Ducktales (2017) no me pertenece, y este es un Fic insignificante.

...

Sin lugar para el arrepentimiento

Capítulo 6

...

Fenton llegó a la casa de Gyro después de cenar junto con Drake y Launchpad, festejando que la última misión de Darkwing Duck no produjo una ruptura en el espacio-tiempo. El inventor debía preocuparse que este tipo de cosas les pasen a sus amigos a menudo, pero no podía quejarse al respecto si había abandonado sus actividades heroicas hace años.

En aquella reunión finalmente Launchpad tuvo la oportunidad de consolar a Fenton por su ruptura, abrazándolo tan fuerte que casi le quiebra las costillas. Su futuro marido se lo había advertido, pero no podía mentirle al pato diciendo que no fue difícil afrontar su situación, durante toda esa semana, porque era cierto.

Podía trabajar, interactuar la con gente y funcionar normalmente, pero cuando tenía un momento de soledad para reflexionar, no podía evitar culparse por arruinar su relación y sentirse miserable por eso.

Esa noche, Fenton llegó cansado a la cama de Gyro. Se dio una ducha antes de tirarse sobre el mullido colchón, vestido solo con su vieja camiseta de la universidad de Duckburg, para enredarse en aquellas suaves sabanas y dormir. El aroma del científico le tomó por completo por sorpresa, y cerró los ojos, agobiado por la creciente erección que estaba despertando en su entrepierna.

Se suponía que su libido era mínima, hace años que no se había masturbado y mucho menos había pensado en sexo tanto como en esos días, desde que comenzó a usar la cama de Gyro. Si ignoraba su excitación, bajaría por su cuenta, pero la curiosidad le mató porque el estar solo en la casa aumentaba sus posibilidades de disfrutar de sí mismo, sin culpa ni remordimiento.

Tocó suavemente su pene, y acarició desde la base hasta la punta con forma de tirabuzón, sintiendo como se hacía cada vez más grande. El calor lo estaba matando, debía levantarse pronto y darse una ducha fría, antes de hacer un desastre en las sabanas limpias.

Sin embargo, el teléfono sonó. Era la llamada diaria de Gyro, debía atender, pero estaba demasiado excitado ¿Se iba a dar cuenta? Esperaba que no…

—Te tardaste, calcule que estarías en casa a estas horas ¿Una mala noche?—

Fenton respiró fuerte y gimió un poco al sentir como la voz ronca de Gyro, recién levantado de la cama, hacía que su pene reaccionara.

—Lo siento, estaba un poco cansado…— Fenton no pudo evitar gemir, y mordió el dorso de su mano para calmarse —…Casi me duermo, así que llamaste a tiempo—

—¿Trabajaste mucho? Eso es bueno ¿Hiciste avances con el estructurador molecular del que me hablabas?— Gyro sonaba un poco entusiasmado por su invención, eso hizo que el corazón de Fenton lata más deprisa.

—Prefiero que me critiques en persona, estará aquí para que lo veas cuando vuelvas— El pato creyó que había recuperado la compostura, porque pudo mantener la calma al hablar, pero de repente, escucho a Gyro desperezarse.

—Las termas estuvieron muy buenas, te traeré aquí el año entrante—

Los gemidos de Gyro no estaban ayudando para nada, y Fenton tuvo que morder su brazo para evitar quejarse de su dolorido e hinchado pene.

—¿Se quedaron a dormir en el onsen?— Apenas recuperó de la compostura, trató de hablar natural, pero debía admitir que había sido un muy mala idea.

—Si, hasta nos dieron cuartos tradicionales, y yukatas, es muy cómodo, hace mucho que no usaba una…—

—Gyro— Interrumpió desesperado Fenton sin poder evitar tocarse a sí mismo, ofuscado pero demasiado excitado para darle importancia —¿M-me describes lo que llevas puesto en este momento?—

—…— Gyro no dijo nada por unos momentos, pero escuchó que se movía a medida que llevaba el teléfono en sus manos —Creo que Boyd no me oirá, desactive sus sensores mientras se recarga—

—¿Gyro…?— Fenton no quería sonar tan desesperado, pero lo necesitaba tan fuerte, que estaba a punto de gritarle.

—Llevo puesto un simple yukata de algodón, esta teñida de índigo, aunque los patrones son un poco aburridos— Gyro se detiene por un momento, y continua —debajo solo tengo mi ropa interior, así que si me muevo demasiado se pueden ver las plumas de mi pecho y mi hombro con facilidad—

Fenton no pudo evitar imaginarse acariciando el pecho Gyro debajo de aquel yukata, hundiendo su pico en su cuello, buscando la suavidad de sus plumas para poder acicalarlas y dejarlas ordenadas a su gusto. Su miembro erecto se volvió dolorosamente duro, y gruño sin poder evitarlo, mientras su vientre se calentaba ante la anticipación de la inevitable eyaculación.

—¿La… ropa interior…? Por favor, dime…— El pato gruñía y gemía mientras se masturbaba con fuerza, usando el líquido preseminal como lubricante.

—Fenton respira un poco, te estas hiperventilando, no te hagas daño…— Gyro murmuró esto con cierta suavidad y cariño, como si estuviera consciente que estaba sobre su oído. No era como el Gyro de su cabeza, tan burlón y consciente de su debilidad. Era un hombre tierno, que se preocupaba demasiado por su bienestar —…Solo llevo boxers normales, pero dejo un poco de espacio abierto por atrás para mis plumas traseras—

—Plumas… que sorpresa que las escondas, deben ser bonitas…— Fenton esperaba poder imaginarlas, tocarlas y tirar de ellas con suavidad.

