Hooola mis chicas!
Espero que la semana haya ido bien; de nuevo muchas gracias por vuestra preocupación, sois unos soles; ya he vuelto al trabajo, así que se acabó el estar en casita :(
Bueno, por fin este par de cabezotas ha hablado, y han arreglado las cosas; a partir de ahora, se abre otra etapa en el fic ;)
Espero que os guste el capi; nos leemos abajo ;)
DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de la estimada señora Meyer, yo solo juego con ellos. Personajes que no pertenecen a la saga, cosecha propia. Expecto Forks, lugares y localizaciones reales.
Canción del capítulo: "Who says you can´t go home" de Bon Jovi
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Capítulo 20: Nueva etapa
Desperezándose lentamente, después de un reparador sueño, Edward estiró sus entumecidos músculos, a la vez que bostezaba. Después de echar mano a su móvil, comprobó que apenas eran las ocho y media de la mañana. Estaba cansado, pero los sucecos acaecidos el día anterior bien merecían ese cansancio.
Giró lentamente su cabeza, y sus todavía somnolientos ojos enfocaron la melena castaña y la espalda de su calabacita, que dormía plácidamente. Una sonrisa satisfecha y feliz cruzó su cara, rememorando todo lo que había pasado la noche anterior; las lágrimas de emoción de su novia mientras cantaba, la conversación posterior al concierto...ella entre sus brazos, amándola...
Ni por asomo se podía imaginar que el arranque de la gira iba a suponer la vuelta de Bella a su lado, y debido a eso, no podía estar más feliz. Era un nuevo comienzo para ambos, y esta vez se aseguraría de que nada ni nadie los separase. Tenían mucho que hablar, y decisiones que tomar al regresar a Los Ángeles.
Apoyándose en un codo y girándose hacia su posición, sus ojos escanearon la pálida piel de su espalda, y sus dedos recorrieron con cuidado los trazos del tatuaje que asomaba bajo su melena. Según su novia, era una inscripción en élfico... tendría que empezar a ver las películas de esa saga, para ver de que trataba. Con cuidado, siguió acariciando su espalda, hasta que ella se revolvió, y se giró para abrir los ojos y encararle.
-Buenos días- susurró, con la voz pastosa, y frotándose los ojos.
-Buenos días, calabacita- saludó él de vuelta, besando suavemente sus labios -¿has dormido bien?
-Sí- afirmó ella con la cabeza; Edward sonrió mientras la veía estirarse, y poco a poco despertarse más -por tu sonrisa, deduzco que tú también- rió la castaña.
-Está en lo cierto, señorita Swan- contestó este, acurrucàndose contra ella; Bella suspiró, jugando de manera distraída con uno de sus pendientes -¿tenemos todo el día libre, verdad?
-Hasta el ensayo, sí- respondió -¿dónde quieres ir?; podemos salir con el resto, o perdernos los dos solos- le ofreció.
-¿Tienes muchas compras para hacer?- preguntó ella, conteniendo la sonrisa.
-Bueno...- meditó unos instantes -mi hija me ha dado una lista de cosas de la gatita esa blanca- habló con una pequeña mueca, y ganándose un suave golpe por parte de su chica -¿qué?- se quejó, medio riéndose.
-No te metas con Hello Kitty- le amenazó en bromas -yo también quiero ver esa tienda- admitió, con una pequeña sonrisa.
-Hablando de Amy- Edward tomó aire -hum... sí tu estás de acuerdo, claro está...- el tono serio de su novio la asustó un poco -cuando lleguemos a casa, quiero hablarle de nosotros- dijo, con precaución. Bella procesó lo que quería decir, y una pequeña sonrisa cruzó su cara -no estoy dispuesto a volver a casa y no poder estar contigo.
-¿Estás seguro?- devolvió ella la pregunta -es decir... sabes que la quiero mucho- el cantante sonrió -pero no quiero que al principio, esté incómoda- ese tema, parado durante el lapsus de su noviazgo, seguía preocupando a la castaña.
-Podemos ir poco a poco- le ofreció este, alzándose y de nuevo apoyándose en un codo -salir a cenar, ir de excursión...- enumeró.
-Eso me gustaría, para que se vaya acostumbrando- le dio la razón -así que de momento, nada de dormir en tu casa- le picó ella, tocándole la nariz con un dedo.
-Por eso no pasaría nada- rodó los ojos este -Amy es mayor, y rara vez se levanta por las noches- se quejó, con un lastimoso puchero -pero admito que es mejor ir poco a poco.
-¿Crees que se lo tomará bien?- inquirió ella, mordiéndose el labio inferior, y dejando el tono de broma apartado.
-Ella te adora- le recordó -te aseguro que le caes mil veces mejor que Gianna- apuntó, con una mueca de fastidio, recordando a la modelo -vas a ser alguien importante en su vida.
