Capitulo 50

Ya era viernes, faltaban sólo unas horas para el inicio del festival. El sábado a mediodía se dará una misa por el cardenal de Glastenbury. En ella asistirían sólo las señoritas y señoritos qué cumplan años en Mayo. Y por supuesto la mesa directiva de padres y la congregación de señoras de la vela perpetua.

Después de la misa sigue una comida en honor de los cumpleañeros en compañía de los ya mencionados anteriormente.

El domingo es el gran día pero eso sí no faltaría la obligatoria misa de ocho de la mañana.

Ya a mediodía iniciaba el desfile con las hermosas cumpleañeras de Mayo. Todas vestidas de blanco.

Este día podrían asistir los invitados de cada uno de los estudiantes. Cada alumno podía invitar sólo a uno o dos familiares.

Durante el día había pequeñas actividades entre bailes, juegos y concursos todos claro bajo las estrictas normas del Real Colegio San Pablo.

Pero daba igual las normas, todos los estudiantes especialmente los chicos estaban felices de poder interactuar con las chicas sin ningún problema.

Algunos aprovechaban para por fin platicar o mejor aún bailar con esa chica qué durante todo el año habían soñado presentarse. Pero qué por timidez o por las estrictas reglas no habían podido hacerlo.

Todos estaban ansiosos porque ya llegaba el esperado domingo y estar en el baile principal del festival.

Pero para el caballero inglés era el domingo para celebrar el cumpleaños de Candy. Terry había planeado escapar con ella y pasar la tarde con un picnic en los jardines de Londres.

Pero para su mala suerte Candy no estaba muy feliz con él, y es que cuando aceptó lo de la tonta apuesta con tal de ayudar al hogar de Pony no imagino que las cosas fueran para tanto.

La pobre pecosa no podía tener un minuto en paz sin que de pronto apareciera un Don Juan para decirle lo bella que era y regalarle un rosa. Y ya ni hablar de su cuarto se había convertido en una florería y tienda de regalos por la infinidad de presentes qué estaba recibiendo ya no sólo de Neal o Michael sino de casi toda la matrícula de los chicos del colegio.

-Terry ¿por qué te hice caso?- se decía cada vez qué veía un ramo más llegar a su cuarto.

Estaba tan harta y también molesta con Terry. Cuando su rebelde no estaba cerca de inmediato corría a quien siquiera intentará acercarse a ella

pero cuando sí lo estaba, osaba sonreírle a su pretendiente y hasta decirle casi a gritos para que Terry escuchará "Gracias por este detalle, definitivamente consideraré bailar contigo en el festival.

Después se alejaba del chico no sin antes mirar a su rebelde y enviarle una sonrisa burlona. El rebelde sabía que sólo lo hacía para darle celos y vaya que lo lograba. El pobre rebelde deseaba ahorcar a su cuñado y después a él mismo por aceptar semejante apuesta.

Jardines del San Pablo

-Quieres dejar de darle alas a esa bola de idiotas - decía el rebelde con tono bastante molesto.

-Te recuerdo que fue tu idea - contestó la rubia con el mismo tono.

-Corrección fue de Bastian, pero originalmente de tu hermano.

-Sí pero mi esposo eres tú.

-Y yo no acepté. Te lo dije, sólo lo haríamos si tú estabas de acuerdo. Y aceptaste. No me quieras culpar - insistió el chico a la defensiva.

-No me advertiste qué fueran tan insistentes e insoportables. Ya sueño los ramos, mi cuarto está lleno de ramos, chocolates, ¡Hasta Anthony se hartaria de tantas rosas!

-Eso no es excusa para ser tan …

-¿Tan qué?

-Mira pecosa …

-No me reclames te recuerdo lo qué hiciste en misa con Antonella, ¡le coqueteas en mis narices!

-Sólo fue una vez y ya te explique por qué. ¡Tu lo has hecho en todo lo qué va de la semana!

-Y lo seguiré haciendo.

-Candy - dijo el chico sobando su cien y tratando de recuperar la calma.