—Son muy cortas y nada atractivas, demasiado rojas para pasar desapercibidas, prefiero esconderlas…—

Fenton golpeo su cabeza contra el respaldo de la cama, imaginando como seria tirar de esas plumas mientras se hundía dentro de Gyro. Estaba tan cerca…

—…Pero si tanto te interesan, podría dejar que las veas— El ronroneo del otro lado de línea acabó con el pato, y terminó eyaculando sin poder evitarlo. Completamente agotado, Fenton se acostó sintiéndose pegajoso y ligeramente avergonzado.

—Gyro…Lo siento… yo— El pato se sentía adormecido, y demasiado cansado para seguir hablando.

—Descuida, no tienes por qué disculparte, descansa, hablaremos mañana por la noche— Gyro volvió a sonar tan cariñoso, que Fenton sintió un alivio indescriptible en todo su cuerpo.

—Buenas noches— El pato se durmió sin poder evitarlo, con una ligera sonrisa en sus labios lleno de satisfacción.

(…)

El agua fría era una compañera habitual en Gyro desde que había tenido el hábito de llamar a Fenton, últimamente abusaba de esta para evitar excitarse demasiado, pero masturbarse debajo de la ducha fría ayudaba aclarar su mente.

Necesitaba aclarar su mente en ese momento, para no tomar el próximo avión e ir a su casa, para acostarse con Fenton y tener coito consentido por muchas horas.

Acababan de tener sexo telefónico. Estaba alucinando.

Fenton estaba bastantes excitado y al parecer, terminó eyaculando con solo escuchar como estaba vestido en ese momento. Era fácil para él entender porque se masturbaba pensando en el pato, pero ahora, se volvió mucho más excitante debido a el artífice de sus fantasías le deseaba sexualmente.

¿Por qué estaba a miles de kilómetros de distancia? Si, ahora recordaba.

Fenton estará cachondo, pero de seguro demasiado vulnerable aún. La distancia ayudaría, pero no imaginó que caería en la trampa del sexo por teléfono. Había leído sobre este en los años que hablaba con Fenton cuando estaba en Dinamarca, pero nunca se planteó practicarlo.

Al salir de la ducha, ligeramente frustrado, pero sin una erección que le moleste, permitió a Boyd volver estar en línea.

—¿Qué podemos hacer para que me canse y no piense en volver a casa ya?— Gyro no sabía si sonó tan desesperado como se sentía, pero estaba seguro que no era buena idea ser tan ansioso con respecto a algo que podría salir muy mal.

—¿Debo preguntarte de que hablaste con el señor Fenton?— Boyd tenía una rara expresión, como si no quisiera que le dieran descripciones detalladas. Mejor así.

—No le digas señor, es solo Fenton para ti y lo sabes— Le replicó Gyro.

—Lo siento, es que te ves demasiado feliz, eso es todo— Boyd dijo esto con una enorme sonrisa, haciendo que su padre suspiré resignado.

—Deja de burlarte de tu viejo, y vamos hacer todas las excursiones que podamos, traeré a Fenton aquí en nuestra luna de miel el año entrante— Ponderó Gyro, sin dudarlo.

—¿No deberías pedirle que se case contigo antes?— Boyd parecía estar a punto de carcajearse, pero luego se detuvo, un poco preocupado —¿Crees que querrá casarse contigo al final? Ya sabes que la gente necesita tiempo para recuperarse de una ruptura—

—Lo sé, y no es necesario que me diga "si" ya mismo, solo debo pedírselo sin dudarlo, porque no puedo volver a perder mi oportunidad—

Gyro no podía volver desperdiciar su oportunidad, de todos modos, si lo rechazan, habría valido la pena.

(…)

Fenton se despertó al otro día, percatándose que tenía otra erección y saltó de la cama para encerrarse en el baño y ducharse con agua fría. Estaba bastante seguro que no se había masturbado tanto desde que era adolescente, y no recordaba estar demasiado interesado en hacerlo. Era posible que estaba tratando de compensar el vacío que dejo Gandra en su vida, y su cuerpo simplemente estaba intentando recuperarse de la perdida.

Pero era extraño que no lo hiciera en los años en los que apenas tenía relaciones con Gandra, era como si hubiera perdido contacto consigo mismo, y ahora estaba percatándose de sus necesidades. Era un pésimo amante, pero le gustaba demasiado el contacto afectivo y se excitaba con facilidad si se tocaba pensando en el objeto de su afecto, así que estaba condenado hacer sufrir a su pareja por no ser habilidoso en la cama.

Mientras se preparaba para el trabajo, pensaba como podía mejorar como amante, al menos para que Gyro no sienta que estaba perdiendo el tiempo con él.

Pensar en eso lo frustró un poco, independientemente de que hayan tenido sexo telefónico ¿Cómo lograría satisfacer a Gyro si apenas supo cómo mantener satisfecha a su novia? Pensar en eso no ayudó mucho en su jornada laboral, a pesar de que fue bastante tranquila al principio. Sin embargo, finalmente tuvo que dejar todo lo que estaba haciendo, para salir con el traje de Gizmoduck a defender a Duckburg de una amenaza.

Al parecer, uno de los planes de Glomgold para vengarse de McDuck se salió de control y estaba destrozando la mayor parte de los edificios de la zona comercial de Duckburg, donde se encontraban los mejores restaurantes de la ciudad.

