Visión 3
Decisión
El sonido de los amantes llenaba la habitación, sus figuras eran tan solo delineadas por la leve luz de la luna entrante por la ventana, mientras sus suspiros se perdían en los labios del otro a través del suave beso que compartían, un amor escondido de los ojos ajenos e incluso de las personas con las que compartían una vida. No importaba nadie más que ellos y sus sentimientos entrelazados que demostraban con cada caricia que se daban, con cada gemido que liberaban al sentirse libres entre los brazos del ser amado.
Tocaron el cielo juntos en un clímax intenso que les lleno el alma, no solo unían sus cuerpos si no también indirectamente sus vidas, porque aunque no pudieran mostrarlo al mundo, ella era de él así como él era de ella.
- te amo Sasuke - dijo Hinata poco antes de cruzar el borde de los sueños llevando consigo a su amante.
(- - - meses atrás - - -)
Las clases habían terminado por ese día, un suspiro de satisfacción abandonó los labios de la ojiperla quien sonreía al recordar los logros de sus alumnos, su éxito de cierta forma era el suyo también, sonrió contenta, jamás imagino se convertiría en profesora de la misma academia en la que ella había estudiado y que incluso tendría un equipo de alumnos a su cargo. Su gran deseo era entrenar a esos chicos con la misma dedicación con la que su maestra Kurenai había entrenado al equipo ocho y hacer de esos jóvenes, excelentes shinobis protectores de la aldea en el futuro.
Cuántas cosas habían cambiado desde aquellos tiempos como estudiantes de la academia, desde que los infantes como ella se convirtieran en shinobis, desde que la guerra lo cambiara todo y desde que su esposo se convirtiera en Hokage, reflexionó un poco, aún se sonrojaba al llamar a Naruto su esposo, su sueño se habían hecho realidad y luego de una gran espera los ojos azules notaron su presencia y la aceptaron a su lado, en las buenas y en las malas hasta que la muerte les separase. Se habían prometido amor y compañía en una gran ceremonia a la que había asistido toda la aldea, había sido tal vez el día más feliz de toda su vida, sin embargo ahora sentía había algo faltante en ese perfecto cuento, algo que no podía o no quería determinar.
De pronto Hinata se distrajo cuando sus oídos alcanzaron a escuchar una intensa conversación no muy lejana, al levantar la vista pudo ver a los dueños de las voces que discutían, la distante pareja tenía casi el mismo tiempo de unión que tenían Naruto y ella, más oficialmente no se habían casado, se habían juntado poco después de que el Hokage fuera nombrado y desde sus primeros días bajo el mismo techo, habían tenido una relación inestable y volátil, pasaban poco tiempo de tranquilidad y ahora era más común el verles peleando en la calle, o al menos la chica de cabello rosa era quien discutía mientras que el ojinegro, el último miembro del clan Uchiha, prefería ignorarla e incluso a veces retirarse para dejarla sin terminar
Era una terrible ironía el pensar que aquella había sido la pareja más envidiada de toda la aldea, Sakura-San era sin duda hermosa, de ojos color jade y cabello color caramelo, una kunouchi médico exitosa que ahora era la nueva cabeza del hospital luego de que su maestra, Tsunade, le dejara su lugar. El joven por su lado era considerado el hombre más apuesto del mundo ninja, un atractivo príncipe al que todas las mujeres querían robarle el corazón y aunque no era así del todo para Hinata en comparación con Naruto, admitía poseía un cuerpo escultural, un rostro bien definido además una voz sensual que podría volver loca de deseo a cualquiera, aún si no era la intención del joven.
Pocas veces había cruzado palabra con el pelinegro, la verdad era que si le conocía y sabía de su historia era debido a su esposo, pues el Uchiha era su mejor amigo y Naruto no dejaba de hablar de él, de hecho era gracias al nuevo Hokage que Sasuke-San había terminado como el nuevo capitán ANBU. Lo único que Hinata no terminaba de entender, era como después de una temporada corta en la aldea, donde apenas y se comunicaba con el resto de la población, terminaría aceptando a Sakura-San como su pareja, la ojiverde había estado feliz de aceptar debido al amor que le profesó por muchos años al hombre, sin embargo ahora no había día en el que no discutieran y por alguna razón, la ex Hyuga al verlos tenía miedo de que su matrimonio terminara del mismo modo, pues el cariño que el rubio y ella habían compartido se estaba disolviendo.
No lo permitiría, no dejaría que todo se desmoronara, ganaría de nuevo el corazón del rubio y formarían una familia como siempre había soñado, solo se tendría que esforzarse un poco más para acercarlo a ella.
(- - - - - - -)
Sasuke suspiró profundo mientras veía el caminar de las personas por el parque, su inútil discusión con Sakura había drenado su paciencia y energía por lo que le había abandonado en la calle mientras hablaba, lo peor era que sabía probablemente la pelea se repetiría al llegar a casa, si es que podía llamar de ese modo al departamento que compartía con ella. Otro suspiro salió de sus labios al preguntarse de nuevo porque había decidido quedarse con ella, ahora estaba más que convencido de haberlo hecho por el único motivo de no quedarse solo, todos los demás shinobis, aquellos que incluso habían acudido a la academia con él, habían continuado con sus vidas y eso solo le había mostrado al pelinegro lo verdaderamente solitario que era, incluso su mismo orgullo le había jugado en contra cuando entendió que también el inútil de su amigo había avanzado casándose con aquella mujer de ojos claros, sonrió repentinamente ante el pensamiento, aún sostenía que la chica merecía algo mejor que Naruto.
Volvió su pensamiento a la discusión que había tenido con la pelirosa, ni siquiera recordaba exactamente porque había sido y la verdad ya no le importaba, para que discutir por algo que ambos sabían y que cada vez estaba más claro, ya no había nada que les hiciera permanecer juntos y tal vez era momento de avanzar también.
(- - - un par de días después - - - - -)
El sol había muerto algunos minutos atrás y las luces de la aldea iluminaban su camino, Hinata había preparado una comida especial para su querido Naruto y la portaba en una canasta bellamente decorada, tiempo atrás había notado a su esposo estresado y cansado, había estado trabajando hasta altas horas de la noche e incluso algunas veces ni siquiera regresaba a casa pasando el día entero en la torre, la ojiperla entendía para el rubio su deber y responsabilidad eran prioridad, pero las tareas se estaban complicando afectando su vida fuera de su papel como Hokage, lo que aumentaba un poco más la inestabilidad de su ya delicada relación. Sin embargo Hinata se había decidido a recuperlo, por lo que comenzaría con su plan haciendo aunque fuera una pequeña acción pera alegrarle la tarde con deliciosa comida.
Llegó hasta la torre y se dirigió a la oficina del Hokage notando la poca cantidad de guardias en el lugar, Naruto era un hombre fuerte, pero aún con todo su poder al ser líder de la aldea debía de tener al menos un par de ANBU siempre a su lado para protegerle, sin embargo no había nadie.
Se acercó hasta la puerta de la oficina y claramente pudo escuchar del otro lado risas ligeras de voces compartidas, una de ella femenina y conocida. Tal vez su esposo estaba ocupado, tal vez lo mejor hubiera sido que volviera a casa, pero no lo hizo, se armó de valor y tocó a la puerta esperando a que Naruto le dejara pasar
- ¡Hinata-chan! ¿Qué haces a esta hora aquí? - preguntó el Hokage apenas abriendo la puerta para verle
- Lo siento Naruto-kun no quise interrumpir … - hablo la ojiperla girando sus ojos a la chica sentada al fondo detrás de su esposo - Sakura-san no esperaba encontrarte aquí … también
- Temo que aún estábamos revisando algunos documentos para la siguiente misión de los chicos, justo ahora tomábamos un descanso de tanto trabajo – respondió la pelirosa con una sonrisa irónica pintada en el rostro, lo que incremento la tensión e incomodidad que se estaba formando en la sala
-De verdad lo lamento no pretendía interrumpir su trabajo- finalmente dijo la ex princesa con dificultad - Naruto-kun solo quise traerte algo de comer – decía mientras entregaba la canasta con los alimentos en la mano de su esposo - pensé que tendrías hambre luego de tanto esfuerzo … - dudo un momento suspirando tristemente – supongo… creo qué hay suficiente para que ambos puedan compartirlo
- Eres muy amable Hinata-san - volvió a hablar la joven de cabello color dulce mientras se ponía de pie y se acercaba un poco al muchacho
- Gracias Hinata-chan- dijo Naruto con alegría y nerviosismo - lo disfrutaremos en cuanto podamos - salió un poco más del cuarto haciendo que su esposa retrocediera un par de pasos - por favor regresa a casa y descansa un poco, te veré por la mañana
- De acuerdo … Naruto-kun - miro por la orilla de sus ojos perla a la pelirosa- hasta luego Sakura-san – y haciendo una reverencia dio la vuelta para inmediatamente salir de la Torre, no quería hacerlo, algo le decía que no se fuera y aún así lo hizo, a toda prisa abandonó el lugar y camino por las calles silenciosas desganada
(- - - - - - - -)
- Naruto tal vez deberías alcanzarla - decía Sakura mientras observaba al muchacho poner la canasta de alimentos sobre su escritorio suspirando, lo que hiciera ahora por Hinata no cambiaría nada pues ya era muy tarde para arreglar algo que era irreparable
- Hinata-chan entiende que debo cumplir con mis labores, no te preocupes por ella
- Entonces… su relación está mejorando ¿no es así? - dijo la pelirosa tomando asiento nuevamente en una de las sillas del escritorio del Hokage - tal vez debería seguir tratando de reparar mi propia relación con Sasuke
- Sakura-chan- susurró el chico sentándose en la otra silla junto a ella - no… quisiera que tu… Sakura-chan … ¿por que siguen pretendiendo que son pareja?- suspiró- siempre he pensado que tu eres una persona maravillosa y hermosa … y aún si aprecio de verdad al Teme, creo que el que permanezcan juntos te está consumiendo, después de todo lo que has luchado mereces a alguien que te haga sentir especial
- ¿alguien como tu? - pregunto la joven de ojos verdes iluminados
- Sakura... yo quisiera que esto fuera verdad pero… no...
-¿Por qué seguir sufriendo? ¿Por qué insistes en negarlo después de todo lo que ha pasado?- decía mientras se acercaba al rubio mirándolo fijamente, de pronto sus manos se recargaron en los masculinos muslos subiendo por ellos hasta que finalmente se posaron en su pecho
- Esto se está saliendo de control, dejó de ser un accidente que se suponía …
- Lo sé, se suponía no ocurriría de nuevo pero no ha dejado de pasar - susurraba la mujer mientras se recargaba más en Naruto para besarlo y al mismo abrir su pantalón lentamente, sus manos no perdieron tiempo para esconderse entre las telas encontrando esa virilidad endureciéndose.
