N/A: Hola a todos nuevamente, aquí inicia el siguiente arco de esta historia, aunque estos capítulos serán como la introducción antes que inicie el verdadero arco. Que disfruten su lectura.


Aviso importante: Personajes y ambientes de Touhou Project NO ME PERTENECEN Y NO SOY DUEÑO DE ELLAS, le pertenecen a sus respectivos dueños. Cualquier otra referencia distinta de esta franquicia antes mencionada, pertenece a sus respectivos dueños. Este fanfiction está hecho para entretenerse.


Capítulo 31. Cuentas pendientes.

Un par de días después que Yukari dio todas sus explicaciones a todos los miembros de la Alianza de Gensokyo en Eientei, Flandre se quedó en la Mansión Scarlet junto con el resto de su familia, antes que iniciara los trabajos parciales de manera oficial en Eientei y en el Hakugyokorou como principal pasatiempo y de forma muy secundaria, ayudar con los gastos económicos ocurridos por los incidentes de VIVIT, Mima y Rin. No obstante, aún seguía pendiente de cualquier recado que le pidiera Yukari, de la misma manera que les daba recados a sus respectivas shikigamis.

Y para esta ocasión actual, la youkai de los limites le pidió unos de esos recados muy importantes y que debía entregárselos en la Aldea Humana donde ella estaría en ese lugar. Ahora, las hermanas Scarlet se encontraban en las afueras de la mansión para su eventual despedida.

-Onee-sama, Yukari me pidió hacer uno de esos recados importantes para ella. Y como su aprendiz, es mi deber ayudarla. –dijo Flandre de forma optimista a su hermana mayor.

-Sea lo que sea que está pidiendo Yukari, procura no provocar otro problema en Gensokyo como la última vez, porque esas tres mujeres de forma indirecta casi condenan a Gensokyo. –dijo Remilia con cautela. –En fin, nos vemos después Flandre.

-Gracias onee-sama. Nos vemos. –dijo Flandre de forma alegre antes de partir volando hacia el cielo y abandonando su hogar.


Mientras tanto en el Kourindou, la chica rubia llego con la intención de cumplir el recado de la youkai de los limites.

-Oh… eres tú. ¿Vas a comprar algo en la tienda? –pregunto amablemente Rinnosuke a la chica rubia.

-Si. Yukari me pidió que comprara varios vehículos de juguetes. –dijo Flandre con muy buen ánimo. –Ella me mando una lista de los que necesita por un portal a mi habitación. Creo que lo deje en el fondo del bolso. -dijo buscando el papel en su bolso.

-¿No me digas que ella te mando solamente a comprar todos estos juguetes, en vez de que ella viniera por su cuenta a pagarlos? –pregunto el dueño con sospecha.

-Ahora entiendo porque ella me pidió hacer este trabajo. –dijo la rubia entendiendo mejor la situación sobre la youkai. -Por suerte los juguetes son bastantes baratos.

-Están en oferta. Al menos es una bendición de que alguien los pueda comprar, no mucha gente quiere estos objetos para algún uso. –explico Rinnosuke un poco triste de esa idea. –En ese caso, agradezco tu interés en ellos.

Mientras Flandre guardaba en su bolso, varios aviones, tanques, camionetas, trenes, autobuses y otros vehículos terrestres de juguete, la rubia le llamo la atención uno en particular.

-Me quiero llevar este objeto, seguramente Yukari debe gustarle esos juguetes muy particulares. –dijo agarrando un pequeño juguete en forma de una locomotora de vapor. –Ella dijo que le gustaban los trenes.

-¿Te refieres a esta locomotora de vapor negra del siglo XIX? –pregunto el dueño de la tienda. –Recuerdo que esa locomotora es similar a esa película de Estados Unidos que está relacionada con los viajes en el tiempo. ¿Lo vas a comprar?

-Me llevo ese juguete. Seguramente a Yukari no se esperará que le dé este juguete sorpresa. –dijo Flandre muy contenta, con la idea principal de sorprender a su tutora.


Más tarde, después de pagar con su dinero los encargos de la youkai, Flandre se fue volando del Kourindou hasta la Aldea Humana a una gran altura del cielo con la intención de reunirse con Yukari, sin embargo, en su camino no se esperó que se encontrará de frente con cierta chica de cabello azul.

-¿Cirno? ¿Qué estás haciendo en este momento? –pregunto Flandre amablemente.

-Venía a reunirme con mis amigas en la Aldea Humana para tener mis propios entrenamientos personales para estar lista para enfrentar al siguiente ser malvado que venga a Gensokyo. –respondió Cirno. -¿Y tú?

-Solo vengo a comprarle objetos para Yukari en el Kourindou, y ahora me dirijo a la Aldea Humana. –dijo Flandre a la hada de hielo. –Si me quieres acompañar, no tengo problema, podemos ir juntas.

-No tengo problema. –dijo sin complicación.

Las dos siguieron volando hasta la dirección de la Aldea Humana, hasta que la rubia no se esperaba que sufriría la continuación de las consecuencias de haber usado el mini-hakkero de Marisa por primera vez en el pasado invierno, a tal punto que fue la primer vez de lo que va desde que conoció a Yukari, que pensó que si existiera la posibilidad de que la misma Yukari consiguiera el Delorean de aquella película o un microondas para mandar mensajes a celulares o una araña robótica en Gensokyo, pediría la oportunidad de volver al pasado para decirle a la Flandre del pasado que rechazara el trato de que Yukari sea su tutora, que fue poco después de su cumpleaños.

