Capítulo 4
Para el fin de semana, Shidou invitó a Kanade a salir a dar una vuelta en la que se la pasaron platicando de trivialidades, comiendo comida rápida callejera y también helado. Para el final de esta, el joven hombre llegó, inconscientemente, a su sitio favorito de la ciudad: un mirador que estaba cerca de un parque.
Era un atardecer hermoso que dejó enmudecido al muchacho por unos momentos, Kanade notó esto y se quedó callada también, sonriendo por mirarlo tan absorto en el paisaje.
—… —Su sonrisa se hizo más grande cuando, por unos segundos, tuvo una especie de espejismo en el que pudo ver a su esposo de joven, pues no era la primera vez que la traía aquí. «En realidad, Shidou no ha cambiado mucho, bueno, es mucho más alto y es completamente maduro ahora, pero… hay algo en él que nunca parece cambiar, creo que está en su mirada amable».
Ella de repente se acerca más a él para rodear su brazo izquierdo y se recargó en su hombro, tomándolo por sorpresa.
—Perdón, siempre que veo esto, no puedo evitar seguir mirándolo hasta que… se termina… y debo esperar hasta el día siguiente y llegar a esta misma hora… lo siento, eso ya no tiene nada que ver. —Soltó una risita, ella también lo hizo.
—Está bien, no me molesta —dijo tranquilamente—. Me gusta cuando haces esa mirada, también lo haces conmigo . Además, estamos en tu lugar favorito, es normal que hagas eso. Pero ¿lo tenías planeado?
—No, realmente no… pero que bueno que venimos, y justo a tiempo. Supongo que fue suerte. —Sonrió y puso sus antebrazos en el barandal para disfrutar más a gusto de la vista, mientras ella seguía recargada en su hombro, mirando el atardecer también.
—Este también se ha vuelto de mis lugares favoritos, casi nadie lo conoce, por eso estamos solos ahora mismo, y eso lo hace más especial, es como si… fuera solo nuestro .
—No creo que seamos tan afortunados, pero si lo somos, de verdad que tenemos suerte, angelito.
Se quedaron observando el atardecer mientras avanzaba el tiempo, entonces, de repente, Shidou habló.
—Ah, por cierto, pronto habrá una fiesta después del trabajo.
—Oh…
—Mukuro ya ha pasado el período de prueba y ya no necesita mi ayuda para nada, estos últimos días ni siquiera me ha pedido nada, para mí, está lista y le diré a Tenka-san que puede aceptarla sin problemas. Así que, Tonomachi pensó que podría hacerse una fiesta de bienvenida, así que, seguro habrá alcohol, pero estaremos yo, Tonomachi, Satou y Mukuro-san.
—Nh… bueno, está bien… —Luego lo observó con algo de dureza—. Pero ni se te ocurra pasarte con la bebida y regresa temprano, por favor. No sabes controlarte cuando bebes mucho…
—Oh, vamos, no es cierto. Ya tiene mucho que no hago nada estúpido… o loco. De hecho, la última vez recuerdo que me puse a jugar que eras mi sirviente y me seguiste el juego, incluso me llamaste a…
—¡Shhh! —Se sonrojó de vergüenza mientras tapaba su boca con una mano—. ¡S-Shidou, estamos en un lugar público!
—… —Fue soltado—. Pero no hay nadie.
—¡A-Aun así…! Cielos… —Miró a otro lado con vergüenza, luego regresó la mirada a Shidou—. Además, ¿no te acuerdas de la fiesta de graduación, Shidou?
—Ah… eso…
La fiesta de graduación fue en un local de fiestas que poseía una gran alberca, Shidou, ya ebrio, con la compañía de Tonomachi, terminaron subiendo al techo y el muchacho de cabello azul saltó desde allí hacia la alberca. Fue un milagro que hubiera caído bien, porque de otra forma, hubiera sido un desastre debió a la altura.
