Loonatics Unleashed no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fanfic.

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La fuerza de la locura, el control de la apatía

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Fue un día lento y tranquilo, ya que Zadavia no había anunciado una sola amenaza que puedan solucionar. Ace estaba mirando las noticias de Acmetropolis en su tableta con suma atención, sentado en la sala principal de la torre. Comenzó a guardar en la memoria del aparato, aquellas que tenían alguna relación con la desaparición de antropomorfos. Eran pequeñas notas, de medios y usuarios de las redes sociales más utilizadas, que subían dos o tres nombres cada día, desde hace ya un par de semanas.

Al parecer, nadie iba a investigarlo. Ace se dio cuenta que los medios habían desestimado los secuestros y dicen seguir con las búsquedas, pero que sean en su mayoría antropomorfos, le estaba empezando a preocupar. Guardó la mayor parte de las noticias destacadas y le envió un mensaje a Zadavia, agradeciéndole que le haya avisado de este caso. Por ahora no iba a decirle nada al equipo, hasta no tener más información.

La sala de estar de la base estaba bastante tranquila. Slam estaba aprovechando a tomar una siesta a pocos metros de él, después de su tentempié. Lexi y Duck habían salido por la cena, y Rev había salido a buscar unas placas y circuitos para el último invento de Tech, el cual no había dejado de trabajar en el laboratorio desde esa mañana.

De repente, recibe una llamada directamente a la torre, que no provenía de Zadavia. A parte de ella, sus familiares tenían acceso a ese número, así que era probable que fuera el pariente de algún miembro del equipo.

Ace cruzó sus dedos antes de atender. Tan solo esperaba que no fuera el padre de Rev, el sujeto era insufrible.

—¿Qué hay de nuevo, doc?— Ace atendió la llamada y vio que la imagen de un coyote, muy parecido a Tech, pero de apariencia más envejecida, y con unos profundos ojos de iris color negro como la tinta.

—Buenas tardes— La voz de aquel hombre era demasiado profunda y monótona. Ace no pudo evitar sentirse un ligeramente intimidado —Soy Anoki Coyote ¿Se encuentra mi hijo disponible?—

—Buenas tardes, señor, soy Ace Bunny, líder del equipo— Ace se quedó pasmado al sentirse obligado a presentarse tan formalmente, pero el padre de Tech parecía ser demasiado ajeno y serio para bajar la guardia —Tech está en el laboratorio ¿no pudo contactarlo?—

—Me temo que no— Su expresión estoica y su voz plana, hizo que Ace se estremeciera.

—Si, claro— Ace se ríe nervioso delante de la pantalla, pero el coyote ni se inmuta —Creo que iré a buscarlo a su laboratorio ¿Puede esperar en línea?—

Anoki no dijo nada más, simplemente asintió, mientras Ace caminaba demasiado deprisa hacia el laboratorio de Tech, deseando no volver a interactuar con el padre de su compañero.

(...)

Tech estaba demasiado concentrado en su nuevo invento. Si bien el GlucoGel 9000 era bastante efectivo para detener a los villanos, no era infalible con aquellos que posean poderes que podrían destruir o acelerar las partículas gelificantes para escapar. Así que se le ocurrió la idea de crear una especie de polímero aislante de radiación en forma de burbuja, para poder atrapar a sus enemigos o villanos más volátiles, y neutralizar sus poderes.

Estaba en base de prototipo, como todas las armas que su padre le había enseñado armar y desarmar, se veía demasiado letal con respecto a lo que hace. También debería usarlo solo en casos extremos, no quería que algún villano los atrape en su propio invento.

A pesar de las burlas de Rev, la mejor opción que se le ocurrió fue ponerle un comando de autodestrucción, si ninguno de ellos estaba sujetando el arma, así que usaría chips de rastreo de ADN para poder asegurarse de que su invento no se vuelva en su contra.

Hace unos momentos atrás, Rev salió corriendo por los chips de rastreo que necesitaba, sin que pudiera detenerlo. No tenía mucho apuro por conseguirlo, pero últimamente su novio estaba demasiado entusiasmado con besarlo y abrazarlo, lo cual era contraproducente para él, porque se excitaba demasiado y debía salir huyendo para detenerse.

Tech agradecía que Rev haya tomado la relación con calma, a pesar de lo ansioso que podía ser al respecto. Debía admitir que tener relaciones sexuales sería lo apropiado a estas alturas, ya que hace semanas comenzaron con su noviazgo. Sin embargo, no habían tenido oportunidad de retirarse a un sitio apartado, para evitar que sus poderes provoquen un apagón masivo en toda la ciudad. El coyote pudo manejar los besos y los abrazos, aplacando al mínimo sus habilidades, pero no tenía idea que pasaría si tuvieran sexo, y no estaba dispuesto a arriesgar la vida de los habitantes de Acmetropolis por algo así.

Por otro lado, Rev estaba mentalizándose para comunicarles a sus padres que empezaron a salir, y estaba seguro que se sentía culpable de tardar tanto en hacerlo. Tech sinceramente no lo culpaba para nada, la reacción de su familia al respecto de su amistad fue terrible, no quería pensar que tanto escalaría la situación cuando anuncie su noviazgo. Iba a ser muy difícil para Rev ir contra de sus padres, más considerando lo mucho que odiaban a los coyotes.

—¿Tech? ¿Estás ahí?— Ace le llamó, sacando a Tech de sus pensamientos.

—¿Qué sucede?— El coyote dejó lo que estaba haciendo para abrir la puerta del laboratorio. El conejo le miró con cierta preocupación y señaló la sala de estar.

—Tu padre está en llamada ¿Podrías…?— Ace no terminó de decir esto, que Tech salió corriendo hacia la sala de estar, para hablar con su padre. Estaba muy entusiasmado por presentarle a Rev, de seguro le iba alegrar mucho conocerlo.

(…)

Ace debía admitir que había tenido una impresión equivocada del padre de Tech, pero era inevitable hacerlo. Cuando regresaron a la sala, el hombre estaba platicando tranquilamente con Slam, al parecer estaban hablando de los mejores sitios de comida de la ciudad.

—(…El buffet libre que tienen es el mejor, nunca he podido acabar con toda la comida cuando he podido ir)—

—Lo tendré en cuenta, gracias— Anoki parecía estar tan serio y concentrado, que a Ace le pareció entrañable. El coyote sacó una libreta, y anotó con cuidado la dirección que le dio Slam, mientras Tech se acercaba para hablar con su progenitor.

—Buenas tardes, pá—

—Hola…— Anoki se quedó callado por unos segundos dejando su libreta a un lado, y agregó con voz plana —…Llegaré a la ciudad mañana ¿Te parece bien?—

Ace notó que aquel coyote no solo era de pocas palabras, sino que era difícil saber que pasaba por su cabeza, por su expresión vacía y su voz desprovista de emoción. Ahora no le sorprendía que Tech no supiera manejar sus emociones, su padre parecía carecer de estas por completo.

—Si, Rev y yo te encontraremos en el restaurante a la hora acordada, es genial que puedas venir, pero ¿Por qué no me enviaste un mensaje?—

—Extravié mi teléfono— El hombre se quedó callado por unos momentos y luego agregó con monotonía —Lo siento—

—No te preocupes, te conseguiré otro en la ciudad—

—…— El viejo coyote asintió levemente, miró a Ace con cierto cuidado —Muchas gracias por su tiempo, espero que mi hijo no les cause problemas—

—¡Papá! ¡Que no tengo trece años!—

—No se preocupe señor, Tech es vital para él equipo, sus inventos no han salvado más de una vez y estamos felices de tener en el equipo— Declaró de inmediato Ace, tratando de levantar la moral de su amigo, que se veía avergonzado.

—…— Anoki asiente y luego miró a Tech, y por un momento sus ojos parecían tener un poco más de vida de lo que había expresado —Buen trabajo, sigue así—

—Claro que sí, estarían perdidos sin mí, jejeje— Tech parecía estar demasiado avergonzado por aquella simple felicitación, a pesar que le gustaba demasiado que acariciaran su ego. Debía ser diferente que te felicitara tu padre, más si no era muy expresivo. Si Ace lo pensaba mejor, la mayor parte de sus familiares no parecían apreciar su trabajo de héroe. El padre de Rev era un ejemplo patente en su mente.

Cuando terminó llamada, después de que Anoki se despidiera de ellos con demasiada cortesía, Tech miró muy entusiasmado a Ace.

—Jamás lo vi emocionado, debe ser porque es la primera vez que le presento un novio— Comentó el coyote con una enorme sonrisa.

—¿Estaba emocionado? Vaya— Ace no sabía que decir ¿Cómo sería ese hombre si estuviera más tranquilo? Parecía carecer de emoción alguna, pero debía confiar en el coyote —¿Crees que se llevará bien con Rev?—

—Creo que sí— Tech parecía estar un poco preocupado por su novio, Ace suponía que la familia del correcaminos —Rev ha tenido problemas para hablar con su familia, creo que papá podría aconsejarlo—

Ace se preguntaba cómo alguien que habla tan lento, y con tanta calma, lidiaría con Rev, que hablaba a mil por hora. Estaba seguro que no quería presenciar ese choque de trenes, por más tentador que sea.

—Espero que la pasen bien— Ace sonrió levemente, pero antes de que Tech le pregunte porque parecía estar tan preocupado, Rev había llegado con los repuestos que necesitaba el coyote.

(…)

Rev vio con cierta duda la bolsa que contenía la hamburguesa con panceta y queso que había comprado para Tech, y trató de reprimir el deseo de entregársela. Su deseo de alimentarlo se estaba volviendo insoportable, tal así que debía razonar cada uno de sus impulsos antes de hacer algo inapropiado. Pero era imposible. A este paso, Tech se iba a dar cuenta de que deseaba tener sexo, y no quería forzarlo hacer algo que le haga sentir incomodo.

Lo peor de todo, era su indecisión de presentarles su novio a sus padres. Lo había intentado, pero estaban siendo demasiado difíciles al respecto. Trató de llamarlos para decírselos por teléfono, pero después de mencionar al coyote y escuchar los insultos de su padre, tuvo que cortar y apagar el su smartphone antes de seguir recibiendo mensajes de su familia sobre dejar el equipo y alejarse de Tech. Esta situación se había vuelto habitual, más cuando se dieron cuenta que literalmente vivían bajo el mismo techo. Ante lo insostenible de la situación, el coyote le ofreció reunirse con su padre, para pedirle consejo al respecto.

Rev se preguntaba cómo le iría en ese encuentro, porque si sus padres les tenían manía a los coyotes ¿Cómo sería la reacción del padre de Tech? Hubiera deseado negarse, pero era su oportunidad de conocer a un miembro de la familia de su novio, un paso muy importante en su relación. Tan solo esperaba causar una buena impresión.

Al llegar a la sala, vio a Tech charlando con tanto animo con Ace y Slam, que le hizo desear de manera enfermiza besarlo delante de todos y demostrarles a los demás a quien le pertenecía. Sus celos y posesividad no habían retrocedido mucho a pesar de que ellos dos estaban juntos, y no sabía si era porque no habían tenido sexo, o empeoraría después de tenerlo.

No quería pensar mucho en eso, tenía muchas ganas de besar la enorme sonrisa de su novio.