-Lo sé, y me asusta un poco- Bella se incorporó, tapándose con la sábana y apoyándose en el cabecero -quiero decir, sé que su madre es Tanya, y no pretendo que tu ex mujer... se sienta molesta- se explicó, con torpeza.
-Por eso no tienes que preocuparte- acarició con cuidado su cara; no estaba molesto, y entendía los recelos de su chica.
-Pero también estaré ahí para cuando ella me necesite- Edward sonrió al escucharla.
-Todo eso lo sé, cariño- contestó él -desde el primer momento en que la conociste, te has preocupado por ella- hizo una pequeña pausa -pero no adelantemos acontecimientos; hablaré con ella cuando estemos en casa.
-Está bien- suspiró Bella.
-Segunda cuestión- el cantante imitó su posición, sentándose y rodeando su hombro con el brazo -en cuanto hable con Amy, voy a pedirle a Alice que mande ese famoso comunicado.
-¿En serio?- alzó las cejas ella.
-Ahora que te tengo que vuelta, no vas a huír tan fácilmente de mi- inquirió, con una sonrisa satisfecha -eres la novia de Edward Cullen, así que ya te puedes ir haciendo de nuevo a la idea- bromeó.
-Eso intento- rodó ella los ojos, y después riéndose, al ver la cara de circunstancias de su chico -¿crees que se meterán mucho conmigo, o con nosostros?
-Mientras no te hagan daño, que digan lo que quieran- se encogió de hombros -la prensa rosa no tiene que decirme con quien salir o no- le recordó -antes de que nos peleáramos, tampoco se metieron mucho; Alice sabe tenerlos muy controlados.
-No me hago a la idea de que no vaya a venir a todos los viajes- suspiró -veremos a ver como es la nueva publicista.
-Si ha pasado un escaneo completo por parte de Alice y Jasper, te aseguro que será la mejor- habló el cobrizo -en este tema, Alice es inflexible, y no contrataría a cualquiera.
-A mi apenas me conocía- le refrescó la memoria, con una mueca de obviedad.
-Me refiero al tema de la prensa y publicidad- aclaró este -tú te has convertido es nuestra otra representante oficial.
-Sigue siendo ella- dijo Bella, negando con la cabeza.
-Pero tienes carta blanca para las negociaciones, y aunque Alice tenga que darle el visto bueno al final, se fía de ti.
-¿Con Jane no era así?- sonrió, mordaz.
-Ni me la recuerdes- musitó, hastiado -creo que no sabía ni sumar dos más dos- la joven rió por la cara que puso -por cierto, tampoco estaría mal que echaras un vistazo a mis cuentas bancarias.
-Te recuerdo que las controlo, las de todos vosotros- le dijo -así que técnicamente, también ejerzo de contable.
-Pues ya sabes quien va a llevar la economía doméstica- refutó, satisfecho -yo soy un desastre para esas cosas, cariño.
-Apuesto a que no sabes cuanto dinero tienes en el banco- sondeó la castaña.
-Pues si te soy sincero, no- admitió.
-No tienes que preocuparte... los ceros son interminables- meneó ella la cabeza; Edward rió, para después besar suavemente su mejilla.
Se quedaron unos minutos en silencio, pero la mente de Bella daba vueltas a toda la conversación anterior; ahora sí que se sentía parte de una relación, compartiendo temas serios. Le daba un poco de miedo, pero como ella misma dijo ayer, eran un equipo, para todo.
Una pequeña sonrisa cruzó su cara al recordar la noche anterior; es cierto que al principio estuvo a punto de echarse para atrás, pero la forma en que la trató Edward la dejó estupefacta; la trató con tanto cariño, tranquilizándola... había imaginado muchas veces como sería ese momento, y todavía no podía creérselo.
-Edward...- le llamó, con cautela.
-Dime- contestó este, jugando con su pelo.
-A... ayer- el cobrizo giró la cara, mirándola interesado -¿qué te pareció?- este arrugó el ceño, ya que no entendía la pregunta -quiero decir... hum... yo misma- se explicó, de forma torpe; pero su novio captó por donde iban los tiros. Se sentía tonta, pero tenía que sacar el tema a colación.
-Bella- suspiró -eres preciosa- el sonrojo inundó sus mejillas -tu cuerpo es suave, y blandito- ella agachó la mirada, un poco azorada -me encantó hacer el amor contigo; ¿sabes las veces que había fantaseado con eso?- susurró con voz ronca, y besando su cuello -en serio cariño; no estás gorda, para mi eres una chica normal, y saludable- hizo una pequeña pausa -y si Mike no supo apreciarlo, es que es idiota.
-El amor te hace verlo así- rió ella, nerviosa.
-Puede que sea eso- contestó, muy serio -te amo a tí, Bella Swan, y me daría igual que fueras obesa que una modelo esquelética- la joven se mordió el labio -y lo de ayer se va a repetir con mucha frecuencia- dijo, esbobanzo su sonrisa torcida.
