Crepúsculo no me pertenece.

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Soy una vampiresa ¿y tú...? (Bella x Alice x Leah)

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26: No puedes decidir por todos.

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(Alice)

Escuché a su padre gritarlo, en cuanto regresé a mi habitación, luego de dejar el colmillo en el alfeizar de la ventana de Isabella. — ¡REUNIÓN FAMILIAR, TODOS VENGAN A LA SALA! —Al encontrarnos en la sala, pude ver fácilmente que Esme, Emmett, Rosalie y Jasper, estaban confundidos y no entendían el porqué de esta convocatoria. —Edward, desea decirnos algo a todos.

—Mientras que nosotros sigamos aquí, entonces Victoria y Cassandra, seguirán nuestro rastro y de nosotros a Isabella. Tenemos que irnos, ya es hora. —Dijo Edward.

—Y… dime algo Edward: ¿Desde cuando eres tú, el padre de familia? —Pregunté yo. — ¿Desde cuando eres tú, quien toma las decisiones y no mamá y papá? —Yo estaba consciente de que todos me estaban mirando. Pero, para mí, todos los miembros de mi familia, desaparecieron y solo estábamos Edward y yo. —Además: Digamos que efectivamente nos alejamos, ¿está bien? —Edward sonrió. El estúpido creía, que ya tenía la partida ganada. Pues muy mal — ¿Qué evitará que Victoria convierta todo Forks en un baño de sangre? Ella es independiente, no le importan los Volturi y si decide enfrentarse a los Metamorfos, posiblemente consiga la ayuda de Cassandra, por el simple hecho de que, a ella, también le gusta matar.

—No estás siendo lógica, Alice. —me dijo él, tuve que resistir el impulso de gruñirle. —Solo estás pensando en Isabella. Ella es lo que te ata aquí.

Y pensé muy bien, en lo próximo que diría. Recordé el día en el cual tuve la visión. —Sí, es verdad. —respondí —Solo estoy pensando en Isabella y en mi amor hacía ella. No estás equivocado, Edward. Pero lo que no entiendes, es que tenemos a una vampiresa que puede matar humanos, sin que eso le quite el sueño y se ha aliado con una mujer licántropo que tiene el mismo deseo y sed de sangre que ella. He visto como los Lobos de La Push serán masacrados, por Cassandra y Victoria. He visto como Isabella va a matarlas a placer y luego, deseará más sangre vampírica y lobuna. Si ustedes quieren irse y nunca volver, pues adelante. Yo me quedaré y solo me iré, cuando Isabella y Leah, me pidan que nos vayamos, incluso si eso significa, ser asesinada. Entonces caeré junto a mi novia y su amante y no me importa lo que pienses, Edward.

Edward gruñó y su rostro se transformó en uno de ira. — "Ella es única y debería de haber sido mía, no tuya". —dijo en voz baja.

Lo vi en ese momento y no pude detenerlo. ¿Por qué no lo vi antes?

Jasper se levantó, agarró del cuello a Edward y lo estrelló contra la pared. —Vuelve a decir algo contra mi hermana y su pareja y te decapitaré.

—Todavía podemos durar aquí, un par de… —comenzó Carlisle, cuando todos olimos a Isabella, llamó a la puerta, pero luego pareció irse. Su aroma se difuminaba muy rápidamente. —Jasper, baja a tu hermano. ¡JASPER! —Mi hermano reaccionó, parpadeó dos veces, como si ni siquiera él, entendiera lo que acababa de pasar y soltó a Edward. Jasper lo pasaba por el lado e iba a abrir la puerta.

—No estaba allí. Pero dejó este libro empaquetado. —dijo Jasper, enseñándonos el libro empaquetado, que mi novia nos dejó.

—Veamos qué es: —dijo Esme, quitando el papel regalo y leyendo la portada. El libro estaba cubierto de un cuero negro, se veía muy antiguo y me acerqué más, viendo que eran palabras en griego y en pintura dorado —Manual para principiantes en Magia Roja. Hay una marca aquí. —pasó las páginas, hasta la página deseada —El hechizo, no parece ser complicado de pronunciar y está en alemán.

—Un idioma que dominas con facilidad, Mamá —dijo Emmet sonriente. Yo sabía, que mi novia le agradaba y él sabía que ella era inmortal (solo que yo desconocía, como era que mi hermano, sabía eso sobre Isabella) y estaba muy feliz de que yo hubiera encontrado a Isabella.

—Nos otorgaría algunos años extra. Para ir envejeciendo. —dijo Esme sonriente —No nos haría falta seguir yendo de un estado a otro. Y podríamos asentarnos, en lugar de seguir siendo nómadas. —todos parecían felices, excepto Edward quien estaba furioso, por el inesperado giro de los acontecimientos —Cada uno, debe de bañarse en una bañera de agua azucarada, que contenga: Seis pétalos de Equinácea de Tennessee, un pétalo de una flor Koki'o de Hawaii y pétalos molidos de Asimina de Cuatro Pétalos; en una noche de luna llena. Todo esto, es muy fácil de conseguir. Mañana, iré a comprar algunos.

—Mejor esperar, hasta que sea necesario envejecer y no comprar las flores ahora mismo, Esme —dijo Carlislie. Todos asentimos.

Edward salió corriendo.

Fruncí el ceño y decidí seguirlo.

Más le valía, no acercarse a Isabella o lo lamentaría.