Hola! Ammm habrá un segundo saludo más adelante XDDD
Lo siento, olvidé mi contraseña de fanfiction y por eso no actualizaba, estuve actualizando en wattpad entonces copypasteé los capítulos que ya había subido, por eso verán otro saludo más abajo. Ya recuperé la contraseña, espero que no se me vuelva a olvidar... y bueno, ya mejor los dejo leyendo el capítulo ^^u
Hola! Cómo están?
Pues ammm aquí actualizando super tarde, porque estuve muy ocupada en junio :( y como ando organizando unas cosas, todo julio también lo tuve ocupado
En teoría ya voy a andar más holgada de tiempo pero la inspiración va y viene como quiere así que tampoco iré prometiendo cosas, pero bueno, al menos les tengo este nuevo capítulo :D
También he querido subirlo a mi cuenta de fanfiction pero de nuevo se me olvidó la contraseña x_X
Como sea, mejor me dejo de quejar y los dejo con la continuación :D
—¡Ah! ¡Un pervertido! —gritó Kushina cuando vio al chico semidesnudo— ¡Corre, haz algo!
Kushina levantó a Minato de su silla y lo empujó al frente.
—Ese monstruo volverá, ya no hay tiempo de descanso —dijo Sasuke
—¡¿Qué haces aquí?! —preguntó Karin sorprendida
—¿Lo conoces? —preguntaron Kushina, Minato y Naruto
—S... si
—Vámonos —ordenó Sasuke
—¡Óyeme, tu! ¡No sé quién seas ni cómo hiciste para meterte aquí pero no puedes venir aquí en encueros y querer llevarte a mi sobrina! —Kushina había hecho a un lado a su esposo para acercarse al chico a reclamarle
—¡Si! ¡No puedes! —exclamó Naruto
—Quitaré de mi camino a quien se interponga —Sasuke levantó la mano para que Karin viera que iba a amenazar a su familia y ella corrió a interponerse entre Sasuke y Kushina
—¡No le hagas nada!
—¡Ni se te ocurra defender a tu novio! No se supone que alguien que te ama...
—Karin-chan ¿Nos quieres explicar quién es él? —Minato agarró a Kushina por los hombros y la alejó porque se dió cuenta que había algo extraño con ese chico
Minato conocía la historia familiar de Kushina porque estuvo ayudando en el templo un largo tiempo de joven y tenía un presentimiento de que ese chico que tenía cuernos de demonio como en un cliché no era normal
—Estamos casados, vienes conmigo —dijo Sasuke no porque quisiera responderle a Minato sino porque quería llevarse a Karin lo antes posible y de hecho iba a cargarla para llevársela pero ella habló
—¡Alto! ¡No puedes venir aquí y ordenarme!
—Estamos casados —repitió el chico
—Mamá no debió hacer eso, pero no es para que te lo tomes a pecho y aunque nos hubiéramos casado voluntariamente, tampoco es forma de tratarme
—¡¿Cómo que se casaron?! —Kushina y Naruto gritaron al mismo tiempo
—¡¿Y cómo es eso que Neechan lo permitió?!
—Algo me dice que no lo hizo con gusto —comentó Minato
—Tía...
—Tenemos que irnos —Sasuke tomó a Karin por la muñeca para llevársela
—¡No se van a ningún lado hasta que me expliquen las cosas! —Kushina tomó a Karin de la otra muñeca
—No puedes llevarte a Karin-chan —Naruto ayudaba a su mamá
—Querida, creo que primero...
—¡Ayúdanos!
—¡Basta! —gritó Karin enojada y los anillos brillaron
Sasuke dejó de pelear y se veía de muy mal humor.
—Haz lo que tengas que hacer y vámonos —dijo Sasuke resignado
—Nada de eso, tu te largas...
—Tía, primero escúchame ¿Si?
—No vas a convencerme. No sé qué pasó, pero Neechan jamás habría permitido que te casaras tan joven y ahora soy yo responsable de...