-Pervertido- rió, dándole un golpe en el pecho -supongo que tendré que ir al médico- habló para ella misma, pero este la oyó.
-¿Puedes tomar anticonceptivos orales con tu enfermedad?- interrogó, con verdadera preocupación.
-No lo sé- se encogió de ella de hombros -con Mike siempre era con preservativo- le contó -técnicamente, serían más hormonas que metería a mi cuerpo.
-Por eso lo pregunto- dijo él.
-Supongo que tendría que hacerme análisis, y luego veríamos- habló ahora ella -pero hoy en día hay muchos métodos anticonceptivos; y aunque casi todos son hormonales, dada mi enfermedad, quizá sean más recomendables unos que otros.
-Entonces ya tenemos tarea cuando regresemos a casa- Bella arqueó una ceja -tú misma dijiste que tienes que controlar el tiroídes cada cierto tiempo, así que aprovechas y matas dos pájaros de un tiro.
-¿Vas a venir conmigo?
-Si me dejas, sí- soltó tan tranquilo -aunque no lo parezca, me preocupa que se te descontrole- objetó; eso era algo que Bella ya sabía, ya que siempre le recordaba que se tomara la pastilla.
-Eres demasiado encantador- sonrió ella, divertida.
-Te dije que tenía muchos encantos- alzó las cejas de manera sugestiva, para después besarla.
El gemido de Bella murió en sus labios, y sintió sus fríos dedos jugar con su pendiente y su nuca; le encantaba cuando hacía eso; con un pequeño movimiento fue tumbándola poco a poco, y cuando Bella se quiso dar cuenta, la boca de Edward trazaba un camino de suaves besos, pasando por centro de su pecho y encaminándose hacia su estómago. Pegó un pequeño grito al sentir sus dientes mordiendo con cuidado el hueso de su cadera... pero unos golpes en la puerta hicieron que ambos se congelaran.
-¡Arriba, Eddie!- oyeron a Sam -en tres cuartos de hora salimos; también sintieron como daba golpes en la puerta -¿quieres parar?, vas a echar la puerta abajo- Bella rió, escuchando al bajista.
-Es una marmota- Edward apretó los dientes, ya que el habló ahora fue Emmett.
-¡Ya voy!- gritó el cantante, resoplando, para después mirar a su chica -hora de volver a la realidad.
-Tengo que ir a mi habitación, a ducharme y cambiarme de ropa- le dijo ella, a la vez que este rodaba y quedaba a su lado.
-Y trasladar tu cosas aquí- apuntó él -o las mías a tu habitación- le dio a elegir, con una sonrisa inocente.
-Tú llevas menos trastos- bromeó ella, levantándose y buscando su ropa, desparramada por toda la habitación.
Edward negó divertido con la cabeza, antes de levantarse y empezar a prepararse, dejando que su chica se vistiera y saliera con sigilo, rumbo a su habitación.
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Por suerte para la castaña, no había moros en la costa, y pudo llegar a su habitación sana y salva. Después de una ducha rápida y vestirse, mandó sendos mensajes a Ángela y Rosalie, contándoles que todo estaba bien de nuevo; la rubia estaba en Nueva York, preparando la temporada de desfiles, pero esperaba verla una vez regresaran a Los Ángeles.
Decidió coger ya su abrigo y su bolso para no tener que volver más tarde, pero al abrir la puerta se encontró a su novio, esperándola con una sonrisa y la maleta a sus pies.
-Pensaba que todavía estabas en la ducha- le dijo él, agachándose y tomando su equipaje -¿dónde lo puedo dejar?
-Donde quieras- contestó, riendo -no pensé que lo decías en serio- Edward se acercó a ella, rodeándole la cintura con sus brazos.
-¿Pensabas que ibas a dormir sin mi esta noche?- sondeó este, con una sonrisa sugerente.
-¿Sabes que los chicos te van a notar la alegría?- el cantante frunció el ceño -tienes esa sonrisa en la cara, la sonrisa post orgasmo- este se carcajeó, a la vez que la soltaba.
-Que digan lo que quieran- se encogió de hombros, a la vez que Bella cerraba la puerta de su habitación -¿quieres que salgamos solos?
-¿Lo prefieres?- interrogó ella, a la vez que echaban a andar por el pasillo, rumbo al comedor.
-El plan era ir todos juntos- le explicó él -además, si vamos a hacer compras, necesitaremos la ayuda de Jackie Chan.
-Pobre chico- rodó los ojos ella -desde luego, se está ganando el sueldo; le tenéis frito- Edward rió divertido.
Hablando de los lugares que visitarían, entraron charlando en el comedor; cinco pares de ojos los miraban expectantes y con sonrisas contenidas.
-Buenos días- saludó la castaña, tomando asiento entre Jake y el propio Edward.