(- - - - - - -)
Hinata caminaba de regreso al departamento que compartía con su esposo a toda prisa, no entendía del todo porque se sentía de aquel modo, quería huir y alejarse de la situación incomoda que le hacía pensar que su lugar no estaba ahí, como si en ese instante hubiera dejado ganar a Sakura una batalla que ni siquiera sabía estaba peleando
- Tal vez… debí quedarme…yo… - suspiró la chica completamente distraída, tanto que no noto a la figura oscura que le seguía hasta que finalmente estuvo detrás de ella, la ojiperla se giró rápidamente y por reflejo dio un salto hacia atrás tomando postura de defensa, su agresor era un hombre alto vestido de negro que a simple vista dejaba notar su poder aún si no estaba haciendo movimiento alguno – ¿quien eres?
(- - - - momentos antes - - - -)
Sasuke entró sin ánimo al departamento en donde se suponía vivían Sakura y él, lugar que el muchacho solo visitaba y utilizaba para el descanso cuando su cuerpo no podía más y cuando sabía la pelirosa no estaba presente, esa noche como en otras constantes ocasiones, la ojiverde estaba fuera seguramente usando el pretexto de buscar falso refugio en su trabajo para olvidarlo. Camino hasta la cocina y sin sorpresa noto la falta de alimento alguno, no esperaba que ella cocinara algo pero al menos imaginaba encontrar alguna fruta o sobras de comida, desganado y sin otra cosa que le detuviese, decidió mejor marcharse.
Sus pasos le llevaron a recorrer las calles oscuras de la aldea encontrándose con una escena que le hizo inconscientemente congelarse, la mujer de ojos perla, la esposa del Hokage se encontraba dolorosamente recargada en una barda, su cuerpo apenas y podía sostenerse y al cabo de pocos segundos cedió cayendo al suelo con su espalda al muro. El pelinegro aún sorprendido corrió a toda prisa a su alcance notando al instante una sangrante herida en su costado.
- ¿Que sucedió? – pregunto con voz firme Sasuke haciendo que los ojos color luna se abrieran para mirarle con dolor y pena
- Uchiha-san…
- Dime que pasó
- Un hombre visto de negro…con una máscara igual de oscura… me ataco sin motivo, apenas pude defenderme pero logro… herirme en mi escape
- Lo encontraré - dijo el Uchiha tratando de ponerse de pie pero la mano de la chica en su antebrazo le detuvo
- No, por favor no se marche…- decía Hinata jalando de sus ropas - drenó toda mi energía, no puedo moverme… no quiero… estar sola, no así, él podría … - Sasuke solo sacudió un poco su cabeza y luego se agachó de nuevo a la altura de la joven
- Muéstrame la herida – ordenó con seriedad y delicadeza el Uchiha, la joven con debilidad levantó un poco su ropaje superior dejando ver un largo corte en su costado sin duda causado por una espada, sin esperar más el hombre de cabello negro acercó su mano y usando su chakra comenzó a curarle- esto ayudara a detener la hemorragia temporalmente, pero debemos ir al hospital ahora - dijo mirándola y sujetando de sus muñecas para hacerla rodearle el cuello con sus brazos y así poder cargarla para llevarla a buscar atención médica
(- - - - - - -)
El Hokage entró ruidosamente hasta la sala en la que el Uchiha esperaba, una mujer de cabello rosa caminaba detrás de él más atrasó su paso al notar al hombre con el que vivía observándola, la falta de gesto alguno en ese atractivo rostro le asustó un poco
- Teme ¿qué pasó? - preguntó el rubio acercándose hasta su amigo con molestia en la cara, más eso no cambio la mirada dura que de pronto le brindaba el capitán ANBU
- ¿Por que la Hyuga caminaba sola por la noche en las calles de la aldea?
- ¿Que? ¿Por que preguntas eso? Ella se suponía estaría en casa, ella…
- ¿Por que no estabas tú con ella? - interrumpió Sasuke aún más molesto, aunque no sabía del todo porque la situación le irritaba tanto
- Ella iba de regreso a su departamento – intervino Sakura para defender al joven con el que compartía pasión- se presentó en la torre para visitar a Naruto pero regresó a casa al verlo …
- ...Ocupado contigo, supongo - interrumpió de manera fría el Uchiha, su mensaje a través de su tono de voz fue bien entendido por la pareja, el silencio les cubrió por un momento más fue el Hokage quien decidió terminarlo
- Sasuke-teme, solo quiero saber cómo está
- Cerraron la herida, ya está recuperándose pero Ino quiso vigilarla por unas horas antes de dejarla ir - suspiro- tú deberías pasar a verla – dijo el hombre antes de comenzar a caminar rumbo a la salida pasando a un costado Naruto, más se detuvo un instante al escucharlo de nuevo
- Gracias por cuidar de ella… – el Uchiha solo le miró por sobre el hombro y en silencio continuó por su camino- Sakura-chan, debo ir a ver a Hinata-chan, si no te importa...
- Lo entiendo… yo..- quiso decir pero se vió interrumpida cuando la puerta se abrió dejando salir a la ojiperla de la sala de observación, por un instante se quedó estática al notar a su esposo y a la kunouchi médico frente a ella, no esperaba verles tan pronto y menos luego de lo sucedido en la torre
- Hinata-chan ¿estas bien? - pregunto el rubio inadvertidamente ignorando a Sakura detrás de él, por el momento lo único que le importaba era saber que su esposa estaba sana y salva. La ex princesa guardó silencio por un momento posando sus ojos en la otra mujer, aún tenía la sensación de estar en el lugar incorrecto donde su presencia estaba de sobra, más suspiró profundo tratando de dejar el pensamiento atrás, aún estaba adolorida y cansada por lo que lo único que deseaba era recostarse en su propia cama.
- Naruto-kun estoy bien, vayamos a casa - el rubio asintió con la cabeza tomando de la mano a su esposa, una incómoda sensación se apoderó de él al entender el peligro que había corrido de perderla, a la mujer que había prometido proteger el día que había aceptado ser su esposo, una responsabilidad que parecía olvidar últimamente. Sonrió ligeramente y jaló de la joven para finalmente encaminarse a su hogar, todo bajo la atenta mirada de Sakura cuyo corazón se estrujó bajo un sentimiento conocido y pertubador
(- - - - - -)
Se movieron en pareja como tiempo atrás solían hacer, los recuerdos de momentos más felices llenaron la cabeza de la ojiperla trayéndole alegría y a la vez melancolía, aún si ahora Naruto sostenía su mano como antes, la calidez había desaparecido pues el corazón de ambos había dejado de llenarse de emoción y esa chispa que electrizaba sus cuerpos se había extinguido.
- Lo lamento Hinata-chan yo..- dijo el rubio jalando un poco de la mano de la chica para detener su paso
- No es necesario que digas algo, yo… no debí salir de casa … seguramente no era necesario que lo hiciera
- No volverá a pasar no dejaré que nadie te haga daño, te prometo que estarás siempre protegida Hinata-chan - la joven quiso decir algo pero las palabras no salían de su boca ¿cómo decirle que sabía no cumpliría su promesa? continuó observándolo en silencio y solo atinó a mover su cabeza en aprobación para terminar con la charla - por ahora solo volvamos a casa
(- - - - - - - )
Había perdido el tiempo rondando por las calles pero al final su camino le llevó al deprimente departamento, Sasuke estaba cansado y necesitaba unas horas de reposo en el incómodo sofá y por desgracia no tenía a donde más acudir. Al abrir la puerta noto con desgano y sorpresa a la mujer de ojos verdes que esperaba por él, había imaginado no la vería más esa noche, lo que le hubiera garantizado su descanso, pero no había tenido suerte.
- Creí que llegarías a casa antes - regañó Sakura con sus brazos cruzados sobre su pecho
- Tú por otro lado volviste muy pronto, eso no me lo esperaba
- Sasuke-kun...por favor solo escucha - suspiró - lo qué pasó esta noche, te hace ver… diferente… se que nos he descuidado mucho, he trabajado hasta tarde con Naruto y no he hecho más que discutir contigo, pero no quiero que sigamos así, mi trabajo no debe ser lo principal en mi vida y tal vez…
- no tienes que explicar nada, lo entiendo y lo sé todo - le miró con frialdad buscando entregar su mensaje- ...este conflicto no es por mi o para mi - sonrió de medio lado casi en burla - solo déjame darte un consejo, no sigas trabajando ...tanto… ese cansancio … comenzará a ser más notorio para otros si sigues haciéndolo- y diciendo eso le dio la espalda volviendo a salir
(- - - algunos días después - - - - -)
Sasuke había sido llamado con urgencia esa mañana por el Hokage, Naruto no se había molestado en darle mayor detalle salvo el hecho de que necesitaba de su ayuda, por lo que el pelinegro se apresuró a llegar a la torre de su líder encontrándolo frente a la ventana en una posición extremadamente similar a la de su antiguo maestro Kakashi
- ¿Que sucede? ¿Por que me llamaste?- pregunto el capitán ANBU acercándose despacio al rubio
- Teme, de verdad agradezco que vinieras - dijo el rubio regresando a su escritorio para tomar asiento
- Me hiciste entender que era una emergencia
- Y lo es, he decidido darte una misión muy especial- decía el Hokage invitando al Uchiha a sentarse frente a él, pero este se negó
- ¿De que se trata?
- Se que has encontrado pistas respecto al atacante de Hinata-Chan, sin embargo… aún no lo has capturado, dime ¿hay algo que lo impida?
- No - dijo serio y cortante el pelinegro- como has dicho, solo tengo pistas, nada concreto para saber su identidad y mucho menos capturarlo
- Debo admitir Teme, que me sorprende aún no tengas ubicada a tu presa, eso es inusual en ti- dijo Naruto mirando directamente a los ojos al Uchiha- sin embargo ya no importa, necesito me brindes la información ya que yo continuaré con la búsqueda del bastardo
- ¿Por que?
- Porque quiero que tú te encargues de proteger a Hinata-chan como su guardaespaldas, tu estabas ahí cuando necesito ayuda y sé que cuidarás de ella mientras yo esté ocupado, encontraré al maldito y le haré pagar por lo que hizo
- Tu deber es proteger a tu esposa, no vengarla
- No puedo hacerlo - confesó el rubio pasando su mano por su cabello- deje que la lastimaran y debo ser yo quien haga pagar al culpable, pero no puedo hacerlo si no estoy seguro de que Hinata-chan estará a salvo
- Yo soy tu capitán ANBU no la niñera de tu esposa, tengo otros deberes que cumplir
- Ninguna de tus otras misiones será tan importante cómo está, yo veré que no tengas nada que perturbe el cuidado de Hinata
- Eres un idiota - gruñó Sasuke mientras cruzaba los brazos reasignado- sólo espero no estés haciendo esto debido a la culpa
- Teme sólo puedo confiar en ti
(- - - - - - -)
Hinata despertó sola en su cama como muchas veces antes, su esposo le había tratado con dulzura en esos últimos días luego del ataque, pero no se había quedado con ella por la mañana como siempre, su único consuelo era decirse a sí misma que tal vez su trabajo como líder de la aldea había absorbido su tiempo nuevamente.