-Estoy cansada de tu tonta fraternidad. Primero tuve qué aguantar tu "noviazgo con Annie" después con Antonella y ahora esto. Exijo qué me des mi lugar.

-Candy no puedo hacer eso. Si la tía abuela se entera qué ya no estoy con Antonella…

-Pues entonces me tomaré muy en serio mi soltería.

-Pecosa basta.

-Quiero mí lugar

-¿Qué espíritu se te metió en luna llena?. Candy celosa y hasta egoísta. Mira nada más. No sé si alegrarme o asustarme.

-No te burles.

-Candy siendo egoísta. Me gusta qué me reclames sólo para ti.

-Déjate de tonterías.

-Te aseguro qué te daré tu lugar. Pero dame tiempo.

-Sigue burlándote y saldré con Neal.

Terry soltó la carcajada haciendo qué su novia esposa no se retractara.

-¿No crees? Ahora mismo iré a verlo para aceptar su invitación.

-Está bien, está bien. Ya, tu ganas. Pero deja de darles alas, no lo soporto.

-Sólo estoy en personaje. Tu eres actor deberías saberlo.

En ese momento, para la poca paciencia de Terry apareció otro pretendiente interrumpiendo la conversación.

-Hola Candy - dijo el chico con una sonrisa y por si fuera poco quitando al rebelde de la vista de Candy con un leve empujón - Terry me permites quiero hablar a solas con Candy.

La rubia abrió los ojos de par en par esperando la reacción de su novio esposo pero este sólo se dió la media vuelta respirando hondo y profundo muy pero muy profundo Y diciendo a sí mismo -Esto no está pasando.

El galán estába por tomarle las manos pero Candy no se lo permitió.

-Candy, perdona por intentar tomar tus delicadas manos, pero lo hacía porque quería darte esto - dijo el chico sacando un sobre - Debes estar repleta de rosas. Pero yo te traje esto. Si no soy el afortunado de bailar contigo el domingo al menos dame la dicha de aceptar esta carta, es un poema que escribí para ti. Estoy seguro qué tú valoras más estos detalles que cualquier diamante.

-Sin duda - respondió la chica.

-Verte en el baile será más qué suficiente para mí. De hecho el verte todos los domingos es un regalo para mi.

-No sé qué decir.

-Leelo en la comodidad de tu recamara. Eres hermosa tanto por dentro cómo por fuera. Cualquiera qué se case contigo se lleva una joya. Sino lo valora sería un idiota.

-Lo mismo digo - respondió la chica mirando a Terry qué seguía respirando hondo y muy profundo.

-Cuidate. Hasta luego - se despidió el chico besando su mano.

La rubia curiosa intento leer dicho poema pero Terry fue más rápido y se lo arrebató para después romperlo

-¿Qué haces ?

-Ya tolere las rosas de tu angelito y los regalos de tus compañeros. Pero esto es demasiado. Se acabó.

-No puedes hacer eso.

-Claro qué puedo. Ahora mismo hablaré con Bastian para qué cancele tan estúpida apuesta.

-Vaya al menos reconoces qué es estúpida

-Y tu aceptaste.

-Por el hogar de Pony. Y así se queda. Y no quiero la cuarta parte, quiero la mitad de las ganancias.

-No. Si quieres dinero yo te lo pago. Pero no pienso seguir tolerando tanto idiota cerca de ti.

-Olvidalo, la apuesta se queda. O bailo con Neal el domingo.

-No te estoy preguntando. Eres mi esposa y me debes obedecer.

-Se queda.

-Candy. - dijo el chico entre dientes con unos ojos qué echaban lumbre.

Candy se asustó, nunca lo había visto tan enojado. Pero no quiso ceder -Adios. No tengo humor para tus celos.

-Perfecto .

Terry se dió la media vuelta dándole la espalda a Candy quien enojada se retiró a su habitación. Tan orgullosos los dos y adolescentes al fin, qué obviamente ninguno cederá.

