ENTRE PROMESAS ROTAS

¡Hola! Nuevo Capítulo :O

- Angela Inukag: ¡Hola! ¡Uy, sí! Kagome definitivamente está en una encrucijada complicada. Ahora, el dilema de las fotos está causando un enredo considerable entre ellos. La confusión entre los dos solo agrega más drama a la historia. :D ¡Pero ahí radica la emoción! Y como bien dices, siempre hay esperanza de que las cosas se resuelvan y nuestros protagonistas vuelvan a estar juntos. :3 ¡Gracias por tu apoyo constante! :) ¡Espero que las próximas sorpresas y giros sigan manteniendo tu interés!

- kcar: ¡Hola! Entendemos tu frustración. Kagome, sin duda, está en una situación complicada, y es natural preocuparse por su bienestar. :( Por otro lado, Naraku está desatando todo tipo de caos, y es difícil no desear que reciba su merecido. :( Sin embargo, ¡La intensidad es parte de lo que hace que esta historia sea tan emocionante! :D ¡Gracias por esperar la siguiente actualización con ansias! Estoy emocionada por compartir más giros y sorpresas.

- Shikon de Oz: ¡Hola de nuevo! :D ¡Gracias por seguir compartiendo tus emociones y pensamientos sobre la historia! La determinación para hacer frente a Naraku, Inuyasha y Kikyo definitivamente agrega un toque explosivo a la trama. :) ¡Gracias por seguir siendo parte activa de esta historia! ¡Espero que sigas disfrutando de las emociones y sorpresas que están por venir! ¡Hasta la próxima actualización! :3

- joiscar: ¡Hola! Entiendo tu frustración ante la falta de confianza de Inuyasha en Kagome y cómo sus celos pueden complicar las cosas. :( ¡Los personajes a veces pueden ser tan testarudos! Pero ¡quién sabe! Tal vez Sango tenga un papel importante en abrirle los ojos a Inuyasha. :) Esperemos que Kagome encuentre la fuerza para salir de esa situación complicada lo antes posible. ¡Estoy ansiosa por ver cómo se desarrollará todo en los próximos capítulos! Nos leemos.

- Ladyahomehigurashi: ¡Hola! Entiendo completamente cómo ese giro inesperado de Naraku te ha impactado. :( A veces, los personajes que pensamos que conocemos revelan lados oscuros que nos dejan sin palabras. La fortaleza de Kagome en medio de toda esta confusión es realmente admirable. :D Esperemos que Sango y Miroku puedan encontrarla pronto y brindarle el apoyo que necesita en estos momentos tan difíciles. :3 ¡Sin duda, la trama se está volviendo cada vez más intensa! ¡Gracias a ti por seguir la historia y por tu apoyo constante! :)

- Xio Xio Huayta: ¡Hola! ¡Sí, la indignación hacia Naraku es completamente comprensible! Esperemos que, como dices, una vez que todo se aclare, Inuyasha vea la verdad y se tome el tiempo necesario para lidiar con todo lo que hizo. ¡Que la justicia prevalezca y que ruegue! :D Gracias por compartir tus pensamientos ¡Hasta la próxima actualización y cuídate mucho!

- Karii Taisho: ¡Hola, hola! ¡Me alegra saber que te emocionó tanto el nuevo capítulo! :D ¡La intriga y la ansiedad son partes emocionantes de seguir una historia, ¿verdad? Comprendo completamente tu frustración y enojo hacia InuYasha por sus acciones y palabras. :( Sin duda, sus decisiones han tenido un impacto significativo en Kag y en la trama en general. Esperemos que, como mencionas, pueda darse cuenta de sus errores y enmendarlos (si es que aún se puedan). Respecto a Naraku, la preocupación por la seguridad de Kagome y el bebé es completamente válida. La pregunta aquí es ¿Kaede ayudará? Solo nos queda desear que la posible intervención de Sango y Miroku puedan cambiar el rumbo de las cosas y asegurar un futuro más seguro. :3 ¡Gracias a ti por seguir la historia y por tus emocionantes comentarios! ¡Nos leemos pronto y saludos!

