Los personajes no me pertenecen son propiedad de Rumiko Takahashi.
Sólo los tomo por diversión.
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La solución en un libro.
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La boda dio comienzo y todos los invitados se pararon, en la puerta principal comenzó su caminata la novia junto con sus damas de honor. Su vestido era largo, llevaba escote sutil en su pecho y espalda, su cabello castaño recogido adornado con flores preciosas. Su leve maquillaje la hacia verse hermosa, sus ojos luminosos y verdes junto con su sonrisa.
El novio sonrió al verla, su traje era negro y llevaba un moño, ojos verdes esmeraldas y cabello azul claro. Piel bronceada junto con sus labios seductores.
Al estar frente a frente se miraron con amor y dio inició el padre su discurso.
-Estamos aquí reunidos...
En la penúltima fila de asientos, una muchacha lloraba silenciosamente ahogando su dolor mientras presencia a como el novio daba el "si" con ánimos que rompieron a un más su corazón. Sus ojos eran de color amatistas, su cabello largo recogido en una trenza color azabache y piel blanca como la nieve. Era la mejor amiga del novio y desastrosamente terminó enamorandose de la persona equivocada.
-Ryoku, trata de controlarte...
Giro su cabeza al chico que se sentaba a su lado, tenía ojos verdes y cabellos anaranjado-rojizos alborotados.
-¿Cómo podría hacerlo Yuudai? -Pregunto mientras secaba sus lagrimas- el chico que amo esta casándose frente a mis ojos...
-Tú decidiste venir con la excusa de que lo apoyarias como su mejor amiga... -La miro con tristeza apoyando una mano en su hombro-.
-Odio el amor.
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-Sayuri, este capitulo es muy triste -Reclamó Akane a su amiga-.
-Es la intención -Se encogió de hombros indiferente- ¿Qué es peor que ver al chico que quieres casándose con otra mujer y tu tener el papel de mejor amiga? ¡Frenzone más realista!
-Eres rara... -Musitó entrecerrando sus ojos-.
-Gracias, también te quiero -Dijo con sarcasmo-.
-Hablando en serio... -Miro una vez más el cuaderno antes de mirarla- ¿No crees que estas siendo muy mala? Haces sufrir a tu protagonista.
-Akane, no todo tiene un final feliz.
-Pero me da la impresión de que tratas mi situación como algo ficticio... -Bajo los ojos-.
-Tienes que seguir leyendo... -Tomo su mano con una pequeña sonrisa-.
Akane lo miro algo confundida pero volvió su vista a la lectura.
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~Odio el amor.
-Nunca digas eso, Ryoku -El chico fruncio el seño y tomó su rostro- no lo odies, sabes bien que el amor no es todo color de rosas... hay sufrimiento, dolor y lágrimas. Pero esa es la rutina, el camino para encontrar a tu verdadero compañero de vida...
Ryoku parpadeo pero aun después de eso sintia como si hubiera una luz alrededor de Yuudai, sus ojos verdes brillaban más que nunca y la atraían inexplicablemente. Había sentido eso varias veces pero nunca le presto atención, hasta hoy...
-Gracias... Yuudai.
Todos tienen otra oportunidad para poder amar.
Fin.
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-¿Dices que ahora se enamora de Yuudai?
-¡Por supuesto! -Junto sus manos- la intención de la historia es para muchos que tienen a la persona indicada frente a ellos pero por estar segados por una ilusión no lo ven, por lo que tienen otra oportunidad si es que no lo perdiero...
-Eh... -Parpadeo mientras comenzaba a pensar-.
-Yo más que nadie te conosco -Le sonrió comprensiva- se que tienes las mismas sensaciones que Ryoku con Ranma... es más, lo verás ahora y sentirás esa luz rodearlo.
La peliazul río ante las ocurrencias de su amiga antes de que tocará la campana de salida, todos tomaron sus cosas y salieron del Instituto.
-Diablos...
Olvidó por completo su paraguas, ese día estaba lloviendo y todos llevaron el suyo por precaución. Por salir apurada no tomó su paraguas y ahora estaba en las consecuencias de no llevar uno.
-Detesto la lluvia... -Murmuró fastidiada-.
-Lo contrario, la amas.
Miro sobre su hombro detrás de ella.
-¿Ranma?...
-Supuse que necesitarias mi compañía en lo que termina la lluvia -Le sonrió mientras se paraba a su lado-.
-Bobo, tú trajiste tu paraguas -Musitó suavemente-.
-Por eso mismo -Abrió el paraguas y dio un paso adelante- ¿Vamos?
-Yo...
-Me quedaré en tu casa hoy, después de todo se lo dije a mamá -Se encogió de hombros-.
Cuando Ranma le sonrió con sinceridad y cariño sintió algo en su corazón al igual que un trueno sonaba a lo lejos, sus mejillas se sonrojado y sus ojos brillaron más que nunca. Sus labios se curvaron en una pequeña y tierna sonrisa mientras daba ese paso adelante.
-Claro, estoy segura que papá estará contento de recibirte.
Ambos emprendieron camino al Dojo donde Akane vivía, durante el trayecto la menor de las Tendo sacó algo de valor y tomó la mano de Ranma y este parecio emocionarse y estremecerse.
Le dio la impresión de que tal vez algunas de las sospechas de sus amigas fueran reales.
Y Ranma estaba enamorado de ella desde la primera vez que se vieron.
Debería empezar a verlo más allá, no con ojos de amistad sino de algo más.
"Sayuri, a veces pareces una bruja"
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Fin
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