— ¿Mamá estás bien? — preguntó Percy, la Diosa de inmediato abrió los ojos sorprendida de que su hijo estuviera ahí.
— Debes irte — dijo la Diosa haciendo un esfuerzo monumental para hablar.
— Percy — gritó Phoebe, el hijo de Poseidón se alejó de su mamá encontrándose frente al Titán Atlas.
— Al parecer los rumores sobre ti son ciertos niño — dijo Atlas sacando su espada, — Veamos que tan fuerte eres.
Atalanta, Phoebe y Kinzie arrojaban flechas pero ninguna de estás parecía afectar al Titán que seguía su camino en dirección a Percy, el chico arrojó una ráfaga de agua logrando que el Titán perdiera el equilibrio, de inmediato se echó a correr utilizando sus cuchillos de caza para realizarle varios cortes en el pecho al Titán. Hazel se acercó al chico logrando apuñalar a Atlas por la espalda, — Estúpidos — rugió Atlas furioso, expulsando una ráfaga de energía lanzando a todos los chicos al suelo. El Titán intentó sujetar a Percy, pero éste esquivó el ataque antes de arrojar dos ráfagas de agua para alejar al Titán.
Atlas lo observó furioso antes de correr en dirección a donde estaba Percy, el chico de igual forma arrojó ráfagas de agua pero en esta ocasión no le afectaba al Titán, esté tan pronto estuvo cerca lanzó una patada en el pecho al chico arrojándolo al piso..
— Detente — gritó Piper tratando de controlar al Titán.
— Eso no te va a servir conmigo, niña estúpida —rugió Atlas intentando golpear a la chica pero para su sorpresa una barrera de fuego la protegió.
— Espera Percy tenemos que pensar en un plan, no vamos a poder derrotarlo nosotros — dijo Reyna cuando vio que el hijo de Poseidón iba a atacar nuevamente al Titán.
Atlas por su parte había golpeado a Leo pero para fortuna del chico latino, Hazel, Atalanta y Phoebe fueron a su ayuda. Percy se quedó parado intentando pensar en algún plan, tal vez si los 8 pelearán al mismo tiempo le podían ganar al Titán pero este estaba demostrando ser más fuerte de lo que pensaba, y no creía que tuviera la suficiente energía para repetir el mismo ataque que había hecho contra Ladon, si tan solo contarán con la ayuda de un Dios para derrotar a Atlas.
— Cómo no lo pensé antes — murmuró Percy antes de correr a donde se encontraba su mamá, después de todo si él la liberaba ella iba a poder derrotar a Atlas con la ayuda de los siete.
— Mamá dame el peso del cielo — gritó Percy mientras daba unos pasos para acercarse a donde estaba la Diosa sosteniendo el cielo.
— No, Percy — respondió Artemisa. Tenía la frente llena de un sudor metálico como el mercurio. — No sabes lo que dices. ¡Te aplastará! — Él miró a su alrededor viendo como sus amigos apenas podían mantener a raya a Atlas, pronto vio como este pateo con fuerza a Reyna arrojando a ésta contra la pared quería ayudar a sus amigos pero sabía que él no tenía muchas fuerzas para derrotar al Titán su mejor esperanza era que su mamá peleará contra él. Pero antes de que ella pudiera decir algo él utilizó su espada para cortar las cadenas que tenían sujetada a la Diosa para posteriormente arrodillarse en el suelo y alzar las manos para cargar el peso del cielo.
— Resiste Percy — dijo Artemisa antes de dejar que Percy cargara solo el peso del cielo, él le dio una pequeña sonrisa para tranquilizar a la Diosa. Tan pronto como la Diosa dejó de cargar el cielo, el chico sintió como todos sus músculos se tensaban, no entendía cómo su madre había sido capaz de haber aguantado eso, trato de ver que estaba pasando en la batalla, pero las gotas de sudor resbalaban sobre su frente haciendo imposible que pudiera mantenerse con los ojos abiertos
— ¿Pero mira quién por fin está libre? — exclamó Atlas con sarcasmo al ver la Diosa de la Caza libre, ella solo se le quedó viendo fijamente antes de correr en dirección a este con dos cuchillos de caza. Él Titán trató de golpearla pero fue golpeado por una lluvia de flechas cortesía de Phoebe y Atalanta antes de que Artemisa realizará varios cortes en el pecho de este. Pero el Titán se recuperó de inmediato lanzando una patada a la Diosa para después correr en dirección a donde estaban las dos cazadoras.
