Culpaba al calor de todos esos pensamientos fuera de lo común que estaba teniendo sobre el mejor amigo de su hermana. También culpaba a su hermana le dio su bendición mucho antes de que ella pensara en el rubio de esa manera, y también culpa a Gilbert de que reconociera sus sentimientos por Elizabeta justo ahora y esté tratando de ganársela yendo como en telenovela en un viaje hacia el lugar donde se mudó la chica, cosa que lo llevó a la casa de las Vargas para buscar a Felicia quien también iría en ese viaje como segunda conductora, además de Alfred quien puso el motorhome donde viajarán y se apuntó a la aventura. Agradece no haberse hecho ilusiones con el albino o estaría llorando a moco tendido porque realice algo romántico con otra chica.

Sin embargo, no es así, desde hace un tiempo sus ojos estaban fijos en un rubio de ojos azules color cielo que de pronto le parecían muy intensos.

Comer un sándwich de habría sido más fácil, pensó mientras sentía el sudor en su ropa. Había sudado como cerdo en la cocina. Debía bañarse otra vez ahora. Pero aún no quiere hacerlo. Le parece divertido que su invitado haya cruzado las piernas luego de la broma de que le falta ropa interior.

Había demasiado silencio por lo que encendió el televisor y ahora Ludwig mira atentamente un documental, serie o lo que sea, sobre la antigua Roma a pesar de que de seguro ya lo había visto antes. Es la razón de que venga a su casa cuando no viene por Felicia, pues le gusta hablar con su abuelo sobre la cultura romana. Su abuelo es profesor de la universidad donde Ludwig irá y sabe de esos temas.

Estaba algo celosa. Sino era su hermana menor, era su abuelo. Pero de una forma u otra haría que él le preste atención, quiera o no.

Lastimosamente, ella no es como su hermanita y hacerse querer es difícil, por lo que debe jugar más sucio.

Por eso es que Chiara se quita la blusa, además, claro, del calor. Realmente no es la gran cosa, le quedaba suelta y hasta se le veía el hombro, así que no entiende por qué Ludwig se escandaliza tanto.

—¿Qué? Es más fresco así —dice ella encogiéndose de hombros, haciendo que él voltee la cabeza como si se le fueran a escapar los pechos de su top solo por eso. Es un top lindo que funciona como brasier.

De una u otra manera haría que él la notara.