Hola! Aquí Saori-nee con una traducción más de mis historias escritas originalmente en inglés con ideas originales de Yuri-chan.

Espero que les guste y sin más que decir de momento ¡Comencemos! c:


Una cita con Onee-sama

Saint Michael's – Reunión del CPA

Una tarde en Saint Michael's. Las clases han terminado y ahora, el Comité de Protección Ambiental está teniendo una reunión sobre los futuros eventos de la escuela.

Mientras el resto de las chicas prestan su total atención a la reunión, Oda Nanami del primer año, hace todo lo posible para no distraerse mientras observa a la hermosa y preciosa presidenta del consejo estudiantil dando su explicación, quien además resulta ser la novia de esta chica, Matsubara Yuuna.

La chica más perfecta en todo el sentidos de la palabra. Al verla, Nanami no puede evitar fantasear con su largo y sedoso cabello dorado, sus profundos ojos azules, la figura perfecta de su cuerpo, aquella sonrisa y sus dientes brillantes como el sol, su redondo y pomposo trasero e incluso sus perfectas y redondas tetas al centro de su pecho.

Sin duda alguna, Yuuna es la chica más hermosa que haya pisado Saint Michael's, por lo que Nanami no se puede creer que una chica tan hermosa, rica, brillante, atlética y popular como ella esté saliendo realmente con ella. Más que eso, que este genuinamente enamorada de alguien tan ordinaria como ella. Realmente es una chica afortunada, piensa Nanami para sus adentros.

Mientras Nanami sigue fantaseando con su amante, la reunión llega a su fin y las chicas comienzan a salir del salón hasta que solo quedan las dos ahí.

– Nanami-chan, la reunión ya terminó. ¿Nanami?

Al ver que no responde decide jugarle una pequeña broma, por lo que se inclina para soplarle en la oreja y.

– ¡Wuaaaah!

La trae de vuelta a la realidad al sentir el aire de su novia en su oreja.

– Onee-sama ¿Por qué hiciste eso? – todavía sorprendida por el aire en su oreja.

– Oh Nanami, simplemente no puedo evitarlo, te ves tan linda cuando te pierdes en tus fantasías.

– No es gracioso – hace puchero.

– Tampoco lo es perderte en tus fantasías mientras estamos en una reunión – responde con una sonrisa – Considéralo tu pequeño castigo, Nanami.

– Muoh – sonrojada como su cabello.

Aún así, Nanami no puede evitar enamorarse de las ideas tan repentinas y alocadas de su novia.

Está tan enamorada de ella, que ahora mismo hay algo que quiere hacer, pero no tiene el coraje para hacerlo.

Desde que empezaron a salir, Nanami dejó muy claro que tendría una relación secreta con ella. No porque estuviera avergonzada de Yuuna o de su homosexualidad, sino porque Yuuna es tan popular que si las chicas de su escuela se enteraran de su relación, Nanami se convertiría en el centro de atención de todas en la escuela. Jamás volverían a tener un minuto para ellas solas y todas llenarían a Nanami de preguntas y comentarios de envidia (o al menos es lo que ella cree).

Aunque al principio Yuuna estaba en contra de la idea, finalmente aceptó el deseo de Nanami porque le resultaba emocionante tener un romance secreto con ella. Además que de esta manera, sus reencuentros se volverían más aún apasionantes y excitantes, si saben a lo qué me refiero.

Aun así, Nanami todavía deseaba poder tener una relación normal con ella sin tener que preocuparse por su romance secreto.

Por lo que esta vez, ha decidió que quiere invitarla a una cita.

– Espérame un poco, Nanami. Sólo necesito ordenar estos papeles y luego podremos ir a mi casa y divertirnos mucho las dos juntas. No tardaré mucho.

Yuuna comienza a ordenar sus papeles de la reunión y Nanami se acerca a ella con valentía.

Yuuna la nota, por lo que le pregunta.

– ¿Sucede algo, Nanami?

– ¿Tú…? ¿Te gustaría…?

– ¿Nanami? ¿Estás bien? ¿Quieres que te lleve a la enfermería?

Pregunta ya un tanto preocupada al ver que no dice nada más.

– ¿Tú…? ¿Te-Te gustaría tener una cita conmigo?

– ¿Uh? Disculpa, parece que no te escuché muy bien ¿Podrías decirlo un poco más alto?