—Te escuchamos —Minato le pidió a su esposa que la dejara hablar.
—Me han estado preguntando qué pasó el día del ataque y no se los he dicho porque no van a creerme, creo que ni yo termino de creerlo —dijo Karin nerviosa— Es que yo siempre creí que todas esas historias de demonios y cazadores eran todos cuentos de hadas para atraer gente al templo
—¿De qué hablas? —preguntó Kushina
—Sin querer quité el sello de la espada Karasu y él se despertó —Karin señaló a Sasuke— Yo lo ví con mis propios ojos y después salió la serpiente espantosa de la nada
—Karin, querida, estás peor de lo que pensé —Kushina abrazó a su sobrina— Pero no te preocupes mi amor, nosotros estamos contigo y te apoyaremos. No necesitas creerle a un rebelde pervertido que sólo quiere aprovecharse de una pobre niña inocente —Kushina lloraba por su sobrina— tu tío, tu primo y yo somos tu familia y te protegeremos
—Si, no necesitas a un tipo como ese —siguió Naruto abrazando a su prima.
—Realmente creo que Karin dice la verdad —contestó Minato asombrado
—¿No sabes lo dañino que puede ser alimentar su fantasía? —regañó Kushina.
—¡No es una fantasía! ¡Es la verdad! —gritó Karin y se soltó del abrazo para acercarse a Sasuke y señalar la enorme herida que aún tenía en el abdomen— ¡Ahí estaba la espada!
—Pero si la sacaste... ¿Por qué aún no nos masacra? —preguntó Minato
—No lo sé
—Esto no es una herida, hija mía, es maquillaje —dijo Kushina y luego miró a Sasuke— ¿No te avergüenza tratar de engañarla así?
Karin intentaba convencer a su tía de que todo era verdad, Minato al mismo tiempo hacía preguntas para entender qué estaba pasando y Kushina regañaba a su esposo por creerle y trataba de hacerle entender a su sobrina que los demonios no existían.
Como todos estaban en la discusión, nadie vio que Naruto se acercó a ver la herida del chico y creyendo lo que su mamá dijo, trató de limpiar el "maquillaje" para demostrarle a su prima que la estaban engañando.
—No me toques —dijo el chico en un tono muy serio agarrando a Naruto de la muñeca
—Si esto no es maquillaje, deja que lo compruebe —refunfuñó Naruto soltándose
—No me pongas ni una mano encima
—Como si quisiera tocarte —dijo Naruto cruzándose de brazos, pero sólo había fingido para que el chico bajara la guardia
Naruto hizo un movimiento rápido para acercar la servilleta con la que antes había intentado limpiar el maquillaje al chico, pero al querer hacerlo rápido usó demasiada fuerza y sus dedos entraron en la herida
—¡Ah! —gritó Naruto aterrado porque obviamente era una herida y todos voltearon a verlos
—Te dije que no me tocaras —dijo Sasuke agarrando el brazo de Naruto, alejó su mano de la herida y...
—¡No lo hagas! —gritó Karin porque notó que Sasuke había sacado sus garras y seguramente quería hacerle algo a su primo
—Estoy perdiendo la paciencia —dijo Sasuke y soltó al rubio
—¡Es una herida real! —gritó Naruto alejándose
—Bueno, no importa si es una herida real, igual eso no demuestra que es un demonio, pero si debes ir al hospital a qué te curen eso o podría darte una infección
—¿No se supone que los demonios se curan rápido? —preguntó Karin
—La Karasu no es una espada cualquiera, sanar de una herida de esa espada es difícil para cualquier demonio —respondió Sasuke— Además, yo aún no recupero todos mis poderes y eso hace que sea más difícil sanar
—¡No voy a creerme eso de que eres un demonio sólo por una herida y unos cuernos de juguete! —exclamó Kushina y agarró un cuchillo de la mesa— Si es verdad entonces yo lo cortaré y por ser un simple cuchillo debería recuperarse enseguida
—Querida, mejor...
