•ACLARACIONES•

–¿Que onda?– : personaje hablando.

Tengo sueño : pensamientos.

«Atende desgraciado!» : llamadas y/o comunicaciones.

[Ponte a entrenar] : ser sellado en un Sacred Gear.

{Estudia y serás menos tonto} : ser sellado en un objeto.

⟨Boost⟩ : técnica/ataques.

(G-lou) : notas del autor.

•INICIA EL CAP•

Se suponía que iba a ser un día tranquilo y de rutina.

–¿¡Como que no encuentran a mi hijo en ningún lugar del edificio!?

Lo único que había cambiado era la cita que tenían con la directora de la escuela pero debía ser un día tranquilo.

–L-lo siento Hyodou-san pero no hay señales de su hijo por el edificio, hasta revisamos la azotea que normalmente esta cerrada.

Hyodou Gorou estaba furioso mientras zarandeaba al conserje de la escuela que no había podido encontrar a su hijo que ya llevaba una hora y media sin aparecer.

–Voy a llamar a la policía.

Gorou soltó al pobre conserje y rápidamente saco su celular, lo desbloqueo y se quedo sorprendido.

–Esta en casa...

Hyodou Miki se apresuro hacia su esposo, le saco el celular de la mano y vio como en este había un mensaje de su hijo que decía "Estoy en casa"

–Ise...

Gorou retrocedió unos pasos ante el tono de su mujer. Su hijo estaba en peligro inminente.

–¡A casa!

Miki no dio tiempo a nada y rápidamente fue hacia el auto con paso decidido y una mirada aterradora a la vista de Gorou. El patriarca de la familia Hyodou miro nerviosamente al conserje que aun estaba ahí y suspiro.

–Lamento los problemas causados.

Fue lo único que dijo para luego correr hacia el estacionamiento para alcanzar a su esposa que estaba dispuesta a medio matar a su hijo.

Tienes mucho que explicar... si sobrevives.

Fue su ultimo pensamiento mientras corría hacia su esposa furiosa.

–Ahora si que estoy muerto...

Murmuro mientras miraba el techo de su casa. Había llegado hace unos minutos, lo primero y único que hizo fue ir al sillón, quitarse los zapatos y mandar el mensaje que lo sentenciara a un enorme castigo.

Estaba hecho un desastre. Tenia sangre seca en el costado izquierdo de su cabeza, seguramente por un corte que se hizo cuando inicio la batalla contra Sasha, sus piernas ya se estaban poniendo rojos cuando llego a su casa y su espalda dolía a montones, ni hablar de su resistencia física, mental y emocional.

Había tardado 40 minutos en llegar a su casa de lo lento que iba con sus lesiones y dolores. No quería que sus padres lo vieran así pero en el camino decidió decir la verdad de todo. Su experiencia en su primer encuentro sobrenatural le abrió los ojos. La pudo palmar, literalmente podía haber muerto ese día. Se puso a pensar en lo que haría cuando se recupero de su quiebre emocional ¿Qué haría desde ahora? ¿Volver hacer el tonto e ignorar todo? Obviamente no. Hoy casi muere por ignorar todo y no lo volvería hacer. Decidió decir la verdad a sus padres, ellos necesitaban saberlo para que salgan de ese lugar que supuestamente estaba gobernado por demonios e irse a un lugar fuera de peligro para que él se haga mas fuerte.

–Si primero no se vuelven locos al verme así...

Una leve risa se le escapo pero rápidamente la borro al sentir presión en su pecho.

[Toda tu caja torácica esta en mucha tensión, te recomiendo que te quedes lo mas quieto posible]

La voz de Ddraig vino a su cabeza con un leve dolor pero lo ignoro ya que el dolor era nada comparado con el resto de su cuerpo.

–¿Qué hago si entran en pánico o se desmayan? No estoy en condición para moverlos si sucede eso.

[Ni idea. Esta es mi primera vez haciendo esto con alguien mas que no sea un portador]

Las sinceras palabras del dragón no le ayudaron en nada pero valoraba que no le mienta nuevamente.

–Me quedo mas tranquilo...

Dijo mientras se recostaba lentamente en el sillón. Sus padres ya estarán en camino, solo tocaba esperar y ver que sucedía.

{Lo hiciste bien para ser tu primer encuentro sobrenatural}

La voz de la mujer resonó en su mente con un tono tranquilo.

–Lo hice todo como pude... fue instintivo.