La chica refunfuñaba mientras caminaba rumbo a su habitación. No sabía qué le molestaba más, si la actitud de Terry o saber que pese a todo amaba a ese mocoso engreído y celoso.

-Yo si tengo qué aguantar los rumores de sus amoríos pero él por un simple poema explotó cómo si yo los provocara y fuera una mala chica - murmuraba la chica totalmente molesta y sin mirar a nadie hasta qué fue interceptada por Antonella.

-Candy por fin te encuentro - decía Antonella sumamente asustada.

-¿Qué pasa?-preguntó la pecosa preocupada al ver el semblante de Antonella.

-Candy, es Paty. La hermana Gray la descubrió con la tortuga.

-¡Ay no! Annie ¿dónde está?

-Sígue en sus clases extracurriculares.

-Ve por ella. Ella puede convencer a la hermana Gray y decirle qué es de ella.

-No creo. Eliza ya metió su cuchara. Está diciendo que la ha visto muchas veces con ella.

-Tenía qué ser Eliza- dijo Candy con enojo- Vamos hay qué hacer algo.

De inmediato las dos chicas corrieron al dormitorio de señoritas dónde precisamente Paty estaba siendo regañada por la directora.

Al llegar al descanso Candy sintió qué el corazón se le partía en dos al ver a su amiga de rodillas abrazando a Julie suplicando no se la quitarán. Mientras Eliza y compañía se burlaban de ella.

-Paty sabes perfectamente qué está prohibido tener animales. He tolerado a Clin sólo por instrucciones del médico de Annie y por ser de Su Excelencia el Duque de Grandchester. Pero en cuanto Annie se sienta mejor ese animal se va también - amenazó la rectora.

-Pobre Clin - pensó Antonella con preocupación.

-Dámelo se irá a la basura - reto la otra monja Ruth intentando arrebatarle a Julie, pero Paty se aferró a ella.

-No, es mi amiga.

-Es un animal, no un objeto cómo para tirarlo a la basura - intervino Candy ante tanta injusticia.

-Silencio señorita Ardley -reto la directora.

-Debe tener pulgas. Quemenla -sugirio Eliza con malicia.

-¿Qué crees qué pensará el tío abuelo Eliza?- amenazó Candy con el puño cerrado.

-Basta vuelven todas a sus habitaciones. Paty entrega esa tortuga ahora mismo.

-Pero no le haga daño es mi amiga. Prometo buscarle un hogar. Pero no me la quite.

-Entregala.

-No escucha qué es su amiga qué si tiene corazón a diferencia de una arpía cómo Eliza.

-Silencio Candice. Dije qué se va ¡y se irá!- insistió la directora a lo qué Candy no pudo contenerse más.

-¡Vieja cabeza dura!

Todos los presentes se quedaron mudos ante tal hecho. Nunca en la historia del San Pablo alguien se había atrevido a tanto contra la rectora ni siquiera de hijo del Duque de Grandchester.

-Candice White Ardley estás castigada por faltarme el respeto. No asistirás al festival y te quedarás en el cuarto de castigo. Y tú Paty por traer ese animal te quedarás una noche ahí. Hermana Margareth encarguese - dijo la hermana Gray para después marcharse junto con la hermana Ruth.

Candy y Paty caminaron rumbo a las celdas de castigo tras la hermana Margareth al mismo tiempo qué Annie llegaba agotada de su taller de jardinería.

-¿A dónde las llevan?- preguntó a Antonella.

-La idiota de Eliza descubrió a Julie y fue con el chisme con la directora. Y a Candy pues se le fue la boca.

-¿Cómo?

-Le dijo cabeza dura a la rectora.

-Dios no. - dijo Annie santiguandose.

-Annie de lo qué te perdiste. Desde qué tienes a tu bufanda con patas, ya todas tus amigas quieren tener un animal pulgoso - dijo Eliza burlándose y acercándose a Annie.

-Claro, y tu no quieres uno porque ya tiene el animal de tu hermano - se burló Antonella.

