-¡Corre Arc correeeee!-.

-¡Eso es lo que estoy haciendo maldita sea!-.

-¡Pues no lo veo idiota!-.

-¡Mejor cállate de una jodida vez enana del demonio y ayúdame a salir de aquí!-. Dijo el joven tras ver como su pie se atasco en una grieta. La chica lo empujo y gracias a ello logro salir.

Los gritos de ambos jóvenes eran lo único que se escuchaban en el lugar, todo mientras ambos corrían y se escondían detrás de unas ruinas de lo que fue alguna vez una casa, ambos tomaban un respiro o al menos eso era hasta que…

-Warrrrrrrooonnnn-. Un poderoso rugido-chillido se escuchó a la cercanía. El joven miro a su amiga con una mirada plana.

-No sabes cuanto estoy odiando en haber aceptado tu propuesta Milim-.

-Menos quejas, más correr-. La chica dijo eso mientras esquivaba por los pelos un ataque sónico.

El joven por otro lado estaba corriendo y analizando las posibilidades…

-[Maldita sea la hora en que dije si a venir a la ciudad antigua. Ya ni el Fin fue así de complicado]-. Pensó para si mismo el chico mientras era golpeado por el enorme monstruo, debido a la fuerza del golpe salió volando y se estrello en las ruinas de un templo.

-¡Arc!-.

-¡Estoy bien maldita sea, menos gritos más acción!-.

-[Este hijo de la chingada me la regreso]-. Pensó la chica mientras dispara un sinfín de flechas al monstruo con ayuda de su arco. Las flechas parecían brillar y no era para menos, ya que el arco estaba encantado con aspecto ígneo. Las flechas llegaron a su objetivo y el grito de dolor del Monstruo se oyó.

-¡¿Alguna idea de como matar a esta cosa?!-. Grito la chica mientras esquivaba un escombro que iba a su dirección.

-En primeras, esa cosa se llama Warden. Dos si lo supiera: ¿No crees que ya hubiera hecho algo?-. grito el joven mientras lanzaba su tridente al Warden. Este dio un grito de dolor mientras se arrancaba el tridente que se había incrustado en su cuerpo. El ente "miro" o mejor dicho olfateo el objeto con odio y procedió a destruirlo. "Miro" al responsable que lo lanzo y cargo su ataque sónico.

-Me lleva la…-. Fue lo ultimo que logro decir mientras se cubría con su escudo y salía volando debido a la fuerza del grito.

La chica no perdió tiempo y con gran rapidez saco de su bolsillo dimensional cinco objetos. Los miro unos segundos y procedió a construir una estructura con lo que parecían ser boques de hierro en forma de Te. Encima de esta le puso una calabaza tallada.

Los segundos parecieron eternos, pero sucedió algo que se llamaría un milagro. Un brillo cubrió a la estructura de hierro y tras desvanecerse un ser enorme salió. Midiendo dos metros y medio. Este dio un golpe al suelo, el cual se tembló debido a la fuerza del impacto. Lo suficiente como para llamar la atención del Monstruo.

Ambos seres se miraron unos segundos y en un rápido movimiento se lanzaron al ataque, ambos puños chocaron y crearon una onda expansiva. Milim quien estaba cerca de la zona del impacto salió volando por los aires.

En un rápido movimiento saco una cubeta de agua y segundos antes de impactar coloco el agua en el suelo y evito un daño mayor.

-Uff eso estuvo cerca, al menos el grandote acabara con esa cosa-.

Eso lo decía tras ver como el ser, peleaba "mano a mano" contra esa cosa llamada Warden. El ser hecho de hierro estiro sus brazos y mando a volar al Warden. Este dio un giro en el aire y aterrizo son daño alguno. La sorpresa de la chica era evidente…

-Hem no creo que eso pase enana-. Expreso Arc mientras le habla al oído.

-¡Aaaaaah!-. La chica dio un grito debido al susto que se llevó. -¡Maldito idiota me asustas!-. Recrimino mientras golpeaba el pecho del chico. Espera…ese golpe se sintió muy blando, fue entonces que lo miro y ahogo son su mano el grito que iba a dar.

La parte del pecho, la cual siempre estaba cubierta por una pechera de Netheridite, ya no estaba. Su ropa estaba hecha jirones y ni que decir sobre las otras partes del cuerpo.

-Mierda, esa cosa casi me mata…-. El joven se quejo mientras se recostaba en el piso. -Por suerte traigo dos de estas-. En su mano aparecieron dos manzanas de oro, pero tenían una peculiaridad. Estas brillaban en un tono morado…

La chica lo miro con sorpresa…no podía ser posible…no…esas frutas…aquellas que son consideradas una reliquia divina y de las cuales se pensaba que eran más un mito que otra cosa…estaban en las manos de su amigo y no solo una, si no dos de estas…

-Je…al menos eso es lo único bueno que salió de este lugar-. El chico sin dudarlo comió una de estas y a los segundos un brillo lo cubrió y las heridas mortales desaparecieron.

-Ten-. El chico le lanzo la otra a su amiga. -Guárdala, la necesitaras-. La chica atrapo la otra y con cuidado la guardo en su bolsillo.

-¿Cómo es posible que…?-. La chica quería saber como las encontró.

-Luego, menos charla y mas acción. El grandote no resistirá más. Para matar a un Warden se necesitan al menos 5 a 10 Golems-.

-¿Espera que? ¿Tu como sabes eso?-.

-Porque ya he luchado contra estas cosas antes-. La seriedad con la que dijo eso sorprendió a la chica.