Se hubiera reído de sus palabras si no fuera por los dolores que provocaría esa acción. Al parecer entendió la broma porque la mujer soltó una leve risa.

{Mi nombre es Elsha, antigua portadora del Boosted Gear}

La repentina presentación de la ahora Elsha lo sorprendió pero igualmente respondió.

–Un gusto Elsha-senpai. Soy Hyodou Issei, actual portador de la Boosted Gear... aunque eso ya lo sabias.

Se presento sin hacer mucho escandalo ya que no estaba como para hacerlo normalmente.

{Senpai... Hmph, no es necesario esos honoríficos para nosotros que no los necesitamos, solo llámame Elsha como haces con Ddraig}

Asintió lentamente ante el pedido de la mujer, a él también ya le ha estado dando pereza hablar con honoríficos y eso que antes los usaba todo el tiempo pero ahora como que el respeto se le estaba yendo de las manos...

{El niño esta rebelde. Mejor así y que nadie le tome por tonto}

La voz del hombre hizo presencia en su mente. Espera no volverse loco con toda las voces que hay en su mente.

{Te acostumbras. Por cierto, Mi nombre es Belzard antiguo portador y bla bla bla...}

Se presento el ahora Belzard con tono despreocupado. Era bueno ya tener un nombre para las voces, lo único que les faltaría era ver sus apariencias.

[Eso ya depende de ti. Cuando tengamos tiempo te enseñare a mandar tu mente al espacio de la Sacred Gear]

Simplemente asintió a las palabras del dragón. Sus ojos querían cerrarse, el sueño se estaba apoderando de el luego de que toda esa emoción y adrenalina dejaran su cuerpo. ¿Podría cerras sus ojos unos momentos sin dormirse?

–Hyodou Issei!

El grito hizo que abriera sus ojos de golpe.

[Y eso responde a la pregunta...]

Ignoro el comentario del dragón para tratar de acomodarse en el sillón. Escucho como la puerta se abría rápidamente y los pasos que se dirigian a las escaleras, seguro creyeron que estaría en su habitación.

–Estoy en la sala!

Grito sin muchas ganas pero ya lo había decidido.

Los pasos resonaron nuevamente pero esta vez se acercaban a el. Por la puerta de la entrada entro su madre hecha una furia pero rápidamente se detuvo al verlo...

–¡Ise!

Grito horrorizada y alterada al ver su apariencia. ¿Quién no se alteraría al ver a su hijo con sangre seca en su rostro, sus piernas rojas y ropa dañada?

–¿¡Que te sucedió!? ¿¡Quien te hizo esto!? Háblame hijo!

Pregunto rápidamente mientras se arrodillaba ante el sin tocarlo por el temor de lastimarlo mas.

–¿¡Que sucede!?

Su padre entro alterado a la sala y se quedo en un shock al verlo en ese estado.

–Se que se ve mal... pero se siente peor de lo que se ve.

Comento para intentar calmar el ambiente pero su voz saco de su estupor a su padre que rápidamente se acerco a el para levantarlo en sus brazos, el movimiento hizo que su cuerpo gritara de dolor pero el se quedo callado.

–¡Hay que llevarlo al hospital! Ve a encender el auto, Miki!

Grito su padre mientras lo llevaba rápidamente hacia la puerta. Su madre también reacciono y corrió rápidamente.

Esto es malo...

...

...

...

Estaba muy alterado y asustado. Habían venido todo el camino pensando en como castigarían a su hijo por haberse ido del colegio sin avisar a nadie. Su esposa era la que estaba mas enojada, primero la directora queriendo mandar a su hijo a un psicólogo y ahora su hijo hace de las suyas yéndose solo de la escuela.

Su esposa había bajado del auto ni bien estaciono en el garaje, ella corrió rápidamente hacia la entrada de la casa mientras que él apagaba el auto y lo aseguraba. Camino hacia la entrada cuando cerro todo pero a mitad de camino escucho los gritos aterrados de su esposa, eso le hizo que corra hacia la casa, fue hacia la fuente del griterío, entro a la sala y luego vio fue a su esposa arrodillada frente al sillón, en el sillón estaba su hijo con sangre en su rostro, ropas rasgadas y sus piernas rojas.

Se había quedado parado en un shock por ver a su hijo así. Lo primero que se le vino a la mente fue ¿¡Quién le haría eso a su hijo!? ¿¡Quien le haría eso a un niño!?