-Cirno, sé que la primera vez que nos conocemos, no fue tan amigable, pero pensaba que podríamos llevarnos bien si solo… -dijo con tranquilidad hasta que, al darse media vuelta, no encontró a la hada. -¿Cirno?

Sin embargo, justo se encontraba atrás suyo, lista para hacer su cometido.

-Ahora sufre. –dijo seriamente.

Flandre un poco asustada al escuchar la voz de la hada, inmediatamente vio algunos ataques de danmaku que la estaban rodeando sin dañarla.

-¿Qué estás haciendo Cirno? –pregunto Flandre muy confundida al darse media vuela, solo al ver a la hada haciendo sus ataques de disparar danmaku de hielo de forma de diamantes, que estaban dejando solo un hueco seguro donde la rubia se encontraba quieta en esa posición.

-Es mi venganza por todo lo que paso desde que ocurrió por el tema de Lily, mi orgullo, mis amigas, dejarme perdida en el Bosque de Bambú, tu enfrentamiento contra Suika y otras cosas que no me acuerdo en este momento. –dijo seriamente la peliazul.

-¿No me digas que todo este tiempo estuviste planificando tu venganza desde que ataque por accidente a Lily por el tema del mini-hakkero de Marisa? –pregunto un poco desconcertada.

-Es correcto. –dijo deteniendo sus patrones de danmaku.

-Pero eso fue hace tiempo atrás. –dijo quejándose un poco. -Desde que me entere que por accidente ataque a Lily, pasaron varios acontecimientos. Esta mi propuesta a las habitantes de Gensokyo como agradecimiento por todo lo que he hecho en este tiempo, el tormento que le provoqué a Yukari, crear la Alianza de Gensokyo, Aya publicitando la alianza a su estilo por Gensokyo, mi tormento personal provocado por Yukari, los nuevos miembros de la alianza, el videojuego que creo Yukari para prepararnos para peligrosas amenazas, Yukari explicando porque soy su aprendiz, provocar por accidente los futuros eventos de las tres mujeres externas a Gensokyo, Yukari modificando mis clones en una combinación de 3 series, el arco de VIVIT, el arco de Mima, un viaje a la Aldea Humana, el arco de Rin, una extraña aventura con Yukari para conocer más habitantes de Gensokyo, más miembro de la alianza y la tesis que dijo Yukari hace poco tiempo atrás. –dijo dando todos sus detalles.

-Que detallista. –dijo de forma indiferente, en señal de no estar interesada sobre ese tema.

-El punto es que siempre pensé que ya habías abandonado tu idea de obtener tu venganza contra mí. –dijo un poco triste. -Tenía la leve esperanza por estar en buenos términos contigo, considerando que, en el fondo, eres alguien inofensivo en Gensokyo.

-No quiero tu amistad, solo quiero estar en paz cuando te derrote por todo lo que me has hecho en este último tiempo. –dijo aun con rencor.

-¿Nunca dejaras de sentir rencor de algo tan insignificante? Ni Lily que es la que debería enfrentarme contra mí, está dispuesta a pelear conmigo, o contra Yukari por lo que hizo hace poco al golpearla con su vehículo. –dijo con desilusión.

-No estoy dispuesta a renunciar a conseguir mi venganza. –dijo Cirno firmemente.

-Entonces, lo lamento Cirno. –dijo disculparse a la peliazul. -Pero desde que Yukari me ayudo a tener esa batalla amistosa con Suika, entendí que no necesito un rival para llenar este vacío que tenía hace tiempo atrás, como lo son Mokou y Kaguya cuando las vi enfrentándose cuando estaba trabajando en Eientei en el invierno. En fin, ya no me interesa tener un conflicto contigo. Espero que alguna vez puedas superar esto. Adiós. –dijo la rubia continuando su vuelo dejando sola a Cirno.

-¿Me vas a dejar abandonada? –pregunto Cirno muy ofendida. -No importa, te buscare y tendré mi batalla contigo hasta que cumpla mi venganza por todo lo que me has hecho. ¡Lo único que eres tú, eres solo una cobarde! –dijo como insulto para enojar a la rubia, cosa que logro hacer caer en su trampa.

-¿Qué dijiste sobre mí? –dijo Flandre seriamente a la hada de hielo, que voló hasta estar en frente de aquella chica.

-Te lo repito por si no lo escuchaste. –dijo infantilmente con la intención denigrar a Flandre. -Eres una cobarde, una traidora, una idiota, una tonta, una perdedora, una rubia tramposa, aprendiz de una vieja bruja, chica pecho plano, princesa del incesto…

Instantáneamente, Flandre muy enojada dio un golpe en la cabeza de la peliazul y ella cayo diagonalmente al suelo y atravesando las nubes del cielo.

-¡Eres una tonta Cirno! –grito Flandre desde lejos. -Yo solo quería ser amable contigo. –dijo un poco triste antes de volar rápidamente hacia la Aldea Humana.

Por parte de la hada, ella aterrizo violentamente al suelo formando un cráter en medio del campo de girasoles, quedando inconsciente en posición fetal sobre el cráter como cierto personaje del programa relacionado con las esferas del dragón.