-Corriente, desde qué te juntas con estas huérfanas se te pegó lo corriente- dijo Eliza para después alejarse.

Antonella quiso seguirla pero Annie la detuvo - No le hagas caso tiene frío el corazón.

-Annie porque no la desgreñas otra vez por favor.

-Yo nunca haría eso… Espera, ya me contaron qué si lo hice.

-La hermana Gray dijo qué Clin se irá cuando tú te recuperes. Pero no, primero se va la estúpida de Eliza antes qué Clin - dijo Antonella mirando amenazante la puerta del cuarto de Eliza.

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A la mañana siguiente comenzaron los festejos del festival de Mayo. Los invitados a la misa de inauguración junto con las alumnas qué cumplían años ya estaban sentados en sus asientos escuchando la misa sabatina del cardenal.

Por supuesto Terry y Archie ya estaban tocaban acompañados del coro de la iglesia de Londres. Todos estaban encantados con la interpretación del par de adolescentes.

Al terminar la misa dieron un pequeño refrigerio en el jardín a los invitados quienes era miembros de la congregación del colegio San Pablo.

Terry se fue de inmediato dejando solo a Archie recibiendo todos los halagos. El rebelde odiaba la adulación a diferencia de Archie qué lo estaba disfrutando al cien.

Madeleine por su parte buscaba sin éxito a los rebeldes, pero uno ya se había ido Dios sabe dónde y Candy seguía castigada en el cuarto de castigo.

Decepcionada por no verlos decidió preguntar a Paty pero antes de llegar a ella escucho la conversación de un par de chicas qué la hicieron cuestionarlas.

-Perdón jovencitas. No fue mi intención escuchar pero., ¿a qué se refieren con qué todos quieren bailar con Candy?

-Eso. Desde qué Terry está con Antonella, Candy y Annie están libres así qué todos están embobados con esas huérfanas - respondió la chica con desdén

-Pero Annie ¿Qué tiene qué ver con Terry?- seguía Madeleine.

-Terry la cortejo unas semanas durante los entrenamientos y la competencia. Pero al parecer se aburrió y ahora está con Antonella - contestó la otra chica.

-Ya veo. Permiso. -dijo Madeleine alejandose y echa una furia - Esto es inaudito. Terry salió a su abuelo. Esto lo tiene qué saber el clan.

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Celdas de Castigo.

La hermana Margareth recogía a Paty y aprovecho para llevarle el almuerzo a Candy.

-Hermana ¿puedo quedarme con Julie? Prometo dársela a Albert cuando venga - suplico Candy.

-Esta bien. Pero se discreta o la qué se irá, seré yo - dijo la monja dándole la tortuga a Candy y después despedirse. - Te traeré en la noche la cena.

-¿Cena? - preguntó con preocupación.

-En el cuarto de castigo sólo damos desayuno y cena. Es un castigo. Lo siento. Vamos Paty, despídete rápido te espero abajo.

Paty asintió y mientras la monja caminaba escaleras abajo, ella se acercaba a la ventanilla de la puerta de Candy.

-Lo siento Candy te metí en un lío y ahora no podrás estar en el festival- decía Paty totalmente avergonzada.

-No te preocupes Paty. Fui grosera me gane el castigo. Pero no te preocupes en cuanto vea a Albert le daré a Julie. Además solo es un festival. Qué ironía, le pedí a Terry no meterse en problemas y la qué terminó castigada fuí yo- decía Candy resignada para después pegar el grito - ¡Ay no la apuesta!. Sino estaré en el baile nadie gana ¿Qué pasará con el dinero?

-Creo qué se tiene qué devolver el dinero pues no hubo competencia - respondió Paty.

- El hogar de Pony no tendrá su dinero. - decía Candy con las manos sobre la cabeza - Soy una cabeza dura.

-Perdóname Candy no quise meterte en problemas.

-Vamos Paty. Candy come tu desayuno nos vemos en la noche - gritó la monja desde el primer piso apresurando a Paty.

-Adios Candy. - dijo la chica corriendo escaleras abajo.