— Maldita sea — exclamó Atlas con furia cuando cayó al piso cortesía de una bola de fuego lanzada de Leo, él Titán trato de ponerse de pie pero en esta ocasión Reyna, Hylla, Hazel, Piper y Leo se abalanzaron sobre de este golpeando al furioso Titán sin que este se pudiera poner de pie. — Son unos malditos estorbos — grito Atlas antes de expulsar una ráfaga de energía tirando a los cinco semidioses al piso.
— Ustedes serán los primeros en morir de esta nueva Guerra — dijo el Titán con una sonrisa maliciosa, Artemisa de inmediato se recuperó y sujetó la jabalina del Titán para después darle unas patadas a este para que se arrodillara.
— Aguanta un poco más hijo — dijo Artemisa mentalmente al ver la mirada de cansancio que tenía Percy, apenas llevaba unos minutos sosteniendo el peso del cielo pero para él parecía que había pasado una eternidad no sabía cómo su mamá lo soportó todo este tiempo. Sentía como sus músculos ardían a cada minuto, no creía que fuera a resistir mucho tiempo.
— No peleas mal para ser una chica — dijo Atlas con una sonrisa mientras se ponía de pie antes de querer atacar a la Diosa la cual se movía rápidamente llevando a este a donde se encontraba Percy. — Pero no eres rival para mi — El finto a la Diosa la cual había esquivado el ataque pero antes de que se diera cuenta este la golpeó en las piernas haciendo que cayera al piso.
— No — gritó Phoebe, ella saltó entre Atlas y Artemisa y lanzó una flecha a la frente de este, donde quedó alojada como el cuerno de un unicornio. Atlas bramo de furia pero antes de que pudiera hacer algo en contra de la cazadora Artemisa lo pateó en el pecho con furia lanzando por los aires al Titán, que cayó a un costado de donde se encontraba Percy este de inmediato se desmayó agotado por todo el esfuerzo que había conllevado soportar el peso del cielo.
— ¡¡Nooooo!! — rugió con furia Atlas mientras al ver que había regresado a su antigua maldición, Artemisa no perdió tiempo y alejó a Percy del furioso Titán.
— ¿Cómo está? — preguntó Piper nervioso al ver que su amigo seguía con los ojos cerrados, para sorpresa de todos, Percy tenía un manchón de pelo gris.
— Estoy bien, no se preocupen, solo quise tomar un pequeño descanso — respondió Percy, aún con los ojos cerrados, se sentía tan agotado, como si hubiera cargado toda una eternidad el cielo. — Me alegro que estes bien mamá lamento haber tardado tanto.
La Diosa le sonrió pero él no sabía si era para regañarlo.
— No vuelvas a hacer algo así otra vez niño — regaño Artemisa con dureza mientras le daba un abrazo a su hijo con cariño lo había extrañado tanto y estaba contenta de que este estuviera bien.
— No me gustaría interrumpirlos pero necesitamos regresar lo más pronto al campamento — dijo Hazel apenada aunque demasiado preocupada por sus amigos, Percy asintió con la cabeza mientras trataba de ponerse de pie.
— Todos tómense de las manos — ordenó la Diosa antes de teletransportar a todos ellos de regreso al Campamento Mestizo, todos ellos vieron como este se encontraba bastante destruido solo esperaban que hubieran llegado a tiempo.
— Lo siento Artemisa pero tu no vas a poder detener la batalla. — dijo Deimos con una sonrisa maliciosa mientras Fobos aparecía aún costado de su hermano.
