Capítulo 7: Primer año: Sueños

17 de agosto de 2017.


—Tenemos que pensar en algo…

Los pasos le llegaban a Albus como ecos impacientes a través de la madera.

Sin saber qué sucedía Al se levantó de la cama, cruzó la mesa sobre la que se encontraban las cartas y se acercó a la puerta de su cuarto, entreabierta.

Parecía que sus padres estaban discutiendo.

Sabía que no debía estar espiando, pero el joven Albus era demasiado curioso, así que cruzo la distancia de su cuarto hasta el baño, que quedaba más cerca del cuarto de sus padres, y escuchó toda la conversación desde la puerta del baño.

Los pies fríos desde el suelo lo hacían tiritar.

—¿¡Y qué, por el nombre de Merlín, quieres hacer? Está por ir a Hogwarts muy pronto.

—Lo sé…

—Debemos protegerlo, Harry.

—Quiero mantenerlo lejos de todo esto —Al escuchó el profundo suspiro de su padre—. Él es muy sensible. Ya sabes todo lo que sufrió James cuando tuvo que acostumbrarse a la gente entrometida. No quiero que Albus pase por lo mismo.

¿Él? ¿Qué tenía que ver él en la discusión de sus padres? Muy extraño.

—Si… sus compañeros se entrometerán… Los mismos con los que compartirá cuarto en Gryffindor, los mismos que cursarán las materias con él. Incluso sus amigos. Ellos te adoran, Harry. Es demasiado difícil que Albus no se entere…

¿De qué?

—… de su padre. Debemos protegerlo, y protegerlo es contarle, prevenirlo de lo que viene…

—No… su padre parecía casi ahogado "No quiero que sufra lo que sufrió James"

—Harry…

—NO.

—Harry, él lo deberá afrontar. Es tu hijo, no hay nada que podamos hacer más que cotarle y enseñarle a preservarse de la prensa y de las personas indiscretas. No puedes prohibirle ir a Hogwarts.

¿Prohibirle ir a Hogwarts? ¡No! Albus quería ir con todas sus fuerzas, había estado mucho hablando con Rose sobre lo que harían en Gryffindor, las clases que compartirían juntos.

—Estoy hablando con McGonagall sobre cómo podríamos hacer para que tomen clases desde casa.

—Por supuesto que no, Harry. Tiene que hacer amigos, cursar sus materias, divertirse.

—No! No voy a contarle sobre la guerra.

—Pero Harry, estudiará sobre la guerra en Hogwarts.

—Por eso quiero que estudie en casa.

—No puedes interceptar qué es lo que estudiará en Historia de la magia…

Al se quedó, curioso.

¡No! Al quería ir a Hogwarts. Empezó a caminar por el pasillo hasta llegar a la puerta de sus padres, cerrada. Estaba a punto de entrar e inmiscuirse para decirles que, si o si, él quería ir a Hogwarts cuando se quedó helado en su lugar.

—No me importa… No… No quiero que sufra por ser mi hijo. No quiero que sufra como James, ni él ni Lily. No quiero que sufra lo que yo sufrí a manos de la prensa, a manos de la gente.

—Harry… —hubo una gran pausa en la que Albus tragó en silencio, con dificultad— No puedes negar la realidad. Debemos prevenirlo del hecho de que es el hijo del gran Harry Potter.

Albus se despertó sobresaltado a mitad de la noche luego de tener otra vez esa pesadilla.

Pero todo estaba bien.