Capítulo 10
Jealousy
Al momento que ambos salieron del departamento un fuerte frío los abrazo, el clima estaba algo loco en enero ya que en la mañana hacia un radiante calor y por la tarde una tormenta de frío.
—Suerte que traje un abrigo, ¿tu no tines frío Shinno? —
El nombrado nego con una sonrisa.
—Ahora dime Shinnosuke, por favor que te pasa — hablo cambiando el tono de su voz a una seria.
—Akane ya hablamos sobre eso, nada y si pasa algo...ciertamente no lo recuerdo — hablo en un tono "burlon" tratando de aligerar el ambiente.
De pronto sonó el celular de Akane y esta la saco de su cartera de mano.
—No tiene ninguna gracia Shinnosuke — amenazó como una madre al nombrado y contestó su teléfono — ¿si?, ¿Nabiki?, que tal —
—Akane, estoy viniendo a la ciudad —
Akane se alegro al oír eso.
—Que bien, supongo que vendras a visitarme, ¿verdad? — hablo animadamente.
—Akane, tengo algo que decirte, esperame en tu departamento, ya iremos para allá —
—Pero, nabiki — no alcanzó a decir más por qué había colgado.
—¿pasó algo Akane? —
—Al parecer no podré acompañarte esta noche Shinno, mi hermana me habló y al parecer vendrá hoy mismo y quiere que la espere aquí —
—¿No quieres que te acompañe? —
Esta negó con gracia.
—Tu anda a divertirte Shinnosuke, te lo mereces, no te preocupes por mi —
— No lleguen demasiado tarde, y Ranma — se acerco en tono amenazante a su hijo — Si no llegas...te esperaré con mi catana — Amenazó a su hijo.
—No seas tan duro con el, ya es mayor Nodoka — defendió el padre del muchacho.
—También pagarás tu — recalcó la señora.
—Hijo, llega temprano y sin faltarle a la casa — se aclaro la garganta tratando de sonar serio.
Ukyo se aferro al brazo de Ranma y sonrió con "gentileza".
—No se preocupen, yo cuidaré muy bien a Ranma — guiño — y me aseguraré que llegue sano y salvo —
Ranma solo rodó los ojos y salieron de su casa.
—Ranma, ya deberías mudarte a algún otro departamento — sugirió la castaña.
—Siendo sinsero Ukyo, no quiero dejar sola a Mamá — abrió el coche del auto y ambos entraron — ya que ella ya sabes, pasó más de díez años lejos de su familia y no tengo motivos para hacerlo —
—¡Mamá, mamá! — corrió la niña por toda la casa intentando buscar a su madre.
—¡Aqui estoy Luan! — grito desde la cocina y su hija sin pensarlo fue como rayo.
—¡Quiero jugar! — grito con emoción — ¡Mañana es mi cumpleaños y quiero dormir con ustedes esta noche! —
Shampoo terminó de lavar un plato que faltaba y se seco con el mandil que traía y puso total atención a su hija.
—¿Así que ya estás emocionada eh? — la alzó quedando la niña en sus brazos — cada día estas más grande Luan, ya no crezcas hija —
—Tengo qué crecer mamá, ¿no quedras que me quede en enanimos para siempre verdad? — regaño su hija cruzandose de brazos en un gesto adorable.
—Para mí siempre serás una bebé — apareció Mausse y fue hacia su esposa e hija y ahora el la cargaba — ¿jugamos? —
La niña grito de la felicidad con un "¡si!"
—¡Que emoción ya llegamos! — chillo Ukyo bajando del auto.
Ranma se acomodo la corbata y dio paso para que Ukyo ponga su mano en el brazo de este, sonrió y se dirigieron a la fiesta.
Al entrar parecía una discoteca ya que las luces bailaban por el lugar con una música un poco alta, a pesar de eso habían muchas mesas donde estaban sentados algunos trabajadores como también jefes, Ranma se acerco a donde su jefe que se encontraba hablando con el de la empresa compañera.