— Ustedes vayan a ver a los semidioses me encargare de ellos — dijo Artemisa sin apartar la vista de ambos Dioses Menores, los chicos vieron con nerviosismo antes de correr en esa dirección a excepción de Percy.
— En verdad me sorprendió demasiado que tu asesinarás a Enio, no se ve que seas tan fuerte — Percy lo vio con furia antes de lanzar una ráfaga de agua pero aún estaba demasiado débil, lo cual lo pudo eliminar con facilidad Fobos. — No lo entiendo, eres tan débil.
Antes de que este pudiera responder, Deimos le arrojó una bola de energía lanzando a Percy por los aires.
— Maldición — murmuró Percy con frustración al soportar el peso del cielo lo había agotado demasiado y eso aprovechó Deimos para golpearlo en repetidas ocasiones hasta que Artemisa apareció apuñalando a este por la espalda.
— Tú tienes que ir a ayudarlos Percy, ellos no van a poder solos — dijo Artemisa señalando hacia donde Jason peleaba contra Hazel, la chica había resultado ser bastante fuerte pero aún así no podía contra el hijo de Zeus. – No te preocupes por mí puedo sola contra ellos, cuídate hijo.
Percy suspiró con frustración mientras trataba de ponerse de pie, si la pequeña pelea que tuvo contra Ladon lo había agotado, el cargar el peso del cielo lo había dejado por completo sin fuerzas y en esas condiciones no duraría mucho tiempo peleando contra Jason, tenía que pensar en algún plan para poder vencerlo sin tener que ocupar sus poderes, tal vez con la ayuda de Hazel podría ganar, aunque también podía ir y meterse al mar pero no creía que sus amigos durarán mucho tiempo peleando contra Jason, — Tengo que llevarlo hasta la playa — murmuró el chico, tratando de pensar cómo llevar a Jason.
Vio que el hijo de Zeus estaba combatiendo contra cinco y aun cuando lo superan en número no lograban vencer a Jason, el chico observó frustrado, sabía que en condiciones normales no se tendría que preocupar pero estaba demasiado débil, tenía que ser inteligente. El chico caminó lentamente ahí se pudo percatar de la destrucción que había por el campamento y de algunos de los heridos, incluso muchos de ellos lo ignoraron sin dejar de ver la pelea.
— ¿Percy? ¿Dónde has estado todo este tiempo? — dijo Will tomando del brazo a Percy para que no se acercara más a Jason.
— ¿Tendrás un poco de ambrosía? — preguntó Percy, pero Will negó con la cabeza, ¿Por qué todo tendría que ser tan difícil? pensó frustrado.
El chico caminó en dirección a la playa antes de arrojar un par de flechas al furioso Pretor, el resto de campistas lo observaban sin entender cómo es que un hijo de Apolo iba a poder derrotar a Jason que había demostrado ser bastante poderoso, ya que ni los semidioses más fuertes pudieron hacerle daño.
Will intentó ir en su ayuda pero un rayo alejó al hijo de Apolo, — ¿Quién eres tú? — cuestiono Jason mientras se retiraba tranquilamente la flecha que tenía incrustada en el hombro, Percy solo se quedó en silencio antes de disparar más flechas en contra del Pretor; él cual las pudo esquivar con suma facilidad antes de arrojar un rayo hacia Percy golpeándolo en el pecho, provocando que cayera al suelo.
— Por Hades — murmuró el chico, tirado en el suelo Percy observó con cierta curiosidad los cielos. El cielo estaba completamente nublado, incluso pensó que en cualquier momento empezaría a llover y lo que más le interesó, es que esté respondía a las emociones de Jason.
Percy logró ponerse de pie y echó un vistazo a su espalda, la playa se encontraba aún lejos, y no creía que llegaría hasta ahí, tal vez era hora del plan B. — Pensé que eras más fuerte — dijo Percy esbozando una sonrisa, pudo notar como Jason lo veía furioso, pero lo mejor es que el cielo se oscurecía más, tal vez el plan B si funcionaría.
