y lo pasé por encima de mis hombros con el mayor cuidado que pude, me preocupaba enormemente que el trayecto fuera a lastimarlo más, tomé aire hasta llenar mis pulmones, lo dejé ir y alcé a Luffy; el dolor punzante, agonizante me recorrió todo el cuerpo en el momento en mi tobillo recibió ese peso, no podía moverme así, no resistiría y esos malditos podían levantarse en cualquier momento, era una posibilidad, porque si Luffy estaba mal, me dio satisfacción ver que ellos quedaron muchísimo peor.
No podía presionar el tobillo, eso era una certeza, por tanto, puse todo el peso en mi otro pie en la medida de lo posible por hacer el dolor del otro más soportable. Di pasos lentos, pero equilibrados, mi concepto de equilibrio era no caerme y llevarme a Luffy conmigo al piso, me preocupaba que su respiración era muy suave ¿Necesitaría una clínica? Respiré nuevamente y delegué esas preocupaciones para la Nami de 30 minutos en el futuro. Cuando por fin con ese ritmo salí del callejón, di una breve mirada atrás y encontré en medio de los cuerpos inconscientes la carpeta de Arlong.
Si me devolvía corría el riesgo de caer y en caso de no caer, cada minuto que tardaba era perjudicial para Luffy, pero si no tomaba esa carpeta la reacción de Arlong podría ser brutal, violenta.
No había ni que pensarlo, sufriría las consecuencias ¡A la mierda Arlong!
Tardé pero logré llegar sin ayuda de nadie, al parecer todos tenían psicoterror infundado en esa calle, que nadie se atrevía si quiera a mirarme; solo había un pequeño detalle, mi auto no estaba. No tenía tiempo ni de enojarme, Luffy estaba muy mal y sentía que no iba a poder tenerlo encima mucho tiempo más. Cerca había una moto muy moderna, no podía pertenecer a nadie de por allí, así que sólo podía ser la de Luffy, después de todo no había llegado hasta aquí por arte de magia, seguro la amable persona que se apoderó de mi auto sin permiso volvería también con su hermosa voluntad por la moto.
-Luffy ¿Dónde están las llaves?-intenté preguntarle. Por supuesto no respondió, estaba inconsciente
Rayos
Con mi mano libre rebusqué en sus bolsillos y encontré la dichosa llave. Monté a Luffy con mucha dificultad en la moto y por fin me monté yo detrás de el para evitar que se cayera en el camino, su cuerpo entre tibio y frío me preocupó más de lo que ya estaba. Arranqué la moto y opté por ir a mi departamento, fue el único lugar que se me ocurrió. Ya en medio del camino, no pude evitar pensar que hubiera sido mejor ir a una clínica a pesar de que tuviera dar explicaciones de por qué Luffy estaba en un sitio tan peligroso y como se había metido en tremenda golpiza. Podía imaginármelo "Bueno Todo paso porque estaba buscando unos documentos para hacer un robo y casi me violan y me desfigurar pero él lo impidió y quedó así" creo que pensándolo bien si fue una buena decisión o eso esperaba, si lo veía muy mal lo haría, pero sería la opción ultima ratio.
Cuando llegué a la urbanización el vigilante se me quedó viendo como un idiota. De seguro estaba pensando algo tipo "Esta jovenzuela, aparte de puta y degenerada es una asesina"
-Vivo aquí déjeme pasar de una vez-exigí
El tipo siguió viéndome y a Luffy, como queriendo saber si estaba vivo
-Lo sé pero ese hombre...
Maldito vigilante
-Se metió en una pelea en un bar, le informo a pesar de que eso no le importa ¿Me va a pasar o no?