Se levantó y termino de arreglarse para iniciar su labores, no asistiría a la academia por algunos días según las órdenes de Naruto, pero al menos saldría para hacer las compras y preparar su clase para cuando fuera su regreso. Abrió la puerta lista para marcharse y asombrada descubrió a otra persona del otro lado
- ¿Uchiha-san? ¿que hace aquí? - pregunto la ojiperla aún en el marco de la puerta
- El Hokage me asignó - suspiró resignado - como tu guardaespaldas
- ¿Te pidió o te obligo a serlo?
- ¿En serio lo preguntas? - cuestionó el muchacho con una sonrisa de medio lado
- Lo lamento no debió importunarte así - le brindó una suave sonrisa que llamó por unos instantes la atención del pelinegro- esto no es realmente necesario, sé cuidarme sola, soy una kunoichi entrenada aún si a veces ustedes lo olvidan
- Eres una guerrera cierto, pero saliste herida esa noche – dijo encontrando una mirada perla molesta – no dudo de tus capacidades pero ese sujeto es fuerte y rápido, no es que no puedas cuidarte, pero tu atacante no es un shinobi cualquiera
- Entonces no deberías perder el tiempo conmigo y más bien usarlo para encontrarlo
- Será encontrado, tal vez sea tu esposo quien lo encuentre en algún momento, pero por ahora estoy obligado a cumplir esta misión que me asignó el Hokage
- Estás decidido ¿no es así? - pregunto Hinata no muy motivada, tal vez las acciones de Naruto tenían una buena intención en el fondo, pero el hecho de enviar a alguien más para cuidar de ella le hacía sentir mucho más abandonada y alejada de su amado- supongo que no importa cuanto intente persuadirte de lo contrario, te quedarás para cumplir, así que no puedo hacer nada más que aceptar y agradecer su compañía Uchiha-san
(- - - - - - - - -)
La zona de comercios no estaba tan llena ni activa como en otras ocasiones, lo que hacía que su presencia y la de su guardaespaldas fuera más notoria, Hinata podía sentir la mirada fija de los vendedores y sus clientes e imaginaba los rumores rondarían por las calles pronto, al menos Naruto estaba consciente de todo y la situación no aumentaría el deterioro que sentía en su relación. Aún así tantos ojos, particularmente sobre ella, comenzaban a incomodarle tanto que inconscientemente se ocultó detrás del muchacho
- No dejes que te afecte, esta gente muere por emoción en sus vidas y un rumor es todo lo que necesitan para sentirse parte de algo - dijo Sasuke sin inmutarse ante lo que pasaba
- Perdone, es solo que…jamás me ha gustado ser el centro de atención
- Lo sé y es curioso que terminaras uniéndote al idiota de Naruto que sin duda es todo lo contrario a ti – sonrió de medio lado y el gesto sorprendió a la ojiperla quien sin quererlo se sonrojó ligeramente
- Lamento mucho le pusieran en esta situación, aunque admito me alegra que fuera usted el asignado, se que no solemos conversar mucho, pero he escuchado tanto de usted debido a Naruto-kun que siento que de algún modo le conozco, sé que puedo confiar en usted
- Hmm – fue todo lo que contestó el chico mientras continuaban por el camino ignorando a los otros.
La ojiperla terminó de hacer sus compras luego de unas horas, saco algunos libros de la biblioteca y recogió los reportes de sus alumnos en la academia, todo con la compañía del hombre de cabello negro que permanecía en silencio, en ocasiones incluso Hinata miraba detrás de ella para asegurarse el Uchiha seguía a su lado, pues no podía sentir su presencia ni escuchaba sus pasos o sonido alguno de su parte
- Gracias por acompañarme yo… - dijo la ex princesa una vez llegaron a su departamento – no pienso salir de casa por el resto del día así que no le detengo si desea marcharse
- Sabes que no puedo hacer eso, debo quedarme hasta que tu esposo regrese - contestó con fastidio Sasuke
- Oh… de acuerdo… supongo, entonces pase, prepararé la cena así que puede descansar un poco en la sala, prometo no ponerme en peligro dentro del departamento - jugo la chica ganando un gesto menos estresado del muchacho
- Más vale que así sea
Sasuke tomo asiento en el sofá, se acomodó mejor y observo a su alrededor, no era un departamento muy grande, Naruto y por ende Hinata, se había negado a vivir en la casa del Hokage y mucho menos en la torre, por lo que habían comprado esa pequeña y poco llamativa vivienda, pues además según el rubio, era más segura al no ser el lugar en el que alguien se imaginaría viviría el líder de la aldea. Pese a todo el departamento no era feo, los toques hogareños que podía notar, sin duda trabajo de Hinata, le hacían lucir cálido y acogedor, incluso parecía brindar un agradable deseo por quedarse
Giró su cabeza un poco y observó a la mujer cocinando al fondo, parecía concentrada, había recogido su cabello dejando ver su largo y blanco cuello, lo que provocó inesperadamente, un inquietante hormigueo en sus manos que parecían querer tocarlo, alarmado sacudió su cabeza sacando los pensamientos extraños pero sus ojos sin quererlo volvieron a caer en ella, se veía adorable con ese mandil lila y parecía entonar una canción que aunque no reconocía, le parecía agradable.
Con pesadez quito su mirada de la chica para levantarse del sofá, se acercó hasta la ventana y desde ahí observó la torre del Hokage ¿que estará demorando tanto a ese idiota? Se preguntaba, y es que prefería marcharse y dejar el cuidado de la esposa de su amigo, a su amigo, pues no entendía porque se lo había pedido a él cuando estaba claro Hinata moría por pasar más tiempo con el rubio
- Espero sepas lo qué haces idiota- susurró Sasuke mientras cerraba su puño con fuerza
(- - - - )
El joven Hokage aún se encontraba trabajando en la torre, analizaba las pistas que su capitán le había entregado pero por más que lo intentaba, seguían sin ser suficientes para encontrar al maldito hombre de negro, suspiro cansado, se estaba haciendo tarde así que mejor volvería a casa, después de todo no podía dejar al Teme todo el día con su esposa. Tomo sus cosas y se dispuso a salir dando indicaciones a sus ANBU de no seguirle, no necesitaría guardianes extras esa noche.
Se encaminó rumbo a su departamento más una figura delante le detuvo, la joven de cabello color dulce le miró con dulzura y sin pensarlo mucho se acercó a él para abrazarle
- Sakura-san no deberías estar sola por las calles, el hombre que atacó a Hinata-Chan podría volver
- Tú realmente te preocuparías si algo llegara a pasarme ¿no es así? - pregunto con ojos llenos de ilusión la kunouchi
- Por supuesto que lo haría, no podría estar tranquilo si tú… si tú salieras lastimada de algún modo… Sakura-chan…- decía Naruto mientras posaba una mano en la mejilla de la mujer de sus sueños - es por eso que debes ir a casa, me sentiré mejor si se que estas a salvo
- Gracias Naruto- dijo la mujer dando un beso en la comisura de los labios del rubio quien inmediatamente se sonrojó
- Espera… - gritó el joven deteniendo a la chica inmediatamente, esta le observo acercándose lo que provocó una sonrisa de satisfacción en ella - quiero acompañarte y saber que estarás bien
(- - - - - -)
Las estrellas iluminaban a la perfección el cielo y desde aquella ventana el pelinegro podía observarlas con claridad, un aroma delicioso pronto le distrajo, lo que preparaba la ojiperla olía exquisito y extrañamente traía desde el fondo de su memoria viejos recuerdos, imágenes en las que observaba a su madre en la cocina, tarareaba una delicada melodía mientras preparaba alimentos que llenaban su hogar de un olor maravilloso ¿Cuánto tiempo había pasado desde la ultima vez que el recuerdo de su madre era un momento feliz y no la sangrienta escena en la que la había encontrado cuando niño?
- Uchiha-san, tome asiento la cena está lista - decía Hinata desde el comedor mientras terminaba de dejar los platos sobre la mesa
- ¿No esperaras por el idiota de Naruto? - pregunto Sasuke mientras se sentaba frente a ella para comer
- Creo que llegará tarde del trabajo nuevamente - bajo la mirada y el Uchiha casi podía observar en el gesto resignación, tristeza y olvido
- No me sorprendería ... - suspiró el hombre - si estuviera con Sakura trabajando
- Yo… lo sé, de cualquier modo lo mejor es dejarlos... por ahora ¿que le parece si mejor disfrutamos de la comida recién preparada? – el pelinegro guardo silencio y dedico su atención a la sopa caliente al frente suyo, no era un simple ramen como el que Naruto devoraba todos los días, era un caldo delicioso y hogareño
- Esto …
- Si no le agrada no es necesario que la coma
- Eres una tonta - comió un poco más - esto es realmente bueno, no se porque Naruto pierde el tiempo comprando ramen en el restaurante
- me alegra que le agrade - dijo la chica de nuevo compartiendo esa sonrisa que maravillaba al último Uchiha
(- - - - - - varias semanas después - - - -)
Sasuke volvía a su departamento luego de pasar su día como guardaespaldas de la esposa del Hokage, su deber era cuidar de ella sin embargo no negaba que estar en su compañía se había vuelto considerablemente agradable, podía disfrutar de los alimentos que preparaba la chica, admirar la forma en la que daba su clase y ver el maravilloso trato que daba a los niños, simplemente le encantaba la visión y la sensación de una vida pacífica que solo proporcionaba la doncella, no hablaban mucho entre ellos pero no solía ser necesario, la armonía y tranquilidad que podía sentir alrededor de ella era suficiente para mantenerlo a su lado.
Cerró la puerta al llegar al lugar notando estaba vacío, las luces apagadas y los muebles sin usar le indicaban la mujer de cabello rosa estaba fuera, seguramente trabajando tarde con el Hokage como era su costumbre, entonces un escalofrío recorrió su cuerpo al darse cuenta, Hinata, la chica le había dicho volvería a casa luego de entregarle los resultados de los exámenes de sus alumnos al rubio, si ella entraba en esa oficina…
(- - - - -)
Hinata había llegado hasta la torre del Hokage luego de un gran esfuerzo por convencer a su guardián Uchiha de dejarle sola cerca del lugar, el pelinegro no había estado muy seguro pero al escucharla decir que su esposo se encargaría de ella, no pudo más que dejarla marcharse.
La ojiperla dejó salir un suspiro y recorrió el camino hasta el despacho del rubio, un ligero temor le invadió al notar la puerta un poco abierta por lo que se acercó más, fue entonces que los sonidos del interior se escucharon más claramente, suspiros y gemidos apasionados provenientes de una voz femenina y de una voz masculina y familiar. Podía entender lo que pasaba y aún con duda asomó su mirada a través de la abertura de la puerta encontrándose con aquellos cuerpos desnudos y brillosos por el sudor.
Naruto estaba casi encima de la mujer de cabello rosa quien reposaba sobre su escritorio, su espalda encaraba a su esposa, Sakura mientras tanto mantenía una de sus manos con fuerza en la mesa para no caer por los bruscos movimientos, al tiempo que su otra mano se sostenía del antebrazo que usaba como apoyo el rubio.