—¡Oh Ranma! — se paro y lo abrazo amigablemente — ¡Que honor tenerte aquí! — le estrechó la mano — siéntate y obviamente también tu acompañante, ¡traigan una silla extra! — ordenó.
Y empezaron a hablar cosas triviales con los de la otra empresa.
Ranma sostenía la copa de vino algo ancioso y de ves en cuando Ukyo lo miraba de reojo esperando a que por lo menos el le de una pizca de su atención a ella.
Su celular sono y pidió permiso para retirarse por un minuto y se paro alejándose unos cuantos centímetros de ahí.
—¿Nabiki? — se sorprendio al oír su voz — ¿a esta hora? —
—Ranma, solo ve a esa dirección anda hazlo es algo importante —
Ranma bufo molesto y accedió, se acerco nuevamente a la mesa y se disculpo con todos por tener que irse y apenas había llegado.
—Ukyo perdoname, yo fui quien te invito, te llevaré a tu casa — trato de disculparse.
—...no Ranma esta bien así, gracias de todos modos me iré por mi cuenta — trato de sonar normal sin desanimarse— ¿quien te llamo?
—Nabiki — respondió
—¿La hermana de Akane? — no pudo evitar alzar su ceja derecha por ese detalle.
Akane ponía a hervir agua mientras está limpiaba un poco su departamento, se había quitado el vestido que llevaba para la fiesta y se puso otro como los que ella usualmente usaba y finalmente tocaron la puerta de su departamento y está fue a abrir.
—¡Nabiki!, que alegría pasen por favor — sonrió —¿Ryoga? — se sorprendió al verlo.
—Ho-hola Akane — saludo nervioso.
—Pasa por favor —dijo amablemente.
Tanto kuno, Nabiki y Ryoga se encontraban ya en la sala.
—¿A qué se debe la visita?, ¿quieren un vaso de té? —
—No gracias Akane, vinimos a decirte algo —
—Claro, díganmelo —alzó una ceja algo confusa.
—Aún no, falta alguien — sonó el celular de Nabiki y esta contesto — ah, ya llegaste, si entra —
—"Pero es el departamento de Akane" —
—Tu solo entra — y colgó.
Después de unos minutos en silencio tocaron la puerta y Akane fue a abrirla.
—¿Ranma? — lo miró aún más confusa.
—Entra ya Ranma, verán llegue muy rápido a Tokio y es por una razón, es sobre el día de tu parto —
—Que pasa Nabiki — algo que no quería recordar era eso que justamente hoy había aceptado que su hija había muerto, en un tono serio vio a su hermana.
— Akane ayer me encontré con una de las enfermedades que te atendió —
— No puedo acordarme con exactitud de las caras por que al parecer la anestesia que me pusieron pareció doparme, pero si recuerdo que eran dos, ¿que pasa con ella? —
—Hoy me entere que una de ellas no es una enfermera de hecho no tiene ni en título y este año recién entrará a la universidad —
—Que demonios, ¿que pretendes decir con eso Nabiki? — intervino Ranma — Y que hace Ryoga aquí —
—No es tiempo de jugar Ranma, lo que quiero decir es que se hizo pasar por una enfermera y probablemente cometieron negligencia con su bebé —
—Pero, eso es imposible Nabiki, yo misma encargue ese día al doctor Tofu que cuidará de mi hija y el si es un médico de verdad...— trataba de procesar Akane.
—Eso es lo extraño Akane, tal vez engaño también al doctor Tofu, hoy supimos que la chica había venido aquí a Tokio y es nuestra oportunidad para encontrarla —
—¡Nabiki, no estás mintiendo verdad! — se acerco a su hermana — ¡juramelo!, jurame que lo que dices es cierto...¡Que mi bebé murió a causa de una enfermera! — Se exalto Akane, Ranma la trato de detener — eso es imposible...yo le di a mi bebé al doctor Tofu —
—Akane, calmante — Ranma la sostuvo de los brazos.
—¡Como quieres que me calme Ranma!, ¡si mi hermana me está diciendo que mi hija murió a causa de medicamentos que le suministraron! —
—¡Akane!, tienes que calmarte — le grito su hermana.