Candy resignada tomo a Julie y se recostó en su cama. Ya había estado ahí mientras Archie fue su vecino en la otra habitación.

Si esas paredes hablaran seguramente contarían las bromas y ocurrencias qué hicieron los chicos del comité de la fraternidad las últimas semanas.

Entre tantas locuras, estuvo el famosa muñeco de Terry qué hizo qué Stear se colgará de la ventana provocando qué quedará el marco sobrepuesto. Y la pecosa estaba por descubrirlo.

Al escuchar la música qué venía desde los jardines tomo a Julie y sobre la cama comenzó a bailar el vals.

-Eres buen acompañante Julie - decía Candy mientras bailaba y reía.

De pronto dió un paso en falso y sin querer golpeó la ventana haciendo qué está cayera con todo y marco. Afortunadamente se hizo a un lado provocando qué este cayera sobre la cama sin hacer ruido ni me mucho menos romper el vidrio ni lastimarla.

-Dios esto se está cayendo a pedazos. Julie estás pensando lo mismo qué yo - dijo Candy con una sonrisa traviesa - ¡Vamos al zoológico!. Nadie vendrá a verme en todo el día. Andando.

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1:30 pm Cuarto de Terry

El elegante volvía a su cuarto después de misa, intento abrir la puerta de su recamara pero fue alcanzado por Bastian quien impaciente lo esperaba para después meterlo al cuarto de Terry.

-Oye ¿qué haces no me jales? ¿Por qué estamos en el cuarto de Terry?- reclamó el elegante.

-Porque lo estamos esperando. ¿Dónde lo dejaste?- respondió Zach qué junto al resto del comité ya estaban muy cómodos en el cuarto de Terry.

-¿Cómo qué dónde? No es mío cómo para estarlo cuidando - se defendió Archie.

-No está ni en la fraternidad ni por ningún lado - agregó Toby.

-Pues no se. En cuanto terminó la misa se fue y me dejó sólo con las señoras de la congregación. Fui tan felicitado qué hasta yo me cansé.

-Qué emoción adulado por las señoras arrepentidas del sagrado corazón de Jesús - se burló Erik.

-Burlate. Pero déjame decirte que sino estuviera castigado por el tío abuelo ya tendría mi agenda llena de cenas con las familias más ricas de Inglaterra porque me quieren para yerno - presumió Archie.

-No sé supone qué estás con Annie - regañó su hermano Stear.

-Sí. Sólo decía.

-Cómo sea tenemos un problema. Candy no asistió a misa - interrumpió Bastian.

-No todas las chicas asistirían. Sólo las que cumplen… cierto ella debió estar porque cumple años este mes y ahora que recuerdo no la vi en misa. Seguro se quedó dormida - dijo Archie.

-Tal vez pero en el cuarto de castigo - dijo Bastian muy preocupado.

-¿Qué? - dijeron todos la unísono. A lo qué Bastian se propuso a explicar.

-Dado qué Terry no está y no puedo seguir esperando se los diré a ustedes. Fui a ver a Brenda para qué sea mi pareja en el baile y me comentó que de última hora le pidieron subir el carruaje en el desfile.

-Pero cumple años hasta el 5 de junio - dijo Zach.

-Exacto pero tomara el lugar de Candy en el desfile porque Candy está castigada. Al parecer le dijo vieja cabeza dura a la hermana Gray.

-¡¿En serio?! - dijeron todos la unísono y con ojos abiertos de par en par.

-Ni nosotros nos atreveremos a tanto.- dijeron los gemelos.

-Vaya hermanita tengo - agregó Erik.

-Pero ¿por qué haría eso Candy? - preguntó Tony intrigado.

-Según Brenda, la hermana Gray descubrió la tortuga de Paty y pretendía tirarla a la basura, entonces Candy la defendió.

-¡Ay no! Paty debe estar triste. Debo ir a verla, permiso - dijo Stear saliendo de prisa de la habitación.