El Hokage entraba y salía de la kunouchi con rapidez dejando que la pelirosa mantuviese sus pies y muslos sobre el escritorio para que su cadera y virilidad se moviera con libertad, Sakura podía sentirle más adentro y más profundo con cada embestida, lo que creaba gritos de éxtasis que animaban a Naruto a ser más preciso y fuerte y aunque Hinata no podía ver el rostro de su esposo, sabía por los sonidos que dejaba salir el Uzumaki que se esforzaba por complacer a la mujer y al mismo tiempo gozaba con ella.
Los movimientos de la pareja de pronto comenzaron a tomar más velocidad provocando un gemido desgastado de Naruto, pero antes de que la ojiperla pudiera ver que sucedía, una mano le cubrió los ojos y le sacó del lugar en silencio sin alterar a los amantes.
(- - - - - - - - -)
Una ligera lluvia caía mientras los dos ninjas regresaban al departamento de Hinata, extrañamente la joven no había opuesto más resistencia cuando el Uchiha le había dicho se marcharan, tal vez la escena que había visto le había dejado tan impactada que el resto del mundo se había quedado en la lejanía
- ¿estas bien? - pregunto Sasuke deteniendo el paso de la ojiperla que iba delante suyo
- Lo estoy- contestó sin mirarlo lo que hizo sospechar al hombre que mentía, sin embargo para su sorpresa la ex princesa se giró a él y continuó hablando con seriedad - se que debería dolerme más, pero… si bien no sé toda la historia, sabía lo que ocurría - continuó con su paso - creo ...que ya ni siquiera me importa
La pareja continuó el resto del camino en silencio sin preocuparse por la lluvia que mojaba sus ropas haciéndoles sentir el frío viento, llegaron hasta el departamento y aún sin mencionar palabra alguna, tomaron asiento en el sofá y miraron el vacío, sin embargo sería la chica quien rompiera el callado ambiente que se había formado
- Él estaba haciendo gritar a Sakura-san y ella parecía disfrutarlo... – dijo en voz tranquila la ojiperla ganando la completa atención de Sasuke
- Supongo … estaba bajo los efectos… de un orgasmo - contestó el muchacho no pudiendo evitar el leve sonrojo en sus mejillas
- Entonces… él se esforzaba para que ella… tuviera un orgasmo, él se esforzaba por ella y al mismo tiempo lo estaba disfrutando… realmente …debe sentir algo muy fuerte por ella, de lo contrario no se empeñaría así … conmigo… el nunca..- susurró Hinata de pronto callando al notar la mirada baja y molesta del Uchiha- lo lamento, Sakura-san es su pareja, no debería...
- No lo es y no importa, nosotros… nunca fuimos tan unidos
- de verdad no quise ser inoportuna, solo es que no lo entiendo, Naruto nunca fue tan apasionado conmigo, jamás dormimos juntos de verdad - se sonrojó de inmediato al terminar la frase - no llegamos al final … de esa manera, ni siquiera en nuestra noche de bodas - lo medito un poco y en un afán por entender, la inocencia y curiosidad de la ex princesa le dieron valor para continuar – ¿usted lo ha sentido…? Con Sakura tal vez - lo que cuestionaba la chica estaba fuera de toda la personalidad de la princesa, lo que sorprendió aún más a Sasuke que algo apenado desvió su mirada para contestar
- Aunque te parezca extraño, solo he estado una vez con Sakura y solo dormimos juntos porque esa noche, en mi soledad, sus palabras prometieron confort y alivio, pero nunca llego ningún alivio a mi, esa noche fue tan fría como el invierno mismo y … no pude sentir nada... especial
Hinata suspiró ante la confesión, podría jurar aquel hombre era experto en seducción y amor, todas la mujeres en la aldea querían dormir con él y muchas fantaseaban y hablaban del poderoso cuerpo del Uchiha capaz de enloquecer a cualquiera en la cama, sin embargo al parecer él tampoco había experimentado con éxito el toque de un amante, ese sentir de la unión que lleva a la experiencia maravillosa. Fue entonces que una idea se posó en su mente ¿por que solo esos dos habrían de disfrutar de la pasión? mientras ellos, sus respectivas parejas permanecían vacías y solas
- ¿Usted podría hacer que … que nosotros sintiéramos…?
- ... ¿Que?...¿Que quieres decir? - pregunto Sasuke más sorprendido y un poco alterado, era imposible que la ex Hyuga estuviera sugiriendo algo, su personalidad tímida evitaría cualquier tipo de pensamiento así
- Es solo que ninguno lo ha sentido y yo… considero que nosotros también merecemos saber… conocer ese éxtasis
- Eso no se debe tomar a la ligera y mucho menos como venganza o solo por hacer lo que hace el otro, te sientes así por Naruto y lo que viste... eso es todo
- No, no es por ellos… yo - dijo mirando fijamente al chico, la verdad es que ni ella sabía el por que lo quería y porque se lo pedía específicamente a él, tal vez era por la confianza que sentía para con él o el hecho de que le hacía sentir más segura de sí misma, pero solo podía ser él, tomó el masculino rostro entre sus manos y decidida hizo su confesión mirándole a los ojos - yo... realmente quiero sentir aunque sea por una noche … que soy amada y presiento que también tú quieres conocer el sentimiento - le soltó y bajo la mirada - tal vez podríamos fingir, pretender qué somos una pareja, que nos amamos y que lo demostraremos en la oscuridad de la habitación- fue el turno de Sasuke para tomarla por el mentón haciendo que le mirara y sin notarlo se perdió en aquellas brillosas lunas, Hinata era una chica especial, en esos días a su lado había notado lo maravillosa que era y eso solo confirmaba la idea que había tenido siempre, ella merecía mucho más que Naruto
- ¿Estás segura de esto? No quiero te arrepientas por la mañana
- Completamente segura - susurraba Hinata quien inesperadamente se sentó sobre el regazo del pelinegro con su rostro frente al suyo dibujando una dulce sonrisa- …Sasuke
No necesito más, dejó salir un suspiro y correspondió con una sonrisa propia de medio lado mientras se acercaba más a ella, su aroma le rodeó hipnotzandole, era tan delicioso e irresistible que internamente se preguntó como no le había notado antes, exquisito, se escuchó decir internamente perdiendo la capacidad para cualquier otro pensamiento, sus murallas cayeron, el hecho de que ella fuera la esposa del Hokage dejó de tener importancia, todo lo que quería en ese momento y bajo ese dulce aroma era tomarla, necesitaba que fuera suya, esta era una batalla que había perdido con facilidad y desde el principio, sus manos bajaron a su cuello y hombros mientras tomaba de sus labios con pasión, el toque fue suficiente para cautivarlo al llenarle en un instante de energía y ardor por conocer más de ella.
Ahora sus manos comenzaron a esconderse bajo la camisa de la chica e iniciaron un viaje desde su plano abdomen hasta sus senos donde se quedaron capturándolos, sujetándoles sobre la ropa interior con algo de fuerza asombrado por su forma. Sus labios consumieron el cuello de la chica mientras empujaba las ropas superiores de la dama con sus dedos hacia arriba desvistiéndola, su pecho quedó al descubierto solo protegido por aquella tela de encaje que hacía resaltar los bellos montes blancos.
- hermosa ... princesa mía- susurró el Uchiha alterando el pulso de la ojiperla quien no sabía si lo decía en verdad o solo seguía el juego que ella había propuesto, sin embargo no negaba disfrutaba del sonido de su grave voz seductora
Sasuke la tomó por la cintura haciéndola ponerse de pie, sin dejar de mirarla, tomó los bordes de su ropa inferior y la deslizo por sus largas piernas dejándola completamente al descubierto para él, maravillado admiro su cuerpo notando como la timidez y vergüenza invadían a la chica quien intentó cubrirse, pero el pelinegro la detuvo tomando de sus manos para llevarlas hasta sus labios besando sus nudillos, su mirada llenó de confianza a Hinata quien se dejó jalar suavemente por el muchacho, este le giró y despacio le hizo sentarse sobre su regazo pero esta vez con su espalda hacía el masculino pecho. La ojiperla le sintió posando sus labios en su nuca y desde ahí llenar la piel de su cuello con sus besos nuevamente mientras dejaba libre sus pechos, la caricia hizo que la dama se relajara aún más recargándose mejor en el fuerte torso y sin notarlo, deslizando sus rodillas hacia los costados de las del chico abriendo sus piernas para dejarse invadir por su amante.
Una de las masculinas manos rodeó el torso de la chica para cubrir un seno y tocar el pezon jugueteando y por momentos pellizcando la rosada punta, los dedos en la otra mano abrieron poco q poco los delicados y húmedos pétalos inferiores, estaba más que lista para el sin embargo quería embriagarla más con su toque, acarició primero superficialmente, de arriba abajo por encima de la entrepierna apenas rozando el botoncito levantado, dulces suspiros pronto despertaron en la doncella llenando aún más de deseo al Uchiha y la humedad presente le atrajo, uno de sus dedos se escondió entre los pliegues y se internó con delicadeza en la calidad cavidad, podía sentirla presionándolo y la estrechez encontrada solo hacía que su ya duro miembro comenzara a doler ansioso por estar en ella, quería sentirla rodeándole, atrapándole en su interior, pero debía esperar, debía hacerla llegar primero, comenzó a entrar y salir de ella en un copas suave y cuando los gemidos de Hinata le indicaron estaba aproximándose a su final, introdujo otro dedo en ella, entraba y salía humedeciendo más el espacio, las manos de la propia ojiperla cubrieron la masculina empujando para que le tocara con más fuerza y velocidad, le hacía temblar y más cuando el nudo de nervios entre sus piernas comenzó a recibir la caricia del pulgar del hombre también.