- Rocio K. Echeverria: ¡Hola! ¡Vaya montaña rusa de emociones que te ha causado el último capítulo! :D Comprendo completamente tus sentimientos encontrados ante las decisiones y acciones de InuYasha y Kagome. Es cierto, la testarudez de InuYasha y la fragilidad mental de Kagome han contribuido a este complicado enredo de situaciones. La discusión entre ellos fue intensa y dolorosa, y la violencia de Naraku solo añadió más angustia a la situación. ¡Totalmente despreciable! Y sí, ¡larga vida a Sango por ser esa amiga tan valiosa! En este capítulo ella tomará al toro por las astas (como coloquialmente se dice jaja) ¡Gracias por confiar en el proceso y por tus palabras tan alentadoras! :3 Estoy trabajando en el próximo capítulo para resolver este daño. ¡Espero que sigas disfrutando de la historia y nos leemos en el próximo capítulo! ¡Cuídate mucho!

- Monica: ¡Hola! ¡Bienvenida de nuevo y gracias por ponerte al día con la historia! :D ¡Sin duda, esas son preguntas intrigantes, Kagura y la presencia de Inuyasha añaden capas de misterio a la trama. Espero que encuentres las respuestas a medida que avances en la historia. :3 ¡Gracias por seguir pendiente de las actualizaciones! Estoy emocionada por compartir más giros y revelaciones en los próximos capítulos. ¡Nos leemos pronto y gracias por tu interés en la historia! :)

- Rosa. Taisho: ¡Hola! ¡Claro que sí, puedes desahogarte cuando quieras! :3 ¡Uf, la frustración hacia Inuyasha y Naraku es palpable en tus palabras! Es comprensible sentirse así ante las acciones de Inuyasha y la locura de Naraku (yo también los dio a los dos, a uno más que al otro). ¡Ese deseo de justicia y protección para Kagome es muy fuerte y lo comparto! Esperemos que Sango haga entrar en razón a Inuyasha. Y sí, ¡Naraku parece estar completamente fuera de control! Me alegra que sientas tanto la historia, aunque lamento hacer llorar a tu pobre corazoncito. :3 ¡Gracias a ti por seguir la historia y por tus palabras! Nos vemos en el próximo capítulo. ¡Cuídate mucho y besos!

- Rey0109: ¡Hola! ¡La elección de la canción de Keane (¡Amo!) sin duda agrega un toque emotivo y poderoso a la carta de Kagome. La conexión entre la música y las emociones puede ser muy intensa.

Entiendo completamente tu frustración hacia InuYasha y Kagome. ¡A veces, la terquedad de los dos puede ser desgarradora! :( Pero ¡quién sabe! La esperanza siempre está presente en las historias. :) ¡Gracias por encontrar la historia bonita y por tus buenos deseos! :3 Espero que sigas disfrutando de la trama y que encuentres consuelo en los próximos capítulos. ¡Nos leemos pronto y cuídate mucho!

- Lin Lu Lo Li: ¡Hola! ¡Entiendo completamente tu reacción al capítulo! La situación se ha vuelto bastante intensa y emocional. La rabia hacia Inuyasha es comprensible, especialmente por su ceguera y las acciones de Naraku. La preocupación por Kagome es muy válida, ya que Naraku ha cruzado límites inaceptables, y definitivamente esperamos que Kaede pueda ser una ayuda crucial en este momento tan complicado. Por otro lado, la falta de consideración de Inuyasha hacia la posibilidad de ser el padre del bebé de Kag y sus acciones con Kikyo ciertamente agregan más complicaciones a la trama. (es un tonto) Esperemos que Sango pueda influir en él y ayudar a resolver la situación. Gracias por sumergirte tanto en la historia y por compartir tus emociones. :3 ¡Espero que encuentres alivio en los próximos capítulos y que las cosas tomen un giro positivo! Nos leemos pronto, cuídate mucho.

- Annie Perez: ¡Hola! :) ¡Vaya, la situación está realmente complicada para Kagome! Es cierto que ha enfrentado una serie de desafíos y desgracias, y ahora más que nunca, su bienestar y el de su bebé son lo más importante. Esperemos que encuentre la fuerza y el apoyo necesario para superar estos momentos difíciles ¡En serio que sí! :D ¡Gracias por seguir la historia! Nos leemos pronto, ¡cuídate mucho!