-No Stear espera deben en estar todos… ash por qué son tan mandilones - se quejó Bastian pues Stear se fue sin hacerle caso.

-Bueno y a todo esto y sin sonar cruel pero ¿por qué es tema del comité qué Candy este castigada? - pregunto inocentemente Toby.

-Buena pregunta- apoyaron a los gemelos.

-Por casi nada. Chicos Candy tiene prohibido asistir al festival - respondió Bastian con desesperación.

-Qué pena este era su primer baile - dijo Archie cabizbajo.

-Se hubiera visto hermosa con el vestido qué le regaló papá - dijo Erik también con desilusion.

-De lo qué se perdió. Darían lindos regalos a las cumpleañeras - dijeron los gemelos.

-Y mucho pastel - agregó Toby bastante triste.

-Sera aburrido sin ella - agregó Zack desganado.

-¿Es en serio? ¡¿Acaso no han entendido el problema?! - gritó Bastian

-¿Qué el tío abuelo la retará? - respondió Archie inocentemente.

-¡No! Si Candy no asiste no habrá apuesta. Adios 2600 libras - Dijo Bastian desesperado a lo qué todos exclamaron al unísono y asustados.

-¡No!

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Zoológico Blue River

-Verás cómo Albert tendrá un lugar seguro para ti -decía Candy abrazando a Julie mientras entraba la zoológico - Disculpe busco a Albert es cuidador

-¿Albert Brower?, debe estar al fondo en la cabaña de descanso.

-Gracias permiso.

Candy se dirigió a dicha cabaña qué desde lejos lucía bastante vieja. Al llegar tocó la puerta dos veces recibiendo la aprobación del tío abuelo para entrar.

-Hola Albert espero no interrumpir… - dijo Candy con entusiasmo mismo que se esfumó al ver a su rebelde ahí - Terry estás aquí… deberías estar en el colegio.

-Y tu también - intervino Albert - Candy me da gusto verte pero hasta donde sé te tengo castigada. Aunque algo me dice que esa tortuga tiene algo que ver.

-Sí, lo siento se que no debí escaparme pero era necesario, se llama Julie es la mejor amiga de Paty. Desafortunadamente la hermana Gray la descubrió y quería tirarla a la basura.

-Ay la hermana Gray no ha aprendido la lección. Me preguntó ¿cómo siendo monja no tiene compasión por los más débiles?- decía Albert con hartazgo.

-¿Crees qué puedas encontrar un hogar para ella?

-¿Para la hermana Gray?

-No Albert.

-Sólo bromeo. Claro qué sí. Dame a Julie. Creo qué le caí bien - dijo el tío abuelo tomando a la tortuga

-Albert lo siento pero tú descanso terminó y necesito qué vayas de prisa a arreglar la jaula de los pájaros.- dijo un hombre asomándose por la puerta.

-Ok voy enseguida. Chicos se quedan en casa.

-Pero Albert… yo quería decirte algo más -suplico la pecosa tratando de alcanzarlo.

-Entonces esperame aquí ahora vuelvo - respondió Albert para después marcharse.

El tío abuelo se fue dejando solos a los esposos. Terry seguía sentado sin dignarse a mirarla y tomando el té. Candy por su parte incómoda mantenía la cabeza baja sentadose frente a él.

-Qué orgulloso es. Ni siquiera me ha mirado. Tal vez me excedí ayer, pero él tampoco fue comprensivo. Supongo qué uno de los dos debe ceder. Ok lo haré eso hace una buena esposa supongo - se decía a misma para después tomar valor para mirarlo a los ojos Pero para su sorpresa el chico ya no estaba - Eh… ¿en qué momento se fue y no me di cuenta

-Candy, Iré a dar un paseo ¿Quieres venir?-dijo Terry desde el marco de la puerta.

-¡Sí! - acepto la chica con entusiasmo.

Una vez afuera. Caminaban por el zoológico, aunque Terry seguía serio al menos para Candy ya era ganancia estar junto a él sin pelear.