—Yo no sabía nadar, ¡y estaba muy asustada! Uh… que bueno que Satou te sacó de allí…
—Lo siento… no pasará nada, te lo prometo, no haré nada estúpido… —La abrazó fuerte y ella no estaba muy convencida, pero lo apretó fuerte con sus brazos—. Además, la fiesta es para Mukuro-san, no se trata de nosotros. Tampoco quiero hacer una escena vergonzosa en frente de ella, me da algo de pena decirlo, pero… tener la admiración de un Kohai, ¡se siente muy bien!
—Hmm… —Ella se separó un poco para mirarlo con algo de preocupación, lo tomó de las mejillas suavemente—. Para mí, tu siempre serás el mejor y el más trabajador, lo sabes, ¿verdad?
—Sí . —Besó su frente y la apretó fuertemente contra su pecho, ella sonrió felizmente—. Si fuera uno de esos idols, tu serías mi fan número uno, bueno, ya lo eres, aunque no haga nada especial .
«Lo haces… todo el tiempo». Ella lo apretó fuertemente y besó su cuello para después acurrucarse en su pecho.
Días después, Shidou deja su oficina después de imprimir unos documentos que grapa y los pone en una carpeta azul, después de esto, se dirige a la oficina de su jefa y toca la puerta suavemente.
—Pasa —dijo la mujer con una voz seria, desde adentro.
El joven hombre se adentra en la oficina de Tenka, su jefa que, como siempre, ni siquiera lo mira, está muy ocupada, mirando su computadora, aunque no hay nada interesante allí, solo un montón de programas abiertos que abre y minimiza cada que ocupa y desocupa un y otro.
Para ella cualquier cosa es más importante que su presencia, aun así, toma asiento en frente de ella y le deja la carpeta en su escritorio, esto llama la atención de la mujer de cabello color de la noche, quien lo mira, por primera vez, en todo este tiempo.
—Aquí están los reportes finales que me pediste, Tenka-san. Son de Mukuro-san, ya ha terminado su etapa de prueba.
—Oh, ¿es eso? —Tomó la carpeta y la abrió para explorar su contenido a grandes rasgos, luego de unos momentos, cerró la carpeta y lo dejó allí—. ¿Y bien?
—Está aprobada, realizó todas sus tareas bien, muchas veces necesitó de mi ayuda, pero en esta última semana, fue mucho más cuidadosa y precavida en cada actividad, también su actitud en el trabajo es buena y todos estamos cómodos con su presencia, de eso puede constarlo con mis compañeros.
—Hm… entiendo. ¿Es tu opinión sincera?
—Mh… es mi opinión profesional, Tenka-san.
—¿Y tu opinión sincera?
—Bueno… me gustó todo el proceso, lo disfruté mucho y creo que he aprendido nuevas cosas gracias a esto, fue algo difícil y me quitó algo de tiempo en mis obligaciones diarias, pero todo valió la pena, al final. —Sonrió un poco—. Mukuro-san será una gran compañera en la que todos podremos confiar, hará un buen trabajo, de eso estoy seguro, y también podrá ser una buena amiga.
—Siéndote sincera, Shidou-kun…
—¡…! —Eso le sorprendió mucho, era la primera vez que lo llamaba por su nombre.
—Hoshimiya-san no me agrada —dijo con su tono serio de siempre y con un rostro igual de duro—. La he observado, parece que todo está bien con ella, sonríe siempre, y eso es imposible, es como si estuviera ocultando sus verdaderos sentimientos todo el tiempo, además se ve como una mujer débil, no creo que soporte más así.
—No la veo de esa manera… y no esperaba algo tan profundo, Tenka-san. Pero creo que eso no importa, Mukuro-san sabrá qué hacer con sus propios sentimientos.
—En eso estoy de acuerdo. —Asintió y abrió la carpeta nuevamente, para después sellar el reporte de Shidou—. Buen trabajo con la capacitación. Creo que esto se te da bien, pero podrías ser mejor.