Esto le esta costando mucho a Nanami, sin embargo no se quiere dar por vencido, así que le pregunta fuerte y claro.

– ¿Te gustaría tener una cita conmigo?

– ¡¿EH?! Nanami... ¿Me estás invitando a una cita?

– Sí. Bueno... yo...

– ¡SÍ! ¡Por supuesto sí! ¡Claro que me encantaría tener una cita contigo! ¡Soy tan feliz!

– No... puedo... respirar.

Nanami pide aire mientras Yuuna la abraza y entierra su rostro entre sus pechos, hasta que finalmente la libera y le dice.

– Tengamos la mejor cita de todas, ¿vale?

– Seguro.

– ¿Y después de eso, podremos tener mucho sexo en mi habitación?

– ¡Muoh, Onee-sama! Doncella pervertida.


Día de la cita

Finalmente llega el día de la cita y Nanami espera a Yuuna en la entrada del centro comercial, luciendo un nuevo y hermoso vestido rosa que compró especialmente para esta cita.

– Espero que a Onee-sama le guste.

Unos segundos más tarde, Yuuna llega al centro comercial en la parte trasera de su limusina y se baja vistiendo un increíblemente hermoso vestido de verano color púrpura claro con gran escote en el pecho, lo que permite ver bastante la línea entre sus senos.

Su cabello perfectamente lavado, fresco y una sonrisa tan brillante como el sol en su rostro.

– ¡Ella es tan bella!

Nanami no puede creer lo hermosa que se ve Yuuna, es como ver a una ángel caminando entre los mortales.

Con Nanami todavía con boquiabierta, Yuuna se acerca a ella con una sonrisa para saludarla.

– Buenos días, Nanami. ¿Estás lista para nuestra cita de hoy?

– Onee-sama…

- ¿Qué pasa? ¿Tengo algo en la nariz?

– No, es solo que… te ves tan hermosa.

– Oh, gracias, Nanami. Tú también te ves muy hermosa, me encanta el conjunto que elegiste, te ves muy linda.

– En verdad lo dudo.

"Comparada con ella, parece que acabo de elegir lo primero que vi en mi habitación", piensa para sí misma.

– Vamos, no digas esas cosas sobre ti misma, te ves muy adorable. Ya quisiera poder ser yo una chica tan linda como tú, Nanami.

– Onee-sama – se sonroja.

Tras decir eso, Yuuna bosteza claramente cansada.

– OOOOOWWW – bostezo – Lamento si parezco un poco somnolienta el día de hoy. Apenas pude dormir anoche por lo emocionada que estaba de mi cita contigo.

– ¿En serio?

– Así es. Estaba tan emocionada que tuve que masturbarme varias veces con mi dedos para poder dormir. Hasta las 2 de la mañana si puedes creerlo. Y como eso no funcionaba, tuve que sacar el consolador de mi cajón de noche para metérmelo una y otra vez hasta venirme, fantaseando con que eras tu quien me lo metía. Fue tan hermoso.

– ¡Onee-sama!

Nanami se escandaliza e intenta taparle la boca.

– ¡No digas esas cosas en público!

– No te preocupes, Nanami. Nadie nos está escuchando. Hoy solo somos tú, yo y nuestra encantadora cita juntas, ¿no es así?

– Sí, lo es.

– ¡Muy bien! Entonces ¿Nos vamos?

Yuuna le da una dulce sonrisa junto con su mano, la cual Nanami toma para iniciar su cita.

– Seguro, Onee-sama.


Durante la cita

La cita comienza y ambas chicas realizan algunas actividades clásicas de cita. Como mirar tiendas de ropa, flores, joyería y finalmente almorzar algo juntas.

Una vez que terminan de almorzar, van a una tienda cara de ropa, donde Yuuna quería ir.

– ¡Vamos a esa tienda, Nanami!

Por lo general, este sería el tipo de tienda que Nanami trataría de evitar a toda costa, pero ahora que está saliendo con una chica rica como Yuuna, no tiene más remedio que entrar allí con ella.

Una vez en la tienda, Yuuna elige varios atuendos lindos de la tienda, pero Nanami se da cuenta de que muchos de esos atuendos son demasiado infantiles para una mujer refinada como Yuuna.

Quiere decirle algo, pero antes de que pueda, Yuuna le dice.

– ¡Mira todos estos atuendos lindos que escogí para ti, Nanami!