Rev corrió alrededor de Tech, para atraparlo entre sus brazos y darle un enorme beso, mientras lo abrazaba con fuerza. El coyote le correspondió de inmediato, pasando sus manos por su cintura. Podía quedarse así para siempre, profundizar más el beso hasta dejar sin aliento a su novio, luego secuestrarlo y alejarlo de todos, para poder finalmente…

—Esto no puede ser cierto ¿En el medio de la sala, delante de los rollos primavera? ¿Por qué no se buscan un habitación para su ritual de apareamiento?— Duck los interrumpió, cruzándose de brazos delante de ellos, mientras que Ace suspiraba derrotado detrás de él. Rev se separó de su novio a regañadientes, y miró al pato con cierta molestia.

—Es solo una muestra de afecto normal, no seas tan dramático— El correcaminos se cruzó de brazos molesto, mientras Tech parecía estar un poco sobrecargado, porque no parecía poder reaccionar.

—No lo tomes a mal Rev, no nos molestan las muestras de afecto, pero desde aquí parece que te quieres comer a Tech— Bromeo Lexi mientras depositaba el resto de la comida en la mesa central, para que cada uno pueda tomar lo que ordenaron.

—Ya déjenlos en paz, seguro que cuando Rev conozca al padre de Tech se pensará dos veces antes propasarse con él— Ace dijo esto con una sonrisa socarrona, haciendo que Rev le mire con cierta duda.

—Mi padre no es así, no trates de asustar a Rev con eso— Tech no parecía disfrutar de la broma de Ace, y miró al correcaminos con cierta calma —No te preocupes, dudo que se lleven mal—

—¿Estas completamente seguro? Aquí Rev es un rayo de sol, pero su padre por poco no nos escupe cuando nos conoció— Replicó Lexi con amargura.

—(Anoki es todo un caballero, mejor será que Rev se comporte en su cena de mañana)— Comentó Slam, mientras atacaba su caja de comida china. Al parecer, el padre de Tech había dejado una buena impresión en el demonio de Tasmania.

—Si fuera el padre de Tech, le pondría una orden de restricción ¡Auh!— Duck se terminó quejando del golpe que le dio Lexi en la nuca. El joven pato protestó por lo bajo, y suspiró resignado dejándolo por las buenas —Esta bien, comamos antes que la comida se enfríe—

Rev recordó la bolsa con comida que traía, y se la entregó a Tech, sintiéndose un poco nervioso ante su posible reacción. El coyote parecía animado al ver la hamburguesa con panceta y queso, y le dedicó una enorme sonrisa al darse cuenta del detalle.

—Gracias, no he tenido una de estas desde la universidad— Tech mordió su comida, y Rev no pudo evitar sentir como sus plumas se erizaban al verlo satisfecho.

—Por nada, estuviste todo el día trabajando y pensé ¿Qué le levantaría el animo a Tech? Y recordé cuando te frustrabas en la universidad terminabas comiendo de esas hamburguesas, no soy muy fan de la panceta de cerdo, pero conozco una receta para hacer tocino de serpiente, podría hacerte una yo mismo alguna vez ¿Qué te parece?— El correcaminos sintió que su corazón iba a estallar de alegría, quería extender sus plumas para cortejarlo, pero se contuvo tratando de aplacar el deseo de tocar a su pareja delante de sus compañeros.

—Suena muy bien, me gusta mucho el tocino de serpiente, papá solía preparármelo cuando era un niño— Tech era demasiado ajeno para su propio bien, lo cual lo hacía parecer un poco inocente. Era curioso como los instintos en él no eran tan marcados como los suyos, si lo pensaba, habían pasado por los meses de apareamiento y el coyote no parecía sufrir cambios.

Lo envidiaba bastante, Rev sentía que sus hormonas iban aplastarle su razón, en cualquier momento.

Una vez terminada la cena, Ace decidió finalmente hablarles de la investigación que estaba haciendo. Al parecer, había una serie de desapariciones misteriosas, que involucraba solo a la comunidad de antropomorfos. La convivencia con los humanos había mejorado un poco, después de la caída del meteorito, pero aún seguían siendo bastante marginados.

—Equipo, no tenemos mucha información aún, así que he decidido que salgamos hacer investigación de campo, sin uniformes y actuando como civiles—

—¿Cómo van a reconocerme mis fans así? No quiero salir y no firmar autógrafos— Protestó Duck, ganándose un suspiro de parte de todos.

—(Será más fácil para los posibles testigos confiar en nosotros)— Comentó Slam, el cual parecía estar un poco preocupado. Había estado gran parte de su vida en el circuito de lucha profesional, pero era consciente de que era el más afortunado. Otros luchadores antropomorfos terminaban dentro de las luchas clandestina, y no era un ambiente seguro en lo más mínimo —(Pueden estar obligándolos a pelear en contra de su consentimiento)—

—No descartaremos los circuitos de trata, ni de lucha clandestina— Tech agregó esto con cierta seriedad, mientras ingresaba en su computadora los datos que había compartido Ace —Los lugares de desaparición están muy apartados de nuestra torre ¿Cómo se enteró Zadavia?—

—Ella tiene que lidiar con la mayoría de los políticos de la ciudad, abuso un poco de su inmunidad diplomática para encontrarnos este caso, así que hay que ser cuidadosos— El conejo explicó esto con seriedad.

—¿Tu padre estará bien solo? Tal vez deberíamos buscarlo nosotros mismos— Preguntó Lexi, un poco preocupada.

—De él es del que menos tendremos que preocuparnos— Tech parecía estar tranquilo al respecto, ya que tomó la mano de Rev deposito un beso en ella antes de agregar —Haremos la investigación antes de la cena—

—Si estás seguro Tech, apenas terminemos con las entrevistas veremos a tu padre ¿Crees que debería vestir formal? ¿Comprarle algún regalo? ¿Hacer una especie de prueba de valor?— Rev se detuvo a si mismo al ver como el coyote parecía estar riéndose a sus expensas.

—Rev, ya cálmate, es solo una cena— Tech lo pensó mejor —Si quieres puedes hablarle de tu vida, papá es bueno escuchando—

(…)

Venir a Acmetropolis para tener que lidiar con una conferencia empresarios y rascar contratos de ingenieros para la compañía de su padre, no era como Rip quería pasar sus vacaciones. Pero no había nadie más en la familia que esté en condiciones de hacer estas actividades, ya que su padre terminó de pelearse con los últimos inversores, y su madre le pidió que se haga cargo del negocio, siendo el más cuerdo de los tres.

A veces no entendía porque su padre no podía controlar sus emociones, era como si buscara permanentemente pelearse con todos los que no compartían su visión de mundo. Debía suponer que era cosa de la vejez, pero era tedioso escucharlo discutir con sus benefactores hasta el cansancio, a veces sin motivo aparente.

Tenía la sensación de que aún no superó que Rev tomara un camino diferente al que tenía planeado, pero considerando la vida que había llevado su hermano antes de la caída del meteorito, si no hubiera terminado en el equipo Loonatics, se hubiera casado con aquel coyote desastroso que solo provocaba explosiones en la universidad, y se hubieran ido a vivir juntos al desierto.

Sería un escándalo, principalmente para los humanos, que insistían que los coyotes eran demasiado peligrosos para los correcaminos, y estar separados debía ser la norma. Rip nunca entendió el interés que tenían los monos sin pelo de meterse con quienes podían relacionarse, pero su padre se tragó toda esa propaganda desde polluelo, y hasta esos días seguía convencido, a pesar de que Rev prácticamente vivió pegado a un coyote por años, sin correr ningún peligro.

Excepto por las explosiones, claro.

Tan solo esperaba que su hermano apareciera por la puerta uno de esos días, para anunciar que se iba a casar con el pulgoso, solo para disfrutar del espectáculo de ver a un correcaminos entrar en combustión espontánea. Rip apenas podía sonreír cuando se sentía feliz en esos días, su expresión estoica podría indicar que no le importaba, pero estaba seguro que le resultaría gracioso ver a su padre estallar de la rabia.

Apartó esos pensamientos de su cabeza. Era demasiado cínico de su parte, su hermano era un payaso, pero no se merecía algo así.

Suspiró agobiado, mientras dirigía sus pasos al aeropuerto para volver a su casa. Se preguntaba cómo sería estar enamorado, y si alguien se interesaría en un sujeto que apenas podía expresarse correctamente. El parasito psíquico se alimentó de su sensación de desplazamiento y envidia, pero eran sentimientos que estaban tan profundos en su interior, que nunca se los había planteado hasta que la criatura los sacó a relucir.

Para colmo, las demás sensaciones se les hacía cada vez más difíciles de expresar. Su madre a veces no entendía si estaba triste o enfadado, porque su rostro no podía transmitir ninguna emoción. Su padre le restó importancia, por el grado de intimidación que podía alcanzar, pero a veces parecía que le tenía un poco de. miedo.

Rip tiró de su corbata color índigo para aflojarla, sintiéndose un poco incomodo no solo por su traje de negocios, sino también por sus pensamientos. Miró su pasaje de avión y se percató que le quedaba un par de horas que matar, así que decidió estirar las piernas y buscar con que entretenerse, pensar en su familia a veces era demasiado cansino y debía aprovechar que no estaban encima suyo para entretenerse.

Su primer plan fue comprar algo de comer. Había una tienda abierta las veinticuatro horas cerca de allí, por lo que entró sin mucha ceremonia. El cajero era un joven pato de plumaje verde que lucía muy aburrido, jugando un ruidoso videojuego desde su smartphone.

Levantó la vista para verlo, y gruñó por lo bajo con cierto desdén. Rip supuso que esperaba que fuera como todos los correcaminos, que le hablaría hasta los codos y lo volvería loco, y aunque quisiera hacerlo solo para molestarlo, eso no pasaría.

Lo ignoró por completo, y fue directo a la parte de los sándwiches empaquetados y tomó un par, buscó su bebida favorita con sabor a frutilla, y antes de pasar por la caja, revisó los estantes de revistas y libros de bolsillos que estaban polvorientos, de seguro porque casi nadie consume literatura impresa.

Estaba muy tranquilo revisando un libro sobre una misteriosa neblina que asola un pueblo, donde monstruos horribles aparecen dentro de esta, cuando escuchó un estruendo que le hizo levantar la vista de su lectura. No se sobresaltó demasiado, carecía de la capacidad de sorprenderse o asustarse desde que era muy pequeño, por lo que no llamó la atención del pintoresco grupo de humanos que irrumpió en el lugar, y apuntaron al pato con un arma para robarle.

—¡Danos todo lo que hay en la caja plumífero!— Grito uno de ellos, agitando su arma delante del pico del pobre empleado.

—Esperen, no me roben, mi jefe me culpara por esto— El pato estaba en lo cierto, los humanos eran demasiado estrictos con respecto a sus empleados cuando eran antropomorfos.

—Cállate y obedece, fenómeno— Exclamó el otro hombre.

Rip sin querer empuja el estante de libros y revistas que estaba a su lado, por haber retrocedido para ocultarse, y de inmediato, uno de los humanos le apuntó.

