Oh mi Dios. Espero esto hace mucho tiempo. Un Chase X Everest.
Prometo actualizar más seguido.
*Al la Montaña, Everest*
En las alturas majestuosas de la montaña de Jake, dos almas se encontraron en medio de un paisaje idílico. Sus ojos se encontraron, y la conexión fue instantánea.
Ambos sentían una atracción magnética que los unía, mientras el aire puro y fresco de la montaña envolvía cada uno de sus suspiros.
El cachorro policía Chase y la alpinista Everest con cada conversación, cada paseo tomados de la pata y cada risa compartida, su vínculo se fortalecía.
Descubrieron que tenían mucho en común, desde su amor compartido por la naturaleza hasta sus sueños más profundos y anhelos de aventura.
Con el pasar de los días, Chase y Everest se volvieron inseparables. Juntos exploraban los senderos de la montaña, escalaban acantilados y se sumergían en los hermosos lagos cristalinos que rodeaban su refugio. Cada momento que pasaban juntos solo aumentaba el lazo que los unía.
Pero a medida que el tiempo avanzaba, un sentimiento de melancolía comenzó a inundar el corazón de Chase. Sabía que el destino les deparaba un futuro incierto, ya que él pertenecía a la Bahia y a su equipo de rescate, mientras que Everest era una intrépida alpinista que adoraba vivir en lo alto de la montaña.
No podían evitar pensar en lo complicado que sería mantener su relación a pesar de la intensidad de su amor. Aun así, intentaron ignorar sus preocupaciones y decidieron disfrutar cada momento juntos mientras durara.
Un día, mientras estaban contemplando la puesta de sol desde una cumbre, Chase rompió el silencio con un suspiro. "Everest, cada vez que estamos juntos, me siento más conectado contigo. Pero no puedo evitar preguntarme cómo vamos a enfrentar este dilema. Nuestras vidas son tan diferentes."
Everest le acarició cariñosamente el hocico y respondió con una mirada comprensiva. "Chase, entiendo tus sentimientos. También he pensado en ello. Nuestros pasiones pueden ser distintos, pero eso no significa que tengamos que renunciar a lo que sentimos."
El cachorro policía asintió y se acercó aún más a ella. "Tienes razón, no quiero dejar de verte ni alejarme de ti. Pero a veces me preocupa que mis deberes en la Bahía me separen de este lugar mágico y de ti, por supuesto."
"Chase, la vida siempre nos presenta desafíos, pero también nos brinda oportunidades. Tal vez podamos encontrar una manera de estar juntos, al menos parte del tiempo. ". Expresó Everest con una sonrisa esperanzadora.
Chase asintió, sintiéndose reconfortado por sus palabras. "Tienes razón, no podemos saber qué nos prepara el futuro, pero mientras estemos juntos, enfrentaremos cualquier desafío con valentía."
A medida que exploraban juntos la montaña,
Entre ríos cristalinos y picos cubiertos de nieve, descubrieron la verdadera esencia del amor. Sus caricias se volvieron dulces y apasionadas, cada mirada era un poema silencioso que solo ellos podían descifrar. La montaña se convirtió en su testigo silencioso, mientras sus labios se unían en un beso que sellaba su amor eterno.
En esa montaña, encontraron no solo un amor profundo, sino también un refugio donde podían ser ellos mismos, lejos del bullicio del mundo. Se prometieron mutuamente que siempre buscarían la paz y la felicidad en esos escasos y preciosos momentos juntos, donde solo se necesitaban el uno al otro.
Aunque sabían que el mundo exterior los esperaba, y que en algún momento tendrían que descender de las alturas de la montaña, el amor que habían encontrado allí siempre permanecería en sus corazones. La montaña les recordaría su romance apasionado y les brindaría fuerza y esperanza en momentos difíciles.
Los días pasaron y su amor continuó creciendo. Una tarde, mientras exploraban una cueva en lo profundo de la montaña, Chase tomó la pata de Everest y dijo con voz decidida. "Everest, no quiero dejar este momento al azar. Quiero que sepas cuánto significas para mí. Eres la aventura que nunca supe que necesitaba en mi vida".
Everest sonrió, con los ojos brillando de emoción. "También eres muy especial para mí, Chase. Has traído alegría a mi vida de una manera inesperada y hermosa".
En medio de la penumbra de la cueva, se acercaron el uno al otro y se fundieron en un cálido abrazo. Ambos sabían que su amor era genuino y fuerte, y que juntos encontrarían una forma de superar cualquier obstáculo.
Así, mientras el sol se escondía detrás de las montañas y la luna brillaba en lo alto, Chase y Everest se prometieron a sí mismos seguir adelante, abrazando su amor y enfrentando el futuro con valentía y esperanza.
Todo iba hasta aquel día.
Cuando una feroz tormenta de nieve sorprendió a Chase y Everest mientras escalaban una de las cumbres más altas. La tormenta era implacable, con vientos helados y una visibilidad casi nula. A pesar de ser experimentados en la montaña, se dieron cuenta de que estaban en grave peligro.
Se refugiaron en una pequeña cueva que encontraron, tratando de resguardarse del frío y la furia de la tormenta.
"Everest, no podemos quedarnos aquí para siempre. Tenemos que hacer algo", dijo Chase, apretando con fuerza la pata de su amada alpinista.
Everest miró a Chase con determinación en sus ojos. "Tienes razón. Sé que es peligroso, pero si esperamos aquí, podríamos quedarnos sin provisiones y empeorar las cosas. Debemos intentar bajar con cuidado".
Decidieron avanzar con cautela, asegurándose mutuamente con sus cuerdas de escalada mientras descendían por la montaña. La tormenta seguía rugiendo, pero estaban decididos a enfrentarla juntos. Sin embargo, a medida que avanzaban, una avalancha se desencadenó, atrapándolos bajo toneladas de nieve.
Los minutos se convirtieron en horas, y la preocupación creció en sus corazones. Chase sabía que debían tomar una decisión difícil. quedarse allí y esperar a que la tormenta pasara o intentar encontrar una ruta segura para llegar a la montaña de Jake.
"Tienes que llegar a la cabaña de Jake. Tu ve, yo me quedo aquí". Dijo dijo el pastor alemán mientras se congelaba del frío.
"¡No te voy a dejar aquí solo!".
Desesperados, lucharon por liberarse, y por un momento, todo pareció perdido.
Con lágrimas en los ojos y corazones pesados, se dieron un último beso apasionado.
Siempre te llevaré en mi corazón, Everest. Nunca te olvidaré", prometió Chase mientras luchaba por contener el llanto.
Everest asintió, con lágrimas resbalando por sus mejillas. "También te llevaré en el mío, Chase. Nuestro amor será un recuerdo eterno en mi alma".
Con un abrazo, se quedado quietos por él frío.
15 años después
Durante una excavación un grupo de arqueólogos estaba escarbando hasta que encontraron resto. Lamentablemente para ellos los restos no era antiguos. No obstante eran interesantes gracias a que hielo los conservo como fresco durante mucho tiempo.
"Pobres perritos". Dijo uno de los científicos mientras cerro la cápsula.
No había mucha información sobre esos dos. Los científicos lo único que sabían era que ellos se amaban.
Porque por mucho que ellos sufrieron, lloraron y se congelaron, nunca se soltaron de las patas hasta el final.
