Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Día 1: En casa
Ciudad Porcelana, Unova, 21 de febrero del 2021.
- ¡Ya llegué! - dijo Hilbert, entrando al departamento.
Estaba usando un abrigo azul, además de una bufanda negra y un gorro de lana de Wooloo, pues afuera estaba lloviendo y hacía mucho frío. Venía además con una bolsa de mercado en la mano.
- ¡Bienvenido! - dijo Hilda desde otra habitación.
Fue en dirección de la voz, que se encontraba en el cuarto de estar, mientras se quitaba su abrigo, bufanda y gorro.
Allí se encontró a la chica, sentada en un sofá café. Estaba tapada con una manta rosada, pareciéndose a un Swadloon. Encima suyo tenía un laptop gris y en la mesa que estaba al lado del sofá, tenía una taza con chocolate caliente.
- ¿Cómo te fue hoy? - preguntó Hilda, quien estaba concentrada escribiendo en su laptop.
Estaba acompañada por una Snivy, que dormía cerca de la ventana.
-Hoy se vendieron más antídotos de lo normal en la tienda- dijo mientras se sentaba al lado de Hilda- Aproveche de ir a pagar las cuentas de teléfono e internet, además también te compre algo rico.
- ¿Qué clase de rico? - preguntó con curiosidad, pausando su escritura.
-Tu favorito- sacando de la bolsa una rebanada de pie de baya Monli en un plato de cartón, con un tenedor de plástico a un lado.
Al verlo, la boca de Hilda se le hizo agua. Dejó su laptop en la mesa para tomar su postre.
- ¿Qué tal tú? - preguntó Hilbert- ¿Cómo vas con tu libro?
-Ya terminé el capítulo 6- dijo Hilda mientras comía el postre- Luego se lo mandó a Shauntal para que lo revisé. De ahí sólo necesito escribi capítulos más para terminarlo.
- ¿Me dejas leer? - intentando tomar la laptop.
- ¡Nop! - golpeando despacito la frente de Hilbert con el tenedor de plástico- Aún no.
-Ehh... aburrida-
Hilda terminó de comer el postre y volvió a escribir. Hilbert por su lado estaba sentado al lado de ella, simplemente escuchando como tecleaba cada palabra que se transcribió al libro que estaba creando.
Ya habían pasado 3 meses desde que comenzaron a vivir juntos en ese pequeño departamento en Ciudad Porcelana.
Pese a que ambos solo tenían 18 años, conociéndose a los 10 y comenzando a salir a los 16, vivían relativamente bien.
Les faltaban algunos electrodomésticos cómo lavadora, microondas e incluso un televisor, pero por el momento eran detalles minúsculos que podían ignorar.
Hilbert tenía un empleo estable en una tienda pokémon de la calle principal de la ciudad desde hace 2 años. No ganaba lo suficiente junto a Hilda para que ambos subsistan.
Hilda estaba empezando su carrera de escritora bajo la tutela de Shauntal del Alto Manto. Su primer libro iba a ser de horror, sobre un joven poseído por un demonio que buscaba vengarse de una banda criminal.
- ¿Todavía estás seguro de esto? - preguntó Hilda de repente, dejando de escribir.
-Ya te lo he dicho mil veces, estoy 100% seguro de esto- dijo Hilbert acercándose un poco a ella- además, Rosa se está encargando muy bien como campeona de la región, a logrado mantener su título por 2 años consecutivos, no hay que preocuparse.
Ya había viajado por toda la región, conseguido las 8 medallas de gimnasio, disolvió al equipo plasma, derrotó al Alto Mando y se hizo con el título de campeón, habiendo cumplido con su meta inicial. Todo es en menos de un año y con tan solo 14 años.
¿Y luego qué?
Después de eso, todo se volvió monótono para él. Ser campeón no era tan divertido como pensaba que sería. Se enfrentaba a oponentes más fuertes, pero seguía siendo lo mismo que ser un entrenador común, solo defendía un título que cada vez iba perdiendo el sentido.
Cheren se volvió maestro y líder de gimnasio, Bianca asistente y futura profesora pokémon, N estaba en un viaje en busca del paradero de Ghetsis, y Hilda estaba estudiando para ser escritora.
Hilda…
- Una reina que busca proteger su vida y la paz de su alma -
- ¿Estás bien? - preguntó Hilda, sacándolo de sus pensamientos.
- ¿Eh?, si, estoy bien- dijo Hilbert- Sólo estaba pensando.
- ¿En qué piensas? -
-Lo de siempre, que mañana tengo que levantarme temprano, tengo que visitar a mis pokémon, y de que si me dejaras leer tu avance– moviendo su mana a la laptop de Hilda.
- ¡Nop! – dándole un ligero golpe a la mano de Hilbert.
-Fea-
