Para no aburrirlos antes de empezar, diré todo lo que tengo que decir al final
ONE PIECE NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, PERO LA HISTORIA SI
Sin más que decir ¡A leer!
THE REALLY IMPORTANT
CAP 7
"PERFECTAMENTE IMPERFECTOS"
Desperté sintiendo el Sol impactarme de lleno y la arena metiéndose entre mis dedos produciéndome un leve cosquilleo. Luffy mientras tanto estaba haciéndome de almohada, su pecho estaba cálido y subía y bajaba con parsimonia, no era un mal despertar o no lo hubiera sido si Bellmere no estuviera muerta... Muerta, seguía pareciendo irreal, un mal sueño. Su sonrisa apareció en mi mente que resaltaba con su corte irregular de cabellos vinotintos, que la hacía ver un poco ruda, pero esa imagen se iba cuando se ponía su delantal amarillo por encima de su camisa de cuadros.
Las lagrimas empezaron a rodar por mis mejillas sin que pudiera siquiera anticiparlas, los recuerdos seguían llegando uno a uno a mi mente. La vez que me pegó con un cucharón por probar sin permiso lo que preparaba en la cocina o cuando cosechábamos mandarinas junto con Nojiko y nos enseñaba todo sobre ellas; luego la vez que me molesté con ella por un estúpido vestido nuevo y le dije que ojalá no fuera mi madre, el mismo día que llegó Arlong y me lo quitó todo. Aun cuando me disculpé con ella antes de que Arlong decidiera llevarme a la fuerza, en ese momento pensé que podría matarla si no lo obedecía y supe que todo eso que había dicho solo eran mentiras para hacerle daño porque no me había complacido.
Ella me perdonó, era tan compresiva y amable que me perdonó y aun así, yo volví a hacerle daño. A los días regresé a la aldea y les dije que no se preocuparan por mí, que por fin tenía mucho dinero, algo que ellos no me habían podido dar y en especial la miré a ella, vi el dolor en sus ojos, la había herido nuevamente. No me detuve allí, les dije que no me volvieran a buscar, que Arlong sí sería un padre increíble y sería mejor familia que ella y Enzo, el hombre que desde bebé había apoyado a Bellmere con nuestra crianza y que siempre estaba allí para nosotras.
No los volví a ver, ni a ella, ni a Nojiko, ni a Enzo, ni a todas las personas del pueblo que me habían tratado con cariño. Ciertamente, ninguno estábamos unidos por lazos de sangre, pero eran mi familia, decidí protegerlos de Arlong aunque me odiaran y había fallado, nuevamente los había decepcionado, no fui capaz de protegerla. Era una completa inútil, ojalá no me hubiera adoptado, ojalá no me hubiera encontrado y solo hubiera encontrado a Nojiko, ojalá hubiera podido ser una mejor hija, una hija que ella se mereciera y no yo... que la llevé a su muerte y le causé tanto dolor.
Mis ojos estaban irritados de tanto llorar, seguía doliendo muchísimo, casi de manera insoportable, pero Bellmere no merecía mi debilidad, merecía ser vengada, merecía que fuera de hierro, solo por ella, al menos le debía eso. Me senté y mis músculos se pusieron tensos de inmediato, la arena no era el mejor lugar para dormir después de todo. El sonido de las olas al que ya me había acostumbrado, me pareció igual de relajante que la noche anterior, me gustaba la playa, era como si fuera parte de ella de alguna forma, tan libre, tan divertida y relajante al mismo tiempo. No podría explicarlo nunca con palabras exactas.
Dejé que la brisa mañanera removiera mis cabellos a su gusto. Me permití cerrar los ojos y dejarme llevar por la sensación del clima agradable que menguaba el dolor.
Un sonido algo irritante me sacó de mi estado de letargo, venía de mi pecho, claro.
El teléfono de Law.
Me apuré en sacarlo y atender.
-Necesito que nos reunamos-escuché su voz firme y antipática que al parecer era permanente.
-Buenos días querido Law ¿Cómo estás?- solté con marcado sarcasmo.
-No seas ridícula, sabes que no es una llamada de amigos.
-Eso no quita la educación.
Escuché un chasquido al otro lado de la línea y me sentí satisfecha. Aún tenía algo de resentimiento por la forma en la que me arrinconó en la fiesta, pensaba contradecirlo todo lo que pudiera, su hastío iba a ser mi fuente de diversión.