Tenía suficiente energía para un disparo de su estructurador molecular, por lo que debía estar atento de cuando usarlo en el momento oportuno. Sacó a la mayor parte de las víctimas de la zona, rescatando a los niños y las familias que se vieron rodeadas por el fuego y los escombros, mientras McDuck y los niños lidiaban con el infernal aparato de Glomgold.

Había demasiado civiles en peligro, el riesgo estaba escalando demasiado rápido, y se percató que los brazos extensores de la armadura, no podrían alcanzarlos a todos. Una joven pareja de cerdos estaba a punto de ser aplastada por un cartel de anuncio publicitario, pero no iba a llegar a tiempo a rescatarlos, porque había desviado los escombros de un grupo de niños aterrados.

La armadura activó la máxima velocidad, pero el cartel llegaría antes… De no ser por una mano gigantesca conformada de huesos, salido desde el cielo a través de un círculo mágico color rojo. Esta sujetó con fuerza la cartelería, la estrujo y la lanzó en dirección contraria.

Cuando llegó junto a la pareja, se dio cuenta que Morgana estaba a su lado, sujetando una pluma negra entre sus manos, escribiendo sin parar, letras brillantes en el aire que se teñían de rojo, como los iris de sus ojos, que ahora eran visibles porque no llevaba sus gafas de sol.

—Esto es indecoroso— Ella miró a Gizmoduck con cierta calma, como si se estuviera quejando del clima —¿Podría no perder el tiempo aquí y desactivar ese rayo láser? Le estaría bien empleado—

Fenton iba a preguntarle a Morgana si tenía poderes mágicos, pero asintió levemente y salió de allí disparado hacia el láser fuera de control que Glomgold había alimentado con un costoso y enorme zafiro. Lo desactivó rápidamente, y notó como la gema de desintegraba delante de sus ojos.

Las autoridades llegaron para hacerse cargo de la situación, y utilizó su reestructurador molecular para reparar el puente del muelle, para que consiguieran rescatar a los afectados.

Rápidamente, Fenton dejó su armadura de lado, para correr hacia donde estaba Morgana y cuando la encontró haciendo flotar unos escombros con un ayuda de su pluma, grito emocionado.

—Eres una bruja— Afirmó Fenton con cierta alegría. Y alivio, su jefe al menos no andaba llamando bruja a las mujeres que no le agradaban.

—¿Fenton?— Ella le miró por unos momentos, al parecer sorprendida por sus presencia al principio, pero asintió levemente al darse cuenta que no tenía sus gafas oscuras —Lo siento, no quería asustarte, los ojos son herencia familiar—

—No te preocupes, son geniales ¿Qué haces aquí?— Fenton nota que la mujer esconde de nuevo sus ojos tras unas gafas oscuras, y comienza hablar con cierta monotonía.

—Estaba en una cita con mi marido, contra todo pronóstico, decidió esforzarse en sorprenderme y salió mal como era de esperarse— Ella logra sacar el ultimo bloque, develando a un ganso vestido de verde, que parecía estar un poco magullado —Le dije que no hiciera nada, pero jamás me escucha, ya le advertí que su suerte es muy celosa y no le gusta que intente esforzarse—

—Déjame ayudarlo— Fenton subió a uno de los escombros, y murmuró ligeramente para que los brazos de su armadura le cubrieran las extremidades superiores y poder usar la fuerza de este para levantar al ganso. Era un hombre bastante atractivo, costaba trabajo creer que lo hayan rechazado cuarenta y nueve veces, pero viendo el desastre provocado por su suerte solo por querer esforzarse por su esposa, era de esperar que nadie quiera lidiar con eso.

—¿Dónde estoy? ¿Quién eres? ¡¿Dónde está Morgana?!— El hombre parecía estar un poco perdido, seguro por la conmoción del derrumbe. Sin embargo, parecía que no había sido golpeado ni herido.

—Estoy bien, tranquilo, Fenton estaba cerca y nos ayudó— Ella apartó fácilmente el resto de los escombros a su alrededor, haciendo que leviten con suma facilidad, y miró al ganso preocupada —Trata de no esforzarte más, no es necesario que sigas, volvamos a casa para que puedas holgazanear tranquilo—

—Pero había tantas cosas que quería hacer por ti, porque no puedo…— El ganso parecía estar a punto de revelar cosas muy personales, por lo que Fenton le detiene para evitarle el bochorno.

—Hey, que tal si salimos de este lugar y hablamos en un sitio menos concurrido— El pato cruzó el brazo de aquel hombre por sus hombros, y lo ayudo a moverse, mientras que Morgana ocultaba su pluma mágica en su cartera.

—¿Porque no puedo celebrar mi aniversario con normalidad? Solo quería hacer algo bonito por ti por un día, es mucho pedir— El ganso comenzó a quejarse como un niño pequeño. Era de la edad de Donald, pero daba la sensación que no podría valerse por sí mismo.

Fenton conoció en pocos segundos al marido de Morgana, y ya le resultaba repelente ¿Será parecido a la naturaleza de la bruja que aterraba a todos por su presencia o simplemente el sujeto era insufrible?

—Aprecio el esfuerzo, pero aún es muy peligroso, te prometo que encontraré una solución— Morgana parecía estar muy seria, pero sonrió con cierta calma depositando un beso casto en el pico de su esposo —Además, si no esperas nada de mí, sería injusto que te exija cosas a ti, sin expectativas, recuerda—

—Si, lo siento— El ganso se disculpó, y Fenton evito resoplar resignado.