- Kayla Lynnet: ¡Hola! ¡Sí, la intensidad de la trama ha desencadenado toda una montaña rusa de emociones! :O Entiendo completamente tu frustración hacia Inuyasha y la preocupación por Kag. La situación con Naraku es realmente angustiante, y el hecho de que haya llegado a la violencia es aún más desgarrador (pobre de mi Kag). ¡Esperemos que Kaede pueda intervenir y ayudar a Kagome a salir de esa situación tan peligrosa! Las revelaciones pendientes, como lo que Sango tiene que decirle a Inuyasha, se revelarán en este capítulo ¿Estás lista? :D Yo ¡Estoy emocionada de que estés tan involucrada en la historia! ¡Gracias por seguirla y por tus emociones tan sinceras! Nos vemos en el próximo capítulo, ¡cuídate mucho! :3

- Karisho LeMar: ¡Hola! ¡Me alegra muchísimo que te haya atrapado la historia y que hayas disfrutado mucho de la lectura! ¡Es una gran motivación! :D Entiendo completamente tu odio hacia Kikyo y Naraku, ¡han demostrado ser personajes muy complicados! La empatía que sientes hacia Kagome e Inuyasha es increíble, ¡significa que la historia está logrando conectar contigo de manera profunda! ¡Y es lo que se quiere! :3 Espero que las verdades salgan a la luz y que se pueda resolver todo el malentendido. :( ¡Gracias por tus felicitaciones y por seguir la historia con tanto entusiasmo! :3 Estoy feliz de que estés tan atrapada con la historia. ¡Nos vemos en los próximos capítulos y cuídate mucho!

¡Hola! Estoy muy contenta, acabo de responder 15 reviews y eso para mí es muchísimo y significa mucho también. Muchas gracias a todas y a todos por haberle dado una oportunidad a esta historia :3 En serio, si les soy sincera, no creí que llegaría a tanto y menos que le llegaría a gustar a tantas personas :) lloro*

¡Muchas Gracias! Espero que disfruten de este nuevo capítulo también. Que adelanto, traerá sorpresas y ciertas revelaciones ¿Están listas? Pues disfrútenla.

Atte. XideVill


Disclaimer: Los personajes de esta historia son de Rumiko Takahashi.


CAPÍTULO 18.

INUYASHA

–Sango… –insistí al no obtener respuesta– Sango… –volví a insistir.

–Sigo aquí… –musitó–, solo que no sé por dónde empezar.

–Dile lo que me dijiste –intervino Miroku algo molesto.

–¿De qué están hablando? –dije empezando a perder la paciencia.

Escuché un resoplido del otro lado y por lo visto Sango estaba bastante estresada.

–Primero que nada, no lo dije antes porque le hice una promesa a mi amiga, pero…

–Pero –recalqué.

–Al ver que te estás comportando como un completo idiota no había forma de que me quedara callada. El hijo que está esperando Kag es tuyo y antes de que digas alguna estupidez Inuyasha, escúchame.

–Bien, te escucho –solté tajante.

–Cuando Kag me contó sobre su divorcio, de hecho, fui yo la primera en enterarse y justo fue el día antes de mi boda. El hecho es que también me contó lo de su embarazo. Kag estaba hecha un lio, la hubieras visto, nunca antes la había visto tan al borde de la desesperación –contó con pesar– Me dijo que no quería contártelo porque no quería ser la razón por la que renuncies a tus sueños. El puesto de director supone una gran responsabilidad y carga Inuyasha, y ella no quería que su hijo significara una más. Encima de eso estaba el tema del divorcio ¿Entiendes el peso que cargaba?

No dije nada, para mí todo esto era completamente surreal. Un complot en mi contra para que me creyera que su engaño nunca existió.

–La convencí para que te lo dijera, pero luego pasó lo de Kikyo y todo se fue al tacho –siguió– Eres completamente consciente de que lo arruinaste ¿Cierto?

–Ya dije que entre Kikyo y yo no había pasado nada, al menos no en ese entonces –aclaré.

–¿Y ahora? –cuestionó.

–Ahora es diferente.

–No veo la diferencia, pero aquí el único hecho real es que ese bebé es tuyo. Lo sé porque conozco a mi amiga y sé que ella jamás me mentiría con algo así.