-Terry no es tan orgulloso cómo pensé. Realmente quiere hacer las pases pero a su manera.

-Mira Candy este se parece a ti. - se burló Terry señalando la jaula de los monos.

-A ver…. ¡Un mono… !

-Es tu gemelo. Mona pecas

-¡Terry! ¿De donde sacas qué soy un mono?

-"Una cuerda blanca se extiende sobre la noche y una mona aferrada a ella se lanza del dormitorio de las chicas al de los chicos "

-Dios olvide qué me has visto con Stear y Archie.

-Confieso qué es bastante grato verte saltar. No imaginas lo qué se alcanza a ver.

-¡Terry!

El chico salió corriendo a carcajadas dejando a Candy enojada y sonrojada para después correr tras él.

-Terry ¿donde se habrá metido?

-Candy por aquí.

-Crei qué te escondias.

-¿Por qué lo haría? Toma son para ti.- dijo el chico regalandole una bolsa de frituras.

-Gracias qué lindo.

-Vamos a sentarnos a descansar.

Los dos se sentaron en una banca. Candy comenzó a lanzar los dulces para atraparlos con su boca pero en ocasiones fallaba a diferencia de Terry qué siempre lo lograba.

-Eres bueno.

Terry no dijo nada siguio saboreando la fritura en su boca mientras Candy se terminó toda la bolsa casi de un bocado.

Los minutos pasaron sin decirse nada. Pareciera qué ninguno se atrevía a tomar la iniciativa. Hasta qué Candy termino por romper el silencio.

-Terry… ayer me tocó dormir en la celda de castigo - dijo apenada jugando con sus dedos atenta a la reacción de su novio esposo.

-¿Y eso? - preguntó Terry con el ceño fruncido.

-Precisamente por Julie. La hermana Gray la descubrió es la mejor amiga de Paty. Verás… a Paty una noche en la celda de castigo y a mí… estaré encerrada durante el festival.

-¿Y a ti por qué?

-Al defenderlas le dije a la hermana "vieja cabeza dura"

El chico soltó la carcajada dejando atónita a su pecosa.

-Terry no te burles.

-"Vieja cabeza dura" yo jamás he dicho semejante cosa señorita.

-Por faltarle al respeto se me prohibio ir al baile.. - dijo la pecosa bajando la mirada decepcionada.

-Qué pena por ti.

-Me entristece, porque sonaba muy lindo.

-Lo es. Es un evento sin precedentes.

-Pero por otro lado me alegra qué esa tonta apuesta termine.

-Ya veo.

-Terry ¿Aún podrías pedirle al Duque una donación para el hogar de Pony?

-Tal vez.

-Terry, ayer dijiste qué tú me darías el dinero si dejaba la apuesta - poniendo se de pie y a la defensiva.

El chico hizo lo mismo y cruzando los brazos le contesto friamente -Exacto, ayer tiempo pasado. Pero tu muy digna te negaste. Así qué no se ahora sí tengo ganas de complacerte.

-Eres egoísta.

El chico en un segundo se enfureció y una vez más era presa de los celos por lo qué su voz ahora sonaba más fuerte y fría.

-¿Egoísta? Te recuerdo qué aunque todo el San Pablo crea qué estoy con Antonella, trato de pasar el tiempo contigo. En cambio tu, ni siquiera te vi en la colina cuando tú angelito estuvo de visita. Y ni hablar cuando te pedí qué dejáramos esa tonta apuesta porque no soporto tanto idiota cortejandote tu te negaste. Así qué basta de decir qué yo soy egoísta.

-Basta deja de meter a Anthony en nuestros problemas. Además prometiste no volver a hablar de lo sucedido.

-Tienes razón. Quédate con tu Anthony y tus compañeros del colegio. Adiós.

El rebelde sin más se fue dejando a una Candy enojada pero también triste por no poder hacer las paces con él. Sino qué las cosas empeoraron.

-Candy, ¿qué pasa dónde está Terry? - decía Albert acercándose a la chica.

-Terry es malo. Discutimos y se fue.