Mientras tanto en la entrada principal de la Aldea Humana, Yukari apareció de uno de sus portales a la altura del suelo, mientras estaba escribiendo unas anotaciones en una de sus libretas.

-¿Acaso esa Barrera Gris la creo el Dios Hakurei antes de los eventos de Remilia en Gensokyo? –pensó Yukari hasta que fue interrumpida cuando Flandre aterrizo a la entrada de la Aldea Humana.

-Llegue Yukari, ya realicé tu trabajo. –dijo un poco desanimada. –Traje los juguetes que me pediste, están en mi bolso.

-Justo a tiempo Flandre, por un momento creí que estarías más tiempo en el Kourindou, pero lo bueno es que conseguiste lo que pediste, tener estos juguetes para usarlos de respaldo bajo la siguiente amenaza como, por ejemplo, alguien como VIVIT. –dijo Yukari muy aliviada, pero luego noto que la joven rubia estaba un poco triste. -¿Qué ocurre?

-Cuando fui a buscar tus objetos, en mi camino de regreso encontré a Cirno. –dijo Flandre aun desanimada. –Aún quiere vengarse de mi por lo del incidente de usar el mini-hakkero de Marisa contra Lily el pasado invierno.

-¿Enserio? Pero eso paso hace tiempo atrás. –comento un poco sorprendida. -Mi consejo, no le des importancia a algo tan insignificante como lo es Cirno. –dijo Yukari con buen ánimo con la intención de ayudar a la rubia.

-Lo entiendo, pero lo peor de la situación, es que no tenía la intención de pelear con ella, solamente quería ser amable. –dijo Flandre muy desanimada. -Pero comenzó a insultarme por negarme a pelear contra ella, Cirno me dijo pecho plano, princesa del incesto, aprendiz de una vieja bruja, y otros insultos más que no recuerdo, debido a que la golpee y desapareció en las nubes. –dijo todavía con enojo.

-…-exclamo Yukari en profundo silencio con un rostro de querer literalmente matar a alguien.

-¿Yukari? –pregunto un poco inquieta de su actitud. –¿Estas bien?

-Estoy muy bien Flan. Solo debo ocuparme de un asunto muy importante. –dijo amablemente con una sonrisa falsa, que abrió un portal vertical y metió su brazo en él.


Mientras tanto en el jardín de girasoles.

-Esa chica… es ruda. –dijo Cirno molesta saliendo por su cuenta, arrastrándose sobre la superficie del cráter hasta que lamentablemente, se encontró al frente suyo a la youkai peliverde y a la youkai muñeca.

-Parece que estas en un grave problema. –dijo Medicine un poco inquieta al ver el cráter y a la hada.

-Tú mismo lo dijiste. –dijo Yuuka de forma amenazante a la hada, que se encontraba en silencio. –Ahora prepárate para…

Pero inmediatamente apareció el portal de Yukari, con uno de sus brazos agarrando a Cirno y llevándosela en el portal hasta desaparecerse, dejando en silencio a las dos chicas.

-¿No me digas que Yukari se llevó a la hada? –pregunto Medicine con dudas sobre la situación.

-Es la misma Yukari Yakumo. -dijo seriamente la youkai de las flores.


Nuevamente en la entrada de la Aldea Humana, la Yukari trajo a la hada de hielo y la arrojo a la tierra, en frente de las dos rubias.

-De la que me salve. –dijo aliviada la peliazul pero se aterro al ver a la youkai rubia con enojo sobre ella de la misma forma que la youkai peliverde, que rápidamente fue agarrada del cuello de su vestido.

-¡Eres idiota o el Dios Hakurei te creo de esa forma!

-¿Cómo voy a saber eso? –pregunto honestamente Cirno,

-Cualquier opción es válida, pero volviendo a lo nuestro. ¡¿Cómo #$%& se te ocurre llamarme vieja bruja, hada insolente?! –dijo Yukari enojada con la hada. –¡Soy una youkai de los limites, y todavía soy relativamente joven para mi edad!

-Yukari. –recalco Flandre un poco seria.

-Y también por las cosas feas que le dijiste a mi aprendiz. –acoto la youkai aun manteniendo su actitud.

-¡Eres una tonta Cirno! Solo quería estas en buenos términos contigo. ¿Por qué se te ocurrió decirme como insulto princesa del incesto? –reclamo la joven rubia. –Puede que haya hecho cosas malas como usar tres veces el mini-hakero de Marisa, destruir el jardín del Hakugyokorou en el pasado, formar un grupo a las espaldas de Yukari, crear terremotos, pero tampoco he llegado a hacer algo tan turbio. ¿Dónde diablos conseguiste esa información?

-Puede que no sea muy inteligente, pero me di cuenta de tu secreto personal cuando durante la batalla de Rin, Yukari invento esa excusa que es verdad y te ofendió, de que tú eres una princesa del incesto para ser atrapada en ese ritual de la misma forma que le ocurrió al espíritu peliverde. –explico Cirno a las dos rubias.

-Realmente sigues siendo una tonta, yo dije promoviendo el auto-incesto, no princesa del incesto, que esto es totalmente diferente a ese peculiar concepto. –explico muy seriamente. -¿Qué pasaba por tu mente por decir esta estúpida tontería? ¿Sabes lo que es realmente esa última palabra?