Hinata podía sentirlo, algo se estaba creando en su bajo vientre, una fuerza que se acercaba al límite con cada movimiento de los dedos del hombre, jamás se había sentido así, tan extasiada, tan llena de energía y vida con una fuerza que estaba por cruzar barrera, y entonces sucedió, sin que pudiera controlarlo estallo, su mente se quedó en blanco mientras espasmos le consumían haciendo que de sus labios saliera el nombre de su amante en un suspiro. El pelinegro se maravilló al escucharla y su orgullo y satisfacción crecieron al entender era la primera y única persona en verla de eso modo, en haberla hecho sentir de esa manera, fascinado subió aquellos dedos húmedos hasta sus labios deseoso de probarla y los saboreo lentamente disfrutando de la dulzura en la chica
- Sasuke… - dijo la ex Hyuga girando su rostro cansadamente para mirarle – eso… fue tan…
- Aún no hemos terminado
- Pero…- trataba de decir sin aliento - el trato era… que tú también sintieras – dijo para entonces levantarse de su regazo y así cuidadosamente arrodillarse frente al muchacho notando el bulto en su pantalón, luego de una última mirada hacia aquellos ojos color carmín, colocó sus manos nerviosas en la orilla de la prenda dispuesta a jalar de ella, pero las manos masculinas sobre las propias le detuvieron
- No tienes que obligarte a hacerlo yo… no es necesario que lo hagas si no lo deseas
- Quiero hacerlo…por favor – suplico Hinata poco antes de finalmente abrir las ropas y jalar de todas ellas deslizándolas hacia abajo, su poderoso miembro erecto quedó al descubierto al instante, estaba asombrada, era de un gran tamaño y grosor, completamente diferente al de su marido – quisiera tocarlo… – dijo tomándolo entre sus manos – es tan duro – decía mientras sus dedos viajaban a la punta acariciándola, Sasuke cerró los puños sobre las almohadas del sofá buscando contenerse ante la repentina y agradable sensación, jamás antes un toque así le había llenado de placer de esa manera, un gemido se ahogó en su garganta cuando Hinata motivada por sus reacciones, comenzó a subir y bajar con sus dedos por ese miembro, su mano ejercía algo de presión con cada movimiento enloqueciendo al pelinegro quien apenas y podía contener su necesidad por mover las caderas. La ojiperla ahora acercó su rostro a la virilidad, sus labios se abrieron y en un momento la rodearon, el Uchiha arqueó su espalda impotente ante el placer que sentía, trataba de decirle a la joven que parara pero las palabras no se formaban en su boca, sus manos querían tomar de su cabello para hacerla cubrir más de él pero no quería asustarla, solo se resignaron a cerrarse en un puño a centímetros de ella para después volver a su lugar en las almohadas aferrándose a ellas. La chica subía y bajaba sus labios sobre el miembro, por momentos su lengua tocaba la punta saboreando el poco líquido que le cubría, sus movimientos llenaban de tensión el cuerpo del muchacho y sabía por los suspiros que trataba de ocultar, estaba cerca y la ex princesa no se detendría hasta hacerlo llegar al límite, como él había hecho con ella.
- Hinata.. espera…- algo se formaba con violencia dentro de él, sabía que sucedía aunque jamás lo había experimentado de esa forma, era tan intensa que drenaba su energía amenazado con hacerle explotar, era incluso aterrador el pensar que se dejaba llevar y consumir de esa forma, pero Hinata seguía tomando de él, le succionaba y le enloquecía con fuerza, ya no podía detenerse, casi desesperado posó una mano en su mejilla y le llamó por su nombre nuevamente – espera… estoy a punto de…- dijo casi sin aliento – tan solo espera un segundo yo…. - quiso advertirle pero ya no pudo resistirse y solo pudo mover de la chica un poco dejando que su esencia cayera sobre su rostro. Dejó caer su cabeza hacia atrás aun perdido en la placentera sensación de liberación, su culminación había sido intensa, tan fuerte que era cansada, pero tan perfecta y satisfactoria que casi podría decir era la mejor experiencia de toda su vida, cuando al fin pudo recobrar la conciencia bajo su vista notando a la dulce doncella aún en cuclillas frente el, se limpiaba como podía el cálido líquido blanco derramado en su bello rostro – lo lamento - decía sorprendiendo a la joven que jamás le había escuchado disculpase antes - no pude detenerme- hablo mientras le ayudaba a limpiarse
- fue Increíble … - sonrió sonrojada la chica
- ven aquí – dijo el Uchiha dejando se sentara en el sofá para rodearle con un brazo mientras que su otra mano llegaba hasta sus labios delineándolos, tenía un deseo infinito por probarlos nuevamente y encaprichado los tomó para saciar su sed
- Sasuke … – susurró la joven poco antes de sentir el beso del joven que carecía de delicadeza, estaba tan fascinado por su nuevo descubrimiento que no se controlaba al probar más y más de ella, la joven dejó salir un suspiro y el chico no dudó en introducir su lengua en la preciosa cavidad para explorarla, despacio y siguiendo su deseo la recostó sobre el sofá colocándose entre sus piernas sosteniendo su peso sobre una mano, su otro brazo la rodeó por la cintura y la recargó en el respaldo lateral del sillón mientras profundizaba el beso para después bajar por su mejilla hasta su cuello saboreándolo
Un dulce gemido salió de los labios de Hinata cuando Sasuke depositó un beso en el valle de sus senos, se levantó un poco y sus dedos rozaron un pezon suavemente, más continuó el resto del camino hacia su abdomen con sus labios y lengua, levantó su vista carmín notando a la joven sonrojada con la respiración alterada, abrió sus piernas suavemente y le noto húmeda nuevamente, estaba tan ansiosa como él y era una invitación tan tentadora que no se resistió a ella, sus labios pronto encontraron aquella calidad escondida y el sabor le enloqueció, se alimentó de ella casi con desesperación dejando espasmos en la adorable dama. Hinata no podía contender sus gemidos y más cuando abrió los ojos observando al joven entre sus piernas enfocando en sus acciones, por algún motivo la imagen le pareció bella y excitante, maravillada posó una mano en su cabello y peinó las oscuras hebras llamando la atención del Uchiha quien se levantó un segundo sonrojado
- Ahora serás mía - volvió a introducir su lengua en ella, le acariciaba y se regocijaba con su sabor, bebía y por momentos se detenía sobre botón levantado y sensible, lo tomaba con sus labios y le succionaba maravillando a la chica que en respuesta arqueaba la espalda y levantaba la cadera para recibir más de su toque. La sensación de ebullición volvió a presentarse, una nueva explosión que marcó un segundo orgasmo que sacudió a la chica, Sasuke al mirarla llegar gimió y se incorporó separándose un poco de ella, su erección se había vuelto dolorosa nuevamente y esta vez contenerse era imposible, sin embargo debía esperar por ella, tomó su miembro y buscando un poco de alivio movió su mano de arriba a abajo con fuerza, más en ese momento Hinata abrió los ojos encontrándose con la imagen más sensual y atractiva de toda su vida, el muchacho desnudó ante ella se frotaba dejando salir de sus gruesos labios suspiros fascinantes, la vista de ese duro miembro volvió a fascinarle debido a su forma y el deseo por sentirlo en ella le invadió repentinamente, se levantó y sorprendiendo al Uchiha le empujó haciendo que se recargara en el respaldo lateral contrario del sofá, escaló sobre su cuerpo y se colocó directamente sobre la virilidad erecta más solo rozó sus labios inferiores húmedos contra ella.
- Sasuke…yo… necesito- el joven de cabello negro la interrumpió y le tomó en brazos llevándola hasta la habitación para depositarla en la cama con suavidad, si iba a hacerla suya, lo haría en un lugar apropiado y del modo en el que se merecía, la beso esta vez con ternura mientras se acomodaba mejor entre sus piernas, despacio fue entrando en Hinata abriendo los suaves pétalos con su dureza, la calidez y humedad que encontró a su paso robaron su aliento, la sensación de ella rodeándolo, albergándole en su interior con un abrazo fuerte le cautivó y la perfecta unión, como si hubieran sido hechos para el otro, golpeó a ambos con una fuerte corriente eléctrica que casi les derritió, era maravillosamente excitante y por un momento Sasuke se quedó inmóvil tan solo disfrutando de estar en ella y con ella. Hinata también había perdido todo pensamiento, Sasuke estaba dentro y le llenaba debido al tamaño del invasor, en un principio la sensación fue incomoda más el grosor de la virilidad comenzó a tocar zonas exactas en su interior y cuando comenzó a moverse su roce generó deliciosa fricción, de pronto la inmensidad del miembro se volvió agradable, fascinante y adictiva, quería más, sentirlo mucho mas fuerte y más profundo
El Uchiha inició con un vaivén suave, quería descubrirla, encontrar aquello que le hiciera soltar esos gemidos dulces, estaba decidido a llevarla al límite y aprender con ella lo que significaba cruzarlo juntos, se recargó mas en sus antebrazos logrando así acercar su rostro a la unión entre el cuello y el hombro de la chica, dejó que sus labios tomaran la zona y dejaran una pequeña marca en la piel mientras ahora colocaba un poco más de fuerza en el movimiento de su cadera, más aún seguía siendo lento y encantador, no habría prisa ni necesidad de velocidad, tan solo la sensación de ambos de goce y exitacion deliciosa
- maldición…- dejó salir el chico en un gruñido- puedo sentir como me atrapas en tu interior…es tan malditamente fantástico …- decía con dificultad Sasuke mientras su cadera comenzaba a ser más rápida en su movimiento, la necesidad por ella estaba ganándole a su autocontrol- no puedo… detenerme - ahora se levantó y dejó su peso en sus rodillas, jaló con suavidad de la cintura de la joven acercándola más a él sin romper su contacto, sus manos enrollaron mejor sus piernas al rededor del masculino torso para luego regresar a sus muslos y sujetarla con fuerza y en esta nueva posición le penetro con más profundidad, sus embestidas empujaban el cuerpo de la chica que contrario a todo, levantó las caderas y las movió con decisión al encuentro con su miembro, una energía intensa se creaba en ellos y pronto demandaría salir, la velocidad aumentó un poco más dejando claro la falta de control en Sasuke, volvió a descender sobre ella enterrando su rostro en el cuello de la chica, las embestidas ya demostraban la locura de la pasión, una nueva ola de placer les golpeo y finalmente hizo cruzar a la chica la línea, su orgasmo fue suficiente para llevar al pelinegro al límite cruzándolo también, el masculino cuerpo se tensó, su respiración pareció cortarse mientras sus músculos se apretaron y sin poder detenerse, se derramó en su interior depositando en lo más profundo de ella su esencia cálida, su propio orgasmo había sido fuerte, el más fuerte de toda su vida y aún así, no parecía sentirse satisfecho, quería más de la princesa - Hinata… esto
- Fue increíble… – dijo la chica besando la punta de su nariz – gracias por mostrarme lo maravilloso que puede ser – decía colocando una mano en la mejilla del joven, la respuesta del mismo fue besarla suavemente
- tú también me has hecho conocer algo especial y agradable – no hubo más palabras, Sasuke la rodeo con sus brazos llevándola hasta su pecho, cubrió a ambos con las mantas de la cama y se dejó levar por el sueño sin perder el agarre sobre el cuerpo de la hermosa dama, por esa noche solo descansarían en la calidez del otro
(- - - - - - un par de semanas después- - - - )
La luz de la mañana se introdujo por la ventana semi abierta cayendo en los párpados de la doncella, sus ojos color perla se abrieron tranquilamente notando que una vez más, amanecía rodeada por los brazos del hombre asignado a protegerla, desde aquella primera noche que pasaron juntos, la necesidad por revivir las sensaciones descubiertas como pareja les había dejado inhabilitados para detenerse, se amaban pasionalmente casi cada noche y en más de una ocasión y aún así, no se sentían satisfechos por el otro, era una locura, era incorrecto y aún así era adictivo, no les importaba el resto del mundo, este era su preciado secreto y lo disfrutarían el tiempo que pudiesen
-¿Ya es de mañana? – pregunto soñoliento Sasuke, las actividades de la noche anterior le habían dejado agradablemente agotado y tan solo deseaba permanecer en la cama junto a la maravillosa mujer, quería sentir el calor de su cuerpo y abrazarse a el prolongadamente
- el sol ya salió… y temo que debo ir a la academia a preparar a mi equipo, se acercan los próximos exámenes- dijo girándose a él para besar su frente - y tú debes ir al cuartel de los ANBU, esta misión te ha mantenido mucho tiempo alejado de tu gente
- ellos están bien, sigo pendiente de cada misión y tienen sus órdenes, así que si debes ir a la academia iré contigo – dijo el muchacho soltándola para luego levantarse dejando caer la sábana que le cubría, su magnifico y esculpido cuerpo desnudo quedó al descubierto para ella, la chica por instinto giró su rostro sonrojado, pero se estremeció al encontrarse con el Uchiha repentinamente de frente sujetándola por la barbilla
- Has visto y tocado mucho más… no deberías apenarte ya, aunque … eres adorable – Hinata aún más sonrojada tan solo opto por cubrirse totalmente por la cobijas escondiéndose, más salió al escuchar al muchacho entrando al baño de la habitación. Suspiró cansada aún con duda presente, sabía lo que hacían era incorrecto, él no era su esposo y los sentimientos entre ellos estaban basados sin duda en su propia soledad, no sería una relación verdadera ni eterna, lo más extraño era que no sentía culpa, sabía de sobra el hombre de cabello dorado le mentía y le engañaba sin recelo sin embargo las acciones de la ojiperla no eran por venganza, su curiosidad por algo más tangible y fascinante le habían llevado a descubrir irónicamente en Sasuke una luz que le llamaba, que además le hacía sentir un poco más completa y amada, incluso feliz y por el momento no quería perder la sensación, sonrió para sí misma decidida, disfrutaría de lo que tenía por ahora sin importar lo incorrecto que era, aunque no fuera duradero ni real, se quedaría con el pelinegro hasta que ya no pudiera hacerlo más.
