Charlotte, mi dulce Charlotte
No estoy acostumbrado a escribir cartas, y no es como que pueda hacerlo... Pero necesito decírtelo de alguna manera.
Cuando nos conocimos aquella tarde en Fortuna, lo primero que pensé era en lo radiante que lucías, la ciudad podía estar destruida, pero tu sonrisa seguía ahí dando alientos a las personas.
"Como un rayo de sol... "
Había algo en tí que me atraía, no sabría decir exactamente que, algo me decía que tenía que acercarme, intercambiar alguna palabra o gesto. Cuando lo hice, una calidez y un aroma dulce llegó a mí, después de eso no podía evitar pensar en tí día y noche.
Era extraño, a la vez mágico... Las pesadillas que siempre me quitaban el sueño ya no eran tan frecuentes, fueron reemplazadas por algo tan diferente. No habían gritos ni dolor, mucho menos sangre y fuego. En cambio, había una paz increíble, un silencio relajante, y algo que en ese momento no supe explicar.
Tenía tantas ganas de que ese sueño se hiciera realidad, que me dejarás reposar sobre tu regazo, que jugaras con mi cabello.
Un día esos sueños cambiaron, volvieron a ser como antes, dolorosos.
De verdad no recuerdo como terminé en aquel bar esa noche, pero te agradezco por preocuparte de mi estado.
Despertar y escuchar tu voz preguntarme si estaba bien.
Me sentí tan abrumado, pero igual o hasta más feliz.
Desde ahí, seguimos hablando más seguido, cualquiera que nos viera de lejos diría que llevábamos conociéndonos desde hace años, por primera vez en mucho tiempo, no sentí la necesidad de ocultarme tras una máscara como suelo hacer... Volví a sentirme seguro y en casa.
Y aún así tenía miedo... Miedo de que sufrieras por mi culpa.
Cuando nos volvimos pareja, el miedo seguía ahí.
Tenía miedo de que vivieras la misma agonía que vivió mamá.
Cuando te conté de mis miedos y te dije la verdad sobre mí, fuiste tan comprensiva, no te aterraste al saber que era un demonio y mucho menos cuando te dije los riesgos que habían.
Ojalá te hubieras asustado... Al menos así estarías bien.
Perdóname Charlotte, no estuve ahí cuando me necesitabas.
Las cosas debieron ser diferentes, tú no tenías que estar ahí.
Yo no pude protegerte como te lo prometí.
Desde que no estás, me siento asfixiado, me siento vacío.
Creo que nunca te lo dije, me arrepiento...
Te amo Charlotte, y todas las noches espero a que vuelvas, y seas de nuevo...
Mi rayo de sol