Minato intentó detener a su esposa pero ella no dudó en hacerle la cortada y se puso pálida cuando vio como la cortada se curaba al instante.
—No, no... no puede ser —Kushina tartamudeó y soltó el cuchillo por el susto— ¡No! Si fueras un demonio me habrías podido esquivar fácilmente
—Ya los convenciste, vámonos —dijo Sasuke y queriendo llevarse a Karin
—¿A dónde quieres ir exactamente? —preguntó Karin
—Esa serpiente va a volver y tienes que ayudarme a recuperar mis poderes antes de eso
—¿Yo? ¿Cómo? Dijiste que si sacaba la espada ibas a recuperarlos
—¡No te vas a comer a Karin! —Kushina jaló a su sobrina y a su hijo para ponerlos detrás de ella
—No creo que pueda si dijo que estaban casados —comentó Minato— ¿Qué fue lo pasó, Karin-chan?
Karin les contó a sus tíos y su primo todo después de volverse a pelear con Sasuke que quería llevársela y quedaron bastante sorprendidos.
—Él dice que mi mamá nos casó, no sé por qué, pero tengo este anillo que no he podido quitarme —terminó Karin por decir
—¡Debe estar mintiendo! —gritó Naruto, pero su mamá sabía que no
—¿Ya lo consumaron? —Kushina pregunto pálida
—¡¿Qué?! ¡No! —gritó Karin toda roja
—Entonces puede deshacerse —dijo Kushina después de suspirar de alivio
—¿Cómo? —Sasuke preguntó ansioso
—No lo sé, no me acuerdo —contestó Kushina— Había tantas lecciones para ser cazadora que no me aprendí todo y yo no iba a heredar el templo
—Yo ni siquiera recuerdo que se pudiera hacer esto —dijo Karin arrepentida de no haber puesto más atención a lo que su mamá le intentaba enseñar
Karin solo había estudiado para los exámenes y después de pasarlos se le olvidaba todo porque ella no creía que lo fuera a usar alguna vez. Sólo se aprendió las cosas que se le decían a los turistas del templo
—Hay muchos pergaminos con los conocimientos de cazademonios en el templo —señaló Minato— En alguno de ellos debería venir algo sobre las bodas y esas cosas
—Pero todo quedó destruido, en el mejor de los casos se quedaron bajo escombros
—Vamos a sacarlos —dijo Sasuke y Kushina no dejó que el chico jalara a Karin
—¡Alto ahí! Neesan debió sacrificarse para casarlos para que no le hicieras daño a Karin-chan, no podemos deshacer el matrimonio hasta que encontremos otra forma de evitar que nos hagas daño
—Él dijo lo mismo, pero no lo entiendo —dijo Karin
—Sólo vámonos —dijo Sasuke y cuando Kushina y Naruto quisieron interponerse de nuevo él les enseñó los dientes— Los comeré si siguen poniéndose en mi camino
—¡Ah! —gritó Naruto temblando sin saber si quedarse o huir
—¡No puedes! ¡No creas que no sé las reglas! —exclamó Kushina y miró a su sobrina— Los demonios y humanos nunca hemos vivido en armonía, pero hubo un momento de la historia en que nos vimos obligados a hacer una tregua porque los humanos no podíamos defendernos de todos ellos y si nosotros desaparecíamos, ellos se quedaban sin comida —decía Kushina presumiendo que si lo recordaba— Y como con los reinos aliados, se hicieron matrimonios