-Es una forma de insulto para decir a las chicas que tienen físicamente un cuerpo muy poco desarrollado, como los pechos. –dijo defendiéndose Cirno de forma honesta. -¿Es correcto?

-Hija de p... Yukari. ¿Puedo darle una lección a Cirno? Ahora si quiero enfrentarme a ella. –sugirió Flandre un poco molesta con sus manos listas para empuñarlas.

-Tranquila Flandre, no es necesario por ahora. –dijo calmadamente la adulta antes de dirigirse hacia la peliazul. -Dios Hakurei, no hay caso contigo, definitivamente tú estás más perdida que Ryoga Hibiki buscando el One Piece en el Desembarco del Rey o en Mordor o en Alburquerque.

-¿No entiendo tu analogía? –pregunto con dudas.

-¡Que tu estas bastante confundida! Lo que dijiste no tiene nada que ver con el tema del desarrollo físico de las mujeres. –continuo seriamente la rubia. -Lo que yo dije, corresponde tener relaciones amorosas con un clon de tu misma clase, lo que tu dijiste es lo mismo, pero aplicado a alguien de tu propia sangre. –dijo tirando a la hada al suelo. -¡Dios Hakurei! Flandre puede ser muchas cosas, una bipolar, una chica dócil, una chica ingenua, una potencial himejoshi, una creadora de incidentes, pero no es alguien que haga ese tipo de cosas turbias.

En ese momento, en la entrada de la Aldea Humana, se encontraban Letty, Wriggle, Mystia, Rumia, Daiyousei y Lily, que iban con la intención de buscar a Cirno para tener su propio entrenamiento, y al llegar, estaban muy sorprendidas del problema en que estaba ahora la peliazul.

-¿Qué está pasando? –pregunto Letty muy preocupada a todo el grupo. –Cirno. Te estamos esperando que llegues. ¿En qué problema de metiste esta vez?

-La idiota de Cirno sigue con su resentimiento de los incidentes del pasado debido a que Flandre por accidente ataco a Lily con el Master Spark de Marisa, que se dedicó a insultar a mí y a mi aprendiz. –respondió la youkai rubia a la youkai del invierno.

-No puedo creerlo Cirno. No me digas que estabas haciendo esto en secreto. –dijo Letty muy desilusionada. –Siempre pensé que habías abandonado tu resentimiento desde que te unimos a la Alianza de Gensokyo. Eres demasiado infantil e inmadura para continuar con esta tontería que paso hace mucho tiempo.

-Pues es verdad, estaba planeando mi letal venganza por el tema de Lily, mi honor y otras cosas más. –dijo Cirno a todo su grupo.

-Haciendo tu ataque de danmaku que de alguna forma evita al oponente. –dijo Flandre seriamente. -¿Acaso eres la única que crea ese patrón tan anormal?

-Honestamente, es la única que hace esto en Gensokyo. –dijo Yukari sin sorprenderse.

-¿Enserio Cirno? –pregunto Lily un poco desilusionada. –Entiendo que quieras defender a los más débiles como a nosotras, pero no puedo creer que en todo este tiempo que he estado ausente, sigas con la idea de derrotar a esta chica por lo que me hizo en el pasado. Yo entendería que dejarías ese tema después que me fui, pero realmente eres muy egocéntrica con eso de querer continuar con batallas que no se pueden ganar, por algo que no estoy en guerra con esa niña rubia.

-Con lo que estás diciendo tus amigas, espero que lo hayas entendido Cirno. –dijo la youkai de los limites. -Si fuera por mí, te debería dar una paliza yo misma y te enviaría al Rio Sanzu, pero debido a que estoy ocupada con otras cosas, te pido amablemente que te disculpes con Flandre, antes que causes algún problema colateral de forma innecesaria. –ordeno a Cirno. –Después de todo ya cumplo su castigo personal por hacer esa tontería del mini-hakkero de Marisa.

-¿Cuando cumplí ese castigo? –pregunto un poco confundida.

-Cuando hicimos tu entrenamiento exhaustivo en el desierto después de haber formado la Alianza de Gensokyo, de la misma manera que envíe a este lugar a Marisa, Eiki y a Komachi. –explicó Yukari.

-¿Cuándo enviaste a estas dos a ese desierto? –pregunto bastante impresionada. -¿En qué momento?

-Días atrás. –respondió rápidamente. –Volviendo a lo nuestro Cirno. ¿Te vas a disculpar y vas a abandonar tú ridícula venganza?

-¿Abandonar mi venganza? Lo hare cuando los autobuses invadan Gensokyo. –dijo la peliazul negándose a disculparse por orgullo.

Sin embargo, inmediatamente recibió el golpe frontal del autobús descompuesto que se estrelló contra la hada de hielo, debido a que en la parte trasera, Yuuka agarro el vehículo con sus manos y lo impulso con fuerza hacia su víctima. Dejando muy sorprendidos a todo el grupo femenino.

-Entonces, ¿eso es un sí? –dijo Flandre de forma afirmativa. –Espera… ¿Quién arrojo el autobús? –pregunto un poco preocupada.

-Yo lo hice. –respondió Yuuka hasta volver a la parte delantera del autobús, donde la hada estaba bastante lastimada y exhausta. -¡Tu destruiste parte de mi jardín de girasoles! –dijo agresivamente a Cirno, teniéndola agarrada del cuello del vestido. –Ahora pagaras por… -luego fue interrumpida cuando Yukari la tenía agarrada del hombro para llamar su atención y a su vez evitaba que el grupo de menor nivel se entrometiera con la youkai de las flores.

