My Hero Academia pertenece a Kohei Horikoshi.
La Liga de la Justicia, pertenece a DC Comics.
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El Noble del Jade.
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Harem: Superwoman (Cassandra Kent), Wonder Woman (Diana Prince), Batwoman (Bryanna Wayne), Nightwing (Rachel Grayson), Lady Hood (Janeth Todd), Red Robin (Tiffany Drake), Batgirl (Barbara Gordon), Spoiler (Stephanie Brown), Jenny-Robin (Anita Jean llegada desde otra Tierra de numeración desconocida), Aquagirl (Ariel Curry), Star Sapphire (Hannah Jordan), Hawkgirl (Shayera Hol, sobreviviente de la destrucción de Tierra 125).
Earphone Jack (Kyōka Jirō), Himiko Tōga, Creati (Momo Yaoyorozu), Ryūkyū (Ryūko) y Mirko (Rumi Usagiyama)
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Capítulo 12: Mirko conoce a Quetzal.
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Izuku llegó al edificio en donde trabajaba Mirko. —Disculpe, soy Midoriya Izuku, vengo de la U.A... —El peliverde escuchó la voz del anillo.
«Detrás de ti, ataque sorpresa»
Izuku no cuestionó a la voz del anillo, en cambio, creó una cúpula con la luz sólida verde y dorada del anillo, protegiéndose de la patada de una mujer a quien reconoció de inmediato: Piel bronceada, ojos rojos y cabello lacio y blanco que le llegaba hasta la cintura. En su cabeza contaba con un par de largas orejas de conejo blanco que apuntan hacia arriba con una ligera curva. Izuku recordó que él también contaba con una cola blanca redonda. Su Traje de Heroína consistía en un maillot blanco sin mangas con un ribete púrpura oscuro alrededor de los hombros y la cintura, un diseño amplio de luna creciente amarilla sobre su pecho y dos gruesas placas de metal en la cintura. Llevaba botas moradas hasta el muslo para complementar su leotardo, con más placas alrededor de las áreas del talón y la punta, haciendo que sus pies se vean como los de un conejo y guantes blancos en sus manos, luciendo pequeñas protuberancias triangulares alrededor de los bordes.
Ella lo miró fijamente, con una sonrisa. —Me alegra saber, que has podido defenderte de ese ataque, mocoso. —aseguró ella, mientras llevaba sus manos a la cintura —Soy Mirko y estaré a cargo de ti, en esta semana, en la cuál, iremos a combatir en zonas urbanas. Aún no me has dado tu nombre de héroe.
—Soy El Noble del Jade: Quetzal. Y es un placer trabajar con usted —Aseguró el peliverde, dándole un apretón de manos.
—Muy bien, ahora: Ve a cambiarte a aquél Vestier de allí atrás. —la heroína señaló una puerta azul, detrás de ella —Al volver, quiero saber lo que eres capaz. —Izuku fue a cambiarse y al volver, Mirko no estaba parada allí, pero una rápida búsqueda con su mirada, la encontró apoyada contra una pared, junto a la puerta de un elevador, que usaron, para llegar al tercer piso, en donde había un Tatami. Todo estaba listo para el combate —Usa todo lo que tengas a tu disposición, mocoso. Todo: Artes Marciales, elementos, luz... debes de atacarme sin compasión, ¿entendido?
—Entendido —dijo Izuku sonriente y cuando ella se puso en posición de combate, él creó un Constructo que le dio una fuerte nalgada a la heroína, haciéndola saltar del susto y del dolor, llevándose las manos al trasero. Cuando volvió la mirada al frente, Izuku ya le había arrojado una ola.
Una sonrisa apareció en los labios de Mirko. —Carajo con este chico —Pensó en voz alta, antes de apoyar las manos en el suelo y empujarse hacía arriba con brazos y piernas (A.K.A Saltar) y pasar por encima de la ola. —Nada mal —Y lanzó una patada contra Izuku.
El chico levantó un pilar de piedra, en la dirección que iba la patada de Mirko y cuando ella giró su cuerpo, seguramente para patear con las plantas de los pies y no con el dorso del pie, fue cuando Izuku encendió con fuego el pilar, asombrando aún más a su entrenadora.
Izuku quedó fascinado, al verla cambiar de dirección en pleno aire, solo con el impulso de una patada, que causó un choque de aire, permitiéndole a Mirko casi que volar y al final, terminó parada delante de Izuku, con las manos en la cintura. —Apenas y te vi moverte. Eres algo fuera de serie, niño. Control elemental fascinante. Pero ahora mismo... entrenaremos Artes Marciales, así que apaga tu Kōsei y ponte en guardia.
E Izuku hizo caso. A los ojos de Mirko, era muy obvio, que Izuku no era un novato en las artes marciales.
Mirko comenzó a lanzar puños y patadas, que Izuku, no… que Quetzal desviaba o respondía rápidamente, a veces recubiertas de viento afilado, fuego, roca o agua endurecida; así que no podía bajar la guardia.
Esto le gustaba más y más, a cada segundo. Este chico Quetzal-Kun, estaba lleno de sorpresas, sabía artes marciales antes de venir aquí, sabía cómo emplear sus elementos a su favor, para responder y contraatacar.
No se dejaba superar por la sorpresa, ni permitía que sus emociones, dominaran sobre él y se enfocaba en lo que estaba haciendo. Eso solo hacía más interesante al muchacho a sus ojos.
Y la pregunta que surgía en la cabeza de la coneja era: — ¿Quién lo entrenó?
