Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.


Capítulo 215. Vuelve, Isabella (2)

Irina, cuyo orgullo había sido herido, se lamentó tardíamente y se cubrió el vientre nuevamente debido al creciente dolor.

—Ugh...

No estaba fingiendo. Sin saberlo, enfrentarse a Isabella la sometió a una enorme presión.

Ahora no sólo está detrás de mí, sino también de mi bebé.

Irina consideró todo esto como una artimaña de Isabella. Era una mujer inteligente, así que debía tratarse de un ataque psicológico.

Sin embargo, a medida que el dolor disminuía, las palabras de Isabella comenzaron a inquietarla.

Hmm... ¿De qué estaba hablando? Dijo puras tonterías sobre pedir ayuda del Marqués Karl. Además, de que no era bueno tener cerca a quienes sólo venían por el poder.

¿Cree que soy tan tonta como para no haber aprendido nada?

Pero le preocupaba la cuestión de los pagaré.

¿Algo anda mal con los pagaré?

Los había examinado cuidadosamente, pero no podía recordar ningún nombre en los pagaré. Se devanó los sesos varias veces por la ansiedad, pero estaba segura que eran pagaré sin nombre.

Además, ya le había entregado los pagaré al Barón Lant.

Hemos estado de celebración los últimos días, así que el Barón Lant aún debería tener los pagaré. ¿Estaría bien pedírselos?

Irina cambió de opinión después de un momento de consideración.

Si le decía que verificaría nuevamente los pagaré, el Barón Lant quedaría desconcertado. Sin embargo, eso no significaba que pudiera recuperar los pagaré y dar el equivalente en efectivo.

Estoy pensando tonterías.

Irina suprimió su nerviosismo y trató de calmarse.

¡Sonríe! ¡O quieres transmitir esta imagen a Su Majestad desde el principio!


No quería que se malinterpretara, por eso le dejé los pagaré a Irina, en lugar de a Jasper.

Mírame. ¿No soy una buena emperatriz? ¿Todavía quieres divorciarte de mí?

Hubiera parecido que le estaba diciendo esas cosas a Jasper.

—...

—Olvidémoslo. Ya está fuera de mis manos.

Sacudí la cabeza y dejando eso a un lado, salí del Palacio del Sur.

En unos pocos días, dejaré el Imperio Oriental. Después de eso, raramente vendré aquí. Incluso esta podría ser la última vez, así que quería despedirme de este lugar por completo.

Por cierto, ¿cuánto tiempo he caminado?

No muy lejos, vi una luz brillante.

¿Qué fue eso?

Seguí la luz y para mi sorpresa el Duque Riddle estaba sentado en una enorme roca.

La pequeña luz provenía del collar que sostenía.

¿Debería fingir que no lo he visto?

Pero al escuchar mis pasos, giró la cabeza. Ahora no podía evitarlo, me acerqué y le pregunté,

—¿Qué es eso?

El Duque Riddle no esperaba encontrarse conmigo en este lugar, parecía tan sorprendido como yo. Entonces sonrió y abrió la palma.

—Es un collar. Un collar con un poco de magia.

Enrolló el collar en su palma como para mostrarlo. Entonces el collar brilló aún más como si una pequeña luciérnaga estuviera vagando en su interior.

Mientras lo miraba curiosamente, el Duque Riddle preguntó,

—¿No te sientes triste?

Fue una pregunta inesperada.

¿No te sientes triste?

¿A qué se refería? Aparté los ojos del collar y me fijé en él.

El Duque Riddle me miraba en silencio a la cara, su expresión... era la misma de ayer.

La misma expresión sombría que tenía cuando bailamos.

Era amigo de Edward, pero también era amigo de Irina.

Era un momento muy feliz para Irina.

Entonces, ¿por qué tenía esa expresión? Es extraño.

'¿No puede ser?' En ese instante, un pensamiento me vino a la cabeza,

Quizá...

—¿Le gusta la Señorita Irina?

¿Así que tenía esa expresión porque Irina se casó?

Oh, pensándolo bien, ya no es 'Señorita Irina'.

—¿Le gusta la Emperatriz Irina?

Cuando le pregunté, corrigiendo mis palabras, el Duque Riddle levantó las cejas y se rió.

Pero lo siguiente que dijo fue la misma pregunta de antes.

—¿No te sientes triste?

—¿Triste...?

—Por lo que sucedió en el desfile.

¿Lo dice porque la gente no me saludó durante el desfile?

¿Por eso su expresión era tan sombría? Lo que sucedió en ese momento no tenía nada que ver con él.

Me pareció extraño, pero respondí honestamente.

—Era inevitable.