—Iré por el auto, Fenton, ¿Lo llevas cerca del estacionamiento? Trata que no se esfuerce, no quiero que te caiga un rayo— Dijo Morgana muy seria. Al parecer, su marido literalmente no podía esforzarse en nada.

—Creo que puedo cargarlo en mi espalda…—

—No exageren, puedo caminar sin que mi suerte mate a tu amigo— Protestó el ganso, separándose de Fenton ligeramente.

—Me lo figuro querido, Fenton ten cuidado—

—Si— Fenton vio como Morgana caminó con celeridad a buscar su auto, y caminó con cierta calma al estacionamiento, sin mirar demasiado al marido de su amiga. El pobre estaba desolado, pero una máscara de seguridad e indiferencia apareció de inmediato en su rostro apenas perdieron a Morgana de vista. Al parecer el marido de su amiga resultó ser un hombre muy celoso.

—Entonces, eres una especie de buen samaritano o algo así— El ganso dijo esto con tanta amargura, que Fenton tuvo que acopiarse de toda su paciencia.

—Soy solo un empleado de McDuck, y Drake es un amigo común entre los dos, nada fuera de lo común—

—No le tienes miedo— Ponderó de repente el hombre, y Fenton se percató de que hablaba de Morgana.

—Bueno, ella es una buena persona…—

—Si te hubiera conocido antes que yo, de seguro hubiera sido más feliz contigo— Al parecer, el sujeto estaba destruido por lo sucedido. Sin embargo, Fenton lo dudaba mucho, considerando como fue su relación con Gandra y su propuesta de matrimonio.

—¿Por qué dices eso?—

—Debo ignorar a mi esposa casi todo el tiempo, porque si no, mi "buena suerte" la matará por los celos, ella hace lo que puede y se esfuerza tanto, pero yo ni siquiera puedo llevarla a cenar como una pareja normal— El ganso estaba quejándose de nuevo, y Fenton trató de no exasperarse.

—Tal vez deberías dejar de esforzarte, ella te quiere tal y como eres— Esperaba que el hombre se calme y deje de lamentarse, pero el sujeto le miró con cierto hastío.

—Sabes lo cursi que suenas ¿Verdad?—

Fenton tuvo que armarse de paciencia. Realmente el marido de Morgana era un hombre repelente.

—Si, pero ella no para de hablar de ti todo el tiempo, siempre piensa en ti y te estima mucho, es difícil no notar lo mucho que te quiere— El pato estaba empezando a preguntarse si Morgana no se equivocó en casarse con este sujeto. El hombre suspiró de repente, y protestó.

—Eres más molesto que su amigo purpura ¿Por qué todos sus amigos son amables y considerados?—

—Supongo que solo la gente con malas intenciones le teme demasiado a Morgana— Fenton sonó divertido, pero el ganso simplemente suspiró resignado.

—Me alegra al menos no ser un mal tipo—

—…— Fenton sonrió para sus adentros al ver como el marido de Morgana le recordaba un poco a él, terminando de aceptar que todos temían lo mismo en algún momento: no ser lo suficiente bueno para su pareja.

—Aquí están, entren al auto, Fenton ¿Te doy un aventón a tu casa?— Morgana había llegado, abriendo la puerta de su auto para ellos.

—Claro—

La música que pasaba el estéreo de aquel auto era rock muy malo, de bandas olvidadas de la década de los ´80. A Morgana no le importó la cara de desconcierto de los dos por su eclético gusto musical, y ninguno de ellos se quejó al respecto. Su marido hablaba con ella de algo respecto a la cena, y ella parecía estar de acuerdo en todas sus locas ideas, mientras no intente realizar ninguna.

Fenton suspiró y miró por fuera de la ventana, acercando la armadura para no sentirse solo. Era una parte de Gyro, que siempre le estaba acompañando, no quería envidiar a su amiga, pero era difícil con el objeto de su afecto tan lejos y poco accesible.

—Ya estamos, Fenton te acompaño hasta la puerta de tu casa— Comentó Morgana de repente, sin dejarle al pato negarse o corregirla al respecto. La casa de Gyro estaba en silencio sin él adentro, pero pronto la habitaría como en aquellos días.

—Gracias— Fenton no notó lo cansado que estaba, hasta que se bajó del auto. Apreció mucho aquel aventón.

—Gracias a ti por detener el rayo, Gizmoduck— Dijo Morgana con una ligera sonrisa, haciendo que Fenton se golpee la frente con su mano por la vergüenza de no mantener su identidad en secreto.

—Por supuesto que te darías cuenta ¿Por qué me sorprendo a estas alturas?—

—Te debo una, así que por ahora solo puedo entregarte esto— La pata le pasa un libro bastante discreto —Esto pagara el karma acumulado por hoy—

—Gracias ¿De que es?— El pato estaba por leer el título, pero Morgana le contesta rápidamente.

—Técnicas para amantes principiantes, pensé que te serviría—

—Y-ya tuve novia— Fenton estaba colorado ante la insinuación, pero se quedó con el libro de todos modos —Bueno, no lastimará mi orgullo admitir que no soy bueno en ese departamento—

—Nadie es bueno en ese aspecto sin experiencia, pero puedes entender algunas cosas al respecto si estudias lo suficiente, espero que sea de ayuda cuando comiences con tu nueva relación— Ella estaba más que segura que se recuperaría de su ruptura. Dadas sus circunstancias, Fenton también se sentía un poco más confiado respecto a su situación amorosa.

—Gracias, tu marido es un sujeto muy celoso ¿No se molestará?— Fenton vio que el ganso le miraba con cierta molestia desde el auto, cruzándose de brazos. Morgana elevó sus hombros restándole importancia.