-¡Alto Yuuka! –dijo la youkai rubia deteniendo a la peliverde. -Déjame encargarme de tu problema de tu jardín. –luego la chica dejo caer a Cirno en la tierra.

La youkai abrió un nuevo portal en frente de todo el grupo, donde podían ver parte del jardín de girasoles destruidos por el cráter, y Yukari manipulo los límites de construcción y destrucción, para desparecer el cráter y dejar como nuevo la parte destruida del cráter.

-Eres mala Yukari, pudiste arreglar el jardín del Hakugyokoruou cuando lo destruí por accidente la primera vez. –dijo Flandre un poco molesta. –Ahora entiendo porque onee-sama todavía sigue enojada contigo por el muro de la mansión.

-Son otras circunstancias. –dijo la youkai rubia. -Además, ella es Yuuka Kazami, no es Yuyuko Saigyouji.

-Excepto cuando ella tiene mucha hambre. –comento Mystia un poco aterrada.

-¿Qué insinúas? –pregunto la peliverde molesta. –¿Es por mi actitud?

-Gracias por responder. En fin, ya solucioné tu problema, tus girasoles ya están respirando dióxido de carbono de la atmosfera como corresponde. –dijo Yukari de forma amable, como si eso ayudara a solucionar su problema, pero al final solamente suavizo el problema.

-Gracias, pero no creo que sea suficiente. –dijo Yuuka seriamente. –¿Tú crees que me voy a quedar de brazos cruzados sin hacer algo al respecto? ¿Quién me asegura que no vuelva a ocurrir esto de nuevo? Deben entender a las malas la lección de no maltratar mi dominio de los jardines de girasoles. ¿Acaso me ven a mi haciendo destrucción en Gensokyo?

-El muro de Eientei de la vez anterior. –acoto Yukari. –Y si usamos tu lógica, Eirin debería darte una lección por lo que hiciste a su mansión.

-En mi defensa, te apuntaba a ti, por lo que hiciste con tu avión de juguete. –dijo honestamente la peliverde. –Bueno, estoy lista para darte una paliza sin las cartas de hechizo, por ser la principal responsable de provocar la destrucción del campo de girasoles. ¿Estas listas Cirno? –dijo insistente a la peliazul, y a su vez dejaba asustados a el pequeño grupo de menor nivel.

-Si. Te reto… yo… puedo… derrotarte. Soy mucho mejor… que tú. -dijo débilmente Cirno, que no es capaz de levantarse del suelo y le dolía todo el cuerpo.

-Está bien ser idiota, ¿pero llegar al abuso? Porque ese afán de romper los limites Cirno. En estas condiciones no podrás derrotar a Yuuka en un combate sin las cartas de hechizo. De todo el grupo que probo el nivel Fácil del Juego de la Resistencia, solo eres superior a Lily y a Daiyousei, que oh sorpresa, son de tu misma especie. –reclamo Yukari sobre la torpeza de la hada de hielo.

-Somos hadas después de todo. –dijeron Lily y Daiyousei un poco tristes.

-Y como estas ahora, estas mucho peor que cuando Mima dejo caer a Rin a gran altura y se quebró ambas piernas. Ni Rin estaba tan mal físicamente que como estas tu ahora. –continuo la youkai rubia.

-No importa ese detalle, sana o con problemas físicos, no hay mucha diferencia. –dijo Yuuka honestamente antes de estar frente a la peliazul. –Ahora te daré una lección que…

-¡Detente Yuuka!

-¿Qué? Estoy ocupada. –dijo indiferente y un poco molesta.

-Flandre. ¿Qué estás haciendo? –pregunto con dudas la youkai rubia.

-Cirno no fue la responsable de destruir tu jardín, lo hice yo indirectamente. –dijo defendiendo a la peliazul más que nada para no perjudicar más a la hada. -La idiota de Cirno me estaba insultando por negarme a batallar contra ella por lo del accidente de Lily, que me insultaba a mí por contextura física y a Yukari por no ser una joven mujer adulta, por lo que la golpee y debió aterrizar en tu campo de girasoles, lo cual lo lamento mucho Yuuka. –dijo disculpándose en frente de la peliverde. –Pero no puedo dejar que Cirno se lleve todos los daños colaterales por mis decisiones pasadas.

-¿Entonces estas asumiendo toda tu responsabilidad? ¿Y quieres tomar su lugar? –pregunto Yuuka con interés de esta situación. –Tiene sentido, dudo que Cirno sea capaz de destruir este lugar con su débil cuerpo.

-Bueno no es la primera vez que comento errores que han traído consecuencias a las demás. Pero si Cirno no puede enfrentarse contigo, lo hare yo en su lugar. Ya he pasado cosas peores. –dijo Flandre con mucha confianza.

-Siendo tu o la hada de hielo, no creo que haga mucha diferencia. –dijo Yuuka de forma honesta. –Pero valoro tu valentía de querer enfrentarte contra mí de forma voluntaria, nadie quiere hacer eso conmigo. Bien Flandre, pues acepto tu desafío de tener una batalla entre las dos sin las cartas de hechizo. –dijo muy contenta. –Nunca imagine que volvería a tener este tipo de enfrentamiento contra una contrincante nueva. Espero que sea muy pronto.

