-No te ayudaré a cazar a la Araña, Kurapika, estoy retirado. – Dijo Killua con firmeza.
-Eso no fue lo que dijiste cuando mataste a la Quinta Pata de la Araña. – Contestó Kurapika.
Acababan de llegar al departamento de estudiantes en el que Gon y Killua vivían junto con Alluka, encontrándose Leorio y Kurapika discutiendo junto a Gon, Alluka y Killua, cual sería su siguiente movimiento en cuanto la persecución de la Brigada Fantasma.
-¡Yo solo lo hice por Alluka! – Gritó el peliblanco enojado.
-¿Y no puedes hacer esto por mi entonces? - Preguntó Kurapika con rabia.
-¡Ya estoy haciendo bastante con dejarte alojarte aquí en mi apartamento! – Arremetió Killua desesperado.
Kurapika gruño en silencio. Si bien Killua estaba siendo generoso al dejarlo usar su apartamento como base de operaciones, consideraba que, el hecho de que se negara a cooperar más allá de eso le hacía hervir la sangre. Kurapika necesitaba hombres fuertes para arremeter contra la Araña y aunque confiaba en las habilidades de Leorio, sabía que era muy poco para poder deshacerse de Chrollo y compañía.
Un sonido del celular de Kurapika los puso a todos en alerta. Pese a ser un número desconocido Kurapika no dudo en contestar con altavoz.
- Habla Kurapika. ¿Qué necesita? – Dijo el rubio.
- Creo que ya nos conocemos. Mi nombre es Milluki Zoldyck.
Killua estuvo a punto de gritar de sorpresa al reconocer la voz de su hermano en el teléfono de Kurapika.
- Ya traté de negociar contigo antes y no hubo éxito, no me interesan tus servicios. – Dijo Kurapika.
- ¿Incluso si mi precio fuera solo 9850000 jennys? – Dijo el Zoldyck con seriedad.
Kurapika parpadeó extrañado, pues si bien era un precio alto, en comparación con los demás precios de los Zoldyck por blancos como la Brigada Fantasma, parecía una ganga.
- Es más, lo podemos dejar a la mitad e incluso lo puedes depositar en un plazo de dos años sin intereses. – Continuó Milluki.
- ¿Qué diablos quieres? ¿Por qué nos ofreces esos precios tan bajos? – Preguntó Kurapika.
- Tengo información privilegiada de la Brigada Fantasma y ese es el precio que le pongo. Pero si ustedes quieren puedo acompañarlos y ayudarles a terminar el trabajo con esos bichos. – Dijo Milluki.
- ¿De que información nos hablas? – Volvió a interrogar Kurapika.
- Se su localización exacta. Y para mostrar que no miento se las diré gratis y si quieren saber más ustedes me pagarán.
- Dila entonces.
- Se encuentran en el mismo continente que ustedes, pero en vez de estar en la Árena del Cielo y sus cercanías, se encuentran en una ciudad costera de Padokea.
A Kurapika le brilló el ojo sano al escuchar eso. Lleno de curiosidad y dispuesto a jugarlo todo con tal de ganar Kurapika contestó.
- Acepto toda tu información y te depositaré los 9850000 jennys. – Dijo Kurapika con seguridad.
- De acuerdo. Estaré en el hotel Pariston Hill Inn de la ciudad de Pasckal toda la semana para que me localices y te pase toda la información. De hecho, incluso podría ayudarte a darles caza a esos hijos de puta sin ningún costo adicional.
- De acuerdo. Estaré allí mañana por la noche a más tardar. – Contestó Kurapika.
- Excelente. ¿Alguna duda?
- ¿Por qué haces esto? ¿Por qué hasta ahora nos ofreces ayuda para localizarlos después de negarte tanto y por qué ahora a un precio que no es ni siquiera una octava parte de la oferta inicial que teníamos? – Preguntó Kurapika.
- Digamos que tengo mis motivos personales. Tengo mis razones para odiar a la Brigada Fantasma y no pienso desperdiciar ni una oportunidad para que ellos caigan por su propio peso. – Concluyó Milluki con frialdad, tras lo cual colgó.
Todos estaban atónitos. No solo la Brigada Fantasma se encontraba en otra parte del continente, sino que también ahora Milluki por alguna razón le prometía información confidencial a un precio relativamente bajo para los millonarios estándares de los Zoldycks.
- Definitivamente tuvo que haber pasado algo muy inusual para que Milluki hubiera decidido trabajar contigo de esa manera. – Dijo Gon a Kurapika.
- Mi hermano no actuaría así en circunstancias normales. Si algo nos enseño nuestro padre es a tener cuidado de la Brigada Fantasma. – Contestó Killua.
- ¿Entonces sugieres que esto es una trampa? – Preguntó Kurapika.
- No, pero sé que tuvo que haber pasado algo muy turbio para que mi hermano este actuando así. Casi pareciera que está desesperado por vengarse de la Araña por algo.
- ¿Pero qué sería ese algo?- Cuestionó Gon.
- Por lo que he escuchado, Illumi era parte de la Brigada Fantasma y desapareció tras el viaje al Continente Obscuro y Kalluto sigue siendo parte de la Brigada Fantasma hasta donde yo se. – Dijo Killua con seriedad.
- ¿Entonces Milluki quiere matar a Kalluto? – Exclamó Alluka horrorizada.
Kurapika frunció el ceño, decepcionado de haber vuelto a caer en lo que parecía otra pelea entre una familia millonaria y privilegiada. Seguramente ese cerdo de Milluki estaría peleándose por la herencia familiar o el título de sucesor de el patriarca de aquella familia de asesinos. Y ahora estaba aprovechando la situación para liquidar a su hermano y ser el único en la línea de sucesión. Pero antes de que pudiera comentar la situación Killua tomo la palabra.
- No. No creo que Milluki quiera eliminar a Kalluto. Ellos siempre han tenido buena relación y la muerte de Kalluto no le traería nada bueno. Parece que hay algo más por lo que este actuando así.
- Pero eso no explica porque si las acciones de ayudarnos pudieran poner en peligro a Kalluto por ser miembro de la Brigada Fantasma. – Dijo Leorio.
Killua tragó saliva con incomodidad al analizar las palabras de Leorio y todo lo que había acontecido en aquel cuarto recientemente.
- Quizá Kalluto ya no sea parte de la Brigada Fantasma. – Sugirió Gon.
Sin embargo, el rostro de Killua se mantuvo serio ante tal sugerencia, igual que el de Kurapika quien comenzaba a vislumbrar una obscura posibilidad de que le pudo haber pasado al pequeño Zoldyck. Fuera lo que fuera, los jóvenes presentían que algo macabro se cocinaba en el seno de la Familia Zoldyck y la Brigada Fantasma.
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Quien diría que regresé por más de este fanfic que ya parece novela, jaja.
¿Y qué creen que haya pasado con Milluki para ayudar de esa forma a Kurapika? ¿Le habrá pasado algo a Kalluto, o simplemente el otaku de la familia se volvió completamente loco? Por cierto, de acuerdo con los datos de HxH un Jenny es el equivalente a 0.010 dólares estadounidenses, haciendo que lo que Milluki les pedía como pago a Kurapika rondara en 103886.50 dólares estadounidenses; ósea un billetón pero recordemos que es ficción y aquí en mi ficción el Kurapika puede gastar a lo loco como Batman (¿?).
Muchos saludos a Monnies y todos mis lectores silenciosos.