–Me ha estado mintiendo todo este tiempo e incluso se ha estado viendo a escondidas con su amante ¿eso no es suficiente evidencia como para desconfiar de ella?

–¡POR DIOS INUYASHA! Kagome fue tu esposa por tres años y se conocen desde hace doce años, se supone que deberías de conocerla a la perfección.

–Eso creí, pero…

–Deja de dudar de Kag y mejor ve a buscarla –demandó ofuscada.

Sonreí con ironía.

–¿Para ver cómo es feliz con el idiota de Kumo?

–No tonto, para recuperar a tu familia. ¿Acaso quieres que tu hijo crezca sin tener idea de quién eres?

Por alguna extraña razón sentí una punzada en el pecho.

–En caso de que fuera cierto lo que dices –solté– Kag no quiere verme.

–¿Y eso cómo lo sabes?

–Porque…

Rasqué mi nuca.

–Le dijo que el hijo que está esperando Kag no es suyo –intervino mi amigo.

–¡¿Cómo?!

–Gracias Miroku… –musité con ironía y culpa.

–¡Una cosa es pensarlo y otra completamente diferente es decírselo en la cara Inuyasha! Por dios ¿En qué estaba pensando?

–No lo sé… Yo solo… ¡Arg! No estaba pensado ok. Solo me dejé llevar por el dolor y la rabia.

–Pues te tragas esa rabia y vas por ella porque…

La oí soltar un suspiro.

–Inuyasha no sé qué está pasando, pero siento que algo malo le pasó a Kagome.

–¿Qué? ¿Por qué lo dices? – cuestioné ansioso.

–Hace poco la llamé y no respondió, es raro porque hace tan solo ayer prometió que siempre lo haría.

–Tal vez estaba muy ocupada con…

–Si vas a decir alguna estupidez te juro que desearás estar muerto antes de que llegue –sentenció y guardé silencio.

–Inuyasha, hasta que lleguemos a Tokio ¿puedes averiguar cómo está Kag? –sugirió mi amigo.

–Bien, de todos modos, mañana veré a Kumo.

Recordé la tan ansiada última reunión antes de las elecciones. Era mi oportunidad de arruinarlo.

Ahora tenía que volver a la habitación, donde estaba seguro de que Kikyo aún seguía esperándome. Solté un suspiro y contemplé la fascinante vista de la ciudad de noche.

No quería volver, no hasta poner en orden mis sentimientos.

Mi hijo…

¿Cómo eso sería posible? No recordaba haber estado con Kagome para que eso sucediera, salvo aquella vez en el baño de aquel bar, pero eso fue hace seis meses ¿Cuánto tiempo tendrá? Por lo poco que había visto calculaba que serían unos siete, no, ocho meses ¿entonces, no cuadraba?

¿Qué estábamos haciendo hace ocho meses? Traté de recordarlo y entonces abrí los ojos. Hace ocho meses fue mi cumpleaños ¡La casa de campo! ¡La cena romántica! ¡Maldición! Aquella noche fue la mejor noche de toda mi vida.

No podía ser cierto, algo dentro de mí aún no quería creerlo, tal vez era mi orgullo o la rabia actuando. Pero hasta no volver a hablar con Kag, las dudas aún seguirían ahí.


KAGOME

Abrí los ojos y mi único pensamiento fue el de salir de aquí. No podía continuar viviendo bajo el mismo techo que ese hombre.

Corrí hacia la puerta de mi habitación, pero al no poder abrirla la desesperación terminó por asaltarme. Intenté un par de veces más, pero simplemente no podía abrirla.

Del otro lado escuché unos pasos acercarse así que volví y usé la cama como escudo. Cuando la puerta se abrió sujeté mi vientre inconscientemente.

–Mi niña ¿cómo amaneciste?

Solté un suspiro de alivio. Solo era Kaede. Llegué a ella de inmediato.

–Kaede por favor, tienes que ayudarme.

La mujer no respondió, solo se quedó mirando a algún lugar insignificante de la habitación.

–¿Kaede…?

–¿Ayudarte? –Naraku apareció tras ella con semblante serio– ¿Ayudarte a qué linda?

Me quedé mirándolo a los ojos sin ser capaz de responder palabra alguna.

–Vamos Kag, dilo. ¿Para qué quieres la ayuda de Kaede?