-Necesito cortar, nos vemos a las 3:00 pm en una dirección que te voy a mandar.
La llamada se cortó en seguida dejando el típico pitido. Tenía que dejar de estar pensando en tonterías y volver a mí realidad, si no le daba un solo resultado a Arlong, Nojiko correría peligro y no estaba dispuesta a perder a nadie más. Vendería mi alma al diablo con tal de saber que estarían a salvo, mejor dicho ya se la había dado a Law.
Me levanté y estiré mis brazos bajo el Sol abrazador. Luffy seguía desparramado en la arena, que de seguro para él no difería mucho de una cama por lo cómodo que se veía, me daba algo de lástima, pero debía despertarlo, no era capaz de irme y dejarlo botado así como así, no después de todo lo que había pasado. Prometí no apartarlo porque no quería causarle más daño, pensaba cumplirlo. Ya me había conocido, no podía echarlo para atrás, solo debía procurar ser mejor, mejor para protegerlo, una mejor amiga.
Dejé todos mis pensamientos sobre Bellmere guardados en un rincón de mi mente, no había tiempo para eso. Pasaron unos largos minutos o capaz horas y después de procesar mis emociones, una idea atractiva y un poquito maliciosa se me pasó por la mente. Me acerqué al mar, el agua cubrió mis pies descalzos, estaba fría.
Perfecto.
Me agaché y tomé un poco entre mis manos, corrí hacia donde estaba Luffy y la dejé ir. El líquido salado cayó directo en su boca abierta. La reacción fue inmediata, Luffy se levantó de golpe y empezó a toser con unas muecas exageradas, con él ni toser era normal.
-¡Me ahogo!
Solté una carcajada un poco más apagada de lo que me hubiera gustado, capaz omitir completamente el dolor no era tan fácil como decirlo.
-¡Nami!
Se paró con una postura amenazante, aún llevaba su traje elegante incompleto, que no hacía alusión en absoluto al lugar en el que estaba. Mí vestido rojo mucho menos. Parecíamos fuera de lugar, aunque daba igual, no había nadie para juzgarnos, se sentía bien estar imperfectos en el sitio perfecto. Solo nosotros, no sociedad, no mafias, no reglas. Solo el mar y nosotros
-¡Eso no fue justo! ¡Estaba dormido!
Me encogí de hombros.
-Si te descuidas no es mi culpa.
-Ya verás, te echaré al mar.
-Espera Luffy...
Dio un paso y llegué a la conclusión de que la mejor opción era huir y bien rápido. Me eché a correr sobre la arena espesa que ralentizaba mis pasos con Luffy pisándome los talones, y eso que no tenía mala condición física, sin embargo, Luffy tenía una mejor y unos pantalones, porque el maldito vestido no ayudaba en nada.
Sus brazos rodearon mi cintura sacándome un grito ahogado y me alzó sobre su hombro derecho con una rapidez impactante
-¡Luffy! ¡Espera!
Luffy hizo oídos sordos, o bueno escuché una de sus típicas risitas. Me resigné a mí destino, pero de un momento a otro estábamos cayendo, Luffy había tropezado con algo al parecer, dejé escapar un grito.
No sentí mucho el impacto, había caído encima de él, me encontré con sus ojos oscuros viéndome de cerca
-Shishishi Lo siento ¿Estás bien?- me preguntó sin tomar en cuenta que nuestros rostros estaban a una escasa distancia ¿Cómo podía ser distraído?
Me quedé observándolo por un momento, sus ojos que tenían siempre un brillo tan especial, su nariz, sus labios...
-¿Nami?
Salí de la especie de horrible trance en el que había entrado ¿En qué estaba pensando? Sentí el cosquilleo molesto en mis mejillas ¿Por qué pasaban este tipo de cosas con él?
Me levanté de inmediato como si todo él fuera una llama ardiente y yo un débil pedazo de papel que se consumiría al primer contacto.
-Estoy perfectamente. Vámonos- solté dándole la espalda y empezando a caminar hacia el auto. No podía perder más tiempo y necesitaba estar alejada de Luffy un rato.