Sasuke del mismo modo meditaba bajo el agua fría de la bañera, aún podía sentir en su cuerpo el calor de la doncella de ojos perla y su deseo por ella parecía ya nunca desaparecer, la hizo suya en más de una ocasión sabiendo era la mujer de su mejor amigo, pero la quería para él, Naruto no la merecía y la había perdido por su completa estupidez. El Uchiha podía cuidar mejor de ella, protegerla y más que nada permanecer a su lado eternamente si ella se lo permitía, pero estaba consciente que eso jamás pasaría, todo era una simple ilusión que tarde o temprano tendría un fin, sonrió de medio lado desganado, no podrían tener un futuro juntos mientras ella siguiera atada al rubio e incluso él mismo tenía a Sakura deteniendo su camino, era una triste ironía que desde el comienzo era improbable e imposible, lo que pasaba entre ellos era resultado de la soledad entre ambos sin ningún otro sustento, era incorrecto y lo mejor seria detenerlo, incluso tal vez que nunca hubiera pasado pero en definitiva no se arrepentía, las sensaciones que se apoderaban de todo su ser al estar con ella eran fascinantes y excitantes, nunca antes se había sentido tan vivo, tan lleno de energía y deseo, incluso dispuesto a ser mejor persona, entonces ¿porque dejarlo? sus propias parejas estaban decididas a vivir el momento y no se habían preocupado por ninguno de ellos, así que para Sasuke la decisión estaba clara, se quedaría con Hinata hasta que ella decidiera dejarlo, su calor sería suyo hasta que ella dejara morir el fuego en su corazón.
(- - - - - - - -)
La aldea de la hoja lucia hermosa a través de la ventana de la oficina del Hokage, Naruto no recordaba la última vez que le había visto lucir de ese modo más no podía disfrutar del paisaje como deseaba, la culpa y la preocupación estaban presentes nuevamente, no negaba ni justificaba sus acciones, sabía de sobra lo que hacía, pero era su conciencia quien le recordaba que Hinata no lo merecía, el día que la había desposado, aún si no hubiera estado convencido del todo en el momento de amarla, había prometido que le protegería y cuidaría de ella como un marido debía hacer con una esposa, sin embargo ahora prácticamente le había abandonado y noche tras noche le traicionaba
- esto no puede continuar así - dijo el joven de cabello dorado sin mirar a la mujer que terminaba de vestirse detrás de él, esta se giró y le miró con sorpresa
- ¿Que quieres decir?
- Ninguno de ellos se merece esto, Hinata-chan es dulce y él teme es mi amigo - Decía Naruto cerrando el puño con fuerza- ya no puedo seguir haciéndoles esto
- Te sientes culpable nuevamente ¿no es así?— se puso de pie colocando las manos en la cintura - sabes que esto ya no puede parar, pero tampoco es justo el sufrimiento de ninguno, Naruto debemos dejar de tener en secreto nuestra relación, ambos tenemos sentimientos por el otro y ellos… nunca sentirán lo mismo por nosotros
-¿Cómo estás tan segura? Hinata…
- Esta enamorada de una ilusión que tu nunca harás realidad para ella… y lo sabes
- Lo único que sé es que por hoy solo quiero volver a casa - Sakura ya no dijo nada, solo guardo silencio, tomó sus cosas y salió de la habitación detrás de él
(- - - - - - -)
Las clases serían en el exterior por lo visto, que mejor para él pues Sasuke no era una persona gustosa del encierro. No era la primera vez que acompañaba a la ojiperla en su clase, pero solía quedarse fuera del salón, incluso fuera de la academia, sin embargo esta vez se acercaría para conocer a los jóvenes estudiantes, le habían asignado un grupo a Hinata integrado por dos chicas y un muchacho, se veían fuertes pero aún inexpertos sin embargo sabía tendrían un brillante futuro con la ex princesa Hyuga como su maestra
- usted es… Uchiha Sasuke ¿no es verdad?- pregunto uno de los alumnos de cabello lila observando fijamente al shinobi mayor
- Lo soy - contestó el pelinegro mirando con frialdad al chico mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho, podía ver cierto temor en él y se divertiría asustándolo- supongo entiendes a lo que te expones, niño
- Yo… yo solo quería…
- No lo moleste - Intervino una de las chicas - ¿por que está usted aquí?
- Me parece que siempre acompaña a nuestra sensei- finalmente hablo la otra joven- aunque es extraño pues no es el esposo de nuestra sensei - dejó claro los alumnos habían notado su presencia antes
- su esposo es el Hokage niñas bobas - dijo el chiquillo regañando a sus compañeras, lo que menos necesitaban era hacer enojar al hombre
- Chicos basta, el joven Uchiha es un buen compañero y el capitán de la fuerza ANBU, está aquí por una misión secreta importante, eso es todo - contestó Hinata de la manera más segura ganando una sonrisa de medio lado del nombrado, vaya que estaba en una misión secreta que disfrutaba realizar de sobremanera
- La verdad es una lástima, creo que ustedes hacen mejor pareja- terminó la segunda estudiante
- Creo… que lo mejor es que comiencen con el entrenamiento- decía la ojiperla sonrojada- consigan el pergamino lo antes posible, recuerden seguir las pistas y usar su intelecto y talento para resolver los acertijos, esperare aquí por su regreso
-¡Si sensei!- gritaron los tres chicos al unísono para después dar un brinco y salir rumbo al bosque para cumplir su misión, la ex princesa les observo marcharse sin embargo se vio jalada por la cintura quedando atrapada entre los brazos del apuesto hombre
- Esos niños tienen razón, pero no solo nos vemos bien juntos, nos sentimos bien juntos - dijo Sasuke al oído de la chica poco antes de tomar sus labios con pasión, Hinata le correspondió al momento sin embargo corto el beso pronto
- Sasuke alguien podría vernos…
- Lo dudo mucho - contestó el Uchiha iluminando en rojo sus ojos, entonces la ojiperla miró a su alrededor notando ahora se encontraban en un paisaje diferente, bajo un árbol en un campo de flores rosadas con un cielo color carmín frente a un pequeño lago
- Una ilusión…- susurró
- Aquí no podrán molestarnos - hablo el muchacho mientras recargaba la espalda de Hinata en el tronco del árbol besando su cuello - necesitó hacerte mía de nuevo, ya no puedo contenerme- movió sus labios deliciosamente sobre su piel, la chica no se negó, perdió sus manos en el sedoso cabello negro mientras ladeaba su cabeza un poco para darle más espacio. Las manos de Sasuke se perdieron bajo la ropa de su amada acariciando sus senos por unos instantes, pero rápidamente descendieron al borde de los pantaloncillos de la chica abriéndolos y dejándoles caer liberándola de ellos, con algo de prisa viajaron hasta los propios y de igual manera se despojó de ellos y de su ropa interior dejando libre su miembro, más fueron sus dedos los que movieron a un lado el calzoncillo de la dama para introducirse en la cálida cavidad
- Sasuke…- gimió la chica al sentirlo entrar y salir de ella despacio, los dígitos del muchacho comenzaban a empaparse con su miel mientras su virilidad dolía ansiosa, sin aviso alguno la tomó por los muslos y le levantó jalando de sus piernas para hacerla rodearle la cintura, en segundos su miembro la penetro y ambos perdieron el aliento, se movió con algo de dureza mientras Hinata le tomaba por el pelo jalando de las negras hebras con cada embestida. El Uchiha no duraría más, estiró su cuello y de sus labio salió un fuerte gruñido al tiempo que dejaba fluir su esencia en ella.
-No quiero dejarte ir - confesó el chico al salir de su interior para luego depositarla en el suelo con ternura, le tomaba por la cintura para apoyarla a mantenerse de pie lo que la ojiperla agradecía al sentir sus piernas temblorosas - pero.. tus alumnos están por regresar
- supongo no debemos hacerlos esperar… - decía Hinata con algo de decepción pues tan solo quería estar y sentir a ese hombre
- Esto no ha terminado aquí - dijo el chico aún con la pasión marcada en su voz- te haré mía nuevamente - debían regresar así que dejó que se vistieran y terminó con la ilusión justo en el momento en que el grupo de Hinata regresaba con el pergamino encargado, la chica tomó aire y acomodó un poco su cabello recibiéndoles con una sonrisa encantadora, luego de unas palabras de felicitación por su gran trabajo, les dejó libres para gozar el resto de la tarde
La ex princesa aún debía entregar el reporte de su grupo, por lo que se encaminó hacia la academia seguida muy de cerca por Sasuke, el joven sonrió de medio lado mientras veía el adorable caminar de la mujer que le apasionaba y que era irresistible, el movimiento de su cadera prendía involuntariamente su sangre. Dejándose llevar por la tentación, le tomó del brazo y jaló de ella hasta recargarla en la pared del callejón y sin más le beso, le consumió engatusado por su delicioso aroma y sabor, exploró su boca y ganó de ella gemidos que le enloquecían
- creo que ya no me es tan fácil contenerme - dijo el muchacho besando el femenino cuello
- No eres el único… pero no podemos bajar la guardia
- Lo sé - dijo separándose con dificultad, tomaron aire y sin otra palabra continuaron con su camino, más irónicamente terminarían cruzándose con otra pareja al salir del callejón
- Naruto-kun - hablo la ojiperla con una mano en su pecho al obsérvalo acercarse con alguien más
- Hinata-chan- contestó el nombrado sorprendido al notar a su amigo detrás de ella, del otro lado Sakura también dio unos cuantos pasos más hacia del rubio - ¿que hacen aquí?