–Yo solo…

–Quieres salir de aquí ¿Es eso no? –me interrumpió– Pues déjame decirte linda que eso no será posible –Apreté los puños– Primero tienes que comer algo –Se dio la vuelta– Tienes cinco minutos, no más. Así que no te demores, hoy tengo magníficas noticias.

La habitación se quedó en silencio cuando él se fue. Volví a mirar a Kaede, pero al parecer ella no estaba interesada en ayudarme.

La comida frente a mí simplemente me pareció insípida y patética como mi vida.

–¿No piensas comer? –cuestionó Naraku.

Asentí sin mirarlo y me llevé el tenedor a la boca.

–Oh Kag, te tengo grandiosas noticias –anunció con entusiasmo– Por fin mañana en la noche anunciarán al nuevo director de la clínica.

Dejé de masticar. Mi mente solo pudo pensar en Inuyasha.

–Se realizará una fiesta para la ocasión ¿Sabes lo que eso significa?

Lo miré. Sí, mi oportunidad para salir de aquí.

–Que no estaré en casa toda la noche de mañana –Soltó y se llevó mis esperanzas con ello– No quiero que te sientas sola, pero tampoco quiero que el idiota de Taisho esté tras de ti esa noche, por eso no puedo llevarte conmigo, lo entiende ¿no es así?

–Claro… –musité sin ganas.

Tenía que encontrar la forma de salir de aquí en su ausencia.


INUYASHA

–Doctor Taisho, en cinco minutos empieza la reunión.

–Gracias Leya –le dije poniéndome mi saco.

–¡Inuyasha!

Volteé y lo primero que vi fue la imagen molesta de Kikyo apartando a Leya y cerrando la puerta de mi consultorio con brusquedad.

–No tengo mucho tiempo Kikyo, así que…

–No me importa. Ayer no volviste a la habitación. Se puede saber ¿Dónde estabas?

–Regresé aquí a terminar algunas cosas que faltaban para hoy.

La vi sonreír aún enfadada.

—¡Aquí ya no hay más que hacer porque todo lo hice yo! Así que dime la verdad.

Solté el aire frustrado y empezando a cansarme de todo esto.

–Bien, ¿quieres la verdad? –empecé– La verdad es que vine aquí para no estar contigo ¿es eso lo que querías escuchar?

–Inu…

–Y la verdad es que lo he estado pensando mucho y creo que…

–No lo digas –advirtió– Inuyasha, si lo dices te juro que te vas a arrepentir.

–Lo mejor será terminar con esto –solté sin escuchar su clara amenaza.

–¡Eres un maldito idiota!

Lanzó al piso todo lo que había sobre mi escritorio.

–¡Sabes lo mucho que me esforcé para que te fijaras en mí otra vez! –caminó hacia mí– Sabes todo lo que tuve que hacer para que fueras el mejor candidato para las elecciones.

–Lo sé y te lo agradezco, pero esto va mucho más allá que solo eso.

–¿Así? Y dime ¿qué es?

–No te quiero Kikyo, es así de simple. Creo que me he estado engañando al creer que esto podría funcionar cuando claramente no es así.

–Si puede –soltó aferrándose a mi camisa– Inu, lo nuestro sí puede funcionar, te juro que si me das otra oportunidad yo…

–No –solté tajante– Kikyo ya basta, mírate. Te estás humillando.

–¿Qué?

–No tengo tiempo para esto –dije liberando de sus manos– Tengo una reunión antes de mañana.

Y salí dejándolo sola. Al parecer sus gritos y reclamos habían terminado por alertar a todo el personal que se encontraba cerca de mi consultorio.

Leya me miró de lo lejos y solo puedo apuntarme con la mano la puerta de la sala de reuniones. Le agradecí con la cabeza antes de entrar.

Cuando lo hice, lo primero que vi fue al idiota de Kumo sentado cómodamente en su asiento. Maldije por lo bajo tratando de contener las ganas de ir y romperle la cara cuando me sonrió ávidamente.

La reunión comenzó, pero simplemente no podía concentrarme en nadie más que no fuera él y su semblante tan serio. Me preguntaba si todo estaba bien con Kag.

–¿Qué pasa Taisho? ¿Te gustó? es por eso que no has dejado de mirarme en toda la reunión.