—Quieto ahí pajarraco, o te volare la tapa de los sesos— El hombre parecía estar muy alterado, por lo que Rip simplemente le miró con aire impasible y levantó sus manos, que cargaban un sándwich y su bebida. Debía verse un poco ridículo, porque el ladrón comenzó a carcajearse —Eres patético, terminemos con esto...—

De repente, el sujeto cae desmayado en el suelo, tras recibir un fuerte golpe en la nuca de parte de un coyote más anciano que el amigo de Rev, de polera negra y larga gabardina color gris. Este miró al cajero, ignorando al humano que le apuntaba con el arma desde el otro lado.

—Cóbrame— Dijo con monotonía el viejo canino, mientras que el pobre pato estaba por gritar histérico. Rip no le culpaba, ser apuntado por un arma era desagradable. Como ya no le apuntaban, decidió bajar sus brazos. Bueno, le habían empezado a doler, debía darle las gracias al coyote por su ayuda.

—No te burles de mí, aliento de perro— El hombre le apuntó al coyote en la cara, y este simplemente le quito el arma y en el mismo movimiento, estampó la cara del malhechor contra la vitrina que tenía adelante, mellando el cristal.

Cuando le soltó, el hombre se desplomó en el piso, mientras su nariz rota y sangrante, manchaba las brillantes baldosas blancas del piso de la tienda.

—¿Mal aliento?— Comentó con tono casual el canino mientras desarmaba por completo aquella arma, y esparciéndola delante del mostrador. Se quedó callado por unos momentos, mirando su botella de agua y luego al pobre cajero —Agrega un paquete de goma de mascar—

—Creo que solo fue un insulto— Intervino Rip, sin poder evitarlo, pasando por encima de los dos ladrones. Por la expresión del cajero se debía ver demasiado tranquilo, pero no podía evitarlo. Miró al coyote antes de agregar —No es literal—

—Ustedes dos son muy raros— Murmuró el pato mientras le entregaba el paquete de goma de mascar al extraño coyote.

—No puedo arriesgarme— Dijo el coyote, ignorando al pato y mirando con Rip con una expresión vacía —Debo causar una buena impresión—

—…— Rip simplemente asintió, vio al coyote pagar el agua y el paquete de goma de mascar para luego marcharse. Al menos no piso a los humanos… ¡Se había olvidado de agradecerle! Vio al pato mirarlo con una expresión de desasosiego, y golpeo la vitrina mellada con su dinero —¡Cóbrame!—

—Si, si, que raro fue todo esto, es la última vez que tomo este turno—

Rip salió con su bolsa, para seguir al coyote, y este se detuvo, girándose para verlo. Los ojos negros, inexpresivos de aquel sujeto, estaban desprovisto de emoción como los suyos. Al parecer, padecían del mismo mal.

—Gracias por…—

—Chico, mantén la calma, van a raptarnos— Dijo el coyote, y de repente sintió un piquete en su cuello, haciendo que se sienta mareado y caiga hacia delante. Su vista se nubló, y vio como dos personas encapuchadas, inyectaron con jeringuillas al canino, hasta que finalmente dejo de pelear.

Rip sintió que el mundo se volvió de un intenso color naranja, antes de que todo se vuelva oscuro y pierda el conocimiento.

(…)

El equipo estuvo toda la mañana caminando por toda la ciudad de Acmetropolis, por separado, tratando de conseguir algo de información sobre los secuestros, pero no habían tenido suerte hasta muy llegada la tarde, cuando comenzaron aproximarse a las zonas más industrial, donde se encontraban el centro de distribución de energía y recursos de Acmetropolis.

Había una gran cantidad de trabajadores antropomorfos en esos lugares, más porque la población humana se había reducido demasiado una vez que cayó el meteorito. Sin embargo, nadie parecía querer hablar de lo sucedido con las desapariciones, temiendo por represalias.

Tech miró al joven zorro que estaba tratando que sus amigos no lo escuchen, y gruño levemente antes de comenzar hablar. Al parecer había visto algo extraño la pasada tarde, había un camión que se paró delante de uno de los centros de distribución de la ciudad, y de este descendió una mujer con una cabeza enorme.

—Había un par de cachorros que estaban correteando por la zona de carga ese día, pero después de ver a ese camión, creo que faltaba uno— El chico elevó los hombros —Nadie mencionó nada, por lo que creo que debió ser mi imaginación, estamos muy nerviosos por las desapariciones—

—Muchas gracias, disculpa la molestia— Tech se despidió del joven que se retiró demasiado rápido de aquel lugar, al notar que el sol comenzaba a ocultarse. Tech se comunicó con Rev, para indicarle lo que descubrió y le pide de favor que compre unas cuantas hamburguesas con papas, y busque un grupo de niños pequeños en las zonas de carga.

No pasó mucho tiempo para que Rev le llamara, y le indicara donde había encontrado a los niños. Cuando llegó, encontró un grupo variopinto de niños antropomorfos y humanos, que estaban disfrutando de las hamburguesas y las papas. Se veían famélicos, pero no parecían estar mal vestidos, al parecer sus familias trabajaban en aquella zona y jugaban por allí.

—¿Vieron algo extraño?— Preguntó Tech a su novio, que parecía estar algo preocupado, cuando comenzó hablar cada vez más ansioso por la situación.

—Había una niña con ellos, al parecer era una pequeña cachorra de seis años, cabello negro, orejas pequeñas y nariz roja, no tiene familiares aquí por eso nadie la reclamó cuando desapareció ¿Crees que haya sido la que vieron irse?—

—Debió ser ella ¿Vieron el camión?— Tech estaba preocupado, había una huérfana que nadie iba a reclamar, pero era extraño que solo se la hayan llevado a ella.

—No, pero vieron a una mujer con una enorme cabeza, no puede ser Mallory, ella sigue en prisión ¿O no?—

Tech agrandó sus ojos por unos momentos, y de inmediato contactó con Ace para avisarle que llame a la cárcel de Acmetropolis. Luego miró a Rev con intensidad y tomó una decisión que no le iba a gustar.

—Quita todo lo de metal que tengas encima y ve a ver si Mallory sigue en la cárcel, te alcanzaré con la zoomatrix—

—Iré de inmediato— Rev le dio un ligero beso, antes de salir corriendo, y los niños presentes se burlaron de Tech, comentando que ahora tenía piojos. El coyote estaba demasiado nervioso para poder prestarles atención, tenía un muy mal presentimiento.

Miró su smartphone por unos instantes, y se lamentó que su padre haya perdido su teléfono el día anterior.

(…)

Anoki debía admitir que nunca sería demasiado viejo para soportar drogas humanas, más cuando había tenido que tolerar tantos fármacos en su juventud, provistos por los humanos, cuando era un simple soldado. Su querida esposa, que en paz descanse, se sorprendía a veces lo resistente que era a los venenos, alucinógenos y calmantes, un verdadero problema cuando debían operarlo, una bendición cuando sufriera algún percance qué podría provocarle una intoxicación.

Tuvo que fingir que se desmayaba ante sus captores, porque se habían llevado al correcaminos delante de él, y no podía sacarlo de allí en una pieza luchando con sus manos desnudas. Las armas se le daban bien, pero no podía ir armado a una cena con su hijo ¿Qué pensaría el novio del muchacho?

Y más importante ¿Qué pensaría su hijo por faltar a este evento?

Su hijo iba a decepcionarse de que no llegaría a tiempo a su cena, y eso que quería causar una buena impresión a su novio. Esperaba que lo perdone por faltar, pero esto parecía tener prioridad. Era una operación demasiado grande y organizada para suponer que fue casualidad, sus captores estaban muy bien equipados y tal vez, hasta tengan armas encima. Debía tomarlo con calma, sacar al chico de allí iba a ser bastante difícil, con tantos humanos vigilando.

Contó con cuidado los giros, las paradas y la aceleración del vehículo en el que lo llevaban, y más o menos pudo determinar qué tan lejos estaban del aeropuerto. No era una buena señal, estaban demasiado alejados para pedir ayuda, y si las autoridades que se molestaran en buscarlo, podrían darlo por perdidos a los pocos días, solo por ser antropomorfos.

Iba a tener que averiguar qué estaba pasando, y sacar al chico de allí, antes de que algo horrible le pase.

—¿Capturaron un pulgoso? Se me hace demasiado familiar, enciérrenlo en la sala trece— La voz fina y quejumbrosa de una mujer llamó su atención ¿Debería preocuparse por las pulgas? Desde cachorro que no recordaba tenerlas, por lo que debía suponer, como el muchacho señaló, que era solo un insulto.

Era molesto tener que lidiar con gente de esta calaña y sus expresiones coloquiales, pero por ahora no había nadie más que pueda hacerlo.

Lo arrastraron hasta un sitio que olía a acero y desinfectante, no abrió los ojos ni se inmutó cuando golpearon su cuerpo contra el duro suelo, que estaba cubierto por frías baldosas.

Cuando cerraron las puertas, esperó un poco y abrió los ojos, para notar su pequeña y limpia celda. No iba a poder trabajar mucho con lo que había allí, pero por suerte no había cámara de seguridad. Se levantó del suelo y revisó sus bolsillos, al parecer solo le quitaron su billetera, le dejaron el paquete de goma de mascar.

Comenzó a masticar aquel dulce sabor menta lentamente, mirando lo que tenía a disposición en aquel pequeño espacio. Al parecer, solo había una alarma contra incendios…

Estaba de suerte, hacer fuego con lo que sea era su habilidad.

(…)

Ace estaba teniendo una muy mala noche, y solo estaba comenzando. Al parecer, Mallory Casey había escapado de prisión hace semanas, coincidiendo con el comienzo de los secuestros de los antropomorfos, y ahora estaba cada vez más preocupado del destino de estas personas, sin poder imaginarse que estaría buscando la tecnópata con ellos.

Rev había llegado a la prisión, revisando rápidamente la celda, encontrando un holograma de alta tecnología, que prácticamente podía crear imágenes que reflejan la luz, como si fueran solidas. Las cámaras no pudieron captar la huida de la villana, ya que habían sido hackeadas. El correcaminos consiguió rescatar de entre los datos, unos pocos minutos de una grabación, donde una organización uniformada realizaba una operación coordinada para sacar a la mujer de allí.

—¿Una organización secreta? Estamos acaso en una película de espías o algo así— Danger estaba realmente molesto por la situación, y era entendible. Las organizaciones secretas no eran una buena señal, más por lo endeble que estaban siendo los políticos con este asunto. Era probable que estén lidiando con un ejército privado de alguien con mucho poder adquisitivo, y demasiado tiempo libre.

Ace era consciente en algún momento iban a tener que lidiar con esto. El mundo había sido muy complejo mucho antes de que cualquier de ellos haya nacido. Hubo un periodo de diez años con demasiadas guerras y conflictos entre los países, a tal punto que el planeta comenzó a perder los recursos mucho más rápido de lo calculado. En esos tiempos, la población humana se redujo mucho por estos conflictos, y actualmente, culpa del meteorito, sus números se redujeron aún más. Así que, si se estaba gestando un nuevo conflicto armado en las sombras, de seguro era para reducir el número de antropomorfos.

Esperaba no estar siendo paranoico, pero toda esta situación era demasiado turbia como para tomársela con calma.

No les quedó más que regresar a la torre para comparar los datos que habían tenido tras la investigación, siendo Tech y Rev los que consiguieron algo bastante sólido, pero considerando que una pequeña niña huérfana había sido raptada, no era información fácil de digerir.

