Hola!
Este trabajo es una traducción al español de mi fanart del mismo nombre! Esta idea comenzó a rondar en mi cabeza después de ver el animatic de Vesper, que genuinamente me rompió el corazón; y lo mismo sucedió con el fanart de mooreaux, no podía no escribirlo. Astarion ascendido me lastimaaa, y la idea de que quizás, sólo quizás, una parte de su personalidad anterior siga viva me mata. Lo amo demasiado- En fin, espero que lo disfruten!
Acá están los links a los trabajos:
Fanart: mooreaux/741082287864725504/the-thought-that-after-astarion-ascends-hes?source=share
Animatic: watch?v=2_DHOTPYYbA&list=FLKnEM_zScjDYfl1yZhgWQRA&index=1
Work Text:
Cuando sentiste el fuego ya era muy tarde.
Habías corrido como nunca, pero al llegar a la habitación te encontraste con esos ojos que alguna vez te amaron envueltos en llamas. La habitación estaba a punto de colapsar y un muro de fuego te impedía llegar hasta tu amor.
Sentiste ira: insultaste, rompiste los pocos candelabros que todavía seguían intactos, sacaste tu arco y le apuntaste. No ibas a dejar que se fuera por cuenta propia, su vida te pertenecía y, para reclamarla, harías lo necesario.
Excepto que, no querías. Nunca quisiste hacerle daño. Pero lo habías hecho.
Dentro de ti, una voz seguía viva, una voz que gritaba constantemente por salir a la luz, una voz que no toleraba pensar que era un monstruo el que ahora tomaba las decisiones. Esa voz nunca sintió ira, nunca vio a esa persona amada como una posesión, nunca deseó convertirse en lo que más despreciaba. Nunca quiso volverse un nuevo "Cazador".
Pero ahí estabas, necio, corrompido, con la flecha apuntando directo a su cabeza.
"No. No. No.
No dejes… No dejes que haga esto.
¡No te quedes ahí parado! ¡Sálvalx!"
La voz gritó, y titubeaste. Te temblaron las manos. A tu alrededor, todo se desmoronaba. Te quedabas sin tiempo.
Los ojos de tu alma gemela te miraban con odio, el mismo odio que seguro reflejaban los tuyos. Ese odio falso, ese miedo disfrazado. Esa cárcel en la que habías encerrado tu voz.
Tu interior volvió a gritar, desesperado:
"Por favor, por favor, te lo ruego, ¡no dejes que muera!"
El tú que luchaba por salir, arrastrándose desde las profundidades de tu alma, lo que más quería era salvar a tu consorte. Abrazarlx, besarlx, protegerlx.
Pero ya era tarde, los ojos se habían cerrado, dejando atrás un rastro de cenizas.
Caíste al suelo y las lágrimas comenzaron a brotar.
El hechizo se había roto y la voz interior que habías enterrado a cambio de poder salió a la superficie al fin. Sólo tuviste que perderlo todo para traerla de vuelta.
Lo veías todo con tanta claridad: los insultos, el encierro, el maltrato. Todas las cosas que tu alter ego había hecho. Que tú habías hecho.
El fuego no dejaba de avanzar, ahora eras tú el que se encontraba entre las llamas. Y ahí te quedaste, de rodillas, en penitencia. Porque ya nada te importaba.
Se había suicidado para liberarse de ti. Habías matado tu única razón de ser. Tenías las manos manchadas de sangre.
Te recostaste, abrazaste tus piernas y te quedaste muy quieto en el medio de ese infierno.
"¿Qué hice?"
Fueron las últimas palabras que pronunciaste antes de que las llamas engulleran todo el castillo.
"Mi amor…"
Fueron las últimas palabras que pensaste, antes de volverte cenizas también.
