-Mi suerte apesta-. Expreso un joven de cabellera negra, mientras aventaba el montón de papeles que tenia en mano.

-¿Desde cuándo esto se volvió una rutina? Además, el frio de los mil demonios no me ayuda-. Se preguntaba y murmuraba eso ultimo. El joven opto por dejar esos pensamientos de lado. Había trabajo que hacer.

Con algo de vagues, abrió el correo y se dedico a leer todos los mensajes recibidos, obviamente leyó el spam sobre productos milagrosos, ofertas y un largo etc. Sin embargo, cuando estaba por cerrar la pestaña, vio algo que le llamo la atención. El correo tenia un titulo simple. Pero no por eso menos extraño.

-La muerte-. Leyó el título, esto era raro, abrió el correo y para su sorpresa no había remitente alguno. Esto era absurdo. Sabía que no podían enviarse correos sin remitente, eso era imposible. Pero aquí estaba, viendo una rareza de la vida.

-Y mi suerte ataca de nuevo…-. Expreso con sarcasmo. -Veamos que tiene que decir "la muerte"-. Comento con trivialidad. Movió el cursor y nada…el joven solo suspiro…

-Seguramente sólo fue una broma de alguien aburrido que no tenia algo que hacer, me recuerda a cuando de chicos tocábamos los timbres de una casa y nos echábamos a correr-. Con ese pensamiento el joven cerro la pestaña y se dedico a jugar. Tenia que matar el tiempo en algo, era eso o trabajo.

Los días habían pasado desde aquel suceso, para ser exactos tres. Fue en ello que vio por medio de su celular como apareció una notificación sobre un correo. El joven solo miro el correo y lo abrió. Para su sorpresa, de nuevo, no había remitente y cuando estaba por cerrar la app, fue que leyó algo.

-Sé mejor que nadie que necesitas un tiempo. Sé que no estas a gusto con tu vida actual. Necesito que pienses en algo cada vez que dudes. Quiero que remontes una experiencia vivida y analices si fue coincidental o si de verdad sucedió por sincronía con alguna razón importante para tu crecimiento. Solo así estarás preparado para lo que suceda en tu futuro. Por ahora te dejo con esta cuestión. ¿Le temes a la muerte?-.

Con ello el joven acabo de leer el correo. Este cerro la aplicación y miro atraves de la vista que daba al balcón, se levantó y camino cerca del gran ventanal que dividía el acceso y la cual mostraba una vista panorámica de toda la ciudad. El joven se quito los lentes y se pellizco el puente de la nariz. Tomo un cigarro que tenia en la mesita de al lado y lo prendió mientras tomaba asiento en la silla que estaba en el balcón.

-Ahhg porque ese maldito correo. Maldita sea es como si diera en el clavo en una de los cuestionamientos que de pequeño siempre tenía: ¿El porque de la muerte y que hay después de ella?-. El joven miro la puesta del sol, vaya que era hermosa. Este sacudió la cabeza y regreso su línea de pensamiento a la situación actual…

-Vaya porquería…ahora están regresando todos esos pensamientos. Sin duda era un imbécil por pensar en matarme. Si que toqué fondo gracias a la mierda de mi familia, hice bien en cortar nexos con la mayoría de ellos. Pero de nuevo regreso a mi aquel pensamiento de niño sobre el concepto de la muerte. Era extraño, digo ¿Qué diferencia hay de nosotros al resto de los animales de este planeta? No mal piensen, solo que…cuando estos nacen, es que más rápido pasan por esta "dimensión". ¿Es posible que nosotros los humanos estemos diseñados para algo más? No lo sé y honestamente no quiero saberlo. Si le preguntaras esto a un niño actual no sabia que responder, son, como decirlo de manera endulzada. ¡Ah si! Torpes… Ahora que lo pienso mejor, si solo naciéramos y muriéramos sin un propósito, porque tener conciencia. De otra manera naceríamos y viviríamos igual que los animales-. Tras ello es que un recuerdo de infancia se hizo presente en su mente.

Eran aquellos tiempos donde si bien existían ya las radiografías, no eran lo más accesible del mundo y menos si tomamos en cuenta la situación precaria que vive el niño. Sin embargo, la preocupación de la madre del chico más que otra cosa, llevo a que se realizara una resonancia. Pero aun así una simple radiografía revelaba algo: un cráneo, una calavera.

Desde que posee uso de la razón, no sabe el porque la razón de relacionarla con la muerte. A su criterio es como si se dijera que a vida esta confinada por una serie de huesos y sustancias químicas.

Pero era cierto…¿Le teme a la muerte?

La respuesta corta, sí. A la larga, no lo sabe…

Con ese pensamiento, dejo el balcón y opto por irse a dormir, el sueño le ganaba. Sin saber que después de ese sueño, no seria el mismo…

¿Y tu que piensas sobre aquella cuestión…?