-Como su tutora personal de esta chica rubia, prefiero que el enfrentamiento sea en la tarde en los territorios del Mayohiga, para que tengan un tiempo para que ambas se preparen bien y no tengamos daños en los alrededores de Gensokyo. –sugirió Yukari a Yuuka. -¿Te parece?

-¿En la tarde? En ese caso, pues acepto, me parece suficiente. –respondió satisfactoriamente la peliverde. -Y si no apareces…

-Cálmate Yuuka, mi aprendiz no es una cobarde para huir de tu letal enfrentamiento. –dijo Yukari seriamente.

-¿Y… porque no… se enfrentó conmigo…? -dijo débilmente la peliazul aun tratando de ponerse de pie.

-¡Cállate Cirno! –dijo Wriggle rápidamente. –No ves que te esta salvado la maldita vida. –dijo susurrando.

-Te está remplazando para que estés a salvo. –susurro Rumia a la hada.

-Tranquila, si no aparece, la buscare por mis propios medios. –dijo Yuuka sin complicación. -Después de todo, no me costó encontrar a ti en Eientei cuando fue el tema de que tu avión de juguete aterrizara en mi jardín, fue solamente seguir a esa carreta de bueyes que se dirigía a Eientei con la mayoría de los habitantes a esa reunión que tú misma habías convocado.

-¿No me digas que todo este tiempo estuviste atrapada en el Bosque de Bambú? –pregunto la youkai de los limites.

-Eso fue lo más difícil. –comento Yuuka un poco avergonzada antes de abandonar la Aldea Humana. –Nos vemos.

En ese momento, todas observaron como la youkai de las flores abandono los territorios de la aldea.

-Felicidades Flandre Scarlet, ganaste un viaje gratis al Rio Sanzu. –dijo Yukari de forma amable.

-¿Qué insinúas? –pregunto confundida.

-Que te ganaste un enfrentamiento bastante letal considerando nuestros entrenamientos del pasado. –respondió la youkai con leve preocupación. -Y todo por defender a una tonta idiota que no puede controlar su propio ego, y que si muere, puede resucitar por ser una simple hada. Aunque debo admitir que es noble que quieras asumir tus actos que continúan trayendo consecuencias. Lástima que no funciono la idea de hacerte desaparecer de Gensokyo sin que Yuuka te encuentre. –dijo un poco lamentada. -No obstante, hacer esto implicaría quedamos sin historia, y también es la perfecta oportunidad de aprovechar esta situación ante esta youkai peligrosa.

-¿A qué te refieres Yukari? –pregunto con dudas.

-Escucha Flandre Scarlet, la última vez querías tener un contrincante para probar tus habilidades físicas, yo invite a Suika, ahora es el momento para tener tu propia rival digna para probar tus habilidades al máximo en enfrentamiento letales para simular la condición de tener que enfrentar una amenaza externa sin las cartas de hechizo. Y qué mejor que hacerlo contra nuestra querida y simpática Yuuka Kazami. –dijo con sarcasmo la última frase. -Tal vez es otra oportunidad de también mostrarle a esta chica que no necesariamente por ser una chica muy intimidante y que le gusta menospreciar a las demás, crea que puede ganar con eso.

-Y eso que ya había decidido no tener una rival como lo son Mokou y Kaguya. –comento Flandre un poco triste.

-No siempre se obtiene lo que quieres. Vive con eso Flandre. –dijo la youkai de los limites. -Por cierto, ¿estás bien con tu decisión de negarte a disculparte con Flandre? –pregunto amablemente a Cirno.

-No me… arrepiento de nada. -respondió la peliazul aun en el suelo.

-Disculpa por eso Yukari. –dijo Letty un poco avergonzada. -¿Podrías ayudarla a curarla con tu manipulación de los límites? Ella ya sufrió mucho castigo de lo contemplado por sus acciones, y más por el conflicto con Yuuka.

-No intervengas… -dijo nuevamente Cirno. -Yo… puedo sola…

-Pues yo te ayudaría curar tu salud al manipular los bordes, Cirno. –dijo Yukari de forma amable y respetuosa. -Si tan solo no me hubieras insultado por llamarme una mujer de avanza edad, por lo tanto, respeto tu sabia decisión. Cúrate por tu propia cuenta. –dijo seriamente.

-¿Qué hay de Rin? ¿Ella está ahora en la Aldea Humana? –pregunto Flandre sobre esta alternativa.

-Lo lamento, Rin Satsuki todavía se está rehabilitando en Eientei por lo que hizo Mima. –respondió Yukari. –No podemos contar con ella por este momento. Vámonos Flandre, debemos terminar con este problema que viene arrastrado de hace tiempo atrás. –ordeno a su aprendiz.

-Antes de hacer eso, debo encargarme de un último detalle. –dijo Flandre seriamente que se dirigió hasta donde se encontraba la hada de hielo junto con el resto del pequeño grupo femenino.

-¿Qué vas a hacer? –pregunto Yukari un poco indiferente.

-¿Qué… quieres? –dijo débilmente Cirno al ver a la rubia.

-Cirno, sé que fue mi culpa por todo lo que paso contigo, lo de Lily, tu honor y todo lo demás, pero estoy dispuesta a perdonarte por todo lo que paso hoy, a cambio que esta vez nos llevemos bien. Te llevare yo misma a Eientei para que Eirin te cure tus heridas, y pagare tus tratamientos. No creo que onee-sama diga que no.