Jason en esta ocasión arrojó nuevamente un rayo pero Percy lo logró esquivar para después lanzar un par de flechas, — Creo que no eres tan fuerte como decían — dijo Percy ante la mirada de todos los semidioses, ninguno entendía porque hacía enojar a Jason.
Percy por su parte intentaba retroceder, si su plan no funcionaba necesitaba correr al mar y era mejor mantener una distancia segura con el hijo de Zeus. — Eres un maldito idiota — dijo Jason antes de arrojar varios rayos en dirección al chico, que para sorpresa de todos este lograba esquivarlos.
— Vamos Jason, mi abuela se mueve más rápido que tú, intenta esforzarte más — dijo Percy con una sonrisa, solo aumentando más el enfado de Jason, él cual respondió lanzando un rayo en dirección a este el cual había logrado golpear a Percy.
Pero antes de que este le pudiera hacer algo Atalanta le disparó varias flechas para alejarlo. — ¿Por qué lo estás haciendo enojar? — grito Atalanta furiosa, — Porque no dejas de jugar y peleas contra él.
Ninguno de los campistas o Legionarios que estaban en el campamento se imaginaron lo que estaban a punto de ver, Percy sólo le sonrió antes de abrazar a la cazadora.
— Vamos Ata, ya pareces mi madre — dijo Percy con una sonrisa tratando de calmar a la cazadora, pero esta le respondió lanzando un golpe a la cabeza.
— Por si no lo recuerdas soy tu hermana mayor, así que deja de estar haciendo tonterías y pelea con todas tus fuerzas. — regaño Atalanta duramente pero Percy seguía igual de tranquilo.
— No puedo pelear contra él, necesito llevarlo al mar para que pueda recuperar mis energías — explicó Percy sin poder ocultar su frustración, ninguno de sus dos planes estaba funcionando tal y como esperaba.
— Haberlo dicho antes menso — dijo Atalanta, — Saca tu arco, disparemos los dos al mismo tiempo.
Percy asintió, ambos dispararon varias flechas, aunque ninguna lograba hacerle daño a Jason, aunque habían logrado retroceder pero aún se mantenían alejados de la playa. — Basta de juegos — rugió furioso, golpeando a Percy en el pecho con un rayo.
— Después de esto, voy a necesitar unas vacaciones — murmuró el chico con dolor, Jason había aprovechado para acercarse hasta colocarse encima de él.
— Vas a morir lentamente — dijo Jason apuñalando a Percy en el hombro, las cazadoras intentaron ir en su auxilio pero el chico arrojó un par de rayos impidiendo que se pudieran acercar.
Percy intentó alejarse pero fue inútl, la presión que ejercía Jason era mayor, pero a pesar de la situación el dolor iba disminuyendo, el chico echó un vistazo y se percató que había logrado llegar a su objetivo. Podía sentir cómo las olas del mar le daban calidez. Reuniendo sus últimas energías logró expulsar una ráfaga de agua alejando a Jason unos metros.
Jason se puso de inmediato observando a su alrededor, intentando ver quien lo había atacado, lo que Percy aprovechó para arrastrarse más adentro, donde el mar cubría todo su cuerpo, — Tus estúpidos juegos han terminado — dijo Jason mientras se disponía a apuñalar nuevamente a Percy pero en esta ocasión su espada fue detenida por el agua, intento hacerlo nuevamente pero ninguno de sus ataques lograba tocar al chico.
Percy abrió los ojos para después esbozar una sonrisa, arrojando una ráfaga de agua lanzando al Pretor al suelo, Percy de inmediato se puso de pie, — Como amo el mar — murmuró el chico, mientras sentía cómo su cuerpo recuperaba la energía perdida.
El resto de semidioses observaba en silencio, a pesar de los ataques ahora Percy se veía en mejor estado. — No quiero pelear contigo, nosotros no somos el enemigo — dijo Percy esperanzado de evitar una pelea contra Jason, este solo lo observó antes de arrojar un rayo, el cual estalló cerca de este haciendo que todos tuvieran que cerrar los ojos.