-Por la apuesta supongo.

-¿Te lo dijo?

-Sí y no me parece descabellado pero si tonto conociéndolos. Uno celoso y la otra no sabe decir no.

-Lo hago por el hogar de Pony.

-Candy se lo dije a él y ahora te lo digo a ti. Si se pelearon yo no voy a intervenir los quiero a los dos cómo para tomar partido. Querían casarse pues ahora dejen de comportarse cómo adolescentes y mejor maduren para qué su matrimonio no se acabe.

-Supongo qué tienes razón.

-Toma para que regreses antes de que se den cuenta que no estás y te castiguen - le dijo el tío abuelo dándole un billete.

-Hablando de castigos justo deseaba decirte que… Me prohibieron asistir al baile por faltarle al respeto a la hermana Gray. Digo sé qué estuvo mal pero…

-Vaya qué decepción. Pero gracias por decirme. Si no estarás entonces no tiene caso qué vaya. Debo irme. Adiós. - dijo Albert y sin más regreso corriendo a su trabajo.

-Vaya, qué suerte tengo. Terry enojado conmigo y ahora Albert decepcionado por mi culpa.

Candy regreso a su cuarto de castigo justo a tiempo antes de qué llegara la hermana Margaret. Clin ya la esperaba acurrucado en la cama.

-Clin estás aquí - exclamó la chica de emoción y tomándolo en sus brazos - Me alegra saber qué no estaré sola estos días.

-Candy Te traigo la cena - decía la monja abriendo la puerta.

-Hermana Margaret, pero apenas son las 5.

-Lo sé pero cómo sólo tuviste almuerzo no me pareció qué estuvieras tanto tiempo sin comer.

Candy ayudo a la monja a colocar la charola de comida sobre la cama.

-Es usted un ángel hermana.

-Tienes un corazón muy bueno Candy. Recuerda qué la hermana Gray no te castigo por defender a tu prójimo sino por decir esas palabras tan feas.

-Lo sé.

-Asi qué me permitió tráete tu ración completa y más temprano. Sólo me pidió recordarte qué reces mucho y reflexiones por lo sucedido.

-Sí hermana lo haré.

-Hasta mañana entonces. Cuidala Clin.

La hermana Margaret se fue cerrando la puerta tras de si. Mientras Candy abrazaba de nuevo a Clin.

-La hermana Gray tiene razón no estuvo mal defender a Paty y a Julie sino qué fui grosera. Lo mismo con Terry no está mal qué quiera ayudar al hogar de Pony pero la forma le molestó a él y no lo quise comprender. Se me olvida qué es mi mocoso engreído y celoso. Pero sabes qué Clin? aprendí también o mejor dicho qué recordé Clin.

El pequeño animalito no dejaba de mover la cola por los mimos de Candy.

-Clin, recordé qué tú siempre has estado conmigo en las buenas y en las malas. Paty no tenía amigos su única compañera era Julie incluso hay chicas qué tienen todos los lujos cómo Eliza pero están solas la gente qué los rodea es sólo por interes. Y yo tengo a mis paladines, mis amigas, mi angel guardian a mi mi caballero inglés, y a ti mi fiel escudero.

Candy comenzo a bailar abrazando a Clin, daba vueltas por la reducida habitación mientras Clin entusiasmado movía la cola mirándola.

-Eres un buen amigo Clin. Te quiero. -se detuvo dandole un beso - ¿Tienes hambre? Yo también vamos a cenar.

Así terminaba el sábado. Mañana sería domingo el gran día. Pero aunque Candy no le permitieron asistir no importaba pues ya lo tenía todo, el amor de sus seres queridos y esa noche la fiel compañía de su querido Clin.

Continuará…

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Muchas gracias por seguir la pendiente de esta historia.

Este 28 de Enero por motivo del cumpleaños de Terry subiré el siguiente capitulo titulado : Festival de Mayo

Les deseo un excelente inicio de año 2024. Un abrazo fuerte para tod s ustedes mis querid s Canderrys.