¡Hola a todos! He estado trabajando toda la semana, pero intentaré publicar un capítulo a la semana, ya que sábado y domingo los tengo libres del trabajo.
Bienvenidos al capítulo 2, espero que les esté gustando la historia, a pesar de que sí, ya sé, Shidou tiene a Kanade como pareja, esto ya no es sorpresa viniendo de mi parte, pero ya que tenía esta historia guardada y terminada, bueno, creo que era momento de mostrarlo al mundo.
¡Espero que les guste! Déjame un comentario para saber qué te pareció.
Capítulo 2
Realmente, lo había esperado desde antes de venir a postularse a este trabajo, pero lo que no se esperó es que el encargado de su supervisión en este periodo de inducción fuera… una perturbación en su mundo y en su corazón.
Sonará cliché, pero Mukuro Hoshimiya era este tipo de mujer que tenía aún las fantasías de una joven que soñaba encontrar a su príncipe azul, además ella creía en el destino y en el amor verdadero.
Había sido una huérfana, pero una que había sido bendecida por las estrellas, puesto que fue adoptada por una familia rica que le acogió muy bien y le dio todas las atenciones que nunca tuvo. Era como un cuento de hadas y a ella le encantaban.
Así que, durante mucho tiempo en su vida se mantuvo esperando ese brillante momento en el que su corazón saltase, como en esas películas, al ver a su verdadero amor.
Y había pasado por fin, nunca esperó que fuera de esta forma tan sencilla, pero había algo en este hombre que la estremecía, pero de una manera agradable.
No pasó de manera inmediata.
Tenka le había dado miedo, de hecho, toda la entrevista estuvo bastante nerviosa, parecía que estaba de mal humor y durante su conversación, tuvo miedo de que esta sería la persona con la que se vería cada vez que cometiera un error o se le llamara la atención.
Cuando Shidou Itsuka apareció, el ambiente se transformó en uno más ameno y hasta divertido, el rostro que había hecho de pesadez había aligerado la pesada carga que sentía al estar solo con Tenka.
Sin embargo, en cuanto observó su sonrisa y el tono amable en el que le habló, hizo saltar su corazón en ese momento.
Debido a su estatus, cuando era una estudiante, no tuvo muchas relaciones con chicos porque asistió a escuelas solo para señoritas, y en la universidad, tampoco tuvo tiempo de tener una relación con un chico, todos se le acercaban solo por las relaciones que su familia tenía, así que se apartó.
—La jefa da miedo, ¿no? —preguntó Shidou mientras caminaba a su lado de regreso a su cubículo—. No te preocupes, Mukuro-san, puedes relajarte, ya no te está escuchando.
—¡Ah…! No, yo no… um, pensé que solo estaba siendo dura porque soy nueva… —dijo con la cabeza algo agachada, pero luego le miró con una pequeña sonrisa y un leve sonrojo en las mejillas—. Gracias por salvarme, Shidou-senpai, la verdad es que estaba muy preocupada.
—¿Eh? —Arqueó una de sus cejas azules, luego soltó una pequeña risa complicada—. Ah, no es nada, además Tenka-san siempre es así con todos, si quieres trabajar aquí, será mejor que empieces a acostumbrarte y procurar no hacer muchos errores.
—Uh… lo entiendo, gracias. —Agachó un poco la cabeza.
—Bueno, seré yo quien dé los reportes de tu desempeño, así que no te preocupes, puedo cubrirte un poco las espaldas, pero tienes que esforzarte al máximo, ¿de acuerdo?
—Ah… —Al ver a Shidou, sus ojos dorados brillaron y sonrió mucho—. Sí, muchas gracias, Shidou-senpai. Muku se esforzará.
—¿…?
—¡…! Eh, ah… um, es decir, ¡me esforzaré! —contestó algo nerviosa y avergonzada miró a otro lado, tapándose media cara con sus manos.
Shidou se sorprendió y pareció perderse al mirarla, pero Mukuro se dio cuenta, solo que no supo bien por qué.
—Eso… hm, lo lamento, es un raro hábito…
—Ah, no, yo lo siento, solo me sorprendí y cuándo actuaste de esa forma, me la recordaste. —Sonrió un poco y ella parpadeó varias veces.
«¿Se la recordé?»
—Bueno, estamos aquí. —Se detuvo y Mukuro lo hizo de forma automática, aún estaba pensando en esas palabras de Shidou, pero agitó su cabeza para alejar esos pensamientos—. Tenka-san ahora mismo debe de estar haciendo unas llamadas para que te den tu propio cubículo, aunque sea de prueba, pero por ahora, supongo que estarás en el mío.