— Bastardo — murmuró Jason enfadado al ver que Percy no había sufrido ningún daño y al igual que todos este estaba sorprendido al ver una barrera de hielo a unos cuantos metros de Percy. Nico y Thalia por su parte se observaron fijamente con un gesto de preocupación, el hijo de Poseidón había llegado.
— No me importa de quién seas hijo aun así vas a salir perdiendo, no eres rival para mi — dijo Jason con furia mientras electrocutaba todo su cuerpo, pero para su sorpresa Percy solo sonrió tranquilamente aumentando su furia.
— Si lo que quieres es luchar, entonces vas a perder — dijo Percy tranquilamente mientras una creaba una armadura de hielo, Jason lo vio con furia antes de salir disparado en donde estaba el hijo de Poseidón pero este se movió rápidamente esquivando su ataque para después arrojar una ráfaga de agua a Jason.
— No voy a perder soy un hijo de Zeus — gritó Jason con furia mientras se abalanzaba sobre Percy logrando apuñalar a este en el estómago, pero para su sorpresa su espada no pudo traspasar la armadura de Percy.
— Lamento decirte que estás en mi terreno — dijo Percy con una sonrisa, para sorpresa de todos unas manos de agua tomaron a Jason antes de arrojarlo por aires. Lo que le dio tiempo al hijo de Poseidón para observar a todos los campistas y cazadoras que veían la batalla.
— No juegues con él, derrotalo ya — dijo Atalanta acercándose a su hermano, Percy permaneció en silencio antes de sonreír.
— Tranquila Ata, yo soy más fuerte, lo tengo todo controlado — dijo Percy con una sonrisa, quería demostrarles a todos la fuerza que tenía, el chico sacó su arco disparando varias flechas, en esta ocasión las flechas eran de hielo, y aunque Jason intentó detenerlas varias se le incrustaron en los brazos.
— Cuidado Percy — el hijo de Poseidón se dio la vuelta de inmediato logrando esquivar el ataque que le lanzaba Thalia, pero no contó con la misma suerte para esquivar el ataque de Nico.
— ¿Qué es lo que pasa? — preguntó Percy sin entender por qué el hijo de Hades lo atacaba, pero él se quedó en silencio sin siquiera voltear a verlo. Thalia se volvió a abalanzar logrando clavar su daga en la armadura de Percy.
— ¡Thalia! ¡Él no es el enemigo! — escuchó gritar a Clarisse pero eso no sirvió de nada ya que la hija de Zeus continuó con sus ataques contra Percy.
— Espero que puedan perdonarme — murmuró Nico creando un ejército de esqueletos para distraer a las cazadoras, quienes intentaban llegar hasta Percy.
— Nico tienes que parar esto — gritó Bianca corriendo desesperado para poder llegar hasta donde su hermana estaba.
— Lo siento, pero tu eres lo más valioso para mi, no puedo dejar que mueras — dijo Nico derramando un par de lágrimas, sabía que lo que hacía estaba mal.
— Espero que algún día puedas perdonarme Bianca — murmuró Nico golpeando a su hermana para después unirse a Thalia y Jason.
Percy arrojó una ráfaga de agua alejando unos cuantos metros a Thalia, — ¿qué es lo que pasa? — preguntó Percy intentando entender lo que estaba pasando, Reyna, Hylla, Phoebe y Clarisse lograron eliminar a los esqueletos que estaban más cerca a Percy para su mala fortuna se vieron atacados por Jason.
Ambos hijos de Zeus dispararon rayos contra Percy derrumbando a este al piso y alejándose de la playa, — Nadie se puede comparar a la fuerza de los hijos del Rey de los Dioses — dijo Jason con una sonrisa antes de abalanzarse sobre de Percy, aunque para sorpresa de ambos chicos, alguien se interpuso salvando al hijo de Poseidón.
Percy sintió como si le cayera un balde de agua fría, solo pudo observar como la espada de Jason sobresalía del cuerpo de su salvador.
