Willow tiene 5 años ya. Es una copia de su hermosa madre, su rostro es una copia del rostro de Katniss a su edad, solo que tiene los ojos azules como los mios. Es intrepida, es valiente es juguetona, pero por sobre todo es alegre. Es más traviesa de lo que debería, tiene un espirito aventurero pero es la niña más adorable del mundo.

Rye apenas puede seguirle el paso a su hermana. Solo tiene un año y medio. Mi hijo pequeño es igual a mi, por lo que dice papá y lo que Katniss asegura, y si. Es pálido como yo, rechoncho y el cabello rubio como yo, pero sus ojos son grises, son ojos de la veta.

Con Katniss bromeamos con el hecho de que nuestros hijos son clones de nosotros con los ojos del otro. Mi familia es hermosa. Mi esposa es maravillosa, y aunque estemos escondidos del mundo, tenemos el distrito 13 a solo un par de kilometros. Decidimos criar a los niños en una cabaña en el bosque y abastecernos del 13. Prim y mamá viven ahí, después de años de pensarlo es lo que decidimos. Huir porque no podíamos seguir soportando el miedo a perderlos.

Papá es el abuelo más amoroso que puede existir, aun y cuando ya pasa casi todo el tiempo en cama, saca toda su energía y amor para sus nietos. Mamá tiene cierta preferencia por Willow y papá dice que era porque siempre quiso una niña. Tye tiene 3 hijos ya, y a pesar de que cuando descubrimos el distrito 13 le insistimos en que se fuera, dijo que esperaría a que mamá y papá murieran. Solemos visitar el distrito 12 en fechas especificas, para ver a nuestros seres queridos y no levantar sospechas. Dejar el distrito 12 requirió un plan cuidadosamente elaborado, pero lo logramos, no ahondaré en detalles pero claramente recurrimos a ilegalidades. Bueno, si nos ponemos a hablar de ilegalidades mi mujer ha violado las reglas desde que era niña. Cuando Katniss me llevó al 13 pudimos hablar con el presidente del 13 y tomamos ciertos roles en la comunidad. Es subterranea, y a pesar de que no querían dejarnos salir, Katniss y yo llegamos a un trato. Katniss seguirá cazando, entregará las presas, yo cocinaría cuando nos quedáramos en el distrito y a cambio ellos nos contemplarían como ciudadanos, dandonos alojo cuando sea necesario, aceptando a mi suegra y a mi cuñada como sanadoras, y dandoles educacion a nuestros hijos. Aceptaron y de esa forma logramos vivir en el bosque, en una cabaña construida cerca del distrito 13 y completamente protegida. Willow comenzará a ir a la escuela a los 6.

—Papi, y si mejor soy cazadora como mami, yo no quiero ir a ese lugar — murmura mi dulce niña mientras recolecta bayas.

—Podrás aprender a cazar, ten toda la seguridad del mundo de que mami te enseñará, pero tienes que ir al colegio. Es una gran oportunidad para que hagas amigos, y aprendas todo lo posible — respondo y ella solo frunce el ceño como Katniss, eso me hace reír.

—Mami y tu ya me enseñaron a leer y a sumar y restar, ¿qué más puedo aprender? — pregunta. Katniss está con Rye en brazos. Rye tiene sus pequeñas manitas en el rostro de Katniss mientras ella reparte besos por todo su rostro haciendolo reír. Esa imagen me hace más feliz que nada.

—Quien es mi niño hermoso, quien es mi niño precioso — escucho cantar a Katniss mientras besa el rostro de nuestro hijo. Tomo a Willow en brazos y la llevo con mi mujer y mi hijo.

—Cariño, nuestra princesa tiene ciertas dudas respecto a que aprenderá en la escuela — dice mientras Willow se cuelga de mi cuello con el ceño fruncido.

—Oh, bueno… Aprenderas a multiplicar, a dividir, aprenderás la historia de nuestro país, aprenderás cosas de los animales, de las plantas, tal como tu tía Prim y tu abuelo lo hacían — dice acariciando su rostro con cariño. Los ojos azules de mi princesa se muestran igual de molestos.

—Pero mami, tu ya sabes eso. Tu y papi pueden enseñarme y yo me quedaré siempre con ustedes — Katniss sin querer hace un puchero y sé que lo está pensando, pero logra negar y sonreír.

—Aprenderás con gente que sabe mucho más que nosotros, harás amigos, podrás jugar y podrás averiguar que te gusta hacer.

—Yo quiero ser cazadora como tu y como lo era el abuelo — katniss se ha encargado de decirle a Willow que todo lo que ella aprendió fue gracias a su padre y, Willow parece fascinada por querer escuchar de el.

—Te enseñaré todo lo que tu abuelo me enseñó. Te lo prometo, pero también debes ir a la escuela. ¿De acuerdo? — ella asiente y Katniss le besa la frente. Después me da un corto beso en los labios.

—Papi, tu también me enseñarás a hornear, ¿cierto? — le sonrio a mi hija y asiento.