—¿No hay forma de rastrear a ese camión? La niña debe estar tan asustada y nosotros aquí perdiendo el tiempo trazando…— Lexi miró la pantalla de computadora donde Tech estaba ingresando los datos que habían conseguido —¿Qué estás haciendo, Tech?—

—Trazando vectores de los puntos de donde se ha visto el camión que describieron los niños, y los puntos de secuestros que hemos encontrado, espero poder hacer una delimitación para poder rastrearlo y seguirlo hasta el lugar donde están encerrando a las víctimas— Tech se detuvo al escuchar la alarma del reloj de su traje, y miró a Ace preocupado —Lo siento jefe, pero debo irme ¿Puedo traer a mi padre aquí para mantenerlo vigilado?—

Ace asintió levemente, el padre de Tech no tenía forma de comunicarse con ellos, así que sería más seguro que este en la torre hasta que terminen la investigación y capturen a Mallory. El señor Anoki parecía muy tranquilo, estaría a salvo en su sala de estar hasta que terminen con esta misión.

—Claro, vuelve con él cuando puedas, nosotros seguiremos investigando, Zadavia llamará dentro de poco para ayudarnos a trazar los vectores faltantes— Ace habló hace poco con Zadavia tratando de no ser demasiado paranoico con aquel caso, y develar que estaban lidiando con un ejército privado. Sin embargo, ella no lo dejó tranquilo. Estaba demasiado preocupada por la información que obtuvo, así que iba a proporcionársele cuando termine con las reuniones en el senado esa tarde.

En eso, la conversación entre Rev y Tech le llama un poco la atención. El coyote parecía estar más preocupado por su padre de lo que quería admitir.

—Tech ¿Qué pasa? Te noto muy preocupado, espero que no sea porque tu padre estará molesto de vernos, espero que no, porque yo realmente tengo muchas ganas de conocerlo, y no quiero…— Rev se detuvo cuando el coyote simplemente suspiró resignado.

—En realidad, me preocupan los secuestradores, simplemente espero que no se hayan cruzado con él— Tech dijo esto rascándose la nuca mientras salían por las zoomatrix —Estarás bien, no te preocupes, él te adorará créeme—

El coyote se despidió de todos, y continúo hablando con Rev hasta que se marcharon. Ace esperaba que nada malo le suceda al familiar de su amigo, no sabían porque estaban secuestrando a los antropomorfos, y esperaba terminar con este caso lo más rápido posible.

Pasaron los minutos, mientras ellos trataban leer toda la información que tenían disponible, y escuchar las quejas de Danger sobre el trabajo de escritorio que un superhéroe no debería hacer, cuando de repente reciben una llamada a la línea directa, que no pertenecía a Zadavia.

Ace supuso que no iba a tener suerte esta vez y no se equivocó, el padre Rev los miró a los cuatro como si quisiera escupir sobre ellos, pero decidió hablar lo cual solo lo empeoró.

—¿Dónde está Rev? ¡Esto es una emergencia familiar!—

Ralph parecía estar muy alterado, por lo que no escuchó como Danger murmuraba por lo bajo "Se fue a besuquear con su novio", por suerte, Slam fue más rápido y tapó su pico antes de que el correcaminos se diera por aludido. Lexi se posicionó delante de sus amigos, y decidió hablar para llamar la atención del padre de Rev.

—¿De qué emergencia estamos hablando, señor?— Preguntó la coneja con cierta calma. La madre de Rev, se acercó a la cámara, se la veía un poco angustiada y finalmente habló.

—Rip no responde a su celular hace horas, y perdió su vuelo de regreso hace horas— Harriet se veía muy angustiada, por lo que Ace trata de calmarla, para evitar que comience a llorar delante de ellos.

—Rev se encuentra en una misión en este momento, pero podemos avisarle y averiguar si le pasó algo a Rip ¿Estaba en el aeropuerto la última vez que se comunicó con ustedes?— Ace le hizo una señal a Lexi y ella encendió el mapa de vectores de Tech. Uno de estos cruzaba justo por el aeropuerto de Acmetropolis.

—Santa mierda— Murmuró Danger, y Slam parecía estar tan asustado que terminó soltando al pato.

—(Lo han secuestrado)— El demonio de Tasmania vio a su líder hacer una señal por lo bajo, para que no digan nada, y se tapó la boca con las manos, mientras el conejo continúo hablando con los padres de Rev.

—Señora no se preocupe, saldremos a buscar a Rip, le informaremos en cuanto le encontremos— Dijo Ace con cierta seguridad, Ralph de inmediato se acercó a la cámara para gritarles.

—¡Más le vale que lo hagan, y su hermano debería encontrarlo! ¡Y no permitan que ese coyote apestoso se le acerque!— La comunicación se cortó abruptamente cuando el correcaminos golpeo la computadora de su casa con sus puños. Al parecer estaba más alterado que de costumbre.

—Esto es muy malo ¿Creen que hayan secuestrado a Rip?— Lexi estaba cada vez más angustiada, y no la culpaba. Era difícil lidiar con alguien que no sabían quien era y estaba justo debajo de sus narices, dañando a las personas sin poder hacer nada al respecto.

—Hay una alta probabilidad de que lo hayan hecho— Ace vio cómo se abría la puerta de la sala principal y Zadavia ingresaba, cargando una enorme caja llena de discos rígidos. Rápidamente Slam se acercó a ella para ayudarla con la carga, y esta le sonrió agradecida antes de saludarlos.

—Tomé prestado los viejos archivo del ejército que habían en el senado, puede que encontremos el lugar donde tienen a los cautivos en estos registros— Zadavia miró en toda direcciones, algo preocupada —¿Dónde están Tech y Rev?—

—Han pasado un par de cosas mientras estabas rascando información, te explicare lo sucedido— Ace estaba muy serio cuando dijo esto y Zadavia asintió levemente.

—No solo he rascado información, encontré a nuestro sospechoso número uno— La fridgeana muestra un archivo holográfico desde el comunicador de su muñeca, enseñando al equipo a un hombre calvo, de mirada severa y ojos color negro tinta —Este es el Doctor Von Rotten X, el creador de la teoría de la energía a través de la Toon Force, y posiblemente, el secuestrador que buscamos—

(…)

Rev estaba muy nervioso, y lo peor de todo es que no lo podía ocultar. Conocer al padre de Tech era un enorme paso para su relación, y no era para menos. De lo poco que el coyote había hablado de él, lo hacía sonar como un hombre serio y de pocas palabras, que le había criado completamente solo, con todo lo que eso implica. Así que estaba por conocer a una de las personas más importante para su novio, y de seguro, no iba a salir nada bien.

El recuerdo patente de lo desastroso que fue el encuentro entre sus padres y Tech, cuando no eran novios, le dio a entender que ellos nunca lo aceptarían. Rev tenía planeado no volver a ver a su familia, si eso implicaba que no aceptarán al coyote, pero debía decirles en algún momento que estaban en una relación.

No había ninguna garantía de que vaya agradarle al padre de Tech, estaba seguro de que esa cena iba a pedirle que dejen de estar juntos ¿Y si le da una orden de restricción?

Los nervios de Rev solo aumentaban, pero estaba seguro que no estaba tan nervioso como Tech en ese momento. Al parecer le preocupaba mucho los secuestros que estaban sucediendo en la ciudad, y que Mallory este implicada, solo hacía que esto empeore aún más.

—Bien, en el restaurante no lo vieron llegar, papá pudo haberse entretenido con algo en el aeropuerto— Tech estaba cada vez más histérico, tirando de sus orejas y dando vueltas como loco —No lo han secuestrado ¿verdad? Solo está entretenido, probablemente alguien le dijo una expresión coloquial que le confundió y se entretuvo comprando algo—

—Tech, tranquilo, nada malo le pasará a tu padre ¿Qué tal si preguntamos por él en el aeropuerto? De seguro sigue allí, tal vez su vuelo solo se retrasó— Rev le tomó su mano, acariciando un poco con su pulgar el dorso, para transmitirle un poco de calma. El coyote suspiró resignado, tratando de controlar su ansiedad.

—Tienes razón, de seguro sigue allí— Tech parecía que estaba un poco menos ansioso pero demasiado serio, mientras subía a la zoomatrix, y Rev le miró un poco preocupado, por lo que agregó con un media sonrisa —Nunca me he tenido que preocupar por la seguridad de mi padre, desde siempre, él ha sido el hombre más competente del mundo para mí, que podía resolverlo todo sin importar el problema ¿Sabes?—

—Te entiendo Tech, pero es normal que te preocupes, yo también estaría muerto de angustia si mis padres o Rip estuvieran solos en la ciudad, más en esta situación— Rev no sabía si esto mejoraría el humor de su novio, pero esperaba que sintiera que no debía ocultar sus emociones.

—Y que Mallory esté suelta por ahí, no ayuda para nada— Admitió Tech finalmente, y Rev comprendió que le preocupaba que la tecnópata trate de lastimar a su padre para llegar a él. El correcaminos señaló la dirección del aeropuerto, y le sonrió ligeramente

—Iré al aeropuerto y preguntaré por él, puedes alcanzarme en cuanto puedas—

—Gracias, si lo ves dile que estoy llegando, no le tengas miedo es un buen sujeto— Tech besó con suavidad la mejilla de Rev, haciendo que el pobre correcaminos levante las plumas de su cola ¿Cómo era posible que esos pequeños gestos le afecten tanto? Literalmente se besaban todo el tiempo, pero cuando el coyote iniciaba el contacto, le hacía temblar las piernas de la emoción.

—Espero que sea verdad que le guste escuchar, tengo mucho que contarle— Rev salió corriendo antes de escuchar las protestas de Tech.

(…)

Rip se despertó con un terrible dolor de cabeza, escuchando como unas molestas alarmas lo dejaban prácticamente sordo. Sus aburridos ojos se abrieron, mientras trataba de levantarse del frío suelo, sintiéndose mareado.

La celda en la que estaba era pequeña, recubierta de metal y no había mucho más que un catre allí. No parecía que estuviera planeada para mantenerlo mucho tiempo encerrado, posiblemente iban a trasladarlo a otro lugar. El color rojo de las luces de emergencia hacía que fuera difícil notar de qué color era el suelo, pero eso no importaba ¿Lo habían secuestrado? ¿Pero por qué? Su familia tenía dinero, pero no eran tan importantes dentro del mundo empresarial. Podrían haberlo capturado por su relación con Rev, pero su hermano siempre salía disfrazado con su uniforme para mantener su identidad secreta…

Un fuerte golpe en la puerta metálica hizo que se le erizaran las plumas del cuerpo. El siguiente golpe fue más fuerte, hasta el grueso metal se abollo un poco. De repente, la cerradura se destrabó y la puerta se abrió lentamente con un desagradable chirrido, probablemente provocado por la abolladura.

—¿Chico? ¿Estás bien?—

—…— Rip vio al viejo coyote de la tienda, ataviado con su larga gabardina y su polera negra, del otro lado de la puerta —Un poco mareado—

—Tengo un poco de agua aquí— El coyote le pasó una cantimplora que parecía coincidir con el equipo de los captores, así que se la había quitado a ellos. Rip tomó la cantimplora, sintiendo su pico más reseco de lo que esperaba y comenzó a beber —Pequeños tragos, para evitar las náuseas—

Rip terminó de beber, y ve que fuera de su celda había un amplio pasillo, donde los cuerpos de los guardias uniformados estaban adornando el suelo, algunos hasta manchando las baldosas con su propia sangre. Trató de no pensar en ello mucho, al notar el pequeño y variopinto grupo de antropomorfos que estaban detrás del coyote.