Su hijo comento algo que le hizo salir de su shock, sacudió su cabeza para eliminar cualquier pensamiento que lo distraiga de lo que debía hacer. Rápidamente fue hacia su hijo, lo levanto en su brazos, noto que pesaba mas de lo normal, pero no le importo y grito que lo llevaría a un hospital, apuro a su esposa para que reaccione y que vaya abriendo las puertas para poder ir directamente al auto.

Su paso se detuvo repentinamente cuando estaba por cruzar la puerta de la sala, el peso de su hijo había aumentado repentinamente y casi lo suelta por el repentino peso. Iba a preguntarse que había sucedido pero escucho el grito de sorpresa de su esposa y leve carraspeo de su hijo. Bajo la mirada hacia su hijo y con sorpresa vio como el brazo izquierdo de este estaba rojo, no, estaba rodeado de un guantelete rojo, parecía de metal, tenia picos dorados y dos gemas esmeraldas que brillaban.

¿¡Que demonios!?

...

...

...

No había necesitado palabras para detener a sus padres. Lo único que necesito fue invocar la Boosted Gear y un carraspeo para llamar la atención de su padre que no había reaccionado como su madre.

¿Y esto cuando sucedió?

Se pregunto al ver el cambio de su Sacred Gear. El Boosted Gear ahora poseía dos gemas, uno en el dorso de su mando y otro en su antebrazo, había algunas marcas tribales alrededor de la gema principal y poseía mas cuernos dorados que salían de los costados, también cubría por completo su brazo cuando antes solo era medio brazo.

[Es la segunda fase. La liberaste cuando tu deseo de poder alcanzo el limite en la pelea con la demonio. No te diste cuenta porque estabas muy centrado. Felicidades por el nuevo y repentino avance]

Le informo el dragón con voz tranquila, como si la situación actual le importaba poco y nada. Decidió ignorar al dragón y volvió su atención a sus padres.

–Sera mejor calmarnos y sentarnos...

Dijo haciendo un esfuerzo mas en ese día, salto de los brazos de su padre que aun estaba en shock, aguanto el dolor de sus piernas al aterrizar, tomo aire y se irguió lo mas que pudo frente a sus padres inmóviles.

–Hay mucho de que hablar, es mejor sentarnos ya que en cualquier momento me largo a llorar del dolor.

Dijo nuevamente mientras caminaba lentamente hacia el sillón donde estaba anteriormente. Sus palabras y movimientos parecieron sacar a sus padres de su shock momentáneo, ambos adultos compartieron una mirada nerviosa, asintieron mutuamente y fueron al sillón doble que estaba frente a su hijo.

–T-tus piernas y la sangre... ¿Estas bien hijo?

Pregunto su madre mas preocupada que nerviosa. Eso le calmo un poco ya que aun se preocupaba mas por el que por su Sacred Gear.

–Estoy bien, Mama. Las piernas sanaran solas y la sangre fue de un pequeño corte que ya esta sanando, un poco de descanso por un tiempo y listo, mi vida e integridad no corren peligro.

Dijo para calmarlos y que no se preocupen mas de lo necesario. Aun que su vida corría peligro a cada momento que se quede en ese lugar pero eso sus padre aun no lo debían saber. Su madre solo asintió, la preocupación brillando en sus ojos pero eso le servía.

–¿Qué es eso hijo? y ¿Por qué estas así de lastimado?

Pregunto su padre señalando el Sacred Gear que decidió desaparecer por el momento para no poner mas presión en su cuerpo. La acción sorprendió mas a sus padre pero no se sobresaltaron como la primera vez.

–El guantelete es un Sacred Gear, los Gear son artefactos creados por el dios Bíblico, es el regalo que el creo para los humanos y con estos puedan defenderse de los seres sobrenaturales.

Explico brevemente. No iba explicar todo porque sentía que el sueño le estaba reclamando. Sus padres se miraron entre ellos luego de sus palabras, ambos teniendo sus conversaciones silenciosas, algo que le sorprendía mucho pero preguntaría como hacer algo así mas adelante.

–Eso fue muy breve y nos deja con muchas preguntas, pero aun no nos dices como terminaste así.

Dijo su padre luego de volver a verlo. Lo dicho hizo que tomara un largo suspiro y guarde silencio por unos segundos.

[Les dices tu o les digo yo?]

Ddraig le pregunto en su mente para no alarmar mas a sus padres.

No, les explicare lo de hoy y te presentare para que luego tu les cuentes a detalle...

Por lo menos debía hacer eso ya que sentía como se desmayaría por el agotamiento que su mente y cuerpo tenían por todo lo que sucedió hoy.

