5.
Pocas fueron las veces que Nodoka Saotome saco su gran katana, la antigua reliquia familiar heredada en cada generación hasta llegar a ella. Una de ellas, fue Ranma tenía 16 años; cuando oyó, unos extraños rumores de que su hijo, su Ranma, por sus arduos entrenamientos y al no estar interesado en alguna chica, podría pertenecer al otro bando. Cada rumor era como rayo que la atravesaba, así que no tuvo más de otra que enfrentarlo, por supuesto Ranma lo negó y la trato de convencerla. Nodoka lo supero, pero aún le quedaba una pequeña semilla de duda, que se disipo cuando vio a Ranma entrar a hurtadillas a la habitación de Akane. Desde el amanecer había visto que Ranma estaba siempre al pendiente de Akane, subido al techo de la casa, no dejaba de mirarla, Akane iba al mercado o al establo, Ranma estaba alrededor de ella en un perímetro de 10 metros escondido en algún lugar.
Fue de noche cuando Akane anuncio que iría a descansar, cuando Ranma dos minutos después anunciaría lo mismo. Espero unos minutos para subir y vio a su hijo entrando a la habitación de Akane mirando hacia ambos lados asegurándose que nadie lo mirara. Nodoka nuevamente espero unos minutos, y con mucho sigilo abrió lentamente la puerta. Lo que vio la dejo impactada, Ranma estaba encima de Akane con los ojos cerrados, había corrido hacia abajo la sabana con la que dormía Akane; y jalaba el vendaje que rodeaba su cintura.
—No soy un pervertido si tengo los ojos cerrado—Ranma se repetía en susurros.
—Ranma – Hablo Nodoka, Ranma al instante se convirtió en piedra. Volteo en dirección a su madre, viendo como desprendía un aura negra.—¿Qué estás haciendo a Akane?
—Madre no es lo que tú piensas—intento excusarse—yo solo estaba…—soltó el vendaje.
—estabas que…—Akane había despertado al oír las voces. Ranma se estaba asfixiando entre las dos auras negras que cada vez de hacían más fuertes.
—deben creerme…no es lo que piensan, yo ….—no pudo continuar cuando un puño lo mando hasta el otro extremo de la habitación.
—¡Pervertido!—grito Akane cubriendose con las sabanas.
Así, al día siguiente, Nodoka Saotome desayunaba mientras en sus piernas descansaba su katana, lista para disciplinar a su hijo.
—Ranma, es poco honorable, que espíes a una chica, si deseas verla desnuda, la solución es que te cases con ella.
—Que no es eso, porque nadie me cree— Ranma frente a su madre más rojo que un tomate y con un ojo morado protestaba.
—Muy mal Ranma.—Akane giraba su cabeza de un lado a otro, en modo de desaprobación, mientras probaba sus fideos.
Ranma se encontraba sentado sobre una roca lejos de su casa, pensando en la forma de ver la espalda de Akane , tenía que asegurase, desde luego entrar en la habitación de la chica mientras dormía, no había sido buena idea, pero era mejor eso a espiarla mientras se estaba bañando. Ya había usado la primera opción, dudaba si ir por la segunda, si lo descubrieran seguro no viviría para contarlo. Realmente lo carcomía saber si era ella o no, saber el dato de su marca de nacimiento le había dado esperanza, pero ¿y si no es ella?.
Ranma había regresado, su madre y Akane conversaban y reían, se sentía frustado, quería respuestas.
—Ehh…y ¿Cómo va tu herida? —pregunto Ranma a una asombrada Akane.
—Está mejorando poco a poco—respondió.
—¿Supongo que será suficiente para poder realizar otras tareas? —menciono Ranma como quien no quiere la cosa.
—Ranma —advirtió su madre.
—¿A qué te refieres? —Akane lo vio fulminante, aun no lo perdonaba por lo sucedido.
—Solo pienso que…llevas días aquí…así que creo que deberías ayudar de alguna forma, en vez de solo ir a dar paseos de aquí para allá—soltó Ranma con dureza.
—Señora Nodoka, yo preparare le almuerzo. —Akane propuso.
—Querida no es necesario…—Nodoka intento detenerla.
—Está perfecto, espero que seas buena cocinera—volvió a irse.
—Ya lo veraz…ya lo veraz
—¿Acaso quieres asesinarnos? Esto es una porquería—grito el joven bastante asqueado después de probar un bocado.
—Como te atreves a llamar porquería a mi comida—respondido Akane enojada.
—¿Acaso lo has probado?
—Ehhh bueno, aun no, pero no puede saber tan mal.
Justo en ese momento se escuchó un golpe seco.
—Mama! Señora Nodoka!—gritaron ambo al mismo tiempo.
—Ves lo que provoca tu comida.