—¡…! —Una sonrisa se formó en su rostro.
—Por eso, dentro de poco, veré si puedo pedir una capacitación para ti.
«Tenka-san… va a invertir en mí… eso… ¿Me va a aumentar el sueldo por fin? ¿Alguna vacante se abrirá para mí?» Un baño de ideas positivas llegó a su cerebro.
—Bien, ya puedes retirarte, voy a estar ocupada.
—¡Sí! Muchas gracias, Tenka-san.
Ese día, al regresar a casa, Shidou entró por la puerta muy contento y fue rápido a abrazar a Kanade, quien ni le dio tiempo de cruzar la sala para cuando él la atrapó.
—¡Angelito, ya estoy en casa !
—¡Shidou! ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan feliz? —preguntó con una sonrisa mientras acariciaba su cabeza suavemente.
—¡Es que mi jefa por fin me felicitó por algo! ¡Incluso me dijo que me capacitará más! ¡Quizás si le pido un aumento, ahora sí me lo dé!
—¿¡En serio!? ¿Fue por capacitar a la nueva?
—¡Sí!
—¡Que bien! Felicidades, Shidou . —Ella besó sus labios suavemente y acarició su cabello azul con cariño—. Tenka-san nunca te ha elogiado, me alegro que por fin vea lo bueno que eres en tu trabajo.
—Nunca creí que unas simples palabras como esas me harían tan feliz… ¡pero lo hace! —Se sentó en el sillón con ella—. Quizás pueda volverme la persona que se encarga de capacitar personas nuevas, y eso significa más sueldo, ¿verdad?
—Eso espero, además, eres muy bueno enseñando y tienes mucha paciencia, ¡eres perfecto para ese tipo de trabajo!
—Angelito , gracias. —Sonrió ampliamente—. Si algo como eso sucede, te prometo que saldremos de viaje, ¡al mar!
—¡…! Shidou .
—¡Lo prometo! Y caminaremos por la playa por la noche y prenderemos fuegos artificiales, aunque sea de los pequeños.
—Siempre he querido hacer eso… .
—Lo sé, por eso, quiero hacerte realidad ese deseo.
Kanade lo abrazó fuertemente contra sus pechos, casi ahogándolo de la felicidad. Estaba muy emocionada por el futuro y su esposo también. Esa noche, Kanade se esforzó para que la cena fuera abundante y deliciosa, su querido Shidou lo merecía.
Mientras tanto y en su mansión, Mukuro estaba cenando un bistec con ensalada, esta vez no estaba enojada, comía con elegancia y con buenos modales.
Había pasado el periodo de prueba exitosamente, puesto que Shidou ya le había avisado de su éxito y que sería contratada pronto, por lo que uno de sus objetivos estaba listo.
Aun faltaba otro, es por eso que tomó su celular, el cual inició un chat con Tonomachi Hiroto, mientras esbozaba una pequeña sonrisa en el rostro.
«En esta fiesta, seguramente… solo espera, Shidou-senpai ».
Un viernes después del trabajo, Shidou, Satou, Tonomachi y la señorita recién contratada: Mukuro, tomaron un taxi para ir hacia uno de los pubs de ciudad Tenguu, por supuesto, ella lo había escogido y para sorpresa de sus mejores amigos, Tonomachi no lo conocía, cuando era el más alcohólico del grupito de amigos.
Sin embargo, eso quedó como un dato interesante en su plática de camino hacia el sitio, ya que todo era felicidad y armonía, Mukuro incluso había traído un cambio de ropa en un gran bolso que trajo solo por esta ocasión.
Esa ropa se trataba de un hermoso vestido revelador para encantar a Shidou Itsuka, quien también estaba contento por esta celebración, ya que se lo tomaba como un logro propio por la capacitación que dio.
Antes de que entraran al sitio, Mukuro les explicó que su familia era dueña del sitio y que pudo haber apartado el lugar solo para ella, pero que no lo hizo porque pensó que resultaría raro no tener el ambiente "normal" de un sitio como este, y agregó que no se preocuparan por el pago de lo consumido, pero que la propina era necesaria; todos estuvieron de acuerdo con ello.