- Estaba por entregar el informe de mis alumnos en la academia
- Oh, claro…
- Supongo acaban de salir de la Torre del Hokage- interrumpió Sasuke mirando con frialdad a la pelirosa y con decepción al Hokage - trabajaron… de nuevo toda la noche
- Debemos terminar proyectos - alegó Sakura para defender a su hombre, no permitiría que su antiguo amor les juzgara o les humillara tan descaradamente, aún si no eran inocentes
- Escuchen todos hemos trabajado duro y estamos cansados- hablo el Hokage bajando la tensión que se podía sentir entre los cuatro - Hinata-chan puedes entregar el informe mañana, mejor volvamos juntos a casa
- Yo..- empezó la ex princesa mirando a Sasuke por un instante - … volvamos …
- descuida teme - decía el rubio mientras tomaba el brazo de su esposa - puedo cuidar de ella de ahora en adelante- el pelinegro no respondió, tan solo le miró dar un simple gesto de despedida para la médico y el capitán ANBU y luego jalar de la Hyuga y marcharse
- tú puedes volver al departamento si quieres, yo tengo asuntos que atender - gruñó el Uchiha dando media vuelta para dejar abandonada a la pelirosa, Sakura sabía ya no podría detener a ninguno de los dos hombres de su vida y volver al departamento vacío le hacía sentir perdida
(- - - - - )
Caminaban de regreso a su departamento, había un silencio entre ellos poco común al tratarse de Naruto, la ojiperla deseaba expresar algo, decir lo que fuera para romper la incómoda situación, pero nada salía de sus labios pues no había nada que decir. Al llegar a casa se distanciaron, Hinata ofreció preparar algo de comida y el muchacho de ojos azules solo asintió comentando que tomaría un baño.
Se sentaron juntos a la mesa pero aun el silencio estaba presente, la chica fue la primera en terminar su sopa levantándose para lavar su plato, más sintió una presencia detrás de ella, el rubio le había dado alcance
- Perdóname - dijo el joven sin mirarla a los ojos pues no podía hacerlo después de todo lo que había hecho para traicionarla - yo, yo se que… no he sido el esposo perfecto, no he estado para ti cuando me has necesitado y no he cuidado de ti como es debido
- No tienes nada porque disculparte, se… que solo cumples con tu propósito en la aldea... que es importante para ti…y para otros
- Hinata-chan
- Tranquilo - sonrió desganada - lo mejor es que descanses, lo necesitas, lo demás podemos hablarlo después - fueron las ultimas palabras de la chica antes de salir de la cocina rumbo a la habitación
Varias horas habían pasado desde que se recostaran en la cama, Naruto en realidad estaba cansado e inmediatamente había sucumbido al sueño, Hinata por otra parte continuaba despierta mirando el oscuro techo del cuarto, por varios meses había extrañado la presencia de su esposo junto a ella, el rubio constantemente decía quedarse en la torre del Hokage por trabajo y despertar por las mañanas sin él se había vuelto costumbre, había deseado con tanta fuerza que aquello cambiara, que su esposo regresara a casa y que pudiera conservarle a su lado, pero ahora que finalmente estaba junto a ella en esa cama, no podía más que sentirse incomoda y vacía, como si realmente él no estuviera ahí.
Se levantó con cuidado y en silencio camino hasta la ventana de la alcoba, le abrió sentándose en el borde de la misma observando la luna, la blanca luz le relajaba al hacerle recordar a su madre, sin embargo ni aun con ese bello recuerdo podía recuperar la calma, bajo su vista y la decepción le inundo
- finalmente lo tienes contigo ¿porque estas tan triste? - se escucho la voz del hombre de cabello negro recargado en el marco de la ventana
- Sasuke… - susurró Hinata al observarlo tan gallardo bajo la luz de la luna
- Creí que finalmente serías feliz al tenerlo de regreso
- También lo creía… pero algo ha cambiado.. - dijo la joven girando sus ojos al Uchiha y antes de que otra palabra fuera pronunciada, rodeo su cuello con sus brazos y le beso, el joven de inmediato le tomo por la cintura e inesperadamente se dejo caer junto con ella por la ventana, más durante la caída se rodearon de un humano negro que les hizo aparecer lejos de todo, escondidos en el bosque testigo de sus acciones. Hinata no supo en que momento las ropas habían desaparecido al igual que el resto del mundo, pues estando juntos las puertas del paraíso se habían abierto nuevamente
(- - - al amanecer del otro día -- )
Ahora era el joven de ojos azules quien despertaba solo, sentado sobre la cama contemplaba el espacio vacío en el que habría dormido su esposa, reflexionaba cuantas veces la mujer de ojos claros se encontró en la misma posición mientras el dormía con otra mujer, sin embargo se negaba a pensar en Hinata con alguien más, a que fuera ella, un corazón puro y noble, quien le traicionara no solo a él, si no a su Hokage también
(- - - días después - - -)
Había pasado tiempo desde que Hinata visitara a su familia por ultima vez, no es que no quisiera verles, pero su matrimonio y su clases en la academia habían tomado mucho de su tiempo. La antigua princesa llegó hasta el jardín encontrando a su padre tomando tranquilamente té, el hombre parecía no haberla notado sin embargo con un gesto de su mano hizo que la chica se acercara, la ojiperla primero le reverencio y luego tomo asiento frente a el encontrándose con una taza de su té favorito listo para ella, sonrió agradecida por esos detalles que le confirmaban el cariño de su padre.
- me da gusto verte hija mía, no he recibido noticias tuyas últimamente
- Lo lamento padre, he descuidado mucho a la familia Hyuga
- No del todo, se que tu nueva casa es prioridad - dijo observando como la mirada de la joven descendía al piso al escucharlo mencionar su nuevo hogar - sin embargo, si me lo permites quisiera hacer una observación
-¿Padre?
- Algo ha cambiado ¿no es así? Incluso me atrevería a decir que ha cambiado para bien
-¿A que te refieres? - pregunto realmente curiosa la chica con un extraño y desconocido sentimiento de esperanza en su interior
- Quiero ser sincero contigo hija mía, el hombre al que decidiste desposar nunca fue de mi agrado completo, sin embargo, tu mirada se llenaba de un bello resplandor al hablar de tu amor por él y de la ilusión que tenías de una vida a su lado, me convenció de que era lo que tú querías y guarde silencio para dejarte tomar tu propia decisión- dejo la taza entre sus manos - sin embargo no hubo un día en el que no me arrepintiera de no haber dicho algo y más cuando note el morir lento de ese resplandor en tus ojos - en un gesto extraño para ambos, coloco su mano sobre la de su hija para continuar hablado - se que no fue lo que esperabas, que no era quien podía hacer feliz al final y se que tu sabes lo que esta pasando - el silencio se apoderó del momento mientras la mirada de la joven comenzó a llenarse de lágrimas cristalinas
- Fui una tonta.. que a pesar de mi vista mágica, estaba ciega de falso amor
- Sin embargo- apretó con algo de fuerza la mano de su princesa para consolarla- algo ha cambiado, puedo ver ese brillo nuevamente y estoy seguro no es a causa del joven Hokage
- Aún si así fuera... no es probable que sea eterno - suspiro - incluso si yo lo deseo de corazón
- ¿Cómo estás tan segura? Ese nuevo brillo es muy diferente al anterior, es más fuerte y claro, Hinata eres una mujer adulta y yo no puedo intervenir en tus decisiones ni tomarlas por ti, sin embargo, si puedo tan solo darte un consejo, es que te aferres a la felicidad que has encontrado, has pasado por mucho y es momento de que recibas algo, mereces tener el final feliz que tanto deseaste
- Gracias padre - terminó la joven finalmente dejando salir las lágrimas acumuladas
(- - - - - - - )
Sasuke no entendía del todo el porque acudía con aquel sujeto o porque visitaba ese lugar nuevamente, no sabía realmente que ganaba con hablar con el hombre que tenia la sombra de lo que alguna vez fuera su hermano. Había sido una gran impacto su encuentro, al principio había sentido el deseo y necesidad de matarlo por atreverse a usar la imagen de Itachi y más al saberle responsable del ataque a Hinata, pero más allá de sus dudas e incertidumbre, había aceptado que aquel shinobi de ropas oscuras, le hacía sentir que su hermano había vuelto y que de alguna forma le estaba ayudando
Su punto de encuentro estaba muy bien escondido en las montañas, lejos de cualquier testigo que pudiera revelar el secreto. Sin miedo alguno Sasuke se interno en la caverna atento de cualquier traición, si bien lo había aceptado como una versión de Itachi al igual que con su hermano real, debía tener cuidado y no fiarse por completo de su acciones o motivos
- no tienes idea de lo mucho que detesto las cuevas- decía la misteriosa voz que salía de entre las sombras, su atuendo completamente negro le ocultaba aún más a la simple vista- he pasado escondido o despertado en ellas por mucho tiempo… de verdad las odio
- No vine a escuchar tus quejas - contestó Sasuke acercándose mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho, Itachi por su lado sonrió ante la ironía
- A decir verdad, no pensé que volvería a verte, al menos no luego del incidente donde trataste de matarme de nuevo solo por vengar el ataque que hice a la chica de ojos perla - se sentó sobre una roca detrás de su hermano menor- creí que luego de la batalla quedaríamos a mano
- Lo estamos y seguirá así mientras cumplas con tu parte y no intentes atacar de nuevo
- Descuida no haré nada malo, mi trabajo aquí esta hecho —enfocó su vista en la de su hermano - pero.. ¿acaso es que quieres que te ayude con algo más?
- Ni siquiera se porque te digo esto, no es como si tú fueras realmente Itachi pero… - dejó salir pesadamente un suspiro - ¿Que puedo hacer ahora? Ella es esposa de Naruto… pero quiero estar con ella, tenerla para mi, que se quede a mi lado… pero… Hinata no puede ser mi mujer, no como yo deseo que lo sea
- Quieres que sea tu esposa…- el hombre cerró los ojos y se levantó de su asiento- de verdad eres cursi y tonto hermanito, esa chica está igual de enamorada que tu, pero ambos necesitan expresarlo para que estén seguros de dar el siguiente paso… si lo aceptan, nada podrá detenerlos y podrán estar juntos, además ¿Desde cuando te preocupan los demás? Según recuerdo persistías hasta obtener lo que querías y nunca nada estorbaba en tu camino - decía el hombre de negro mientras se encaminaba a la salida - lo único que tienes que hacer es decidirte… y ser firme con lo que deseas - se marchaba más se detuvo un instante- dime algo - le miró por sobre el hombro - si lo pensaste ¿porque no me mataste?
-¿Porque matarte dos veces?
- Mhm - fue toda la respuesta de Itachi quien luego de ponerse la capucha negra salió de la cueva.
