Severus Snape odiaba a los merodeadores, a cada uno de ellos, especialmente a Potter. Él era el peor de todos ellos, atormentándolo cada día desde que llegó al castillo cinco años atrás. Al principio, no le agradaba el muchacho, pero ahora estaba seguro que era puro odio. La peor parte era que Lily, su mejor amiga, todavía no podía ver qué clase de monstruo era Potter y le asustaba que ella nunca lo vería. Él sabía que Potter sentía algo por ella, ¿quién no lo haría? Lily era la chica más hermosa de la escuela, no sólo por su apariencia, sino por su inteligencia y personalidad. Su cabello era rojo como el fuego y sus pecas eran tan numerosas como las estrellas. Él estaría mintiendo si negara que la amaba, en verdad la amaba y siempre la amaría, aún cuando ella jamás podría verlo de esa manera.

''¿Qué pasa, Sev?'' preguntó Lily con voz preocupada, siempre tan interesada en su bienestar, siempre tan amable. ''¿Ha pasado algo en casa?''

''No, en absoluto, Lils'', dijo, tratando de olvidar sus pensamientos. Cada vez que pensaba en Potter, inevitablemente pensaba en Lily, y su paranoía le decía cómo Potter la alejaría de él para siempre.

Era el final del verano y las clases estaban a punto de comenzar en un par de días, así que estaban pasando el rato en un parque junto al río en Cokeworth, una ciudad en Midlands, Inglaterra. Era el mismo parque donde se habían conocido muchos años atrás. Esa parte de la ciudad era sombría y descuidada. La mayoría de las personas que vivían allí, incluido Severus, eran muy pobres. Era evidente por las prendas desgastadas y demasiado grandes que llevaba, que su familia no podía permitirse comprarle ropa nueva. Sus conjuntos eran casi exclusivamente ropa usada de su padre, por lo que le quedaban holgadas. Al igual que la mayoría de los niños de Spinner's End, Severus estaba desnutrido y delgado; las únicas veces que tenía comidas completas era cuando estaba en Hogwarts o cada vez que Lily lo invitaba, lo cual era frecuente. Los padres de Lily también eran muy amables con él, la única que no lo era era Petunia, la hermana muggle de Lily. A él tampoco le agradaba ella, estaba muy celosa de la magia y el talento de su hermana y no podía ocultarlo.

''Estoy emocionada por regresar a la escuela, ¡este año presentaremos nuestros TIMOs!'' dijo Lily emocionada. ''Sé que probablemente tendrás un sobresaliente en pociones, ¿así que no te importará ayudarme, verdad?''

''¿Por qué necesitas mi ayuda? Ya eres buena en pociones y Slughorn te adora'', murmuró Snape. Era cierto, el profesor Slughorn había dicho más de una vez lo talentosa que era Lily.

''Sabes que siempre exagera, si soy buena en pociones, es gracias a ti'', dijo Lily, luego tomó sus manos entre las suyas y lo miró con una expresión suplicante. ''Vamos, Sev, di que me ayudarás''.

''Te ayudaré''.

Por supuesto que lo haría, haría cualquier cosa que ella le pidiera. Aunque realmente no necesitara su ayuda. Estuvieron allí por un tiempo hablando de innumerables temas, como siempre eran sus conversaciones. Hablaron de las asignaturas que les emocionaban, la situación en sus respectivas casas, Snape le contó un poco sobre algunos hechizos que estaba creando y Lily le mostró dibujos en los que había estado trabajando durante el verano. Lily era muy buena dibujando y en encantamientos, sin embargo, como venía de una familia de muggles, no podía hacer magia fuera de Hogwarts. El caso de Snape era diferente porque su madre era una bruja, por lo que podía practicar en casa, siempre y cuando su padre no estuviera cerca.

''¿Conocías a Thomas Nott?'' preguntó Lily de repente.

''Sabes que sí. Estaba en mi casa y era amigo de Mulciber. Aunque... bueno, realmente no era el mismo meses antes de ser expulsado'', dijo Severus como un hecho. Sin embargo, una vez que vio la expresión de Lily, se dio cuenta de que había metido la pata al mencionar el nombre de Mulciber.

''¿Todavía sigues saliendo con ellos?'' preguntó ella fríamente.

''¿Qué quieres que haga? ¿Ignorar a todos en mi casa? Ya es bastante difícil... mira, no hablemos de esto, ¿de acuerdo?'' Realmente no quería pelear con ella.