—Él estará bien, no te preocupes, cuídate Fenton—

(…)

Gyro se levantó esa mañana un poco más tarde de lo esperado, estaba demasiado cansado por las largas excursiones que tuvieron el día anterior, visitaron casi todos los templos del área, y aún les quedaba ir a Kyoto. Le dolían mucho las piernas, pero eso le hizo olvidar por un momento su ansiedad por volver a Duckburg para estar con Fenton.

Era ridículo que tuviera que esperar unos cinco días más, pero tenía que seguir reflexionando sobre su relación con Fenton. No podía tomárselo a la ligera, pero tampoco podía echarse para atrás. Podía decir que habían avanzado un poco, el sexo telefónico demandaba mucho compromiso y confianza, pero también era una actividad que cualquier adulto haría por un módico precio. Así que el apartado sexual estaba cubierto ¿Podría con el emocional?

Lo estaba intentando, al menos. Cuando le preguntaba a Fenton cómo se sentía, él había dejado de ser educado, para decirle cuando se sentía mal o bien. El grado de confianza que tenían era bastante importante, por lo tanto, él debía retribuir de la misma manera.

Iban a tener que hablar de aquellos primeros días en los que Fenton se había ido, y como de un momento a otro, tuvo la realización que lo extrañaba y perdió el control de sus emociones por semanas. Lo único que lo mantuvo estable fueron sus llamadas diarias, todos los días, al menos unos minutos para escuchar su voz y asegurarse de que Fenton seguía existiendo en su mismo plano, a pesar de que no estaba más en aquel continente.

Hablar de eso iba ser muy difícil, pero necesario, el pato no era responsable de sus sentimientos, pero Gyro debía explicarle de dónde venían y porque quería tener una relación con él. Se alegraba tener tiempo para pensarlo, pero ordenar aquellas ideas estaban siendo un poco complicado.

Dentro de unos minutos llamaría a Fenton para hablar con él antes de que se acueste a dormir, esperaba que este bien a pesar de lo sucedido ayer. No creía que haya consecuencias al respecto, a lo sumo el pato estaría avergonzado por su situación, pero considerando que planeaba tener una relación a largo plazo con el de carácter emocional y sexual, el tener sexo telefónico no debía ser un problema para los dos.

Tal vez que todo sea tan ambiguo no ayudaba, pero Fenton estaba atravesando por una ruptura y crisis existencial, y él era demasiado lento para expresar sus emociones. Eventualmente lo resolverían.

—¿Sabías que caminar varios kilómetros te deja completamente destruido al otro día? No siento mis pies— Comentó Gyro apenas atendió Fenton del otro lado.

—El agua caliente con sal suele funcionar, pero si estuviera allá te los masajearía— Fenton parecía estar de buen humor, al parecer no estaba excitado ni preocupado por insinuar contacto físico. Eso era bienvenido

—Sería agradable, si mis pies no fueran tan horribles, llenos de nudos y garras, ya sabes, patas de pollo— Gyro no le gustaban mucho sus patas, se veían mucho más amenazantes de lo que realmente eran, si la comparaba con los patos. Fenton ignoró esto, y comenzó a explicarle lo aprendido.

—Estoy leyendo sobre masajes relajantes antes del sexo, y suele ser muy bienvenido después de un día laboral complicado—

—Suena como una lectura interesante ¿Cómo estuvo tu día?— Gyro decidió dejar de lado el tema, esperaba que no sea un problema en el futuro. Fenton suspiró cansado, pero le platicó sobre su ajetreado día.

—Hubo un conflicto entre McDuck y Glomgold, pude reducir el daño y salvar a la gente del fuego cruzado, esos dos van a destruir la ciudad si no consiguen una forma menos destructiva de resolver sus diferencias—

—Seguro que fuiste todo un héroe— Comentó Gyro, sintiéndose ligeramente mareado al respecto, pero Fenton se lo tomó con humor.

—Sep, y una ciudadana agradecida me regalo un libro sobre técnicas sexuales para principiantes— Fenton resopló divertido ante su situación, y Gyro no pudo evitar carcajearse al respecto —No pude rechazarlo o considerarlo un insulto, así que simplemente lo tome y lo estoy leyendo—

—¿Te preocupa ser un buen amante?— Eso tomó por sorpresa al científico, mientras que Fenton parecía un poco preocupado al respecto.

—Sinceramente, me preocupa un poco, creo que no soy particularmente bueno en esta área, Gandra casi no tenía relaciones conmigo y nunca me pidió tener sexo abiertamente—

—Entiendo que te preocupe, pero es algo que se resuelve en pareja, no todo tiene que ser tu responsabilidad— Gyro estaba muy molesto con Gandra por varias razones, pero principalmente, por cargar con tanta culpa a Fenton, dudaba mucho que la gallina se diera cuenta que tenía que poner un poco de su parte cuando tenían relaciones.

—Soy consciente de eso, pero si pienso tener otra relación, quiero tratar bien a mi futura pareja— Explicó Fenton con cierta determinación. Gyro sonrió levemente sintiendo un poco de ansiedad de llegar a casa.

—¿Futura pareja? ¿Ya tienes a alguien en mente o puedo adivinar?—

—Aún no, Gyro, estás de viaje, hablaremos de esto en persona—

—Está bien, hablaremos en persona, pero ahora estoy interesado sobre ese dichoso libro— Por las buenas, decidió dejar de lado el tema, y concentrarse en lo que estaba aprendiendo su amigo. Fenton parecía estar demasiado entusiasmado por hablarle de su descubrimiento.