POV LUFFY
Fue muy divertido estar en la playa con Nami, estar con Nami siempre es agradable y a veces un poco extraño, cuando nos caímos sentí una sensación extraña en el estómago, de seguro el hambre. No importa. Me hubiera gustado quedarme siempre con ella allí, pero descubrí 10 llamadas perdidas del viejo y ella también se tenía que ir. Aunque todo fue divertido, cuando nos despedimos tenía una mueca en el rostro de ¿tristeza? Si era un estúpido, había muerto su madre obvio debía estar muy triste ¿Qué podía hacer? ¿Quienes serían esas personas peligrosas que le estaban haciendo tanto daño?
Entré a la casa y sentí un fuerte ardor en mi mejilla, caí de sentón al suelo, alguien me había golpeado y por la fuerza con la que lo había hecho, de seguro era...
-¡Mocoso estúpido! ¡Dónde carajos estabas!
-Viejo...
-¡Luffy cariño! ¡Garp por qué siempre tienes que actuar tan a lo bruto!
Mi madre puso sus manos en mis mejillas y me acarició, dolía un poco. Hace tiempo que no la veía
-Lo consientes demasiado Marrie por eso siempre es así.
-Déjame sola con mi hijo Garp, mejor llama a Dragon para avisarle.
-Stk mujeres...
Escuché al viejo seguir refunfuñando, después el niño era yo.
-Luffy cariño ¿Dónde estabas? Me dijeron que saliste con una chica del evento- me preguntó mi madre mientras me ponía una bolsa con hielo en la cara.
-Estaba con Nami en la playa.
El hielo se pegó en mi mejilla con más fuerza de la necesaria.
-¡Una chica! ¡Toda la noche! ¡En la playa! ¿Solos?
-No había nadie más, aunque ahora que lo pienso menos mal shishishi, Nami no se hubiera sentido cómoda.
-¡Luffy!
-¿Qué?
Me miró como si hubiera dicho una estupidez, normalmente las decía pero no había dicho ninguna esta vez.
-No puedes decir esas cosas así como así.
-¿Qué cosas?- No estaba entendiendo a que se refería
-Tú sabes cariño ese tipo de cosas...
-Pero si lo único que hicimos fue...
-¡Luffy! No seas maleducado, ya te dije que no puedes andar diciendo por ahí ese tipo de cosas.
-Mamá, duele...
El hielo dejo mi cara, ya estaba empezando a arderme.
-Lo siento cariño. Pero es que me sorprende mucho que mi bebé tenga una novia, ya me preocupaba que no hubieras tenido alguna aún, quiero nietos a futuro, claro ¿Por qué no me dijiste antes? ¿Cómo es?
-¿Novia? Nami no es...
-¡Marrie tu aparatajo no deja de sonar!
-Garp no hace falta gritar, ya voy.
Mi madre se levantó.
-Tienes que presentarme a esa chica, después te digo un día para que la invites a cenar. Ahorita tengo unos asuntos que atender y me iré de viaje- me dirigió una mirada severa- Nada de destruir la casa en mí ausencia.
-Si mamá.
Llevé el hielo a mi mejilla nuevamente y decidí irme a mí habitación antes que el viejo me diera otro.
POV NAMI
Quedaba media hora para mi cita con Law, sin embargo, ya estaba casi lista. No reconocía mi reflejo, frente a mí estaba una chica de cabello negro lacio hasta las caderas y unos grandes ojos color jade cubiertos con unas sencillas gafas de montura negra que favorecían mi rostro levemente maquillado de una forma incomprensible. Llevaba una camisa manga larga ajustada al cuerpo de color azul cielo con un cuello circular, mundano, y una larga falda suelta de color negro acompañada de unas zapatillas del mismo tono de la camisa.
Era sorprende el cambio, solo esperaba que en verdad nadie sospechara, sí Arlong llegaba a enterarse. No quería ni imaginar lo que pasaría. Miré el reloj nuevamente, ya era hora
Salí del baño del centro comercial siendo otra, por suerte las cámaras no estaban en funcionamiento, solo estaban de adorno para asustar a los ilusos. Pasaba completamente desapercibida entre las masas, ciertamente Law había sido asertivo, un sitio tan común y concurrido lleno de personas es mucho más seguro que uno solitario y poco frecuente, daba pie para más sospechas
Entré al área de feria, habían locales de comida por doquier rodeando un montón de mesa poco elegantes, en donde las personas comían animadamente sin prestar atención a todo el bullicio. Busqué con la mirada a Law, cabía la posibilidad que tuviera un disfraz como yo
¡Bingo!