''Bueno, pero yo quiero hablar de esto. No tiene sentido que te relaciones con gente como ellos, son seguidores de Tú-Sabes-Quién, le hacen daño a otros y odian a personas como nosotros. Despierta, Severus, eres un mestizo, probablemente te odien incluso más que a mí, a sus ojos eres un traidor a la sangre'', dijo Lily enojada. ''Te conté lo que pasó con Mary McDonald y todavía no escuchas''.

Severus no dijo nada. La mayoría de lo que ella decía era cierto, ellos realmente creían que era un traidor a la sangre, principalmente por pasar tiempo con ella. Pasaban por alto el hecho de que era un mestizo solo porque era brillante y les resultaba útil. Así funcionaban las amistades en Slytherin, era más como alianzas, no era como su relación con Lily en absoluto. Su relación era diferente, eran realmente amigos, podían confiar el uno en el otro y hablar de cualquier cosa. Severus había consolado a Lily cuando su hermana mayor, Petunia, la había llamado ''fenómeno'', ''Está celosa... porque eres especial y ella no lo es'', le había dicho hace años. Y de hecho, el vínculo entre los dos era especial. A Severus siempre le había gustado Lily, le gustaba desde el momento en que se conocieron, pero últimamente estaba insatisfecho con la realidad de que Lily y él no estaban destinados a estar juntos. Que ella se había sido conquistada por ese arrogante y abusivo James Potter. Potter parecía disfrutar mucho atormentando a Severus, humillándolo siempre que se presentaba la oportunidad.

''Lily, no me relaciono con ellos porque quiera, sino porque tengo que hacerlo'', explicó Severus calmadamente. ''No necesito otro objetivo en mi contra. Ya es bastante malo tener que lidiar con tus preciosos merodeadores''.

''Bueno, tal vez si te defendieras en lugar de tratar de apaciguar a todos, la gente te vería como yo te veo'', respondió Lily con esperanza.

Snape suspiró incrédulo: ''Parece que quieres que me maten''.

''¡Por supuesto que no quiero eso, Sev!'' respondió Lily. ''Solo no quiero que finjas ser algo que no eres. Eres amable y brillante, pero te rebajas cuando te juntas con Mulciber y Avery. Además, Potter y Black solo te molestan para obtener una reacción de ti, no hacen magia oscura''.

''La magia oscura en sí misma no es mala…'' comenzó Severus antes de que lo interrumpieran.

''No empieces con eso'', interrumpió Lily.

''Realmente no quiero pelear contigo, Lily. Los ignoraré, ¿de acuerdo?'' dijo Severus derrotado.

''¿También a Mulciber y Avery?'' preguntó Lily y Snape asintió, lo que hizo sonreír a Lily. ''Gracias, Sev. Estaba realmente preocupada de que tomaras un camino oscuro''.

''No hay de qué preocuparse. Y haría cualquier cosa por ti, lo sabes'', dijo Severus solemnemente.

Se estaba haciendo tarde, así que decidieron despedirse y acordaron encontrarse al día siguiente por la mañana. Subieron a la bicicleta de Lily y ella lo dejó frente a su casa antes de partir. Él la vio alejarse en la oscura calle mal iluminada, era completamente de noche en ese momento y deseó poder hacer un ''Lumos'' solo para ella. Esperó afuera hasta que ella estuvo fuera de su vista y luego entró. La casa de Snape probablemente era la peor de la calle. Era una casa de dos pisos, con una pequeña sala de estar y cocina en la planta baja, dos habitaciones y un baño arriba, ventanas rotas, suelos de madera a los que le faltaban tablones y polvo por todas partes. Todo el ambiente era muy deprimente.

Severus fue a la cocina a buscar agua, así que tomó un vaso del armario y se acercó al fregadero, solo para darse cuenta cuando giró la llave que habían cortado el agua. Entonces tomó su varita, apuntó al vaso y dijo:

''Aguamenti'' y un chorro de agua fresca y limpia salió de la punta de su varita. Estaba realmente agradecido por la magia, sabía que probablemente no habría sobrevivido viviendo en ese agujero infernal si no fuera por ella.

''¿Cuántas veces tengo que decirte que no uses tu anormalidad en esta casa, chico?'' gruñó una voz detrás de Severus. Era su padre, Tobias Snape. Era un muggle que odiaba la magia y no podía mantener un trabajo durante más de un par de meses, debido a sus hábitos de beber en exceso. La única fuente real de dinero era Eileen, su madre, que era una bruja y preparaba pociones para vender, sin embargo, ganaba muy poco con estas transacciones y apenas cubría algunas de sus necesidades básicas.