Volteé para enfrentarlo.

–Ya quisieras idiota.

–Es la primera vez que nos vemos después de meses ¿y es así como me recibes?

El pasillo se empezó a llenar de murmullos. Miré hacia la oficina más cercana, que para mi desgracia era la suya y pedí con la mirada que me siguiera.

Una vez dentro cerró la puerta tras él.

–Pronto serán las elecciones, acaso ¿Quieres discutir algo de último momento?

–No, quiero saber cómo está Kagome –solté sin más y al aparecer aquella pregunta le desagradó.

–No soy tan idiota como para hablarte de mi mujer.

Lo tomé de la ropa y lo atraje hacia mí lleno de asco.

–Vuelve a llamarla así te juro qué…

–¿Qué? –escupió– ¿Qué harás? Lo que digo es verdad, y tú no puedes hacer nada contra eso. ¿Qué quieres Inuyasha? Quieres que te muestre lo bien que la pasamos juntos en la cama para que me creas.

Quise estampar mi puño en toda su maldita cara, pero me contuve, por ella. Por tratar de sacar algo de información sobre Kag.

–Solo dime si está bien –dije entre dientes.

–Ella está perfectamente bien, ¿por qué no lo estaría?

Lo solté apartándolo de mí. No soportaba su aroma.

Eso era todo, sabía que era una mala idea. La preocupación de Sango era por nada. Justo cuando estaba por retirarme reconocí un sonido que se me hizo familiar y me detuvo antes de abrir la puerta.

Singing Low de The Fray empezó a sonar y mi corazón se detuvo. Esa canción. También era el tono de llamada de Kag.

Giré y vi a Naraku tratando de apagar el celular de Kag. Me acerqué a él de inmediato.

–¿Qué haces con el celular de Kag?

–Ah, esto –Lo apagó– Ella me lo dio, dijo que me deshiciera de el porque piensa comprarse otro.

Aquella excusa me resultó muy poco creíble. Ahora estaba totalmente convencido de que la preocupación de Sango no era en vano.


KAGOME

Busqué en el último cajón y no encontré nada. Maldije por lo bajo al darme cuenta de que había desperdiciado toda la tarde para nada. Simplemente no podía encontrar mi celular ni las llaves de la entrada. Estaba encerrada en esta casa y para empeorar las cosas no había visto a Kaede después del desayuno.

Cuando volví a mi habitación, completamente derrotada, me encontré a Kaede sentada sobre la cama sujetando una pequeña caja blanca. Lo que me hizo mirarla con sorpresa.

–¿Kaede?

–Acércate mi niña –Me dijo con aquel tono cálido en la voz.

Me senté junto a ella y la miré sin entender nada.

–¿Aún te duele? –preguntó mirando la marca rojiza de mi mejilla.

Negué.

–Lo que me duele es haber permitido –solté sincera– Pero no volverá a pasar.

–No te enfrentes a él mi niña.

–Pero Kaede…

–Ábrelo –dijo al entregarme la caja.

–¿Qué es?

No dijo nada hasta que lo hice. Miré con gran sorpresa el pequeño ropón blanco tejido a mano que había ahí.

–¿Y esto? –solté mirándola.

De inmediato pude ver que en sus ojos se acumulaban pesadas lágrimas.

–Kaede…

–Le pertenecía a Emiko, la antigua dueña de esta habitación.

–¿Hablas de la mamá de Naraku?

La mujer me miró con gran asombro e incredulidad en su rostro.

–¿Quién te dijo eso?

–Fue Naraku.

–No mi niña. Emiko no era la madre del joven sino su esposa.

–¿Esposa? –exclamé muy confundida– ¿Naraku tiene una esposa? Espera, ¿él está casado?

–Lo estaba –aclaró– Ella murió hace muchos años.

Volví a mirar el ropón y entonces lo comprendí.

–Tuvieron un hijo.

–Las cosas no resultaron así. Ese niño nunca nació.

–Entonces ¿Qué pasó? –La mujer se quedó callada– Por favor Kaede, necesito saberlo.

Espero paciente por su confesión, no quería presionarla porque sabía que este tema aún le afectaba.

–Mi niña Emiko siempre tuvo un buen corazón. De ahí su nombre. Significa "niña bendita"

–¿Qué le pasó?

