Destinados

DESTINADOS: PRIMER BESO


Los personajes de Inuyasha pertenecen a Rumiko Takahashi


Tokyo, 2020.

Instituto Shiwa

Luego de un pésimo día de escuela, se encuentra Rin Tanaka sentada en la parada de autobús tratando de mantener las lágrimas a raya y no descargar los sentimientos de tener un corazón roto en la calle. Había sido un pésimo día, su confesión de amor no resultó como ella había planificado.

Dejándose llevar por los chismes de Yura Sakasagami, Sara Asano y Kagura Hoshiba le había escrito una ferviente carta de amor al hijo primogénito de Inuno Taisho, Sesshomaru, donde le confesaba que desde su el otoño de su primer año de secundaria se encuentra perdidamente enamorada de él además de tomarse el atrevimiento de pedirle una cita en el nuevo cine 4D en el centro de Tokyo.

Rin había despertado muy temprano esa mañana, preparado un pequeño bento de desayuno que contenía una taza de arroz moldeada en forma de corazón con pequeños recortes de alga nori en estrellas, tortilla de huevo redonda con la palabra love en salsa de tomate y salchichas en forma de pulpitos. Como postre, había dejado hechos unos bombones de chocolate amargo con relleno de mermelada de fresa, sus ilusiones estaban por la estratosfera en ese momento pues de solo pensar en el amor correspondido de Sesshomaru sus mejillas enrojecían.

El sobre donde había escrito su carta estaba perfumado con aroma de rosas y guardado en un lindo sobre con stickers de ositos cariñositos, envolviendo todo en una pañoleta de cuadros roja y con su confesión en mano, esperó pacientemente en la puerta de la institución a que el chófer de los hermanos Taisho les dejara pero los minutos pasaban rápidamente y los alumnos regulares llenaban el espacio donde la castaña esperaba. A menos de un cuarto para las siete de la mañana, Rin ingresó a la institución cuando un destello plateado le llamó la atención.

Sesshomaru caminaba en dirección al portón, seguido de su pequeño y leal compañero, Jaken, quien había corrido para alcanzarlo hace unas cuantas calles abajo, mientras el peliplata iba impoluto y perfumado con su uniforme negro a la institución, Rin se interpuso en su camino con las piernas un poco temblorosas y pálida como la cera de las velas.

—Yo… yo…

La mirada fija y gélida de Sesshomaru hacía que Rin se volviera mucho más nerviosa, ella bajó la mirada y extendió su carta al joven de rostro estoico.

—¡Me gustas, Sesshomaru! Por favor, toma mi carta

El murmullo de los estudiantes rezagados empezó a formarse a su alrededor, ella solo miraba a sus zapatos enlodados levemente y los negros patente de Sesshomaru, después de escuchar un bufido estos desaparecieron de su vista, logrando que levantara la cabeza y viera que el joven se alejaba.

Sus nervios aumentaron muchísimo más, ella seguía con su carta en mano y podía escuchar las risas ajenas de los otros estudiantes.

—Eh.. Sesshomar-…

—No estoy interesado en esas tonterías. —dijo él, frenando el intento de Rin de ir tras él.

Rin se quedó ahí, viendo como él se alejaba cada vez más a la entrada del instituto y escuchó como se reían y cuchicheaban mientras los otros estudiantes pasaban a su lado, sus mejillas estaban rojas por la humillación y sus ojos cafés estaban inundados de lágrimas pero no podía faltar a sus clases.

Con su corazón latiendo dolorosamente en su pecho, siguió el camino que sus otros compañeros hasta entrar al instituto, se cambió los zapatos aún escuchando zumbido de conversaciones de otros donde ella y su rechazo era el tema, sin embargo, al pasar por el casillero de Sesshomaru, le dejó la cesta con una pequeña nota con la frase perdón y luego en el primer bote de basura, rompió la carta e hizo bolas con los trozos.

El día pasó terriblemente lento, no prestó atención a ninguna clase y para colmo había sido el blanco de todas las preguntas de los profesores, respondía vagamente o simplemente no lo hacía diciendo que no conocía la respuesta. Al finalizar la clase de Biología, Rin seguía mirando por la ventana tratando de no echarse a llorar cuando la voz de Kagome y Sango llegó a sus oídos.

Ellas eran de un par de años mayores que Rin, pero estaban juntas en el club de defensa femenina así que rápidamente hicieron buena miga.

—Oh por Kami —dijo Kagome, acercándose a Rin y sentándose frente a ella.

—Hemos escuchado rumores toda la mañana de que te le confesaste a Sesshomaru frente a todo el mundo.

—¡Por amor a todo lo bueno, Sango! —chilló Kagome— No puedes llegar de buenas a primeras y decirle eso, ¡Rin está muy afectada!

La pequeña disputa entre las amigas fue lo suficiente para que Rin, recogiera sus pocas cosas y se levantara de su asiento.

—No me siento bien, creo que pediré permiso al profesor Zhou para retirarme a la enfermería e irme a casa.

—Rin…

Las jóvenes no pudieron detenerla, su paso acelerado a la enfermería le salvó de un momento incómodo donde revivir los vergonzosos hechos de la mañana no le parecía muy agradable. La señorita Midoriko levantó un informe médico que le daba a Rin la constancia que ella necesitaba para marcharse de la escuela, guardaba suficiente cambio para ir a una tienda de 24 horas y comprar unos tres litros de helado de crema con galletas para pasar escuchando toda la tarde canciones tristes de IU, tratando de olvidar el asunto con Sesshomaru.