En una mesa central estaba sentado con una gorra y unos lentes de sol, que no hacían mucha diferencia realmente
-¿Está ocupado?- pregunté dulcemente con una sonrisa
Su mirada me inspeccionó de arriba a abajo lentamente por unos segundos que se me hicieron eternos. Esa sonrisa zorruna tan chocante apareció en su rostro
-Puedes sentarte Nami
-Pensé que tenía un buen disfraz-dije mientras me sentaba, no tenía idea de cómo me había reconocido tan fácil
-No lo suficiente para engañarme-Otra vez la sonrisa soncarrona y chocante
Al parecer le divertía burlarse de mí el muy maldito. Estaba a punto de soltar uno de mis cariñosos comentarios, pero antes de que pudiera hacerlo una carpeta amarillo pálido fue puesta en la mesa llevándose toda mi atención.
-Logré localizar uno de los laboratorios principales, necesito que entres y recojas una muestra del virus. Allí tienes todo lo que necesitas saber.
Tomé la carpeta y la revisé por encima, coordenadas, fotos, datos. Suficiente para mí.
-Necesito darle información a Arlong sobre la ubicación del virus...- dije de repente, necesitaba urgente esa información y darle datos del laboratorio sin consentimiento de Law, dañaría todo el trato que teníamos y no era algo que me favoreciera precisamente.
Me miró sin expresión alguna como siempre, imposible de leer.
-Te enviaré algo que decirle esta tarde.
Asentí aliviada.
A pesar de lo seguro que se veía todo, la duda del porqué debía de confiar en Law me Seguía carcomiendo la cabeza ¿Y si era una trampa y Arlong estaba detrás de todo? ¿Y si Law pensaba utilizarme y luego traicionarme? Había conocido mucha gente como para ser tan ingenua.
-¿Por qué haces todo esto?- Volví a preguntar.
Su rostro serio e inescrutable no cambió en lo absoluto.
-Si te doy mis motivos ¿Cambiará algo? Yo no confío totalmente en ti gata ladrona, puedes traicionarme y darle esta información a Arlong.
-Yo nunca...
-Cada palabra que salga de tu boca puede ser una mentira, no lo sé con certeza- Su mirada cambió, volviéndose más filosa y sus ojos pasaron de un gris suave a uno semejante al de los nubarrones tormentosos- Pero si te puedo asegurar que no me conviene traicionarte, te necesito para mis fines. Recuerda esto Gata ladrona, nos necesitamos y la traición se paga caro en este mundo.
Se levantó sin darme oportunidad de decir algo, desapareciendo entre la gente con suma eficacia en cuestión de segundos. Tendría que confiar en él, no tenía más opciones de igual forma.
Como prometió Law me envió la ubicación de un laboratorio. De inmediato se la hice llegar a Arlong, no recibí respuesta de su parte. Aun así me tranquilizaba saber qué por el momento Nojiko no correría ningún peligro. No había tenido el valor de llamarla, no sabía que decirle "Siento haber hecho que mataran a Bermelle" "Siento que tuvieras que verlo" No tenía nada que ofrecerle más que vanas disculpas, de seguro me estaba odiando. No quería ver el odio reflejado en sus ojos dirigido hacia mí, no sería capaz de soportarlo
-¡Nami!- el grito me sacó de mis pensamientos. Luffy había llegado
Bajé rápidamente, me puse un suave vestido negro del algodón que se ajustaba a mi cintura y caía hasta mis rodilas. Completaba mi atuendo con unos botines negros, a pesar de que no podía asistir a su funeral, quería honrarla de alguna manera. Cómo supuse Luffy estaba en su moto con sus típicos jeans, una camisa de color rojo junto a una chaqueta negra y su cabello revuelto. Sinceramente me gustaba más verlo así que en traje, se veía más él.
-Apúrate Nami.
-Hai Hai
Me monté detrás suyo y rodeé su torso con mis brazos, la misma sensación reconfortante de la primera vez me invadió. El motor hizo ruido y la moto avanzó con gran velocidad
Una vez dejamos atrás el edificio el viento me pegó en la cara, éramos nosotros contra el mundo, el pensamiento se arraigó en mi mente y no quise soltarlo. Escuché a Luffy reírse con ganas y me contagió un poco. Me olvidé de Law, de Arlong, de todos y me concentré en la sensación del viento nocturno contra mi rostro y en la calidez de Luffy. Después de todo había aceptado salir con él a cualquier sitio que me sugiriera para escapar un poco de mi propio mundo y de los pensamientos que me atacaban en la soledad, Luffy representaba todo lo bueno por así decirlo, todo lo inocente, lo puro y era justo lo que necesitaba y lo que temía ensuciar.