—Akane, calmate— la agarró suavemente de los hombros — dime Nabiki, ¿estas segura de lo que dices? —
—Completamente, me lo confirmó su madre, tal vez fue por asares del destino o suerte supimos eso, ahora tenemos que encontrarla Akane —
—No te preocupes Nabiki —Ranma agarró ahora firme los hombros de Akane — la encontraremos a como de lugar —
Ryoga se acerco a Akane.
—Akane, siento mucho por todo lo que pasaste, en verdad eres una mujer valiente — le agarró ambas manos — me encargaré que esa mujer pague por lo que te hizo —
—Ella no necesita consolación de nadie — intervino Ranma — encontraremos a esa mujer a como de lugar, ya verá —
—MI bebé no tenía la culpa Ranma...nuestro bebé no tenía la culpa — Ranma la abrazo — tenemos que encontrarla— se puso fuerte —¡encontrare a esa mujer! —
—Ambos la encontraremos, Nabiki gracias por esa información — le agradeció — ¿sabes algo más? — pregunto Ranma en un tono serio.
—Solo se que se fue a Tokio, mañana la buscaremos, lo siento pero les tenía que decir esto —vio a su hermana — por ahora descansen, Kuno y yo nos iremos a un hotel —
— Pueden quedarse aquí Nabiki, enserio muchas gracias —. .
—No te preocupes Akane pero tengo cosas que hacer, buenas noches y descansen —
Se despidió dirigiéndose a la salida con su esposo.
—Ryoga, ¿tienes donde quedarte? — Se preocupo Akane, se limpio algunas lágrimas que se le escaparon.
—¿Yo?, este...no, ¡digo!, si osea — se callo al fin rendido — no te preocupes por mi Akane, si tengo donde ir —
Akane asintió.
—Gracias por preocuparte por mi Ryoga —
—No hay de que — vio a Ranma con una mirada filosa— Ranma...—lo pronunció con odio — cuida a Akane, hasta mañana, te ayúdate en lo que pueda Akane — se despidió saliendo del departamento.
—Lo que hizo esa mujer no tiene perdón — apretó los puños la peliazul fuertemente — juro que la encontrare —
—La encontraremos — corrigió Ranma — Estamos juntos en esto Akane, tenemos un vínculo juntos y esto no se quedará en pune — Ranma la abrazo y por suerte esta se dejó abrazar, escucho el sollozo de Akane y justamente le recordó a ese mismo día donde perdieron a su bebé.
¿Como era alguien tan malo para cometer tal atrocidad?, que les causara tanto sufrimiento, a ambos, ¿ellos habían hecho algo malo para merecer eso?.
Ranma abrazaba a Akane con fuerza mientras esta soltaba todo su sufrimiento.
Ese día Ranma juro encontrar a esa mujer y con sus contactos, sería posible.
A ambos les habían arrebatado su vida.
—¡Luan ya es hora de dormir! — Shampoo agarró a la niña de sorprenda y está río — ¡Te encontré! —
—¡no mamá!, ¡quiero seguir jugando! — pataleo.
—Ya es hora de dormir pequeño patito, mañana es tu cumpleaños y tienes que dormir no escucharé un no como respuesta —
—Es verdad, esta vez dormirás con nosotros Luan — hablo su padre y ya rendida la niña se dejó recostar y acomodar en la cama grande de sus padres.
—Buenas noches mi vida — ambos le dieron un beso en la frente y se abrazaron a ella.
Realmente la niña era una ternura.
[cinco años atrás]
Final de marzo y los cerezos ya eran notorios en los arboles cayendo de ellos hojas haciendo un lindo camino en la tierra.
—Akane, ¿tienes frío? — pregunto su esposo.
Ella negó con una sonrisa acariciando su pancita, extrañamente estas semanas a estado muy tranquila y eso era algo que Ranma agradecería.
—Mira, dio otra patadita — se emociono Akane y Ranma de inmediato puso su mano en la barriga de ella — será muy inquieta, lleva dando muchas pataditas —
—¿No te duele? — pregunto el pelinegro al sentir una patadita — parece doloroso —
Akane rio con gracia.