Un par de gatos, una joven pata y una cabra anciana que apenas podía moverse. Al parecer, todas las víctimas de los secuestros que sufrieron. A simple vista, no tenían nada en común, solo que no eran humanos.

—Tenemos que salir de aquí, no creo que el señor coyote pueda golpear más guardias— Comentó la joven pata, tratando de llamar la atención del pequeño grupo.

—¿Alguna idea de cómo salir de aquí?— Uno de los gatos señaló las rejas al final del pasillo —¿Será la salida? Todo este lugar parece un laberinto—

—La salida está a unos cuantos pasillos por allá— El viejo coyote señaló el otro lado de la habitación —Estamos muy alejados de la ciudad, buscaré una forma de comunicarnos con el exterior para que nos rescaten—

—¿Qué tan lejos estamos?— Preguntó finalmente Rip, viendo como el coyote evaluaba como responder a su pregunta.

—Estamos en medio del desierto, alrededor de cuarenta kilómetros de la ciudad— El coyote dijo esto, mientras comenzó a hurgar en los cuerpos de los guardias, extrayendo todo lo que pudiera usar como arma.

—¡¿Tan lejos?!— Exclamó la joven pata —Caminar hasta la ciudad es peligroso, podrían volver a capturarnos—

—Jovencito— La vieja cabra miró al coyote con un aire tranquilo —¿Somos los únicos atrapados aquí?—

—Hay alrededor de veinte más— Dijo con sequedad el canino, mientras trataba de encender la radio del guardia —No me diga jovencito, soy casi tan viejo como usted—

—Pero eres diferente, no envejeces como yo al menos— La cabra le miró con intensidad y agregó con calma —¿Podrías sacar a los que faltan? Sé que te sentías responsable por el joven correcaminos, pero los demás necesitan tu ayuda—

—…— El coyote no dijo nada, mientras escuchaban lo que pasaba con el resto de los guardias desde sus radios —Al parecer, están ocupados llevando al resto de los cautivos al laboratorio, pero enviaran refuerzos a capturarnos en cualquier momento—

—Señora no podemos buscar a los demás, debemos irnos— Dijo de repente uno de los gatos.

—¿Qué les harán en ese laboratorio?— Preguntó la mujer, y el coyote le miró con seriedad sin decir nada en unos instantes. La cabra finalmente suspiró —Podemos irnos solos, ve a buscarlos—

—Señora…— Protestó el coyote, mientras la anciana se movía a la salida.

—Solo somos una carga, es preferible salir de aquí— La anciana comenzó a caminar para salir de aquel sitio, y los gatos la siguieron. La joven pata miró al coyote, y se lanzó sobre este para abrazarlo, y soltarlo de inmediato.

—Gracias— Dijo con voz bajita.

—Lleven agua, y ocúltense apenas salgan de aquí, llamaré a las autoridades para que los busquen— El coyote se quedó mirando a Rip —¿No vas con ellos?—

—Voy ayudarte, no se pelear, pero puedo encargarme de pedir ayuda— Respondió el correcaminos, sin inmutarse demasiado.

—Lamento no haberte salvado en aquel momento, pero había demasiados captores para que pueda con todos— El coyote sacó el arma que había obtenido de los cuerpos inertes de los guardias, y comprueba si estaba cargada. Rip estaba seguro de que todos los guardias que vio tirados en el pasillo habían muerto, pero no se sentía preocupado por eso.

Era posible que esté siendo un poco insensible, pero los habían secuestrado, vaya saber para qué.

—¿Este lugar te es familiar?— Peguntó Rip de repente, mientras seguía al coyote por el pasillo.

—…— El coyote miró en todas direcciones antes de hacerle la señal para continuar —Cuando era un cachorro viví en un sitio como este, y creo que sé lo que le hacen a los que están aquí, pero…—

—¿Pero?— Rip estaba preocupado ¿Experimentaron con este pobre hombre?

—Se supone que se dejó de investigar hace mucho, ya no hay aplicaciones viables, al menos desde el punto de vista militar— Comentó el coyote a medida que recorrían los pasillos de ese lugar.

—¿Qué investigaban?— Preguntó Rip.

—La habilidad de manipular la realidad, doblar las leyes que rigen el universo tanto en tu cuerpo como en el ambiente que te rodea, le apodaron proyecto Toon Force— El coyote se detuvo, y le hizo señas a Rip para que se esconda. Vieron pasar corriendo un grupo de guardias. Parecían querer compensar sus bajos números, pero sin éxito, el lugar era demasiado grande.

—¿Buscaban obtener habilidades especiales? ¿Poderes como los que tienen el equipo Loonatics?— Rip no tenía idea que estaba pasando eso, pero si fue cuando este coyote era un cachorro, pudo haber sucedido antes de que naciera.

—Más o menos— El coyote no agregó nada más. Llegaron a una puerta, sacó un par de ganzúas y abrió una oficina para ellos —Al parecer puedes comunicarte de aquí, comprueba los teléfonos—

—¿Qué piensas hacer?— Rip observó al coyote marcharse por el pasillo.

—Sacaré al resto de los cautivos, apenas termines, regresa sobre tus pasos y sal de este sitio— Indicó el coyote.

—Soy Rip— Se presentó el correcaminos al ver salir al coyote, dándole la espalda.

—Anoki— El canino giró levemente la cabeza antes de marcharse —Mantente alerta, Rip—

(…)

Tech estaba llegando al aeropuerto, cuando recibió la llamada de Ace. Se había bajado de la zoomatrix para buscar a Rev, que aún seguía recabando información sobre el paradero su padre, mientras escuchaba a su líder explicarle lo que terminaron averiguando junto con Zadavia.

—Teníamos tres posibles instalaciones para revisar, pero por la energía que está gastando una de estas, suponemos que es el centro de investigación que buscamos—

—¿Descubrieron quién está detrás de los secuestros?— Tech estaba cada vez más preocupado, no veía a su padre por ningún lado, y Rev no aparecía en el punto de encuentro que habían acordado.

—Al parecer es un científico que estuvo involucrado en la investigación de algo llamado Toon Force, Zadavia pudo rastrear sus últimas operaciones antes de que desapareciera de sus círculos, y estamos yendo a comprobar la instalación más sospechosa—

—Hay muchos civiles que pueden lastimarse si no tenemos cuidado, principalmente con Mallory— Tech lo pensó por un momento y terminó tomando una decisión —Ve al laboratorio y toma las pistolas que dispara burbujas, podremos atrapar a Mallory y a este doctor, evitando que dañar a los civiles—

—Lo tengo, te enviaré las instrucciones para encontrarnos en esta instalación, te ayudaremos a buscar a tu padre cuando terminemos—

—Si, esto tiene prioridad, debo confiar que podrá cuidarse solo, nos veremos pronto— Tech cortó la comunicación, sintiéndose un poco agobiado con respecto a su padre. Esperaba que estuviera bien donde quiera que esté, y cuando vuelvan a verse, se aseguraría de construirle un teléfono que no pueda perder.

Su línea privada recibió una llamado, pero no era Rev el que trataba de hablarle. Era curioso que su hermano menor se comunique con él, pero no del todo extraño. En la universidad Rip solía contactarlo cuando sus padres buscaban a Rev y este no quería contestar su teléfono.

La etapa rebelde de Rev le resultaba hasta graciosa, y no podía evitar burlarse de él cada vez que la recordaba.

—Rip ¿Qué sucede?—

—Me han raptado— La voz seca y desprovista de emoción del correcaminos hizo que el cerebro de Tech tardará unos segundos en procesar la información, pero cuando lo hizo gritó sin poder evitarlo.

—¡Rip eso es muy grave! ¿Dónde estás? ¿Estás herido?—

—Estoy bien, pero no estoy muy seguro donde estoy, al parecer la instalación está en medio del desierto, al oeste de Acmetropolis, a cuarenta kilómetros del aeropuerto—

—Justo es la instalación que íbamos a revisar...— Tech estaba un poco dudoso al respecto —¿Cómo te pudiste comunicar si te han capturado?—

—Un coyote nos sacó de la prisión donde nos tenían cautivos, y nos dijo donde estábamos... ¿Pueden buscarnos? Hay mucha gente aquí que no soportará el desierto—

—Si, ahora mismo vamos para allá— Tech sabía que iba arrepentirse por preguntar, pero tenía que hacerlo —¿Sabes el nombre del coyote que los ayudó por casualidad?—

—Se llama Anoki ¿le conoces?—

—S-si, es mi padre— Tech sintió que la sangre se le heló por completo. Era de esperarse que su padre este intentando solucionar aquella situación por su cuenta, era muy propio de él —Rip ponte a salvo, iremos por ti de inmediato—

—Gracias. Y dile al estúpido de mi hermano que encienda su teléfono— Rip cortó la comunicación y Tech abrió el canal general que tenía con el equipo para hablar con todos.

—Encontré a mi padre y a Rip, ambos fueron secuestrados por la misma organización—

—¡Secuestraron a Rip!— Rev estaba escuchando el canal abierto, y de repente, apareció al lado de Tech, completamente abrumado. Había dejado lo que estaba haciendo para buscarlo de inmediato —No puede ser, y yo justo había apagado mi teléfono para evitar a mis padres ¿Qué clase de hermano soy?—

—Rev, tranquilo, ya lo encontramos, voy a darte las coordenadas para que vayas directo a la instalación y busques a tu hermano y al resto de los civiles— Tech toco el hombro de su novio, tratando de transmitirle un poco de tranquilidad. Al parecer no funcionó, porque estaba muerto de preocupación.

—¡Pobre Rip! ¡y tu padre también está allí Tech! Esto es horrible, espero que estén bien— Rev estaba demasiado alterado, y el coyote tuvo que esconder lo preocupado que estaba por su padre para calmar a su novio.

—Si, al parecer está tratando de solucionar la situación a su manera— Tech suspiró abrumado ante el desastre que iban a encontrar cuando lleguen y las explicaciones que debería darle a Ace al respecto. Le dio las coordenadas a su novio, antes de subirse a la zoomatrix para seguirlo —Ve a este lugar, te alcanzaré de inmediato—

Rev salió disparado, corriendo a toda velocidad sin pensárselo demasiado. Tech le siguió, mientras escuchaba a Slam lamentando que hayan capturado a su padre, tratando de calmarlo al respecto.

No veía la hora de capturar a este científico loco, y sacar a su padre de aquel lugar, este extraño caso estaba siendo cada vez más turbio.

(...)

Anoki restregó sus manos llenas de sangre humana en el chaleco antibalas del último soldado que había matado. No extrañaba para nada esto, no recordaba haber matado desde que Tech nació, y le hubiera gustado seguir así. Era desagradable como este líquido se pegaba en su pelaje y el olor que despedía era nauseabundo. Esperaba poder lavarse apenas pueda salir de allí.