Pero ya había pasado unos cuarenta minutos y el autobús que le dejaba a unas cuadras de su casa está retrasado alargando el sufrimiento de la castaña, jugaba con el dobladillo de su falda y movía sus zapatos sin rozar el piso mientras seguía esperando.

—Rin.

La castaña levanta la mirada para encontrarse al hermano menor de Sango, Kohaku, ella le sonríe un poco triste y cuando observa bien el brazo de su amigo, corre hasta donde él se encuentra para revisar que no esté herido

—¡Por Kami, Kohaku! —dice Rin— ¿qué te ha pasado, estás bien?

El moreno sonríe por la preocupación de la chica, rasca un poco su frente y alborota su cabello antes de que un destello plateado les llamara la atención a ambos.

Sesshomaru Taisho está frente a ellos, Rin cruza mirada con él por unos segundos y luego baja su cabeza, avergonzada, Kohaku ya sabe de los chismorreos de que su amiga se le había confesado por lo que se coloca frente de la castaña, evitando que el mayor no pueda verle.

—Quítate. —espeta Sesshomaru.

—No me voy a mover.

Rin observa como aprieta el mango de la pequeña cesta que ella había decorado y un sonrojo se va esparciendo poco a poco por sus mejillas, la tensión entre los dos chicos se está haciendo palpable en creces y trata de intervenir pero el yeso de Kohaku le impide pasar.

Los orbes dorados de Sesshomaru brillan con intensidad ante el intento de virilidad del mocoso, viendo entonces que el niño no piensa dar su brazo a torcer, dirige su mirada a Rin.

—Sígueme.

La castaña iba a dar un paso cuando la mano buena de Kohaku le sostiene por el brazo, impidiendo el paso.

—Déjate de tonterías, Sesshomaru —brama Kohaku— Rin no va a ningún lado contigo, gracias a tu rechazo ella es el hazmerreír del instituto.

Ella se suelta con brusquedad del agarre del moreno, siendo el momento oportuno para que el autobús llegue, algunos pasajeros bajan del transporte y el chofer deja la puerta abierta por si alguno de los jóvenes va a tomar la ruta.

Rin mira molesta a su amigo, incluso, sus ojos se tornan cristalinos debido a la rabia.

—No tienes derecho a decir esas cosas, Kohaku. —dice ella.

—Rin…

—¿Acaso no te importan mis sentimientos? —pregunta, respirando un poco acelerado— si decido irme con Sesshomaru es mi decisión

—Pero Rin… él te rechazó ¡frente a todo el instituto!

Ella sonríe tristemente

—En el corazón no se manda, Kohaku.

—Rin…

Ella, toma su bolso en el asiento de la parada y camina con la cabeza gacha donde se encuentra Sesshomaru observando la escena.

—Perderás el autobús, Kohaku —ella le abraza— y ten cuidado con ese brazo

Sin esperar ninguna respuesta de ambos jóvenes, Rin camina a paso firme, tal vez una caminata hasta su casa le hará pensar bien las cosas acerca su confesión y trazar planes de cómo ir al instituto sin toparse con Sesshomaru o Inuyasha, ¡incluso va a salirse del club de carpintería porque Jaken está ahí!

Sus pensamientos le mantienen tan concentrada que cuando le toman del brazo, ella se asusta completamente y al voltear se encuentra con la mirada de Sesshomaru, su tacto es cálido pero de solo recordar su frío rechazo, se suelta de ese agarre y sigue caminando hasta él pronuncia su nombre.

—Rin.

Trata de hacerse la que no es con ella el asunto y sigue su camino, hasta que escucha su voz un poco más fuerte

—Detente ahora mismo.

Con las lágrimas a punto de salir de sus orbes, ella se detiene mientras escucha los pasos del muchacho acercarse y poco a poco reúne el valor para plantársele en la cara, pero a pesar de que el rostro de Sesshomaru es estoico, sus orbes son brillantes, sin embargo, eso no detiene a Rin enfrentarse a él.

—Creo que ya tuvimos suficiente por hoy, senpai —empieza ella— lo que hice hoy fue un error, lamento muchísimo si te incomodé o algo por el estilo, a partir de este día no me volverás a verte. Trataré de ser un fantasma

—¿Un fantasma?

Ella asiente.

—Yo me desharé de esto —ella señala la cesta y hace el ademán de tomarla de las manos de Sesshomaru, cuando él la suelta y toma las mejillas de ella— ¿q-qué…?

—No te vas a apartar de mí.

Rin siente el cálido respiro de Sesshomaru en su rostro antes de besarla, sus labios un poco fríos tocan los suyos y lentamente se mueven, ella sigue un poco pasmada y sorprendida, no ha cerrado sus ojos puesto que su cerebro piensa que es una alucinación, pero el suave roce del pulgar del mayor en su mejilla le hace pisar la realidad.

Sus labios se abren un poco y pasa sus brazos por el cuello del muchacho, acercándose un poco más, el beso es suave, tierno y cálido, lo que permite tener un ambiente de rosa pastel alrededor de la pareja, es entonces cuando Rin cierra los ojos y se permite entregarse a su adolorido corazón, dejándole crear sentimientos por Sesshomaru sin ningún límite.

Ellos no lo saben, pero sus almas están destinadas a estar juntas.


VUELVO CON ESTE MARAVILLOSO Y BESUQUEADOR RETO DE 5 FICS CON MI SESSHRIN *O*

Espero que les guste este pequeño fic, este reto pertenece a nuestro maravilloso foro SÍENTATE de Inuyasha, ¡pasen a unirse a nuestro barco!

Dejenme saber sus opiniones con lindos review que me inspiran a seguir escribiendo

¡Nos leemos en los otros 4 fics que faltan!

UN BESO