—Al contrario Ranma, estoy bien y eso es señal de que esta feliz — vio a los cerezos en los árboles — quisiera que nazca cuando aún hayan estos cerezos para que sea lo primero que vea — hablo volando en su imaginación.
—¿Vamos por algo caliente? —
Esta negó.
—No quiero que estés por iniciar otra pelea Ranma — dijo cansada viendo que casi inicia una pelea en un restaurante por una simple cosa.
—¡Que!, el tipo se lo merecía — se cruzó de brazos.
—Ranma, ¡solo me empujó un poco y fue sin querer!, el mismo se disculpo —.
—¡Pudo haberlas hecho algo! — se excuso.
—La bebé y yo estamos bien y ya deja de ser tan ¡sobre protector! —
Akane despertó gracias a los pocos rayos de luz que llegaban, a duras penas abrió sus ojos gracias a todas las lágrimas que había derramado la noche anterior.
—¿como llegue aquí? — se preguntó confundida viendo a su alrededor — ayer yo estaba en la sala hablando con...¿Ranma? — se confundió más.
Lo último que recordaba era que mientras hablaba estaba apoyada en el hombro de Ranma y este solo la escuchaba hablar, acaso ¿se había dormido ahí?, se paro y busco por su departamento y el no estaba.
Pensó en lo que le había dicho Nabiki y volvió a sentirse mal nuevamente, se contuvo puesto a que tenía que ser fuerte, fue hacia la cocina a poner a hervir agua.
Escucho que alguien tocaba puerta y pensó que sería Nabiki y corrió a abrir.
—¿buenos días? — dijo confusa al ver una muchacha en la puerta.
—¿Usted es Akane? — está asintio — mucho gusto, soy Akari — le tendio la mano.
El nombre de su difunta hija, pensó.
—Soy una de las enfermeras que le atendió en el parto —
—¡Mamá!, ¡papá!, despierten despierten, ¡hoy es mi cumpleaños! — grito con emoción la niña saltando repetidas veces sobre el colchón.
—Solo unos cinco minutos más...— hablo somnoliento su padre.
—¡Féliz cumpleaños mi vida! — entro Shampoo con un paste al cuarto dándole la sorpresa a la niña.
—¿una de las enfermeras? — habló desconfiada tomando del brazo a la chica de cabello negro — ¿¡usted es la enfermera falsa!? —
A la chica pareció devolverse el alma al diablo poniéndose pálida.
—¿Yo?, ¡como me puede acusar de eso! — se sintió ofendida — el doctor Tofu, se dio cuenta que esa enfermera resultó ser una farsa así que me mandó a mi a darles información — se victimizo — vengo aquí a ayudar —
—Entonces...usted no es...venga, pase por favor — le abrió paso para que pasara.
Avaces las personas son muy malas...
—¿Ranma ya estás listo? —
El nombrado asíntio.
—dentro de un momento iremos a recojer a Akane — Hablo Ranma firme.
—¿A Akane? — el gesto de Nodoka cambio a uno de sorpresa.
—Así es mamá, vendrá con nosotros —
Pasarían un rato por la fiesta de Shampoo y su hija y de ahí, volverían a buscar a esa enfermera.
—¿Doctor Tofu? — Kasumi qué venía de comprar algunos ingredientes de la tienda vio a alguien sentado en la acera de la calle, rápidamente fue hacia el — ¡Doctor Tofu! —
El se encontraba con una botella de licor y a la vista de muchos un total ebrio y no era mentira, estaba totalmente ebrio, volteo a ver a Kasumi.
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Bueno!! Creo que hago capítulos muy cortos, ¿cierto?, trataré de ya no hacerlas así.
LAS COSAS SE PONDRÁN MÁS INTERESANTES!
¡Espero que les haya gustado!! En el próximo capítulo más personas se incluirán en la sucia mentira de la bebé "muerta".
Gracias por sus comentarios que me inspiran a seguir escribiendo!! Los adoro!!
Gracias por leer.
Los leo en el próximo capítulo!!
Que tal ves se suba mañana, estén atentos.