-No me voy a disculpar…

-¡Deja de ser terca Cirno! –gritaron Lily, Mystia, Wriggle, Rumia, Daiyousei.

-Eres tonta, Flandre se disculpó de todas las cosas que ocurrieron contigo desde el primer enfrentamiento, y te salvo de que Yuuka te de un paliza que te deje mucho peor de lo que estas ahora y termines definitivamente en el Rio Sanzu, nadie hace esto por ti, y quiere pagar tus tratamientos con Eientei. Está siendo generosa contigo. –dijo la youkai del invierno de forma sensata. –Mejor estar con buenos términos con ella de una buena vez que ser rivales. ¿Qué dices?

-Está bien… Letty… me disculpo por… mi comportamiento. –dijo rindiéndose definitivamente, dejando su ego por un momento solo para que no continuara sufriendo del dolor intenso por el golpe que le provoco Yuuka. –Solo ayúdame… a dejarme en Eientei. ¿Por favor?

-De acuerdo Cirno. –dijo Flandre con mejor ánimo con la intención de ayudar a la hada de hielo, que agarro a Cirno con cuidado y con la ayuda del resto de las chicas, la dejaron cargando sobre su espalda. Lista para llevarla directamente a la mansión de la eternidad.

-Al menos hizo algo inteligente esta idiota egocéntrica. –pensó Yukari sobre la situación de que Flandre ayudara a la hada, y que también la rubia tomara responsabilidades por las acciones que hizo en el pasado.


Después que Flandre se llevara a Cirno a Eientei, sin antes haberse perdido aproximadamente unos 10 minutos en el Bosque de Bambú hasta que Yukari la traslado con sus portales, las dos rubias se teletrasportaron al campo de entrenamiento subterráneo de la youkai de los límites con la intención de preparar el enfrentamiento de la vampiro contra la youkai de las flores.

-Si quieres derrotar a Yuuka, debes demostrar que de verdad eres una rival digna para enfréntate sin las cartas de hechizo. –dijo Yukari seriamente a Flandre, ambas en medio del campo de entrenamiento. –Volvamos a lo básico. Quiero que me derrotes en un combate libre, como lo hicimos la primera vez –dijo sonriendo con tono desafiante. –Te daré ventaja si puedes contra mí como la última vez.

-Muy bien Yukari. –dijo con mucha confianza.

Flandre fue corriendo a gran velocidad a golpear a la rubia en su vientre, pero a pesar de su habilidad de correr con gran rapidez como si fuera Aya, Yukari la esquivo sin ninguna dificultad, mientras ella se detuvo a tiempo antes de estrellarse con una de las murallas de cemento de las gradas.

-Estas mejor que la última vez. –comento un poco impresionada al ver que la vampira corrió rápidamente hacia ella para dar varios golpes, sin embargo, la youkai los esquivaba sin ninguna dificultad hasta que pasado un tiempo, recibió un golpe en su vientre de parte de la rubia de cabello corto.

-Te di un golpe Yukari. –dijo muy satisfactoria que la última vez.

-Te felicito, lo hiciste más rápido. Ahora prepárate para esquivar mis ataques. –dijo Yukari desapareciendo de un portal, dejando sola a Flandre para que luego se abrieron varios portales de gran tamaño en frente de ella.

-Es mi revancha. –dijo seriamente.

Flandre observo que de los portales salieron a gran velocidad, bloques de concreto, vigas de acero, ladrillos, carretillas y fierros de hormigón en dirección hacia ella.

-Kyu, kyu, kyu, kyu, kyu, kyu… -grito Flandre al destruir todos los objetos que salían de los portales de Yukari al empuñar sus manos, controlando mejor la situación que la última vez. Aunque con el pasar del tiempo, comenzaron a volar los objetos a mayor velocidad para incrementar la dificultad del entrenamiento. Y aunque la rubia explotaba todos los objetos, comenzaba a estar de a poco exhausta que no pudo evitar que uno de esos objetos la golpeara en su cuerpo.

-Ahhh maldición. –dijo quejándose cuando recibió el golpe de un ladrillo en el costado de su cara hasta que se cayó al piso, y después de eso, todos los objetos de construcción se detuvieron instantáneamente cayeron al suelo y se cerraron todas las brechas.

-Suficiente. Terminamos nuestro entrenamiento. –dijo Yukari seriamente que fue a ver como estaba su aprendiz. -¿Cómo estás ahora? –pregunto amablemente.

-Un poco exhausta. –dijo cansada hasta que sintió que le manipularon los limites, de forma que las leves heridas de su rostro, se sanaron. –Gracias Yukari. ¿Por qué detuviste nuestro entrenamiento?

-Considero que ya es suficiente. Además, quiero que estés en buena forma cuando llegue el momento de enfrentarte contra Yuuka. Admito que estas mejorando, mucho más que la primera vez. –dijo honestamente.

-Gracias por tu alago. –dijo muy agradecida. –Al menos mejoro en eso. Según Patchouli, todavía me cuesta hacer magia siendo una vampira, los hechizos de agua todavía no me pueden salir bien desde que los utilice la primera vez. Soy un vampiro, no soy una maga. –dijo de forma honesta.

