Capitulo 3

Ranma pudo contemplar la belleza de la chica, por mucho estuvo buscando alguien que pudiera quitarle cierto problema que le aquejara, al fin encontró lo que quería.

-Happosai, no quiero que tu ni esta gente se pare en mi palacio, escuchas.

-No mi señor, le prometo que no entrare, perdóneme no era mi intención dañarla, yo no sabía.

—Sabes no me interesa, solo necesito a la chica, Sasuke preparamos todo es momento de irnos ten cuidado con ella, en cuanto lleguemos hay que curarla.

-Si Señor, vamos hay que partir,

Todos los hombres emprendieron el viaje, Akane entre recuerdos, ve al hombre que va enfrente de ella, Ranma sonríe comenzando una pequeña platica.

-Pronto estará bien, sé que fue traumático lo que vivió, pronto lo olvidara, además va a estar mejor conmigo que en esa aldea.

-Gracias, pero no quiero causar más problemas.

-No diga eso, usted me ayudara mucho ya hablaremos con más clama le parece.

-Claro, gracias por ayudarme, no tengo con que pagarle.

-No se preocupe por ello, después le diré de qué manera.

Toda la cuadrilla encabezaba el viaje, era tarde ya, Akane estaba muy herida, cansada, el agotamiento físico le pasaba factura, Ranma tomo la decisión de descansar todos lo necesitaban, así que acamparon, en tanto fue pasando la noche, ayudaron a Akane para curar sus males.

Ya muy temprano siguieron su camino, Akane un poco más recuperada, fue admirando todo lo que veía a su camino, se preguntaba a donde iba a estar, donde viviría, muchas preguntas resaltaron en su mente, Ranma la saca de sus pensamientos.

-Ya casi llegamos, Señorita, espero este complaciente con mi hospitalidad.

-No está bien, estaré encantada le agradezco mucho.

Se comienza a deslumbrar el gran palacio imponente que se asomaba, Akane se dio cuenta que no iba a poder pagar las atenciones del joven emperador.

Al llegar, Sasuke ayuda a bajar de la carreta a Akane, al hacerlo toda la multitud la vio con intriga como si fuera un bicho raro, eso la incomodo reviviendo lo sucedo al día anterior le dio miedo, Ranma se dio cuenta, posando sus manos varoniles en las suyas exclamo.

—Escuchen bien, esta mujer será una más de mis doncellas, pido respeto a su persona, cada que la vean debe presentar sus agradecimientos, como si lo hicieran conmigo, quien ose de pasarse con ella, lo lamentaran mucho, eso es todo.

Todos asentaron inclinando la cabeza, en nombre de respeto, con esto Ranma dirige a Akane adentro del palacio, ambos quedan solos en el despacho del joven.

Ranma comienza a conversar con ella.

-Akane, desde cuando poses este poder.

-Bueno, Señor desde muy pequeña, es malo.

-No, todo lo contrario, jamás había visto un poder igual, este es el trato, a partir de ahora me servirás solo a mí, serás más que una del montón, por lo general tengo ciertas mujeres a mi disposición, pero no quiero que pienses que soy mala persona.

Akane lo interrumpe.

-No tengo por qué, yo no soy quién para juzgarlo mi Señor, solo soy para servirle.

-Señorita Akane, quiero usted aprenda un poco más de sus poderes, por lo que veo a un no sabe el alcance que estos tienen, necesito pulirla mejor, me interesa mucho mas de usted.

-Si mi Señor, hare lo que me pide cuando empiece.

-Tranquila, quiero que primero empiece a instalarse le dará una pequeña cabaña solo para usted.

Akane en un momento de dar su respeto se inclina hacia su emperador.

-Mi Señor le agradezco mucho por lo que hace, solo soy una humilde sierva.

-No por favor, acompañe a mi servidor Sasuke, le mostrara el lugar.

Con esto Akane sigue al pequeño hombre.

Mientras caminan por la pequeña vereda, Sasuke le explica todo lo que hace en el palacio, la rutina de siempre, le indica que lugares puede ingresar o no. Sasuke, es muy empático con ella, dándole una avenida bien recibida, le agrado mucho Akane sonroje como un tomate.

-Sasuke le agradezco el que me ayude.

-No señorita, agradezca al emperador, solo cumplo con mi trabajo, pase por favor este es el lugar, la verdad ha sido muy benevolente con usted, me permite decirle algo.

-Si dagame Sasuke.

—Nadie ha habitado en esta cabaña, parece que usted será una gran invitada de mi Señor.

-Espero serlo mi Señor ahora, es muy amable conmigo, seré su más fiel servidora es lo mínimo que puedo hacer.

-Y lo será Señorita, más tarde vendré a ver si ya pudo descansar un poco.

-Gracias Sasuke, si voy a descansar estoy un poco débil.

-Sasuke se retira de la morada de Akane, dejándola sola, las demás doncellas escucharon que había otra mujer joven dentro del palacio, si es extraño, ya que las demás no solían vivir dentro, era impuro que ellas estuvieran dentro, no tenían ese derecho, obviamente podía la curiosidad, de que derechos gozaba esta mujer y, además, quien era ella, todos murmuraban en el palacio, pero nadie se atrevía a decir algo sobre eso, prometieron al emperador que no tocarían ni hablarían de ella.

-Señora Colon, ha llegado quien usted solicito.

-Por fin la encontró Sasuke.

-A si es Señora Colon, usted cree que ella podrá curar a mi Señor de esa maldición.

-Si es ella la gran hechicera, he estado siguiendo sus pasos, no he querido intervenir en su encuentro, trate de hacerlo lo más natural posible, pero Akane es la mujer que el necesita, no solo para curar su mal, también será su perdición, no es una mujer cualquiera, es mucho más que eso voy con ella, vamos es tiempo de entrenarla.

Colon y Sasuke van hacia la morada de Akane.

La tarde comenzaba a aflorar, Ranma estaba emocionado por tener a esa gran hechicera que ha buscado por tiempo. Se decía a si mismo que por fin podría ser un hombre normal, en la pieza Akane dormía profundamente, escucha que tocan la puerta, rápido se incorpora para abrir.

Colon se presentan con ella, comenzado a platicar largo y tendido con ella, le explica cómo va a trabajar, al día siguiente ambas mujeres comienzan con su entrenamiento.

Nuevamente nuevo capítulo, al fin Akane conoce a este hombre, que será lo que esconde Ranma, de que quiere lo cure, esto está comenzando a tomar forma, gracias nuevamente por su apoyo.