Ubicación: Antes de los exámenes chunnin, después del arco de Zabuza.

Tale 3. Servicio a la comunidad, a la orden parte1

-Yo no sé preparar ramen. - repuso la chica disgustada.

-Aprenderás a hacerlo, vamos ponte esto. - Señaló el sensei sonriendo tras su máscara con un mandil blanco en las manos.

-Kakashi-Sensei, por qué no me dio el trabajo que le encargó a Naruto. - decía la niña mientras se ataba el cabello en un moño. -Se cuidar niños pequeños y la hija del señor feudal es encantadora. -Hizo un puchero mirando a su sensei, en casa eso siempre funciona.

-Sakura...- Kakashi cerró los ojos, bueno su único ojo visible. Luego con una sonrisa cubierta por su máscara dijo- Lo siento, ni poniendo esa cara tan dulce me vas a convencer. Además, ya sabes que esto no está en mi poder. El propio Hokage fue quien destinó que trabajos deberían hacer hoy y a quien ayudar.

No había mentido del todo, al menos no en su caso. Puesto que el mismo Tercero lo había decidido personalmente, mientras fumaba su pipa y revisaba las fotografías de los gennin sobre su escritorio. Pobres gennin. Realizarían las tareas gratis, habría que agregar, en esos tres días tradicionales. Servir a un aldeano por tres días era parte del buen desempeño como shinobi además que ayudaba a fortalecer los lazos con los no ninjas. Una buena estrategia para que los futuros shinobi de la Hoja se ganen la confianza de los aldeanos y estos cuenten con ellos para protegerlos y también para que paguen más por las misiones por supuesto.

Desde este día, los gennin de la aldea tenían la obligación, bien el deber de ayudar a algún aldeano sin cobrar. Solo podían pedir las tres comidas diarias y alojamiento en sus hogares. Los genin deberían ayudar lo más que puedan, desde cuidar bebés hasta ir de pesca. Claro que siendo monitoreados por sus senseis respectivos.

Kakashi sintió algo de lástima por su alumna. Pero tenía una buena recompensa para ella, una que no se imagina. Había leído uno de esos manuales para comprender a las chicas de su edad. ¿Qué? si sabía leer otra cosa además de porno. Dónde está la sorpresa. Ignorantes.

Kakashi no había decidido el trabajo de la chica, pero si el de los otros dos. Solo pensar en haber puesto a Naruto a cuidar niños, lo hizo reír tras su máscara. Pero era algo que iba bien con Naruto. Podría jugar y divertirse. Confiaba en el chico. Además, esto lo ayudaría a ser un buen padre en el futuro. Algo así había leído en el mismo manual de adolescentes. Tendría a su disposición a toda la servidumbre de la enorme mansión, a cambio de cuidar de una niña solitaria cuyos padres raras veces estaban en casa.

Y en cuanto a su niña, ella tenía que aprender a ser menos vanidosa y más servicial. Él no duda de los buenos sentimientos de la chica, pero estaba de acuerdo con la decisión del Hokage. Además, no era algo tan grave, después de todo no le había tocado algo como a Ino Yamanaka quien tenía que ayudar a cuidar una granja por tres días. - Y de lo poco que se salvó su alumna de ir en su lugar.

- ¿De qué se está riendo, sensei? - preguntó la niña disgustada.

-De nada, adiós. Diviértete- y desapareció en una bomba de humo.

-Ka-kashi- sensei...-con una vena en la frente.

-Niña apresúrate, tenemos mucho trabajo que hacer. - Repuso Teuchi desde la cocina.

Sakura suspiró resignada. - Si, ya voy.

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¡¿QUÉ?!- El caballo que llevaba el carruaje dorado donde iban el rubio y su sensei casi termina por lanzarlos al aire, por el susto que le dio ese grito.

-Naruto, ten más cuidado. -respondió algo disgustado.

- Pero Kakashi-sensei vamos, el viejo me conoce. ¿Por qué le dejaste esa tarea a Sakura-chan y no a mí? ¡Esa tarea fue hecha para mi ttebayo!

"Además si hiciera un buen trabajo terminaría por darme un vale, o un tazón gratis."- Pensaba el chico esperanzado de que su sensei cambie de parecer.

Mmm... veamos- ojeando su libro y acomodándose de nuevo. No quería complicarse con explicaciones, entonces mintió para no decir que lo de Sakura no lo había decidido él.