La mayor parte de los antropomorfos que encontró estaban demasiado preocupados por marcharse a pesar de lo apartados que estaban todos de la ciudad. Casi nadie se preocupó por los humanos que los habían capturado, ignorando sus cadáveres con facilidad. Anoki podía entenderlos, a pesar de que su hijo y sus amigos estaban mejorando la relación entre humanos y antropomorfos, las viejas heridas no parecían sanar nunca, y era inevitable desconfiar en los monos sin pelo que se hicieron con el control del planeta.

Esperaba terminar con esto pronto, su hijo seguro estaba preocupado, y un padre no debería hacer que un hijo se preocupe.

Finalmente entró a lo que parecía ser el laboratorio principal. La mayoría de los ayudantes salieron huyendo a verlo, porque tal vez se haya limpiado las manos, pero su abrigo estaba manchado con sangre. Iba a tener que tirar su gabardina, era una pena porque le gustaba.

Revisó la mayor parte de las maquinas y los coloridos químicos del lugar, pero no tuvo éxito. Tal vez su esposa o su hijo encontrarían lo que buscan con facilidad aquí, pero él siempre había sido puro musculo y nada de cerebro. Sin embargo, pudo encontrar dos de capsulas con vidrio antibalas, donde guardaban a una pequeña cachorra de cabello negro y nariz roja, tal vez de solo cuatro años y en el otro, una mujer de apariencia humana, de piel centrina y cabello oscuro.

Ahora le gustaría saber como abrir la capsula de la niña pequeña, dispararle era demasiado peligroso y no serviría de nada ¿Podría forzar la cerradura? No parecía que fuera una simple, probó suerte y tocó lo que parecía ser un botón color amarillo, y está se abrió.

—¿Niña? ¿Estás bien?— Al parecer la pequeña no lo oía, la sacó con cuidado de la capsula, la meció en sus brazos y le dio unas palmaditas en la espalda. Al parecer, la niña se despertó, pero no tenía la capacidad hablar.

—¿Me escuchas?— La pequeña le miró un poco asustada, pero no dijo nada. Al parecer no podía oírlo —Bien, nos vamos de aquí—

Cuando iban a salir, la niña tironeo de su cuello de tortuga, y señaló el tanque con la humana.

—Ella no es como nosotros, no le harán daño— El coyote trató de irse, pero la niña consigue zafarse de sus brazos, cayendo al suelo y rebotando por todos lados, como si fuera de goma. De repente, sacó un cartel colorido de la nada, donde rezaba con letras brillantes y pésima ortografía "sálvala".

—Toon Force, pero puedes crear materia de la nada— Anoki reconoció la habilidad de la niña, asustado de haber presenciado tal control en alguien tan joven —No puedes hablar, compensaste comunicándote de esta forma—

Hacía mucho que no veía un usuario tan joven y talentoso, cuerpo prácticamente de goma y capaz de crear materia de la nada, solo faltaba el siguiente paso, controlar las emociones de los demás…

Dejo sus malos recuerdos de lado, y miró a la humana. Iba arrepentirse de salvarla, estaba seguro.

Al liberar a la joven, está recuperó de inmediato la conciencia, pero a diferencia de la niña, tapo sus ojos y gritó dolorida.

—Apaga la luz, por favor, me lastima— La humana se cubrió el rostro con sus dos manos, haciéndose una pequeña bola en el suelo.

Anoki miró a la pequeña, y esta asiente, como si estuviera de acuerdo con la petición de la humana. El coyote apaga la luz del laboratorio, y la joven mujer parecía estar mas aliviada. Sinceramente le daba igual, su vista era mucho mejor en la oscuridad.

—Gracias por sacarme de la capsula, querido— La joven se veía más confiada en la oscuridad, tratando de pavonearse a pesar de su deplorable estado.

—¿Por qué te tenían atrapada aquí? Eres una humana, la Toon Force no se ha manifestado en ustedes hace siglos— Anoki estaba un poco confundido al respecto, la mayor parte del escuadrón al que perteneció en sus días de soldado, no había un solo humano con habilidades semejantes.

—De hecho, me trajeron aquí para eso, cariño— Ella estaba ocupada arreglando su cabello negro y tratando de recuperar la compostura —Pensaban usar mis genes modificados para ayudar a estabilizar la Toon Force en humanos—

—¿Funcionó?— Anoki tenía un mal presentimiento.

—No tengo idea, la pobre de Dottie y yo hemos sido pinchadas y cortadas por los científicos por horas, pero no vimos si el proceso finalizó con éxito— La joven calló por unos momentos, y Anoki escuchó que algo se aproximaba.

—Escóndanse las dos, Dottie crea unas gafas de sol para la mujer—

Dottie parecía que no le había entendido, pero la mujer a su lado, usó lenguaje de señas para comunicarse con ella. La pequeña cachorra hace un ademán con sus manitas, y sacó de los bolsillos de su pollera, unas enormes gafas de sol con marco de unicornios.

—¿Debo usarlas?— Preguntó la mujer asqueada por el color pastel de aquel accesorio.

—Yo no te daría nada, póntelas y lleva a Dottie a salvo— Anoki gruño levemente —Si algo malo le pasa…—

—No le haré nada malo a una niña, cariño— La mujer se levantó y cargo a la pequeña Dottie, que parecía estar a punto de llorar —¿Quién viene?—

—Un humano con Toon Force— Anoki cargó su arma y gruñó por lo bajo, si no tenía cuidado puede que ninguno de los tres salga con vida de allí —No es algo bueno—

Unos ojos rojos aparecieron en la oscuridad del laboratorio, y de repente una risa alegre y a la vez desquiciada, hizo recordarle como sus compañeros perdían la cordura en la guerra y entraban en aquel estado de locura, para matar a lo que había enfrente.

Hace años que no había experimentado el terror de presenciar un estado tan alto de control Toon Force.

—¿Por qué tan serio, soldado?— Dijo el extraño, mientras sus ojos rojos se transformaban en afiladas dagas.

Anoki tomó aire, contó mentalmente los tiros que tenía disponible, y cuando se encendió la luz, se lanzó sobre el enemigo sin dudarlo.

(…)

Rev tomó en sus brazos a una joven pata, y esquivo con facilidad el primer ataque que Mallory y su enorme robot con forma de cangrejo, trataba de acertarle. Al parecer, la científica había tenido disponible demasiado metal y no iba a dejar que ninguno de las victimas del secuestro se escape.

El desierto durante la noche estaba siendo tan seco y frío, como siempre lo había sido, pero él se sentía cómodo allí. La jovencita estaba muy asustada, parecía que iba llorar, y no la culpaba.

—¿Cómo me encontraste pajarraco? No importa, me dieron ordenes de matar a los fugitivos, pero no me interesa pelear con becarios— La científica estaba a punto de escapar, pero al menos dejaría en paz a sus cautivos.

Rev no iba a dejar que Mallory se escape, pero debía asegurar a los civiles, lo más lejos posible. Miró al resto de los civiles que estaban agolpados detrás de la colina, y llevo a la joven pata con ellos.

—Ella no los va atacar mientras este aquí, traten de permanecer tranquilos— Había más de veinte antropomorfos allí, todos estaban bastantes asustados, pero la joven pata que había salvado de Mallory le miró con cierta preocupación.

—El señor coyote no ha salido del laboratorio, dijo que volvería con nosotros cuando estemos todos afuera—

Rev supuso que estaba hablando del padre de Tech, pero ¿Qué podía hacer? no podía dejar a Mallory suelta con todos los civiles. Lo peor de todo es que Rip no se encontraba entre todos los antropomorfos, por lo que podía seguir estando atrapado en el laboratorio.

Estaba por decidir que hacer, cuando el tornado de Slam atrapó a la creación mecánica de Mallory. Está se recompuso de inmediato, manipulando el metal a su alrededor, para crear un jetpack y escapar de la fuerza centrifuga del tornado.

—¡No teman ciudadanos! ¡Danger Duck llegó para rescatarlos a todos!— Danger apareció delante de los asustados antropomorfos, haciendo que una cabra anciana lo golpee con su bolso.

—He tenido suficiente de disgusto por hoy— La anciana miró indignada al correcaminos —Sé que los suyos no se llevan bien, pero busca al coyote que se quedó atrás, no está en edad de confrontar esto solo—

—No se preocupe señora, iré por él, ustedes quédense con mis compañeros— Rev salió corriendo de allí, dejando que Danger y Lexi comenzaran a llevar a los civiles hacia la nave de Zadavia, En la entrada de las instalaciones encontró a Tech que había decidido obviar las cerraduras electrónicas y aplastar el metal de las puertas con sus poderes magnéticos.

Estaba más molesto de lo que quería admitir, podía ver que sus ojos color avellana estaban demasiado verdes por el efecto de sus poderes.

—¿Tech?— Preguntó Rev con cierta duda.

—Estoy bastante molesto en estos momentos, busquemos a tu hermano y a mi padre, y destrocemos este lugar— Gruño el coyote. Al parecer esto le estaba afectando bastante.

—Me adelantaré, y revisare la instalación no sabemos cuántos guardias hay aquí— Rev salió corriendo dentro del lugar, y comprobó que la mayor parte de personal había muerto. La cantidad de cadáveres humanos allí era preocupante ¿Qué había pasado?

Cuando se reencontró con Tech, parecía estar un poco enfermo al ver la cantidad de sangre allí. Su olfato era más fino que el suyo, y el coyote odiaba el olor de la sangre.

—¿Qué pasó aquí? Todos los soldados del ejército privado parecen estar muertos— Rev estaba ahora muy asustado, habían matado a todas esas personas a sangre fría, antes de que llegaran.

—Puede que el Von Rotten se haya vuelto loco y los haya matado a todos, lo poco que sé de la Toon Force, es que pierdes la cordura a medida que lo utilizas— Explicó taciturno Tech.

—¡Debemos encontrar a Rip y a tu padre cuanto antes!— Rev estaba por salir corriendo otra vez, cuando escucharon una explosión debajo de ellos.

—¿Qué fue eso?— Tech no terminó de decir esto que un enorme agujero se abrió bajo sus pies. Rev lo sujetó de su pierna para que no caiga, haciendo que el pobre quede de cabeza. Sin embargo, encuentran al padre de Tech y a su hermano, a punto de ser acribillado por un hombre calvo de ojos rojos, que tenía encima más armas de fuego de lo un humano promedio podía cargar.

—Eso no se ve todos los días— Comentó Tech, ahora sus ojos se habían vuelto de un verde intenso y podía escuchar crujir el metal alrededor de ellos.

—Si— Rev estaba cansado de toda esta locura —Vamos a darle una paliza—

(…)

Rip estaba arrepentido de su decisión, pero era demasiado tarde. Sabía que debía haberse ido con los demás, pero debía admitir que estaba muy preocupado por Anoki para dejarlo solo.

Estaba seguro de que el viejo coyote estaría haciendo algo temerario, y no se equivocó. Al llegar a lo que parecía ser un laboratorio subterráneo, encontró al canino batiéndose a duelo con el humano más extraño que haya visto en su vida, y eso que su hermano ha peleado contra un grupo variopinto de villanos en lo que su corta carrera de superhéroe respecta.

Aquel sujeto era calvo, demasiado alto y desgarbado para ser un humano ordinario. Sus ojos parecían que iban a salirse de sus orbitas, y varias veces creyó que aquel cuerpo bajo la bata de científico, se deformaba como si estuviera hecho de plástico.