Abrí los ojos cuando sentí la moto detenerse. Estábamos frente al cine de la ciudad, era bastante grande y había mucha gente haciendo fila para poder comprar un boleto. Nunca había ido a un cine, me empecé a sentir un poco nerviosa y al mismo tiempo excitada por la emoción.
-Vamos Nami- dijo tomando mi mano hasta la cola de las cotufas y golosinas
-¿No vamos a hacer la cola de los boletos?
-Los pagué antes de buscarte shishishi
-¿Y los demás? ¿No van a venir?
-Todos dijeron que estaban ocupados stk
-No importa
Era claro que todo había sido a propósito, pero no me quejaba. Estar sola con Luffy no era nada desagradable de todas formas.
Entramos a una gran sala oscura, con asientos por doquier. Había una enorme pantalla reproduciendo comerciales a vivos colores que resaltaban aún más en la oscuridad. Nos sentamos en los asientos finales dónde podíamos ver perfectamente la pantalla. Era espectacular.
No tuve palabra alguna para describir lo maravillada que me sentía, me hubiera gustado poder haber estado aquí con Bermelle y Nojiko...
Podía agregarlo a mí lista de sueños imposibles. Nojiko de seguro estaba sola odiándome cada día más, en el pueblo. Solo esperaba que estuviera bien.
-Nami ya va empezar-me avisó Luffy señalando la gran pantalla que empezaba mostrar la famosa película
La velada fue muy divertida, la película trataba de un grupo de piratas que habían desembarcado en una isla en la que todo era de oro, se metieron en muchas dificultades y batallas pero vencieron al final. Debo de admitir que fue muy buena y me distrajo un montón. Verla con las palomitas de maíz solo hacía más grata la experiencia, aunque tuve que comérmelas rápido para evitar que Luffy me las robara todas. Que no nos sacaran de la sala también fue todo un reto, Luffy gritaba cada dos por tres, pero no era nada extraño, era Luffy.
-¿A qué estuvo divertido?
Asentí, mientras caminaba a su lado para buscar la moto, esa película me había dejado una sensación inentendible de nostalgia. El estacionamiento estaba al lado del cine
-Solía venir mucho con Ace.
-Siempre hablas mucho de el...
-Es mi hermano, no lo veo mucho, pero es increíble. Algún día te los presentaré- sonrió como si estuviera recreándolos en su mente-Ahora que lo recuerdo, mi mamá quiere conocerte también.
-¿Conocerme?
Eso definitivamente no era una buena idea, se daría cuenta en seguida que yo no soy buena para su hijo, aunque ni que fuera su novia, simplemente soy una amiga, aun así si dice que no...
Un pequeño ruido me sacó de mis pensamientos y me puso alerta.
-¿Qué fue eso?
Luffy miró hacia un rincón lleno de contenedores de basura. A los pocos segundos salió un gato de color azabache y ojos amarillentos
-Shishishi es sólo un gato.
Solté el aire que contuve, estaba demasiado paranoica, todo estaba bien, Arlong ya estaba tranquilo con la información, por lo que no tenía ningún riesgo con él
-Vamos Luffy empieza a hacer frío...
Luffy se posicionó a mi lado y no pude sentirme más tranquila. Al montarnos en su moto noté empecé a sentirme extremadamente cansada, su pecho cálido que ahora si podía sujetar con plenitud sin temer lastimar sus costillas, poco a poco mis ojos empezaron a cerrarse y no me resistí mucho, estaba muy cómoda.
POV LUFFY
Habíamos llegado, no quería despertar a Nami; me sentía capaz de quedarnos así en la moto, no me gustaba quedarme quieto, pero no estaba mal. Pasaron varios minutos hasta que decidí bajarme, Nami tenía que verlo, para eso la había traído. Apenas me moví, Nami se bajó de repente como si la moto tuviera una especie de salsa caliente ultra picante. Nami a veces era un poco extraña
-¿Dónde estoy? Me quedé dormida- dijo como si no recordara que venía conmigo del cine
-Estamos en un sitio especial que quería mostrarte shishishi
-Ah, lo siento Luffy, me desorienté un poco, pensé que íbamos a mi apartamento... ¿Dónde estamos?
