Pov Peeta:

Estoy caminando hacia el edificio de justicia. Son las 4:22 pm y a las 5 debería estar casándome con mi preciosa Katniss.

La noticia se la dimos a nuestros padres apenas llegamos de la cabaña. Su madre lloró, al igual que mi padre. Mi madre me miró extrañada pero murmuró un "felicitaciones" y se fue a su dormitorio. Más de lo que esperaba.

Papá y Prim insistieron en preparar la celebración, por más que Katniss y yo dijéramos que solo queríamos algo sencillo. Pero Prim me hizo recapacitar. Es la única vez que voy a casarme. No puedo hacer algo sencillo sabiendo que es el evento más importante de mi vida hasta ahora. Preparamos una comida para nuestras familias y pocos invitados; entre ellos Gale y su familia, Madge y su padre, Delly, Sae y Rhoda. Es algo muy intimo, pero son más de 20 personas las que terminaran asistiendo. Katniss y Gale cazaron varios pavos y recolectaron varias Katniss; la papa de pantano que le da el nombre a mi futura esposa. Su madre y mis cuñadas se encargaron de cocinar todo. Papá y mamá se encargaron del pan, Tye se encargó de las bebidas, Katniss trajo muchísimas fresas y yo me encargué de hacer galletas y mi pastel de bodas; que junto a Katniss diseñamos.

Es más preparación de la que pensamos. Delly me ayudó a conseguir la ropa más elegante que pudo. Mis padres están bien vestidos al igual que mis hermanos.

Suspiro, algo nervioso. El encargado de oficiar la boda me hace pasar. Al parecer Katniss ya llegó. Camino hacia su estrado y cuando doy la vuelta siento los aplausos. Ahí viene ella; tan hermosa como siempre. Lleva un vestido blanco de tirantes que le llega hasta abajo. Está peinada de una forma que muchas flores adornan su cabeza. Se ve angelical. Lleva Primulas como ramo y al verme sonríe como nunca. Las lágrimas se hacen presentes tan rápido que no puedo retenerlas. Me emociono sin poder evitarlo, se ve tan hermosa tan perfecta caminando hacia mi. Llega a mi lado y me sonríe ansiosa.

—Hola — murmura en un susurro y me hace reír. Sin poder evitarlo termino besandola antes de tiempo. El encargado de oficiar la boda empieza con el discurso sobre Panem y lo que significa la unión del matrimonio. Pero yo solo puedo mirarla a ella. Está maquillada sutilmente, sus labios están más colorados, sus pestañas más coquetas y lleva un sutil delineado, las pecas de su nariz y mejillas se hacen presente, dandole esa apariencia juvenil, no se ve ni de cerca de 22 años. Su cabello cae en ondas que le llegan por debajo de la cintura, está hermosa.

—Entiendo que los novios escribieron sus votos — dice el encargado y salgo de mi trance asintiendo torpemente. Hciendo que todos se rían. — Puede empezar — se refiere a mi. Sonrío tomando su mano.

—Mi vida…— digo rápidamente por lo nervioso que estoy. Katniss me sonrie suavemente y siento las risas de los invitados — Katniss, desde el primer minuto en que te vi supe, muy dentro, que terminarías siendo mi esposa. Sé, sé que me tardé 11 años en hablarte — otra risa por parte del publico — pero desde que empezamos a tener contacto puedo decir que estoy vivo. Eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida y no voy a parar de agradecerle al universo el poder conocerte, coincidir y que me ames de la misma manera en la que yo te amo a ti. Eres la primera y siempre serás la única en mi corazón. Te admiro de todas las formas posibles; porque eres una mezcla de contradicciones que perfectamente se entrelazan para concluir en tu personalidad; eres tan fuerte, tan sensible, tan valiente, y vulnerable. Eres terca, eres empática, eres protectora y tienes una fiereza descomunal para cuidar a los que quieres. Prometo que ya no lo harás sola, porque yo cuidaré a quienes amas tanto como a ti. — hago una pausa para aclarar mi garganta — No sé ni como explicarte de que tengo la certeza de que en esta y todas mis vidas siempre, pero siempre te voy a amar. Eres el amor de mi vida, y estando aquí, frente a nuestros seres queridos quiero prometerte que voy a amarte incluso después de que mi vida termine, voy a cuidarte y haré lo imposible posible para verte reir y ser feliz — ella limpia las lagrimas que caen de su rostro tal como las que caen de mis ojos. Suelta una risita muy tierna producto de sus nervios y un sollozo que no puede controlar. Recién puedo fijarme en los invitados. Prim y su madre lloran abrazadas con una sonrisa, tal como mi papá. Mamá luce más sensible de lo que la he visto y todos los demás nos sonrín geniunamente. — Estás completamente hermosa, por cierto — digo rapidamente haciendo que todos rian.

—Gracias amor — dice con una sonrisa. Con su mano toma mi rostro en una suave caricia — Fui más lenta, mucho más lenta, nunca me di cuenta de tus sentimientos hacia mi. Creí que era imposible. Pero al conocerte solo pude caer rendida a tus encantos. — toma mis manos y las cubre como puede — Eres la mejor persona que podría conocer. No puedo dejar de agradecerte todos los lindos gestos que has tenido conmigo incluso cuando creí no merecerlos. Gracias por permitirme ser vulnerable, gracias por tus fuertes brazos porque siempre están para sostenerme, gracias por tus chistes que siempre me terminan haciendo reír, gracias porque tus palabras siempre llegan a mi como ningunas otras. Me haces fuerte, me haces debil, todo al mismo tiempo. — sus palabras me tienen llorando ya, se ve tan hermosa justo frente a mi — Nunca pensé que yo podría llegar a casarme, yo que practicamente soy más arisca que Buttercup conmigo — eso hace que los invitados vuelvan a reírse — Pero contigo aquí, me doy cuenta de que casarnos era una de las tantas cosas que me resultan inevitables. Peeta Mellark, gracias por cuidarme desde que eras pequeño, gracias por mostrarme la bondad, por ser tan puro y tener la sonrisa más contagiosa que he visto. Eres la expresión más gráfica de esperanza, eres luz, eres ese diente de león que significa el mundo puede ser feliz. Mi nueva misión de vida es hacerte feliz, porque tu, con tu sola existencia haces que yo lo sea. — Katniss limpia mis lágrimas y me sonríe con toda la dulzura del mundo para decirme: Te amo más que a nada, y prometo hacerlo eternamente.

—Los anillos — murmura el juez. Prim se acerca con los anillos y nos lo entregan. — Peeta Mellark, ¿acepta usted a Katniss Everdeen para amarla, respetarla y serle fiel, de manera eterna? — el cambio al final de la frase que siempre es un "hasta la muerte los separe" me fascina. Miro a Katniss y más seguro que nunca respondo.

—Si, acepto.

—Y usted, Katniss Everdeen, ¿aceptar a Peeta Mellark para amarlo, respetarlo y serle fiel, eternamente?

—Acepto — responde mi ahora esposa. Mi esposa.

—Por el poder que la nación de Panem me ha conferido, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia. — apenas termina la frase tomo a Katniss de la cintura para besarla en los labios con todo el amor y entrega que tengo. Es mi mujer, y yo soy su hombre, hoy y siempre. Mis labios al sentir el contacto con los suyos se llenan de electricidad. Sus manos rodean mi cuello y me permito levantarla. Nuestro beso es suave, dulce y sobre todo, el sello de la promesa más fuerte del mundo; nuestro amor.