Mi Querida Renesmee,

Hoy me siento llena de emoción y amor al escribirte esta carta, mi preciosa hija, cuando estás a punto de llegar a nuestras vidas. Cada día que pasa, la anticipación y el amor que siento por ti crecen aún más, y no puedo esperar para conocerte y sostenerte en mis brazos.

Desde el momento en que supe que te llevaría en mi vientre, supe que serías algo verdaderamente especial. Tú, mi pequeña, eres el fruto del amor entre tu padre, Edward, y yo, y eres la representación tangible de nuestra unión eterna. Eres un milagro, un regalo que hemos esperado con ansias durante mucho tiempo.

A medida que te preparas para entrar en este mundo, quiero que sepas cuánto significas para nosotros. Eres el vínculo que une a nuestra familia, un lazo que fortalece nuestra unión y nos llena de alegría. En ti vemos un futuro lleno de promesas, y estamos emocionados por ser parte de cada paso de tu viaje.

Tu padre y yo hemos hablado mucho sobre el nombre que llevarás, y hemos decidido llamarte Renesmee. Es un nombre único, tan especial como tú, y representa la fusión de nuestras familias y nuestras almas. Quiero que sepas que, aunque tu nombre es un homenaje a nuestros seres queridos, tú eres una persona única y singular, y nunca te compararemos con nadie más.

A medida que crezcas y descubras el mundo que te rodea, quiero que siempre recuerdes cuánto te amamos. Tu padre y yo estaremos aquí para guiarte, apoyarte y amarte en cada paso del camino. Estamos emocionados por enseñarte sobre la vida, el amor, la amistad y todas las maravillas que este mundo tiene para ofrecer.

Eres la luz de nuestras vidas, el faro que nos guía en las noches oscuras. Tu sonrisa será nuestra fuente de felicidad, y tu risa será la música que llenará nuestros corazones. No importa lo que te depare la vida, siempre estarás rodeada de amor y cariño.

Mi dulce Renesmee, pronto estarás en nuestros brazos, y no puedo esperar para ver tu rostro por primera vez y sentir tu calidez. Eres la bendición que hemos esperado, y estamos agradecidos por cada momento que compartiremos contigo.

Con todo mi amor y ansias,

Tu mamá, Isabella

Me reí sin gracia, adoraba que mis padres fueran escritores, sus palabras eran tan hermosas, pero al mismo tiempo tan dolorosas. Me habría gustado que ellos me hubieran dicho todo esto en persona, que hubiéramos vivido todo eso juntos, todos sus sueños murieron dejándome sola.

Mi Querida Renesmee,

Sé que esta carta llega en un momento doloroso, pero siento que es importante expresar todo lo que está en mi corazón antes de mi partida. Mi tiempo en este mundo se acerca a su fin, y deseo dejarte con palabras de amor, perdón y consuelo.

Quiero comenzar pidiendo perdón, mi preciosa niña de cabellos de fuego. Si en algún momento a lo largo de nuestra vida juntas te he herido, decepcionado o fallado de alguna manera, te ruego que me perdones. Como madre, siempre traté de hacer lo mejor que pude, pero soy consciente de que nadie es perfecto, y cometí errores en el camino. Espero que puedas encontrar en tu corazón la compasión y el entendimiento para perdonarme.

Eres la razón por la que mi vida ha tenido significado y propósito. Ver cómo crecías, convertirte en la extraordinaria niña que eres hoy, ha sido el mayor regalo que la vida me ha dado. Tu fuerza, tu inteligencia y tu bondad me llenan de orgullo, y sé que dejarás una huella indeleble en este mundo.

Quiero que sepas cuánto te amo. Mi amor por ti es inmenso e incondicional, y siempre te llevaré en mi corazón. No importa lo que suceda después de mi partida, quiero que te recuerdes a ti misma cuánto te amo y cuánto creí en ti. Eres capaz de grandes cosas, y deseo que tengas una vida llena de alegría, amor y realización.

A medida que enfrentes la vida sin mí, quiero que te cuides a ti misma y te rodees de personas que te amen y te apoyen. No temas pedir ayuda cuando la necesites, y recuerda que nunca estarás sola, Harry y tu abuela Anne cuidaran de ti.

Por último, quiero que sepas que, incluso en la muerte, mi amor por ti no se desvanecerá. Siempre estaré cerca de ti, cuidándote desde donde quiera que esté. Sé fuerte, mi querida Renesmee, y nunca dejes de brillar con la luz y el amor que llevas dentro luciérnaga.

Con todo mi amor y gratitud,

Tú mamá Isabella

No sé cuánto tiempo estuve releyendo sus cartas junto a sus tumbas, pero el frío me obligó a irme. Caminé con paso inseguro hasta la cabaña, recordaba muy vagamente cómo era esta y tenía miedo de verla abandonada, destruida por el paso del tiempo.