-Stk pasa-permitió a regañadientes, si hubiera podido dejarme afuera lo hubiera hecho
Estacioné la moto y subí con él por el ascensor, vaya que pesaba a pesar de verse delgado, temía no resistir pero era el tramo final. Una vez en mi departamento solté a Luffy en el sillón con suma delicadeza y me derrumbé por un momento en él. Mi espalda estaba adolorida por completo y mis piernas no dejaban de temblar por el esfuerzo que había hecho, mi tobillo por supuesto, no me permitía olvidarlo. No me permití descansar por mucho tiempo, busqué el kit de primeros auxilios y empecé a tratar sus heridas
Empecé por su rostro que estaba lleno de sangre e hinchado por los golpes que había recibido, lo limpié con sumo cuidado, desde su frente hasta su clavícula, sin embargo, a pesar de lo cuidadosa que estaba siendo retrajo sus fracciones denotando dolor en medio de su inconsciencia. Continúe sacándole la camisa toda desgarrada y manchada con sangre, irrecuperable y continúe limpiando. Pasé el pañuelo con alcohol por su torso ensangrentado, la mayoría de la sangre no era suya, por suerte, no había ninguna herida abierta. Luffy estaba tonificado quién lo diría, limpié su pecho marcado, bajando de a poco a su abdomen definido. No pude evitar sonrojarme no estaba acostumbrada a tener un hombre tan cerca y mucho menos tocarlo, pero esa sensación extraña entre vergüenza y ¿curiosidad? se esfumó de inmediato, cuando noté índices en los costados de mostrar fuertes moratones en los próximos días.
Quité mis pensamientos morbosos de la cabeza y terminé de curarlo dejando su cara llena de curitas y gasas mientras que su torso y sus puños los dejé vendado, me sentía agotada, tenía que ser revisado por un profesional, pero ya llamaría a alguien en unas horas, parecía estable, su respiración era acompasada y su pecho subía y bajaba no de forma tan eficiente como quisiera, pero necesitaba recuperarme un poco, solo un ratito. Con ese pensamiento, me recosté a su lado y mis párpados se cerraron siendo incapaz de mantenerse más tiempo abierto hundiéndome en el mundo de la inconsciencia.
.
.
.
Desperté un poco desorientada, poco a poco los recuerdos se fueron agolpando en mi mente, el miedo, la desesperación, el ser salvada... eché una mirada y a mi lado me encontré a Luffy dormido desparramado en el sofá, se veía tranquilo y sereno, no parecía que estuviera herido sino fuera por ese montón de vendas que me causaban un dolor agrio en el pecho. Verlo tan tranquilo, era un buen contraste con lo energético que era. Era un completo Idiota ¿Cómo se le ocurría meterse en una riña, por una chica que ni conoce? Estaba loco a nadie se le hubiera ocurrido eso, solo a él.
Dejé de observarlo y me ocupé en la medida que pude de mi tobillo, no parecía roto, pero estaba a un paso de. e di unos primeros auxilios, luego mire el ventanal de la sala, ya era de noche, de seguro la familia de Luffy estaría preocupada, pero no veía muy recomendable que se moviera mucho a estas alturas, necesitaba descansar, le debía una después de todo, mínimo tenía que cuidarlo
Busqué entre los bolsillos de su pantalón y encontré su teléfono. Estaba bloqueado, tendría que hackearlo, lo hacía con las claves de las computadoras de los empresarios a los que robaba no me sería muy difícil desbloquear su teléfono, era por una buena causa. Inicié por lo más simple Mugiwara, equivocado, emm Luffy equivocado, quedaba un intento, sólo tenía que meterme en su mente práctica, probé con la más típica 1, 2, 3,4 ¡Bingo! Al desbloquearse descubrí un fondo una imagen de Soul king, no le preste mucha atención y me metí en su WhatsApp
Entré en el chat de Zoro y le envié un mensaje, intenté meterme en la cabeza de Luffy a ver si el mensaje se hacía creíble, pero al final opté por hablar con el directamente. No tenía cabeza para pensar en cómo enviar ese mensaje
-Hey Luffy ¿Dónde coño estas metido? Tus padres me llamaron para saber dónde estabas stk-gruñó Zoro, que hombre tan amargado
-Es Nami
-¡Bruja! ¿Por qué tienes el teléfono de Luffy? ¿Qué le hiciste?
-No tengo tiempo que perder contigo, Luffy está conmigo y se quedará está noche en mi casa, dile a sus padres que se quedará contigo, invéntales algo
-Pero...
Colgué la llamada, ya estaba hecho, no tenía de que preocuparme. Hice otra llamada y pedí una pizza a su cuenta, él tiene dinero así que no creo que le importe
POV LUFFY
Podía oler el mar, era increíble, estaba en sitio en medio de él, era raro, no podía verlo, pero no me daba medio, me sentía con unas ganas gigantes de reír y comer, de llegar a donde fuera que íbamos, también sabía que no estaba solo, que había varias personas allí, de aventura...
