El Ciervo Revive
By Gendry Baratheon
Gendry Baratheon... aun no me lo creo, todo fue tan repentino. Desde que llegue al Norte, habia servido como herrero y legionario. Pero, el hermano de Arya... digo, el Emperador me ordeno que asistiera con el maestre, para que aprendiera a leer. Alegando que era un requisito para estar en la Legion.
Eso tenia sentido, pero, ¿conocimientos de geografia, economia, administracion y, en lo que aun se me daba fatal, cortesia nobilaria? ¿Eso de que me iba a servir? Pero no me importaba, haria todo eso y mas, si con eso recibo mi paga y puedo romper algunos craneos... y claro, puedo estar serca de Arya.
¡Mierda! No puedo sacarla de mi cabeza, las practicas de combate, las carreras a caballo, su risa alegre,... sus besos y caricias. Sabia que si el Emperador se enteraba de esto me azotarian arrancarme la carne de la espalda, pero ¡al demonio! Yo la amo.
Y es precisamente la razon por la que estoy aqui, a su lado en una flota a punto de desembarcar en la Tierra de las Tormentas.
Flashback
Jon: "Gendry, bienvenido. Por favor, sientate"
Y lo hice, jodido infierno, el Emperador era casi una cabeza mas pequeño que yo y aun asi resultaba intimidante.
Jon: "Ire al grano, se que tu y mi hermana son muy cercanos... y ambos sabemos que una princesa no puede casarse con un bastardo"
Cuando iba a decirle que podia meterse esa ley por donde le quepa, el me hizo una seña.
Jon: "Pero, en este caso, creo podemos solucionarlo de la siguiente manera"
Dijo y puso una armadura con cuernos y un martillo de guerra sobre la mesa, los reconoci bien, yo los forje.
Jon: "La Tierra de las Tormentas esta en el caos, necesitan liderazgo, necesitan la sangre Baratheon"
Fin Flashback
Traduccion; toma esta armadura, comanda parte de mi ejercito, toma un reino completo y dejare que tu Arya puedan casarse y follar cuanto quieran... para mi esta bien.
El desembarco fue sin problemas, estabamos al noreste de Pazo Pajar, el castillo mas cercano a nuestra posicion. Asi que partimos hacia al sur, directo a Bastion de Tormentas.
Seria dentro de relativamente poco que encontrariamos con nuestro primer obstáculo; una fuerza combinada de las casas Buckler, Errol y Penrose nos cortaba el paso, hasta que los machacamos como si fueran nimiedades.
Cuando atrapamos a los señores, ellos me veian anonadados, aun sin el casco, el parecido era innegable.
Pero no era tiempo de tonterias, no se suponia que los señores estuvieran tan unidos. Lord Errol revelo que Stannis Baratheon habia tomado Bastion de Tormentas y se habia encerrado, no sin antes haber conseguido la lealtad de toda la Tierra de las Tormentas.
Arya y yo nos miramos, y nos sonreimos el uno al otro; ¡esto no iba a ser tan aburrido como pensamos!
Seguimos nuestra marcha, destrozando a todo ejercito que se nos interpusiera, ¡maldita sea! Arya se veia tan malditamente preciosa mientras llenaba a estos peleles de agujeros.
En poco tiempo llegamos a Bastion de Tormentas, solo para ver que ya habia un pequeño contingente, y si mis lecciones valieron de algo, esa era la casa Tarth. Quien los comandaba era una mujer de gran estatura con una armadura completa.
Su nombre era sir Brienne de Tarth, ex guardia arcoiris del rey Renly Baratheon. Tras unas presentaciones, ella expreso que tenia una venganza personal contra Stannis. Y no tenia que ver a Arya para saber que le agradaba esta mujer.
Pero, lo facil se habia terminado. Ahora solo nos quedaba montar un asedio para forzar a Stannis a rendirse... eso no seria facil, este hombre ya habia casi muerto de inanicion para mantener este lugar. Tenia que haber otra manera...
Pero no tuve que pensarlo mucho, Stannis envio un mensajero para discutir los terminos de, gracias a los dioses, un duelo por el señorio de Bastion de Tormentas. Aparentemente, juzgue mal al "rey" Stannis, la experiencia anterior debio ser tan traumatica que no quiso repetirla.