—Por supuesto, princesa. Todo lo que quieras aprender.

—Si no soy buena podría pedirle a la abuela que me enseñe — sé que se refiere a mi madre y asiento no tan convencido.

—A la abuela no le gustaba mucho hacer pan, pero la proxima vez podríamos preguntarle. — Katniss sonríe.

—Gracias papi. Está bien, iré al colegio. — dice y vuelve a abrazarme. Mirando a la pradera, me doy cuenta de lo afortunado que soy, aun no sé como no he explotado de amor en todos estos años. Katniss sigue mirando a Rye con la fascinación que una madre tiene por sus hijos. Cuando se duermen Katniss me mira y sonríe.

—Soy muy feliz, Peeta. Me haces muy feliz — dice tiernamente. Con mi mano libre acaricio su rostro y me acerco para besarle los labios.

—Tu me haces muy feliz, mi vida — digo contra sus labios.

—Nunca creí que tendría hijos… — susurra después de que dejamos a los niños en sus camas.

—Lo sé, cariño… — confirmo mientras la abrazo contra mi pecho. Ya estamos acostados en nuestra cama. Estamos con pijamas ligeros porque aun es verano, pero siempre que podemos, estamos así.

—Willow es una niña feliz.

—Lo es. Es una niña feliz y amada. Te admira mucho, quiere ser igual a ti. — digo sonriendo. Mi hija es como una ampliación de mi adoración por mi mujer.

—A ti también. Eres el mejor padre del mundo para ellos… Willow te mira con tanto amor, y sé que suena tonto pero, incluso cuando la regaño, amo que busque refugio en tus brazos.

—¿Por qué?

—Porque sabe que tus brazos son el lugar más seguro del mundo. — me contesta mirando a los ojos. — y Rye… Es una copia tuya. Amo que sea tan parecido a ti. Su sonrisa, su risa es identica a la tuya.

—Eres la mejor madre que pueda existir. Eres una madre amorosa, nuestros niños nunca se cuestionarán nuestro amor hacia ellos… — Katniss se levanta para pasar sus piernas por mi torso y quedar encima. Aun a los 32 años sigue pesando menos que un costal de harina.

—¿Por qué tu madre era así…? — pregunta algo tímida. — eran chicos fantasticos.

—No lo sé. Siempre me lo cuestioné. No sabía que hacia mal, porque ella no me quería… — Katniss luce molesta y me rio por su cara. Ella besa mi nariz — Después dejé de tenerle miedo, dejé de intentar comprenderla, la quiero, es mi madre, pero me lo cuestioné siempre…

—¿Y por qué quiere tanto a Willow? — pregunta después de unos segundos — Sé que conmigo tuvo que aceptarme porque no tuvo opción pero Willow, Willow es identica a mi, pero parece adorarla más que a cualquier persona.

—Lo sé, también me soprendió. Papá me dijo que siempre quiso una niña, yo creo que aunque sea igual a ti fisicamente, de alguna forma está cumpliendo ese sueño.

—Pues si, puede ser… Pero a Rye también lo quiere, puedo notarlo. Tiene cierto favoritismo por Willow, pero es cariñosa con mi bebé también.

—Si, tienes razón. Es curioso ya que Tye solo tuvo niños, Joe también tuvo solo niños, nosotros solo eramos varones, y con todos excepto con nuestros hijos ha sido mas o menos decente. Willow y Rye estaban destinados a ser los niños más adoradados del mundo, incluso por mi madre… — sonrio.

—¿Por qué luces tan feliz? — pregunta acariciando mi rostro con cariño.

—Porque no me interesa que haya sido mala conmigo, mientras ame a mis hijos, puedo ser feliz y perdonarla. Que amen la creación más hermosa que hemos logrado lo compensa todo para mi.

—Eres tan puro, Peeta Mellark. Amo que seas mi esposo, amo que seas el padre de mis hijos, amo tenerte en mi vida — dice besando mi rostro tal como lo hizo con Rye hace unas horas, y yo tal como mi hijo tengo la misma reacción, reír felizmente disfrutando de todo el amor que mi vida, mi mujer tiene para darme.

—Y yo amo que seas mi mujer, amo que seas la madre de mis hijos, amo que seas mi familia. Te amo con toda mi alma, Katniss Everdeen de Mellark. — digo saboreando su nombre, Katniss de Mellark. Mi Katniss.

—Te amo con toda mi alma, Peeta Mellark.

Fin.

No puedo creer haber publicado y mucho menos haberla terminado. Estoy tan contenta por esto y porque les haya gustado.

Es un final feliz, para mi y todos los corazones sensibles que buscan esto. Romanticismo, amor, cursilerías y obviamente a Peeta Mellark.

Espero disfruten este final, que disfruten esta historia que mi yo puberta disfrutó tanto.

Saludos a todos y yo feliz de leer sus comentarios.

¡Cariños para ustedes!

- Wendy.