–Estoy así porque hoy tuve mi primer encuentro sobrenatural y fue con una demonio, no fue un buen encuentro que digamos ya que terminamos peleando... ¡Pero estoy bien!

Dijo con media sonrisa al final para que no sea muy serio. Obviamente eso no funciono porque sus padres pusieron expresiones de horror.

–¿¡PELEASTE CONTRA UNA DEMONIO!?

Grito su madre mientras se levantaba alterada, asustada, preocupada y muchos sentimientos mas. Su padre estaba mas calmado pero mostraba los mismos sentimientos que su madre.

–Si... Ella quería... ¿Qué quería hacerme?

No pudo terminar de explicar porque ni él sabia porque termino luchando contra la demonio.

[Ahhh... la inocencia aun esta viva dentro de ti]

Ddraig suspiro y dijo con tono divertido.

{Mejor que siga así... ¡Ni se te ocurra decir algo Belzard que ya veo tus intenciones!}

Elsha también hablo y de fondo pudo escuchar la risa de Belzard. Decidió no decir nada y dejar el tema de lado, ya luego se enteraría.

–Ella era mala, me acorralo y terminamos peleando, salí entero con mucha suerte ya que pude defenderme con mi Sacred Gear que recibe el nombre de Boosted Gear, una de las 13 Longinus que posee el alma del Sekiryuutei, el Dragon Gales, Ddraig.

Continuo hablando para distraer a sus padres de cualquier pregunta que tenga que ver con la pelea.

–¿Dragon? Entonces... ¿En verdad existe?

Su madre ya mas calmada pregunto mientras se volvía a sentar, al parecer funciono sus palabras.

–Asi es! Saluda Ddraig!

Dijo con media sonrisa porque su madre sacaba el tema de Ddraig.

[Primera y ultima vez que me tratas como una especie de mascota ¿Entendido?]

La seria voz de Ddraig retumbo en su cabeza provocándole un gran dolor.

B-bien... no volverá a pasar y lo lamento.

Lo asusto, realmente lo asusto el tono del dragón. Sus padres le miraron extraño por su cambio de expresión pero no dijeron nada.

[Mi nombre es Ddriag, el Dragon gales, uno de los dos dragones celestiales y soy muy real]

La gema esmeralda apareció en el dorso de su mano y con ella la voz imponente de Ddraig. La repentina voz asusto a sus padres pero el rápidamente intervino.

–El es Ddraig y esta dentro de la Boosted Gear.

Dijo y eso saco de su sorpresa a sus padres que miraron a la gema en su mano.

–Un gusto Ddraig-sama, espero que nuestro hijo no este siendo una molestia para usted...

Su padre fue el que hablo ya que su madre no parecía poder encontrar palabras.

–Eh... Si, eres real... es real! Mi hijo no esta loco!

Su madre se levanto de forma repentina y exclamo con jubilo que su hijo no estaba loco para diversión de su padre y vergüenza para el.

[Me caen bien]

Comento Ddraig mientras el seguía viendo como su madre festejaba. Suspiro, cerro sus ojos y rápidamente sintió como el dulce abrazo del sueño.

Sonreíalevemente ante el festejo de Miki, no podíacreer que ella este festejando eso en vez de estar atenta a lo que estaba explicando su hijo.

[Me parece divertida su reacciónpero ya es hora de que nos pongamos serios...]

La voz del ahora Ddraig sonó por la habitación mientras la gema esmeralda brillaba en el dorso de la mano izquierda de su hijo, el cual se encontraba muy quieto y con los ojos cerrados.

[No se alarmen pero su hijo se acaba de desmayar]

Miki fue la primera en reaccionar y rápidamentefue hacia Issei, fui detrás de ella y ambos suspiramos de alivio al ver que estaba dormido o desmayado como dijo Ddraig-sama.

–Um... ¿Ddraig-sama?

Miki hablo dudosa mientras acariciaba el cabello de Issei.

[¿Si?]

Ella tomo aire, cerro los ojos para luego abrirlos y mirar fijamente a la gema.

–Quiero que me cuente todo. Como es que mi hijo termino teniendo estos... Sacred Gear y como termino en este estado. Quiero saber todo lo necesario para que no vuelva terminar asi.

Muy pocas veces su esposa se había puesto seria. La ultima vez que la había visto así fue cuando el doctor les había dicho que las posibilidades de que ella sobreviva al parto de Issei eran muy bajas...