-¿No tenéis nada que contarnos?- les preguntó Alice, sonriendo.
-Todo está arreglado- se adelantó a sacarles de dudas el cantante, mirando a su novia con una sonrisa.
-Lo sabía- respondió Jake, sonriendo malicioso.
-Y por cierto- habló ahora Bella -no volveré a dejarte mi portátil- le amenazó de bromas, a la vez que se servía café -eres un cotilla.
-¿Pero era esa, verdad?- siguió preguntando, ignorando la advertencia.
-Siempre me ha gustado mucho esa canción- se encogió ella de hombros -me parece triste, pero a la vez bonita- Emmett y Jasper sonrieron con comprensión.
-No esperaba que fuera esa- habló ahora Sam -no es de nuestras canciones más conocidas.
-Si te soy sincero, yo pensaba que era "Always", o alguna de esas más románticas.
-También me gusta, es preciosa- exclamó la castaña.
-Esa es la canción de Rosalie- tomó ahora la palabra Emmett.
-¿La canción de Rose?- frunció el ceño esta.
-Todas nuestras chicas tienen una, expresamente escritas para ellas- le explicó Sam -la de Emily es "Without love"
-Que bonita- dijo la castaña, para después mirar a Alice.
-"Living in sin"- le reveló, cosa que hizo que esta esbozara una mueca de fastidio.
-Esa me encanta- protestó; las de Emily y su jefa eran baladas de la época más rockera del grupo; la de Rose era más reciente.
-Y tú también tendrás una- Jasper sonrió con malicia.
-¿Yo?- se giró para encarar a su novio -¿es "Lie to me"?- se acordó de la última canción inédita que grabó el grupo, después de su pelea -me encantó.
-Gracias por lo que me toca- contestó Edward, rodeando sus hombros con un brazo -pero no es esa; todavía estamos con los arreglos.
-¿Tú sabes algo?- interrogó a Alice, mirándola.
-Han estado en ello toda la semana de navidades- le informó -pero no me han dejado acercarme al estudio.
-Se te podía escapar algo- medió acusó Emmett, para después girarse a Bella -te aseguro que te vas a sorprender.
-A Eddie le ha explotado la vena romántica- medió rió Sam, ganándose una fulminante mirada por parte del aludido.
-¿No me vas a contar nada?- le pidió al cantante, con una sonrisa.
-Lo sabrás cuando la grabemos- negó este con la cabeza.
-Aguafiestas- protestó, de forma graciosa.
En medio de una divertida charla, teminaron el desayuno y las chicas se adelantaron para bajar a recepción, donde ya estaba el traductor, el equipo de seguridad que iría con ellos y los coches esperando. Mientras los chicos estaban en el ascensor, empezó el interrogatorio.
-¿Se dio bien la noche, verdad?- bromeó Jake, dándole un codazo a Edward.
-Jacob- le previno, llamándole por su nombre completo.
-Tienes una sonrisa idiota en la cara- ahora el que habló fue Emmett -eso solo puede significar una cosa- el cantante recordó unas palabras que su novia dijo ayer, y sonrió con malicia.
-Dile a Rose que conmigo, si hay sexo después de los conciertos- Sam y Jasper se carcajearon, ante la cara de circunstancias del batería.
-Muy gracioso- se quejó, pero enseguida recuperó la compostura -me alegra que hayáis arreglado las cosas- le palmeó el hombro.
-¿Te habló de Riley?- preguntó Jake.
-Sí- suspiró, ante las caras de comprensión de sus compañeros -ahora me cuadran muchas cosas.
-Lo importante es que ahora estáis bien- le dijo Jasper -nunca te había visto tan afectado.
-Y tan insoportable- añadió Sam, mirando a su amigo con una ceja arqueada.
-Admito que he sido un idiota, a veces- suspiró Edward; su carácter en verdad le pasaba mala factura en algunas ocasiones.
-Te perdonamos- habló Emmett, solemne, pero intentando disimular una sonrisa -solo porque tu chica tiene un excelente gusto musical- el resto rió, a la vez que las puertas se abrían. Las chicas ya estaban allí con el traductor, y con Bill, que recibía instrucciones de Alice.
A través de las puertas acristaladas, Edward vio la nube de cámaras y micrófonos que esperaban, apostados detrás de la valla de seguridad; con resignación, se preguntó para sus adentros porque cada vez que salían parecía que estallaba la guerra.
-¿Nos vamos?- giró la cabeza, para enfocar la cara sonriente de su chica, que se había acercado a su lado.
-Claro- la tomó de la mano, siguiendo al resto, que ya iban hacia los coches. En cuanto pisaron la calle, los objetivos giraron hacia ellos. Bella esbozó una sonrisa tensa, y ayudados por dos de los guardaespaldas, consiguieron llegar sanos y salvos al coche. A lo lejos, escuchó como varios periodistas hacían preguntas en un precario inglés, y otras en japonés.