-¿Si ya habías peleado…eso quiere decir que…?-.

-No porque allá peleado con esa cosa antes, quiera decir que tenga un plan para derrotarlo. Además, en aquella ocasión fue con ayuda de Fell Star, Cris, Americano y Tharado-. Expreso el chico mientras en su mano aparecía una pechera de Diamante y una Ballesta.

-Ahora entiendo porque llegaron casi muertos esa vez-. La chica dijo, mientras recordaba como el quinteto llegaron a la base al borde la muerte…

-Charla para otro día. Ahora… ¡Corre!-. Con ese grito el joven empujo a la chica mientras el ataque sónico del Warden pasaba en medio de ambos, donde segundos atrás estaban parados.

-¡Maldita sea, ¿Esto no puede ser peor verdad?!-.

-¡Cállate! ¡Acabas de decir las palabras malditas enana del demonio!-.

-¡Oh vamos, no creo que…!-.

Milim quedo callada al ver como todo el lugar temblaba con fuerza. El Warden soltó un poderoso rugido y empezó a golpearse el pecho en repetidas ocasiones. La parte del pecho brillo con fuerza, las costillas, la parte más repugnante visible empezaron a expulsar un humo azul, sé veían como pequeñas almas y no estaban muy equivocados que digamos. Un ataque, el cual a simple vista era por lejos más poderoso que los anteriores salió disparado.

Tanta fue la fuerza que la cueva empezó a sacudirse con violencia y del techo empezaron a caer cientos de estalactitas y piedras y a su vez…

Todo el lugar se cubrió con horribles chillidos y sonidos raros. Los gritos de almas en pena era lo único que se oía en el lugar. Ambos jóvenes se taparon los oídos debido a los gritos.

De la tierra emergió la pesadilla del día de hoy de ambos jóvenes…

Otro Warden…solo que este era un poco diferente. Era más grande…eso era lo que se veía a simple vista. Solo que el color era diferente, era café con flamas rojas y sus cuernos parecían ser los de un alce. La parte del pecho tenia no solo pequeños espectros saliendo de este, si no que cuerpos putrefactos a medio descomponer.

-¡Genial! ¡Simplemente genial!-. Arc se dijo a si mismo mientras su visión se reducía ampliamente.

-¡AAAHHHH! ¡Mis ojos! ¡¿Qué les paso a mis ojos?!-. Milim grito con desesperación tras perder gran parte de su visión.

-¡Están bien estúpida, este es otro de los efectos del Warden! ¡Solo quédate quieta y no grites más, iré por ti!-. Grito el chico a su amiga. El mencionado se tomo un balde de leche que saco de su bolsillo y el efecto de oscuridad había desaparecido. Tomo con rapidez una opción de visión nocturna y lanzo varias bolas de nieve. El sonido distrajo a ambos Wardens. Los cuales fueron en dirección del sonido destruyendo todo a su paso.

Con cautela, el chico camino agachado, sabia que si daba un paso en falso estaba super ultra hiper mega jodido. Al ver a su amiga ya cerca, este miro sobre si mismo. Sonrío al ver algo que lo podría ayudar.

-[Espero que sirva…]-. Con su ballesta, lanzo varios cuetes, los cuales explotaron a la lejanía y llamaron la atención de ambos monstruos.

-[Eso los mantendrá lejos unos minutos]-. Tras es pensamiento, fue que llego hasta donde estaba su amiga y le dio de beber un balde le leche y una poción de visión nocturna.

-¿Arc como los derrotaremos?-.

-Respuesta corta, no podemos. Respuesta larga huir-. El chico dijo en voz baja mientras alzaba a la chica y la pechera de diamante desapareció. En su lugar dos alas de color morado con leves destellos purpuras aparecieron. }

-¿Elitrás? ¿Tu como…?-. pregunto la chica, la cual se veía que estaba en las últimas, ni aun cuando se comió la manzana de Nocth le ayudo…se ve que ella recibió de lleno el ataque del Warden mas grande.

-Bien mira, nos iremos de aquí. Dime que traer tu cofre de ender-. El chico casi parecía suplicar con la mirada a que su amiga sea útil en algo en esta vez…

-Si, sabes que no lo dejo-.

-Bien, huiremos al infierno-.

-¿Espera que?-. Eso fue lo ultimo que pudo decir mientras en la otra mano del chico se veían varios fuegos artificiales.

-¡A tomar por culos malditos adefesios, nos veremos en la próxima!-. Tras ese grito, ambos Wardens "vieron" como sus presas salían volando del lugar.

Lanzaron sus ataques sónicos a su máxima potencia, sin embargo, era tarde, debido a la altura y lejanía, ambos ataques se disiparon en el aire. El chillido de odio de ambos seres aún se podía escuchar. Con más rápides el chico quemo los fuegos artificiales, que a su vez, lo empujaron más rápido.

-Arc eres un estúpido, eso nos pudo haber matado-.

-Pero no lo hizo, así que a callar-.

-Tu pequeño idiota…-.

-No creo que estes en condiciones de decirme algo…-. La chica solo chasqueo la boca, mejor duerme un rato…si mejor eso…el joven solo miro a su amiga como se dejo llevar por los brazos de Morfeo. El chico sonrió para si mismo mientras esquivaba unas estalactitas y se perdía en la oscuridad del lugar…

Con eso último fue que desaparecieron, mientras que ambos Wardens soltaron un grito de furia…

Sus presas habían escapado…por ahora…