—¡Mukuro-chan es la mejor! —exclamó Tonomachi, alzando los brazos—. ¡Te besaría los pies, pero aún no estoy borracho! ¡Así que, síganme los que aún están cuerdos!
—Jeje, cielos, Tonomachi-san, ¡Waah! —Tonomachi tomó su muñeca y también la de Satou para arrastrarlos dentro del sitio, mientras que Shidou les siguió detrás.
«Le mandaré mensaje a Kanade de que ya estoy en la fiesta». Pensó con una sonrisa en el rostro mientras veía que el sitio era grande y con bastante gente, un buen equipo de luz y sonido, la música era buena para bailar y los meseros iban y venían con bebidas y snacks. «Bueno, ahora entiendo por qué Tonomachi no conocía este sitio, debe ser caro, incluso los asientos están acojinados, vaya, ¿qué tan ricos son los padres de Mukuro?»
Al llegar a sentarse, Shidou le manda mensajes a Kanade.
—Bueno, pidan lo que deseen, por favor, no se limiten —dijo Mukuro, poniéndose de pie con su bolsa—. Yo iré a cambiarme.
—¿Qué te pedimos para que bebas, Mukuro-chan?
—¿Ya tan pronto? —preguntó Satou, a lo que Tonomachi asintió con la cabeza.
—Claro, si empezamos con cervezas y terminamos con botellas, la mezcla nos hará mal a todos, ¡es mejor empezar con todo desde el principio!
—¿Qué tal si pedimos cocteles primero?
—Oh~, nada mal, Mukuro-chan, esos hasta a Satou-kun le gustan.
—Bueno, todos los cocteles tienen su encanto, excepto el Martini…
—¡Todo un experto!
—Estoy a favor de la idea —dijo Shidou, sin dejar de mirar su celular.
—¡Bien, eso será!
Mukuro sonrió felizmente y se retiró al baño para poder cambiarse, mientras que el mesero atendía a sus compañeros de trabajo. Pidieron snacks de todo tipo, cocteles y les sirvieron rápidamente.
"Diviértete, Shidou pero no te excedas, por favor".
"Ya lo sé, lo sé, angelito, tranquila. Voy a controlarme. Por cierto, este sitio es increíble, te mandaré la ubicación por si quiero un día venir de nuevo aquí".
"Oh, de acuerdo, igual me sirve saber en dónde estás".
"¿Eh? Eso no sonó… ¿algo acosador?"
"¡Claro que no! Cielos, Shidou, eres mi esposo, por supuesto que debo saber en dónde estás".
"Era una broma, linda, pero a puesto a que te hice sonrojar~".
"…"
"¿Hm?"
"¡No te voy a contestar!"
"Jajaja".
El joven hombre soltó una carcajada y después tomó un sorbito de su cóctel, mientras que escuchaba a Satou hablar acerca del cóctel que estaba probando, elogió lo bueno que estaba, mientras que Tonomachi ya estaba pidiendo otro.
Fue en ese momento, en el que Mukuro regresó a la mesa, vestida con un hermoso vestido azul escotado que resaltaba mucho sus enormes pechos, así como se había peinado y maquillado nuevamente en el baño, se veía tan hermosa que la reacción de Tonomachi fue quedarse con la boca abierta.
Shidou abrió mucho más los ojos, incluso se ruborizó un poco, quizás por la ingesta reciente de alcohol. Mukuro era una belleza.
Satou no articuló palabra, pero no se quedó con la boca abierta, es como si hubiera visto tal belleza tantas veces que ya ni era especial, pero a diferencia de sus amigos, él sí habló.
—Ese vestido es hermoso, Mukuro-san, te ves muy bien en él —dijo el joven de ojos azules tenues con una pequeña sonrisa.