—Los matrimonios entre humanos y demonios requieren de un sacrificio voluntario para crear la magia que atará a los contrayentes —Sasuke interrumpió— Mientras estén casados, los clanes de los contrayentes no pueden dañarse entre ellos y están obligados a protegerse mutuamente
—¡Ja! No puedes hacerme nada —sonrió Naruto
—Por eso él no puede hacernos daño porque si lo hace, morirá —Kushina se burlaba— Neesan fue bastante inteligente, tarde o temprano te exterminaremos
—Querida, en realidad la boda lo hace imposible —Minato le murmuró a su esposa— La Karasu sólo puede usarla un Uzumaki y los Uzumaki no pueden dañarlo a él por el matrimonio
—Eso no importa, porque vamos a buscar cómo deshacer el matrimonio y estaremos preparados para detenerlo cuando estemos libres
—He visto las habilidades inútiles de esa mujer que se supone es la heredera. Una vez que recupere mis poderes y me libre de este matrimonio, no podrán hacer nada
—¡¿A quién llamas inútil?! —gritó Karin
—¡No te atrevas a insultar a mi prima de nuevo! —Naruto también gritó
—¡Si, no te atrevas! ¡Recuerda que los Uzumaki fuimos quienes destruyeron a la mayoría de los demonios y te sellaron por 1000 años! —gritó Kushina
—Los Uzumaki de hace 1000 años eran más fuertes y habilidosos que esa mujer y aún así tuvieron que engañar y traicionar para lograr su cometido —respondió Sasuke con rencor menospreciado a Karin— Aún si encuentran algo para enfrentarme, sus habilidades no serán rival para mí y si llega a lastimarme será un golpe de suerte como con Orochimaru
—¿Y quién te ayudará a recuperar tus poderes después de esa amenaza? —preguntó Naruto
—¡Soy habilidosa! ¡Sólo se me soltó la espada de la mano porque la tenía lastimada! —se defendió Karin que tenía aún vendada su mano por el corte que su mamá le hizo.
Sasuke la miró con burla porque para él esa no era excusa. 1000 años atrás, los cazadores seguían peleando aún estando heridos, así que una cortadita en la mano no era nada.
—Con las patéticas habilidades que tienes, no podrás enfrentar a esa serpiente, pero si me ayudas a recuperar mis poderes, yo puedo eliminarlo.
—¿Y crees que es una gran oferta elegir ser asesinados por ti o la serpiente? —replicó Kushina
—Creo que nadie quiere morir aquí ¿Verdad? Lo más obvio es que dejemos este asunto del matrimonio para después —dijo Minato acercándose a Karin y a Sasuke— Creo que sería mejor si ayudamos a Sasuke a recuperar sus poderes para que elimine a la serpiente blanca
—¡¿Qué estás loco?! ¡Si hacemos eso...!
—Querida, Sasuke debe tener razón sobre las habilidades cazadoras. Hace 1000 años que nadie enfrenta un demonio y aunque se hayan heredado los entrenamientos y conocimientos, las habilidades se pulen con la experiencia. Por ahora dejemos que él nos ayude con la serpiente y cuando todo eso termine, ya pensaremos qué hacer cuando se disuelva el matrimonio
—Pero...