—Puedo leerte un poco sobre masajes para el juego previo, es fascinante lo que puede hacerse…—

De repente la línea se cortó, quedando un silencio vacío del otro lado, y Gyro se quedó preocupado por Fenton por un momento. Sin embargo, notó que la antena local de su smartphone estaba completamente muerta. No había líneas de teléfono disponible de repente en todo Tokyolk.

—Papá, algo malo está pasando, los servidores de Tokyolk han caído— Boyd llego corriendo desde su habitación, y le miró con una expresión de temor.

—¿Todos? Eso significa que es un ataque coordinado— Gyro comenzó a buscar su equipo, para poder encontrar una forma de salir del país antes de que algo malo suceda y los culpen…

—Tendremos que averiguar qué pasa, no podemos dejar a la gente indefensa— Boyd le detuvo, haciendo que se plantee si deberían entrometerse. Tuvieron que pasar tres años para que le permitieran ingresar al país, debido a los atentados de Akita, que por suerte pudieron adjudicarle cuando lo atraparon.

—No tenemos mucho de nuestro equipo aquí, pero necesitaría un acceso para poder averiguar que estamos pasando— Gyro sabía que iba arrepentirse de eso, pero dudaba que los aeropuertos funcionen sin sus servidores en línea.

—Hay una sola persona que puede ayudarnos aquí, y debemos buscarla rápido— Boyd dijo esto, mientras cargaba a su padre a sus espaldas para salir volando hacia la ciudad con sus piernas cohetes.

—¿Es necesario ver a la inspectora Tezuka?— Protestó Gyro sin poder evitarlo. No estaba seguro de que en esa situación ella este feliz de verlos, de seguro le traerían malos recuerdos.

—Si queremos ayudar, debemos pedirle permiso a ella— Ponderó Boyd, volando hacia su destino.

Gyro estaba un poco reticente, pero esperaba que Tezuka estuviera de buenas para hablar con ellos.

(…)

—¡Akita ha escapado de la carcel!—

Tezuka los recibió en la estación de policía, gritando histérica, como si su presencia fuera la causa de todos los males de su vida. Habían ido hasta allá ayudar, pero si la oficial no se calmaba no iban a poder solucionar nada.

—El ataque a los servidores comenzó esta mañana cuando ha escapado, de seguro planea poner en jaque a todo el país, dominando las vías de comunicación— Boyd era idéntico a Fenton en este aspecto, podía ver como la influencia del hombre aparecía en el rostro de su hijo, listo para lanzarse a salvar a los desvalidos.

—¿Y que hay con eso? No podemos acceder a los servidores, o hacer algo para evitar que continue el ataque— Tezuka estaba histérica, y no la culpaba, la seguridad del país estaba en riesgo y los ciudadanos en peligro inminente.

—En realidad, si me permite entrar en los servidores de la estación de policía, Boyd podría usar su procesador para encontrar el virus y destruirlo— Gyro dijo esto con seguridad, pero debían hacer algo para solucionar la situación y detener al sociópata de Akita.

—Eso es una locura Gearloose, usted fue condenado hace años aquí, no puedo permitir eso— Tezuka trató de negarse, pero Boyd intentó razonar con ella.

—Si es Akita el que está atacando a los servidores de Tokyolk solo mi sistema puede vencer sus virus, por favor, no podemos permitir que tome el control de la ciudad—

Gyro debía intentarlo. Era molesto no recibir el crédito al final, pero realmente no quería quedarse atrapado en el país por una crisis local.

—Todo es un caos y dudo que se enteren de que ayudamos en esto—

—¿Qué ganas con esto?— Tezuka se cruzó de brazos, mirando a Gyro con suspicacia.

—Mi hijo solo quiere ayudar, pero asegúrate de que Akita se pudra en prisión y me veré satisfecho— Ponderó Gyro. Tezuka sopesó sus opciones, y asintió levemente.

—Trató hecho—

(…)

Boyd estaba muy preocupado por todos los habitantes de Tokyolk en ese momento. Al ver como la población entraba en pánico, los accidentes ocurrían y no podían comunicarse en momentos de desesperación, aumento su deseo de protegerlos a como dé lugar.

Estaba solo su padre y él en el país, por lo que deberían conformarse con eso. Podía con esto, ha trabajado en conjunto con Darkwing, y tanto Gosalyn como Honker han sido compañeros en ciertas aventuras, a las cuales no podía llevar a Huey por ser demasiado peligroso.

Él podía enfrentar a Akita solo. Era difícil hacerlo sin WANDA insultándolo, o Honker tratando de no entrar en pánico, o Gosalyn deseando quemar a todos a su paso, pero podía con esto.

Sin embargo, cuando su padre le miró con preocupación cuando preparó todo para conectarlo al servidor, deseo no ser el único allí para cargar con aquella situación.

—Espero que el cortafuegos sea tan bueno como creemos— Gyro estaba genuinamente preocupado, no quería dejarlo ir, porque Akita era peligroso para Boyd, no solo por su conocimiento en programación e informática, sino desde el punto de vista emocional.

—Lo será papá, no te preocupes, estaré devuelta con el paradero de Akita y las redes de comunicación restauradas— Boyd debía ser valiente por los dos, porque si no hacían algo, la gente podría a comenzar a perder sus vidas culpa de este incidente.