-Misión cumplida- exclamó ella, una vez que el coche se puso a andar -veremos a ver cuanto tarda mi madre en llamarnos- rodó los ojos, a la vez que Edward sonreía.
-Esta vez tardará un poco más- indicó este, encendiendo un cigarrillo, y dándole uno a Emmett, que se había montado con ellos.
-Son doce horas menos- le explicó el batería -bueno...- miró su reloj -puede que estén a punto de irse a la cama.
-Hablaré luego con ellos, vía Skype- exclamó Bella.
-¿A dónde vamos?- le interrogó su novio.
-Según Alice, vamos al barrio de Akasusa- les explicó -allí está uno de los templos más famosos de la ciudad, el Sensoji- les explicó -está rodeado por callejuelas y comercios tradicionales, mercadillos...- enumeró.
-Y después de eso...- Emmett dejó la frase inconclusa.
-Jake y Sam quieren ir a la zona de Akihabara- se encogió ella de hombros -¿qué hay por ahí?- vio como a Emmett se le iluminaban los ojos.
-Es donde están las mejores tiendas de electrónica- le contó Edward -la última vez que vinimos, a ellos tres- miró a su compañero -prácticamente hubo que sacarlos a rastras de la sección de videojuegos.
-Es un paraíso- suspiró Emmett, haciendo reír a la castaña.
-También vamos a ir a las inmediaciones del Palacio Imperial, y al distrito de Ginza- habló de nuevo Bella.
-Esa es la zona comercial- le dijo el batería -y el teatro Kabuki está muy cerca.
-Esperemos que Alice y Jasper no se pierdan en las tiendas de cómics- musitó hastiado Edward -seguro que el dueño todavía los recuerda.
-¿Por ahí estará la famosa tienda de Hello Kitty?- interrogó esta, con una sonrisa -¿llevas la lista?- su novio sacó un trozo de papel, para después tendérselo. Reconoció los trazos infantiles de la letra de Amy. No pedía muchas cosas, pero las explicaciones de la niña, entre paréntesis, eran de lo más graciosas.
-No entiendo porque quiere tres tipos de bolsos, y aparte, una mochila nueva para el colegio- meneó la cabeza Edward, ante la sonrisa de Emmett.
-Quiere una bandolera, un bolso de colgar en el hombro- la castaña recitaba lo que leía, divertida por la situación -y uno de asa pequeña.
-¿Qué diferencia hay?- interrogó, frunciendo el ceño.
-Mira- Bella tomó su bolso -así como yo lo llevo, cruzado en el pecho, es bandolera- el cobrizo asintió -con el asa menos larga, para colgar al hombro- recogió el asa y se lo mostró -y el asa pequeña es para llevar en la mano- terminó de explicar, ante la cara de los dos.
-Vaya con Amy- rió el batería, divertido -empieza pronto; Rose tiene una especie de fetiche con eso de los bolsos- meneó la cabeza -podría hacer una subasta, sacaría un pastón- Edward y Bella rieron, divertidos.
El camino hasta el templo se hizo demasiado corto; todos ellos disfrutaron con los lugares más exóticos y recónditos de la ciudad. Alice y Jasper ejercieron de guías turísticos, ya que conocían las costumbres y la historia de los edificios más emblemáticos.
De la mano de su novio, la castaña disfrutó de ese choque de modernidad y tradición. Se sacaron miles de fotos, y no pudo evitar, desde su teléfono, mandarle una a su madre, vía correo electrónico. La parte divertida llegó cuando llegaron a la zona comercial, y todos se dividieron; mientras Alice y Jasper iban a su tienda de manga favorita, Bella y Edward compraron los regalos de Amy. El cantante dejó que su chica eligiera, era muy gracioso verla ir de un lado para otro, disfrutando como una niña pequeña.
Una vez de vuelta al hotel, para comer y dejar las innumerables compras que todos habían hecho, el grupo entero desfiló rumbo al Tokio Dome, para otra noche de música.
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Una semana después de los conciertos de Yokohama, Hanoi y Manila, el grupo volvió a casa durante una semana para seguir con la grabación del recopilatorio, y grabar un progama que llevaba tiempo firmado.
Después de la divertida grabación del programa para la televisión japonesa, donde el sistema de traducción se estropeaba cada dos por tres, y los chicos se quedaban parados al no poder responder a las preguntas formuladas por el presentador nipón, esperaban que este transcurriera sin mayores percances.
Desde que desembarcaron en los estudios de la ABC, a primera hora de la mañana, los chicos apenas pararon. Era un programa especial para recaudar dinero, a favor de los niños enfermos de fibrosis quística, una de las muchas causas en las que el grupo estaba metido, y no percibían un solo dólar por ella. Bella, asombrada, tuvo la ocasión de conocer y saludar a muchos artistas y caras conocidas de la televisión, ya que los chicos conocían a todo el mundo. Edward la presentaba como su novia, ganándose con ello miradas de todo tipo, fueran de asombro, simpatía o de incredulidad... nunca entendería del todo ese mundillo, y era sorprendente lo cerrado que era.