—La espada Karasu fue un arma muy importante para poderlo sellar y no la tenemos, imagino que cuando él destruya a la serpiente la podremos recuperar y algo se nos ocurrirá con eso
—Yo no estoy de acuerdo. ¿Qué tal si ese loco pervertido quiere hacerle cosas pervertidas a Karin-chan? —Naruto reclamó
—¡Es verdad! No podemos dejar que la pobre de Karin-chan sea profanada por ese monstruo y recuerdo que los demonios tienen su periodo de celo —Kushina abrazó a Karin
—No soy esa clase de demonio y aún si lo fuera, jamás la tocaría
—¡¿Qué quieres decir con que no la tocarías?! ¡Karin-chan es preciosa! —gritaron en coro Naruto y Kushina
—Si lo hago, no habrá forma de deshacer el matrimonio y mi único objetivo en la vida es vengarme de los Uzumaki
—Dejemos ese tema para después de que no tengamos un demonio acechándonos —dijo Minato— Al menos estamos de acuerdo en que no queremos ser comidos por esa serpiente y que no se hará permanente el matrimonio
—¿Y cómo se supone que tengo que ayudarte? —preguntó Karin al chico
—Tu fuiste quien quitó la espada de mi cuerpo y si mi poder no regresa, es porque tú lo absorbiste —contestó Sasuke— No podemos usar la Karasu para que me lo devuelvas, pero hay otras maneras
—¿Qué maneras? —preguntó Kushina antes que Karin
—Podría beber su sangre —contestó Minato que sabía que esa era una de las formas
—¡Se supone que eres un demonio no un vampiro! —exclamó Karin agarrándose el cuello
—¡No puedes lastimar a Karin-chan! —gritaron Kushina y Naruto
—El juramento de matrimonio no me lo permite, pero es algo que haré eventualmente con todos ustedes
—¡No le des vueltas al asunto y dime! —exclamó Karin cansada de tantos dramas
—Por ahora, las formas más viables son un hechizo de transmisión de poder o un intercambio oral
—¿Alguno de ustedes sabe de un hechizo de transmisión de poder? —preguntó Minato y los tres Uzumaki negaron
—¿A qué te refieres con "intercambio oral"? —preguntó Karin
—¡Sabía que eras un pervertido! —exclamó Kushina— ¡Él quiere besarte!
—¡No voy a darle mi primer beso a un demonio! —gritó Karin sonrojada
—No quiero besarte. No tocaremos nuestros labios, sólo necesitamos estar lo suficientemente cerca, debes ceder a la sensación que sentirás y yo me encargaré de lo demás
Sasuke caminó hacia ella.
—¡Alto! ¿Cómo sabes que tengo tu poder? Si lo tuviera, mi mano habría sanado rápido ¿No? —preguntó nerviosa señalando su herida— Tal vez estás equivocado y tú poder se quedó en la espada o algo así
—No sabes asimilar el poder que absorbes.
—¡Ni siquiera sé cómo absorberlo, así que no pude hacerlo!
—Está usando una excusa barata para besarte —murmuró Naruto a su prima y Karin se puso roja
—La absorción de poder es parte de la habilidad de la Karasu y puede transmitir el poder a su portador. Que se quede en la espada o que la transmita al espadachín, es decisión de quien la blande, pero ya que no sabes usar tu propia energía, es probable que lo hayas hecho al azar
—¿Estás seguro? —preguntó Karin nerviosa porque aunque había dicho que no quería besar a un demonio, el chico si era guapo
—Si me equivoco, no pasará nada.
—Bien, vamos a intentarlo entonces —dijo Karin
—Lo harán aquí, frente a nosotros para vigilar que no te pases de listo —advirtió Kushina
Sasuke no le hizo caso a Kushina, se acercó a Karin y toscamente la tomó con una mano de la barbilla poniendo sus dedos en las mejillas de ella, acercó su boca a la de ella mucho, pero sin tocarla y comenzó a aspirar.
Karin no podía ver mucho por la forma en que el chico la agarró, aunque si vió como un vaporcito brillante salía de su boca y Sasuke lo absorbía. Se sentía tensa con la situación y se acordó que el chico le dijo que debía relajarse y lo intentó lo mejor que pudo pero era difícil porque estaban muy cerca y se ponía nerviosa. Además le vino a la mente una escena de los dementores absorbiendo la felicidad de Harry Potter porque aunque el chico era guapo y no macabro como los dementores, tenía una presencia imponente que a veces daba miedo.
—Ya te tardaste —decía Kushina cruzada de brazos y dando golpes con la punta del pie
—Tranquila, no puede hacerle daño —Minato le daba un masaje en los hombros a Kushina con una sonrisa nerviosa
—No es eso lo que me preocupa —dijo enojada
—¡Ya oíste a mi mamá, ya suéltala! —Naruto quiso empujar a Sasuke, pero ni siquiera lo movió y Naruto intentó aplicar más fuerza recargándose en él
Sasuke no volteó a ver a Naruto ni una sola vez y soltó a Karin mirándola con enojo.