Anoki probó dispararle, dándole de lleno en la cabeza, pero el extraño hombre ni se inmutó, sus brazos se alargaron, como si fueran mangueras y trataron de atrapar al coyote.

—Valiente soldado, vas a caer como todos los tuyos— El hombre estaba desquiciado, salivando el momento y haciendo que su cuerpo se estirara de manera antinatural. Sus manos se hicieron demasiado grandes, y consiguieron sujetar al coyote por los aires, desde las piernas hasta el torso —Vamos a ver si empiezas a reírte con la columna quebrada—

Rip estaba a punto de salir de su escondite, pero era demasiado tarde, escuchó como la columna de Anoki era pulverizada. El pobre coyote gritaba de dolor, pero no conforme con esto, el horrible hombre azotó el flácido cuerpo del canino en el suelo, destrozándole la cara y deformando su hocico.

—¡No!— Rip estaba atónito cuando trató de acercarse a Anoki, y el extraño hombre curvó su columna como si fuera una serpiente, estiró su cuello y acercó su rostro justo delante de él.

—Qué casualidad, donde hay un coyote, hay un correcaminos ¿Qué debería hacer con el jovencito? Matar dos pájaros de un tiro, eso es— El horrible ser estaba a punto de atraparlo, pero Anoki le volvió a disparar en medio de la cara con su arma, hundiendo su desagradable rostro.

¿Cómo estaba consciente?

—No eres gracioso— El coyote se levantó como si sus huesos no se hubieran pulverizado, sus ojos estaban un poco más oscuro que antes, y gruñó por lo bajo, mientras enseñaba sus brillantes colmillos —Cuenta otro chiste, cabrón—

—Un usuario de Toon Force, quien lo diría, sabía que un antropomorfo promedio no podía haber acabado con todos mis guardias, pero solo puedes recuperarte del daño recibido, la forma más débil de la habilidad— La cara del hombre volvió a su estado original y uso sus largos brazos, deformando sus manos para sujetar de nuevo al coyote, y lanzarlo lejos de allí, estrellando su cuerpo contra las paredes del laboratorio —Ya veré como matarte, mi antepasado se dedicaba a asesinar a seres con Toon Force, y tú no serás la excepción pulgoso—

El hombre se concentró nuevamente en Rip, relamiéndose sus labios resecos y haciendo que sus ojos color rojo se claven en su alma. Sacó un arma de un calibre ridículo desde su manga, y le disparó al en el pecho, sin miramientos —Muere, pequeña atrocidad—

—...— Ardor y dolor se volvieron uno para atormentar a Rip. No podía reaccionar por el daño que había recibido, estaba seguro que la bala entró, destrozó su pecho y salió por el otro lado. Debería haber destrozado su corazón, pero podía sentirlo latir en sus oídos, como si hubiera estado corriendo por horas sin parar.

Dolía mucho, tanto que le obligó a gritar ¿Por qué no estaba muerto? Quería que acabara, quería dejar de sentir.

—Otro más con Toon Force, son como malditas cucarachas, como el inicio de un mal chiste, un correcaminos y un coyote entran en un bar...— Deliraba el hombre, mientras Rip se estaba volviendo loco por el dolor y no podía entender que pasaba a su alrededor. Por un momento, dejo de escucharlo, y su mundo se volvió una cacofonía de sufrimiento.

Su pecho ardía muchísimo, pero aún podía escuchar como su corazón latía.

—Rip, chico, respira... la herida cerrará más rápido si respiras— Anoki se escuchaba entre la bruma de dolor, y sus ojos no podían enfocarlo.

—D-duele mucho— Su mundo era solo dolor y no parecía detenerse ¿Por qué no murió? Estaba seguro de que le habían hecho un agujero en el pecho.

—Dolerá menos si dejas que sane, no tengas miedo, respira— La voz monótona de Anoki le ayudó a calmarse, y conta todo pronóstico, respiró.

Dolía como el infierno.

Una vez más. Se dijo a si mismo. Respira.

Rip inhala y exhala, y su corazón se calma lentamente, y deja de oírlo retumbar en su oído. Al cabo de unos segundos, buscó la herida, el enorme hueco que abrieron en su pecho, pero ya no estaba. Esto era aterrador.

—Eres como yo— Anoki parecía estar agobiado, tal vez porque no pudo protegerlo. Era ridículo, ese sujeto era más fuerte que él, no tenía oportunidad. Ninguno de ellos dos la tenían —Eso explica la falta de emociones—

—¿Sufrimos de apatía por la Toon Force?— Eso era maravilloso, era un fenómeno. Un fenómeno que podría volverse loco en cualquier momento.

—Es la apatía o la locura, tu cerebro solo trata de protegerte— Anoki suspiró abrumado, a pesar de su voz tranquila y monótona, parecía muy afectado por todo este asunto. Ahora se notaba lo viejo que era, este hombre tenía la edad de su padre, pero era difícil compararlos.

—¿Dónde está ese maldito loco?— Rip se asustó por un momento, al notar que habían bajado la guardia, pero Anoki parecía estar aliviado.

—Tu hermano y mi hijo se lo llevaron afuera, arriba— El coyote parecía estar tranquilo, señalando la dirección a donde fue el extraño científico —Al parecer consiguieron neutralizarlo, ya no siento su influencia—

Claro, la influencia en las emociones ¿Qué podía provocar eso? Rip no tenía deseos de experimentarlo de nuevo.

Rip se levantó con suma facilidad, y era aterrador darse cuenta que su cuerpo estaba intacto, como si nada le hubiera pasado. Vio que Anoki se quitaba los jirones de su gabardina, debelando los múltiples agujeros de bala que había en el resto de su ropa. Claro, los guardias le hicieron coladera varias veces, pero parecía que no le había afectado para nada, al igual que él.

¿Cuántas veces tuvo que sufrir el dolor que el pasó?

—Yo… ¿Debo ser como tú? ¿Entrenar o algo así?— Rip no sabía si soportaría algo semejante, Anoki parecía un héroe de acción en comparación.

—Chico, es tu vida, puedes hacer lo que quieras— Anoki miró hacia arriba, y Rip también, notando como alguien había doblado el metal de las columnas y el techo había sido arrancado. Se podían ver las estrellas, debido a que estaban lejos de la ciudad —Conocí esta vida desde que era cachorro, pero cuando tuve la oportunidad de dejarlo todo atrás, ni siquiera lo dudé—

—¿Cuándo fue eso?— Rip sonó aliviado al respecto, pero finalmente una enorme sonrisa apareció en el rostro de Anoki, que lo dejó atónito.

—Cuando mi hijo nació, y estaré siempre agradecido por eso—

(...)

Ace debía admitir que a veces olvidaba que Tech controlaba sus poderes a través de las emociones. Las mayorías de estas solían están enfocadas en Rev, ya que lo quería mucho. Pero el coyote amaba a su padre, y al parecer, estaba furioso con su secuestrador.

Con ayuda de Rev, había arrancado de cuajo la mayor parte del metal del laboratorio y todas las instalaciones donde habían encerrado a los antropomorfos y a su padre. El coyote atrapó a Von Rotten entre las vigas, la chapa y las placas de acero, aplastando su cuerpo en una enorme bola de metal.

Un humano normal hubiera muerto de inmediato, pero cuando dejó caer la bola metálica en medio del desierto, está se partió al medio, y una especie de criatura de goma deforme, comenzó a gritarles que iba a matarlos.

Era difícil entenderle mientras se derretía, pero estaba seguro que era lo que quedó del Doctor Von Rotten X. La teoría de la Toon Force tenía una debilidad, los genes que provenían de los antropomorfos y no podían ser transferidos a los humanos. Posiblemente el científico lo sabía, y trató de estabilizarlo con ayuda de Mallory, pero ella no estaba demasiado interesada en ayudarle, a pesar de haberla liberado.

Por lo que había revelado la cabeza de dirigible, su cuerpo no soportaría la mutación, y era posible que se convirtiera en solo un charco de goma liquida.

—Emh ¿Qué hay de nuevo, charco?— Ace cargó el arma de burbujas que Tech había creado, y le disparó a lo que quedaba de Von Rotten. Al parecer, sus habilidades de manipular la realidad no funcionaban dentro de esta.

Tech era un maldito genio, debía darle crédito por esto.

—No eres gracioso, asquerosa bola de pelos— Protestó lo que parecía, había sido humano en algún momento. Ace estaba tranquilo de que podría enviarlo a la cárcel, junto con Mallory, y no volvería atormentar a nadie más.

—Y tú mucho menos, espero que mejores tus chistes en prisión, desalmado— Ace estaba sintiéndose un poco asqueado por la situación. Esperaba no tener que lidiar con algo parecido de nuevo. Tuvieron suerte de que Tech lo haya neutralizado tan rápido, porque pelear contra un usuario de Toon Force era un suicidio. Estarían días tratando de neutralizarlo para capturarlo.

—La nave esta lista para llevar a los afectados, pero no encontramos a la niña desaparecida— Lexi parecía estar muy preocupada, según Mallory, era de donde habían extraído los genes de Toon Force para transferírselo a Von Rotten.

—Seguiremos buscándola, pero si no quiere ser encontrada, dudo que consigamos dar con ella— Ace estaba muy abrumado, apenas podía imaginarse tener la habilidad de manipular la realidad ¿Cómo era posible que existiera un poder así? Al parecer, era un secreto que el gobierno se había guardado por demasiado tiempo —Llevemos a las personas a sus hogares, han tenido la noche muy larga—

Al ver a Tech encontrándose con su padre, que parecía haber envejecido aún más por la mala experiencia, y a Rev abrazando a su hermano, como si fuera a aplastarlo por el afecto, Ace sintió un gran alivio. Esperaba que la próxima vez, fueran más rápidos a la hora de atrapar a villanos como este, porque siempre era difícil cuando los suyos eran los que sufrían.

(…)

A pesar de la extraña noche que habían pasado, Rip estaba demasiado curioso de conocer la Torre donde su hermano trabajaba. A pesar que su cara no pudiera demostrar lo emocionado que estaba, sentía que era toda una experiencia ver una guarida diseñada para albergar antropomorfos con superpoderes.

Todavía tenía dudas de revelar los suyos, porque sinceramente, esperaba no volver a necesitarlos.

Al parecer Anoki estaba igual que él, y no lo culpaba, se notaba que le gustaba pasar tiempo con su hijo, sin importar la actividad que fuera. De seguro, el pesado de Tech iba hablarle de toda la maquinaria peligrosa que había construido hasta ese entonces, y como Anoki era un buen padre, iba a dejarlo ser y asentir cada vez que diga algo super nerd, que de seguro no entendería.

Gajes de la paternidad, suponía el joven correcaminos.

Sin embargo, no esperaba que encontrar a sus propios padres bebiendo té junto con Zadavia, en la sala de estar de aquella enorme torre. La imagen era tan bizarra, que apenas la pobre mujer los vio entrar, se levantó con un rostro de "sálvenme de esta tortura" y nos saludó aliviada.

En ese preciso instante, Ace carraspeo con cierto dramatismo, mirando a los amigos de su hermano, y declarando dramáticamente.