—Te acompañaré todo el tiempo— Gyro le conectó al servidor de la policía al procesador de Boyd, y luego a su propia computadora portátil —Listo ahí vas…—

Boyd vio como la habitación de los servidores delante de él era reemplazado por un espacio amplio, a modo de cuadricula, donde un paisaje relajante de montañas en pleno crepúsculo se extendía a lo lejos. Este lugar se le hacía muy familiar.

Estaba en el Gizmocloud.

—Papá… algo raro está pasando aquí— Boyd no sabía como explicar que el sistema que Fenton y Gandra habían desarrollado, había tomado el control de todos los servidores de Tokyolk.

—¿Qué es? Espera estoy recibiendo los datos— Gyro hizo una pausa y finalmente se percató de lo que estaba hablando Boyd —No puede ser, es el Gizmocloud—

—Si Akita está involucrado con este sistema virtual ¿La señorita Gandra está en peligro?— Físicamente era imposible que Akita ataque a Fenton, por lo que solo quedaba Gandra en esta ciudad, y considerando que ella tiene el control total de la Gizmocloud, era muy posible que el científico la haya capturado para poder manipular aquel mundo virtual.

Gyro parecía estar cada vez más molesto con Gandra, porque no pudo evitar protestar al respecto.

—Maldita sea, esa idiota no para de meterse con gente peligrosa, voy mapear el lugar, si puedes extender tus motores de búsqueda y comenzar a recorrer el sitio, podemos encontrar una pista—

—Estoy en eso— La versión digital de Boyd creo una armadura idéntica a la de Gizmoduck para guardar su identidad, y voló a toda velocidad por el amplio espacio que era ahora el Gizmocluod.

No tardó mucho tiempo en encontrar rastros de los virus, y comenzó a destruir los primeros que encontró con sus rayos láser y cortando con sus sierras circulares, hasta destruir aquellos datos corruptos. El sistema de Akita aún no lo había detectado, pero se iba a dar cuenta en cualquier momento de la perdida de datos infecciosos.

—Papá, no encuentro la fuente y los virus siguen multiplicándose— Boyd señaló esto, mientras destrozaba los datos que estaba encontrando a medida que recorría aquel espacio.

—Haré lo posible por encriptar tus datos y aumentar tu rango, trata de continuar con la búsqueda, necesitamos apresar Akita pronto— Exclamó Gyro mientras múltiples ventanas se abrían en el camino de Boyd. De repente, Tezuka los interrumpe para darle el ultimo informe que había recibido.

—Todos los bancos de la ciudad están siendo vaciados, Akita debe estar en los servidores del banco estatal— Dijo con desesperación la inspectora, haciendo que Gyro se palmee la cara con exasperación.

—Claro ¿Por qué no se me ocurrió antes? Él fue por dinero, cliché, pero efectivo— Comentó Gyro, y de repente un nuevo código de respaldo apareció junto con Boyd —Te llevaré directo a los servidores del banco central de Tokyolk, ten cuidado con lo que haya allí—

—Estoy listo— Boyd tocó el código y se teletransportó automáticamente a los servidores del banco, y finalmente encontró el virus principal. Era un enorme monstruo amorfo de color verde que devoraba las cuentas bancarias de los ciudadanos. En el centro de ese enorme monstruo, funcionando como si fuera su corazón era la señorita Gandra, y en su cabeza estaba Akita.

—Esto no se ve todos los días— Boyd trató de ocultarse detrás de unos datos de error de extracción y habló a su padre con suavidad —Parece que Akita tomo el control del Gizmocloud, atrapando a la señorita Gandra ¿Le preguntaste donde estaba su central aquí?—

—Maldita sea, donde esta, donde esta…— Gyro estaba buscando en sus bolsillos la tarjeta que le dio Gandra de su compañía, en señal de burla, y se la entrega a la inspectora —Aquí está, Tezuka rápido, puede que Akita este aquí teniendo de rehenes a los empleados de la empresa de realidad virtual—

—Rayos, al fin algo sólido— Tezuka sacó su radio y comenzó a gritarles órdenes a sus oficiales, las cuales Boyd analizó con respecto a la información que tenía, respecto con la posición física de la señorita Gandra.

—No llegarán a tiempo, debo enfrentarlo— Era la única salida que le quedaba, aunque sea peligroso, Akita no podía escapar.

—Boyd si llega a dañarte demasiado perderás todo lo que has aprendido hasta ahora, podrías hasta ser reiniciado por completo, por favor no lo hagas— Gyro estaba cada vez más angustiado, pero la situación había escalado demasiado.

—Se va a escapar cuando consiga lo que quiere, y lastimará a más personas, debo entretenerlo— Boyd era consciente del riesgo, al paso que iba Akita, robaría todas las cuentas antes de que la policía llegue.

—Ten cuidado, hijo por favor— Suplicó Gyro.

Boyd bajó la visera de la armadura de Gizmoduck y cambio su voz para sonar igual que Fenton. Si Akita no le reconocía posiblemente ganaría el tiempo suficiente.

—¡Akita! ¡Deja de atacar a los ciudadanos inocentes y enfréntame!—

—Eh ¿Gizmoduck? Vaya avatar tan bien detallado ¿lo creaste solo para enfrentarme?— El perro seguía siendo tan desagradable y condescendiente como le recordaba. Boyd se alegraba tener la entereza para enfrentarlo.

—¡No te saldrás con la tuya! ¡Entrégate de inmediato y posiblemente reduzcan tu sentencia!—

De repente, la enorme mano de la criatura intentó aplastarlo, pero Boyd consiguió partirlo a la mitad con su rayo láser. Siguió esquivando los ataques, tratando de evitar que entre en contacto con él. Si descubría que era solo un disfraz, iba a ser más complicado acabar con Akita, porque intentaría acceder a su sistema.