-Tu llegaste tarde y decidí asignar esa tarea a alguien que llegó temprano. Ya sabes, alguien responsable.

- Llegar tarde, y quien lo dice...- murmuró entre dientes. -Ande, no sea malo sensei. Además, encima es una niña. ¿Cómo espera que la cuide yo, ttebayo?

- Ya, ya anímate Naruto. Será una buena oportunidad para madurar. Lo vas a hacer muy bien.

-Madurar...- Naruto hizo un gesto gracioso con sus ojos- No, no es justo, Sakura-chan estará ayudando a preparar ramen. Y un segundo...

Que hay de Sasuke, ¿dónde está Sasuke, sensei? - preguntó otra vez asombrado al notar que su sensei comenzó a reirse detrás de su máscara- ¿Qué, qué es lo gracioso? - Estaba por desesperarse de nuevo.

Naruto tiró del chaleco de Kakashi, pero él seguía como si nada. - Vamos, dígame...dígame ya, ¿qué le tocó hacer Kakashi-sensei?

- ¡Ah, ya se! -lo apuntó con el dedo. - ¡Seguro le dejaste lo más fácil a él ttebayo!- bramó enojado por la preferencia que a simple vista veía por parte de su sensei por el Uchiha.

-Mmm, no estoy seguro si es lo más fácil. Pero de todos ustedes, es el que me da más curiosidad. - Dijo al fin mirando hacia su libro para volver a reírse.

Naruto solo se resignó enojado y cruzado de brazos.

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-¿Está bien aquí?- dijo el chico de cabello negro llevando una enorme caja de cartón con numerosos objetos.

-Mmmm...- el hombre de cabellos fucsias miró a su alrededor. El lugar era un ático estaba lleno de polvo y telarañas. Miró al muchacho y luego cerró los ojos, pensativo mientras tocaba su barbilla.

Llevó tan buen rato que el chico llegó a cansarse y decidió soltar cuidadosamente la caja al suelo. Pero estaba tan llena de objetos que dos de ellos terminaron por caer. Uno de ellos era una caja musical que logró atrapar con el pie. Pero no alcanzó a atrapar el otro.

"No."- se dijo por un momento el muchacho. Para después suspirar aliviado. Felizmente era solo un libro.

-Hey muchacho, estás bien. Oh dónde estaba esto- dijo sonriente tomando el libro y la pequeña caja. - Esa niña es una desordenada... jajaja creo que la dejaremos por aquí- colocando ambos objetos sobre un armario.

-Ah ya se, muchacho pon eso en...!

-¡Cielo, la comida está lista!- se oyó una voz desde afuera.

-Si querida- canturreó el buen hombre con un tono cariñoso que puso al muchacho algo incómodo. - es mi querida esposa. -esbozó una sonrisa. -Oye, vamos a dejarlo así por un momento, primero hay que matar al gusano, entiendes, jajaja al gusano- con esto le dio un pequeño golpe al muchacho que casi lo hace caer al suelo, lo agarró desprevenido-

"Que fuerza tiene..." dijo el muchacho para sí sobando su hombro.

-Pero ya debe estar muerto jajaja. -Seguía el señor con sus chistes. -Espera, es revivir al gusano.

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Sakura, eres muy amable en ayudarme. - dijo Ayame.

Sí, claro. - Respondió la chica ya vestida con mandil y una toca en la cabeza. Su cabello era demasiado largo. Tenía que cubrirlo como sea.

" Ni modo, tendré que hacer lo mejor posible. Ah, ni siquiera me gusta ayudar mucho en casa. Lavar platos, limpiar pisos, esto va a maltratar mis manos. Y había visto un nuevo esmalte para uñas. Claro que con estas misiones es difícil conservarlas bien, pero..."

"Me pregunto, qué trabajo le habrá tocado hacer a Sasuke-kun. Se va a quedar tres días en casa de alguien más. Espero que no haya ninguna chica bonita ahí.

¡No! y ¿si le toca ayudar en casa de Ino? Kakashi- Sensei no quiso decirme y me trajo de prisa hasta aquí. Tranquila, seguro la cerda también está de misión además sus papás son shinobi."- la chica suspiró aliviada. " No voy a poder verlo por tres largos días." tomó la escoba para barrer la cocina-" Y cómo le estará yendo a Naruto también. Ah espero que lo que esté haciendo sea tan duro como lo que tengo que hacer yo aquí. O no sería justo. - comenzó a barrer un poco para después apoyarse en la escoba pensativa- ¿Podrá cuidar bien a esa niña?"