—Oh, sí… estoy a tu cuidado, por favor, sé gentil, Shidou-senpai —dijo con una linda voz y un sonrojo en las mejillas.
—¡…! Haha, de hecho, esta es la primera vez que hago esto, así que, perdón si cometo errores, también cuento contigo, Mukuro-san.
—Oh… así que, al menos, en eso estamos iguales. Será un placer trabajar contigo.
—Lo mismo digo.
Fue así como empezó el día, fue mucha información que recibir, también tuvo que familiarizarse con el software que usaban en la empresa, así como muchas otras cosas que sonaban aburridas, pero eran parte del trabajo, así que no quedaba de otra.
Mukuro era algo lenta y torpe, Shidou parecía tener una sensación de deja-vu cada vez que la veía en una situación complicada con las explicaciones. Pronto las llamadas comenzaron, por parte de proveedores, así que ella tomó la iniciativa de demostrar lo que valía.
Por lo que respondió con educación y logró anotar rápidamente lo más relevante, todo mientras Shidou le observó. Normalmente, eso también era trabajo de Shidou, pero Mukuro demostró buenas habilidades para responder una llamada.
No solo eso, una vez supo dónde estaba el dispensador de agua y la cafetera, se aseguró de hacer algo de café caliente para Shidou y fue de gran ayuda como una asistente.
Después de largas horas…
—¡Hey, Itsuka! —dijo un hombre con una voz alegre, se asomó al cubículo, por lo que tomó de sorpresa a Mukuro—. ¡Oh! Así que, ¿eres la nueva?
—Ah, Mukuro-san, él es Tonomachi Hiroto, no le hagas mucho caso.
—Oh, bueno.
—¡Hey! ¿Qué clase de presentación fue esa, Itsuka? —preguntó algo molesto, pero entró al cubículo, se paró recto y esbozó una sonrisa—. Me llamo Hiroto Tonomachi, puedes decirme: Hiroto-senpai~.
—De acuerdo. Mi nombre es Mukuro Hoshimiya, es un placer conocerlo, Hiroto-senpai —dijo con una pequeña sonrisa.
—Ahh~, no puedo creer que Tenka-san te asignó a una asistente tan linda, ¡estoy celoso!
—¡…! —Agachó la cabeza un poco avergonzada.
—Tonomachi, deja de decir tonterías, es más, ¿qué estás haciendo aquí además de andar de chismoso? —preguntó con un rostro de decepción.
—Ugh, no es así, además… es hora del almuerzo, descanso de media hora de este infierno, venía a avisarte y a conocer a la nueva. ¡Ya sé! —Sonrió nuevamente—. Mukuro-chan, ¿no quieres ir a almorzar con nosotros?
—¡…! Oh, me encantaría, ¿también irá Shidou-senpai?
—Sí, por supuesto, dame un momento. —Sonrió y terminó lo que estaba haciendo en la computadora, luego bloqueó la misma para revisar su celular—. ¡…! Ahhh…
—¿Qué sucede, Itsuka?
—Nada, es solo que olvidé mi almuerzo… y a Kanade también se le olvidó dármelo, jaja… así que, me está esperando abajo. Los alcanzaré en unos momentos.
—¡De acuerdo!
Shidou dejó rápidamente su cubículo, parece que llevaba prisa y Mukuro le observó irse, pero el nombre que soltó el hombre de cabello azul no se fue de su mente.
«Kanade… ese es un nombre de mujer… ¿será una hermana o…?» Ella agachó la cabeza, no quería decepcionarse, pero podía ser que Shidou ya estuviera casado, incluso si era muy temprano para casarse, quizás él ya lo estaba.
Quizás. Quizás. Quizás.
«Uuh…»
Usando un vestido amarillo por encima de las rodillas y con diseño de flores, Kanade Shimizu fue con el bento en sus manos, envuelto en una mantita de color azul para ir a dejarlo al trabajo de su esposo. Había puesto mucho empeño y amor en este bento, igual que todos los días, pero hoy debido a la imprevista llamada de los suegros —Y su broma telefónica—, se le había olvidado darle su almuerzo.
En cuanto llegó, sabía que no le permitirían entrar, por lo que decidió esperar en la recepción, una pequeña área que tenía un juego de sala elegante con sillones cómodos y una mesa con florero, ahí fue donde tomó asiento y dejó el bento en la mesa.
Shidou no tardó mucho en bajar por el ascensor y buscó con la mirada a su esposa, emocionado de poder disfrutar del almuerzo que su esposa había preparado, logró divisar su cabello blanco, así que no tardó en acercarse.
—Kanade, ya vine —dijo el joven hombre con una sonrisa amplia.
