Perdonen el abandono. Perdi el acceso a la cuenta y me he dedicado a usar mas AO3 pero ya es hora de que publique mis historias tambien por aqui.
Bajo del escenario, guiado por sus propios compañeros.
Desaparecieron tras la pequeña cortina que había en una esquina, la cual guiaba a la trastienda del local.
Aun podían escuchar los aplausos de fondo, lo cual no contribuyo disipar su adrenalina.
Seguía sin poder creer que en verdad había cantado ante tanta gente.
Era consciente de que se había equivocado un par de veces, porque ser autocrítico era una costumbre difícil de borrar, pero aun así toda la presentación había sido mejor de lo que se hubiera imaginado.
Sus compañeros presentaban la misma sensación de euforia, y la sonrisa era bastante contagiosa entre ellos.
—¡Fue sensacional! ¿Vieron cuantas chicas?
Hunter rodó los ojos ante esto, claro que nunca podía faltar el que pensaba con todo menos la cabeza.
—De hecho, tampoco vi a una de tus hermanas Hunter.
La mirada del rubio se ensombreció un poco. Claro que había notado la ausencia de Luz, esperaba que llegara a mitad del concierto, pero no había sido así.
Esperaba que simplemente no hubiera podido llegar al frente, de verdad deseaba que esa fuera la razón.
—¿Cuál? ¿Luz? también es linda.
—Tiene novia— Declaró secamente Hunter, cansado del rumbo que estaba tomando dicha conversación.
—¡Oh por favor! A la única que he visto con pareja es a Vee, supongo que su novia es tan imaginaria como la tuya.
Fue como si un interruptor se hubiera encendido en él. Normalmente era alguien pacifico, no le gustaba llamar la atención y prefiero ignorar comentarios como esos.
Pero aquella era la segunda vez que se metían con él, y ahora también estaban arrastrando a luz a esto.
Se volvió hacia el chico en cuestión, la furia reflejada en su rostro.
Lo tomó del cuello de la camisa, dejándolo parado de puntas por la diferencia de alturas.
—¡Repite lo que dijiste!
Grito con cierto desprecio, su razón nublada por la ira.
Entonces empezó la conmoción entre todos.
Luz de nuevo los arrastró entre la multitud, buscando colarse entre las personas que estorbaban su paso.
Había varias chicas que insistían de forma ridícula en meterse en donde había desaparecido la banda. Seguramente alguna lo conseguiría eventualmente, así que debían de apresurar el paso.
Fuera de la puerta, Vee y Masha parecían montar guardia, como vigilando que nadie que no fuera conocido traspasara el umbral.
Luz rio por lo bajo, Vee se había vuelto muy protectora con Hunter sin siquiera notarlo.
La mirada de la chica se cruzó con la suya, e inmediatamente hubo un gesto de enfado de su parte.
"oops" murmuró Luz, sabiendo el porque estaba molesta, aunque sabía que en cuanto viera a los demás lo entendería todo.
Se adelantó a propósito, aunque no había manera de ocultar la sonrisa en su rostro.
Esto claro que no le pasó desapercibido a Vee, quien ahora la observó con confusión.
—¿Dónde estabas? ¿Por lo menos oíste alguna canción?
La chica asintió, acercándose y rodeando los hombros de su hermana con un brazo.
—Oh si, alcanzamos a oír la última.
Vio la pregunta formarse en los labios de la chica. "¿oímos?" Claramente desconcertada por el uso del plural.
Sin embargo, no alcanzó a pronunciar ninguna palabra. Sus ojos se abrieron ampliamente cuando las demás figuras se presentaron ante ella.
Hubo un grito al unísono de "¡Vee!", e inmediatamente los tres estaban abrazando a la chica desconcertada.
—¡Lo lograste!— Mencionó la menor entre risas, pasando su mirada entre los tres como si fueran un espejismo.
Luz le dedicó una sonrisa algo culpable.
—No estoy segura de que fuera yo, más bien ellos…
—No estamos seguros, quizá fue un trabajo en conjunto— Amity saltó en su defensa, volviendo a tomar su mano, estrechandola con fuerza.
Luz la miró con amor infinito. Vee había extrañado ver esas emociones en ella, verla tan feliz.
Estaba seguro que Hunter… ¡Hunter!
Su mirada se giró inmediatamente a Willow, dedicandole una sonrisa emocionada.
—¡Willow, no puedo esperar a que Hunter te vea!
Las mejillas de la chica se sonrojaron, y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra, oyeron los gritos provenientes de la sala conjunta.
Todos se tensaron, pero fue Luz la que se encaminó a ver qué era lo que sucedía.
—Tranquilos, seguro no es nada. Les avisaré cuando puedan entrar.
Dicho esto, se internó en la habitación, dejando a los demás confusos y algo preocupados.
¿Qué estaba pasando?
—¡Hunter suéltalo!
—¡Que se disculpe primero!
Estaban rodeados por los demás integrantes de la banda, todos tratando de hacer que las cosas se calmaran.
Nunca habian visto al joven tan molesto, y en definitiva no esperaban esa fuerza venir de él.
—Solo decía la verdad de lo que pensamos… sobre Luz y tu…
Tartamudeo el chico afectado, sin poder encontrar manera de zafarse.
—Wow, ¿Están hablando de mi?
La voz de Luz llegó a sus oídos, y todos los presentes se volvieron a mirarla.
Hunter sorprendido, soltó a su compañero quien retrocedió claramente asustado.
Su enfado se desvaneció ligeramente al verla, por lo menos sabía que había podido llegar a oírlo.