Jake le presentó a Maggie Roland, famosa solista country, que cantaría a duo una canción del último álbum de los Slave Heart. Alta y pelirroja, esta la saludó con simpatía, charlando de manera amigable con ella y Alice hasta que llegó el turno de grabar la actuación de los chicos. Cuando la cantante fue llamada para prepararse, Bella no pudo evitar preguntarle a su jefa.
-¿Es cierto que Jake y ella salieron un tiempo?- se había rumoreado mucho hace un par de años, pero nunca se confirmó.
-Es cierto- admitió la morena -Jake siempre ha sido muy discreto para esas cosas; y aunque parece que es el soltero eterno del grupo, sí ha tenido sus relaciones.
-¿Y con Rachel Smith... también salió?- aludió a la famosa actriz de televisión.
-También salió con ella un par de veces- le reveló la morena, en voz baja -pero la cosa no llegó a cuajar- se encogió Alice de hombros.
-Vaya- murmuró Bella, asombrada -menudo casanova- bromeó.
-Lo único que sé es que le van las pelirrojas- rió su jefa -mira, ya salen nuestros chicos.
La actuación dio comienzo; los chicos correspondieron a los aplausos y vítores del grupo, y la canción empezó; Edward cantó la primera estrofa, y justo después Maggie apareció en el escenario, arrancando de nuevo los aplausos del público.
Bella y Alice, posicionadas en frente de los chicos y detrás de las cámaras, cantaban la canción en voz baja; compuesta por Edward y Jake, la castaña se preguntaba si ese hogar al que se hacía referencia sería el de la querida abuela de Edward...
"... y no me mirado atrás en
las semillas que he sembrado;
ahorrando centavos, gastando
mucho tiempo en el teléfono.
¿Quién dice que no puedes volver a casa?
Hay un solo lugar donde
me llaman como a uno de los suyos;
solo un chico de pueblo,
nacido cual piedra rodante..."
La actuación terminó, y los chicos y Maggie agradecieron el cariño del público, a la vez que el presentador se acercaba a ellos, para saludarles.
-¡Slave Heart y Maggie Roland!- exclamó, haciendo que el público volviera a chillar y aplaudir -muchas gracias por acompañarnos esta noche.
-No podíamos faltar- contestó Edward, en nombre del grupo y tomando el micrófono.
-Lo que sea por ayudar a todos los niños enfermos- añadió Jasper.
-Ha sido un verdadero placer estar aquí esta noche- tomó ahora la palabra Maggie – y cantar al lado de unos buenos amigos- añadió, mirando a los chicos.
El grupo y la cantante de country respondieron a las escuetas preguntas acerca de la gira y el próximo disco de Maggie y por fin, su aparición finalizó. La grabación se cortó, y los chicos atendieron con amabilidad a los fans allí congregados como público. Por fin, Edward rodeó los hombros de Bella, acercándola a él.
-¿Te ha gustado?- le preguntó, con una pequeña sonrisa.
-Mucho- admitó -es la primera vez que os veo actuar junto a otro cantante- señaló a Maggie con la mirada, que estaba a unos pasos, hablando con Emmett y Jasper -¿hambriento?- cambió esta de tema -es más de mediodía, y llevamos aquí desde las ocho de la mañana.
-Un poco- suspiró -¿te parece bien si te invito a comer, y luego vamos al estudio?
-Estupendo- exclamó ella -¿Amy vendrá, después del colegio?
-Hoy la recogen mis padres, quieren estar con ella- le relató este -mañana hablaré con ella- suspiró, pasándose una mano por el pelo.
-Tranquilo- susurrró ella, besando su mejilla, aunque ella también estaba nerviosa -verás como la cosa va bien -hoy en día los niños son muchos más listos y receptivos.
-Ese es el problema- protestó de forma graciosa, para después despedirse del resto y marcharse de los estudios.
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Casi tres horas después, Bella y Edward entraban en el cuartel general, riendo divertidos. La llevó a comer a una pizzería italiana, y luego dieron un paseo por West Hollywood, con la inestimable compañía de los fotógrafos. Él la llevaba permanentemente abrazada, y por una vez, contestó a las preguntas, diciendo que efectivamente, era su novia.
Bella se mantuvo callada, pero poco a poco se iba encontrando más tranquila en esas situaciones; cuando estaban de gira iban rodeados de escoltas, o siempre iba con algún miembro del grupo; pero hoy no había sido tanto acoso, ni tenían mil cámaras enfocándoles, y el ver a su novio relajado la tranquilizó.