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Así pasaron tres días, largos para algunos, cortos para otros. Eran ya casi las 9 de la noche del tercer día y el restaurante del platillo más popular de Konoha, aún seguía lleno de gente. Pero ya era la hora de retirarse para Sakura.

Estaba muy cansada y hastiada de los fideos. -Ya no quiero ver otro plato de tallarines por un mes. Teuchi podría ser muy estricto. - "Hay que lavar más platos." " Hey, apúrate, tenemos un pedido de parte del Hokage." "Los fideos están demasiado cocidos."

Había sido duro el primer día, pero aprendió unas cuantas cosas ahí.

"Bien, aquí tiene su orden."- dijo cantarina la muchacha sonriente. - "Gracias y aquí tienes propina por ser una chica tan linda."-dijo un joven mucho mayor que ella. Era ya adulto, bien parecido y con la pinta de todo un galán. Pero a Sakura le emocionaba más, la fuerte suma que llevaba ahora en sus manos, además de esos dulces finos y caros.

"Gracias..."- recibió los dulces y el billete feliz y agradecida. - "¡Vaya propina!"

"Sakura, no debes aceptar obsequios así a la ligera. Ese muchacho siempre viene a comer aquí, pero no está bien que tenga esas actitudes con una chica de tu edad."

"¿Entonces qué debo hacer?"- Preguntó. -"Ay este viejo no deja ni que reciba propinas."

Al final Teuchi tenía razón. Al día siguiente, mientras realizaba la suma mentalmente de sus pedidos, que habían sido muchos, la chica sintió que el tipo ese estaba tocando su espalda lentamente con sus dedos y amenazaba con descender su mano. Sakura sintió un escalofrío. Ese día el lugar estaba abarrotado de gente y no podía hacer un escándalo que terminaría por espantar a los clientes.

No, tenía que tratar de controlar sus impulsos, pero defenderse certeramente. Entonces, con la misma mano que sostenía su cuenta que ya había terminado por arrugar, tomó la muñeca del tipo ese y dio la vuelta rápidamente y le apretó el brazo tan fuerte que hasta se escuchó el sonido de un hueso quebrarse.

"Mocosa..."

"Aquí tiene su dinero y sus dulces."- se los entregó bruscamente, en la mano que seguro quedó fracturada. Para darse la vuelta y continuar con sus labores.

Cuando Sakura volteó, solo pudo escuchar un sonido de un puff.

-Haber señor, usted y yo vamos a dar un paseo especial. - dijo tétrica y amenazadoramente, el tipo de la máscara quien tenía atado a un árbol al comensal. Acababa de presenciar semejante intento con su pequeña alumna y no dejaría esto sin un castigo.

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"Qué barbaridad con el tipo ese. Hoy no volvió a venir. ¡Ja, más le vale...qué se ha creído!"

Al fin terminaron esos tres días, trabajar en un restaurante no había sido tan malo. Aprendió unas cuantas cosas ahí y tanto Ayame como Teuchi fueron muy amables con ella. Pero la tarea ya terminó, lo que significa que...

-Veré de nuevo a Sasuke-kun. - Sí Sasuke-kun, lo extraño mucho. - Iba corriendo de prisa de regreso a casa-Tengo que llegar pronto para escribir en mi diario y terminar de hacer esos muñecos. Esto la animó tanto que feliz se puso a tararear una canción.

Sin embargo, al doblar una esquina pudo escuchar una voz que reconocía muy bien.

- Sí, tengo que irme...

Era la voz de aquel muchacho que le quitaba el sueño. - "¡Es Sasuke-kun!"-Sakura se sintió tan feliz por un instante. No lo había visto por tres días. Pero para ella había pasado una eternidad.

-Cuídate mucho. -Y aquella voz, la de esa mujer, era la voz de...

-Oh, por favor, lleva este bento y gracias por ayudarnos. Otro día puedes venir para seguir platicando.

" ¿Platicando?"

- Sasuke-kun estuvo en mi casa con mis padres. - Se dijo la chica conmocionada, mientras asomaba su cabeza lentamente y podía verlo mirar el bento de su mamá pensativo. Se sonrojó por lo adorable que le pareció por un segundo. Pero luego una enorme preocupación la invadió.

"¡NO!...No puede ser."-dijo tomándose los cabellos con aún sobras de la masa de fideos. - Él estuvo en mi casa, ¡¿tres días?!