—¡Ah, Shidou! ❤ —Ella se levantó del sillón y fue hacia él con pasos ágiles, Shidou extendió un poco los brazos y atrapó a su esposa con algo de fuerza.
—Angelito, gracias por traerlo hasta aquí. —Apretó su abrazo un poco más y sus pechos se pegaron a su torso—. Te amo ❤.
Ella soltó una risita adorable, se sonrojó levemente y apretó más el abrazo, puesto que, en todas estas horas, Kanade lo había extrañado, igual que todos los días.
—Perdón, prestaré más atención la próxima vez —dijo cerca de su oído con una vocecita que tenía un toque de culpa.
—No te preocupes. —Acarició su cabeza suavemente—. Por cierto, ese vestido te queda muy lindo~.
—¿D-De verdad? ¿Te gusta? —preguntó al mirarlo a los ojos con un leve sonrojo, además de que su corazón dio un salto.
—Claro que sí, te ves tan linda~. —Puso sus manos suavemente en sus mejillas y ella dijo su nombre en un suspiro, suavizando su mirada, porque presentía lo que iba a pasar a continuación.
—Angelito, tengo que recompensarte por venir hasta aquí~. —Besó sus labios suavemente y ella deslizó sus manos por su espalda, hacia arriba—. Mmn, mnh... ❤ mnnh~.
—Mmh, nnh... Mmnh... ❤.
Shidou la tomó de la cintura y después la rodeó por completo, presionó más sus labios contra los suyos y también ladeó su cabeza para dar un toque distintivo y más especial.
—Mnh, mnn~ ❤ mnn, te amo... mnn ❤ te extraño, mnh...
—Mmnh, n-nnh, Shidou... ❤ espera, mnh... mnh... ¿Está bien... mnh, aquí? ❤.
Ciertamente estaban en su lugar de trabajo, para Shidou no era algo tan grave puesto que no estaban en la oficina, estaban cerca de la entrada, pero eso quería decir que varias personas podrían verlos, sería un poco vergonzoso, pero solamente en el caso de Kanade, a Shidou le gustaba verla sonrojada.
Sin embargo, sí que prefería hacer este tipo de cosas donde nadie conocido pudiera verle y recordó que Tonomachi, Satou y la nueva empleada podrían salir del ascensor en cualquier momento.
Ah, pero en serio Shidou quería seguir besándola más, se había convertido en un placer adictivo.
—Mnh, nnh... ❤. —Se separó un poco, luego la abrazó contra su pecho—. Pero ya quiero regresar para estar contigo y acurrucarme contigo~.
—Yo también quiero que estés en casa... ❤.
Lo mismo era para ella, quizás más.
Kanade amaba demasiado a Shidou, aceptaba todo de él y siempre intentaba ser la mejor, gracias a sus esfuerzos ahora cocinaba mejores comidas que él y podía ayudarle siempre con las labores del hogar.
—No te preocupes, no creo que Tenka-san me esté vigilando ahora mismo, eso sería acoso laboral, jaja. Pero… um, ¿qué tal si almorzamos juntos? —Kanade abrió más sus ojos aguamarina—. ¿Hm~?
—¡Sí! —Sonrió mucho y con los ojos cerrados.
—Bien, vamos a buscar un lugar donde podamos comer. —Besó su frente suavemente y Kanade se sonrojó aún más de las mejillas.
«Que bien, voy a almorzar con mi esposo».
El hombre por fin se separó de ella, vio el bento en la mesa y no dudó en tomarlo, para después regresar a su lado y tomar su mano.
—Vamos, angelito.
—Sí. —Apretó su mano.
En ese momento, las puertas del elevador se abrieron y de ahí salieron Tonomachi, Mukuro y Satou.
Tonomachi observó a Shidou y no dudó en hacer un pequeño escándalo.
—¡Itsuka, esto es traición! —gritó a unos pasos del elevador y lo señaló con el índice.
—¡…! —La pareja se bajó de su nube y ambos se sorprendieron, pero Shidou giró medio cuerpo para mirar a sus amigos desde lejos.
—Lo siento, Tonomachi, voy a ir a almorzar con Kanade, ¡otro día iré con ustedes!
—¿Huh? ¡Espera, maldito!
Shidou caminó más rápido, llevándose a Kanade con él para salir del edificio.
Todo esto fue muy rápido, tanto así que, Mukuro, quien también estaba ahí, observó a su "destinado" salir del edificio tomando la mano de una mujer que no era ella. No pudo terminar de procesarlo, pero era simplemente porque no quería hacerlo.
No había ningún parecido entre ambos, además de que Shidou la llamó por su nombre y lo feliz que ambos se veían. No había duda alguna.
