Riku PoV.

Ha pasado un día desde que tuve que detener a Naminé. DiZ ya esta más calmado respecto al asunto.

El estado de Sora esta mucho mejor. Sus memorias están recuperadas casi al completo. Pronto será hora de que despierte. Pensar que ya ha pasado un año. Las cosas han cambiado mucho.

Me dirijo a la sala de las computadoras, a reunirme con DiZ y ver que tal esta Roxas hoy, pero cuando llego algo interesante esta pasando.

—Justo a tiempo. Encargate de vigilar un momento — me dice antes de entrar en la villa crepúsculo virtual para detener la pelea entre Roxas y el chico pelirrojo de la organización. Minutos después vuelve — Supuse que esto pasaría tarde o temprano.

—Bueno. La organización lo quiere de vuelta ¿no? Es lógico que ellos mismos vengan a buscarlo luego de que los umbrios no hicieran bien el trabajo.

Nos la pasamos viendo el campeonato de struggle. Realmente no es un juego que llame mi atención, pero algo de el me recuerda cuando jugabamos con espadas de madera. Eso si que era un juego interesante.

Roxas logra ganar, y como siempre, van a la torre del reloj a comer helados, pero esta vez el casi se cae de la torre. No hay problema que salga herido. DiZ puede encargarse de eso. Pero algo interesante pasa. Los signos de Sora cambian. Por un instante, su memoria se recupera más rápido.

—Riku. Entra a la Villa Crepúsculo virtual. Asegurate que Roxas este en su habitación. Estará dormido hasta el día de mañana. Debo crear una memoria falsa a esos tres.

Hago tal y como me ordenan. Y no me voy sin antes tomar el cristal azul que tiene Roxas. Esto también puede servir como pista para más tarde.

Vuelvo a la sala de las computadoras. DiZ sigue concentrado en el avance de Sora. Yo mientras tanto me pongo a jugar con el cristal.

—Su progreso es impresionante — dice.

—¿Qué ha pasado?

—El encuentro de Naminé con Roxas puso su corazón en contacto con el de Kairi. Y eso, de paso, ha afectado a Sora. ¿Ves?

—Naminé — mi memoria de lo que pasó ayer vuelve. Es muy valiente, pero igual que yo, tiene algo que ocultar. En este caso, su miedo a desaparecer — Es un prodigio.

—No nació como los otros incorporeos. Puede interferir en los corazones y los recuerdos de Sora y de quienes están con él.

—¿Pero de quien es incorpóreo?

—Podría decirtelo, pero quiza tu puedas decirme tu verdadero nombre.

No es la primera vez que me hace esta pregunta. No es porque no sepa que soy Riku. Es para saber si me siento como tal. Lamentablemente, la respuesta sigue siendo la misma.

—me quito la capucha — Es Ansem.

—suelta una carcajada — Es un honor, Ansem. Lo que quieres saber lo puedes leer en mis reportes acerca de ella — me da un par de papeles — No se porque tienes tanta curiosidad, pero eso te dará un par de respuestas.

—Tú sacaste el tema de ella y dijiste que era especial. No tiene nada de malo el querer saber más acerca de sus poderes y porque los tiene.

—touche.

Dicho esto salgo de la sala de maquinas para leer los informes.