(- - - días después - - - )
Para Sakura esperar ya no era posible, Naruto le había hecho a un lado sin saber del todo lo que sucedía ¿de verdad estaba dispuesto a dejarla y olvidarlo todo pese lo que habían vivido juntos? Si bien no era correcto, su romance había sido natural, sus corazones se juntaron poco a poco incluso por sobre las circunstancias que les habían separado, la ceguera y la moralidad les había juntado con otros a quienes su cariño no correspondía, pero ahora habían encontrado felicidad ¿porque dejarla? Y más con la vida que llevaba en el vientre
- señorita Haruno ¿que hace aquí? No teníamos notificada su visita- pregunto uno de los guardias al notarla llegar a la puerta de la Torre
- He venido a hablar con el Hokage
- Señorita me temo no se encuentra, ha salido rumbo al cuartel de los ANBU
- Entonces iré a buscarlo…
(- - - - - - - )
Hinata observaba por la ventana el bello horizonte, el bosque que rodeaba el nuevo cuartel de los ANBU poseía un colorido verde que llenaba de vida todo el espacio, al menos con dicha vista sus nervios parecían desaparecer, era momento de aclararlo todo, después de haber hablado con su padre sus pensamientos tomaron una sola dirección, aún si aceptaba los sentimientos que tenía por el gran Uchiha Sasuke, nada pasaría si él no le correspondía, de cualquier modo el término de su relación con Naruto era un hecho, se separaría de él y se marcharía de la aldea si al final no había nada que le detuviese en ella
- Viniste a buscarme - decía pelinegro mientras le abrazaba por la espalda - deseaba tanto verte - rozaba con sus labios la nuca de la joven con cada palabra - pero el Hokage se ha atravesado en mi camino
- Volvió a casa y pretende… cuidar de mi ahora y yo…
- ¿Quieres que así sea? ¿Quieres… quedarte con el? - pregunto Sasuke con algo de molestia girándola en sus brazos para mirarla de frente ¿a caso realmente quería volver con ese hombre? Pretender que eran un matrimonio, vivir una mentira en la que ella jamás sería feliz- no puedo dejar que lo hagas…no puedes quedarte con él
- Sasuke
- ¡No! - le abrazó con fuerza - quédate conmigo - susurro el muchacho mientras la chica temblaba en sus brazos, los sentimientos en ella explotaron dejando salir lágrimas de sus bellos ojos y aunque por minutos perdió la voz, Hinata tomó fuerza y dejó salir las palabras por las cuales estaba ahí ahora
- No podemos seguir con esto, ya no, ya no quiero vivir escondida con acciones incorrectas yo…
-¿Lo sigues amando?
-¿Que dices? ¿Como puedes preguntarme eso?- dijo la chica soltándose de su abrazo para luego darle la espalda ¿porque le cuestionaba? ¿Es que no estaba claro lo que sentía? Tal vez él no sentía lo mismo por ella y por ello le era fácil pensar que aún amaba al rubio
- Respóndeme … por favor - la sinceridad en las palabras sorprendió a ambos, más el silencio fue todo lo que resultó, sin embargo luego de unos minutos y un largo suspiro Hinata contestó
- Tu sabes la respuesta… sabes con quien esta mi corazón…- dijo girándose para mirarlo y posar una mano en su mejilla - pero… no se si tú…yo tan solo me pregunto si es reciproco
-¿Como puedes dudarlo? Quiero estar contigo, que estes a mi lado y que seas mía, no me importa si el idiota puede llamarte esposa, quiero ser yo quien pase el resto de su vida contigo compartiendo un hogar - rodeo con sus cálidas manos el cuello de la chica - Hinata, quédate conmigo… acéptame - y sin más la beso, la rodeó por la cintura y profundizó su movimiento lo que la ojiperla correspondió al instante, sin embargo la puerta de la oficina se abrió sorpresivamente dejando entrar al joven Hokage, sus azules ojos se llenaron de sorpresa ante la escena y una profunda molestia y decepción le invadió
-¿Que sucede aquí?… Teme…. Hinata porque… - ninguno se inmutó, por el contrario Sasuke se puso delante de su amada y retó con la mirada al líder de su aldea
- Haz lo que debas, no cambiará nada- eso fue suficiente para llenar de coraje al rubio quien sin razonar nada y de manera viseral llamó a los ANBU que le vigilaban y a aquellos que fueran segundos al mando de Sasuke en el cuartel
- Arrestes al capitán y lleven a mi esposa a la torre del Hokage
- Si señor
(- - - - - - - - En la torre--)
Naruto había decidido tomar un respiro primero para calmar la agitación en su interior, ahora entendía el sufrimiento y pesar que su esposa seguramente había sentido cada vez que el rubio se ausentaba, sin embargo y pese a su clara hipocresía se sentía traicionado, Hinata era un corazón puro de bondad capaz de perdonar cualquier pecado, incluso los que su esposo había cometido, no creí de ella ese deseo de venganza al grado de pagarle con la misma moneda e involucrar a su mejor amigo en su castigo.
Debía enfrentarla aún si realmente no deseaba pelar con ella ¿con que derecho podía reclamarle algo? y al mismo tiempo ¿como no castigarla? pues no era solo a Naruto a quien traicionaba si no a su Hokage y a su aldea. Entró en su oficina despacio notando a la joven de ojos claros sentada en el sofá de la habitación sin mirarle, más estaba claro sabía estaba presente. El joven líder en silencio y controlando su respiración se acercó más a ella
-¿Por que? - pregunto el chico en suave voz
-¿Por que preguntas lo que ya sabes?- finalmente le miró - del mismo modo yo no podría cuestionarte sobre lo que ya se - dijo en una voz tan fría que el cuerpo entero del rubio se congeló
- Hinata… yo no- presiono su mandíbula para contener su ansiedad- nunca quise hacerte daño, todo se salió de control y yo solo…
- Sabes que esto ya no lleva a ningún lado - se puso de pie la ojiperla
- Hinata eres mi esposa ¿que clase de líder se separa de su esposa? los demás lo verán como una debilidad
-¿Eres feliz con ella?- pregunto la joven mirando directamente a los ojos azules, el muchacho por su lado guardó silencio un instante
- No puedo negarlo, pero tampoco fui infeliz contigo
- Ambos sabemos… es todo, pero no tiene porque ser un final malo entre nosotros, además la vida en el vientre de Sakura … necesita de su padre
- ¿como es que lo sabes?... entonces es cierto...
- Naruto...
- Necesito pensarlo... todo - dijo el muchacho dando la vuelta al instante para salir de la habitación, sus pasos ahora le llevarían hasta las celdas bajo el cuartel de los ANBU. Su mejor amigo, su compañero de armas, aquel al que podía llamar hermano, se encontraba recargado con su espalda en la pared de su jaula, estaba muy consciente de la presencia de su Hokage más no sentía miedo alguno, por el contrario le recibió con media sonrisa en el rostro y su mirada fija en las orbes azules
- Teme…. - dijo el rubio en voz seria mientras se acercaba a la puerta de la celda para abrirla, se introdujo en el diminuto cuarto y caminó hasta finalmente estar frente a frente con su amigo
- ¿Y ahora que Naruto ?
-¿Por que?¿por que ella?
- Deja la hipocresía de lado, no tienes porque fingir molestia - decía Sasuke bajando un poco su estado de defensa, era hora de arreglar todo con su amigo
- ¡ella es mi esposa! La dama del Hokage, prácticamente la señora de esta aldea
- Nunca lo fue y lo sabes… - decía el pelinegro levantándose de la pared - deja la mentira atrás
- Tenemos asuntos que resolver lo admito, pero tú no tenías porque aprovecharte de la situación, de ella, no se que juego macabro pretendas pero no te dejare hacerle daño, yo debo protegerla
- Ya no es tu derecho, dejó de serlo tiempo atrás - se acercó más al rubio - ya no puedes protegerla sin embargo, si deseas evitar que sufra más, déjala ir, deja que sea feliz …
El silencio lleno la habitación mientras el ambiente se volvió frió ¿que más podía hacer el Hokage? ser cruel y mantener a Hinata a su lado sabiendo serían infelices los dos o dejarla en brazos de su amigo quien por extraño que fuera, parecía merecerla más que el, además estaba Sakura… y su hijo, no podría dejarles atrás por cumplir una obligación autoimpuesta que ya no deseaba y de la cual tampoco tenía derecho, la princesa no era más suya para proteger
- si yo la dejo ir… ¿serás capaz de hacer un mejor trabajo y no cometer el mismo error que yo? Si he de dejar ir a Hinata será porque estaré seguro de la felicidad que merece, ¿Teme eres tú esa felicidad …?
(- - - - - de vuelta en la torre- - - - )
La noche había cubierto la aldea, las estrellas iluminaban el cielo en ausencia de la luna y opacaban las luces de los hogares bajo la vista de la Torre, Hinata miraba entretenida el destello de cada luz blanca sobre ella, el brillo de los celestiales objetos le daba cierta confianza en que todo saldría bien, bajo la vista y cansada se alejó de la ventana para tomar asiento en el sofá, sin embargo escuchó el abrir del cristal detrás de ella y se giró enseguida
- Hinata...- dijo el joven de cabello negro que apenas y podía contener su deseo de correr a ella y besarla y abrazarla con locura
- Sasuke… - dijo sorprendida la ojiperla al verle ahí, libre y frente a ella- ¿estás bien? ¿Te hicieron daño?
- Aunque admito eres adorable al preocuparte por mi, no deseo lo hagas- decía acercándose a ella para colocar su mano en la mejilla rosada- no sufras, estoy bien y siempre pase lo que pase, volveré a ti- terminó finalmente rodeándola con sus brazos escondiendo su rostro en su cabello
- Todo esto…no debió ser así, si tan solo mis ojos te hubieran visto antes, cuando la oportunidad de estar juntos era posible
- Aún lo es- le abrazó con más fuerza
- Pero… Naruto… el
- El no importa, nada más importa, quiero estar contigo y ya nada va a detenerme
-¿Que dices? - preguntaba la chica rompiendo un poco el abrazo para así mirarle a los ojos
- ven conmigo- le decía el joven al tiempo que se acercaba al marco de la ventana para luego ofrecerle su mano- confía en mí y deja todo lo demás en el pasado, seamos solo tu y yo
- Sasuke... la vida que has logrado luego de volver, luego de pelar y sufrir tanto, lo perderás todo…
- Tenerte es todo lo que necesito, si me aceptas- decía Sasuke ocultando el temblor en su voz al temer por la respuesta de la dama, pero todos sus miedos se perdieron al mirarla sonreír con dulzura
- Por supuesto… - contestó Hinata tomando de su mano para dejarse caer junto con él por la ventana, el humo negro les rodeó y de pronto desaparecieron sin dejar rastro alguno
(- - - - -)
Algunos años habían pasado ya, la aldea había cambiado en su totalidad mejorando la vida de muchos de sus habitantes. El Hokage había servido bien a su gente pese a las desgracias que habían ocurrido, su ex esposa y su capitán ANBU habían desaparecido, algunos decían habían caído en batalla tras perseguir a un poderoso enemigo vestido de negro, otros murmuraban la bruja de la montaña había tomado sus vidas y otros aseguran habían escapado para continuar con un romance prohibido que había consumido sus almas.
Nadie nunca fue capaz de afirmar ninguna historia, ni siquiera el propio Naruto, sin embargo se dice siguen vivos y se encuentran juntos, felices y en paz más allá de las montañas