-En el cementerio
-¿En el cementerio?
-Si, en el cementerio
-¿Por qué estamos acá?
-Será mejor que lo veas shishishi, confía en mí- le ofrecí mi mano para guiarla
Nami aceptó, su mano estaba muy suave y era muy pequeña, la apreté un poco para no perderla en el camino. Pasamos por varias tumbas, siempre he pensado que son muy feas y tristes, pero era increíble que un pedazo de piedra te recordara a una persona, por eso ya no las odiaba tanto como cuando era niño, porque sentía que podía visitarlo siempre que quisiera.
-Hola Sabo, tenía tiempo sin venir y se me olvidó traer algo, lo siento- Revolví un poco mi cabello con mi mano libre, tenía que admitir que era un poco descuidado nada más, pero eso ya Sabo lo sabía
Me senté frente a él y Nami hizo lo mismo
-Luffy...
-Pero esta vez para compensártelo no vine solo, sé que no es Ace, pero quiero presentarte a mi nueva amiga Nami, es un poco amargada a veces y pega muy duro, pero es buena persona ¿por qué lo sé? Pues... algo me lo dice, sabes que confío mucho en mi instinto, además que se divierte mucho con los demás y es muy divertida, también se preocupa por mí e intenta protegerme, aunque no lo necesito, aun me falta entrenar más pero espero ser más fuerte shishishi- Nami se veía un poco sorprendida.
Si qué era descuidado
-Nami, te presento a Sabo, me hubiera gustado que lo conocieras en persona pero ya no está... pero sé que nos escucha desde algún lugar, es mi hermano también de Ace, nos conocimos de niños y nos divertíamos mucho juntos, soñábamos con irnos en un barco y conocer sitios increíbles juntos...- Me sentí un poco triste de repente, no me gustaba verme así frente a Sabo, quería recordarlo con una sonrisa y cuando la pasábamos bien juntos, pero seguía siendo un poco difícil. Aun así, lo volví a intentar.- Murió hace 10 años, en un accidente de tránsito.
-Lo siento mucho Luffy, yo... no sé que decirte, esto es...
-Bellamere no se ha ido Nami, no si tú piensas eso, mientras la recuerdes estará contigo tal como Sabo está con Ace y conmigo.
Nami empezó a llorar, no quería que llorara, pero cada vez que recordaba lo injusta que había sido la muerte de Sabo, me costaba no sentirme así, Ace en ese entonces me dijo que llorar hacía que te sintieras mejor porque no siempre había que ser fuerte, estaba bien de vez en cuando porque eso significaba que importaba y mucho.
La abracé y sentí sus lágrimas mojar mi camisa. Mi pecho se sentía igual de comprimido como cuando tenía las costillas rotas, aunque ya estaban bien, simplemente quería que se sintiera mejor, pero también sabía que si no lloraba no lo haría, era muy malo en esas cosas, pero por Nami podía intentarlo. Después de un rato, unas luces brillantes empezaron a aparecer y rodear todo el lugar ¡Eran luciérnagas! Nami se separó de mi pecho para verlas, pasé mi brazo por encima de su cuello y la atraje hacia a mí para verlas juntos. Agradecí intermante a Sabo y Bellomere por ello.
-¿Mejor?
-Mucho mejor.
Bueno después de añales, lo sé, créanme que lo sé
LO SIENTO MUCHÍSIMO
Aquí estoy, no pienso abandonar, solo que me costó bastante escribir este cap y ush como que he estado full, si no es una cosa es la otra, en fin. Este cap no tiene mucha acción en sí, disculpen si no era lo que esperaban, quería que Nami y Luffy tuvieran un pequeño break y bueno son necesarios los hechos de este cap para proseguir. Luffy es un poco lento pero pronto madurará, con una madre así hay que entenderlo, aparte de que el pobre no es que siempre tenga mucha compañía y bueno Nami anda en lo suyo, pero van lentos pero seguro
En fin, espero que les haya gustado, sí es que llegaron hasta aquí después de mis divagaciones y bueno cualquier review es bienvenido, no sean tímidos, me encanta saber su opinión, buena, mala. Escribo para ustedes, así que cuéntenme.