''El agua…''

''¿Te pedí…. una explicación..?'' lo interrumpió, mirándolo con disgusto. ''Eres un completo, fenómeno igual que tu madre. Si hubiera sabido lo que ustedes realmente eran…'' No terminó la frase, simplemente le lanzó a Severus una última mirada de desprecio, dio un largo trago de su botella de whisky y regresó al sofá.

Esta era una interacción típica con su padre, probablemente estaba de buen humor, porque de lo contrario la conversación habría terminado con una paliza, y generalmente nunca se contenía cuando lo hacía. Los padres de Severus nunca parecían mostrar mucho cariño por su único hijo, y él estaba seguro de que lo odiaban. Eileen no era tan mala como Tobias, simplemente porque no lo lastimaba físicamente, sin embargo, hacía algo peor, lo ignoraba, fingía que no existía. Lo cual, en comparación, quizás era peor, porque al menos Tobias reconocía su existencia. Y Tobias ciertamente reconocía su existencia. Severus no podía pasar junto a su padre sin recibir algún insulto verbal; ''fenómeno'', ''débil'', ''anormal'', ''estúpido'', lo llamaba. No importaba cuál fuera su respuesta, ya sea que lo ignorara o se disculpara, siempre resultaba en una paliza. Cada vez que su padre estaba frustrado por algo, cualquier cosa, lo descargaba en él.

Severus fue a su habitación, que medía 2x2. Las paredes eran de un blanco apagado, con pintura descascarada y manchas. Severus tenía una cama individual que emitía un chirrido cada vez que se movía, un escritorio y una silla. También había un pequeño armario que creía albergaba algunas ratas y era la razón de la mayoría de los agujeros en su ropa. Se sentó en la cama y leyó un poco antes de quedarse dormido con el libro en el pecho.

Al día siguiente, se despertó muy temprano y todavía estaba oscuro afuera, pero no le importó, le gustaba la casa así, tranquila. Significaba que estaba a salvo. Estaba realmente emocionado por ese día y por poder pasar tiempo con Lily, porque habían estado pasando cada vez menos tiempo juntos mientras estaban en Hogwarts. Estar en casa era horrible, pero valía la pena mientras pudiera verla.

Severus se puso un suéter gris oscuro, pantalones negros y un par de zapatos negros. Miró su escritorio, que estaba lleno de notas sobre varias pociones y sus aplicaciones. Encima de la pila descansaba una libreta de cuero marrón, un regalo de Lily, ella siempre era considerada con sus regalos para Severus. Lily se había cansado de verlo garabatear notas en el mismo papel suelto una y otra vez. ''¿Estás seguro de que puedes meter más palabras en ese papel?'' le había preguntado una mañana mientras estaban debajo de un gran roble, ''Ya escribiste en ambos lados y ahora estás tratando de meter palabras en el margen también'', bromeó Lily. ''Además, ¿qué estás escribiendo?''

''Sólo notas sobre pociones'', respondió rápidamente. Lily levantó una ceja sospechosamente, ''Claro que sí. A pesar de que ambos completamos la tarea de la Poción Agudizadora de Ingenio para el profesor Slughorn hace dos semanas'', dijo sarcásticamente. Le arrebató el papel a Severus, ''¿Estás tratando de adelantarte haciendo trabajo extra? ¿Por qué no me lo dijiste? ¿No se supone que somos compañeros de estudio?'' lo regañó. Lily miró hacia abajo y leyó en voz alta las palabras subrayadas en la parte superior del papel, ''Para mi flor de agua….''.

''¡Hey! ¡Devuélvemelo!'' gritó Severus mientras le arrancaba la página a Lily, con el rostro enrojecido.

''No sabía que disfrutaras escribir poesía, Sev'', se rió ella. ''Te conseguiré una nueva libreta si prometes leerme lo que escribes algún día". Severus asintió levemente en acuerdo. Pasaron el resto de la mañana discutiendo las obras de poetas muggles. Severus pasó los dedos por la libreta y la abrió. En la primera página había una nota de Lily ''Para el Príncipe Mestizo, de tu flor de agua''. El resto de la libreta seguía en blanco. Severus había temido que incluso una sola gota de tinta habría arruinado el hermoso regalo de su mejor amiga.