—Señora Nodoka, lo lamento—Ranma ayudaba a su madre a levantarse.
—Tranquila querida, no es nada—trataba de animar Nodoka.
—¡Casi mueres mama! Aggg…Rin, puedes preparar algo, por favor—ordeno Ranma.
—Si, joven—respondió desde la cocina.
—¿Cómo puede alguien cocinar tan mal? —ataco Ranma.
—No es como si lo hiciera a propósito.
—Ranma , suficiente, estoy bien—intento detener su pelea.
—Eres una inútil—finalizo Ranma.
Esa fue la gota que rebalsó el vaso, Akane salió muy enojada de la casa Saotome. Ya de noche, Ranma estaba preocupado que aún no volviera, su madre había enviado a Mogambo hace una hora para buscarla. Pero aun no tenía noticias.
—Ranma, no tenías que ser brusco, no es nada varonil ofender a una mujer—reprendía Nodoka a su hijo con su espada a medio sacar de su vaina.
—Madre…—intento disculparse.
—¿Qué te tiene tan estresado?
—No es…nada...
—Ranma por favor, encuéntrala y discúlpate. —Ranma asintió y salió. —Tráela de vuelta. Este ahora es su hogar.
Mientras Mogambo seguía buscando, Ranma la había encontrado volviendo bajando de la colina donde la había llevado Kon, así que decidió por esperarla en la falda de la colina.
—El pueblo se ve bonito también por la noche. ¿Verdad? — Trato de comenzar una charla. Sin embargo, ella se pasó de largo. —¿Aun sigues enojada?
—No—respondió sin voltear—No tengo derecho a estar enojada.
—¿Ehh?—Akane volteo hacia Ranma.
—Ranma, conozco mi lugar, es cierto, estoy de arrimada en tu casa. Si no fuera por la señora Nodoka, ahora mismo estaría muerta. No sé hacer tareas domésticas, casi mato a tu madre y sé que te incomoda que me llame Akane, porque nunca me has llamado asi. Lo lamento. —Akane volvió para seguir hacia la casa.
—Oye… te agrada hacerme sentirme mal ¿verdad?
—¿De que estas hablando?
—Soy yo el que debería disculparme, es la casa de mis padres, no tenía por qué pedirte que hagas tareas domésticas y lo de llamarte Akane, no es tu culpa, es una historia muy larga…ella …ella—volteo avergonzado.
—Está bien, no tienes por qué contarme.
—Ella me salvo hace 9 años…—suspiro—cuando tenía 10 años, mi padre me llevo a uno de sus viajes para negociar con otros comerciantes…cuando fui secuestrado… estuve encerrado junto a otros niños, ellos nos transportaban en tren…fue ahí, donde conocí a Lin y Akane. Lin era 5 años mayor y sabia pelear, Akane era de mi edad, al igual que Lin, también podía defenderse. Estuvimos dos días ideando un plan para escapar, al tercer día, lo llevamos a cabo, pero no salió como esperábamos…Varios logramos escapar, pero Akane se quedó, se aseguró de que el tren no detuviera—Ranma conto solo un resumen de lo que paso.
—¿Qué paso después?
—Ella prometió que nos encontraríamos en el siguiente pueblo. Pero nunca llego. Lin y yo la hemos estado buscado por mucho tiempo, pero, como ves, aun no la hemos encontrado.
—¿A dónde llevaban a los niños? —razono
—Eso…solo créeme que no es un lugar agradable. —Akane lo miraba con dudas— No pienses en ello. — Ranma no quería que ella sobrepensara mucho sobre eso, era mejor la ignorancia a conocer el destino de esos niños. —Debemos volver, mi madre está preocupada.
—Pero, ¿Está bien que aún me llame Akane?—pregunto.
—Está bien, de todos modos, te pareces a ella.
—¿En serio? ¿Crees que yo… pueda ser ella?
—No lo sé… lo importante es que recuperes tu memoria, además, aunque no seas ella, la Akane que conocí era fuerte, confió en que estará bien. — Ranma se había enfrascado tanto en aclarar la duda si era Akane o no, que no había pensado en ella como persona y aun más, su memoria. No había considerado que ella podría tener familiares que la estarían buscando, y que ella, sin saberlo podría extrañarlos. Hasta tal vez un novio desesperado viajando aldea en aldea para encontrarla, quien no dudaría en golpearlo si se enterara que habían ofendido a su novia. Pero…¿Por qué no le gustaba la idea de que ella pudiera tener un novio?.
Continuará...
Nota:
Se que he estado dejando información al aire, pero lo explicare con el pasar de los capítulos. Confíen en mi jejeje.
Esperando que la lectura sea de su agrado, ¡muchas gracias por leer!
Zarame