– ¡¿Eeeeeeehhhh?!

– Vamos, vamos a un camerino para probártelos.

– ¡E-Espera!

Sin escuchar sus quejas, Yuuna lleva a Nanami hasta uno de los vestidores y allí la pone a probarse los muchos conjuntos que eligió para ella.

– ¿Cómo vas, Nanami? ¿Los outfits son de tu agrado?

– No es que no sean de mi agrado, pero… ¿no sería mejor para mí usar algo un poco más… maduro? – Con estos atuendos, parece que regresé a la primaria.

– Entonces quieres algo más maduro, ¿eh?

Yuuna da una sonrisa pervertida desde el otro lado de la habitación.

– Muy bien, no te preocupes Nanami. Estoy en ello.

Se va por un par de minutos y se queda a solas hasta que cuando escucha que alguien regresa.

– Onee-sa… quiero decir, Yuuna, ¿Eres tú?

Pero entonces.

– ¡Onee-sama!

Yuuna entra al camerino donde está Nanami y se encierra con ella.

– Onee-sama ¿Qué estás haciendo? – tratando de hablar en voz baja para que no las escuchen – Acaso ¿Te volviste loca?

– Loca por ti, sin duda alguna – responde con una sonrisa – Mira Nanami, traje muchos tipos diferentes de ropa erótica para ti ¿Dirías que son lo suficientemente adultos y maduros para ti?

– ¡¿Eeeeeeeeehhhh?!

– Mira, incluso traje algunos para mí también. Vamos a probárnoslos juntas, Nanami.

– ¡O-Onee-sama!

Sin escuchar sus quejas, Yuuna deja caer su vestido de tirantes y se quita el sostén y sus bragas para probarse la lencería erótica que ha traído para ellas.

– Vamos Nanami, no dejes que sea la única desnuda aquí. Quiero verte probándote la ropa interior que te traje. Hazlo por mí ¿Sí?

– Onee-sama…

Finalmente decide seguir el deseo de su amante y comienza a desvestirse ahí enfrente a ella, pero justo cuando está a punto de probarse su primer atuendo.

– ¡Kyaaaa! ¡Onee-sama!

Yuuna la toma por detrás y frota su entrepierna contra su trasero, insertando un par de sus dedos dentro de ella.

– ¿Q-Qué estás haciendo, Onee-sama?

– Lo siento, Nanami, es sólo que tu trasero se veía tan lindo por detrás que no pude resistirme a tocarlo. Esta tan cálido y suavecito, que me dan ganas de...

– ¡KYAAAAAAAAAAA! ¡Onee-sama!

No puede evitar soltar un pequeño grito cuando mete uno de sus largos y finos dedos en su ano, por lo que Yuuna debe callarla con su mano libre y le susurra.

– Hay que hacer el amor, Nanami.

– ¡¿EH?! ¿Hablas en serio? ¿Aquí mismo?

– Por supuesto, ahora estoy caliente y quiero hacerlo contigo.

– ¿Q-Qué quieres decir con eso? Baka ¿No crees que alguna una empleada o cliente nos escuche.

– Pondremos una excusa si eso sucede. Ahora deja de resistirte. Eres toda mía, Nanami – mirada de depredadora.

– ¡Onee-samaaaaa!


De vuelta en el centro comercial

Cuando salen del vestidor, arreglan su ropa y Yuuna le elige un hermoso vestido corto con tacones altos brillantes para Nanami, a modo de compensar lo que acaban de hacer.

– ¿Estás segura de que quieres pagar todo esto por mí? Luce bastante caro.

– Por supuesto y no te preocupes por eso, estoy muy feliz de poder comprarle algo de ropa a mi linda y pequeña novia.

– No soy tan pequeña – Nanami se sonroja mientras Yuuna paga la ropa con su tarjeta de crédito irrechazable.

– ¡Te ves tan linda con ese atuendo!

Además del vestido, Yuuna la había hecho soltar sus coletas y le había puesto una linda diadema plateada en la cabeza.

Nanami se mira al espejo y aparte de una pequeña mirada de niña, realmente se veía hermosa.

– Deberías soltarte el cabello más seguido para nuestras citas, si quieres lucir más madura.

– Yo… lo haré. Gracias, Onee-sama – se sonroja de nuevo.

Después de que paga por la ropa, ambas chicas salen del centro comercial listas para volver a casa. Pero justo cuando salen, un par de chicas con los uniformes rojo tinto de Saint Michael's pasan junto a ellas.