Colocó cuidadosamente la libreta en una viejo y desgastado maletín que había encontrado en la basura y bajó lentamente las escaleras. Pensó en el día que pasaría con Lily y apartó cualquier pensamiento sobre su madre y su padre. Tomó precauciones adicionales para no despertar a su padre, que estaba tendido en el sofá en un estado de embriaguez por la noche anterior. Botellas vacías de whisky se amontonaban en el suelo de la sala de estar. Giró lentamente el pomo de la puerta principal y se deslizó hacia la mañana tranquila.

Severus se abrió paso por el descuidado jardín y abrió la puerta delantera. Para entonces, un suave y cálido resplandor del sol naciente podía verse en el horizonte de esos cielos despejados, parecía que iba a ser un hermoso día. Una ligera brisa acariciaba las mejillas de Snape y, cuando llegó al río, los pájaros ya estaban cantando. Lily no debía llegar hasta más tarde esa mañana, así que decidió leer mientras esperaba. Tomó su vieja copia de 'Confrontando a los sin rostro', que solía pertenecer a su madre, y la abrió en el capítulo sobre 'Repeler a los dementores'. Aún recordaba cuán interesada estaba Lily en ellos y cuán asustada estaba de acabar en Azkaban, lo cual era rídiculo, ella era demasiado buena, Severus tenía más posibilidades de acabar allí que ella. El capítulo trataba sobre el encantamiento Patronus, que era un hechizo muy difícil y avanzado. Había intentado lanzar el hechizo un par de veces en el pasado y solo había obtenido humo plateado, pero estaba decidido a aprenderlo. Así que pasó un tiempo buscando un recuerdo muy feliz, que, si no todos, eran recuerdos con Lily.

No sabía cuánto tiempo había estado leyendo, pero debía de haber sido un rato, porque ahora estaba soleado. Escuchó a Lily acercarse en su bicicleta, así que guardó el libro en su vieja mochila de cuero y se puso de pie para recibirla.

''Buenos días, Sev'', dijo Lily felizmente, se bajó de su bicicleta y se abalanzó sobre sus brazos para abrazarlo. ''¿Te hice esperar mucho?''

Él la abrazó de vuelta y negó con la cabeza.

''¿Qué has estado haciendo?'' preguntó ella.

''Solo un poco de lectura ligera'', dijo él.

''¿Qué estabas leyendo?' preguntó curiosamente.

''Es una sorpresa'', respondió él. Quería mostrarle el Patronus una vez que lograra realizar el hechizo, tal vez de esa manera sabría que los dementores no podían hacerle daño. También podría enseñarle cómo hacerlo, probablemente lo dominaría más rápido que él.

Lily dejó el tema de lado y comenzó a hablar sobre un libro que estaba leyendo, que se llamaba 'Siddhartha' del autor alemán Hermann Hesse. Era una historia sobre la autorealización y cómo contradecir lo que se enseña con lo que es la vida. Lily se lo recomendó y lo instó a que lo leyera. Luego le propuso escuchar música en la radio, después de todo, no podrían escuchar música muggle en Hogwarts. A Lily le habían regalado una bonita radio portátil Sony en su cumpleaños, así que la sacó de su mochila y sintonizó una estación que les gustaba. Escucharon un par de canciones, hasta que una en particular comenzó a sonar y a Lily le encantaba, era 'Love Will Keep Us Together' de Captain and Tennille. Extendió la mano hacia Severus. ''¡Vamos! ¡Baila conmigo, Sev!''

''No sé bailar…'', respondió tímidamente.

''Te enseñaré, siempre hay una primera vez''.

Severus gimió pero no pudo decirle que no a Lily, después de todo, verla sonreír era una de sus mayores alegrías. Lily comenzó a bailar al ritmo de la música, de una manera retro disco, moviendo las caderas y aplaudiendo, instruyéndolo para que hiciera lo mismo. Después de algunos intentos torpes, comenzó a tomarle el gusto. Lily tomó sus manos y lo giró un par de veces, luego le permitió hacer lo mismo. Bailaron al ritmo de la canción entre risas y Severus se dio cuenta de que estaba disfrutandólo. Nunca habría pensado que le gustaría bailar, pero ese era el efecto que Lily tenía, podía encontrar la belleza en todo. Después de que terminó la canción, se tendieron en la hierba, mirando el cielo despejado. Otra canción estaba sonando ahora, pero decidieron simplemente disfrutarla desde allí, quietos. Tal vez irían a casa de Lily para tomar una taza de té o tal vez explorarían el bosque, cualquier cosa estaría bien porque todavía les quedaban algunos días de verano y, lo más importante, estaban juntos.