-Es lo que eres. –dijo de forma simple. –Ahora volvamos a la superficie. –dijo mientras que decidió manipular la frontera del orden y el desorden a todos los objetos destruidos por Flandre, que rápidamente el lugar de entrenamiento paso de estar de un lugar sucio por los escombros a tener todos los objetos como nuevo.

-Entonces así es como se ve la manipulación del orden y desorden. –dijo muy impresionada de presenciar como la youkai trasformo todos los objetos destruidos a estar como nuevo y limpio por todo el lugar de entrenamiento.

-Verdad que en ese momento aun estabas inconsciente al ser incinerada por la explosión del camión de gasolina. –recordó Yukari para sí misma.


A las horas de la tarde, en los territorios de Mayohiga, con uno de los portales de la youkai de los bordes, aparecieron Yukari y Flandre sentadas sobre uno de los techos de una casa abandonada, un poco antes de la hora acordada del duelo.

-¿Tu confías que podre derrotar a Yuuka sin las cartas de hechizo? –pregunto Flandre con dudas.

-Probablemente, pero eso depende de ti. –dijo afirmativamente. -Pero recuerda, que esta es una lección de que el día que tengamos que enfrentarnos a peligros del mundo exterior, ellos puedan ser mucho peores que Yuuka, por lo que es necesario al largo plazo que estés mentalmente estable para este tipo de desafíos. Todas tenemos este tipo de desafíos personales, por ejemplo, yo derrotando sola a los habitantes de la Capital Lunar. –dijo aun con tono de rencor sobre aquel incidente.

-Gracias por tener confianza en mí, Yukari. –dijo muy optimista.

-Es lo menos que puedo hacer. En fin, Flandre Scarlet, pase lo que pase, fue una buena decisión ser tu tutora o maestra durante estos últimos meses. Si todo sale bien, seguiremos con nuestra rutina, y si no, te doy esto. –dijo entregándole una pequeña cruz de madera que saco de uno de sus portales pequeños.

-¿Por qué una cruz? –pregunto Flandre con dudas.

-Nunca es tarde para cambiarte de religión, en el cristianismo si sigues las enseñanzas correctas de Jesucristo y el Dios monoteísta antes de tu enfrentamiento, podrás resucitar en este lugar en tres días. –dijo Yukari de forma amable a la rubia. –En el peor de los casos, terminaras condenada en el séptimo círculo del Infierno de la religión cristiana. Eso es lo poco que recuerdo haber leído de ese libro que compre en el Kourindou. Al menos, Eiki no tiene dominio de ese lugar.

-¿Por qué en ese lugar? –pregunto indignada, si por el hecho de cuál es el motivo de porque terminara en ese lugar o que Yukari crea que va a morir enfrentando a la youkai de las flores.

-Porque lamentablemente eres violenta contra la creencia de ese Dios según su religión. –dijo seriamente.

-¿En qué sentido? ¿Por qué hago clones de mi misma? –pregunto aun con más dudas.

-Tú lo sabrás. –dijo Yukari sin responder.

-Seguiré sin entender la respuesta. –dijo muy honesta. –Antes que tenga mi enfrentamiento, te doy esto que compre en el Kourindou. –dijo buscando el juguete de su bolso, para entregárselo a la youkai.

-Ah mira, es el modelo de la locomotora de vapor que usaron en la tercera película de los años 80 para que el Delorean pudiera regresar al presente. –dijo Yukari. –No está de más tener otro de estos vehículos para modificarlo y usarlos contra nuestros oponentes. ¿Por qué lo compraste en primer lugar? Creo que no estaba en la lista original que te envié a tu habitación.

-Considéralo como un regalo de mi parte por todo lo que hemos pasado juntas desde que eres mi tutora, independiente si hemos tenidos nuestros conflictos durante ese tiempo. –respondió Flandre. –Además, sé que dijiste hace mucho tiempo atrás que te gustan estos vehículos.

-Gracias Flandre. –dijo respetuosamente, más que nada por el hecho que a excepción de su clan o su grupo de sus amigas, no estaba tan acostumbrada de recibir gestos de amabilidad de otro habitante por el hecho de su conocida actitud caótica y perezosa en Gensokyo, y uso uno de sus portales para dejar la locomotora en su habitación de su hogar.

Poco tiempo después, en la entrada de Mayohiga, aterrizo Yuuka de pie, luego de su largo vuelo para finalmente, tener su combate con la chica rubia.

-Llegue, estoy lista para nuestro enfrentamiento. –dijo la peliverde con confianza y seriedad para enfrentarse a este combate.

En ese momento para Flandre, comienza las consecuencias de haber usado el mini-hakkero de Marisa de forma imprudente el pasado invierno.


N/A: Vaya problema que se metió Flandre, espero que no vaya a provocar un futuro incidente en Gensokyo. Lamentablemente según el resumen de esta historia, no será el caso. En fin, aquí inicia la introducción del nuevo arco de esta historia, de momento lo dejare en dos capítulos introductorios y un especial antes que llegue el acto principal, ósea a partir del 34. Sin embargo, no esta terminado el acto principal debido a que tiene bastante información que detallar. Cuando lo publique, entenderán el porque.

Si hay algún error en ortografía y/o en gramática, espero corregirlo prontamente. Comentarios, opiniones y sugerencias constructivas son bienvenidos y me ayudarían a hacer un mejor trabajo en el futuro. Nos vemos.