-Oi Luffy. Ya vamos a llegar- dijo una voz de una chica, pero antes que pudiera verla, mi costado empezó a doler.
Intenté abrir los ojos pero no lo lograba, sentía como si una ballena me hubiera caído encima, no, una casa o puede ser que una nave espacial. No podía recordar muy bien mi sueño, solo recordaba la palabra aventura... y el ya llegamos... Cuando por fin pude abrirlos noté que estaba en un departamento, intenté levantarme pero fue como si Sanji me hubiera dado un millón de patadas, vaya que dolía, era una sensación de un elefante sentándose en mi pecho cada vez que respiraba.
-Ya despertaste-me dijo Nami sentándose a mi lado- me pregunté si había dormido mucho después de pelear, siempre me daba hambre después de una pelea y si lo pensaba bien, era mi primera pelea de verdad, Ace estaría orgulloso, aunque mi abuelo no tanto, me había descuidado, pero gané que era lo importante.
-Si shishishi ¿Estás bien?
-Si, a diferencia de ti yo estoy perfecta
-Uff que alivio
Hubiera ido a darle otra paliza a los tipos esos si la habían lastimado, nadie lastimaba a mis amigos
-Tú de verdad que eres un idiota ¿Cómo se te ocurrió meterte a pelear con todos esos hombres? ¿Por qué simplemente no te fuiste? ¿Por qué te arriesgaste tanto para ayudarme?
Eran muchas preguntas, pero no entendí por qué las hacía, la respuesta era más que obvia
-Me caes bien shishishi y quiero que te unas a mi grupo
Se quedó mirándome con los ojos más abiertos de lo normal ¿Acaso había dicho algo extraño?
-¿Tu grupo?
-Sí, el que viste esta mañana Andaaa Namii, será muy divertido, podremos ir juntos a conciertos, al parque de diversiones, al cine , a...
-¿Por eso me seguiste?-preguntó mirándome raro
-Así es
-Tú de verdad que no tienes remedio... Te diría que no, conste que te advertí que no te conviene estar conmigo, no soy una chica divertida despreocupada, capaz algunos rumores tengan razón
-No me importa, no sigas.
-pero...
-No me importa lo que digan de ti, ya te conoceré yo.
Nami me miró sorprendida y pasó una eternidad en silencio, odiaba el silencio.
-Está bien, te lo debo.
Quise levantarme para celebrar pero apenas me moví sentí dolor en todo mi cuerpo, me impidió ponerme de pie.
-Eres un idiota, el doctor dijo que tenías dos costillas rotas pero te recuperarías pronto, debes guardar reposo
Nunca me había roto las costillas, pero seguro se arreglaría con carne, si Nami ahora estaba en nuestro grupo valdría la pena. tenía que ocultárselo a mi mamá, se pondría toda fastidiosa, no me dejaría salir de la casa durante semanas y se le pasaría dándome besos en el rostro
Luego de eso trajeron una pizza, estaba deliciosa, Nami era muy divertida, me regaño como 4 veces por mi forma de comer y luego a ella se le cayó su pedazo de pizza. Se enojó tanto que dio miedo, luego me explico que le había dicho a Zoro que le avisara a mis padres y me ayudó a llegar a un dormitorio, a la cama. De ahí sólo recuerdo que me arropó y finalmente me quedé dormido con un rico aroma a mandarinas llegando a mi nariz.
Muchísimas gracias por haber leído hasta aquí. Hacer la mayor parte del capítulo desde la perspectiva de Luffy fue un poco complicado, porque no quería hacerlo ver como un idiota pero tampoco que perdiera su esencia. Porque en el fondo Luffy es muy ingenioso, puse a propósito que fuera muy terco con el tema de Nami y su admiración por Ace. Con respecto a Zoro, ténganle paciencia please. Bueno sin más que decir ¡Nos leemos!
PD: Agradecería mucho si me expresaran su opinión, si quedó bien o quedó horrible y deben lanzarme por un puente, o si necesito mejorar algo o cualquier cosa que les salga de su corazoncito
Modificado 20/11/2023
Guest: Muchísimas gracias por comentar, me alegra muchísimo que te haya gustado y te quedaran ganas de leer otro y gracias por el apoyo. Saludos
Sasusakugirl8282: Me halaga muchísimo que te haya parecido muy buena la historia, espero que te siga gustando. Saludos