Mi tio Stannis se veia demacrado, tenia el aspecto de un hombre derrotado y sin motivacion para vivir. ¿Que cosa pesaba tanto en su alma?... hubiera sido feliz si nunca lo hubiera visto.
En lo alto de la muralla, habia una pira con una niña atada en ella, y una mujer vestida de rojo sangre ¡le prendio fuego!, dioses, los gritos de la niña, solo eran superados por lo de esa loca:
Melissandre: "EL ULTIMO SACRIFICIO, E AQUI EL PODER DEL SEÑOR DE LA LUZ, ¡VIVA AZOR AHAI, EL PRINCIPE QUE FUE PROMETIDO!"
Cuando vi la cara de mi tio, lo entendi; la ira me lleno, podia sentir el fuego incontrolable queriendo quemar a ese, ¡ese monstruo!
Gendry: "¡Mataste a tu propia hija!"
Rugi mientras apretaba mi martillo tan fuerte que oia la madera crujir.
Stannis: "Era necesario"
¡Eso fue todo! No le di tiempo de prepararse, le di un martillazo tan fuerte, que rompi su escudo y oi su brazo quebrase. El grito, pero eso no disminuyo mi sed de sangre.
Esquivo mis siguientes golpes, con uno de sus brazos inutiles, solo podia correr y atacar. Correr, este animal no merecia correr, meti mi martillo entre sus piernas, y tire de una de ellas haciendolo caer.
¿Reventarle la cabeza? ¡Eso seria muy rapido! ¡No!, con dos martillazos quebre de tal forma sus rodillas, que le ampute ambas piernas, ¡oh si! ¡grita, quiero oirte sufrir!. Luego, con un reverso, hice que tirara y me deshice de mi martillo.
Me subi, encima de el y le propine puñetazo tras puñetazo a la cara, una y otra y otra y otra y ¡OTRA VEZ!
Entonces, senti que alguien me tomaba de la muñeca de mi puño ensangrentado. Era Brienne, con solo mirarle a los ojos, le entendi.
Me levante de la masa sanguinolenta e irreconocible que antes era Stannis Baratheon, ¡JA! No se ve tan monstruoso como lo es por dentro. Brienne saco una espada de acero valyrio y sentencio:
Brienne: "Yo, Brienne de Tarth, en nombre del difunto rey Renly Baratheon, te condeno a morir"
Y con una rapida estocada, su miserable vida llego a su fin. Bastion de Tormentas y la Tierra de las Tormentas eran mias.
Vi a mi alrededor, entre los ejercitos que vencimos y los que habian dentro de la fortaleza, debian estar casi todos los señores de mis tierras. ¿Que pensarian despues de verme brutalizar a este animal, y ahora verme de pie con mis manos ensangrentadas? No tarde mucho en saberlo:
"¡El Ciervo Coronado Vive!" "El Verdadero Hijo de Robert!"
"¡Nuestra es la Furia!" "¡Nuestra es la Furia!" "¡Nuestra es la Furia!"
El ser aclamado... era algo nuevo para mi, no pude evitar sentirme avergonzado. A todo esto, Arya aparecio desde dentro del castillo, y arrastraba a una persona vestida de rojo, por el tobillo. Era la bruja roja, y al parecer, la habian usado como alfiletero.
Envie un cuervo a Winter City, lo antes posible. Y procedi en llevar a los señores que aun no juraban a mi, de rodillas, e implantar la norma Imperial. Algunos señores querian que yo reclamase la corona de mi padre, pero me negue, yo era un hombre de palabra.
Esa noche, Arya y yo compartimos la cama, esta vez sin sentirme inquieto. Arya se rio por eso:
Arya: "¿Sabes que si Jon se hubiera negado, yo te hubiera arrastrado a un barco directo a Essos, y no hubieramos regresado hasta que el se disculpara?"
Dijo, dandome a entender que ni el Emperador tenia voz en todas las decisiones que toma la "Loba de Invernalia"... es mas, él lo sabia... ... ¡hijo de perra!.