—Uy, miren la hora, tenemos un informe muy largo que escribir, y necesitamos a Zadavia para que nos ayude—

Zadavia no disimuló nada, y asintió con demasiado entusiasmo. De un momento a otro, todos los amigos de su hermano, excepto por Tech, salieron huyendo de la sala, probablemente, porque no querían lidiar con su padre.

Eran todos unos cobardes, pero Rip no les culpaba.

De repente, su madre se lanzó a abrazarlo con fuerza, casi llorando encima suyo, mientras murmuraba "Mi bebé está a salvo". Sin saber como reaccionar, Rip le da unas palmaditas a su progenitora, esperando calmarla.

Su padre por otro lado, miró a Rev como si fuera una decepción, un trozo de mierda pegado en su zapato, y se cruzó de brazos diciendo "Ya te estabas tardando".

Rip trató de mantener una actitud apacible, y no suspirar resignado. Al parecer, no iba a poder disfrutar de su visita guiada y debería volver a casa. Su hermano parecía estar dudando por un momento, pero finalmente, se armó de valor para hablar con su familia.

—Pá, Má, sé que es un momento bastante particular, pero hay algo que quiero decirles— Rev parecía estar muy serio al respecto, y le dedicó una mirada de cariño a Tech, antes de continuar hablando.

Rip estaba impresionado, no esperaba que fuera a ver a su padre explotar delante de sus propios ojos, pero esta noche no dejaba de ser sorprendente. Miró a Tech por un momento, y notó que trataba de mantenerse erguido, y no escapar corriendo, solo porque su padre estaba allí.

Al menos Anoki le enseñó a mantener la compostura.

—Este no es un buen momento Rev, nosotros…— Ralph fue detenido por Harriet, que miró a Rev preocupada.

—¿Qué quieres decirnos hijo?— Su madre estaba un poco más receptiva de lo normal, probablemente, estaba aliviada y agradecida de que estuviera a salvo.

—Quiero presentarles a mi novio, Tech— Rev dijo esto casi sin respirar, pero al menos fue bastante concreto. Rip podía ver como el patoso de Tech saludó de la manera más ñoña a sus padres, agitando su mano, y Anoki levantó el pulgar aprobando al idiota de su hermano.

Rip a estas alturas no debería sorprenderle que Anoki sea inmune a la vergüenza ajena.

—Oh, cielo…— Harriet parecía extrañamente resignada, y parecía que iba a decir algo, pero su padre gritó indignado, poniéndose todo rojo por la rabia. Rip agrandó sus ojos ¿Era muy cínico de su parte esperar que su padre termine ardiendo espontáneamente? Tal vez sí, pero mejor dejar de lado ese pensamiento.

—¡Estás loco! ¡Es un coyote! ¡Va a comerte apenas bajes la guardia!— Gritó histérico Ralph, mientras comenzaba a hiperventilarse.

—Ralph por favor, si ya no lo convenciste hace años, no vas a lograrlo ahora— Harriet dijo esto con cierta calma, haciendo que Rip los mirara con cierta duda ¿Ya lo sabían? Bueno, Rev era super obvio con sus intenciones, pero no esperaba que sus padres se dieran cuenta.

—Esto es ridículo, jamás voy aceptarlo, no importa cuantos años pasen— Ralph estaba iracundo, pero al ver que Rev no iba a responderle ni retractarse, agregó con veneno en su voz —¿Tanto te costaba hacer lo que se espera de ti? Mira, ya no me importa, eres un adulto, si quieres que te coman, es tu problema—

Rip abrió los ojos, sorprendido ante la situación. Su padre al parecer estaba cediendo al noviazgo de Rev, pero ¿Por qué?

—Es agradable ver a alguien que mantiene las viejas costumbres vigentes— Anoki interrumpió aquel bizarro momento, comentando esto con tono casual, dándole una palmada al hombro tenso de Tech, que parecía ser una estatua de sal —Espero que mi hijo este a la altura de las circunstancias—

—Por supuesto que debía haber un coyote sabelotodo…— Ralph por primera vez notó a Anoki y lo señaló de manera acusatoria —¡¿Cómo que hijo?! ¿Cuántos años tienes?—

—Dentro de poco cumpliré sesenta y siete años— Declaró con tranquilidad Anoki, haciendo que Rip se de cuenta de algo terrible ¿Cómo iba a ocultar la Toon Force si cuando tenga sesenta años se verá veinte años más joven?

Supuso que eso sería problema para el Rip del futuro.

Ralph abrió la boca como si fuera un pez fuera del agua, sus mejillas se azoraron y cruzó los brazos, molesto. Harriet aclaró la garganta, para que la escuchen.

—Por supuesto que respetamos las viejas costumbres, los correcaminos se emparejan una vez en su vida, y eso es sagrado— Ella miró a Anoki, como si esperara que le dijera algo más, pero al ver que el coyote estaba educadamente callado, continuó —Supongo que nos volveremos a ver cuándo se formalice el compromiso—

—Por supuesto, si lo desean, puedo pagar por la boda, ya que Tech es mi único hijo— Anoki ofreció esto, haciendo que Tech se azore y tape su cara de la vergüenza con ambas manos.

—Ni lo sueñes, niño bonito— Ralph estaba tan molesto, que interrumpió a Anoki cuando trataba de decirle que era mayor que él, y a Rev tratando de pedirle que se calme —Es nuestro hijo mayor, nosotros pagaremos por su boda—

—Está bien, nos volveremos a reunir cuando el compromiso se formalice— Agregó con monotonía el coyote, haciendo que Rip se pregunte si alguna vez presentaba a alguien, harían tanto alboroto. Sus padres se despidieron a regañadientes de Rev, y le dijeron que iban a pedir un taxi para ir al aeropuerto, así que no tarde de despedirse de su hermano.

—Ya era hora, supongo— Rip miró a su hermano mayor que parecía estar a punto de llorar de alegría. Su voz monótona no estaba acorde al emotivo momento, pero trató de apoyar a los novios —Felicidades por su noviazgo—

—Gracias Rip, no puedo creer que hayan aceptado tan fácilmente— Rev parecía estar tan aliviado, y tan confundido como él.

—Fue demasiado fácil, espero que tus padres no estén tramando algo— Tech dijo esto con cierta sospecha, haciendo que Anoki carraspee para llamar su atención.

—No le den más vueltas, y acepten la situación tal y como es— Anoki hizo un gesto, como si estuviera cansado —Hijo ¿Podría tener un café? Estoy muerto de sueño—

—Claro, iré hacerte uno enseguida— Tech salió hacia la cocina de inmediato, acompañado por Rev, que parecía estar demasiado entusiasmado por algo que Rip no entendió.

—Yo voy acompañarlo, para ayudarlo— Se disculpó su hermano, con la cara extrañamente roja.

Anoki miró a Rip con cierta calma —Creo que será el café más lento que me preparen en la vida—

El correcaminos suspiró resignado. Estaba un poco celoso de su hermano, pero si Anoki pudo casarse a pesar de su apatía, aun había oportunidad para él. Antes de marcharse, decidió preguntarle al coyote que había pasado exactamente con sus padres, si sabía a ciencia cierta, porque cedieron tan fácilmente al noviazgo de su hermano.

—La monogamia es sagrada para los correcaminos, así que tus padres deben respetar la decisión de tu hermano, más allá de sus prejuicios— Explicó con sequedad Anoki, algo que Rip podía apreciar.

—Así que solo lo aceptan por las apariencias— Era la única conclusión viable —Si Rev no les decía a mis padres que Tech era su novio, eran libres de rechazar su relación—

Era ridículo, pero la indecisión de su hermano le jugó en contra todo el tiempo.

—Estar a la altura de la circunstancia es difícil Rip, controlamos tanto nuestras emociones que a veces olvidamos lo difícil que es para otros manejar el miedo y el rechazo— Anoki le sonrió ligeramente, por segunda vez en ese día. Rip apreció el gesto —Tu hermano ha sido muy valiente hoy, me alegro llamarlo mi yerno—

—Te vas arrepentir, es un payaso— Rip sonrió ligeramente y saludó al viejo coyote antes de marcharse —Nos vemos, cuídate Anoki, no andes golpeando maleantes en la calle—

—Lo intentaré— Se despidió el coyote con calma. Rip salió a la calle, viendo como sus padres discutían, pero se callaron al verlo. El joven correcaminos suspiró, y cambio el tema para hablar de las finanzas de la empresa familiar, haciendo que sus padres se preocupen por otras cosas.

Iba a ser un viaje largo a casa, se alegraba estar tan cansado para dormir durante todo el vuelo de regreso al desierto.

(…)

Epílogo

Anoki estaba tratando de seguir las instrucciones de la receta que deseaba preparar para la cena de esa noche. Era el momento de congeniar con el novio de su hijo, conocerlo mejor y darle la bienvenida a la familia. Tan solo esperaba que esta vez pudieran hablar tranquilos, sin preocuparse por ser secuestrados por científicos locos.

Estaba a punto de terminar de cocer el estofado que había preparado, cuando de repente, alguien llamó a la puerta de su casa. Apagó la cocina, y caminó con celeridad para atender, pasando por la sala comprobando la hora.

Era demasiado temprano, no creía que fuera su hijo ¿Tal vez algún vecino necesite ayuda? Le solían pedir una mano de vez en cuando, tan solo esperaba que no sea nada que requiera mucho tiempo de su parte, tenía un compromiso importante.

Cuando abrió la puerta, se encontró con una mujer humana, vestida por completa de negro, de piel cetrina, y cubriendo su cabeza y la mayor parte de su cara con una capucha.

—Hola querido, no eres muy fácil de localizar ¿Sabes?— La mujer parecía estar tratando de usar sus encantos con él, pero al ver que no funcionó, dijo de inmediato lo que necesitaba —Anoki, necesito tu ayuda—

—Sabía que me arrepentiría de ayudarte en el laboratorio ¿Qué es lo que quieres, mujer?— Preguntó el coyote cruzándose de brazos.

—Para tu información, perro gruñón, mi nombre es Black Velvet— Ella abrió su capa, señalando a la pequeña cachorrita que dormía en su brazo derecho —Dottie no puede controlar del todo su toon force, debes enseñarle—

—¿Cómo que no puede controlarlo?— Anoki comprobó la frente de la niña, y estaba un poco caliente. Era verdad, estaba forzando demasiado su cuerpo.

—Se cansa mucho, y me preocupa que duerma tanto, los niños pequeños no deberían dormir tanto— Declaró preocupa la mujer.

Anoki entendió la situación, y abrió la puerta para dejarla pasar. La joven mujer entró de inmediato, comentando sobre lo ordenado y limpio que era. Sin que el coyote se lo ofreciera, ella se sentó en su sofá, dejando a Dottie con cuidado sobre los suaves cojines.

—Espero que tus visitas no sean habituales después de esto— Dijo con sequedad Anoki, mientras le entregaba una taza de té negro cargado.

—No sé, este lugar es agradable— La joven bebió un poco de su té y luego agregó con voz melosa —Además, te ves tan solo aquí—

—Concéntrate en el problema de Dottie, te explicaré lo que tienes que hacer, procura no venir a menudo, no me agradan los humanos…—

Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, Anoki no pudo deshacerse de la humana tan fácilmente. Ni mucho menos de la pequeña Dottie.

(…)

FIN…