Al llegar, saludaron a los chicos, que estaban cómodamente instalados en el despacho, ocupando los sofás y las sillas.
-¿Dónde está Alice?- le preguntó la castaña a Jasper.
-Está en el salón, hablando un momento con la chica nueva- le explicó.
-¿Ya ha llegado?- inquirió Edward.
-Sí, pero todavía no ha aparecido por aquí- relató Sam, mirando algo en su móvil muy interesado.
Justo en ese momento entraron Alice y la aludida. Era una chica algo más alta que Bella, piel blanca y una larga melena pelirroja. Vestía una minifanda vaquera, una camiseta rosa chillón y unas zapatillas deportivas que llegaban casi a las rodillas, tipo boxeador. Un piercing en la ceja izquierda, y otro justo encima de su labio completaban el atuendo.
Bella la estudió con disimulo, ya que los ojos color miel de esta escaneaban a los chicos, con una ceja alzada.
-Chicos, ella es Reneesme Williams, nuestra nueva publicista- presentó en general Alice. Bella se adelantó para darle dos besos, a la vez que los chicos entonaban un coro de holas.
-Es un placer conocerte, Alice y Aro me han hablado mucho de ti- contestó ella, esbozando una sonrisa simpática.
-Bienvenida al equipo- habló ahora Jasper; Edward, al lado de su calabacita, miraba a su amigo con el ceño fruncido, y una disimulada sonrisa maliciosa apareció en su cara, ya que el guitarrista no dejaba de comerse con los ojos a la recién llegada.
-Rene... ¿qué?- preguntó Jake, todavía estupefacto por tan extraño nombre.
-¿Tienes algún problema con eso, morenito?- respondió la pelirroja, fulminándolo con la mirada y con tono borde. Emmett y Edward contenieron a duras penas la carcajada, pero el cantante se recompuso cuando su chica le dedicó una mirada de advertencia, instándole a que se comportara.
-No, no...- se apresuró a aclarar Jake, rojo como la grana; iba a añadir algo, pero su primo se adelantó.
-Háblanos un poco de ti- Sam tomó la palabra -¿te gusta el rock?
-Nací en San Diego- habló -tengo veinticinco años, y llegué hace tres años a Los Ángeles, buscando trabajo; estudié en Berkeley.
-Impresionante- alabó Jasper.
-Y odio el rock- soltó tan tranquila -nunca había oído hablar de vosotros- terminó de decir, encogiéndose de hombros.
-Vaya...- fue la inteligente respuesta de Edward, que como el resto, se había quedado de piedra.
-¿Y qué tipo de música te gusta?- preguntó Emmett, esbozando una sonrisa amistosa; Bella rió para sus adentros; al igual que le ocurrió a ella, no podía faltar el famoso interrogatorio.
-Black Eyed Pies, David Guetta... música techno, electrónica...- enumero, satisfecha.
-¿David Guetta?- interrogó Jake incrédulo, alzando una ceja; Reneesme lo miró de nuevo, con la mandíbula apretada.
-¿Estás sordo, o tienes algún problema de entendimiento?- Sam, Emmett y Edward apenas podían disimular el ataque de risa que les estaba entrando, viendo a su compañero rojo como un tomate y carraspenado incómodo.
-¿Eres publicista, y no estás al tanto de ellos?- Bella no podía creerlo -ellos suelen salir mucho en las revistas- no pudo evitar preguntar.
-Que me dedique a eso, no significa que en mi tiempo libre devore ese tipo de prensa- habló la pelirroja, con tono simpático -además, es mi primer trabajo como publicista; ahora tendré que estar al tanto- los chicos rieron, dándole la razón.
-Jasper y yo te enseñaremos el estudio, y luego Bella y yo te pondremos al corriente- la chica los siguió, saliendo los tres del despacho.
Ni siquiera Bella pudo evitar reírse, ya que Sam, Emmett y su novio estallaron en carcajadas, viendo la cara de circunstancias del pobre Jake.
-Tío, tienes un serio problema; te veo yendo a festivales de música pastillera- le palmeó el hombro el batería, ganándose una mueca de enfado por parte del guitarrista.
-Ya lo creo- musitó Bella, apoyándose en su chico -creo que nos vamos a divertir mucho- le susurró, con una sonrisa cómplice.
-Será interesante- admitió el cobrizo, besando el tope de su cabeza.