[Hmph... Tal madre, tal hijo... Bien, no me interrumpan porque esto es para largo...]

Ambos tomamos un largo suspiro para prepararnos, ambos sabíamos que Issei no dijo ni la mitad de lo que había pasado y era bueno tener a Ddraig-sama para que diga todo, por mas loco que sonara.

[Lo primero que deben saber es que el mundo es muy grande y esto cambiara toda su perspectiva de vida...]

Ambos asintieron y se prepararon para lo que venia mientras los dos estaban sentados junto a su hijo que dormía profundamente.

Esto es nuevo...

Se dijo a si mismo mientras veía a su alrededor y lo único que veía era blanco, un blanco que te podría volver loco si te quedabas mucho tiempo mirando.

¿Dónde estaba? y ¿Cómo llego a ese lugar?

–Mira quien decidió aparecer...

Volteo rápidamente al oír esa voz, la voz le era familiar. Cuando volteo tuvo que evitar soltar un grito al tener a un hombre bastante grande a unos metros de él. El hombre poseía cabello verde oscuro, ojos rosas, rostro tosco y con barba, su complexión era bastante grande y media casi 2 metros, sus ropas eran elegantes y muy llamativas pero no le quitaban lo aterrador del hombre.

–Ah...

Fue lo único que salió de su boca al no tener palabras.

–Normalmente causo esas impresiones en damas pero te lo dejo pasar porque aun eres un mocoso.

Dijo el hombre de forma despreocupada mientras se cruzaba de brazos. La acción le hizo dar un paso atrás y fue cuando choco contra algo, mejor dicho, alguien. Pronto sintió dos pequeñas manos en sus hombros, esa acción le trajo malos recuerdos pero no hizo nada ya que no sintió malas intenciones.

–Que buena primera impresión le das al niño, tan infantil como siempre.

La tranquila voz de una mujer se escucho en su espalda, lentamente levanto su cabeza y lo primero que vio fue...

–¿Eh?

Dijo en voz alta, se había esperado ver el rostro de la mujer pero en cambio vio como dos grandes bultos le tapaban la vista. Tuvo el impulso de levantar sus manos y moverlos pero algo le decía que no seria buena idea...

–Aleja esas armas del chico, puede que lo perviertas antes de tiempo.

Dejo de ver esos enormes bultos y volvió su vista al hombre, la voz se le hacia familiar pero ¿De donde? y ¿Quiénes eran estas personas?

La mujer suspiro en su espalda y lentamente sintió como esta ponía un poco de fuerza en sus manos para luego girarlo en su eje. Casi suelta un jadeo cuando volteo, ahí, frente a él estaba una bella mujer con un largo cabello rubio ondulado, bellos ojos de color verde jade, rostro fino y elegante que mostraba un pequeña pero linda sonrisa, ella estaba vestida con un vestido de algún tipo color morado claro que resaltaba su esbelta figura y sus...

–Ah...

Sentía como el rojo atacaba su rostro. Los bultos que le impedían la vista eran los pechos de la mujer, los cuales eran muy grandes!

–HAHAHA pues ya es demasiado tarde!

Rápidamente aparto la mirada de la mujer para volver a ver al hombre que reía escandalosamente.

–Déjalo en paz. Por lo menos el tiene la decencia de parecer avergonzado y no como un viejo verde como tu que lo hace descaradamente.

Devolvió su vista a la bella mujer que había cambiado su pose a una mas relajada con una mano en su cadera y la otra colgaba en su costado.

–Por ahora! Dale unos años y veamos como termina con todo eso del desarrollo acelerado.

Volvió a decir el hombre ya un poco mas calmado de su anterior risa.

–Me encargare de que no se convierta en un tonto como tu.

Dijo la bella mujer luego de suspirar por la actitud del hombre.

Un momento...

Un recuerdo reciente llego a su mente.

–¿Elsha-senpai?

Dijo para confirmar mientras miraba a los ojos verdes de la mujer que asintió con una leve sonrisa irónica.

–Te dije que no quiero esos honoríficos, pero si, soy Elsha y es bueno ver que al fin podemos vernos cara a cara, Issei.

Ella le sonrió luego de confirmar sus pensamientos, la acción le avergonzó mas porque esa expresión le hacia ver mas linda de lo que ya era pero rápidamente saco esos pensamientos, volvió a ver al hombre que lo veía con media sonrisa, ya sabiendo lo que preguntaría.

–¿Belzard?

Pregunto mirando al gran hombre frente a el que asintió levemente, aun con su leve sonrisa.