–Todavía me sigo haciendo la misma pregunta –comento– Cuando ella y el joven se casaron eran muy inmaduros, y ese bebé se convirtió en todo su mundo. Lo esperó con mucho anhelo, pero aquella noche algo cambió, algo que me hizo cuestionar si conocía del todo al joven Naraku.

–Le hizo daño –señalé– Es eso ¿verdad? Le hizo lo mismo que a mí.

–No lo reconocí, solo escuchaba sus gritos, ambos estaban discutiendo por algo, creo que fue por un hombre.

–Estaba celoso –sugerí y ella asintió con la cabeza.

–Así es. A la mañana siguiente mi pobre niña empezó con dolores, las contracciones se hacían cada vez más insoportables y le sugerí al joven que la lleváramos a un hospital, pero él se negó. Dijo que él la atendería aquí. Todo eso me pareció una locura, una total irresponsabilidad porque además ese niño venía prematuro.

–¿Cuánto tiempo?

–Apenas cumplía los siete meses–Me llevé una mano a la boca– Los gritos de dolor de mi pobre niña nunca los olvidaré, ella sufría y yo no podía hacer nada para ayudarla. Al final el bebé no sobrevivió y a consecuencia de tanto dolor mi niña tampoco lo hizo. Ambos murieron ese mismo día y él los perdió a los dos.

No podía ni imaginar todo ese dolor y sufrimiento. No podía imaginar perder a mi bebé, definitivamente si eso sucediera yo también me dejaría morir.

–Kaede, por favor. Tienes que ayudarme a salir de aquí. No puedo estar ni un segundo más aquí.

La mujer se puso de pie y caminó hacia la salida.

–Hay un dolor mucho más grande que vi aquel día –comentó mientras sacaba unas llaves, me puse de pie de inmediato– Y fue ver al joven Naraku tan destrozado después de haberlo perdido todo. Definitivamente es algo que no quiero volver a ver.

–¡Espera Kaede!

Corrí hacia ella, pero cerró la puerta y lo único que escuché fue cómo lo aseguraba con llave.

–¡Kaede ábreme! ¡No puedes dejarme aquí! ¡Por favor, tienes que ayudarme!

–Que descanses bien mi niña.

–¡No, Kaede por favor! ¡No puedes dejarme aquí!

Entonces dejé de escucharla, de nuevo me había quedado sola y sin nada que pudiera hacer.


INUYASHA

Desperté sintiendo un dolor en el pecho y mi respiración agitada solo empeoraba las cosas.

¿Qué era esto?

Quité las sábanas y me senté sobre la cama, estaba sudando en frío, pero no estaba enfermo ¿Por qué?

Me alarmé cuando el timbre sonó. Aún estaba a oscuras, pero aun así fui a ver de quien se trataba.

–Inuyasha.

Parpadeé un par de veces tratando de acostumbrarme a las luces del pasillo.

–¿Miroku? ¿Sango? –solté de inmediato.

–Hazte a un lado –exclamó la mujer empujándome– ¿Dónde está esa mujer? ¡Sal de donde sea que estés maldita!

–Sango…

–Está en tu cama ¿no es así?

–No, Sango, espera –La detuve.

–¡Suéltame Inuyasha!

–Ella no está aquí.

Se calmó un poco para luego mirarme con odio.

–¿Dónde escondiste a tu zorra?

–Sango, cálmate –intervino Miroku.

–Terminé con ella –aclaré antes de que las cosas se complicaran aún más.

–¿Qué? –dijeron ambos al mismo tiempo.

–Sí, Kikyo y yo terminamos –empecé mientras iba a los sillones de la sala– Tenías razón.

–¿En que era una zorra?

–No –la miré mal– En que fui un idiota y que hice muchas estupideces. Herí a Kag y eso es algo que no me voy a perdonar.

–¿Sabes algo de ella? ¿Está bien? –cuestionó sentándose junto a mí.

Negué con la cabeza.

–Tenemos que encontrarla, Inuyasha. No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento –dijo poniendo una de sus manos sobre mi hombro.

Así que, eso era lo que me había despertado. Yo también tenía un mal presentimiento.

Tenía que encontrar a Kagome y no estaría tranquilo hasta hacerlo.

Continuará...