El Duque Riddle repitió mis palabras—Era inevitable—luego murmuró fríamente—Las personas son así. Sólo recuerdan lo último. No importa lo que uno haga, si no les agrada eso último, te dan la espalda enseguida y se olvidan de todo lo que habías hecho por ellos.

En lugar de responder, lo miré a los ojos.

A menos que fuera un tonto, parecía que lo ocurrido le trajo malos recuerdos.

¿Se trataba de alguien a su alrededor, o él mismo había experimentado algo similar?

Mientras lo observaba con atención, el Duque Riddle sonrió mientras guardaba el collar en su bolsillo.

—Reina, es usted verdaderamente comprensiva. Si fuera yo, estaría un poco enfadado.

Sus palabras de compasión mezcladas con un tono de burla eran igual que de costumbre. Sin embargo, sentía que era más presuntuoso de lo normal.

¿Era por el repentino cambio de expresión?

Si fuéramos cercanos, aquí es donde le preguntaría, '¿Qué te pasó?'

Sin embargo, debido a nuestra relación me resultaba incómodo hacer una pregunta tan personal.

Asentí, señalando con el dedo la dirección en la que iba.

—Siento interrumpir su tiempo a solas. Me iré.

El Duque Riddle sonrió dulcemente y se levantó de la roca.

—La acompañare en su camino.


Hoy era la última recepción de boda y debía pasar mucho tiempo con Edward.

Ayer, antes de separarnos a nuestras habitaciones, Edward me tomó la mano con fuerza y refunfuño.

—Desde que llegamos aquí sólo te diviertes con tus amigos. Por favor, también diviértete conmigo.

Tenía una expresión triste, sus anchos hombros estaban caídos.

Sentí pena por su apariencia, por eso le prometí que hoy estaría con él durante mucho tiempo.

Pensándolo bien, era cierto.

Sólo bailé con él una vez el primer día.

El día del baile de máscaras, después de que Jasper se llevara a Irina, me quedé un poco más y luego también regresé a mi habitación.

Antes de las celebraciones, me reuní con mis amistades y pasé todo el tiempo con ellos.

No era sorprendente que Edward se sintiera solo.

Lo que más quería era saltarme la última recepción de boda, pero me puse un vestido verde que hacía juego con el color de los ojos de Edward y fui a buscarlo.

Iba a sacarlo yo misma de su habitación para intentar animarlo.

Después de divertirnos un rato, lo llevaría a dar un paseo...

Sin embargo, cuando estaba a punto de llamar a la puerta de Edward.

—Isabella.

Escuché a Jasper gritar mi nombre.

Al darme la vuelta, lo vi acercándose sin escolta.

Tan pronto como lo vi, recordé a Irina cubriéndose el vientre en el baile de máscaras.

¿Está aquí para discutir sobre el incidente de ayer?

Dije con firmeza,

—Los presentes deberían haberlo visto todo. No hice nada.

Jasper se acercó y preguntó sorprendido,

—¿De qué estás hablando?

¿De qué estoy hablando?

—¿No estás aquí para culparme de que la Emperatriz Irina se cayera?

Cuando se lo pregunté fríamente, Jasper gritó como si le hubiera dado una bofetada.

—¡Diablos! ¿Qué tonterías estás diciendo? ¡Nunca creería eso!

¿Nunca creería eso?

¿No recuerda las veces que me culpo de lo que le ocurría a Irina?

Observándolo en silencio, Jasper se puso rígido como si también hubiera pensando en eso.

Sin embargo, como había dicho, no parecía estar aquí para discutir lo sucedido con Irina en el baile de máscaras.

Aun así, mantuve la guardia en alto, Jasper se puso la mano en la frente y murmuró—Oh, Dios.

—Entonces, ¿qué te trae por aquí?

Cuando le pregunté, eliminando toda emoción posible, Jasper señaló mi habitación con su mirada. Como si quisiera entrar para hablar conmigo.

Sacudí la cabeza.

—Si tienes algo que decir, hazlo aquí.

Aunque como reina extranjera, no era la actitud apropiada hacia el emperador de una nación poderosa, como ex-esposa, era natural actuar así con su ex-esposo.

No quería estar a solas con él en la misma habitación.

Los ojos de Jasper temblaron de nuevo.

¿Lo que quería decirme era tan importante?

Pensé que se marcharía en un ataque de ira. Mirándome absorto por un momento, Jasper realmente abrió la boca.

—Vuelve.

—¡!

—No quiero que seas la esposa de otro hombre.


No quiero que seas la esposa de otro hombre.

Al escuchar la voz que provenía del otro lado de la puerta, Edward se quedó inmóvil.

Se pegó a la puerta y presionó su mano contra su corazón. Su corazón latía con fuerza.

¿Qué está pasando...?