—Solo… ¿Pueden decirnos qué rayos pasa con sus parejas? No pueden culparnos por pensar que son inventadas.
Fue otro de sus compañeros el que habló, un poco inseguro de sus palabras.
Hunter volvió a rechinar los dientes, listo para soltar un golpe. Sin embargo no vio enfado en el rostro de Luz, solo un brillo de diversión en sus ojos.
De hecho, su semblante irradiaba felicidad, algo que no había visto en Luz desde hacía mucho tiempo.
—¿Inventadas? oh no, tengo una linda novia. Se llama Amity— Declaró con una sonrisa radiante en el rostro.
Esta vez Hunter la observó confundido. Luz no solía hablar tan a la ligera de Amity, siempre había dolor y añoranza en su semblante cuando lo hacía. Pero en ese momento no era así.
—De hecho… ¿Les gustaría conocerla?
De nuevo ese brillo en sus ojos que el chico creyó se había perdido. Sintió un nudo en la garganta, tratando de procesar lo que estaba ocurriendo. ¿Podría ser que…?
—¡Por favor!— Gritó algo indignado y a modo de burla el chico que inició el incidente.
Los demás solo observaban lo callado que estaba Hunter de repente. La manera en como se había quedado mirando a su hermana, como si de repente le hubiera crecido una segunda cabeza.
Luz miró al rubio y le guiño un ojo, sabiendo lo desconcertado que debía estar en ese momento.
—Hermosa ¿Puedes pasar?
Hunter retuvo el aliento. Una figura pasó por el portal, haciendo que todos los presentes se callaran casi de inmediato.
Amity Blight les dedicó una sonrisa tímida, sin saber muy bien lo que estaba ocurriendo.
Hubo algunos silbidos, para después seguirlo de risas. Felicitando a Luz, disculpándose con ella, otros dedicándole miradas a Hunter como esperando su turno.
El chico simplemente estaba paralizado, amity era como un espejismo, aunque ella misma le dedicó una sonrisa de ánimo, lo cual lo hizo reaccionar un poco. Si ella estaba allí…¿Willow también?
Luz reparó nuevamente en él, y lo miró con una expresión brillante, junto con una sonrisa divertida.
—Oh, casi lo olvido— Dijo con un tono que daba a entender todo lo contrario, que había estado esperando el momento desde que había atravesado la puerta.
—Alguien vino a verte Hunter.
El corazón del chico dio un vuelco, sus ojos fijos en la puerta.
—Chicos, ya pueden pasar.
Hubo un murmullo detrás de la puerta, como una pequeña discusión, y después alguien apareció entrando con excesiva precaución.
Willow entró, su rostro confundido mirando a su alrededor. Esto claro hasta que sus ojos se cruzaron por fin con los de Hunter.
El ambiente se sintió tenso casi de inmediato, y Hunter sentía que le fallaban las piernas.
Era casi como un producto de su imaginación, los sueños que solía tener sobre reencontrarse con ella.
Estaba aún más bella de lo que recordaba, pero no podía encontrar la fuerza para acercarse. ¿Qué tal si de nuevo era un espejismo?
—¿Hunter…?— La voz de Willow salió tímida, lo cual era muy extraño en ella, pero sirvió para darle el valor al chico de moverse.
No se lo estaba imaginando, estaba allí, frente a él como siempre había deseado.
Se detuvo a unos centímetros de la chica, usando su mano libre para acunar su mejilla con delicadeza.
La chica abrió los ojos grandemente por la sorpresa. Sus mejillas estaban sonrojadas, así como podía sentir las suyas también.
—¿Willow?— Su voz salió débil, entrecortada. Pero esto fue suficiente para sacar de trance a la chica frente a él.
Lo envolvió en un abrazo desesperado, el cual fue correspondido de inmediato.
La rodeó con sus brazos con fuerza, aspirando su aroma y dejándose envolver por su calidez.
Las lágrimas salieron de sus ojos, y pudo sentir como su camisa se empapaba de igual manera, la chica escondiendo su rostro en su pecho.
Se sostuvieron el uno al otro con fuerza, como si su vida dependiera de ello.
Se separó ligeramente cuando los sollozos pararon, sin soltarla, pero lo suficiente para poder mirar su rostro.
Willow también alzó la mirada, una sonrisa radiante adornando su rostro a pesar de las lágrimas.
El también sonrió, y dejándose llevar por el impulso volvió a acortar la distancia entre ellos, esta vez posando sus labios sobre los de ella en un beso.
El tiempo pareció detenerse. solo eran él y ella en ese instante olvidándose de todo lo demás.
Había anhelado tanto volver a probar sus labios, y era mucho mejor de lo que recordaba.
Se separó a regañadientes cuando sus pulmones rogaron por oxígeno. Podía sentir todo su rostro ardiendo por la vergüenza, pero a la vez su corazón, (o Flap, no estaba seguro) revoloteaba con fuerza en su pecho.
Abrió sus ojos para encontrarse directamente con la mirada de Willow, sus ojos verdes brillando mientras sus mejillas presentaban el mismo color escarlata que las suyas.
Su pequeña burbuja fue interrumpida por varios sonidos a la vez. La mayoría de ellos gritos de alegría con un dejo de burla.
Se sintió cohibido, pero se aferro aun mas fuerte a Willow, mientras la chica dejaba escapar una pequeña risa por lo bajo.
—Te extrañe…
Murmuró la chica, aun sin apartar su mirada de la suya. Hunter le sonrió, una sonrisa genuina y llena de felicidad.
—Y yo a ti… como no tienes idea.