«Ya veo… esa mujer es…» Mukuro no pudo evitar agachar la cabeza, sintiendo como sus esperanzas de encontrar el amor verdadero, caían también al suelo.
Al estar por fin fuera, Shidou dejó de caminar tan rápido y Kanade pudo respirar tranquilamente.
—A-Ah, Shidou, ¿ya tenías planes?
—Ah, sí, pero no me importa, quiero comer contigo ❤. —Apretó su mano y siguió caminando con ella.
«Shidou, de verdad soy tu número uno, hehe». Kanade rodeó su brazo con los suyos y se juntó más a él, Shidou solamente sonrió felizmente. «Te amo».
—Siempre puedo almorzar con Tonomachi y Satou, pero ahora que estás aquí, angelito, sería un idiota si no comemos juntos.
—S-Shidou... ❤.
Los dos llegaron a una plaza pública que estaba cerca de Asgard Electronics, tenía una fuente en medio y varias mesitas con sombrillas, alrededor de la fuente y las mesas estaban ubicados varios negocios de cafeterías. No era necesario consumir para tomar posesión de alguna de las mesas, por lo que Shidou y Kanade tomaron asiento sin miedo alguno.
—Puedes pedir lo que quieras de comer, angelito.
—H-Hm... me pregunto qué...
—En lo que lo piensas, veamos que hiciste.
—Sí. —Tomó el bento, deshizo el nudo y le entregó la cajita, además de los palillos.
Shidou abrió su bento y se sorprendió por el contenido. Era arroz blanco, por otro lado, tenía rollos de huevo con jamón, así como una ración pequeña de carne y verduras.
—¡Ohh! ¡Esto se ve muy bien!
—Te gusta, ¿Shidou? ❤
—¡Sí! ❤ Gracias por esforzarte tanto. —Besó su mejilla varias veces—. Mn, mn, mnn~.
—S-Shidou... ❤ no es nada, eres mi esposo.
Después de que Kanade pidió su comida por fin, además de bebidas, Shidou empezó a comer.
—¡Está delicioso...! —Sonrió y después siguió comiendo más, llenándose la boca de comida. «Angelito, eres la mejor».
—Me alegro, hubiera sido una pena si no te lo traía para que lo comieras…
—Eso es verdad, ya cocinas mejor que yo, angelito, ¡en verdad sería una pena y no merecería ser tu esposo!
—Eh, n-no es así, todavía sigo detrás de ti. No digas eso, Shidou… —Se sonrojó y agachó un poco la cabeza. «Ah… ojalá Shidou y yo siempre pudiéramos almorzar juntos».
Shidou tomó algo de comida y se lo acercó a la boca con una sonrisa.
—No lo sabrás si no pruebas un poco~.
—Shidou... Mnh... —Lo comió felizmente y solo porque se lo dio de esa forma, ella sintió que la comida que preparó era aún mejor.
—Es como una cita, ¿no lo crees? ❤
—Sí ❤ ¿Cuándo podremos tener una?
Estas eran palabras que emocionaban a Kanade, ya tenían un buen tiempo sin tener una cita, además de que la mayoría de días, Shidou estaba ocupado en su trabajo.
—Hm... ¿Qué te parece este fin de semana? —preguntó al alimentarla nuevamente.
—Sí, mnh, mn...
Lamentablemente para ambos, él solo tenía media hora, así que comieron más rápido.
Al finalizar, Shidou tuvo que despedirse de Kanade, aunque realmente no quería hacerlo, si no hubiera consecuencias por salirse de su trabajo a estas horas, lo haría.
—Uh... —Abrazó fuertemente a su esposa, no queriendo dejarla escapar.
—Shidou... —También lo abrazó con fuerza, juntándose todo lo posible a él.
—Ya quiero volver a casa...
—No llegues tarde, ¿sí? ❤
—Lo intentaré. —La separó suavemente y la besó—. Mnh, nnh, mnh ❤ te amo mucho, mnh... Mi Kanade, mnh~.
—Mmnh, mnh... te amo, mnh... mi Shidou ❤.
Shidou se separó suavemente de ella y la abrazó contra su pecho.
—Te amo mucho.
—Shidou... te amo...
—Ten cuidado al regresar a casa, ¿sí? —Acarició su cabeza suavemente y ella sonrió, pegando su mejilla en su pecho.
—Sí, te estaré esperando en casa.
El joven hombre la separó un poco y le dio un besito en su frente en forma de despedida.
—Trataré de llegar a casa pronto. Nos vemos, angelito.
—Nos vemos ❤.
Cualquier mujer que les observara de seguro afirmaría que son una pareja cariñosa y están en una relación llena de amor… y después llenarían su corazón con envidia.