—No eres rival para mi Gizmoduck, tengo el control total de este entorno virtual, y haré lo que quiera con Tokyolk— Akita cambió la configuración de la criatura para que se dividiera en diferentes oponentes, que se parecían a su yo androide del pasado —¡Sé aplastado por mi ejercito virtual de 2BO!—

—Jamás pensé que debería golpear mi propia cara— Murmuró Boyd mientras destrozaba las copias que estaba lanzando Akita con facilidad. Su procesador seguía siendo el mejor y más estable, podía vencer este virus.

Sin embargo, el asedió estaba siendo cada vez más grande, el ejército de Akita solo se copiaba, haciéndose más numeroso, y en algún momento, se percató que el científico iba atraparlo antes de que la policía llegue a capturarlo en el lugar físico donde se encontraba.

Esquivando a todos los 2BO, se adelantó a atacar a Akita, para dañar la conexión que tenía con la Gizmocloud, sin embargo, al darse cuenta de sus intenciones, uso a Gandra de escudo. Eso confundió un poco a Boyd, técnicamente ese espacio era digital, y la señorita Gandra no estaba allí, pero fue suficiente para que las copias de los 2BO lo capturaran, destrozando su disfraz y revelando su verdadera apariencia.

—2BO, intentando engañar a un genio de mi calibre, maquina asquerosa— Exclamó con odio el perro, mientras intentaba amedrentarlo.

—Soy Boyd, y no voy a permitir que sigas lastimando a las personas de Tokyokl— Ponderó Boyd, tratando de esconder su miedo.

—Nadie merece más mi rabia que todos los habitantes de Tokyolk, me encerraron, me lo quitaron todo, pero ahora pagaran por mi sufrimiento— Akita estaba furioso, arremetió sin dudar contra él, tratando de destrozar su base de datos —Ya no te necesito, este Gizmocloud es perfecto para mis planes de conquistar el país—

—¡Boyd!— Gyro grito al darse cuenta que sus datos estaban siendo comprometidos.

—Duele— Boyd sentía como su base de datos era destrozada por sus propias copias, y asustado por su inminente destrucción, exclamó asustado —¡Papá, tengo miedo! ¡Por favor ven a buscarme!—

—Boyd, por favor, sal de ahí— Gyro sonaba desesperado.

De repente, las copias fueron destruidas por un láser, y unos brazos de metal sujetaron a Boyd.

—Estoy aquí, ya te encontré Boyd—

—¿Papá?— Boyd estaba confundido, pero notó de inmediato que era la armadura de Gizmoduck, y Fenton estaba usándola —Fenton ¿Cómo llegaste aquí?—

—Ayuda mucho haber desarrollado Gizmocloud en el laboratorio del Money Bin ¿Estás bien?— Dijo Fenton con una ligera sonrisa.

Se habían alejado lo suficiente para que Akita no los alcance, el espacio virtual se estaba deteriorando cada vez más. Boyd no podía seguir allí.

—Si, pero ¿No es peligroso para la armadura?— Boyd estaba preocupado que Akita intente hackear la armadura de Fenton, pero este parecía estar tranquilo al respecto.

—Tu padre hizo el cortafuego, tenemos que confiar en él—

—¡Fenton! Gracias a Selene ¿Cómo supiste de esta situación?— Gyro consiguió comunicarse con los dos, mientras Boyd se recuperaba del ataque.

—La armadura está conectada a la Gizmocloud, fue fácil entrar— Fenton se dirigió a Boyd, dándole una pequeña palmada en la cabeza —Ahora deja que me encargue de esto y vuelve con Gyro—

(…)

Gyro estaba tratando de limpiar sus lágrimas detrás de sus gafas cuando finalmente Boyd volvió a la realidad. Abrazó a su niño con fuerza. No importa que tan alto sea ahora, seguía siendo su niño pequeño.

—Me alegro mucho estar de vuelta— Boyd parecía un poco preocupado con respecto a la situación—¿Puedes respaldar al señor Fenton? Creo que es demasiado para él solo—

—Lo haré desde aquí ¿No iras tras de Akita?— Gyro estaba preocupado al respecto, pero el loro negó levemente.

—No quiero acercarme a ese sujeto, papá se encargará de él—

Gyro no sabía si se refería a él mismo o a Fenton, pero decidió contactar con él pato para asegurarse de que este bien. Debía a los nervios que pasaron, no pudo evitar bromear al respecto.

—Al parecer no podremos continuar con nuestra conversación sobre el libro que estabas leyendo—

—No creo que sea el momento Gyro— Fenton parecía estar un poco agitado —El asedio de Akita es manejable con ayuda de WANDA, pero necesito que salga de la Gizmocloud junto con Gandra para cerrarla—

—Iremos por Gandra, Tetzuka encerrará a Akita— Gyro dijo esto con total convicción, y Fenton parecía estar conforme con su decisión.

—Gracias Gyro, evita que toque a nuestro niño, él muy desgraciado casi destroza toda su base de datos— Hizo una pausa antes de seguir hablando —Se que es mucho pedir, pero cuida de Gandra, por favor—

—Descuida, lo haré— Gyro miró a Boyd con algo de vehemencia, y suspiró finalmente resignado. Esperaba que la gallina se trague su orgullo y le permita cuidarla, al menos hasta que pueda recuperarse de aquel secuestro.

(…)

TBC