—Te dije que te relajaras —la regañó
—¡No puedo! ¡Eres muy intimidante y brusco! —replicó Karin sonrojada sobándose la cara
Karin no le iba a decir que también la ponía nerviosa estar tan cerca de alguien tan guapo, sería como una confesión y tampoco sonaba a una muy buena idea siendo que él quería matarla a ella y su familia.
—Deja de poner excusas y sólo devuélveme mi poder —respondió Sasuke irritado
—¡No! ¡No vas a volver a hacerlo! —gritó Kushina— ¡Estás buscando excusas para aprovecharte de mi sobrina!
—Querida, no creo que...
—¡Si! ¡Deja en paz a Karin-chan! —siguió Naruto
—¡Maldición! Si no tengo mi poder todos vamos a morir —Sasuke levantó la voz desesperado por las ideas raras de la familia.
—Bien, lo volveremos a intentar, pero no me agarres la cara así, duele —Karin se quejó
—¡No! —Naruto y Kushina se opusieron
—Oigan, de verdad no vamos a avanzar a ningún lado si él no consigue su poder —Minato les hablaba a su esposa e hijo tratando de mediar— Y su vigilancia podría ser una de las razones por las que Karin-chan está nerviosa, quizá si...
—¡No los vamos a dejar solos! —corearon madre e hijo
—De acuerdo, pero traten de relajarse también ¿si? —pidió Minato con una sonrisa nerviosa
—Lo haré ahora —Sasuke le dijo a Karin, ignorando a los demás
—Sí, sólo apúrate —pidió Karin
Sasuke acercó sus labios a los de la chica como la primera vez pero sin sostenerle la cara y volvió a succionar de su aliento. Mientras tanto Karin intentaba relajarse y dejar que el absorbiera el poder, pero de nuevo le venía a la mente que estaba muy cerca de un chico guapo semidesnudo y no se podía concentrar en otra cosa. La idea la ponía nerviosa y tensa
—¡No estás cooperando! —exclamó Sasuke enojado y frustrado porque le daban ganas de matarla para recuperar su poder pero no podía
—¡¿Quién puede relajarse teniendo a alguien desnudo tan cerca?! —Karin le reclamó— Llevas así desde que te despertaste y no eres capaz de ponerte algo de ropa
—¡Es porque es un pervertido! —gritó Naruto y dio un paso atrás cuando Sasuke lo volteó a ver enojado
—No tenemos tiempo para banalidades —dijo Sasuke desesperado
—¡Una semana desnudo! —gritó Karin que realmente no quería quejarse de eso pero en parte era la razón de que no se podía relajar
—Naruto ¿qué te parece si le prestas algo de ropa a Sasuke? —propuso Minato porque esperaba que el ambiente se fuera relajando
—¿Qué? ¿Mi ropa? Pero...
—Si, dale algo, no podemos dejar que ese pervertido se siga acercando así a Karin-chan —Kushina estuvo de acuerdo con su esposo
—Bien... pero te pondrás lo que yo te de. No te voy a dar la ropa que me gusta —advirtió Naruto a Sasuke
—Más te vale que me des mis poderes después de esto o te llevaré muy lejos de esta gente hasta que me los devuelvas —Sasuke amenazó a Karin
—Ni creas que nosotros vamos a dejar que...
—Querida, olvida eso, tenemos que hablar con Karin-chan —Minato le murmuró a su esposa y esperaron a que Naruto y Sasuke se encerraran en el cuarto de Naruto.
Y pues si, Sasuke sigue sin conseguir su poder, pero al menos conseguirá ropa XDDD y ya veremos si en el siguiente capítulo logra conseguir su poder antes de que Orochimaru regrese :D