-Sí muchacho. Cuando gustes te contaré otro de esos chistes. Son muy graciosos.

"¡No! los chistes de papá no. Son terribles, ¡Sasuke-kun va a terminar por despreciarme!" "¿qué hago, no, no, no, no no puede estar pasando esto?"-El corazón de Sakura latía con fuerza. Entonces, volvió a asomar la cabeza. Vio como su padre atrapaba al chico en un fuerte abrazo y Sakura colapsó.

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Al día siguiente:

"Si, un nuevo día empieza y hoy voy a actuar como si nada hubiera pasado. Se decía decidida la muchacha.

Ahí está Sasuke-kun. - lo divisó cerca, apoyado en el puente-¡Hola Sasuke-kun!- gritó feliz la muchacha agitando un brazo.

Pero sucedió algo raro. Sasuke al escucharla, la miró por un instante, solo para después desviar su rostro completo inmediatamente.

¿Pero qué...? -la chica bajó el brazo, en total decepción.

Awww- venía bostezando Naruto desde el otro lado. - Buenos días. ¿mmm? -se preguntó el rubio. - Oye Sasuke, ¿por qué tus orejas están rojas ttebayo?

-No sé de qué estás hablando. - murmuró el muchacho para luego retirarse a esperar en otro lugar, más alejado.

¿Ah? - Sakura no entendía nada. Todo eso hacía que aumentara más su curiosidad ¿Qué hicieron sus padres con Sasuke-kun?


Todo el día bajo ese ardiente sol en esa nueva misión que consistía en ayudar en el cultivo y recolección de patatas. Sasuke desviaba inmediatamente su mirada al encontrarse con ella. Aunque los tres llevaban sombreros de paja, Sakura pudo darse cuenta que la evitaba más de lo usual y ella no podía soportarlo más.

"No puede ser, no puede ser."- Sakura sentía que caía a un pozo sin fondo. -"No no no no, tengo que saber por qué Sasuke-kun se avergüenza tanto de mirarme." "Esto no es posible."

Solo Kakashi notaba esa situación extraña echado en la cima de un árbol con su libro. - "Interesante." Se dijo desviando por un momento la mirada de su lectura para ver a sus estudiantes. Que lindos se veían trabajando.

-Andando, usuratonkachi, apresúrate, esas patatas no se recogen solas.

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-Argh cállate teme...- Respondió el rubio, echado en una roca. - ¡Estoy cansado sí! "Esa niña del señor feudal es un pequeño demonio, es terrible ttebayo."

"Arre caballito"-"Naruto, mira este moñito... ¡póntelo!

No quiero ttebayo. Eso usan las niñas.

¡Póntelo!

Para comer con nosotras debes vestir elegante. Dijo la niña de rizos rubios sentada con sus peluches. Voy a buscar un lindo traje. Ah sí esto...- dijo emocionada con un vestido blanco de moños - Eso niña, ¡no! ni loco. Soy un chico, ¡no uso vestidos!"

Y la niña hizo un puchero hasta que sus mejillas se ponían rojas. - Naruto que sabía lo que seguía a continuación...

-¡Buaaa!

-No niña no llores, vamos no es para tanto. -Pero demasiado tarde, la niña chilló y chilló alto que Naruto no sabía qué hacer.

"Después de chillar por 10 minutos, la niña miró a Naruto como si una idea se cruzara en su pequeña cabeza.

Está bien, pero te tienes que quitar eso de la cabeza- señalando su bandana. - así tomarás el té con nosotras.

Ah está bien...

"Kami líbrame de tener que cuidar una niña, otra vez en mi vida"-decía mientras cargaba a la niña dormida en su espalda.

Mmm Naruto, gracias por cuidarme. - alcanzó a escuchar el chico.

-Bueno, tal vez esto no es tan malo.

Continuará...

Hola gracias por leer. Se habrán dado cuenta si lograron leer las 3 que ninguna tiene que ver con la otra. Bueno con cual quisieran que empiece la continuación. Tengo dos ideas más pero más adelante las pondré.

Me gusta marcar un antes y un después, especialmente con la personalidad de Sakura. Aquí nada de los exámenes chunin había sucedido aún. Por eso, ya saben es algo caprichosa y vanidosa. Igual la quiero.

Y si habrá momentos de Sasuke con los papás de Sakura, usen su imaginación. ¿Qué habrá pasado entre Sasuke y los padres de Sakura, o qué habrá visto en su casa?