«¿Solo muy bien?» Sonrió, pero por dentro le pareció poca cosa ese halago, igual él no era importante, pero sí le dolió un poco en el orgullo que no le dijera algo mejor.
—…¡Es como si fueras una princesa! ¿De verdad eres la misma compañera que le lleva cafés a este idiota? —Señaló a Shidou.
—¡O-Oye!
—Jajaja, sí, soy la misma. —Elegantemente levantó su falda un poco, como si fuera un saludo y se sentó cerca de Shidou, justo a su lado, se pegó de más—. ¿Cómo me veo, Shidou-senpai ?
—Bueno… te ves muy linda, Mukuro-san, de verdad, es impresionante. —Guardó su celular en su bolsillo y tomó el coctel de Mukuro, para servírselo al frente de ella—. Toma, aquí está el que pediste.
—Gracias . Oye, Shidou-senpai… —Se acercó a su oído—. Si me pongo mal, ¿me llevarás a casa? Por favor…
—Sí, claro… eh… —Sintió como ella tomó su mano con algo de fuerza, a lo que él quiso alejarla, pero ella no lo dejó—. ¿Mukuro-san…?
—Gracias, siempre puedo confiar en ti . —Soltó su mano y bebió un gran sorbo de su bebida—. Muchas gracias por todo, espero que podamos seguir trabajando juntos. Por ahora, ¡vivamos la noche!
—¡Eso!
Tonomachi y sus demás amigos alzaron sus cocteles y los chocaron como si fuera un brindis, para después beber.
Los minutos empiezan a correr y todos beben y beben, y vuelven a beber, como los peces en el río, hasta que, finalmente, uno de ellos se emborracha y decide dejar de contar anécdotas divertidas de sus días de universidad, este es Tonomachi, quien se pone de pie de repente.
—¡Ya estoy harto de estar sentado aquí! ¡Itsuka, vamos de cacería~!
—¿Eh? —Mukuro parpadea un par de veces, a lo que Shidou niega con la cabeza.
—Ve tú primero… luego te alcanzo.
—¡Más para mí entonces! —Tonomachi se fue a preguntar con cada mujer que encontraba, si querían bailar con él y después de tres intentos, lo logró.
—Shidou, ¿no deberíamos pararlo? —preguntó Satou, algo preocupado—. Si Mii-san se entera…
—No se va a enterar… creo, tendría que tener una conocida por aquí, sinceramente, lo dudo, y si pasa, sería aterrador para este punto, ¿no lo crees?
—Tienes razón, pero… ¿Y si vomita?
—Ah, eso… —Shidou soltó una carcajada, ya estaba algo alegre, pero totalmente en sus cinco sentidos—. Eso sería bueno verlo.
—Yo mejor no bailaré, no voy a aparentar estar soltero cuando no lo estoy.
—Pero podemos bailar solo como amigos, yo también quiero bailar. —Mukuro se puso de pie y miró a su compañero de trabajo con una cálida sonrisa—. ¿Por favor?
—Nh… bueno, está bien, pero no soy muy bueno.
El hombre de cabello azul soltó una risa ahogada, pero comió más de los snacks, su amiga de cabello dorado no entendió su risa, pero lo atribuyó al alcohol.
Entonces, ella llamó al mesero y le susurró algo al oído, luego este se retira.
—¿Qué pediste?
—Más bebidas, Shidou-senpai.
—Oh.
Mukuro y Satou se van a la pista de baile, el joven bailaba muy bien, lo cual sorprendió a su compañera, debido a que siempre lo veía tan tranquilo, era una cajita de sorpresas, pensó.
Después de una canción, Mukuro terminó jalando a Shidou también a que bailara, mientras que el mesero preparaba las bebidas, usando un solvente en una de ellas que terminó decorando con una cereza.
Luego de eso, sirvió las bebidas en la mesa de Mukuro, había cumplido con las órdenes de la señorita Hoshimiya, justo como ella le había pedido desde hace días.