– Acaso ¿No es ella la presidenta Matsubara-sama?

– ¿Matsubara-sama? Creo que sí lo es, pero ¿Quién es esa chica que está a su lado?

– ¿Podría ser, Nanami-san?

Nanami entra en pánico pensando que han sido descubiertas, hasta que Yuuna la toma de la mano y dice.

– ¡Huyamos, Nanami, corre!

Comienza a correr con Nanami de la mano hasta que las pierden de vista y entran a un edificio en busca de refugio.

– Muy bien, creo que aquí estaremos a salvo – dice Yuuna mientras Nanami recupera el aliento – espérame un poco mientras nos registro.

– De acuerdo.

Nanami ignora el lugar en donde están ya que todavía está recuperando el aire de la carrera que acaban de tener. Una vez se ha recuperado, Yuuna regresa con ella.

– Todo listo, Nanami. Ya nos registré.

– De acuerdo, pero ¿Dónde estamos?

– Ven conmigo y averigüémoslo.

Yuuna toma a Nanami y la lleva con ella hacia el ascensor. Y una vez en su piso, van hacia su habitación, la cual resulta ser...

– ¡¿EH?! ¡Esto no puede ser!


En el Hotel del Amor

Una hermosa habitación con una increíble vista a la ciudad, equipada con una cama king size con vibraciones, una enorme tv de plasma, piso alfombrado y un baño transparente, para que puedas ver a tu pareja mientras se ducha.

– Que linda habitación, seguro que podremos encontrar alguna manera de pasar el tiempo mientras estamos aquí ¿No crees?

Yuuna deja su bolso en la silla y se tira en la cama boca arriba, mientras Nanami se sienta en la silla a su lado.

– Nanami, esta cama nos ruega que la usemos ¿No quieres probarla?

– Onee-sama, lo siento mucho.

–¿Nanami?

– Lamento que tengas que pasar por todos estos problemas por estar conmigo.

– ¿Problemas? ¿De qué estás hablando?

– ¿Acaso no te gustaría tener una novia con la que puedas tener una cita normal? ¿No tener que huir cada vez que alguien conocido nos vea?

– No me importa correr un poco cada vez que alguien nos ve, de hecho es bastante emocionante. Y no creas ni por un segundo que me arrepiento de haber salido contigo. Te amo, de verdad, de verdad, mi dulce y querida Nanami. Así que, por favor, ten un poco más de confianza en ti misma, que no hay ninguna otra chica con la que preferiría salir más que contigo ¿Esta bien?.

Yuuna se levanta y mira hacia abajo para pellizcar juguetonamente las mejillas de Nanami.

– Lo único que me importa es que estoy contigo. Eres mi todo, Nanami. Te amo mucho.

– Onee-sama… Onee-sama.

- ¡Guau!

Nanami termina poniéndose de pie y le da un dulce y profundo beso en los labios mientras la arroja sobre la cama. Sus lenguas se entrelazan, recorren la boca de la otra y cuando se separan, una fina línea de saliva aún une sus labios.

– Nanami… Nanami…

– Onee-sama…

Se tumban sobre la cama abrazándose y besándose mientras van arrojando pieza a pieza de su ropa al suelo, hasta que finalmente quedan completamente desnudas y empiezan a hacer el amor.

– Quiero sentirte dentro de mí, Nanami. Esta noche quiero tus dedos adentro.

– Y los tendrás, Onee-sama.

– Te amo mucho, Nanami.

– Yo también te amo, Onee-sama.


A la mañana siguiente

A medida que pasan la noche haciendo el amor, finalmente llega el amanecer y las dos chicas despiertan junto con la luz del sol iluminando sus bellos cuerpos desnudos entre las sábanas.

– Buenos días, mi preciosa Nanami.

– Buenos días, Onee-sama

Se besan.

– ¿Tuviste una buena noche?

– La mejor de todas.

– Me alegra mucho escucharlo.

Las chicas se abrazan, todavía desnudas sobre la cama y después de darle un pequeño beso en la frente, pregunta.

– ¿Quieres hacer el amor un poco más antes de salir de la habitación?

– Seguro, Onee-sama.

Sonriendo se cubren bajo las sábanas y comienzan a besarse nuevamente mientras termina de salir el sol y una nueva mañana comienza.

FIN