Gracias mis chicas, por acompañarme de nuevo en esta divertida aventura; a las que presionáis el botón de alertas y favoritos, a las lectoras silenciosas... a las que dejáis vuestras impresiones y opiniones:
Beluchiss; Ame D´Cullen-Pattinson; Shibubi; Heather Doll; Larosaderosas; Ludgardita; Schatzie0713; NaChika Cullen; NereCullen73; Mariie Emma Cullen PotteR; Una lectora de 40; Ela fordyce; MartichSwan; Angel Dark1313; Cherryland; Paolastef; Eve Runner; Jupy; Aliena Cullen; May Cullen; Kriss21; Isabella Anna Cullen; Saraes; Sofy Vicky; Suiza-love; V; SalyLuna; Denisse-Pattinson-Cullen; Cullen Vigo; Cintia Black; Mentxu Masen Cullen; Miluxkitas08; Diana Prenze; Caniqui; Vivis Weasley; Elizabeth mansen; Deathxrevenge; Patymdn; Ninna Riva; Yasmin-cullen; Milhoja; Chusrobissocute; Mariapotter2002; Marianixcr; Marie Sellory; Crismery; Jorgi; Alisaness Cullen; Lady Andy Pao; Caro508; Lo-farfan; Sookie-ann; Anamart05; SabiaAtenea; Kate Cullen Swan; Yolabertay; Crematlv19; Ericastelo; Paoola Cullen; Ayram Shields Masen; Pam Malfoy Black; Sheila Marie Cullen; WiPho; A Cullen; Deandramari; Zeelmii Black Cullen Withlock; Cath Robsteniana; VanerK; Antomirok; Freckles03; 87kris-cullen; Alejandra; Bars-9; Keimasen86; Oliviitha; Estelaa; Anne P; Yeya Cullen; Angie Masen; Gretchen CullenMasen; Nairelena; Sofía Lamadrid; Lorincullen; BeccaTauro; CaroCullenSwan; ABella Cullen; Heart of Melon; LuluuPattinson; Kattzz; Madaswan; VictoriamarieHale; Laura Katherine; FlorSangrante; Andycullen07; RAKL Gt; Denissevel; Emotica G W; Suzette-cullen; FungysCullen13; Enichepi; Jimine; Fran Ktrin Black; Javii-Firsst; Milisil; Etzelita; Silves; J- Mont; Mapi Hale; Tata XOXO; Liziie Cullen; Annyberriom; EdwardKaname; Heart of winter; Beakis; Flopi; Krol-de-Patzz; Juliana ICM; Maki Salvatore; Francisca-Cullen; Ppuzlita; Karla Masen´Cullen; Jeinmy; Esme Mary Cullen; Cristal82; Mamichuela; Ximena del Caos; Alexandracast; LydiazsCarlton; FresCullen; Prigspe; BellaCullenPR; ChicaDeCullen; Berta; Ini narvel; SaraArwenCullen; Ashley Reid; Brithany-schimilisky-3; San; YuliBar; Belly; Nerive; Masilobe; DaniiHale; Konnyxa; Lunaweasleycullen14; Barbybells; Bellaliz; Ine Flores M; Liziie Cullen; Vale-potter; Luciana; Karito CullenMasen; Bebuchis; Javiitaah Hale D´Cullen; Cathaysa; Nessie-Araujo; BkPattz; Musa77; Reneesme1510; Kell Masen; Gise; Pattz Love; Didi-quezada; Idta; MonseCullen; Casbabyswan; Chuvi1487; Marie-peggy-hale; Dreams Hunter; SaraMCullen; Bea; VictoriaMasenCullenVulturi; Maya Cullen Masen; Isabella-vulturi123; Sully YM; Ashlee bravo 199981; franiii-p; Angy Mase Cullen; StarligthBlue26; jaZzDward; Manym; Tattys; Inma Matrn; Karina Masen; Andrea Campos; BellyBG; Torposoplo12; BrithanyDiego; Marce Masen; Janit; Ariiez Cullen-Masen; Tatahasi; Jazu; MicaCP; Clau Vale; Ysliomir; Beautiful Sound´s; Clarissa; Luzdeluna2012; Gisela; Bella-maru; AdriLopez; Kimjim; Mar; Libertad; NBellaCullen; Makenna1069; Carmen cullen- i love fic; Jazzy Cullen Patinsson; Marcela; Alexa Malfoy; SharinPattinson; Akatsuki84; ClariceCullen; MariellaWalford; Ruthypotter; Alejadra Cullen; Charlotte Masen Cullen; Jessica; ReneesmeCC; RebeBellDom; Loore-5; Afrokd; Nonsense975; Tepha; LeslieeMariia; JourlnRodriguez; Doryycullen; Danicosmos; Silvers Astoria Malfoy; Mónica Rodriguez; Cullen Swan; LexieMadrid; LiziDpat...
Ana2, Heather, Noe, Ana1, Vale, Alexa, Ame, Eri, Anndie, mis dos paisanicas Marta y Nere... gracias perpetúas por vuestros consejos, risas, ánimos, charlas, opiniones, amistad... se os quiere, de verdad.
Cristina, Sara... os adoro, y lo sabéis.
A los reviews anónimos, miles de gracias también. Animaros y dejadme vuestros correos, para poder contestaros y saludaros.
Un besazo enorme, y nos vemos la próxima semana ;)