–Así es, niño. Te tardaste en reconocernos, bueno, no te culpo luego de ver a la bella Elsha, cualquiera caería ante ella con solo una mirada.

El ahora Belzard le hizo un movimientos de cejas que no pudo entender pero algo le decía que no debía voltear.

–Cierra el pico y deja de molestarlo.

Fueron las frías palabras de Elsha hacia Belzard y este simplemente sonrió mas.

–Bella y peligrosa, si, lo que toda mujer debe poseer...

Murmuro el hombre ya con media sonrisa dando a entender que pararía. La corta interacción entre ambos adultos le sorprendió bastante. Por las voces apenas y podía reconocer los indicios del comportamiento de cada uno, ahora, cara a cara podía entenderlos mas.

Que extraño par...

Decidió mirar a su alrededor, tratando de darle sentido al lugar, hasta ahora fallando miserablemente ya que todo era blanco.

–Este lugar es el espacio mental que une tu conciencia con el Sacred Gear.

Volvió su mirada a Belzard quien fue el que hablo.

–Este lugar es del que hablo Ddraig...

Dijo recordando la ultima charla extensa que tuvo con el dragón antes de enojarse. Entonces ese lugar completamente blanco era el espacio mental.

–Así es. Este lugar es donde Ddraig pasa la mayoría de su tiempo.

Confirmo Elsha mirando a la lejanía, su expresión le daba a entender que estaba melancólica o preocupada... aun no sabia como definir las expresiones de la mujer ya que apenas la conocía.

–¿Pasa todo el tiempo aquí?

Pregunto confundido. Llevaba poco tiempo en ese lugar y ya quería irse, prefería mas ese lugar oscuro donde conoció al dragón que este lugar completamente blanco.

–Lastimosamente, si...

Contesto la mujer con una mueca en su rostro mientras volvía su mirada a el.

–Que mal... lo bueno es que los tiene a ustedes para hacerle compañía y no sentirse tan solo...

Dijo con media sonrisa pero esta no pareció contagiar a ambos adultos que se vieron entre ellos unos momentos para luego volver a verlo a el.

–Es complicado...

Comenzó a decir Elsha pero Belzard la interrumpió.

–Eso es un tema para mas adelante. Ahora es mejor que vuelvas a la realidad ya que ha pasado mucho en tu tiempo fuera.

Era verdad! ¿¡Cuanto tiempo llevaba fuera!?

–Mucho tiempo para un simple encuentro con una demonio, una de las cosas que arreglaremos cuando llegues al lugar donde esperamos que no interrumpan tu futuro, no tan futuro, entrenamiento.

Lo dicho por Belzard lo estremeció un poco, mas la ultima parte pero algo mas llamo su atención.

–¿Llegar? ¿Donde?

Pregunto realmente perdido pero no recibió respuesta, en cambio solo sintió un repentino tirón y luego todo se desvaneció...

Lo primero que sintió fue un gran dolor de cabeza, seguido a eso vino un estremecimiento por todo su cuerpo, lo sintió mas en sus piernas y espalda pero eso le hizo saber que estaba nuevamente en la realidad.

[Mira quien decidiódespertar...]

No era exactamente lindo escuchar la voz de un dragónen tu mente al momento de despertar pero ya deberíair acostumbrándose. Lentamente abrió sus ojos y lo primero que vio fue un techo gris con toques blancos, eso le extraño ya que pensó que volvería a despertar en el hospital o en su cuarto.

«Abrochen sus citarones y prepárense para el aterrizaje»

Una voz desconocida para el resonópor el lugar. Lentamente bajo su mirada y vio ¿Un asiento?

–¿Dónde estoy?

Su voz salió rasposa, su garganta estaba seca.

–¿Hijo?

Paso su vista a su derecha y ahí pudo ver a su padre, el cual tenia un gran mapa en sus manos.

–¡Al fin despiertas, Ise!

Movió su vista a su izquierda y ahí estaba su madre, mas haya de su madre había una pequeña ventana que dejaba ver el ¿cielo?

No tuvo mas tiempo para preguntar porque sintió varias vibraciones por unos momentos, luego todo se calmo y por el lugar se escucho un carraspeo...

«Espero que hayan disfrutado su viaje en Aerolíneas Nipón y déjenme darles la bienvenida a Londres»

Su cerebro hizo cortocircuito al escuchar la voz. ¿Londres? ¿¡Como demonios termino en Londres!?

•CORTE•